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viernes, 13 de mayo de 2022

La película «Fátima» llega a Amazon Prime: millones podrán escuchar su mensaje desde este 13 de mayo 13052022

 

El filme de Marco Pontecorvo recrea fielmente las apariciones de la Virgen

La película «Fátima» llega a Amazon Prime: millones podrán escuchar su mensaje desde este 13 de mayo

Escena de la película sobre Fátima
De izquierda a derecha en la foto, Francisco (Jorge Lamelas), Jacinta (Alejandra Howard) y Lucia (Stephanie Gil), en una escena de «Fátima».

Cari Filii

Este 13 de mayo y coincidiendo con la gran fiesta mariana llega una gran noticia para todos aquellas personas que quieran conocer mejor las apariciones de Fátima. Este viernes se estrena en Amazon Prime Vídeo Fátima, la película, la cinta dirigida por Marco Pontecorvo, y que relata fielmente la aparición de la Virgen a los tres pastorcitos e incluso el Milagro del Sol.

Amazon Prime Video es una de las mayores plataformas audiovisuales de contenido en streaming con cientos de millones de suscriptores, lo que podría llevar el mensaje de Fátima a miles de hogares, incluidos muchos no católicos.

Inspirada en los hechos ocurridos en Fátima durante la Primera Guerra Mundial, Fátima, la película está dirigida por Marco Pontecorvo (Tempo instabile con probabili schiarite), y protagonizada por Harvey Keitel (El Irlandés), Sônia Braga (Wonder), Goran Visnjic (Doctor Who), Joaquim de Almeida (Una vida a lo grande) y la española Stephanie Gil (El mejor verano de mi vida).

"La película tiene un mensaje universal de paz: la idea de que todos debemos cambiar nuestro comportamiento para terminar con la violencia y la guerra. Pero también es una historia humana acerca de una pequeña niña, la relación con su madre y cómo el cuestionamiento sobre la fe puede llevar a una fe aún mayor", explica el director de la cinta.

La cinta fue rodada en Portugal y narra la historia de Lucía y sus dos primos, Jacinta y Francisco, quienes presenciaron múltiples apariciones de la Virgen de Fátima. El día de su última visita, miles de creyentes presenciarán un milagro que será recordado hasta la actualidad.

Precisamente sobre el milagro del Sol, el director Pontecorvo aseguraba en una entrevista: “el Milagro del Sol lo presenciaron personas no creyentes y anticlericales, editores de periódicos, físicos. Hay muchos testimonios que afirman: ‘A pesar de que no creo, esto es lo que vi’. Decidí empezar por aquí. Algo, definitivamente, ocurrió. No sé cómo explicarlo, no soy físico. No sé si existe algún tipo de fenómeno en el aire que pueda hacer que el sol aparezca de modos distintos, dando vueltas y cambiando de color. Pero ese día era el 13, el día en el que se suponía iba a ocurrir un milagro. Por consiguiente, puedes no ser creyente, ¡pero hay demasiadas coincidencias!”.

“Creo que hemos conseguido algo que es creíble. Si no eres creyente, puedes pensar que es un fenómeno atmosférico que hace que el sol se mueva, gire y todo lo demás. Pero luego ves que hay demasiadas coincidencias, por lo que empiezas a creer. ¿Por qué ese día había algo frente al sol? ¿Por qué dejó de llover en ese instante? Y todo se secó rápidamente, el cabello y los vestidos de las personas presentes. Por lo tanto, sí, creo que sucedió un milagro”, añadía el director.

Del mismo modo, Pontecorvo explicaba cómo quiso reflejar a María: “era una mujer real. Quiero imaginármela así, creo que es mejor para nosotros y para los niños también. No tiene por qué estar flotando o tener un aspecto regio o espiritual. Se puede ser regio y espiritual aunque vayas descalzo”.

Por otro lado, consideraba que “también la naturaleza tiene una enorme importancia en la película. Es una protagonista más. Lucía encuentra a Dios en la belleza de la naturaleza, igual que encuentra a la Virgen María en ella. La Virgen María es, en cierto modo, parte de la naturaleza porque tiene el mismo tipo de belleza natural y sencilla”.

“La niña es capaz de disfrutar de todo ello y creo que, sobre todo en esta época nuestra, es muy importante saber disfrutar de las pequeñas cosas que Dios nos da a través de la naturaleza. Ella mira más allá, puede ir a otro nivel al que ninguno de nosotros puede llegar, pero sería importante para todos que diéramos ese paso”, agregaba.

Publicado originariamente en la web de Cari Filii

La encina de Fátima, el arma del rosario... y una bella historia del árbol con fama de sagrado

 

Gloria Riva, religiosa experta en arte, explica por qué la Virgen se apareció en ese arbusto

La encina de Fátima, el arma del rosario... y una bella historia del árbol con fama de sagrado

¿Fue casualidad que la Virgen se apareciese precisamente en lo alto del arbusto de una encina?
¿Fue casualidad que la Virgen se apareciese precisamente en lo alto del arbusto de una encina?

ReL

La Virgen de Fátima se apareció a San Francisco Marto y Santa Jacinta Marto y a Sor Lucia Dos Santos sobre una encina. ¿Por qué fue esto así? La pregunta es pertinente porque la encina es un árbol cargado de significación simbólica, tal como explica Sor Gloria Riva en un artículo publicado en Avvenire bajo el título "La encina de Fátima y el arma del Rosario" y que recoge y traduce Cari Filii News (los ladillos son de ReL):


Sor Gloria Riva tiene un blog en Avvenire donde, entre otras cosas, extrae lecciones teológicas de las grandes obras de la pintura clásica.

La Virgen María se apareció en 1917 a los pastores de Fátima sobre un Quercus ilex, comúnmente llamado encina. La simbología de este árbol hunde sus raíces en la antigüedad. Para los griegos la encina era, en general, el árbol sagrado dedicado a Júpiter. Debido a su longevidad y robustez, siempre fue considerado parábola de la eternidad.

En lo concreto, en cambio, la encina estaba asociada a la desventura: su follaje umbroso, con las frondas siempre verdes, hacía que los bosques de encinas fueran impenetrables; de ahí su reputación de planta funesta.

Bella historia sobre la Cruz
Pero no es así para la cristiandad que, al contrario, le regala a la encina un papel sin precedentes. Se narra cómo, tras la condena a muerte de Cristo, todos los árboles se negaron a ofrecer su madera para fabricar la cruz. Bajo los golpes de los leñadores y los carpinteros todas las maderas se rompían en pedazos.

La encina fue el único árbol que no se rebeló porque comprendió que Cristo, con la cruz, redimiría al mundo y salvaría a la creación de la caducidad de la muerte. No es casualidad que San Egidio, tercer compañero de San Francisco de Asís, en sus visiones en que aparecía el Salvador, éste estaba junto a una encina, símbolo del crucifijo.


San Egidio (o San Gil): en sus éxtasis veía con frecuencia a Cristo crucificado.

Se comprende mejor por qué la Virgen María se apareció a los tres pastorcillos de Fátima sobre este árbol. El anuncio de la Virgen se sitúa dentro de la gran obra de salvación que Cristo lleva a cumplimiento en la cruz, y que se debe actuar en la historia a través del cuerpo místico de la Iglesia.

Aparición cristiana... por si alguien lo duda
A pesar de la homonimia entre la Fátima portuguesa y la única hija de Mahoma, los símbolos que rodean a la Virgen durante la aparición indican claramente que es una aparición cristiana. De hecho, entre los árboles citados en el Corán no se encuentran ni la encina ni el más genérico roble, mientras que son numerosas las obras de arte que representan a la Virgen encima o junto a este árbol.


Rafael, Sagrada Familia del Roble.

Una de las más famosas es la Sagrada Familia del roble, de Rafael, en la que San José, pensativo, se apoya en las ruinas de un templo pagano (ya caído), mientras que la Virgen está sentada delante de un roble, con San Juan Bautista niño entregándole el pergamino del Ecce Agnus Dei a Cristo, indicando así, con la complicidad del roble, el destino que abrazaría el Mesías.

Un cuadro para un Rosario en expansión
Pero la imagen más sugestiva que vincula, con gran anticipación, las apariciones de Fátima al arte es la Virgen del árbol seco, obra de Petrus Christus, artista holandés del siglo XV.


Petrus Christus, Virgen del árbol seco.

Aquí María aparece sobre un árbol espinoso, el mismo sobre el que estaba el Salvador para llevarnos a la gloria, y lleva en brazos a Cristo Niño, cuyo cuerpo está cubierto con el paño blanco de la resurrección. Jesús le entrega a su Madre el fruto de su Pasión, que volverá a abrir a la humanidad el jardín donde se halla el árbol de la vida. Ese fruto que los progenitores habían robado ahora nos lo regala Cristo por la gracia.

Hay quince letras que cuelgan de las ramas secas del árbol, referencia a los 150 Ave María que formaban el Santo Rosario antes de la introducción de los Misterios Luminosos. La difusión del Rosario en Europa data de 1475, mientras que el cuadro de Petrus Christus es de 1465. Con diez años de antelación, este artista propone a los fieles ese arma de salvación que también la Virgen de Fátima, quinientos años más tarde, indicará como instrumento para vencer el drama de la descristianización del mundo contemporáneo.

Traducción de Helena Faccia Serrano.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Santos Jacinta y Francisco Marto. Videntes de la Virgen de Fátima (20 de febrero)

Santos Jacinta y Francisco Marto. Videntes de la Virgen de Fátima

santos jacinta y francisco marto videntes de la virgen de fatima

Santos Jacinta y Francisco Marto, siendo aún niños, aceptaron con humildad su grave enfermedad, demostrando gran devoción a la Virgen María

 
Jacinta y Francisco Marto fueron dos de las niños videntes de la Virgen de Fátima. Jacinta Marto nació el 11 de marzo de 1910, era la hermana menor de Francisco y prima de Lucía. A diferencia de su hermano, Jacinta vio a Nuestra Señora de Fátima durante las seis Apariciones, aunque no siempre escuchó lo que le decían a Lucía. Jacinta y su hermano Francisco fueron beatificados por el Papa San Juan Pablo II el 13 de mayo del año 2000 y canonizados por el Papa Francisco el 13 de mayo de 2017 en Fátima.

Fiesta: 20 de febrero

Martirologio Romano: En Ajustrel, cerca de Fátima, en Portugal, Santa Jacinta Marto, la cual, siendo aún niña de tierna edad, aceptó con toda paciencia la grave enfermedad que le aquejaba, demostrando siempre una gran devoción a la Santísima Virgen María (1920) y San Francisco Marto, que, consumido por una enfermedad, siendo todavía niño, brilló por la suavidad de costumbres, la perseverancia en los sufrimientos y en la fe, y también por la asiduidad en la oración. (1919)

Biografía de Santa Jacinta Marto

Jacinta de Marto, la séptima hija de la pareja Manuel Pedro Marto y Olimpia de Jesús dos Santos, nació en el lugar de Aljustrel, parroquia de Fátima, el 11 de marzo de 1910. El día 19 del mismo mes recibió la gracia del Bautismo.
Sus padres, que eran humildes campesinos y cristianos piadosos, le dieron una educación moral y religiosa de sonido.
Desde temprana edad mostró un gusto por la oración, la preocupación por las verdades de la fe, la prudencia en la elección de las amistades y un espíritu sereno de la obediencia.
De carácter vivaz, extrovertido y alegre, le encantaba jugar y bailar; capturó la simpatía de muchos. Se convirtió, más adelante, en un espléndido modelo de humildad y de generosidad.
Tan pronto como pudo, comenzó a trabajar pastoreando un rebaño; su hermano Francisco fue el responsable de su supervisión, tan solo era un poco mayor que ella.
Santa Jacinta Marto le gustaba mucho reunirse con su prima, Lucía de Jesús dos Santos, quien también fue pastora de ovejas.
Así, los tres niños, muy unidos pasaban todo el día en esta actividad, al mismo tiempo que actuaban con diligencia y prontitud, también les quedaba tiempo para jugar y para orar y además, disfrutaban de las bondades de Dios mostradas en las bellezas de la naturaleza.

Biografía de San Francisco Marto

San Francisco Marto, nació en Aljustrel, Fátima, el 11 de Junio de 1908. Fue bautizado el 20 de Junio de 1908. Contaba con apenas 10 años cuando nuestra Santísima Madre se le apareció a él, a su hermana Jacinta, y a su prima Lucía, en su pequeña ciudad de Fátima, Portugal.
Solo Lucía escuchó las palabras de María, pero San Francisco Martole dijo a sus padres, al párroco, al alcalde de su ciudad y a cualquiera que le preguntara, que él realmente veía a María en cada una de sus visitas y sentía su presencia.
Al igual que su hermana y su prima, San Francisco Marto informó que María les dijo que rezaran el Rosario todos los días y que oraran por la conversión de los pecadores.
San Francisco Marto era un niño amable y dulce. La gente dice que una vez le compró un pájaro a un amigo por un centavo. Esto era mucho dinero para un niño pobre en la época de Francisco. Cuando el amigo le dio a San Francisco Marto el pájaro, inmediatamente lo liberó.
San Francisco Marto se acercó más a María y a Jesús por las visitas de María. Especialmente amaba ir solo a la iglesia y arrodillarse ante el tabernáculo. Él siempre oraba a Jesús en el Santísimo Sacramento.

Apariciones del Ángel y la Virgen de Fátima

Lo que cambió inesperadamente la vida de estos niños, tuvo lugar en 1916: cuando dijeron que se les apareció un ángel tres veces y que les exhortaba a rezar y hacer penitencia para el perdón de los pecados y por la conversión de los pecadores.
A partir de este momento, Jacinta y Francisco Marto tomara cada oportunidad que tenía para hacer lo que el ángel les decía.
Desde el 13 de mayo al 13 de octubre de 1917, Santa Jacinta y San Francisco Marto, junto con su prima Sor Lucía, tuvieron el privilegio de ver varias veces a la Virgen María en el lugar llamado Cova da Iria, cerca de Fátima.
Llenos de alegría y gratitud por el don recibido, responderían inmediatamente con todas sus fuerzas a la exhortación de la Virgen María pidiéndoles oraciones y sacrificios en reparación por los pecados que ofenden a Dios, y por la conversión de los pecadores.
Al mismo tiempo, dóciles a la acción de la gracia, dedicaron sus vidas voluntariamente para alcanzar algún día estar en el paraíso.
Santa Jacinta Marto estaba inmersa constantemente en la contemplación de Dios, siempre buscaba una conversación íntima con él. Buscaba el silencio y la soledad de la noche y se levantaba de su cama de madrugada para orar y expresar libremente su amor por el Señor.
En poco tiempo, la vida interior de Santa Jacinta se caracteriza por una gran fe y una gran caridad. Una vez, Santa Jacinta confiesa:
"Yo amo tanto a Nuestro Señor! A veces creo que tengo un fuego en el pecho, pero eso no me quema"
A Santa Jacinta y Francisco Marto, les encantaba contemplar a Cristo crucificado y se conmovían hasta las lágrimas al escuchar el relato de la Pasión.
Jacinta Marto afirmó entonces ya no querer cometer pecado y no hacer sufrir  más a Jesús. Meditaba mucho sobre la eternidad del infierno, cuya pavorosa visión tanto le impresionó. Una vez exclamó:
"¡Qué pena tengo de los pecadores! !Si yo pudiera mostrarles el infierno!"
Jacinta Marto tuvo una Fe ardiente y una devoción a la Santa Eucaristía, que visitó con frecuencia y durante mucho tiempo en la iglesia parroquial, escondiéndose en el púlpito, donde nadie podía verla y así distraerla de contemplar al Rey de reyes.
Anhelaba con un gran deseo comer el Cuerpo de Cristo, pero no le estaba permitido debido a su corta edad. Sin embargo, eso no le entristeció, ella encontraba consuelo en la comunión espiritual.
Santa Jacinta también honró a la Virgen María, con un amor tierno, filial y alegre, rezaba constantemente el Santo rosario y cada momento del día le ofrecía jaculatorias piadosas.

El sufrimiento anhelado de Santa Jacinta

El deseo de sufrir de Jacinta Marto se hizo más evidente durante la larga y grave enfermedad que la quejó desde octubre del año 1918 junto a su hermano Francisco.
Se contagiaron de un brote broncopulmonar, a la que llamaron "la gripe española", su salud empeoró poco a poco, por lo que tuvo que soportar la idea de tener que ser operada. Para Santa Jacinta se vuelve un calvario esta enfermedad, ya que le sobreviene una pleuresía purulenta.
Sabiendo que le quedaba poco tiempo, multiplicó sus sacrificios, penitencias y privaciones con el fin de cooperar, en la medida de sus posibilidades, en la obra de la Redención.
Sin embargo, lo que más le costó a Santa Jacinta fue tener que dejar a la familia con el fin de ser tratada en el hospital Reina Estefanía, en Lisboa. Pasó por su mente la idea morir sola, lejos de sus familiares queridos, y acerca de eso dijo:
"¡Oh Jesús mío, ahora usted puede convertir a muchos pecadores, ya que este sacrificio es demasiado grande!".

Muerte de Jacinta y Francisco Marto

Cuando una epidemia de gripe se extendió por Portugal dos años después, San Francisco Marto se enfermó y murió en el año 1919.
1 año más tarde, el 20 de febrero de 1920, Santa Jacinta Marto también enfermo gravemente y pidió que le impartieron los Sacramentos... Recibió el Sacramento de la Confesión. Esa misma noche, lejos de sus padres, finalmente llegó a la meta de sus deseos, la vida eterna, la Virgen vino a llevársela al Paraíso como lo había prometido.
Jacinta Marto y su hermano Francisco estuvieron enterrados en el cementerio municipal de Fátima, hasta que los trasladaron a la Basílica de Nuestra Señora a principios de la década de 1950.
La adorable niña Jacinta Marto y su hermano Francisco Marto fueron proclamados Beatos el 9 de abril de 2000 por el Papa San Juan Pablo II y posteriormente, el 13 de mayo de 2017, fueron canonizados por el Papa Francisco.
Millones de peregrinos visitan el santuario en Fátima todos los años para rezar el Santo Rosario.

viernes, 13 de octubre de 2017

1917 - 13 de octubre - 2017 (Centenario de las apariciones Virgen de Fátima) 13102017

1917 - 13 de octubre - 2017

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12 octubre 2017
Como todos sabemos, el santuario de Fátima, por mandato del papa Francisco, anunció hace una año la concesión de un Año Jubilar que se inició el 27 de noviembre de 2016 y concluirá el 26 de noviembre de 2017. Son miles los peregrinos que desde toda la provincia de Toledo (y desde todos los puntos del mundo) han acudido hasta Portugal para ganar las indulgencias.
 

Entre las indicaciones, se recordaba que dicha indulgencia también se podría conseguir para los fieles que “visiten devotamente una imagen de la Virgen de Fátima expuesta a la veneración en iglesias, capillas o lugares adecuados en los días del aniversario de las Apariciones (día 13 de cada mes, de mayo a octubre de 2017).

De este modo, el Arciprestazgo de Talavera de la Reina y el Apostolado Mundial de Fátima, cuya sede en la Ciudad de la Cerámica está en la parroquia de Santa María la Mayor [concretamente el templo de San Francisco, de dicha parroquia, custodia una copia de la Virgen de la Capelhina del Santuario de Fátima] han organizado una serie de celebraciones y conferencias para hacer la consagración al Corazón Inmaculado de María de todos los que formamos el Arciprestazgo.

Los actos se han enmarcado entre las fiestas de la Virgen del Rosario (7 de octubre), de la Virgen del Pilar (12 de octubre) y del 13 de octubre (centenario de la última aparición de la Virgen a los pastores de Fátima).

El pasado 7 de octubre desde el templo de San Francisco, en procesión por las calles de Talavera se llevó a la Virgen de Fátima hasta la Basílica de Nuestra Señora del Prado.

En el programa se anuncian las siguientes conferencias para conmemorar el centenario de las Apariciones que podéis escuchar en los enlaces:

1. Aproximación histórica en el centenario de las Apariciones, a cargo de Don Raúl Muelas Jiménez, sacerdote y director del programa "El pozo de Sicar" de Radio María.

https://www.ivoox.com/21357134

2. Actualidad del mensaje de Fátima, a cargo de Don Francisco Martín de Vidales Carretero, hhnssc. Consiliario del movimiento "Peregrinos de María".

https://www.ivoox.com/21380856

3. Fátima: el Evangelio desde el Corazón de la Madre, a cargo de D. Juan Félix Gallego Risco, Rector del Seminario Menor de Santo Tomás de Villanueva de Toledo.

https://www.ivoox.com/21426469


Mañana, viernes 13 de octubre, a las 18:30h presidirá la Santa Misa monseñor Ángel Fernández Collado, obispo auxiliar de Toledo, en la Basílica del Prado. La Eucaristía concluirá con la Oración Jubilar de Consagración.

miércoles, 28 de junio de 2017

¿Se convertirán los musulmanes a través de la Virgen de Fátima? Una profecía de Fulton Sheen

El Siervo de Dios veía en Fátima un puente con el Islam

¿Se convertirán los musulmanes a través de la Virgen de Fátima? Una profecía de Fulton Sheen

¿Se convertirán los musulmanes a través de la Virgen de Fátima? Una profecía de Fulton Sheen
El obispo Fulton Sheen, en proceso de beatificación, fue un gran predicador televisivo y radiofónico.

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13 mayo 2014
El Siervo de Dios Fulton J. Sheen, obispo de Rochester (EEUU) y gran predicador radiofónico y televisivo que murió en 1979 (su programa de TV en los años 50 tenía unos 30 millones de espectadores semanales) escribió en 1952 un artículo titulado “María y los Musulmanes”, reimprimido en octubre de 2001 por la Fundación Cardenal Mindszenty en Mindszenty Report (y traducido al español por Corazones.org aquí).
El obispo consideraba que la Virgen María, especialmente a través de la advocación de Fátima, sería la llave para la conversión de muchos musulmanes. 

El obispo Sheen señalaba, para empezar, que el Islam ha sido uno de los más pedregosos y estériles terrenos de evangelización y una peculiaridad histórica. 

Una herejía que no disminuye
Si el Islam es una herejía, tal y como lo cree Hilaire Belloc, entonces sería la única herejía que nunca disminuyó. Otras han tenido su momento de vigor para luego entrar en un decaimiento doctrinal al morir su líder, y finalmente evaporarse en un vago movimiento social. El mahometanismo, por el contrario, solo ha experimentado su primera fase. Nunca hubo tiempo en que disminuyera, ni es su números ni en la devoción de sus fieles”, señala.

“Los esfuerzos misioneros de la Iglesia para con este grupo han sido, al menos en la superficie, un fracaso, ya que los musulmanes, son hasta ahora, inconvertibles. La razón es que, para un seguidor de Mahoma convertirse al cristianismo, sería como para un cristiano convertirse en judío. Los musulmanes creen que ellos tienen la final y definitiva revelación de Dios para el mundo, y que Cristo solo fue un profeta que anunciaba a Mahoma, el último de los verdaderos profetas de Dios”, añade el obispo, que escribe en 1952.

María, venerada en el Islam
Después explica que María es una figura venerada y respetada en el Corán, como madre del Profeta Jesús (al que engendra y pare milagrosamente), y símbolo de pureza y obediencia a Dios. Sólo hay otra mujer que podría rivalizar en grandeza con ella: la hija de Mahoma, Fátima. Y sin embargo, María es mayor incluso que Fátima.

“María, entonces, es para los musulmanes la verdadera Sayyida o Señora. El único posible serio rival en su credo sería la hija del mismo Mahoma, cuyo nombre es Fátima. Pero después de la muerte de Fátima, Mahoma escribió: "Tú serás la mas bendita entre todas las mujeres del paraíso, después de María". En una variante del texto, Fátima dice: "Sobrepaso a toda mujer excepto a María".

La María de Fátima, Portugal
A continuación, Fulton Sheen plantea la pregunta sobre la Virgen María de Fátima, aparecida en el pueblecito de ese nombre en Portugal.
“¿Por qué la Santa Madre, en el siglo XX, se reveló en la pequeña aldea de Fátima, para que todas las futuras generaciones la conocieran como "Nuestra Señora de Fátima"? Ya que nada sucede desde el cielo si no es con la mayor fineza de detalle. Creo que la Santísima Virgen escogió ser conocida como "Nuestra Señora de Fátima", como promesa y signo de esperanza para el pueblo musulmán, y como asegurándoles que ellos, que le manifiestan tanto respeto, un día aceptarán también a su Divino Hijo.


“Evidencia para respaldar estas opiniones se encuentra en el hecho histórico de que los musulmanes ocuparon Portugal durante siglos. Cuando al fin los echaron fuera, el último jefe musulmán tenía una hermosa hija llamada Fátima. Un joven católico se enamoró de ella y por él, ella no solo se quedó cuando se retiraron los musulmanes, sino que también abrazó la Fe. El joven esposo estaba tan enamorado de ella que le cambió el nombre al pueblo donde vivía por el de Fátima. Por lo tanto, el lugar donde la Virgen apareció en 1917 tiene una conexión histórica con Fátima, la hija de Mahoma (y con la conversión de los musulmanes)”.
La Virgen de Fátima y los musulmanes... en los 50
“La última prueba de la relación de Fátima y los musulmanes es la entusiasta recepción que los musulmanes en Africa, la India y otros lugares dieron a la estatua peregrina de Nuestra Señora de Fátima. Los musulmanes asistieron a servicios de la Iglesia en honor a Nuestra Señora y permitieron procesiones religiosas, y hasta oraciones frente a sus mezquitas. En Mozambique, los musulmanes que no se convirtieron comenzaron a ser cristianos después que la imagen de Nuestra Señora de Fátima fue erigida”,

Y desde su atalaya a principio de los años 50, el obispo Sheen formula un vaticinio: “Los misioneros del futuro van, cada vez más, a ver que su apostolado entre los musulmanes será exitoso en la medida en que proclamen a Nuestra Señora de Fátima; María es el adviento de Cristo, que trae Cristo al pueblo antes de que Cristo naciese. En el trabajo apologético, es siempre mejor comenzar con lo que la gente ya acepta. Ya que los musulmanes tienen devoción a la Virgen, nuestros misioneros deberán sentirse satisfechos con el solo hecho de aumentar y desarrollar esa devoción con la plena realización de que Nuestra Señora llevará a los musulmanes el resto del camino hasta su divino Hijo... Igual que aquellos que pierden la devoción a la Virgen pierden la fe en la divinidad de Cristo, aquellos que intensifican la devoción a ella, gradualmente adquieren fe en la divinidad de Cristo”.

“Muchos de nuestros grandes misioneros en África han logrado quebrantar el odio amargo y los prejuicios de los musulmanes para con los cristianos por medio de sus actos de caridad, escuelas y hospitales. Ahora nos queda tomar otro camino: Tomar el capítulo 41 del Corán y demostrarles que fueron sacados del Evangelio de Lucas, que María no podría ser, aún para ellos "La Más Bendita entre todas las mujeres del cielo, si no hubiera también dado a luz al Salvador del mundo”.

“Si Judit y Ester, del Antiguo Testamento, prefiguraban a María, entonces podría ser que Fátima era una figura posterior de María. Los musulmanes deberán de estar preparados para reconocer que, si Fátima cede paso en honor a La Santísima Madre, es porque ella es diferente a todas las madres del mundo, y que sin Cristo, ella nada sería”.


Y 60 años después, ¿qué?
Pasados 60 años desde este artículo, ¿hasta qué punto se ha podido cumplir esta previsión?

Cuando Fulton Sheen escribía en 1952, no había en África ni 20 millones de católicos; hoy hay en el continente negro 160 millones de católicos, 8 veces más que en 1960, pero sólo un 15% del total de la población africana. El catolicismo ha crecido en África y –en menor medida- en Asia… pero también lo ha hecho el Islam.

En los años 60 y 70 se independizaron todos los países africanos colonizados por potencias europeas. En los años 80 el islamismo radical creció ligado al chiísmo iraní; en los 90, al salafismo y el islamismo radical argelino; más tarde, al yihadismo. Y, de hecho, Arabia Saudí fomentó la expansión del Islam wahabista, especialmente en África, con la ayuda del petróleo que empezó a explotar ya en los años 40. Y millones de musulmanes viven en Europa y Estados Unidos.

Eso ha sucedido sin menoscabo de que la devoción a la Virgen de Fátima haya crecido en África y Asia, pero más allá de casos puntuales, no parece que se haya dado ese “puente” cultural que esperaba Fulton Sheen.
¿Y en el futuro?Por otra parte, la era de Internet y un mundo más globalizado hace que la propuesta cristiana pueda llegar a lugares donde nunca antes se había podido formular. Quizá lo que Sheen preveía aún pueda suceder.
El pasado 6 de marzo de 2014 una comisión médica dictaminó la curación científicamente inexplicable de un bebé recién nacido que en 2010, en un hospital, durante 61 minutos no había mostrado signos de vida. Su familia había orado pidiendo la intercesión del Siervo de Dios Fulton Sheen. El bebé hoy tiene 4 años y está sano. Esta curación podría ser el milagro para beatificar al obispo. La web con su causa de beatificación es: 
www.archbishopsheencause.org 

viernes, 12 de mayo de 2017

5 estrategias de la Virgen de Fátima para que los niños recen el Rosario

5 estrategias de la Virgen de Fátima para que los niños recen el Rosario

 
nino muchacho sosteniendo santo rosario mano rezando
 

Podría ser demasiado pedir que los niños recen el Rosario diario, pero la Virgen se lo pidió a los 3 pastorcitos en Fátima

 
A lo largo de los años he intentado animar a mis hijos a rezar el Rosario con una mezcla de éxitos y fracasos, y por tanto admiro a las madres que me dicen que rezan el Rosario todas las noches en familia y también la labor de la Armada Blanca.
Uno podría pensar que quizá es demasiado pedir a niños pequeños rezar el Rosario todos los días, pero eso es precisamente lo que hizo la Santísima Virgen María cuando se apareció a tres pastorcillos en Fátima.
Cuando empezaron sus apariciones el 13 de mayo de 1917, Lucía tenía 10 años, Francisco 8 años, y Jacinta solo 7 años y no se pasaban todo el día en la iglesia.
¿Qué estrategias usó nuestra Sra. de Fátima para lograr que esos tres niños rezaran el Rosario cada día con devoción?

1.- Dar ejemplo de cómo rezar antes de mencionar el Rosario

Antes de las apariciones de la Virgen, Dios mandó al Ángel de Portugal para decirles a los niños: “¡Orad conmigo!”. Les dio ejemplo y les enseñó simples oraciones, asegurándoles:
"Los Corazones de Jesús y María están atentos a la voz de vuestras súplicas”.
Cuando les encontró no rezando al aparecerse a ellos la segunda vez, les exhortó:
"¿Qué están haciendo? Recen... Recen mucho"... Los corazones de Jesús y de María tienen sobre ustedes designios de misericordia".
En la tercera aparición del Angel, este les demuestra la Presencia del Señor en el Santísimo Sacramento, postrándose ante Él. Ya les demuestra la necesidad de la oración y la actitud que deberían de tener, como podemos hacer los padres con nuestros hijos desde su infancia.

2.- Insistir amablemente.

En cada una de sus seis apariciones en Fátima, la Santísima Virgen María repite su petición de que los pastorcillos recen el Rosario todos los días y que continúen a hacerlo.
Si la Virgen María no se contentó con decirlo una vez, no deberíamos de desanimarnos si hemos de insistir con cariño una y otra vez para que nuestros hijos tomen la costumbre de rezar el Rosario todos los días.

3.- Demostrar que nos importa.

La Virgen se mostró a veces triste, apelando a la compasión de los pastorcillos. Explica Lucía: Delante de la palma de la mano derecha de nuestra Señora estaba un corazón rodeado de espinas que parecían clavarse en él.
Entendimos que era el Corazón Inmaculado de María, ultrajado por los pecados de la humanidad, y que quería reparación (segunda aparición de la Virgen)
Sor Lucía añade también que en su última aparición, la Santísima Virgen María tomando aspecto más triste dijo:
"Que no se ofenda más a Dios Nuestro Señor, que ya es muy ofendido"
Si de verdad nos importa la oración, los niños se darán cuenta de ello.

4.- Recordarles la necesidad de reparación para evitar el infierno.

A veces podríamos pensar que hablar sobre el infierno y sobre los pecados podría asustar demasiado a los niños, pero la Santísima Virgen María no se anduvo con rodeos y hasta les mostró una visión del infierno en su tercera aparición, pidiéndoles:
"Cuando recen el rosario, digan después de cada misterio: Oh Jesús mío, perdónanos nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia".
En su cuarta aparición, La Virgen de Fátima insistió:
"Recen, recen mucho y hagan sacrificios por los pecadores, porque muchas almas van al infierno por no tener quien se sacrifique y rece por ellas".
Si la más tierna de las Madres no les evitó a los pastorcillos pensar en el infierno, tampoco deberíamos de tener miedo de hacerlo con nuestros hijos, por su bien.

5.- Recordarles que el esfuerzo será premiado.

La Virgen motivó a los pastorcitos también revelándoles lo que podrían obtener rezando el Rosario. En su primera aparición dijo que Francisco iría al Cielo, "pero que tiene que rezar antes muchos rosarios" y les animó a todos: "Recen el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra".
Nuestra Señora, dio el mismo objetivo en su tercera aparición, añadiendo además que se rezara para impedir mayores castigos.
En sus cuartas y quintas apariciones prometió hasta la cura física de algunos enfermos. Les alentó con recompensa inmediata, apareciéndose su segunda y tercera vez tras el rezo del Rosario. Para que no se desanimaran, les aseguró:
"Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará"
La Iglesia Católica anima de la misma forma a los fieles, concediendo indulgencia plenaria al rezo del Rosario en la iglesia o en familia, según el Manual de Indulgencias de la Penitenciaría Apostólica (1986) bajo las condiciones usuales indicadas en las “Normas sobre las indulgencias” [Si no se cumplen las condiciones, la indulgencia es parcial]:
  • Basta el rezo de sólo una tercera parte del rosario: pero las cinco decenas deben rezarse seguidas.
  • A la oración vocal hay que añadir la piadosa meditación de los misterios.
  • En el rezo público, los misterios deben enriquecerse de acuerdo con la costumbre admitida en cada lugar; en el rezo privado, basta con que el fiel cristiano junte a la oración vocal la meditación de los misterios. (48)
De esta forma concreta los fieles están asegurados de que sus oraciones hacen una gran diferencia a sí mismos o a las almas en el Purgatorio (a quienes se les puede aplicar las indulgencias obtenidas).
El mismo Señor concedió a la Iglesia por medio de sus apóstoles este poder como administradora de gracia:
"Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengan, les quedarán retenidos” (Juan 20,23)
Confiemos, pues, en los consejos de la Virgen María de rezar el Rosario todos los días y también en el poder de su intercesión ante el Señor.
 
Autor: María Lourdes Quinn | Publicado originalmente en: InfoCatolica

100 años de Fátima: Una historia de milagros y fenómenos inexplicables

100 años de Fátima: Una historia de milagros y fenómenos inexplicables

 
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Mensaje de la Virgen de Fátima: Recen el rosario todos los días para lograr la paz del mundo. Dejen de ofender a Dios

 
Mientras que la conversión y la oración están en el corazón de los mensajes de María en Fátima, Portugal, los milagros y fenómenos inexplicados que acompañaron los acontecimientos hace 100 años continúan intrigando tanto a los creyentes como a los no creyentes.
Las apariciones de María en Fátima en 1917 no fueron los primeros eventos sobrenaturales que se reportaron en el lugar.
Dos años antes de que María se apareciera ante los tres pastores, Lucía dos Santos y sus primos Jacinta y Francisco Marto, vieron algo extraño mientras se rezaba el rosario en el campo, según las memorias de Sor Lucía, que se había convertido en monja carmelita.

La aparición del Ángel en Fátima

"Apenas habíamos comenzado cuando, ante nuestros ojos, vimos una figura en el aire sobre los árboles. Parecía una estatua hecha de nieve, casi transparente por los rayos del sol...", escribió Sor Lucía, describiendo lo que vieron en 1915.
Al año siguiente, Francisco y Jacinta recibieron órdenes de atender a los rebaños y Lucía decidió unirse a sus primos en un campo que pertenecía a sus familias.
Fue en 1916 cuando la misteriosa figura apareció de nuevo, esta vez acercándose lo suficiente para distinguir sus rasgos:
"¡No tengan miedo! Yo soy el Ángel de la Paz. Recen conmigo", dijo la figura angelical
Los tres no le dijeron a nadie acerca de la visita del ángel y no recibieron más visitas celestiales hasta el 13 de mayo de 1917.

Las apariciones de la Virgen de Fátima

Mientras los niños cuidaban las ovejas y jugaban, fueron sorprendidos por dos relámpagos.
Mientras bajaban por una pendiente, los niños vieron a una dama vestida de blanco de pie sobre un pequeño árbol. Fue la primera de las seis apariciones de María, las cuales cada una dieron un mensaje o una revelación particular:
El 13 de mayo de 1917, cuando los niños le preguntaron quién era y de dónde venía, la señora dijo que era del Celo y que revelaría su identidad más tarde.
La Virgen pidió a los niños que regresaran a la Cova da Iria el día 13 de cada mes durante los próximos seis meses y les pidió que rezaran el rosario todos los días para lograr la paz del mundo y ponerle fin a la primera guerra mundial.
El 13 de junio de 1917, la señora dijo que llevaría a Francisco y a Jacinta al Cielo muy pronto, mientras Lucía permanecería en la tierra por algún tiempo más para establecer devoción al Corazón Inmaculado.
El 13 de julio de 1917, la señora dijo que revelaría su identidad en octubre y realizaría un milagro para que todos lo vieran y creyeran.

Los 3 secretos de Fátima

Después de decirle a los niños que hicieran sacrificios por los pecadores, ella reveló tres secretos: Dos de los secretos no fueron compartidos públicamente hasta 1941 y el tercer secreto, el cual fue escrito por Sor Lucía y enviado al Vaticano, no fue puesto publicado hasta el año 2000.

Primer secreto de Fátima

El primer secreto implicaba una visión del infierno en la que los niños veían un mar de fuego con demonios y almas humanas que gritaban con dolor y desesperación.
En su memoria, la hermana Lucía dijo que las personas que se encontraban cerca y habían comenzado a reunirse alrededor de los niños los 13 de cada mes, la escucharon ‘gritar’ durante la aterradora revelación.

Segundo secreto de Fátima

El segundo secreto era que aunque que la Primera Guerra Mundial estaba a punto de terminar, algo peor se desatará si las personas siguen ofendiendo a Dios.
Se les dijo a los niños que la calamidad se evitaría si Rusia fuese consagrada al Corazón Inmaculado.
Aunque Sor Lucía confirmó que la consagración fue realizada correctamente por el Papa Pío XII en 1942 y por San Juan Pablo II en 1984, algunos devotos de Fátima continúan argumentando que no lo fue realizada correctamente.

Tercer secreto de Fátima

El tercer y último secreto, publicado 83 años después de las apariciones de Fátima, fue una visión de un obispo vestido de blanco derribado en medio de los escombros de una ciudad en ruinas.
La interpretación oficial del Vaticano, discutida con Sor Lucia antes de su publicación, se refirió a la persecución de los cristianos en el siglo XX y, específicamente, al atentado contra la vida de San Juan Pablo II en 1981.
El cardenal Joseph Ratzinger, el futuro Papa Benedicto XVI, fue prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe en el momento de la publicación del tercer secreto en el 2000. Presentó el secreto y la interpretación a la prensa, dijo que el propósito de la visión no era mostrar un futuro irrevocablemente fijo, sino movilizar las fuerzas del cambio en la dirección correcta.
El 19 de agosto de 1917, la señora dijo nuevamente que realizaría un milagro en octubre y pidió que el dinero que les era entregados por los peregrinos, se usara para construir una capilla en el sitio de las apariciones.
El 13 de septiembre de 1917, la señora les pidió que siguieran rezando el rosario para ponerle fin de la guerra, y dijo que Jesús, San José, Nuestra Señora de los Dolores y Nuestra Señora del Carmelo aparecerían durante el milagro en octubre.
El 13 de octubre de 1917, a pesar de la lluvia torrencial, decenas de miles de personas fueron a la Cova da Iria para presenciar el milagro tan esperado.
La señora se identificó como Nuestra Señora del Rosario y dijo que la guerra terminaría y que los soldados volverían a casa. Después de pedir que la gente dejara de ofender a Dios, ella abrió sus manos, que reflejaban una luz hacia el sol.

El Milagro del Sol

La hermana Lucía se recordó gritando: "¡Mira el sol!", mientras la multitud miraba, el sol parecía bailar, girando y cambiando de color. Los niños también vieron las figuras prometidas de Jesús, San José y María.
El asombro en el sol bailando se convirtió en pánico cuando el sol parecía lanzarse hacia la tierra. Temiendo el fin del mundo, algunas personas gritaron y corrieron, algunas trataron de esconderse y otras se quedaron de rodillas, orando pidiendo misericordia. Entonces el sol regresó a su lugar.
Trece años después de la aparición final de María en Fátima, el obispo de Leiria declaró las visiones de los tres pastores dignas de creer y permitió la veneración de Nuestra Señora de Fátima. Sin embargo, el obispo no reconoció al sol bailando como algo real.
Adaptación y traducción de: Qriswell J. Quero | PildorasdeFe.net | Información vía: CNS