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miércoles, 23 de enero de 2019
viernes, 18 de enero de 2019
La actividad docente del profesor Antonio Oliver Monserrat (Ibiza Melían) 17012019
La actividad docente del profesor Antonio Oliver Monserrat

Recientemente fue la ceremonia en recuerdo de los veinticinco años del fallecimiento del profesor Antonio Oliver Monserrat, donde tuve el honor de que unas muy humildes palabras mías fueran leídas. Misa que tuvo lugar el pasado nueve de enero en Madrid, en la Parroquia Virgen de la Providencia y San Cayetano de los Teatinos.
Antonio Oliver Monserrat era clérigo de los teatinos y doctor en Historia Medieval de la Iglesia por la Universidad Gregoriana. Precisamente fue gracias a su erudición sobre el medievo que hallé su labor divulgativa en Internet. Materia que me interesaba ampliar para poder completar la obra que actualmente estoy redactando.
Y es que uno de sus alumnos, José María Jiménez Tostado, ha hecho una excelente labor de recopilación. Entre otras iniciativas, ha creado un canal de YouTube donde están las clases y conferencias que impartió el profesor. Con quien contacté y amablemente me facilitó bastante documentación, en pro de mejorar mis conocimientos respecto al tema. Porque la base de un libro es ante todo la tarea de documentación y consulta, no se puede llegar a una mínima conclusión sin unos sólidos cimientos.
De manera que me gustaría compartir, además de mis palabras que se leyeron en el transcurso del acto, las del propio Antonio Oliver Monserrat para que puedan inspirar a otros. Su meritoria actividad docente queda demostrada mediante el hecho de que, veinticinco años después de su defunción, sus alumnos sigan reuniéndose para rememorarlo. Volcados en expandir su saber y de hacer nacer en otros el interés por una época durante la que se pergeñó la actual Europa.
Termino con una cita del jesuita Teilhard de Chardin, a la que evocan los discípulos de Antonio Oliver Monserrat en su página de Facebook en referencia a sus clases. A través de la cual afirman que «sus cursos» no están destinados «precisamente a los cristianos que sólidamente instalados en su fe podrían aprender de él». Más bien se dirigen a «los inquietos de dentro y de fuera, es decir, para quienes, en vez de entregarse plenamente a la Iglesia, la bordean o se apartan de ella con la esperanza de superarla».
Material de consulta:
jueves, 17 de enero de 2019
Homenaje al P. Antonio Oliver (Paola Campodonico) 09012019
El 31 dic. 2018 4:53 p. m., "Paola
Campodonico" > escribió:
Una amiga de mi madre traía los cassettes (en aquel
entonces) del CEA centro de estudios antropológicos de Buenos Aires. mi mamá le
llevaba los cassettes vírgenes a casa de su amiga (que era hermana de la que
vivía en Buenos Aires y los traía) y se los gravaban. y con mi madre
escuchábamos durante horas cada uno de los cursos. yo les iba agregando
en las tapas los datos para ubicarlos bien: los nombres de los cursos, números,
temas. estoy hablando del año 1990 para que te des una idea. yo disfrutaba
muchísimo de sus cursos, recuerdo que cuando viajaba a visitar a mi papá
siempre me los llevaba, eran adictivos para mí. gracias a él aprendí un montón
de cosas que luego he leído en otras fuentes pero para mí este padre fue un
adelantado en su época. hablaba de temas que no se escuchaban ni se sabían
demasiado. además cada tema lo daba comparando uno por uno los autores que lo
abordaban, es como que lo daba ya totalmente digerido y listo para que sus alumnos
sacaran conclusiones personales! siento que de cierta forma el padre Antonio
marcó mi vida e inició en mí un despertar a este tipo de temas con su gran
sabiduría y claridad de exposición. me hacía reír, aunque a veces también me
hacía rabiar!! después de una hora de hablar de repente decía que nada de lo
que había dicho era verdad, que no le creyeran!. y está perfecto, pero yo a esa
edad no terminaba de comprender porqué lo decía. me volvía loca cuando decía
que el cristianismo no es una religión!! era genial!! se grabaron para siempre
en mi recuerdo sus expresiones típicas que solía repetir en sus clases como
"el probrecillo", y otras que me causaban muchísima gracia.
lo busqué mucho por google y nunca vi nada por años. y
un día de repente apareció José María con su canal en youtube y me dio tanta
alegría y emoción que decidí escribirle para agradecerle por hacer la enorme
tarea que hizo!. pero la verdad es que nunca pensé que me contestaría, sin
embargo no sólo lo hizo sino que también tuvo la enorme amabilidad de empezar a
enviarme escritos y mensajes de él. de nuevo mi infinito agradecimiento y si
algún día voy a España quisiera conocerlo personalmente!! que Dios te bendiga
José María y a toda la gente que esté en esa Misa y gracias por hacerme sentir
que a pesar de la distancia, estoy presente de cierta forma allí mismo y desde
mi corazón!!!!!
FELIZ AÑO NUEVO Y QUE EL NIÑO DIOS LES TRAIGA TODO LO
QUE DESEAN Y LOS BENDIGA POR SIEMPRE
PAOLA CAMPODÓNICO
ARGENTINA
Homenaje al Padre Antonio Oliver. (José Vicente España) 09012019
Vin
Cens
Escuché el nombre de Antonio Oliver Montserrat por primera vez poco tiempo después de regresar a casa tras un retiro en el monasterio de San José de Batuecas. Escuché a la persona que me invitó a realizar dicho retiro hablar sobre la resurrección del Señor. Me gustó y me llamó muchísimo la atención la manera tan especial en que lo planteaba. Me dijo que hablaba así porque bebía de una fuente. Dicha fuente, evidentemente, era el Padre Antonio Oliver. Ante mi insistencia por querer saber más, no hizo otra cosa que recomendarme seguir una senda, un camino, el cual llevaba directo a unos documentos sonoros que, estoy seguro, todos ustedes conocen más que bien. De repente un mundo nuevo se abrió ante mí, un pozo sin fondo del que beber y beber. Y yo tengo sed. Esos documentos, esas cintas, se han convertido en compañeros inseparables desde entonces. Las escucho y las escucho y nunca me canso. Al contrario. Llena su palabra, y no sólo por lo que dice, que lo hace, sino por lo que no dice. De ello hace sólo tres años. Sé que lo conocí tarde, pero me caló hasta los huesos. Así fue mi encuentro con el maestro, tarde pero en su justo momento.
Pasado este tiempo, creo que puedo considerarme, como ustedes, alumno suyo. O al menos, eso intento. Del mismo modo que no se es cristiano, siempre se ha de intentar ser cristiano. Y eso, en realidad, es ser cristiano. ¿Les suena, verdad?. Él, sin duda, es mi maestro.
Me chocó bastante, después de buscar más sobre él, que no fuera más conocido a día de hoy. Alguien con ese verbo tan impresionantemente claro, bello y contundente -fuente de agua viva sin duda- debería de llegar al cogollo de más personas. Es tan moderno, tan actual, tan auténtico, tan místico, sí, místico, que me pareció buena idea hacer uso de los medios actuales de que disponemos para poder, de manera humilde y desde las lógicas limitaciones del medio, dar aún más voz al mensajero desde la palabra escrita. Y sentí entonces que sería buena idea abrir una ventana en esas redes sociales que actualmente usan tantas personas en la que quien quiera buscar pueda encontrar al menos un bocado más que llevarse a la boca, como a mí me ocurrió, y probar si dicho bocado es de su gusto y seguir junto a él el camino. Siempre hacia adelante, como peregrino incansable. Es lo mínimo que puedo ofrecer por tanto recibido, y estoy hablando de bodegas. Sé que me vuelven a entender, ¿verdad?. Evidentemente.
He aquí mi pequeño y humilde homenaje al Padre Antonio Oliver. Espero sea de su agrado allá donde se encuentre.
Me hubiera gustado poder estar hoy aquí, pero como no es posible, también me hace ilusión, como el niño que intento no dejar de ser, estar sin estar.
Que el Señor nos bendiga y nos guarde siempre. Un abrazo.
José Vicente España Honrubia
miércoles, 16 de enero de 2019
Las palabras del profesor Antonio Oliver Montserrat (Ibiza Melían) 09012019
Las
palabras del profesor Antonio Oliver Montserrat
Mi
nombre es Ibiza Melián y soy escritora. Actualmente
estoy culminando un ensayo, titulado La
corrupción inarmónica. Investigación que también es el trabajo de mi tesis
doctoral. Tesis doctoral que si todo va bien depositaré próximamente en la
Universidad. Documento que trata de analizar las causas de los mayores niveles
de corrupción política y administrativa presentes en el sur de Europa.
Análisis
fiel a la premisa del filósofo Santayana: «Aquellos que no pueden recordar el
pasado están condenados a repetirlo». A lo que yo añado que no solo hay que
recordarlo, sino comprenderlo. Examinarlo sin prejuicios, con una actitud
abierta y constructiva. Sin pretender valorarlo con la mentalidad actual, cosa
que lleva siempre a equívocos y a incorrectos razonamientos. Dado que lo lógico
es estudiarlo conforme a su contexto, de manera que se puedan extraer
soluciones a los males que afligen al mundo de hoy en día.
Bajo
esta concepción tengo que agradecer haber encontrado en el vasto océano de
Internet la llama del mensaje del profesor Antonio
Oliver Monserrat. Y reconocerle a José María Jiménez Tostado su encomiable
labor de recopilación, además de mostrarle mi más inmensa gratitud por
facilitarme la documentación de las clases impartidas por el profesor. Sus
excelentes explicaciones de la Edad Media me aportaron una nueva perspectiva de
un periodo trascendente para la construcción de Europa.
Porque
el profesor Antonio Oliver Monserrat no escondía
los defectos que aquejan a todos los humanos y por extrapolación a cualquier tarea
emprendida por ellos. Unos individuos prestos a detectar las faltas de los otros,
pero no las propias. Sujetos que hacen permanentemente caso omiso a lo
decretado por los evangelios: «No juzguen, para no ser juzgados» (Mateo 7, 1). No
obstante, por muy imperfectos que seamos tampoco se ha de obviar lo bueno que
hayamos realizado.
Y
es que las raíces de lo que ahora llamamos Europa son cristianas y su patrono
san Benito de Nursia. Un cristianismo encargado de preservar la herencia romana
tras la caída del Imperio en el 476 y de aglutinar en torno a unos mismos principios
a las dispares tribus que poblaban Occidente. Un cristianismo que buscó la
unión de los miembros de la Iglesia de Cristo hasta que llegara su segunda
venida, la parusía, y con ella la salvación. Un cristianismo que se marcó como
meta la materialización de la promesa de Dios a Abraham, respecto a que lo
convertiría en padre de numerosas naciones (Génesis 17, 5).
Mas,
como toda obra terrenal, se dieron aciertos y errores, que el profesor Antonio
Oliver Monserrat no ocultó en su disertación. Aciertos que hablan del legado de
san Bernardo de Claraval, ejemplo del agustinismo espiritual. La hermosa
doctrina de que solo el Amor conduce a Dios. Puesto que nunca hemos de olvidar la
afirmación de san Pablo: «El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el
don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá». (1 Corintios 13, 8). Ya que
lo «más grande» de todo «es el amor» (1 Corintios 13, 13). Un san Bernardo en
la senda de la reforma emprendida por Gregorio VII.
Sin
omitir que las fricciones entre el trono político y el solio pontificio
derivaron en un sincretismo alejado a veces de la pureza inicial. A un
regalismo, en el caso español, que clamaba por unos valores más apegados a sus
propios intereses. Lo que suele acabar en reacciones de extremos contrarios. Empero,
en pleno siglo XXI, como sociedad madura que somos y gracias a la ayuda de las
enseñanzas de personas tan ilustres como el profesor Antonio Oliver Monserrat,
lo coherente sería quedarnos con la positiva esencia que impregna nuestra
cultura. Sustancia que nos reafirma en nuestra humanidad y en lo promulgado por
san Bernardo. Perseverar en la humildad, en la misericordia y en mejorarnos
como personas, para así ser útiles a los demás.
Concluyo
mirando al cielo y dando las gracias al profesor Antonio Oliver Monserrat por
las palabras que transmitió. Palabras que germinaron en aquellos que tuvieron
la gran suerte de conocerlo personalmente. Palabras que a través de ellos
llegaron a otros que continuarán su propagación. En suma, palabra enviada por
el Señor para unirnos con su pensamiento y con la ayuda del Espíritu inscribir
su ley en nuestros corazones (Jeremías 31, 33).
Ibiza
Melián
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