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miércoles, 8 de diciembre de 2021

FELIZ DIA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN.¿Conoces la Historia de por qué es la Patrona de la Infantería Española? (EL MILAGRO DE EMPEL).

 FELIZ DIA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN.¿Conoces la Historia de por qué es la Patrona de la Infantería Española?

EL MILAGRO DE EMPEL. 7 de Diciembre de 1585, los Tercios Españoles dominan el mundo y protegen las fronteras y territorios del Imperio. España se encuentra inmersa dentro de la Guerra de los Ochenta años y en la actual Europa central, mantiene una encarnizada disputa contra las tropas protestantes Holandesas del Almirante 𝐇𝐨𝐡𝐞𝐧𝐥𝐨𝐡𝐞-𝐍𝐞𝐮𝐞𝐧𝐬𝐭𝐞𝐢𝐧. Cuentan las Crónicas, que las Tropas Españolas se encontraban sitiadas durante ese rudo y frío invierno, en la isla de Bommel. El Tercio, de unos 4.500 soldados, se encontraba totalmente rodeado. Pero el Maestre de Campo del Tercio, 𝐃𝐨𝐧 𝐅𝐫𝐚𝐧𝐜𝐢𝐬𝐜𝐨 𝐀𝐫𝐢𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐁𝐨𝐛𝐚𝐝𝐢𝐥𝐥𝐚,, se resistía a capitular. Pese a todo, la situación era dramática: Un frío que helaba hasta el Alma. Falta de víveres. Y sitiados por miles y miles de soldados enemigos. Ante tal panorama, las tropas enemigas, sabedoras de su victoria, le hacen llegar al Maestre de Campo Español, el siguiente mensaje. "Debe aceptar la Capitulación" Pero la respuesta de los Tercios Españoles es clara: «Los Infantes Españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de Capitulaciones después de muertos» Ante la respuesta de Bobadilla, el Almirante 𝐇𝐨𝐡𝐞𝐧𝐥𝐨𝐡𝐞-𝐍𝐞𝐮𝐞𝐧𝐬𝐭𝐞𝐢𝐧, ordena a sus oficiales que procedan a abrir las compuertas de los diques que rodean al Tercio Español. El agua inunda todo el territorio, obligando a las tropas españolas, a encaramarse al único punto que no queda inundado, en la cima de una pequeña colina. El Hambre, el Frio, la Enfermedad y la certeza de una Muerte segura, hacen su presencia en la moral de la tropa. Pero lejos de desfallecer, los Españoles empiezan a cavar trincheras y puestos defensivos para hacer frente al último embiste Holandés. En esos momentos, cuando todo parece perdido, un soldado, mientras retira tierra para hacer un foso, de entre sus manos, saca lo que parece ser una vieja tablilla de la que aparece la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción. Ese hecho, rápidamente, corre como la pólvora entre toda la tropa, que lo interpreta, como una señal de la propia virgen. Pero esto no acaba aquí. Esa misma noche, y dada las bajas temperaturas, el agua proveniente del Río Mosa y que rodea al Tercio Español, se congela. Ese es el milagro que necesitan los nuestros, que sabedores de la ocasión, hace posible que durante esa misma noche, se emprenda un contraataque sorpresa contra unas Tropas Holandesas, que horas antes tuvieron que retirarse ante el temor a que sus naves se pudieran encallar. Entre el gélido frío, empapados de agua y con una noche cerrada, los Españoles se lanzan contra los Holandeses que sorprendidos, huyen despavoridos. Al día siguiente y conscientes de su derrota, los Holandeses no pueden más que admitir su derrota ante la Infantería Española. Una derrota con la que jamás contaban los Holandeses tan sólo horas antes y que hizo que el propio Almirante 𝐇𝐨𝐡𝐞𝐧𝐥𝐨𝐡𝐞-𝐍𝐞𝐮𝐞𝐧𝐬𝐭𝐞𝐢𝐧, pronunciase estas palabras que quedarían marcadas para la historia. «Tal parece que Dios es Español al Obrar tan gran milagro» Años más tarde, concretamente en 1644 bajo el Reinado de Felipe IV, un 8 de Diciembre, se proclamó ese día como fiesta de guardar tal hazaña y victoria, en todos los dominios de la Patria. Y por tal motivo todos los 8 de diciembre festejamos su día. Y todo gracias a una Tabla, gracias a la Virgen de la Inmaculada Concepción. Antonio Saldaña Moreno
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sábado, 8 de diciembre de 2018

Día de la Inmaculada Concepción: ¿Por qué el 8 de diciembre es fiesta nacional en España? (8 de diciembre)

Día de la Inmaculada Concepción: ¿Por qué el 8 de diciembre es fiesta nacional en España?
El 'Milagro de Empel' de los Tercios de Flandes figura en el origen de la festividad
El 8 de diciembre se celebra el día de la Inmaculada Concepción y es fiesta nacional en España. Esta festividad tiene su origen en el llamado Milagro de Empel, un suceso acaecido el 7 y 8 de diciembre de 1585, a raíz del cual la Inmaculada Concepción fue proclamada patrona de los Tercios españoles y actual infantería española.
De acuerdo con la tradición, el 7 de diciembre de 1585, el Tercio del Maestre de Campo Francisco Arias de Bobadilla (compuesta por unos cinco mil hombres) combatía durante la Guerra de los Ochenta Años en la isla de Bommel, situada entre los ríos Mosa y Waal, bloqueada por completo por la escuadra del almirante Holak. La situación era desesperada para los Tercios españoles, pues, además del estrechamiento del cerco, había que sumarle la escasez de víveres y ropas secas.
El jefe enemigo propuso entonces una rendición honrosa pero la respuesta española fue clara: «Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos». Ante tal respuesta, Holak recurrió a un método harto utilizado en ese conflicto: abrir los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Pronto no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio.
En ese crítico momento, de acuerdo con la tradición, un soldado del Tercio cavando una trinchera tropezó con un objeto de madera allí enterrado. Era una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción.
Anunciado el hallazgo, colocaron la imagen en un improvisado altar y el Maestre Bobadilla, considerando el hecho como señal de la protección divina, instó a sus soldados a luchar encomendándose a la Virgen Inmaculada:
Este tesoro tan rico que descubrieron debajo de la tierra fue un divino nuncio del bien, que por intercesión de la Virgen María, esperaban en su bendito día.
Según indica la citada tradición, un viento completamente inusual e intensamente frío se desató aquella noche, helando las aguas del río Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del día 8 de diciembre y obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Holak llegó a decir: «Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro».
Aquel mismo día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción es proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia.
La bula papal
Sin embargo, este patronazgo se consolidaría trescientos años después, luego de que la bula Ineffabilis Deus del 8 de diciembre de 1854 proclamase como dogma de fe católica la Concepción Inmaculada de la Virgen Santísima. El 12 de noviembre de 1892, a solicitud del Inspector del Arma de Infantería del Ejército de Tierra de España, por real orden de la Reina Regente doña María Cristina de Habsburgo, se ''declara Patrona del Arma de Infantería a Nuestra Señora la Purísima e Inmaculada Concepción''.


¿Por qué la Inmaculada es la patrona de la Infantería del Ejército?



Publicado por  el dic 7, 2014

          
La Inmaculada Concepción es la patrona del Arma de Infantería del Ejército. Este año el acto conmemorativo de la efeméride consistirá este lunes en una parada militar en la base «Príncipe», sede de la Brigada Paracaidista en Paracuellos de Jarama (Madrid). Unos «paracas» del Ejército de Tierra que este año cumplieron su 60º aniversario.
Pero… ¿por qué es la Inmaculada es la patrona de la Infantería? Para encontrar la respuesta hemos de trasladarnos a Flandes, al monte de Empel –ubicado en la pequeña isla holandesa de Bommel, entre los ríos Mosa y Waal– y a un gélido diciembre de 1585 cuando unos harapientos soldados del Tercio comandado por el maestre de campo Don Francisco de Bobadilla, a punto de ser masacrados, se encomendaron a la Virgen para su protección.
¿Qué sucedió? Acorralado por buques y cañoneados con fuego de artillería y mosquetería rebelde (Flandes era español y la pica estaba allí para sublevar la rebelión protestante contra el rey católico) la suerte parecía estar echada frente a las huestes del conde de Holac, al mando de la escuadra calvinista que sitiaba la isla.




Sin embargo el 7 de diciembre aconteció una «aparición» que relata el capitán toledano Alonso Vázquez, coetáneo de aquellas lides, del siguiente modo en su libro «Los sucesos de Flandes y Francia del tiempo de Alejandro Farnese»:
«Estando un devoto soldado español haciendo un hoyo en el dique para resguardarse debajo de la tierra del mucho aire que hacía y de la artillería que los navíos enemigos disparaban, a las primeras azadonadas que comenzó a dar para cavar la tierra saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de Nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y matices como si se hubiera acabado de hacer. Acudieron otros soldados con grandísima alegría y la llevaron y pusieron en una pared de la iglesia».
Eran otros tiempos, y aquella aparición -como las del Apóstol Santiago a lomos de un caballo blanco en la Reconquista o la conquista del Perú- infundió moral a la maltrecha tropa, la cual comenzaba a tomar el ataque suicida como la opción más plausible. Era la señal divina que se esperaba para rearmarse al día siguiente.


Pero ahí no quedó la cosa. Al día siguiente, 8 de diciembre, el «milagro de Empel», como sería conocido aquel episodio, sucedió: las aguas adyacentes se congelaron por el avance del gélido viento y los buques del conde de Holac tuvieron que poner proa en dirección opuesta so pena de verse encallados en el sólido elemento.
«Cuando los rebeldes iban pasando con sus navíos río abajo les decían a los españoles, en lengua castellana, que no era posible sino que Dios fuera español, pues había usado con ellos un gran milagro» (escribió el capitán Vázquez)
Al día siguiente las tropas españolas contraatacaron con sus más manejables navíos. Ante tal avance los navíos del conde de Holac huyeron, también ante la inminente llegada de una escuadra hispana comandada por el conde Carlos de Mansfelt. Las posiciones estaban ya aseguradas. El milagro de Empel sería por siempre recordado en nuestro Ejército. Hasta nuestros días.


viernes, 8 de diciembre de 2017

Día de la Inmaculada Concepción: ¿Por qué el 8 de diciembre es fiesta nacional en España?

Día de la Inmaculada Concepción: ¿Por qué el 8 de diciembre es fiesta nacional en España?
El 'Milagro de Empel' de los Tercios de Flandes figura en el origen de la festividad
El 8 de diciembre se celebra el día de la Inmaculada Concepción y es fiesta nacional en España. Esta festividad tiene su origen en el llamado Milagro de Empel, un suceso acaecido el 7 y 8 de diciembre de 1585, a raíz del cual la Inmaculada Concepción fue proclamada patrona de los Tercios españoles y actual infantería española.
De acuerdo con la tradición, el 7 de diciembre de 1585, el Tercio del Maestre de Campo Francisco Arias de Bobadilla (compuesta por unos cinco mil hombres) combatía durante la Guerra de los Ochenta Años en la isla de Bommel, situada entre los ríos Mosa y Waal, bloqueada por completo por la escuadra del almirante Holak. La situación era desesperada para los Tercios españoles, pues, además del estrechamiento del cerco, había que sumarle la escasez de víveres y ropas secas.
El jefe enemigo propuso entonces una rendición honrosa pero la respuesta española fue clara: «Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos». Ante tal respuesta, Holak recurrió a un método harto utilizado en ese conflicto: abrir los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Pronto no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio.
En ese crítico momento, de acuerdo con la tradición, un soldado del Tercio cavando una trinchera tropezó con un objeto de madera allí enterrado. Era una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción.
Anunciado el hallazgo, colocaron la imagen en un improvisado altar y el Maestre Bobadilla, considerando el hecho como señal de la protección divina, instó a sus soldados a luchar encomendándose a la Virgen Inmaculada:
Este tesoro tan rico que descubrieron debajo de la tierra fue un divino nuncio del bien, que por intercesión de la Virgen María, esperaban en su bendito día.
Según indica la citada tradición, un viento completamente inusual e intensamente frío se desató aquella noche, helando las aguas del río Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del día 8 de diciembre y obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Holak llegó a decir: «Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro».
Aquel mismo día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción es proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia.
La bula papal
Sin embargo, este patronazgo se consolidaría trescientos años después, luego de que la bula Ineffabilis Deus del 8 de diciembre de 1854 proclamase como dogma de fe católica la Concepción Inmaculada de la Virgen Santísima. El 12 de noviembre de 1892, a solicitud del Inspector del Arma de Infantería del Ejército de Tierra de España, por real orden de la Reina Regente doña María Cristina de Habsburgo, se ''declara Patrona del Arma de Infantería a Nuestra Señora la Purísima e Inmaculada Concepción''.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Día de la Inmaculada Concepción: ¿Por qué el 8 de diciembre es fiesta nacional en España? 8 de diciembre

Día de la Inmaculada Concepción: ¿Por qué el 8 de diciembre es fiesta nacional en España?
El 'Milagro de Empel' de los Tercios de Flandes figura en el origen de la festividad
El 8 de diciembre se celebra el día de la Inmaculada Concepción y es fiesta nacional en España. Esta festividad tiene su origen en el llamado Milagro de Empel, un suceso acaecido el 7 y 8 de diciembre de 1585, a raíz del cual la Inmaculada Concepción fue proclamada patrona de los Tercios españoles y actual infantería española.
De acuerdo con la tradición, el 7 de diciembre de 1585, el Tercio del Maestre de Campo Francisco Arias de Bobadilla (compuesta por unos cinco mil hombres) combatía durante la Guerra de los Ochenta Años en la isla de Bommel, situada entre los ríos Mosa y Waal, bloqueada por completo por la escuadra del almirante Holak. La situación era desesperada para los Tercios españoles, pues, además del estrechamiento del cerco, había que sumarle la escasez de víveres y ropas secas.
El jefe enemigo propuso entonces una rendición honrosa pero la respuesta española fue clara: «Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos». Ante tal respuesta, Holak recurrió a un método harto utilizado en ese conflicto: abrir los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Pronto no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio.
En ese crítico momento, de acuerdo con la tradición, un soldado del Tercio cavando una trinchera tropezó con un objeto de madera allí enterrado. Era una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción.
Anunciado el hallazgo, colocaron la imagen en un improvisado altar y el Maestre Bobadilla, considerando el hecho como señal de la protección divina, instó a sus soldados a luchar encomendándose a la Virgen Inmaculada:
Este tesoro tan rico que descubrieron debajo de la tierra fue un divino nuncio del bien, que por intercesión de la Virgen María, esperaban en su bendito día.
Según indica la citada tradición, un viento completamente inusual e intensamente frío se desató aquella noche, helando las aguas del río Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del día 8 de diciembre y obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Holak llegó a decir: «Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro».
Aquel mismo día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción es proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia.
La bula papal
Sin embargo, este patronazgo se consolidaría trescientos años después, luego de que la bula Ineffabilis Deus del 8 de diciembre de 1854 proclamase como dogma de fe católica la Concepción Inmaculada de la Virgen Santísima. El 12 de noviembre de 1892, a solicitud del Inspector del Arma de Infantería del Ejército de Tierra de España, por real orden de la Reina Regente doña María Cristina de Habsburgo, se ''declara Patrona del Arma de Infantería a Nuestra Señora la Purísima e Inmaculada Concepción''.


¿Por qué la Inmaculada es la patrona de la Infantería del Ejército?



Publicado por  el dic 7, 2014

          
La Inmaculada Concepción es la patrona del Arma de Infantería del Ejército. Este año el acto conmemorativo de la efeméride consistirá este lunes en una parada militar en la base «Príncipe», sede de la Brigada Paracaidista en Paracuellos de Jarama (Madrid). Unos «paracas» del Ejército de Tierra que este año cumplieron su 60º aniversario.
Pero… ¿por qué es la Inmaculada es la patrona de la Infantería? Para encontrar la respuesta hemos de trasladarnos a Flandes, al monte de Empel –ubicado en la pequeña isla holandesa de Bommel, entre los ríos Mosa y Waal– y a un gélido diciembre de 1585 cuando unos harapientos soldados del Tercio comandado por el maestre de campo Don Francisco de Bobadilla, a punto de ser masacrados, se encomendaron a la Virgen para su protección.
¿Qué sucedió? Acorralado por buques y cañoneados con fuego de artillería y mosquetería rebelde (Flandes era español y la pica estaba allí para sublevar la rebelión protestante contra el rey católico) la suerte parecía estar echada frente a las huestes del conde de Holac, al mando de la escuadra calvinista que sitiaba la isla.

Tercios españoles / ABC
Tercios españoles / ABC

Sin embargo el 7 de diciembre aconteció una «aparición» que relata el capitán toledano Alonso Vázquez, coetáneo de aquellas lides, del siguiente modo en su libro «Los sucesos de Flandes y Francia del tiempo de Alejandro Farnese»:
«Estando un devoto soldado español haciendo un hoyo en el dique para resguardarse debajo de la tierra del mucho aire que hacía y de la artillería que los navíos enemigos disparaban, a las primeras azadonadas que comenzó a dar para cavar la tierra saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de Nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y matices como si se hubiera acabado de hacer. Acudieron otros soldados con grandísima alegría y la llevaron y pusieron en una pared de la iglesia».
Eran otros tiempos, y aquella aparición -como las del Apóstol Santiago a lomos de un caballo blanco en la Reconquista o la conquista del Perú- infundió moral a la maltrecha tropa, la cual comenzaba a tomar el ataque suicida como la opción más plausible. Era la señal divina que se esperaba para rearmarse al día siguiente.
Mapa donde se observa la isla de Bommel
Mapa donde se observa la isla de Bommel
Pero ahí no quedó la cosa. Al día siguiente, 8 de diciembre, el «milagro de Empel», como sería conocido aquel episodio, sucedió: las aguas adyacentes se congelaron por el avance del gélido viento y los buques del conde de Holac tuvieron que poner proa en dirección opuesta so pena de verse encallados en el sólido elemento.
«Cuando los rebeldes iban pasando con sus navíos río abajo les decían a los españoles, en lengua castellana, que no era posible sino que Dios fuera español, pues había usado con ellos un gran milagro» (escribió el capitán Vázquez)
Al día siguiente las tropas españolas contraatacaron con sus más manejables navíos. Ante tal avance los navíos del conde de Holac huyeron, también ante la inminente llegada de una escuadra hispana comandada por el conde Carlos de Mansfelt. Las posiciones estaban ya aseguradas. El milagro de Empel sería por siempre recordado en nuestro Ejército. Hasta nuestros días.
Cuadro de la Inmaculada Concepción
Cuadro de la Inmaculada Concepción

martes, 8 de diciembre de 2015

Día de la Inmaculada Concepción: El 'Milagro de Empel' de los Tercios de Flandes figura en el origen de la festividad 08122015

Día de la Inmaculada Concepción: ¿Por qué el 8 de diciembre es fiesta nacional en España?
El 'Milagro de Empel' de los Tercios de Flandes figura en el origen de la festividad
El 8 de diciembre se celebra el día de la Inmaculada Concepción y es fiesta nacional en España. Esta festividad tiene su origen en el llamado Milagro de Empel, un suceso acaecido el 7 y 8 de diciembre de 1585, a raíz del cual la Inmaculada Concepción fue proclamada patrona de los Tercios españoles y actual infantería española.
De acuerdo con la tradición, el 7 de diciembre de 1585, el Tercio del Maestre de Campo Francisco Arias de Bobadilla (compuesta por unos cinco mil hombres) combatía durante la Guerra de los Ochenta Años en la isla de Bommel, situada entre los ríos Mosa y Waal, bloqueada por completo por la escuadra del almirante Holak. La situación era desesperada para los Tercios españoles, pues, además del estrechamiento del cerco, había que sumarle la escasez de víveres y ropas secas.
El jefe enemigo propuso entonces una rendición honrosa pero la respuesta española fue clara: «Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos». Ante tal respuesta, Holak recurrió a un método harto utilizado en ese conflicto: abrir los diques de los ríos para inundar el campamento enemigo. Pronto no quedó más tierra firme que el montecillo de Empel, donde se refugiaron los soldados del Tercio.
En ese crítico momento, de acuerdo con la tradición, un soldado del Tercio cavando una trinchera tropezó con un objeto de madera allí enterrado. Era una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción.
Anunciado el hallazgo, colocaron la imagen en un improvisado altar y el Maestre Bobadilla, considerando el hecho como señal de la protección divina, instó a sus soldados a luchar encomendándose a la Virgen Inmaculada:
Este tesoro tan rico que descubrieron debajo de la tierra fue un divino nuncio del bien, que por intercesión de la Virgen María, esperaban en su bendito día.
Según indica la citada tradición, un viento completamente inusual e intensamente frío se desató aquella noche, helando las aguas del río Mosa. Los españoles, marchando sobre el hielo, atacaron por sorpresa a la escuadra enemiga al amanecer del día 8 de diciembre y obtuvieron una victoria tan completa que el almirante Holak llegó a decir: «Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro».
Aquel mismo día, entre vítores y aclamaciones, la Inmaculada Concepción es proclamada patrona de los Tercios de Flandes e Italia.
La bula papal
Sin embargo, este patronazgo se consolidaría trescientos años después, luego de que la bula Ineffabilis Deus del 8 de diciembre de 1854 proclamase como dogma de fe católica la Concepción Inmaculada de la Virgen Santísima. El 12 de noviembre de 1892, a solicitud del Inspector del Arma de Infantería del Ejército de Tierra de España, por real orden de la Reina Regente doña María Cristina de Habsburgo, se ''declara Patrona del Arma de Infantería a Nuestra Señora la Purísima e Inmaculada Concepción''.


¿Por qué la Inmaculada es la patrona de la Infantería del Ejército?



Publicado por  el dic 7, 2014

          
La Inmaculada Concepción es la patrona del Arma de Infantería del Ejército. Este año el acto conmemorativo de la efeméride consistirá este lunes en una parada militar en la base «Príncipe», sede de la Brigada Paracaidista en Paracuellos de Jarama (Madrid). Unos «paracas» del Ejército de Tierra que este año cumplieron su 60º aniversario.
Pero… ¿por qué es la Inmaculada es la patrona de la Infantería? Para encontrar la respuesta hemos de trasladarnos a Flandes, al monte de Empel –ubicado en la pequeña isla holandesa de Bommel, entre los ríos Mosa y Waal– y a un gélido diciembre de 1585 cuando unos harapientos soldados del Tercio comandado por el maestre de campo Don Francisco de Bobadilla, a punto de ser masacrados, se encomendaron a la Virgen para su protección.
¿Qué sucedió? Acorralado por buques y cañoneados con fuego de artillería y mosquetería rebelde (Flandes era español y la pica estaba allí para sublevar la rebelión protestante contra el rey católico) la suerte parecía estar echada frente a las huestes del conde de Holac, al mando de la escuadra calvinista que sitiaba la isla.

Tercios españoles / ABC
Tercios españoles / ABC

Sin embargo el 7 de diciembre aconteció una «aparición» que relata el capitán toledano Alonso Vázquez, coetáneo de aquellas lides, del siguiente modo en su libro «Los sucesos de Flandes y Francia del tiempo de Alejandro Farnese»:
«Estando un devoto soldado español haciendo un hoyo en el dique para resguardarse debajo de la tierra del mucho aire que hacía y de la artillería que los navíos enemigos disparaban, a las primeras azadonadas que comenzó a dar para cavar la tierra saltó una imagen de la limpísima y pura Concepción de Nuestra Señora, pintada en una tabla, tan vivos y limpios los colores y matices como si se hubiera acabado de hacer. Acudieron otros soldados con grandísima alegría y la llevaron y pusieron en una pared de la iglesia».
Eran otros tiempos, y aquella aparición -como las del Apóstol Santiago a lomos de un caballo blanco en la Reconquista o la conquista del Perú- infundió moral a la maltrecha tropa, la cual comenzaba a tomar el ataque suicida como la opción más plausible. Era la señal divina que se esperaba para rearmarse al día siguiente.
Mapa donde se observa la isla de Bommel
Mapa donde se observa la isla de Bommel
Pero ahí no quedó la cosa. Al día siguiente, 8 de diciembre, el «milagro de Empel», como sería conocido aquel episodio, sucedió: las aguas adyacentes se congelaron por el avance del gélido viento y los buques del conde de Holac tuvieron que poner proa en dirección opuesta so pena de verse encallados en el sólido elemento.
«Cuando los rebeldes iban pasando con sus navíos río abajo les decían a los españoles, en lengua castellana, que no era posible sino que Dios fuera español, pues había usado con ellos un gran milagro» (escribió el capitán Vázquez)
Al día siguiente las tropas españolas contraatacaron con sus más manejables navíos. Ante tal avance los navíos del conde de Holac huyeron, también ante la inminente llegada de una escuadra hispana comandada por el conde Carlos de Mansfelt. Las posiciones estaban ya aseguradas. El milagro de Empel sería por siempre recordado en nuestro Ejército. Hasta nuestros días.
Cuadro de la Inmaculada Concepción
Cuadro de la Inmaculada Concepción