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sábado, 17 de octubre de 2026

España tiene 6.000 misioneros, pero hay un dato que preocupa

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España tiene 6.000 misioneros, pero hay un dato que preocupa

Redacción REL

17.10.2026 | 08:45

Actualizado:

España continúa siendo una de las grandes potencias misioneras de la Iglesia católica. Cerca de 6.000 misioneros españoles trabajan actualmente en África, Asia, América y Oceanía, llevando el Evangelio a lugares donde Jesucristo todavía es poco conocido.

Sin embargo, existe un problema preocupante: la edad media de los misioneros españoles alcanza los 75 años.

Así lo ha recordado José María Calderón, director nacional de Obras Misionales Pontificias (OMP), en un mensaje con motivo del Domund, que se celebra este domingo 18 de octubre y que este año cumple su centenario.

Calderón insiste en que los misioneros no son personajes extraordinarios: «No son supermanes ni superwomen. Son hombres y mujeres enamorados de Dios», que han descubierto un tesoro y desean compartirlo.

Más de 60 años evangelizando

Como ejemplo de entrega, ha destacado al misionero Ángel Becerril, recientemente galardonado con el Premio Paulina Jaricot de Obras Misionales Pontificias.

Becerril ha dedicado más de seis décadas a evangelizar, primero en Zimbabue y posteriormente en Tailandia. Actualmente reside en una residencia de Palencia, debido a su avanzada edad y sus limitaciones físicas.

Calderón ha subrayado que testimonios como el suyo muestran la fidelidad de quienes han entregado toda su vida a anunciar a Cristo.

España, segunda en generosidad

El director de OMP ha recordado también que España es el segundo país que más ayuda económica aporta a las misiones, después de Estados Unidos.

Actualmente existen 1.132 territorios de misión que necesitan el apoyo de la Iglesia universal.

Bajo el lema «Uno en Cristo, unidos en la misión», Calderón anima a los católicos a colaborar mediante la oración, los donativos y el ofrecimiento de sus sufrimientos.

Y recuerda que el compromiso misionero no termina el domingo: «El Domund dura todo el año».

viernes, 19 de octubre de 2018

Domund: «Lo de “creo en Dios, pero me quedo en mi casa” no me servía», dice Carmen, misionera laica 16102018

Este domingo se celebra el Día Mundial de las Misiones en España... Hay 12.000 misioneros españoles

Domund: «Lo de “creo en Dios, pero me quedo en mi casa” no me servía», dice Carmen, misionera laica

Carmen Aranda explica cómo se sintió llamada a servir como misionera comboniana laica en África... y encontrar nuevos rostros de Dios
Carmen Aranda explica cómo se sintió llamada a servir como misionera comboniana laica en África... y encontrar nuevos rostros de Dios
Carmen Aranda, que estudió Historia del Arte, es laica misionera comboniana y ha explicado los que impulsa a muchos a salir para servir a Dios lejos, en tierras de misión, en circunstancias duras y complicadas. "Me di cuenta de que Dios quería que dejara las cosas que me daban seguridad. Lo de “creo en Dios, pero me quedo en mi casa” no me servía. Fui a África". 
Este domingo se celebra en España el Domund, el día mundial de las misiones. Por primera vez en muchos años, animando a colaborar con los 12.000 misioneros españoles no ha estado Anastasio Gil, director de Obras Misionales Pontificias (www.omp.es), que falleció el 7 de septiembre. Presentó la campaña de este año desde la sede de OMP en Madrid el sacerdote José Mª Calderón, subdirector nacional.
Para ayudar en 1.100 territorios de misión
El 43% de la superficie terrestre, con aproximadamente el 45% de la población mundial, es para la Iglesia Católica territorio de misión: se trata de 1.100 territorios en los que la Iglesia es pobre, joven y con pocos recursos o madurez y requiere ayuda constante de la Iglesia universal. Sus obispos se coordinan con la oficina vaticana de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, solicitando ayudas, que Obras Misionales recauda y envía.
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En azul, los territorios que la Iglesia considera "de misión"; suelen ser pobres, remotos o con iglesias pequeñas y débiles

Como comentó Calderón, "allí se realizan también uno de cada tres bautizos del mundo, y se encuentran más de la mitad de las escuelas de la Iglesia Católica". La Iglesia, de hecho, ha visto como su número de escuelas en territorios de misión se ha doblado en apenas 30 años. Gracias a las colectas del Domund, España ha aportado en 2018 fondos por valor de 11,7 millones de euros para 644 proyectos.
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Patricio Larrosa (misionero en Honduras), José Mª Calderón (OMP) y Carmen Aranda (misionera laica comboniana)
A nivel mundial, OMP sumó este año proyectos por valor de 84 millones de euros (incluyendo los 11,7 de España). Lo recaudado en 2017 es lo que se asigna en 2018. El cardenal Filoni, de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, y los 120 directores de OMP del mundo lo reparten intentando que sea de forma ecuánime. OMP España, por ejemplo, recibe instrucciones de enviar sus cantidades a una lista de proyectos: por lo general, el Nuncio y su valija diplomática ayudan a que los donativos lleguen íntegros.
OMP también apoya de forma general a muchas diócesis pobres y necesitadas: “Si se apoyaran solo proyectos concretos, muchas cosas que son de vida ordinaria y general, por ejemplo de mantenimiento de clero, quedarían desasistidas”, explicó José Mª Calderón.
Doce mil misioneros españoles: crecen los laicos, ya son el 7%
Los 12.000 misioneros españoles se reparten por 132 países del mundo, siendo Perú, Venezuela y Argentina los mayores receptores. El 54,5% son mujeres. La mayoría de los misioneros españoles son religiosas (50,3%), seguidas por los sacerdotes (33,7%), los religiosos (7,3%), las laicas (4,3%), los laicos (3,3%). Hay, además, más de cien obispos en el mundo que son misioneros españoles.
Una de las novedades en los últimos años es el crecimiento de misioneros laicos: eran un 6,7 en 2016 y son ya un 7,5% en 2018. Calderón insiste en que no son un "banquillo de reserva" ante "la falta de sacerdotes", sino que, simplemente, Dios llama a estas personas a servir en las misiones.
Con todo, no hay duda de que faltan sacerdotes en el mundo: España, por ejemplo, tiene tantos sacerdotes como África, aunque es evidente que África tiene muchos más fieles y mucho más territorio. En 2016 había unos 1.600 católicos por sacerdote en Europa, frente a los 7.200 en América del Sur o los 5.000 católicos por sacerdote en África.
Este año, la campaña usa el lema 'Cambia el mundo' y ofrece un símbolo: el cubo de Rubik.En el cubo desmontado, cada movimiento puede parecer futil, pero, con experiencia y tenacidad, cada movimiento logra ser un paso que avanza hacia la resolución y la mejora.
Experiencia en Honduras: los que fueron ayudados, hoy son cooperantes
El sacerdote español Patricio Larrosa, que lleva toda la vida de misionero en Honduras, explicó que su trabajo "se parece al de una familia: es intentar hacer familia, con Dios que es nuestro Padre; es hacer estudiar a los niños y animar a los jóvenes. Los digo: 'te ayudo a ti a estudiar si tú luego ayudas a otros'. Así, ayudamos a los que quieran ayudar. Empezamos ayudando niños de 11 años, pero ahora ellos ya son adultos y profesionales que a su vez ayudan a otros y sostienen a más de 500 chavales. Los que estudian matemáticas en la universidad también dan clases de matemáticas a los niños. Si aprendemos a vivir como familia, compartiendo y dando oportunidades, podríamos arreglar muchos problemas del mundo", insiste.
Vienen laicos para unas semanas... y se enganchan años, o de por vida
La vida misionera puede enganchar a muchos laicos, y Patricio Larrosa pone muchos ejemplos.
"Vino una arquitecta de Ciudad Real para 6 meses y lleva ya varios años trabajando con mil discapacitados en Honduras. Otro señor, un prejubilado del País Vasco, organizó un taller textil para 14 personas que hace mochilas. Vino para un año y lleva tres. Hay otro señor, mago ilusionista que estaba jubilado, y allí tiene una campaña de magia e ilusionismos con 11.000 niños. Ha formado discípulos, incluso a la primera maga de Honduras. Un abogado que trabajaba en una empresa de inversiones, vino para un mes... pero luego dejó el trabajo en Madrid y se hizo sacerdote misionero. Animo a quien quiera ir un mes a las misiones... que luego pueden ser diez años, jajaja”, se ríe Larrosa.
¿Los jóvenes buscan experiencias fuertes? Que Dios les saque de casa
Carmen Aranda, que estudió Historia del Arte, es laica misionera comboniana. Incluso los combonianos tienen que reinventar y redescubrir el papel de los laicos misioneros, pese a ser una orden misionera especializada en África, que lleva décadas trabajando con laicos misioneros.
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Carmen Aranda
"Desde niña me preguntaba porqué yo estaba bien aquí y otros están mal allí. ¿Por qué el mundo está mal repartido? Dios me ha dado mucho. ¿Qué puedo hacer yo? Los jóvenes buscan experiencias fuertes y yo digo que no hay nada más fuerte que fiarte de Dios, porque no sabes donde vas a acabar, es alucinante. Nunca pensé que estaría tres años en Uganda, que conocería esas culturas que has visto en la TV".
Pero no es una aventura, aunque el alma y la mente deben ampliarse para adaptarse. "Pasé tres meses primero en Etiopía con las misioneras combonianas, buscando entender esas situaciones de pobreza. Me di cuenta de que Dios quería, en Etiopía, que dejara las cosas que me daban seguridad. Lo de “creo en Dios, pero me quedo en mi casa” no me servía. Fui a África". 

"Lo más grande es despertarse en Uganda 3 años, sin agua, electricidad o con malaria, pero sobre todo acompañando a los que viven así desde que nacieron. Creo que Dios cuida a toda esta gente. He podido poner nombres y apellidos a sus historias. Me sentí llamada a decir: “aquí estoy, quiero ser parte de esa cadena”. Vivíamos con unas madres “adoptivas” que cuidaban bebés y niños, todos los días comiendo maíz, tratándolo… Usé el arte, la música para crear algo distinto en la vida de los niños y niñas, que se sorprendieran de lo que eran capaces de hacer, de ser creativos. Viví como una acholi más, sin ser acholi. Así me enseñaron caras de Dios que no conocía: estoy aún en fase de digerir lo vivido".

Carmen Aranda quiere ser laica misionera comboniana de por vida. "Es una realidad nueva, que se va construyendo". Para dar más y más fruto evangelizador, Carmen, Patricio y los misioneros necesitan la ayuda de todos. La colecta del Domund es una oportunidad de abrir el corazón con generosidad a los misioneros.
Para ayudar con donativos al Domund y Obras Misionales Pontificias: www.omp.es
José Manuel y Rosa explican cómo un misionero les cambió la vida... "consiste en ser padre, hacer familia", explica el misionero Patricio Larrosa

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Misionero español: “Es imposible no ver a Cristo entre los más pobres y no sentir su presencia” 27122016

Misionero español: “Es imposible no ver a Cristo entre los más pobres y no sentir su presencia”

Entrevista con el padre Ignacio Doñoro, fundador del Hogar Nazaret en la selva peruana
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(ZENIT – Madrid).- La vida del padre Ignacio Mª Doñoro cambió hace unos veinte años al ver morir a niños por desnutrición en las montañas de Panchimalco (San Salvador). Algunos de estos pequeños eran vendidos para traficar con sus órganos. En Bogotá, vio también a muchos menores vagando por las calles, drogándose con pegamento. Conoció a chicos que se ganaban la vida ingiriendo gasolina, para luego encenderla en sus bocas, y así poder llamar la atención y pedir unas monedas en los semáforos. Sufrió lo indecible al entrar en contacto con estos niños sometidos a abusos de todo tipo. Al conocer estas situaciones de extrema miseria moral y material, a este sacerdote español no le quedó otra opción que pedir una excedencia como capellán militar y fundar en la selva peruana el Hogar Nazaret para vivir pobre entre los pobres. En esta entrevista con ZENIT, el padre Ignacio comparte su testimonio vital y recuerda a los lectores que “Dios está en los niños crucificados”.
***
¿Cómo surge su vocación misionera?— P. Ignacio Mª Doñoro: Siendo capellán militar fui destinado al cuartel de Inchaurrondo de la Guardia Civil. Aquellos guardias civiles vivían con la constante amenaza de la banda terrorista ETA, llevando el honor hasta las últimas consecuencias. El principio de cumplimiento del deber de un guardia civil limita la propia voluntad como una necesidad moral; moral que debe ser interiorizada como propia. Con un pequeño grupo creamos Anaitasun Eusko Elkartea y nos presentábamos en los ayuntamientos guipuzcoanos simpatizantes de ETA, pidiendo subvenciones con el fin de crear hogares para los niños de San Salvador. Esto nos obligaba a visitar viudas, reunirnos a cenar, salir a respirar otros aires…Y de paso, salvar vidas, dando a ese dinero, un noble destino. Cuando ves a un niño realmente crucificado te olvidas de ti mismo. Ahí creo que Dios marcó un antes y un después. La parroquia del cuartel de Inchaurrondo se convirtió en una parroquia misionera.
¿Para usted es lo mismo ser sacerdote que ser misionero?— P. Ignacio Mª Doñoro: Siempre rezaba pidiendo ser un sacerdote santo, lo predicaba… en el fondo no me lo creía. O santos o muertos me repetía con frecuencia. Pasaban los años y me aburguesaba… Quizás estaba demasiado apegado a la lealtad de la Guardia Civil, les quería demasiado, y si me iba de misionero era como traicionarles…
La generosidad y bondad de mi obispo Mons. José María Yanguas Sanz, al que casi no conocía por haber estado ejerciendo el ministerio sacerdotal en el Arzobispado Castrense, me animó… Cuando un obispo ama de esa manera a sus sacerdotes, y es padre, qué fácil es decir que sí.
¿Qué es lo primero que pensó cuando llegó a Perú?
— P. Ignacio Mª Doñoro: Dios mío que he hecho… No podré acostumbrarme a vivir en esta precariedad y todavía peor, jamás podré tomar distancia ante el dolor. La sangre de los niños crucificados, la sangre de Cristo caía sobre mi cabeza. O salía corriendo o me quedaba junto a la cruz a los pies de Jesús… Y en la cruz siempre está María, teniendo a tu Madre al lado pierdes el miedo, no hay mejor compañía.
¿Se ha sentido en algún momento desilusionado, con ganas de abandonar?— P. Ignacio Mª Doñoro: Todas las noches, después de rezar completas decía: Señor, mañana me voy. Cuando quieres claudicar, Dios calla… Al día siguiente, sentía su respuesta: tú te vas, pero yo me quedo aquí.
Contaré una pequeña anécdota: llevaba tan solo tres meses en Puerto Maldonado y consideraba la posibilidad de cerrar el Hogar Nazaret, al no poder soportar el sufrimiento de los niños. En veinte años había recorrido países fundado casas de rescate en situaciones arriesgadas… Pero es muy diferente ayudar desde España consiguiendo recursos, o pasar temporadas conviviendo en situaciones límite… Ahora compartía su misma suerte, siendo uno de ellos. No estaba preparado ante tanto padecimiento.
Una noche llegó Tarek de la mano de una mujer policía. El psicólogo del juzgado revela que nunca había visto un paciente tan dañado, con tan solo cinco años, lo habían utilizado para prácticas sadomasoquistas de sexo y sangre.
Pasaría una noche con nosotros. Los médicos habían decidido enviarle al día siguiente a un hospital para niños en Lima, donde fuera tratado por psiquiatras. Cuando se fueron los del juzgado, empezó a berrear. Pasaban las horas y no sabiendo que hacer, desperté a las dos de la madrugada a la vendedora de helados, le metí al niño un helado de chocolate en la boca y se calló.
Al día siguiente no vinieron a recogerlo. Pasaban los días, alargaba su estancia por la complicada burocracia. Un día le llevé al jardín de infancia cantando y bailando, y desde entonces me obligaba a hacer lo mismo cada día. Vitaminas, medicinas para los parásitos y muchísimo afecto cambiaron su aspecto físico. Recibió el bautismo, celebramos el día de su cumpleaños… Se sentía querido.
A los cuatro meses vinieron para trasladarlo al hospital. Estaba irreconocible, parecía un niño normal. La agente que lo había traído, lloró. El psicólogo no daba crédito al cambio. Preguntaron a Tarek si quería quedarse, o irse con ellos “a una casa más chévere”, su respuesta fue: “¿Quién me va a llevar al jardín de infancia cantando? Tengo que cuidar del padre Ignacio, los niños son muy traviesos”.
Yo no había hecho nada, solo quererle, sabiendo que una noche, o dos, el tiempo que fuera, tenía el privilegio de cuidar del Niño Jesús. Cómo cerrar el Hogar Nazaret, cuando Dios mostraba su voluntad con tanta fuerza. Los niños son sus predilectos, y Él, realizaría incontables milagros. Tarek estuvo un año, hasta que el juez le dio la custodia provisional a su tía. Viene con frecuencia a visitarnos, le siguen gustando los helados de chocolate.
¿Por qué decidió dedicar su vida al Hogar Nazaret?—  P. Ignacio Mª Doñoro: Sin ninguna duda, Dios está en los niños crucificados. Es Dios el que vive en la calle aterrado de miedo, es el mismo Dios el que trabaja de esclavo… Han abusado sexualmente de Él… No puedo mirar a otro lado. El Hogar Nazaret es su casa. Jesús vuelve dos mil años después a su hogar. Es una obra de misericordia de la Iglesia, que intenta restituir a los niños más pobres de entre los pobres, los derechos que les han sido vulnerados: derecho a la identidad, a la salud, a la familia, derecho a sentirse especiales y ser amados.
Por encima de las circunstancias adversas vividas, su verdadera familia no es la que les viene dada por su nacimiento, sino la que ellos, libremente, eligen. El Hogar Nazaret es una familia sobrenatural nacida del sueño de Dios, que reclama hombres y mujeres nuevos, pero verdadera familia para siempre.
Son aceptados tal y como son, no se sienten juzgados. Cada niño es irrepetible, imprescindible, único. Aprenden habilidades de comunicación y relación. No se les educa para que sean felices en un futuro, sino para que sean felices hoy. Los éxitos y la felicidad del otro, es la de todos.
No es tan solo un lugar donde crecen, es el pilar imprescindible para su entorno emocional, donde se forjará su personalidad, equilibrio interior y dominio de la voluntad. Conocen a Dios como el Padre amoroso que los quiere con locura, escucha siempre, y pueden hablar. El mejor amigo en quien pueden confiar… El Señor hace, ellos se dejan hacer.
Cuando entra un niño nuevo se sorprenden por la acogida, generosidad, buen humor y actitud de servicio. Ya es un hermano más que debe afrontar retos, en los que no le permiten auto-compadecerse y ayudan a perdonar y perdonarse. Según su edad asumen responsabilidades. Se tienen muy en cuenta sus opiniones, aspiraciones, deseos. Les pedimos sin miedo que tomen decisiones y asuman las consecuencias. Se saca más provecho de los errores que de los aciertos. Para el Hogar Nazaret los niños no son el futuro, sino el presente lleno de futuro.
¿Cómo se evangeliza cuando las situaciones son tan difíciles?— P. Ignacio Mª Doñoro: Hogar Nazaret es el grito de Cristo en la cruz. Imposible no ver a Cristo entre los más pobres de los pobres y sentir su presencia. Te traspasa el alma una y otra vez, y hablar de lo que intentas vivir siendo uno más de ellos es muy fácil… Es obra del Espíritu Santo.
¿De dónde saca la fuerza para mantenerse fiel?— P. Ignacio Mª Doñoro: Sin ninguna duda de la Santa Misa.
¿En qué proyectos está trabajando actualmente?— P. Ignacio Mª Doñoro: Mons. Rafael Alfonso Escudero López-Brea acogió desde el primer momento con mucho entusiasmo el Hogar Nazaret. Era un gran deseo de la iglesia diocesana de Moyobamba atender a los niños en situaciones límite. Hemos creado un Hogar Nazaret para niñas en San José de Sisa y en unos meses terminamos la construcción del hogar para niños en Carhuapoma, Bellavista… y ya están proyectados otros dos hogares más dentro de Moyobamaba.
¿Cuál es el mensaje de la Navidad para las personas de hoy?— P. Ignacio Mª Doñoro: Una navidad sin Jesús, no es Navidad. Y Dios al nacer en un pesebre muestra el camino a seguirHogar Nazaret es uno de los pesebres del mundo donde Dios nace. Ponte en actitud de escucha. Es Dios Bebé que acurrucado en tus brazos, pide ahora mecerte en los suyos, y confiar. Te ruego que mires www.hogarnazaret.es la ternura de Dios Bebé no te dejará indiferente. Puedes dejar tu regalo al Niño Dios en: La Caixa ES32 2100 5450 6102 0009 4211

domingo, 23 de octubre de 2016

¿Sabes en dónde hay misioneros españoles por el mundo? El DOMUND lo explica con un mapa interactivo 22102016

¿Sabes en dónde hay misioneros españoles por el mundo? El DOMUND lo explica con un mapa interactivo

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22 octubre 2016
¿Sabes en dónde hay misioneros españoles por el mundo? El DOMUND lo explica con un mapa interactivo
Este domingo, 23 de octubre, la Iglesia celebra el DOMUND, el Domingo Mundial de las Misiones. En toda la Iglesia se hace una colecta justamente para dedicarla a las necesidades que tienen los misioneros para desarrollar su trabajo. Para conocer más en detalle el destino de estos fondos y la distribución de los 13.000 misioneros españoles que hay en el mundo, Obras Misionales Pontificias ha preparado un mapa interactivo al que puedes acceder pinchando en este enlace.

América, el continente con más misioneros españoles
Los misioneros españoles son enviados a través de unas 370 instituciones de la Iglesia y de las diócesis españolas. Su presencia no se circunscribe exclusivamente a los Territorios de Misión, porque la misión de la Iglesia es universal. El continente con más misioneros españoles es América, que cuenta con un 69,73%, seguido de África con un 12,43%, Europa con un 11,42%, Asia con un 6,06% y Oceanía un 0,36%. El 54,32% de misioneros son mujeres, y el 45,68% son hombres.

Cerca de 112 millones de euros en ayuda económica
Un tercio de la Iglesia católica depende de la ayuda de Obras Misionales Pontificias (OMP), la institución a través de la cual el Papa sostiene a las misiones. OMP organiza en todo el mundo colectas con motivo de las jornadas misioneras de la Iglesia: Domund, Infancia Misionera y Vocaciones Nativas. Con el dinero recaudado en todos los países, se constituye el Fondo Universal de Solidaridad, desde el que se envían las ayudas a los 1.111 Territorios de Misión. En el año 2015, OMP mundial repartió 111.956.049,93€. Gracias a la generosidad de los españoles, España aportó 19.127.867,11 €.
 

viernes, 22 de abril de 2016

La mitad de los misioneros españoles supera los 70 años y el clero joven español es poco misionero 21042016


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La mitad de los misioneros españoles supera los 70 años y el clero joven español es poco misionero

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21 abril 2016
La mitad de los misioneros españoles supera los 70 años y el clero joven español es poco misionero
Las Obras Misionales Pontificias apuntan a un descenso próximo en el número de misioneros españoles debido a su avanzada edad
España cuenta con 13.000 misioneros, pero la mitad tiene ya más de 70 años y los sacerdotes y religiosas jóvenes en España tienen poca conciencia misionera, advirtió el director nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP), Anastasio Gil, al presentar el martes 19 de abril ante los obispos españoles, reunidos en su Asamblea Plenaria, el informe anual sobre el esfuerzo misionero de la Iglesia desde España. 

La formación de los misioneros
El primer punto que abordó fue el servicio a la formación misionera de las diócesis por parte de las OMP. Porque, como reconocía el director nacional, “su razón de ser es colaborar con las diócesis para que cada Iglesia particular viva el compromiso misionero de cooperación con la Iglesia universal, especialmente con las Iglesias locales en formación o más necesitadas”.

Destacó, por ello, la figura del director diocesano, cuya principal tarea es “hacer posible que la dimensión universal, católica y evangelizadora” esté presente en la formación cristiana y en la celebración de las Jornadas misioneras.

Y es que “podría justificarse en algún caso la suspensión de una colecta, pero no la oportunidad de fortalecer el compromiso misionero de los fieles con motivo de estas Jornadas”.

Se percibe, no obstante, que la “formación misionera está insuficientemente enraizada en la mayoría de los sacerdotes, religiosos y religiosas más jóvenes. Tal vez una de las causas de ello sea haber excluido de la mayoría de los centros de formación la Teología de la Misión”.

Por eso, Anastasio agradeció actividades, como la Semana Española de Misionología de Burgos o la Cátedra de Misionología de la Universidad San Dámaso de Madrid.

Se prevé un descenso de misioneros
La segunda pauta presentada la constituían los misioneros y misioneras españoles en la misión. Tras reconocer la generosidad de la Iglesia en España con el envío de misioneros a los Territorios de misión - 13.000 mujeres y hombres anunciando el Evangelio – señaló “el predecible descenso del número de misioneros en el futuro, por razones de edad”, al superar casi la mitad de ellos los 70 años.



Muchos de ellos, son religiosos, y, en ocasiones, tienen poca vinculación a la Iglesia local. “Desde las delegaciones diocesanas se está haciendo un esfuerzo para que se reconozcan vinculados a la diócesis de origen”.

Mencionó también el esfuerzo de las OMP, la Comisión Episcopal de Misiones y la Coordinadora de Laicos Misioneros, por dar cobertura a los 700 laicos que han sido enviados a la misión.

Los misioneros laicos casi siempre son voluntarios sin ninguna contraprestación económica, que ni siquiera tienen la posibilidad de darse de alta en la Seguridad Social. A la espera del desarrollo de la reciente Ley del Voluntariado, provisionalmente, los “convenios especiales” – con una cotización mensual – y una póliza colectiva con alguna entidad de seguros, buscan paliar esta situación. Algo que entraña buscar fuentes de financiación.

La misión "ad gentes"
Tercer punto importante de la intervención del director nacional de OMP fue la promoción y formación de vocaciones misioneras “ad gentes”, porque “difícilmente los jóvenes descubrirán su posible vocación a la misión si la cooperación se circunscribe a la solidaridad social, o se reduce a la participación en una campaña o Jornada misionera”.

Pedía, por ello, “un plan de formación vocacional para fomentar y fortalecer el dinamismo misionero en nuestras comunidades y en los grupos juveniles que se sienten urgidos por una experiencia misionera temporal en verano”. A esto ayudan los testimonios de los misioneros. 

Por eso, el contacto con ellos es absolutamente necesario. Celebró el incremento en el número de diócesis que en verano celebran el Día del Misionero Diocesano.

Las recaudaciones para la misión
La cuarta faceta tratada fue “la limosna evangélica en favor de los pobres”. Las Obras Misionales Pontificias agradecen “a cada uno de los donantes, en la mayoría de los casos anónimos, su generosa aportación durante el año 2015”.

La Obra de Propagación de la Fe (DOMUND) pudo atender 561 proyectos en 58 países, por un valor de 11,8 millones de euros. Infancia Misionera recibió de España 2,7 millones, con los que atendió 394 proyectos en 42 países.

También desde España se pusieron a disposición de la Obra de San Pedro Apóstol 1,7 millones, para distribuir entre 67 seminarios y noviciados repartidos por 26 países. “Cada pequeña aportación de los fieles llega a su destino, garantizándose el anonimato y la distribución equitativa sin privilegios ni favoritismos”, afirmó.

Y recordó cómo se distribuyen los donativos entre las 1.109 territorios de misión: el 35%, para subsidios ordinarios (dirigidos a sostener cada territorio); el 55%, para subsidios extraordinarios, solicitados por los obispos respectivos; y el 10%, para emergencias, como fue el caso de la ayuda que el cardenal Filoni entregó, por encargo del papa Francisco, a las Iglesias locales de Irak, Siria, Líbano o de los países donde se está acogiendo a los refugiados.



Llevar el Evangelio a todos los rincones
A veces, señaló Anastasio Gil, la expresión “la misión está aquí” tiene una clara connotación excluyente. “Si la misión está aquí, parece que prioritariamente está en nuestro entorno y que el ‘más allá’ corresponde a otros”. Pero, “esta tarea irrenunciable de la propuesta del primer anuncio, el cual no conoce fronteras ni circunscripciones: se ha de hacer allí donde el Evangelio no es conocido”.

Y propuso que, para esta labor, se tuviera en cuenta a “los misioneros y misioneras que llegan a nuestras diócesis con la experiencia de haber vivido lo que es y significa el primer anuncio en otros ámbitos sociales o culturales”. Es muy necesario, concluía, “descubrir estas posibilidades y ‘rentabilizar’ el don de su vocación”.