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viernes, 2 de diciembre de 2016

Egipto: la fiscalía acusa a yihadistas egipcios de participar en la matanza de los coptos masacrados en Libia 30112016

Egipto: la fiscalía acusa a yihadistas egipcios de participar en la matanza de los coptos masacrados en Libia

El Cairo (Agencia Fides).- La justicia egipcia ha acusado a algunos ciudadanos – que se cree que están en contacto con los yihadistas del Estado Islámico (EI o Daesh, por su acrónimo en árabe) – de estar involucrados en la matanza de 21 coptos egipcios asesinados en Libia en el invierno de 2015. Los acusados forman parte de un grupo de 20 egipcios que ya están siendo juzgados por haber trabajado para crear una “célula” terrorista egipcia afiliada a Daesh en la gobernación de Matruh y por haber estado en los campos de entrenamiento militar de los yihadistas en Libia. Los nuevos cargos que han recibido parecen importantes por su motivación, que el Ministerio Público hipotiza como origen de la horrenda masacre perpetrada en una playa de Libia. Los 21 cristianos coptos – se lee en el escrito de la fiscalía, según ha referido la prensa egipcia – habrían sido asesinados “para inducir al ejército a intervenir militarmente” en el conflicto contra las milicias yihadistas afiliadas a Daesh que controlaban buena parte del territorio libio.
De hecho, en la madrugada del 16 de febrero de 2015, apenas unas horas después de la difusión online del vídeo de la ejecución macabra de los 21 coptos, los aviones del ejército egipcio atacaban y bombardeaban las posiciones de los yihadistas en Libia, especialmente en la zona de Derna. “La venganza por la sangre de los egipcios – estaba escrito en un comunicado de prensa de las fuerzas armadas egipcias sobre las incursiones en Libia – es un derecho absoluto y será aplicado”. “Egipto – se leía en el texto – reclama el derecho a defender su seguridad y estabilidad de los actos delictivos cometidos por “elementos y grupos terroristas dentro y fuera del país”.
Los 21 coptos asesinados fueron secuestrados en Libia a principios de enero de 2015. En declaraciones a la Agencia Fides después de la matanza, el obispo copto católico de Giuzeh, Anba Antonios Aziz Mina dijo que “el vídeo de las ejecuciones se ha realizado como si se tratara de una terrible representación cinematográfica, con el objetivo de sembrar el terror. Sin embargo, en ese producto diabólico del horror sanguinario, se ve que algunos mártires, en el momento de su tremenda ejecución, repiten ‘Señor Jesucristo’”. “El nombre de Jesús fue la última palabra que pronunciaron sus labios. Como en la pasión de los primeros mártires, se confiaron a aquel que poco después les acogería. Así celebraron su victoria, la victoria que ningún carnicero les podrá quitar. Ese nombre susurrado en el último instante fue como el sello de su martirio”, concluyó.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Importantes cambios en Egipto 04032015

Importantes cambios en Egipto

Extracto de un artículo de Sandro Magister
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En el vídeo todos pudieron ver que en el momento de la decapitación algunos de ellos invocaban en árabe el nombre de Jesús y susurraban oraciones. De quien se percibieron más claramente las palabras fue de Milad Saber, hijo de campesinos de una aldea del Egipto Medio. Milad era célibe, mientras que la mayoría de sus compañeros estaban casados, con uno o más hijos pequeños. Quince procedían de Al-Our y seis de otras cinco aldeas de la misma zona, en los alrededores de la ciudad de Samalut. Más de ochenta de sus compañeros siguen aún en Libia, procedentes de estas mismas aldeas.
Es una región con una gran presencia de cristianos y con una iglesia muy antigua, situada en un cerro sobre el Nilo, que es meta de peregrinaciones: la tradición narra que María, José y Jesús se detuvieron en ese lugar durante su huída a Egipto.
Y es también una región, cuya capital es Minya, en la que a menudo los coptos han sido objeto, también recientemente, de hostilidades y agresiones a manos de los musulmanes, con poca o ninguna defensa por parte de las fuerzas de seguridad.
Pero muchas cosas han cambiado en los días de su martirio. El primer ministro egipcio, junto a otros seis ministros, ha visitado una por una las casas en las que viven los padres, las esposas y los hijos de los asesinados y ha dicho sentirse «orgulloso de que Egipto tenga estos mártires en el paraíso”. A los cristianos les ha asegurado: «Todos vosotros sois un gran valor para la nación. Estamos dispuestos a sacrificarnos por todos los hijos de Egipto”. Ha anunciado que hará construir una iglesia en memoria de los mártires en la aldea de Al-Our, a expensas del Estado.
El presidente egipcio Abdel Fattah al Sisi no ha sido menos. Ha anunciado la construcción de una iglesia en honor de los mártires precisamente en Minya, la capital del Egipto Medio en la que numerosas iglesias coptas llevan aún los signos de los últimos ataques llevados a cabo por musulmanes fanáticos.
Pero esta es sólo la última de las sorpresas que dado el general al Sisi, en el poder tras haber derrocado el régimen de los Hermanos Musulmanes, éste sí gran perseguidor de los coptos.
Al Sisi no es expresión de esa “laicidad” militar representada por los precedentes “rais” de Egipto, desde Nasser a Sadat y a Mubarak.
También él procede de los altos cuadros militares. Pero siempre ha sido, y aún lo es, un musulmán ferviente y precisamente por esto – parece – fue situado a la cabeza del ejército durante la efímera presidencia de Mohammed Morsi, precisamente por esos Hermanos Musulmanes que ahora él tiene bajo control.
Conoce de memoria el Corán y lo cita en cada uno de sus discursos, reza, ayuna en los tiempos establecidos, su esposa lleva velo y su hija el nicab integral.
Pero es también el estudiante modelo que en 2006, en los Estados Unidos, en el US Army War College de Pennsylvania, escribió una tesis doctoral sobre democracia y mundo islámico, que considera compatibles.
“Íbamos a la misma mezquita y era el más informado de todos sobre la historia islámica”, ha relatado a Giulio Meotti del “Foglio” Sherifa Zuhur, que fue una de sus docentes estadounidenses. “Al Sisi se opone al extremismo islámico no sólo porque éste hace frente a Occidente, sino también porque ha dividido a los musulmanes, causando un gran daño a su capacidad de reinterpretar la fe en línea con los principios humanitarios modernos. Y en lugar de llevar al desarrollo de la región árabe, ha llevado a su disgregación”.
Efectivamente, contra al Sisi, pragmático y pío, ya se ha desencadenado la fatwa de quien lo quiere muerto después del histórico y explosivo discurso que pronunció a finales de diciembre en la gran universidad islámica de al Azhar, como también después de su participación en la misa de Navidad en la catedral copta del Cairo, un gesto que no tiene precedentes.
Una “revolución en el islam”: así ha definido estos actos suyos el islamista Samir Khalil Samir, egipcio, jesuita, docente en la Université Saint-Joseph de Beirut y en el Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islamística de Roma.
He aquí los nombres de los veintiún mártires coptos asesinados en Libia por los verdugos del califato:
Milad Saber Mounir Adly Saad, célibe, de la aldea de Menbal;
Sameh Salah Farouq, casado, un hijo, de la aldea de Manqarius;
Ezzat Boshra Nassif, casado, con un hijo de cuatro años, de la aldea de Dafash;
Mina Shehata Awad, de la aldea de Al-Farouqeyya;
Louqa Nagati Anis Abdou, veintisiete años, casado, con un hijo de diez meses;
Essam Baddar Samir Ishaq, célibe, ambos de la aldea de al-Gabaly.
De la aldea de Al-Our:
Hany Abdal-Massih Salib, casado, con tres hijas y un hijo;
Guergues Milad Sanyut, célibe;
Tawadraus Youssef Tawadraus, casado, con tres hijos de los siete a los trece años;
Kyrillos Boschra Fawzy, célibe;
Magued Soliman Shehata, casado, dos hijas y un hijo;
Mina Fayez Aziz, célibe;
Samouïl Alham Wilson, casado, con tres hijos de seis, cuatro y dos años;
Bishoï Stephanos Kamel, célibe;
Samouïl Stephanos Kamel, hermano de Bishoi, célibe;
Malak Abram Sanyut, casado, tres niños;
Milad Makin Zaky, casado, una hija;
Abanub Ayyad Ateyya Shehata, célibe;
Guergues Samir Megally Zakher, célibe;
Youssef Shukry Younan, célibe;
Malak Farag Ibrahim, casado, una niña.
Naturalmente, estos no son los únicos cristianos que han caído víctimas del odio que tantos musulmanes nutren hacia los “apóstatas” del verdadero islam, que hacen coincidir con el que ellos profesan.
Los últimos de la serie son los cristianos armenios, los siríacos y sobre todo los asirios de treinta y cinco aldeas en el extremo noreste de Siria, a lo largo del río Khabur, ocupadas en los días pasados por el ejército del califato.
Han sido decenas los asesinados, centenares los secuestrados, miles los que han huido abandonando todo.
Lo irónico es que los abuelos de estos cristianos se habían refugiado allí en los años treinta del siglo pasado para huir de las masacres de las que eran víctimas en el recién creado Iraq.
“Abandonados por todos, este es su sentimiento”, ha dicho el nuncio vaticano en Damasco, el arzobispo Mario Zenari.
Efectivamente, los hombres de estas comunidades cristianas no tienen armas, no tienen ni curdos, ni suníes, ni chiíes que les defiendan, no tienen ningún apoyo de la coalición internacional anti-califato. Son de verdad los últimos de los últimos, con el único consuelo de los cristianos de otros países – por ejemplo, a través de Ayuda a la Iglesia que Sufre – que les ofrecen algo de auxilio en los lugares donde encuentran refugio.

viernes, 27 de febrero de 2015

Para los cristianos coptos la amenaza del martirio es parte de su vida diaria 22022015

Para los cristianos coptos la amenaza del martirio es parte de su vida diaria

Para los cristianos coptos la amenaza del martirio es parte de su vida diaria
Washington D.C., 22 de febrero de 2015 / (CNA/EWTN News).-
El brutal asesinato de 21 cristianos coptos en Libia a manos de ISIS la semana pasada ilumina una realidad que afrontan muchos cristianos en Egipto diariamente.
Estas 21 víctimas no fueron los primeros ni serán los últimos. Hay un río de sangre cristiana en Egipto” dijo Mina Abdelmalek, uno de los organizadores de la vigilia de oraciones con candelas encendidas fuera de la Casa Blanca el Miércoles de Ceniza.
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La vigilia de oración conmemoraba los 21 cristianos coptos decapitados la semana pasada por los terroristas islámicos de ISIS. Los cristianos estaban trabajando en Libia para mantener sus familias en Egipto. Fueron secuestrados en diciembre y enero.
En un video publicado en internet por el grupo extremista, titulado “Un mensaje firmado con sangre para la nación de la Cruz”, los coptos marcharon a través de la costa Libia y luego fueron asesinados.
El video llamó la atención del mundo, reclamando una significativa atención de los medios de comunicación y produciendo respuestas de líderes mundiales.
Mientras este acto de martirio fue heroico y digno de las noticias, muchos sacerdotes coptos expresaron que, para muchos cristianos en Egipto, la amenaza de muerte por la fe es una realidad diaria que se desconoce en el resto del mundo.
La mayoría de las personas que viven en esas áreas, realmente viven cada día por la gracia de Dios”, explicó el Padre Anthony Messeh de la iglesia copto ortodoxa San Timoteo y Atanasio, de Arlington.
No están tan agitados por estas cosas como nosotros, porque cuentan cada día como un don de Dios”. Su fe pública puede significar “el fin de sus vidas”, dijo a CNA.
Un sacerdote copto ortodoxo local presente en la vigilia en Washington expresó tanto miedo como esperanza como respuesta a la masacre de Libia.
Tenemos miedo al proliferación de la obra del demonio en todo el mundo”, dijo el P. Domadios Rizk, de la iglesia copto ortodoxa San Marcos de Fairfax. “El único que puede enfrentar al demonio es Cristo mismo”. “Creemos que el Señor derrotará toda esta oscuridad”, dijo.
La zona rural en Egipto, donde viven muchos cristianos, no es amigable al cristianismo, dijo el P. Messeh. Mientras que él no ha vivido en Egipto, conoce la situación por aquellos que si lo han hecho.
La situación de los coptos era “muy mala” bajo el gobierno de los Hermanos Musulmanes, afirmó.
Ahora, la situación es “oficialmente” mejor con el nuevo presidente Abel Fattah Al Sisi, que ha dicho y hecho lo correcto. Sin embargo, muchos cristianos son aún perseguidos, especialmente en las zonas rurales donde son una minoría.
Las diferencias entre Egipto y Estados Unidos son llamativas, dijo el P. Messeh, es difícil que los norteamericanos comprendan las dificultades de los cristianos en Egipto. La fe para los coptos lo es todo, “y están dispuestos a dar su vida por la fe”.
Es por esto que el “extremo valor” de los mártires coptos es irresistible, dijo. “Ellos hacen lo que predicamos”.
Para nosotros, es como que alcanza la fe del ‘domingo’”, explicó. “Pero para ellos no, porque cada día de sus vidas ellos ven en frente de ellos que la decisión de seguir a Cristo tiene impacto en los puntajes que consiguen en la escuela, tiene impacto en qué clientes van a sus negocios”.
Y en algunos casos, su fe pública se encuentra con la muerte.
El video de las decapitaciones ha producido un shock en su parroquia en Virginia, admite. “Esto es porque prueba las historias que hemos oído, las puso a la vista como una pintura”, dijo.
De algún modo el video tocó una fibra en todos, incluso en gente que no tiene conexión con Egipto”.
Una iglesia unida en oración por los asesinatos solo puede fortalecerse, dijo el P. John Farag, de la iglesia copto ortodoxa de Cabin John, a EWTN el miércoles.
Los coptos viven de las oraciones” remarcó, explicando que la gente se apoya en la oración y en la solidaridad.

martes, 17 de febrero de 2015

​El Papa ofreció la misa en Santa Marta por los veintiún coptos mártires 17022015

​El Papa ofreció la misa en Santa Marta por los veintiún coptos mártires

2015-02-17 L’Osservatore Romano
«Ofrecemos esta misa por nuestros veintiún hermanos coptos, degollados por el solo motivo de ser cristianos». Lo dijo el Papa Francisco en la celebración que presidió el martes 17 de febrero en la capilla de la Casa Santa Marta. «Recemos por ellos —añadió—, que el Señor los acoja como mártires, por sus familias, por mi hermano Tawadros que sufre mucho». Y precisamente con el patriarca de la Iglesia ortodoxa copta, Tawadros II, el Papa habló personalmente por teléfono el lunes por la tarde manifestándole su profunda participación en el dolor por el cruel asesinato realizado por los fundamentalistas islámicos. Y aseguró también su oración con ocasión de los funerales.
Repitiendo las palabras de la antífona de ingreso «Sé la roca de mi refugio, un baluarte donde me salve, tú que eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre dirígeme y guíame» (Salmo 31, 3-4), el Papa Francisco inició la homilía. El pasaje del Libro del Génesis sobre el diluvio (6, 5-8; 7, 1-5.10), propuesto por la liturgia del día, «nos hace pensar —dijo el Pontífice— en la capacidad de destrucción que tiene el hombre: el hombre es capaz de destruir lo que ha hecho Dios» cuando «le parece que es más poderoso que Dios». Y, así, «Dios puede hacer cosas buenas, pero el hombre es capaz de destruirlas todas».
También «en la Biblia, en los primeros capítulos, encontramos muchos ejemplos, desde el comienzo». Por ejemplo, explicó el Papa Francisco, «el hombre llama el diluvio por su maldad: es él quien lo llama». Además, «el hombre llama el fuego del cielo, en Sodoma y Gomorra, por su maldad». Luego «el hombre crea la confusión, la división de la humanidad —Babel, la Torre de Babel— por su maldad». En definitiva, «el hombre es capaz de destruir, nosotros somos todos capaces de destruir». Nos lo confirma, también en el Génesis, «una frase muy, muy aguda: “la maldad del hombre crecía sobre la tierra y todos los pensamientos de su corazón —del corazón de los hombres— tienden siempre y únicamente al mal, siempre”».
No es cuestión de ser demasiado negativos, destacó el Papa, porque «esta es la verdad». A tal punto que «somos capaces de destruir incluso la fraternidad», como lo demuestra la historia de «Caín y Abel en las primeras páginas de la Biblia». Un episodio que, precisamente, «destruye la fraternidad, es el inicio de las guerras: los celos, las envidias, tanta codicia de poder, de tener más poder». Sí, afirmó el Papa Francisco, «esto parece negativo, pero es realista». Por lo demás, añadió, basta con tomar un «periódico cualquiera» para ver «que más del noventa por ciento de las noticias son noticias de destrucción: ¡más del noventa por ciento! ¡Y esto lo vemos todos los días!».
Pero entonces, «¿qué sucede en el corazón del hombre?», fue la pregunta fundamental propuesta por el Papa. «Jesús, una vez, advirtió a sus discípulos que el mal no entra en el corazón del hombre porque coma algo que no es puro, sino que sale del corazón». Y «del corazón del hombre salen todas las maldades». En efecto, «nuestro corazón débil está herido». Está «siempre ese deseo de autonomía» que lleva a decir: «Yo hago lo que quiero y si tengo ganas de hacer esto, lo hago. Y si por esto quiero declarar una guerra, la declaro. Y si por esto quiero destruir a mi familia, lo hago. Y si para ello tengo que matar al vecino, lo hago». Pero precisamente «estas son las noticias de cada día», destacó el Papa, observando que «los periódicos no nos cuentan noticias de la vida de los santos».
Así, pues, continuó tratando la cuestión central: «¿por qué somos así?». La respuesta es directa: «Porque tenemos esta posibilidad de destrucción, este es el problema». Y actuando así, luego, «en las guerras, en el tráfico de armas somos emprendedores de muerte». Y «hay países que venden las armas a este que está en guerra con este, y las venden también a este, para que así continúe la guerra». El problema es precisamente la «capacidad de destrucción y esto no viene del vecino» sino «¡de nosotros!».
«Cada íntimo intento del corazón no era otra cosa más que el mal» repitió una vez más el Papa Francisco. Al recordar precisamente que «nosotros tenemos esta semilla dentro, esta posibilidad». Pero «tenemos también al Espíritu Santo que nos salva». Se trata, por ello, de elegir a partir de las «pequeñas cosas». Y, así, «cuando una mujer va al mercado y encuentra a otra, comienza a hablar, a criticar a la vecina, a la otra mujer de más allá: esa mujer mata, esa mujer es malvada». Y lo es «en el mercado» pero también «en la parroquia, en las asociaciones: cuando hay celos y envidias, van al párroco y le dicen: “esta no, este sí, este hace”». También «esta es la maldad, la capacidad de destruir que todos nosotros tenemos».
Es sobre este punto que «hoy la Iglesia, a la puerta de la Cuaresma, nos hace reflexionar». La invitación del Papa se orienta a preguntarnos la razón de ello, a partir del pasaje evangélico de san Marcos (8, 14-21). «En el Evangelio Jesús riñe un poco a los discípulos que discutían: “pero tú tenías que tomar el pan —¡No, tú!”». En definitiva los doce «discutían como siempre, peleaban entre ellos». Y he aquí que Jesús les dirige «una hermosa palabra: “Estad atentos, evitad la levadura de los fariseos y de Herodes”». Así, «presenta sencillamente el ejemplo de dos personas: Herodes es malo, asesino, y los fariseos hipócritas». Pero el Señor habla también de «“levadura” y ellos no comprendían».
El hecho es que, como relata san Marcos, los discípulos «hablaban de pan, de este pan, y Jesús les dice: “pero esa levadura es peligrosa, lo que nosotros tenemos dentro y que nos conduce a destruir. Estad atentos, prestad atención”». Luego «Jesús muestra la otra puerta: “¿Tenéis el corazón endurecido? ¿No recordáis cuando distribuí los cinco panes, la puerta de la salvación de Dios?». En efecto, «por este camino de la discusión —dijo— jamás, jamás se hará algo bueno, siempre habrá divisiones, destrucción». Y continuó: «Pensad en la salvación, en lo que también Dios hizo por nosotros, y elegid bien». Pero los discípulos «no entendían porque el corazón estaba endurecido por esta pasión, por esta maldad de discutir entre ellos y ver quién era el culpable de ese despiste del pan».
El Papa Francisco exhortó a considerar «seriamente este mensaje del Señor». Con la consciencia de que «estas no son cosas raras, no es el discurso de un marciano», sino que son, en cambio, «las cosas que cada día suceden en la vida». Y para verificarlo, repitió, basta sólo con tomar «el periódico, nada más».
Sin embargo, añadió, «el hombre es capaz de hacer mucho bien: pensemos en la madre Teresa, por ejemplo, una mujer de nuestro tiempo». Pero si «todos nosotros somos capaces de hacer tanto bien» somos igualmente «capaces también de destruir en lo grande y en lo pequeño, en la familia misma: destruir a los hijos, no dejando crecer a los hijos con libertad, no ayudándoles a crecer bien» y así, en cierto modo, anulando a los hijos. Al considerar que «tenemos esta capacidad», para nosotros «es necesaria la meditación continua: la oración, la confrontación entre nosotros», precisamente «para no caer en esta maldad que lo destruye todo».
Y «contamos con la fuerza» para hacerlo, como «nos recuerda Jesús». Por ello «hoy nos dice: “Recordadlo. Recordaos de mí, que he derramado mi sangre por vosotros; recordaos de mí que os he salvado, que os he salvado a todos; recordaos de mí, que tengo la fuerza para acompañaros en el camino de la vida, no por la senda de la maldad, sino por el camino de la bondad, de hacer el bien a los demás; no por el camino de la destrucción, sino por la senda del construir: construir una familia, construir una ciudad, construir una cultura, construir una patria, ¡cada vez más!».
La reflexión de hoy sugirió al Papa Francisco pedir al Señor, «antes de comenzar la Cuaresma», la gracia de «elegir siempre bien el camino con su ayuda y no dejarnos engañar por las seducciones que nos llevarán por el camino equivocado».

lunes, 16 de febrero de 2015

AFRICA/EGIPTO - Los 21 coptos secuestrados en Libia masacrados por los yihadistas; para el patriarca Isaac Ibrahim “son mártires asesinados por la fe” 16022015

AFRICA/EGIPTO - Los 21 coptos secuestrados en Libia masacrados por los yihadistas; para el patriarca Isaac Ibrahim “son mártires asesinados por la fe”

El Cairo – Ante la masacre de los 21 egipcios coptos decapitados en Libia por los yihadistas afiliados al Estado Islámico , el Patriarca de Alejandría de los coptos católicos, Ibrahim Isaac Sidrak, “envía sus condolencias a todas las familias de los mártires que han dado la vida por su fe, y al mismo tiempo da las gracias al Presidente al Sisi y a todas las instituciones del gobierno egipcio por la rápida respuesta ante este acto terrorista”.
En la declaración realizada a la Agencia Fides a través de sus colaboradores, el Primado de la Iglesia copta católica invita a ver la trágica muerte de estos hermanos copto ortodoxos con una mirada iluminada por la fe, mientras considera como algo importante que en todo el país, ante la sangrienta barbarie de los yihadistas, se este produciendo una oleada de reacción humanitaria. “Este trágico episodio - dice el padre Hani Bakhoum Kiroulos, secretario del Patriarcado copto católico - está uniendo a todo el país, cristianos y musulmanes. Si el objetivo era dividirnos, su proyecto ha fracasado. La dura condena de la Universidad de Al Azhar ha sido inmediata e inapelable. Así como la operación militar de la aviación egipcia contra las bases del Estado Islámico en Libia muestra que para el gobierno los ciudadanos egipcios son todos iguales, y que Egipto se siente atacado como nación por el delirio de estos terroristas sedientos de sangre”.
El vídeo de la decapitación de los 21 coptos secuestrados en Libia a principios de enero ha sido subido al web por los yihadistas ayer, 15 de febrero. En la madrugada de hoy, aviones del ejército egipcio han atacado y bombardeado las posiciones de los yihadistas en Libia, especialmente en la zona de Derna. “La venganza por la sangre de los egipcios – se lee en el comunicado de prensa de las fuerzas armadas egipcias sobre las incursiones en territorio libio - es un derecho absoluto y será aplicada”. Egipto - se lee en el texto – reivindica el derecho de defender su seguridad y estabilidad ante los actos delictivos cometidos por “elementos y formaciones terroristas dentro y fuera del país”. La Presidencia egipcia ha decretado siete días de luto nacional por la masacre de los 21 coptos. .

"Asesinados por ser cristianos", el Papa ante la muerte de egipcios coptos 16022015

"Asesinados por ser cristianos", el Papa ante la muerte de egipcios coptos

Francisco con representantes de la Iglesia de Escocia - OSS_ROM
16/02/2015 13:40
(RV).- El Papa Francisco, recibiendo en audiencia al Reverendo John Chalmers, Moderador de la Iglesia reformada de Escocia con su séquito, trató el tema del ecumenismo y pidió que “lo que tenemos en común que sea más grande que lo que nos puede dividir”. Y hablando en español el Santo Padre recordó a los 21 egipcios coptos asesinados por el Estado Islámico en Libia, y aseguró “La sangre de nuestros hermanos cristianos es un testimonio que grita”:
“Me permito recurrir a mi lengua materna para expresar un hondo y triste sentimiento. Hoy pude leer la ejecución de esos 20,21, 22 cristianos coptos. Solamente decía Jesús ayúdame. Fueron asesinados por el sólo hecho de ser cristianos. Usted hermano en su alocución se refirió a lo que pasa en la tierra de Jesús. La sangre de nuestros hermanos cristianos es un testimonio que grita. Sean católicos, ortodoxos, coptos, luteranos, no interesa: son cristianos. Y la sangre es la misma, la sangre confiesa a Cristo. Recordando a estos hermanos que han sido muertos por el sólo hecho de confesar a Cristo, pido que nos animemos mutuamente a seguir adelante con este ecumenismo que nos está alentando el ecumenismo de la sangre. Los mártires son de todos los cristianos, recemos unos por los otros”.
Recordando el esfuerzo común al servicio del Evangelio y de la unidad de los cristianos, el Papa recordó que el actual estado de las relaciones ecuménicas en Escocia testimonia cuanto como cristianos tenemos en común, y que esto  “sea más grande que lo que nos puede dividir” y añade diciendo que tenemos que seguir buscando modos todavía más eficaces, para superar “viejos prejuicios y encontrar nuevas formas de intensa colaboración”.
La fe y el testimonio cristiano se enfrenta a desafíos tales, que sólo uniendo  nuestros esfuerzos podremos hacer un servicio efectivo a la familia humana y permitir a la luz de Cristo llegar a todos los rincones oscuros de nuestro corazón y de nuestro mundo.
Finalmente el Papa pidió que recemos los unos por los otros, “y continuemos a caminar juntos en el camino de la sabiduría, de la benevolencia, de la fuerza y de la paz”.
(MZ-RV)