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viernes, 15 de enero de 2016

San Cosme el Meloda, obispo.16012016

Inicio / El Santo de hoy

San Cosme el Meloda, obispo.

Quien canta, ora dos veces, y este santo lo demuestra.

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16 enero 2016
San Cosme el Meloda, obispo.
San Cosme el Meloda.
San Cosme el Meloda, obispo.  16 de enero y 14 de octubre (Iglesias Orientales).

Nació Cosme en Jerusalén, y quedó huérfano a edad temprana y los padres de San Juan Damasceno (4 de diciembre y 7 de mayo) le adoptaron. Ambos crecieron juntos, y tuvieron la misma educación esmerada, por parte de un maestro llamado Cosme al que el padre del Damasceno había liberado de la esclavitud sarracena. Fueron versados en filosofía, gramática, música y astronomía. Juntos entraron en las lauras de San Sabas (5 de diciembre), donde crecieron en la virtud y la vida interior. Además, compartieron el gusto por la música, la poesía y la liturgia, para la cual compusieron varios himnos. Ambos compusieron himnos, canciones y cantos litúrgicos. Los dos fueron defensores de la enseñanza de la Iglesia frente a los iconoclastas. En definitiva, ambos se alentaban y corregían uno al otro en el servicio del Señor.

En 743 Cosme fue consagrado obispo de Maiumas, Gaza, en contra de su voluntad. Como obispo cuidó, mimó la liturgia de su catedral y territorios, e investido de esta autoridad, continuó sus composiciones para la Iglesia. En origen estaban dirigidas a la iglesia jerosolimitana, pero su profundidad teológica y su belleza los llevaron a Constantinopla, y por la influencia de la Iglesia bizantina, se hicieron de uso común en la Iglesia Ortodoxa Griega. Aunque hay que decir que no todos los himnos que se le atribuyen son de su autoría. Catorce canon litúrgicos al menos sí que son suyos. Los canon son un tipo de himno introducido en la liturgia por San Andrés de Creta (4 de julio). Además, escribió comentarios a las Escrituras y a las obras de San Gregorio Nacianceno (2 de enero). Sobrevivió a Juan Damasceno muchos años y murió siendo muy anciano, alrededor de 790. La Iglesia Ortodoxa le llama "depósito de la gracia divina", "gloria de la Iglesia", "arpa del Espíritu Santo".
Fuentes:
http://www.granadafestival.org/fileadmin/2012/Notas_al_programa/23_Junio_-_Coro_Bizantino.pdf
http://www.antiochianarch.org.au/stCosmas.aspx

miércoles, 13 de enero de 2016

Santa Macrina la anciana, viuda.14012016

Santa Macrina la anciana, viuda.

Matrona de una familia de apóstoles y santos.

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14 enero 2016
Santa Macrina la anciana, viuda.
Santa Macrina y su parentela.
Santa Macrina la anciana, viuda. 14 de enero y 30 de mayo.
Poco se sabe de su vida, salvo lo que sus nietos escribieron y el elogio que le dedica San Gregorio Nacianceno (2 de enero) en su vida de San Basilio Magno. Fue mujer de San Basilio (también a 14 de enero), y madre de San Basilio el Teólogo, obispo, quien estaba casado con Santa Emmelia, diaconisa (ambos a 30 de mayo). Por tanto, fue abuela de los santos Macrina la Joven (19 de julio), San Basilio Magno (2 de enero y 14 de junio), San Gregorio de Nisa (9 de marzo) y San Pedro de Sebaste (9 de enero). Se cree que su familia fue convertida al cristianismo por el gran San Gregorio Taumaturgo (17 de noviembre) apóstol de Neocesarea. Las crónicas, piadosas, dicen que cuando este llegó a la región, solo había 17 cristianos y al morir, sólo 17 paganos. San Basilio parece confirmar esto, al decir que su abuela guardaba celosamente las enseñanzas y escritos de Gregorio el Taumaturgo; los cuales leía asiduamente a sus nietos.

Macrina se casó muy joven con Basilio, piadoso cristiano. Fueron devotos y caritativos con los pobres. Ambos pagaron pronto el precio de ser cristianos, pues padecieron bajo el emperador Diocleciano, por lo que huyeron a las colinas del Ponto, junto al Mar Negro, donde vivieron en absoluta pobreza, al ser confiscados todos sus bienes, que eran muchas. Allí dos cabras bajaron de lo alto de los montes y se ofrecieron para ser compañía y alimentarles. Cuando terminó la persecusión, siete años después, regresaron a casa, donde fueron recibidos con alegría, y considerados confesores de la fe. Su hijo Basilio el Teólogo nació en la persecusión, y Macrina fue su ejemplo de firmeza en la fe. Ejemplo que luego de la paz de la Iglesia, lograda con el Emperador San Constantino (21 de mayo), este ejemplo se extendió a toda la familia. Su hijo Basilio casó con Emmelia y tuvieron diez hijos, de los que ya vimos que cuatro son considerados santos. Macrina influyó notablemente en la formación de sus nietos mayores, especialmente en Basilio y Macrina. Les enseñó la piedad, la caridad y el ardor de la fe. Y lo dice el mismo Basilio en el panegírico que le dedicó a su abuela.

Santa Macrina sobrevivió a su marido, aunque no consta el año de la muerte de este. Ella murió en el 340.


Fuentes:
-Año cristiano de España". Volumen 6. P. JOAQUÍN LORENZO VILLANUEVA. Madrid, 1792.
-"Diccionario biografico universal de mujeres celebres" Tomo III. VICENTE DÍEZ CANSECO. Madrid, 1845.

Santos Hermilo y Estratónico de Sigidon, mártires. 13012016

Santos Hermilo y Estratónico de Sigidon, mártires.

"Hay un Dios en el cielo por el que yo vivo, y por el cual estoy dispuesto a morir."

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13 enero 2016
Santos Hermilo y Estratónico de Sigidon, mártires.
Martirio de Santos Hermilo y Estratónico.
Santos Hermilo y Estratónico de Sigidon, mártires. 13 de enero.

Sus Actas, que el Metafraste amplió y embelleció, son tardías (del siglo VI según Delahaye), aunque su culto es muy anterior. Son estos de los mártires que alcanzaron la palma del martirio luego de la paz de Constantino, que por supuesto no se impuso de un día para otro, ni al mismo tiempo en todo el Imperio, ni todos los gobernadores locales la aplicaron al unísono. El cuñado de Constantino,  emperador Licinio, presidente en Sigidunum (Belgrado), a orillas del Danubio, era uno de los que no veía bien la tolerancia con el cristianismo, luego del Edicto de Milán de 315. Ese mismo año de 315 vivía en la ciudad el diácono Hermilo, el cual fue llevado a la presencia de Licinio. Este le preguntó si era cristiano, a lo que Hermilo respondió: "No sólo me reconozco como cristiano, sino he sido consagrado diácono al servicio de Dios". Licinio insistió, e hiriéndole las mejillas, le dijo: "No seas tan suelto de lengua, Hermilo. Honra el Emperador, sacrifica a los dioses, y salva tu vida". Y Hermilo respondió clamando: "Tú sí que soportarás tormentos sin fin de la mano de Dios, porque adoras ídolos vanos, y procuras destruir los que sirven al Dios vivo, envidioso de su superioridad".
Luego de estas palabras fue llevado de vuelta a la cárcel y después de tres días fue llevado de nuevo al tribunal. Licinio le volvió a reconvenir y asustar con los tormentos, y Hermilo le replicó: "Estoy dispuesto a soportarlos. Hay un Dios en el cielo por el que yo vivo, y por el cual estoy dispuesto a morir. Él me socorrerá". "Pronto veremos cómo te auxilia en tu tormento", dijo Licinio, y ordenó que fuera azotado. Entonces seis hombres le echaron en el suelo, le desnudaron, y le azotaron. Pero Hermilo exclamaba: "¡Oh Señor, Dios mío, que ante Pilato soportaste el flagelo, fortalece mi sufrimiento por ti, para que yo acabe mi carrera, y que, haciéndome partícipe de tus sufrimientos, m también pueda participar en tu gloria". Entonces le habló un ángel desde el cielo, que le dijo: "¡De cierto, de cierto, Hermilo, en tres días has de recibir una recompensa gloriosa!" Y, espantados por aquello, los soldados le regresaron a la prisión. Allí le tocó ser custodiado por el carcelero Estratónico, que era cristiano aún en lo oculto. Se conocían de las celebraciones y eran amigos. Ambos se consolaron y oraron juntos.

Al día siguiente Licinio mandó le llevasen a Hermilo de nuevo, y mandó le golpeasen el estómago, los costados y la espalda con una vara con nudos. Pero el mártir permanecía inquebrantable, por lo que le sometieron al tormento de los garfios de hierro, que desgarraban su piel y carnes. Entonces, Estratónico, incapaz de soportar la visión de los sufrimientos de su amigo, se cubrió el rostro con las manos y se echó a llorar. Al ver esto, los soldados que estaban junto a él se burlaron, y llamaron la atención de Licinio, que le preguntó que lágrimas eran aquellas. "¡Señor!" – respondió Estratónico – "Yo soy cristiano, creo en Dios, Creador del cielo y de la tierra". Entonces Licinio ordenó que lo azotaran. Y Estratónico, mirando a su amigo, le dijo: "¡Hermilo, ruega por mí a Cristo, para que sea capaz de soportar los tormentos!" Cuando vio Licinio que Estratónico estaba cubierto de heridas, ordenó a los verdugos que se detuvieran y mandó a ambos a la cárcel. A la mañana siguiente, al ver que ambos atletas de la fe permanecían fieles a Cristo, ordenó que los ahogaran en el Danubio. Fueron envueltos en redes y arrojados al río. Tres días después sus cuerpos fueron hallados, y enterrados piadosamente por los cristianos. En fecha incierta, las cabezas fueron trasladadas a la iglesia de Santa Sofía en la misma ciudad de Belgrado. Los martirologios griegos recogen su memoria a 13 de enero, y a pesar de padecer en Occidente, no entraron al martirologio romano sino por el de Usuardo, que los tomó de Oriente, en el siglo IX.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.