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viernes, 21 de julio de 2023

Iban a quemar la Virgen de Torreciudad con todos los enseres, pero vino un rescatador por la noche 20072023

 

Así se salvó la imagen que aún se venera y que tiene unos 900 años

Iban a quemar la Virgen de Torreciudad con todos los enseres, pero vino un rescatador por la noche

La ermita de Torreciudad con peregrinos en 1933
La ermita de Torreciudad con peregrinos en 1933, antes de la guerra civil

P.J.G./CariFilii

Martín Ibarra Benlloch, doctor en Historia, responsable del archivo del santuario mariano de Torreciudad (Huesca) y miembro de su Instituto Mariológico, difundió en el diario La Razón su investigación acerca de cómo se salvó la venerada imagen románica de la Virgen de la rabia destructora de la persecución anticatólica de 1936.

Según la tradición de los vecinos de la cercana población de Bolturina, la Virgen fue recuperada en la Edad Media, en el año 1084, una vez expulsada la guarnición musulmana de la torre que da nombre al lugar. Los expertos creen que por su estilo de románico arcaico puede ser perfectamente una obra del s.XI y ha recibido cuidados y veneración durante más de 9 siglos.

Virgen de Torreciudad, sin niño ni vestiduras
La Virgen de Torreciudad, románico arcaico, probablemente del s.XI (en esta foto sin el Niño)

Durante la persecución de 1936, en la que fueron asesinados casi 9 de cada 10 sacerdotes diocesanos de Barbastro, y numerosos claretianos, benedictinos y otros religiosos, llegaron anarquistas a la ermita de Torreciudad, la saquearon y amontonaron sus objetos en el exterior, con la idea de quemarlos al día siguiente.

Esa noche, Antonio Sesa, vecino de Bolturina, devoto de la Virgen y hermano de uno de los sacerdotes que morirían mártires, acudió con un borrico, tomó la imagen románica y la escondió en una cueva durante dos años. Es la misma imagen que, restaurada, hoy se venera.

Lo contaba con emoción en 2020 su nieto, Luis Sesa, cuando participó en la fiesta de la Virgen de Torreciudad momentos antes de cargar sobre sus hombros las andas para llevar precisamente en procesión la imagen peregrina de la Virgen, según recoge la web del santuario.

¿Por qué es una Virgen negra si su madera era clara? Lope de Vega tiene una respuesta muy espiritual que se explica en este vídeo

8 siglos de tradición

Durante 8 siglos los vecinos de la Ribagorza, Sobrarbe y Somontano de Barbastro habían acudido, a menudo con rebaños, al santuario de Torreciudad en agosto y septiembre. Pasaban el día con amigos y parientes, rezaban el rosario, se confesaban, asistían a misa y pedían a la Virgen ayuda. Se la consideraba especialmente eficaz contra los dolores de cabeza.

En los años previos a la guerra, quien les recibía era el prior del santuario, José Muzás Lalueza. Ibarra da más datos sobre Muzás en otro artículo reciente en La Razón, señalando que el prior (responsable del santuario) era considerado casi como el penitenciario o confesor de toda la comarca, porque muchos aprovechaban viajes o romerías al remoto santuario para confesarse.

Persecución contra los sacerdotes

Muzás nació en la cercana Secastilla en 1872. Le gustaba la vida solitaria y trató de ser cartujo, pero la cosa no fue bien y tuvo que reintegrarse como sacerdote diocesano, explica Ibarra. En una carta de 1932, con 60 años, explicaba al obispo de Barbastro que para él sería “la dicha más grande poder dedicar la vida que me queda al servicio de Nª Sª de Torreciudad”.

Virgen de Torreciudad revestida, hacia 1920
Virgen de Torreciudad hacia 1920

El 18 de julio de 1936 los anarquistas armados toman el control de la ciudad de Graus, y después de otras poblaciones. El párroco de Secastilla, Carlos Carlá, se escondió durante semanas en el bosque. Los anarquistas empezaron a quemar y saquear iglesias y ermitas.

José Muzás abandonó la ermita de Torreciudad y se escondió 5 días con unos parientes en Bolturina. Después pasó a una caseta abandonada donde le hacían llegar comida. Según declaró su sobrino Antonio Muzás Rausa en 1941, “después de estar oculto aproximadamente un mes, se presentó al comité de Graus, siendo detenido por los miembros del Comité y fusilado”.

La detención sucedió el 17 de agosto y el fusilamiento el 22, junto a otros sacerdotes, entre ellos Francisco Monclús, José Sesa y Victorián Tena. La diócesis de Barbastro está dando pasos para iniciar su proceso de beatificación como mártires.

Una pira para quemarlo todo en Torreciudad

Mientras tanto, en Torreciudad, los anarquistas habían saqueado la ermita-santuario y la casa anexa a ella, y habían preparado una pila con muebles, ornamentos y enseres sagrados, incluyendo la imagen de la Virgen.

Antonio Oliveras, que en 1936 era un sacerdote joven, escribió años después detalles de lo que sucedió.

“En día 23 de julio, día antes o después, se personó el párroco de Burceat, Dn. José Sesa, en su pueblo de Bolturina, (nativo) preguntó a su hermano Antonio, qué habían hecho de la Virgen de Torreciudad. Contestó: toda la ermita saqueada, solo queda en su Camarín la imagen. Le rogó fuera a ocultarla. Llegada la noche bajó a la Ermita, tomó la imagen, la envolvió con unos sacos, tomó un pozal de los que se usan para el agua, a 400 o 500 metros del Santuario, en unas rocas, difícil de penetrar, bien conocidas por el Antonio, por ser cazador, la ocultó”.

Antonio Sesa se jugaba la vida, tanto rescatando la imagen como escondiendo a su hermano sacerdote. De hecho, el 28 de julio llegaron los milicianos a su casa en Bolturina y se llevaron a su hermano, quien les dijo: “No tenían ustedes necesidad de molestarse, con una simple comunicación me hubiera yo mismo presentado. No temo a la muerte. Gustoso moriré por lo que siempre he enseñado y profesado. Ahora mismo marcho con ustedes”. Lo fusilaron junto a Muzás, el prior del santuario.

Antigua ermita junto a la torre en Torreciudad, antes del santuario moderno
La torre medieval y la ermita antigua, antes de la presa y el santuario moderno

Escondida cerca de la ermita entre unas rocas

María Teresa Sesa cuenta que su abuelo Antonio bajó con un borrico a por la Virgen y que la salvó del montón que había delante de la ermita, preparado para la hoguera del día siguiente, y que la escondió muy cerca de la ermita. Antonio Oliveras escribió que la escondió “a 400 o 500 metros del Santuario, en unas rocas, difícil de penetrar”.

Dos años después, al empezar la primavera de 1938, con la zona bajo control del bando nacional, Antonio Sesa sacó la imagen de su escondite y la llevó a su casa (Casa Fuster, en Bolturina) donde estuvo desde abril hasta agosto. Antonio Oliveras lo describió así: “bajó a buscarla, tal como la había dejado la encontró; la tomó entre sus brazos, la conduce a su casa. Se lo comunica al Párroco. Restaurado parte del Santuario, volvió a su Camarín, siendo una de las más importantes concentraciones que han existido”.

Fiesta en el pueblo

Muchos daban por destruida o quemada esta imagen tan amada por el pueblo. Por eso, causó mucha impresión y alegría saber que se había salvado. En unos meses se restauró la ermita profanada y quemada y se decidió que cada domingo posterior a la Asunción se celebraría su recuperación.

Una nota de agosto de 1938, aún en tiempos de guerra, invitaba así a la celebración: “¡Católicos!: la venerada imagen de Nuestra Señora de Torre-Ciudad, que por los años gloriosos de 1084 fue encontrada y entronizada por nuestros antepasados en la mezquita de los moros expulsados de su ciudad-torre, la imagen ante la cual nos presentaron nuestras madres; la que invocaron nuestros enfermos en su agonía, nuestros labradores en sus aflicciones, nuestros soldados en sus combates, ha sido de nuevo encontrada, por singular beneplácito divino que gobierna para sus fines las humanas voluntades y será solemnemente entronizada en su secular Basílica de Torre-Ciudad el domingo 21 de agosto”.

Joaquín Durán, un soldado que estaba en el frente, logró permiso para acudir a esa fiesta. Lo escribió así: “Ese domingo, todo eran mujeres y hombres de edad, porque los de veinte años estaban de servicio. La bajaron muchas mujeres, la Carmen Flores que ya ha muerto, iba Lolita Nacenta, que aún vive, de la Puebla iban algunas chicas. Y entonces, a mitad de camino se la tomé a estas chicas y la llevé algún rato, de vez en cuando nos íbamos turnando, y la pude bajar yo. Y desde aquel he estado en Torreciudad todos los años”.

200.000 peregrinos al año, cien mil en pandemia

España seguía en guerra, pero en Torreciudad llevaron la Virgen en procesión, le cantaron sus gozos, rezaron el Rosario… En 2019, el año antes de la pandemia, Torreciudad recibió 210.000 peregrinos, un 15% extranjeros, sobre todo de Francia, Portugal, Polonia y con la novedad de un número creciente de norteamericanos. Incluso en 2020, con la pandemia, recibió unos 100.000 visitantes.

La imagen de la Virgen les recibe, como en los 9 siglos anteriores.

Documental en Aragón TV en 2015, al cumplirse 40 años del santuario moderno

(Publicado originariamente en el portal de noticias marianas CariFilii.es en marzo de 2021)

lunes, 17 de julio de 2023

Los lazos del ajedrez con la Iglesia: la pasión cruzada, el libro del monje, Isabel como «reina»... 16072023

 

Un tratado sobre este juego llegó a rivalizar con la Biblia

Los lazos del ajedrez con la Iglesia: la pasión cruzada, el libro del monje, Isabel como «reina»...

La partida de ajedrez que juegan el caballero cruzado (Max von Sydow) y la Muerte (Bengt Ekerot) en 'El séptimo sello' (1957) de Ingmar Bergman.
La partida de ajedrez que juegan el caballero cruzado (Max von Sydow) y la Muerte (Bengt Ekerot) en 'El séptimo sello' (1957) de Ingmar Bergman.

ReL

¿Qué influencia ha tenido la historia de la Iglesia sobre el ajedrez, y al revés? Una cuestión de la que pueden extraerse muchas lecciones, y que plantea Andrew Bartel en Catholic World Report (los ladillos son de ReL):

Las pistas y la evidencia de los acontecimientos históricos están por todas partes. A veces olvidamos que la historia no se limita a los libros de texto; sus influencias y repercusiones están a nuestro alrededor, desde los planos de nuestras casas hasta las carreteras por las que conducimos o las tiendas en las que compramos. El tiempo y el espacio son un continuo que se moldean mutuamente a medida que la realidad se expande y se despliega, y esta interconexión dinámica atraviesa desde las cosas más pequeñas hasta las más grandes de este universo.

Quizá esto suene un poco exagerado, así que pongámoslo a prueba: ¿podemos aprender algo sobre la historia de la Iglesia católica estudiando el antiguo juego de ajedrez? ¿O podemos mostrar cómo el desarrollo de la doctrina y la cultura de la Iglesia a lo largo del tiempo está simbolizado por treinta y dos piezas talladas que se mueven en sesenta y cuatro casillas? Muchos historiadores piensan que sí, y algunos profesores incluso recomiendan integrar el juego y su historia en los programas escolares para ayudar a los alumnos a comprender mejor la sociedad europea medieval.

El vínculo entre el ajedrez y la Iglesia

El ajedrez es un juego de guerra. De entrada, nos enfrentamos a una visión del tablero que se alinea con la cosmovisión judeocristiana. "¿No es acaso milicia la vida del hombre sobre la tierra?", dice Job (7, 1), y Cristo advierte a sus discípulos de que no piensen que ha venido a traer la paz a la tierra; más bien, ha traído la espada (Mt 10, 34). El ajedrez es una visualización y aplicación concretas de dos mentes enzarzadas en el combate de un mundo de ideas que, de otro modo, sería invisible, por lo que representa a la perfección la lucha espiritual que tiene lugar en el campo de batalla de la creación física.

¿La realidad está determinada por el destino, el azar o el libre albedrío de los seres inteligentes? A diferencia de los dados o las cartas, el ajedrez se decanta firmemente por el libre albedrío, al igual que la Iglesia católica. Los cristianos también reconocen que el mundo en el que opera el libre albedrío es inteligible y está regido por leyes, ya que Dios "todo lo ha dispuesto con peso, número y medida" (Sab 11, 20). Como observa Thomas E. Woods, esta visión de la racionalidad del universo fue el catalizador que lanzó la investigación científica moderna, un método cuantitativo para desentrañar los misterios del universo. Ya vemos que el mundo de un juego está en congruencia con un juego de los mundos, una pequeña epifanía de la guerra cósmica (Gn 3, 15).

El periodo que va desde la Edad Media hasta principios del Renacimiento en particular demuestra cómo la historia de la Iglesia dio forma al ajedrez, y cómo el ajedrez influyó en el pensamiento de los cristianos y en los hechos e instituciones de la época. Durante las largas campañas de las Cruzadas, se produjo una transferencia masiva de conocimientos y costumbres entre soldados, eruditos y líderes religiosos y políticos musulmanes y cristianos.

El historiador Richard Eales ha señalado que "es un hecho paradójico pero bien establecido que incluso en el periodo de las Cruzadas llegaron a Occidente más nuevos conocimientos procedentes del 'enemigo' musulmán que a través de la civilización cristiana oriental. Esto era cierto no solo para la ciencia y las matemáticas, algunas de las cuales, como el ajedrez, se originaron en la India, sino también para la literatura clásica". Así, en este campo de batalla entre Oriente y Occidente, el ajedrez hizo su gran entrada en la cultura cristiana.

Con el tiempo, el juego se convirtió en una especie de herramienta de pensamiento escolástico, un espejo para que los individuos comprendieran la moralidad y sus roles sociales en el feudalismo medieval. Esto se debió principalmente a un fraile dominico del siglo XIII, Jacobo de Cessolis, que escribió Liber de moribus hominum et de officiis nobilium super ludum scacchorum [Libro de las costumbres humanas y de los oficios nobles, a la manera del juego del ajedrez].

Miniaturas de ajedrez del 'Liber Scacorum'.

Miniaturas de ajedrez del 'Liber Scacorum', como también es conocido el libro de Jacobo de Cessolis. Foto: Facsimiles.com.

Este tratado se copió y tradujo más que ninguna otra obra de la Edad Media, y su popularidad casi rivalizó con la de la propia Biblia en aquella época. En él, de Cessolis describe los diferentes rangos sociales y las profesiones campesinas de la época, asignando a cada uno de ellos una pieza del tablero y esbozando las virtudes, los derechos y las responsabilidades propios de cada uno (la importancia que tiene la Iglesia en este sistema queda significada por los obispos que se sitúan a ambos lados del rey y la reina, dos piezas que originalmente eran elefantes en la versión india). El fraile también incluía instrucciones sobre cómo jugar al juego, animando a sus lectores a experimentar "el simbolismo en acción".

El ajedrez estaba ahora entretejido en el tapiz de la cristiandad y, a medida que esta crecía y se expandía, también lo hacía el ajedrez. Un ejemplo de ello fue el cambio de actitud hacia las mujeres y el emergente ideal de caballerosidad y amor cortés. El padre John Vidmar, O.P., historiador de la Iglesia, destaca este hecho como un desarrollo notable que surgió de la exposición de los cruzados al mayor respeto dado a las mujeres en Oriente, que también contribuyó a un aumento correlativo de la devoción a la Virgen Madre de Cristo durante este tiempo.

Isabel la Católica, la "Reina" por excelencia

Esto sentó las bases para el ascenso y el poder de ciertas religiosas, nobles y reinas en los siglos XIV y XV, como Brígida de SueciaCatalina de Siena e Isabel de España. Aunque fue probablemente en algún momento del siglo X cuando la pieza conocida como ministro del rey pasó a llamarse reina (inspirada por la reina Adelaida, esposa de Otón I, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico), fue la inspiración de la indomable reina española Isabel la que dotó a la reina del ajedrez de los poderes superiores que ejerce hoy sobre el tablero (Shenk, pág. 66).

Desde la guerra espiritual cósmica entre el bien y el mal, pasando por los descubrimientos científicos y culturales durante las Cruzadas, hasta los desarrollos escolásticos en moral y sociología, la sociedad ha dado forma al ajedrez y el ajedrez ha dado forma a la sociedad. Esto incluye a la sociedad humana y divina de la Iglesia, que también ha tenido una relación histórica recíproca con este noble juego. Expresando con elocuencia esta fascinante realidad, Paula Rivera, del National Catholic Register, escribe: "La Iglesia católica siempre ha utilizado símbolos y arte para plasmar las batallas espirituales por nuestras almas, como se ve en nuestras catedrales con la ayuda de Miguel Ángel y Dante, y el juego del ajedrez continúa esa tradición. Jesús era y es el rey con la Santísima Virgen María, la reina, a su lado y en el centro del juego. Cada pieza de ajedrez confiere algunos atributos morales al juego y representa una muestra visual de la majestuosidad de la Iglesia en un tablero de juego".

Mosaico ajedrecístico en el suelo de la basílica de San Savino en Piacenza (Italia).

Mosaico ajedrecístico en el suelo de la basílica de San Savino en Piacenza (Italia).

Como se ha señalado, las ideas y las acciones históricas de la humanidad a lo largo del tiempo conforman y son conformadas por los espacios que creamos, incluso hasta algo tan mundano como un plano. Al entrar en iglesias católicas históricas de todo el mundo, descubriremos que muchas de ellas tienen suelos de baldosas con un diseño a cuadros.

Aunque puede argumentarse que en algunos casos se trata de una mera elección estética y que su relación con el ajedrez es, como mucho, implícita o casual, hay al menos una en la que es más explícito: se trata de la basílica de San Savino, del siglo XII, situada en Piacenza (Italia), en la que puede verse un mosaico de una partida de ajedrez. Se trata al menos de una prueba concreta, argumenta David Shenk, "de hasta qué punto el ajedrez se entretejió en el tejido -y literalmente se alicató en el suelo- de la sociedad medieval cristiana europea".

Traducido por Helena Faccia Serrano.

viernes, 12 de mayo de 2023

Bella Dodd, la comunista conversa por el obispo Fulton Sheen, denunció la infiltración en la Iglesia 05052023

 Inicio / Cultura

Cuatro cardenales en el Vaticano trabajaban para ellos, declaró en el Senado

Bella Dodd, la comunista conversa por el obispo Fulton Sheen, denunció la infiltración en la Iglesia

Fulton Sheen y Bella Dodd.
Bella Dodd fue el caso más sonado de personas del ámbito político convertidas al catolicismo por el obispo Fulton Sheen, pero ni mucho menos el único.

ReL

Bella Dodd (1904-1969) era el astro naciente del comunismo estadounidense, pero la Providencia tenía otros planes para ella. El cambio decisivo fue un encuentro, el que tuvo con el venerable Fulton John Sheen (1895-1979).

Lo cuenta Rino Cammilleri en el número 227 (abril 2023) del mensual de apologética Il Timone:

El obispo y la activista política

El venerable Fulton John Sheen era un pastor con el temple de San Ambrosio: inflexible respecto a la doctrina, paternal con la debilidad humana, predicador excepcional (San Agustín se convirtió precisamente escuchando los sermones de San Ambrosio). Son bien conocidas sus transmisiones, primero radiofónicas, luego televisivas, con las que batía cualquier récord de audiencia manteniendo fascinados a millones de estadounidenses, no solo católicos.

A diferencia de los predicadores protestantes, la suya no era una exposición apocalíptica, de tonos dramáticos y con abundantes referencias al infierno. No, era solo lógica y paradojas al estilo de Chesterton, del que fue amigo. Y, sobre todo, intercalaba sabiamente su fino humor, introduciendo en los momentos justos esas frases tan amadas por el público estadounidense.

Un resumen de una de las impactantes charlas de Fulton Sheen, en este caso con una predicción que sitúa en el año 2024.

Hombre de profunda cultura, encontraba tiempo para añadir, a sus compromisos como obispo, la escritura de los numerosos libros que aún hoy siguen instruyendo a los inciertos y reanimando a los desconfiados. 

Una mujer prometedora

Son muchos los que le deben su conversión. Como Clare Boothe Luce, famosa y combativa embajadora estadounidense en Roma. Y la menos conocida (con lo que podrás leer a continuación comprenderás el porqué) Bella Dodd, cuya conversión no fue menos importante -me refiero a importancia social y política; desde el punto de vista espiritual, todas tienen la misma relevancia- y sobre la que un artículo publicado en Aleteia despertó mi curiosidad.

[Lee en ReL: Los políticos conversos del obispo Fulton J. Sheen.]

"Bella" porque era italiana y se llamaba Isabella. Más concretamente, Maria Assunta Isabella Vissono, nativa de Picerno, provincia de Potenza, en la Lucania [ahora Basilicata]. Nacida en 1904, se dio cuenta de que los estadounidenses no amaban a los inmigrantes que no se esforzaban por integrarse. Empezando por el nombre. De los tres que tenía, el segundo no podía "americanizarse". El primero sí, pero ella, que tendía al ateísmo, no consideró esta posibilidad. En cambio "Bella", a los estadounidenses les recordaba la época de los saloon del Oeste. Y Bella fue. "Dodd" era el apellido de su marido, que mantuvo también después del divorcio porque era mejor que Vissono.

Lista e inclinada al estudio, gracias a una beca estatal pudo frecuentar la prestigiosa Universidad de Columbia. Se licenció en Derecho y se convirtió en abogada, además de profesora de ciencias políticas en el Hunter College de Nueva York. Al poco tiempo se convirtió en la líder del sindicato de profesores del Estado de Nueva York, que reunía a los docentes del Estado. De espíritu combativo y sufragista, en 1932 se inscribió al partido comunista de Estados Unidos, llegando a la cima del mismo: en diez años llegó a formar parte de su directiva nacional

El partido como religión

Gracias a su amigo Fiorello LaGuardia, alcalde de Nueva York, conseguía tener todos los permisos laborales que necesitaba para dedicarse a su verdadero objetivo en la vida: el activismo en el partido. En 1930, durante un largo viaje por Europa, conoció a John Dodd, con el que se casó ese mismo año.

Durante la Guerra Civil española ambos se dedicaron a conseguir cuantos más voluntarios posibles para luchar en las filas republicanas. En 1940 él abandonó el lecho conyugal por divergencias ideológicas imprecisas. Tras haber visto la película Tal como éramos, con Barbra Streisand y Robert Redford (un clásico), sospecho que él, aun siendo comunista, en un determinado momento se hartó del fanatismo de ella.

Bella Dodd.

Bella Dodd, en la época de su conversión.

Diez años más, bueno, nueve, y el golpe final: la expulsaron del partido. La excusa oficial fue que ella, abogada, había asumido la defensa de un propietario contra su arrendatario. ¿Una abogada comunista defendiendo al dueño? Nunca. El arrendatario debía de ser negro, porque también la tacharon de "racista" y, por último, como todos a los que la izquierda purga, de "fascista". Lo que hace pensar que Bella se topó con una de las muchas purgas internas, al estilo de Stalin, con las que periódicamente los comunistas renuevan sus filas. 

La conversión

Para ella el partido lo era todo. Su vida, su razón de existir y vivir. Por él había renunciado a todo, incluso a su marido. ¿Y ahora? El sentimiento de dispersión, soledad, alejamiento, angustia y decepción que debe sentir cualquiera que haya acabado en esa situación debe ser abismal. Obviamente, sus antiguos compañeros le hicieron el vacío. Y no tenía a nadie más. Mientras tanto, la prensa se había apoderado de su caso. Bella había sido una exponente de la izquierda muy visible y conocida por sus batallas.

En 1951 llegó a Nueva York, donde ella residía, Fulton Sheen como obispo auxiliar. No se sabe exactamente cuál fue la ocasión que hizo que se conocieran. Entre las tareas del partido, Bella Dodd tenía la de infiltrar a comunistas en los seminarios católicos. Por este motivo debía tener algo de familiaridad con el palacio arzobispal. Pero en esa ocasión algo se había roto y se encontró llorando sobre el hombro del fascinante Sheen. Y después, no se sabe bien cómo, de rodillas en la capilla a la que él la había llevado.

A continuación escribió que no habría sabido decir cómo y por qué, pero se había arrodillado desesperada y se levantó con una profunda paz en el corazón. Más tarde, Sheen le dijo que ella había odiado el cristianismo porque no lo conocía. Era una licenciada, tenía el deber de estudiarlo. Y así fue. Bella Dodd, guiada por el obispo, empezó a ir a catequesis y el 7 de abril de 1952, lunes de Semana Santa, recibió el bautismo de manos de Sheen en la catedral.

Un plan para subvertir a la Iglesia

Escribió un libro, Escuela de oscuridad, en el que explicó que el comunismo proponía una especie de religión de la justicia social que arraigaba en los más sencillos. Y también en los católicos, más atentos a los problemas de las personas necesitadas.

Portada de 'School of darkness'.

Habló de los que ostentaban el poder económico, no solo estadounidenses, que financiaban el comunismo para plasmar y someter a las masas y, sobre todo, destruir el cristianismo. Para conseguir este último objetivo, y siguiendo las directrices procedentes de Moscú, ella misma había convencido a "por lo menos 1.200 jóvenes" a entrar en los seminarios con el fin de convertirse en sacerdotes y obispos para, así, corromper a la Iglesia desde dentro.

¿Por qué la Iglesia católica? Porque era la que estaba mejor organizada, también a nivel internacional. Cuando fue convocada por el Senado para relatar estas actividades, declaró que sabía de por lo menos cuatro cardenales que, en el Vaticano, trabajaban para el Partido comunista. A la comisión del senado le contó que los comunistas estaban presentes en numerosas oficinas legislativas del Congreso y en algunos grupos que asesoraban al presidente del país, además de la presencia que tenían en los sindicatos y otras instituciones importantes. Bella Dodd murió en 1969 a causa de una operación quirúrgica. 

Traducido por Helena Faccia Serrano.

En la América hispana, la Corona y la Iglesia defendieron a los nativos: un congreso en Boadilla 11052023

 

En la América hispana, la Corona y la Iglesia defendieron a los nativos: un congreso en Boadilla

Una recreación de la exitosa expedición de Anza en 1775 que creó una ruta terrestre de México a California
Una recreación de la exitosa expedición de Anza en 1775 que creó una ruta terrestre de México a California

G. de A.

El pasado 4 de mayo tuvo lugar en el Palacio del Infante Don Luis en Boadilla del Monte (Madrid) la sesión académica La influencia española en la cultura universal. El acto fue organizado por el Comité para el Estudio de la Religión de la Universidad de Harvard y por el Instituto Universitario de Espiritualidad de la Pontificia Universidad Comillas.

Colaboraron a la organización del acto la Delegación para la Cultura de la diócesis de Getafe, el Instituto de Historia y Cultura Naval de la Armada, el Archivum Romanum Societatis Iesu de Roma, la Iglesia Nacional Española en Roma y el Palacio del Infante Don Luis.

Hablamos con su organizador, el sacerdote Jesús Folgado, profesor invitado en el Comité de Harvard y Delegado para la Cultura de la Diócesis de Getafe.

- Antes de comenzar, ¿qué hace un cura español en Harvard?

- Hace unos años me invitaron a dictar una conferencia en un congreso en Harvard y como consecuencia de esa participación surgió la posibilidad de estar durante un tiempo largo como profesor español invitado en el Comité para el Estudio de la Religión. Trasladé a mi obispo esta posibilidad y pensó que era una oportunidad para poder conocer la cultura estadounidense y profundizar en estudios sobre religiones.

»En concreto, investigo sobre la historia de la evangelización católica con especial énfasis en la presencia española en América y Asia. Colaboro, además, en una de las parroquias de Cambridge, en la diócesis de Boston. Creo que todo esto me sirve para conocer una cultura que no es tan diferente a la nuestra. Uno de los frutos de este tiempo en Harvard ha sido esta reunión académica.

Expertos ponentes en el encuentro en Boadilla sobre la influencia española en la historia universal en mayo de 2023

Ponentes y expertos en el encuentro del 4 de mayo en el Palacio del Infante Don Luis en Boadilla del Monte (Madrid) sobre La influencia española en la cultura universal.

- ¿Cómo surgió la idea de organizar una sesión de estudio en Boadilla sobre evangelización?

- El objetivo consistía en intentar encontrar algunas líneas sobre la evangelización que España acometió en todo el mundo desde el descubrimiento de América en 1492. Existen algunos rasgos comunes que se manifiestan siempre que hay evangelizadores españoles en cualquier lugar del mundo. Sin lugar a dudas, existió un deseo de respeto por las personas que se iban a evangelizar que era garantizado por leyes españolas que dictó ya Isabel la Católica en 1493.

»Es cierto, que donde hay personas hay injusticias, pero debemos destacar que existió un marco jurídico tanto civil como eclesial que intentó cuidar a los derechos de los pueblos originarios de los diversos lugares que se quisieron evangelizar.

- ¿Cuáles fueron los temas que se trataron en la sesión de estudio?

- Partimos desde la globalización que España llevó a cabo con la vuelta al mundo de Magallanes−Elcano y con la que se conectaron todos los mares. El capitán de fragata Lorenzo Machado del Instituto de Historia y Cultura Naval además nos habló de cómo España consiguió conectar todos los continentes gracias a las rutas marítimas del Galeón de Manila y la Flota de Indias. Todo ello supuso que se creara una nueva forma de entender el mundo donde lo propio era una hibridación cultural entre europeos, africanos, asiáticos y americanos. Una prueba de ello es el arte, de lo que nos habló Ana Zabía, conservadora del Museo de América.

»La profesora Carmen Márquez, de la Universidad Pontificia Comillas, nos dio algunas claves que tuvieron en cuenta los evangelizadores principalmente en Asia y nos presentó la figura de San Francisco Javier y su deseo de evangelizar, que como consecuencia produjo una relación en todos los ámbitos entre Asia y Europa.

»Por último, el jesuita Wenceslao Soto, del Archivo Histórico de la Compañía de Jesús en Roma, nos presentó los métodos de evangelización de los jesuitas madrileños Pedro Páez, SJ, en lo que hoy sería el Cuerno de África y la península Arábiga, y Diego de Pantoja, en China. Como fruto de su intento de evangelización sistematizaron las lenguas de los países que conocían creando en muchos casos las primeras gramáticas en esos idiomas o aportaron conocimientos científicos europeos que se unieron a los locales. El método de evangelización de Páez o Pantoja pueden ser similares al que utilizaron todos los misioneros españoles.

Sacerdote Jesús Folgado

Jesús Folgado García es un sacerdote de la diócesis de Getafe que desde Harvard investiga y difunde la obra misionera de España en la historia de América y Asia. 

- ¿Cómo definiría la influencia española en la cultura universal?

- Pongo un ejemplo que muestra la manera en que históricamente los españoles nos acercamos a otras culturas. Me refiero en concreto a que no tuvimos ningún problema en casarnos con personas de otras culturas y razas, y esto era válido tanto para los hombres como para las mujeres. Sólo este hecho muestra la capacidad de integración que hemos tenido a lo largo de nuestra historia. Y los nativos tampoco tuvieron problema alguno en casarse con los españoles. Y también es aplicable a los esclavos africanos que llegaban a América o a los asiáticos.

»Y esto es fácilmente constatable en el arte con las llamadas “pinturas de castas” o los “cuadros del mestizaje”. En ella se mostraban las distintas “mezclas raciales” que existían entre los blancos, los indios y los negros. Podemos ver algunos de estos cuadros en el Museo de América de Madrid y creo son signo de cómo la cultura española fue capaz de crear una nueva realidad social y cultural allá donde estaba.

La llamada pintura de castas es testigo del mestizaje en la América Hispana

Una escena de "pintura de castas", testimonio del mestizaje, común en todas las clases sociales y perfectamente aceptado, en la América hispana.

»También si vamos hoy a los lugares donde llegaron los españoles encontraremos iglesias, monasterios, hospitales y universidades lo cual significaba que los territorios donde llegaron no tenían una finalidad exclusivamente de explotación económica, sino que España se estableció allí al igual que lo hacía en cualquier lugar de la Península. Una buena prueba de ello son las fechas de fundación de las primeras universidades en América (México y Perú en 1551) o en Filipinas (1595). Ochenta años después se fundaría Harvard (1636) exclusivamente como un seminario para formación teológica, y como universidad ya en el siglo XVIII.

-¿Cuál fue la relación entre la Iglesia y el respeto de los derechos humanos?

-Debemos partir de dos premisas previas. La primera es que donde hay personas siempre hay injusticias reales, aunque las leyes sean justas. La codicia es importante, muchos españoles iban a las Indias para “hacer las américas” y muchos no tenían escrúpulos. En segundo lugar, creo en España en este momento no entendemos el enorme tamaño de los territorios de América, Asia y África que comprendían los territorios de ultramar y lo difícil que debía ser hacer cumplir las leyes en ellos.

»Dicho esto, creo que es esencial resaltar que desde el momento en que llegaron como esclavos los primeros nativos americanos a la Corte de los Reyes Católicos, la Corona, y con ella todo España, se preocupó de que los nativos tuvieran los mismos derechos que cualquier español y que las leyes que rigieran en los nuevos territorios fueran las mismas que se aplicaban en Castilla. Para ello, el Estado puso a trabajar a muchos eclesiásticos para que las leyes se cumplieran.

»También debemos recalcar la importancia de la Escuela de Salamanca que creó lo que serían las bases de los derechos humanos. Además, en Salamanca se redactaron las doctrinas que limitaban el poder absolutista de los gobernantes y que tanto incomodaron a los monarcas absolutos como, por ejemplo, a Carlos III que se quiso equiparar al Papa para poder gobernar hasta en la Iglesia.

»Además, creo que no podemos entender la relación entre España, los derechos humanos y las llamadas Indias Orientales y Occidentales sin conocer los concilios que se desarrollaron por todos estos territorios. Estos eran convocados tanto por la Corona como por la Iglesia y en ellos se desarrollaban las normas que regían a las sociedades indianas. No podemos olvidar que la propia Iglesia desde el Papa Alejandro VI cedió a España la responsabilidad de la evangelización de los territorios que descubrieron.

- ¿Cómo se relaciona esto con la llamada “Doctrina del Descubrimiento” y la Nota sobre esta doctrina que publicó la Santa Sede el pasado mes de marzo?

- Me parece muy importante esta Nota porque la Iglesia sigue defendiendo los derechos de los nativos como lo ha hecho desde el primer momento del descubrimiento de América.

»La Santa Sede está denunciando una doctrina legal de ámbito anglosajón −¡no hispánico!− que justifica el que se puedan dejar a los nativos norteamericanos sin sus territorios. La Nota denuncia que esto no es una doctrina ni católica ni cristiana, aunque los legisladores estadounidenses en 1823 se basaran en unas bulas pontificias como fuente de derecho internacional.

»Con esta Nota, además, la Iglesia está haciendo un acto ecuménico ya que desde hace unas décadas diferentes iglesias cristianas están denunciando la injusticia de esta ley. No olvidemos que en 2023 se están dejando sin tierras a pueblos originarios y son ellos mismos los que han pedido la intercesión del Papa Francisco para que denuncie esta injusticia legal. Esta fue una de las peticiones que le hicieron al Papa en su visita a Canadá.

- Algunos entienden esa Nota sobre la Doctrina del Descubrimiento como una crítica a la evangelización española en América...

- Hay una línea que recorre toda la legislación española y la eclesiástica desde el descubrimiento de América y es la defensa de los derechos de los indígenas, como he destacado. Los concilios americanos son buena prueba de ello, además de multitud de escritos de eclesiásticos.

»La Iglesia se ha caracterizado siempre por el empeño en que se cumplieran los derechos humanos, así se entiende por ejemplo a fray Bartolomé de la Casas. Otro ejemplo que podemos poner es el del Planctus Indorum peruano donde se pide la intercesión del Papa ante las injusticias de los gobernantes españoles del Virreinato.

»Las leyes tanto civiles como eclesiásticas en el ámbito hispánico siempre han defendido el derecho de propiedad de los nativos. Aunque sea cierto que en algunos momentos no se hayan cumplido por las razones que ya hemos señalado.

»En este sentido creo que no es equiparable con el derecho anglosajón el conjunto de leyes que se emanaron en el ámbito español. Me resulta inconcebible que en el siglo XXI se sigan aplicando leyes civiles donde se pone en cuestión el derecho a la propiedad privada por el hecho de pertenecer a un pueblo originario, pero si no fuera así la Santa Sede no habría tenido que escribir este documento.

Documental de 27 minutos sobre la expedición de Anza de 1775: sin violencia, con participación de muchas etnias de la Corona hispánica, casi sin bajas, unió México y California por tierra; Corona y clérigos colaboraban en territorios casi inabarcables.