Mostrando entradas con la etiqueta Matrimonios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Matrimonios. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de diciembre de 2019

Citas bíblicas que cambiaron mi matrimonio para siempre

Citas bíblicas que cambiaron mi matrimonio para siempre

esposo y esposa felices juntos en el matrimonio resplandor de luz

Estas citas bíblicas de matrimonio me cambiaron para siempre. La Biblia es reveladora para el matrimonio con estas citas bíblicas

  
Afirmo que estas citas bíblicas de matrimonio me cambiaron para siempre porque son una maravilla de aprendizaje. Citas bíblicas de Matrimonio que han cambiado mi vida y mi relación matrimonial para siempre debido a su alto contenido de amor y enseñanzas para llevar la vida en pareja de una forma saludable y como Dios manda.
Dependiendo de dónde te encuentres en tu viaje de fe, puede que veas algunas citas bíblicas, o a la misma Biblia (tal como fue en mi caso) como una carta de amor de Dios llena de inspiración e instrucción para la vida, o quizás puede que la veas como una reliquia anticuada y desactualizada.
Sin importar el estado de tu fe (o la falta de fe), te animo a que leas las 10 citas bíblicas que describo abajo, porque ellos tuvieron un impacto tremendo en mi vida y creo que pueden proveerte un poco de ánimo a ti también.
"Los mejores matrimonios no suceden por accidente o cuestiones de suerte. Sino que son el resultado de una inversión consistente de tiempo, consideración, perdón, afecto, oración, respeto mutuo y un compromiso tan sólido como una roca entre los esposos". (Dave Willis)

Citas bíblicas que cambiaron mi matrimonio para siempre.

Te reto a que pongas en práctica la sabiduría eterna de estas diez citas bíblicas y que veas lo que sucede. Puede que te sorprenda cuán práctica y reveladora es la Biblia para el matrimonio y para muchos otros aspectos de nuestras vidas también.
A manera de un breve "descargo de responsabilidad", éstas no son las ÚNICAS citas bíblicas de matrimonios que han moldeado mi relación matrimonial para bien o que han impactado mi vida de una mejor manera.
De hecho, puede que ni siquiera sean las diez más importantes en mi caso, pero ellas son algunos de los MUCHAS que han tenido un gran impacto.
A continuación, sin algún orden en particular…

1. El amor y el perdón.

"Sobre todo ámense de verdad unos a otros, pues el amor hace perdonar una multitud de pecados". (1 Pedro 4,8)
Esta cita bíblica es muy directa. Tendemos a sobre-complicar las relaciones, pero si nos amamos los unos a los otros profunda, verdadera, desinteresada e incondicionalmente, el amor tiende a dominar las imperfecciones y a superar las fallas que todos tenemos.
"Un matrimonio fuerte requiere dos personas que deciden amarse mutuamente incluso en los días en los que luchan por agradarse". (Dave Willis)

2. Desnudez: transparencia y honestidad.

"Los dos estaban desnudos, hombre y mujer, pero no sentían vergüenza". (Génesis 2,25)
Me encanta la idea de un matrimonio al desnudo. El diseño original de Dios para el matrimonio era perfecto e incluía mucho tiempo al desnudo, lo que no solamente indica al aspecto sexual de una relación matrimonial, sino a la desnudez que se requiere en un nivel emocional y espiritual.
La desnudez representa transparencia, honestidad, vulnerabilidad y una atmósfera en la que se logre ver a la otra persona tal a como es y aun así aceptándola completamente. Esto es vital en un matrimonio.

3. Guíense bajo la luz de Dios y no la del mundo.

"No sigan la corriente del mundo en que vivimos, sino más bien transfórmense a partir de una renovación interior. Así sabrán distinguir cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto". (Romanos 12,2)
No hay que leer las portadas de muchas revistas o ver las noticias de Hollywood por mucho tiempo para darse cuenta de que los estándares del mundo para lo que respecta al matrimonio están bastante mal.
Recientemente, un popular sitio web de citas retiró los perfiles de más de 30 millones de personas casadas que buscaban tener una relación extramatrimonial.
Esta cita bíblica me recuerda de que mi vida y mi matrimonio no pueden estar basados en los estándares del mundo. Necesitamos permitirle a la palabra de Dios que transforme nuestras mentes y que moldee nuestro pensamiento.
"Cuando pasas un momento difícil en tu matrimonio, recuérdate a ti mismo de que ese momento se convertirá en una historia que compartir algún día. Será una historia sobre porqué terminaste divorciándote o una historia sobre cómo trabajaste junto a tu pareja para construir un matrimonio más fuerte. Tú tienes la opción de decidir cuál historia será la tuya". (Dave Willis)

4. En el adulterio todos pierden.

"El que comete adulterio es un insensato, se arruina a sí mismo el que obra así". (Proverbios 6,32)
La Biblia tiene MUCHO qué decir acerca del adulterio porque causa mucho dolor y destrucción. Esta cita bíblica en particular, señala que el adulterio no hiere solamente a la persona que ha sido traicionada, sino que causa gran dolor en la persona que traiciona. NADIE gana en esta situación.
"Nunca conviertas el placer temporal en arrepentimiento permanente". (Dave Willis)

5. La infidelidad mental.

"Pero yo les digo: Quien mira a una mujer con malos deseos, ya cometió adulterio con ella en su corazón". (Mateo 5,28)
Ésta es una de las enseñanzas de Jesús acerca del adulterio y él eleva el estándar para incluir "la infidelidad mental".
Nuestros motivos, pensamientos y fantasías cuentan. Debemos ser tanto mental como físicamente monógamos. Éste es un estándar tan alto que incluso remueve la opción de cosas tan destructivas, pero a la vez comunes como la pornografía en un matrimonio.
"No seas monógamo sólo físicamente; sé mentalmente monógamo también. La verdadera intimidad comienza en el corazón y en la mente; no en el dormitorio". (Dave Willis)

6. Recurrir a la oración para tener paz.

"No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios". (Filipenses 4,6)
Claramente éste no es sólo un buen consejo para los matrimonios, sino que aplica para todas las partes de la vida.
Dios no quiere que vayamos por la vida preocupándonos y sintiéndonos ansiosos. Él quiere darnos paz.
"El estrés proviene de tratar de hacer todo por tu cuenta. La paz proviene de poner todo en las manos de Dios". (Dave Willis)

7. Poner en práctica la sumisión.

"Expresen su respeto a Cristo siendo sumisos los unos a los otros". (Efesios 5,21)
"Sumisión" es una palabra controversial en los círculos cristianos, pero esta cita bíblica nos da un desafío claro y potente para servirnos los unos a los otros a manera de reverencia y respeto por Cristo mismo.
Cuando un esposo y una esposa ponen las necesidades de su pareja antes de que las propias, el matrimonio será exitoso.

8. Dar lo mejor por su cónyuge.

"Maridos, amen a sus esposas como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella". (Efesios 5,25)
Éste puede que sea el versículo más desafiante de la Biblia para un esposo porque Jesús fijó el estándar muy alto.
Jesús literalmente dio su vida en una muerte tortuosa por Su esposa (la Iglesia) y luego nos llamó a amar a nuestras esposas con el mismo nivel de devoción.
Yo quiero amar a mi esposa de la misma manera en la que Jesús ama a Su Iglesia.
Esposos, si damos lo mejor de nosotros para seguir esta ÚNICA cita bíblica, nuestros matrimonios resultarán radicalmente transformados en el proceso.
"Un esposo y una esposa deben funcionar como dos alas que pertenecen a un mismo pájaro. Ellos deben trabajar juntos o el matrimonio nunca podrá despegar". (Dave Willis)

9. Servirse el uno al otro con amor y paciencia.

"El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece". (1 Corintios 13,4)
Éste no es solamente un breve cita bíblica del "Capítulo del Amor" (1 Cor 13), sino que está lleno de poder si es puesto en práctica en los matrimonios.
El amor es paciente y muestra compasión de manera que sé paciente y muestra compasión con tu pareja. Suena simple, pero nuestra naturaleza egoísta complica las cosas.
Simplemente ámense y sírvanse mutuamente y tu matrimonio se transformará ante tus ojos.

10. Amables y perdonadores.

"Más bien sean buenos y comprensivos unos con otros, perdonándose mutuamente, como Dios los perdonó en Cristo". (Efesios 4,32)
Amabilidad y perdón. imagina cómo serían los matrimonios si hiciéramos una prioridad diaria el demostrar amabilidad y misericordia el uno al otro.
Espero que estas citas bíblicas de matrimonios te den una perspectiva más amplia sobre cómo usar tus recursos para tener un matrimonio exitoso.
 
 
Adaptación por María Mercedes Vanegas. Artículo publicado en: Dave Willis´s Bl

sábado, 10 de agosto de 2019

Mujer: ¡eres pieza clave para un matrimonio feliz!

Mujer: ¡eres pieza clave para un matrimonio feliz!

mujer clave familia feliz


El día de la boda de mi amiga le dijeron: recuerda siempre que la mujer es el alma de la familia. Tu familia será lo que tú quieras que sea

 
Una amiga me contaba hace años el impacto que produjeron en ella las palabras que el día de su boda le dedicó un experimentado sacerdote, además de amigo: "recuerda siempre que la mujer es el alma de la familia. Tu familia será lo que tú quieras que sea". A mí también me produjeron una fuerte impresión cuando ella me las contó, y adquirieron más fuerza el día que me casé y empezamos a formar una familia.

En primera instancia y con una mirada superficial al contenido de la frase, la reacción de muchos podría ser de pura indignación: “machista”, llamarían al pobre cura. Sin embargo, en mi opinión se trata de una apreciación acertadísima sobre la enorme trascendencia del papel de la mujer en el hogar, lo cual -bien analizado- está lejos de cualquier clase de machismo. No se trata de una carga pesada que este cura y tantos otros pensadores imponen a la mujer, sino de una lectura finísima de la realidad con la que pretenden recordar a la mujer lo que muchos se empeñan en hacernos olvidar: su papel decisivo en la célula de la sociedad.

"Si tú te dejas llevar por los nervios -continuaba el cura- tu familia será una familia llena de tensión y ansiedad. Si eres una esposa y una madre triste, decaída, asimismo será tu hogar, triste y decaído. Pero si te esfuerzas en tratar a tu familia con alegría y amor, ellos llenarán la casa y el día a día, y conseguirás hacer de tu familia una familia feliz". Esto no significa que todo el peso familiar recaiga sobre la mujer, ni que ella sea la única que debe esforzarse por construir un hogar cálido y feliz. No quiere decir, tampoco, que el marido sea un elemento ajeno y que su manera de ser y hacer no jueguen ningún papel en la vida familiar.

Lo que sí quiere decir es que, como madres, como esposas, si procuramos ser alegres, encontrar los menos motivos posibles para estar de mal humor o enfadarnos, tratar con cariño a nuestros hijos -incluso cuando se portan mal o desearíamos mandarles a la porra-, y disfrutar con cada momento que pasamos en nuestro hogar; si tratamos de manifestar nuestro amor a nuestro esposo, de hacer la vista gorda cuando los calcetines se quedan justo a medio metro del canasto de la ropa sucia (y recordárselo con una sonrisa al cabo de un rato...), de no molestarnos cuando tenemos que repetir la misma historia tres veces porque la radio suena de fondo; si nos esforzarnos por agradecer a nuestro marido que se ponga por iniciativa propia a recoger la cena después de aterrizar en casa con cara de estar agotado, o por fijarnos más en que ha fregado el suelo dónde había caído un vaso de jugo o café, en vez de irritarnos porque tenemos que ir detrás con el kit de limpieza para rematar la jugada; si hacemos lo posible por sonreír incluso cuando nuestra pequeña que lleva tres días con gripe decide plantarle una cucharada de su yogur a su hermano pequeño porque le hemos enseñado que es bonito compartir, o cuando la mayor ha considerado que su muñeca estaba muy despeinada y le ha vaciado el bote de colonia en la cabeza, o cuando nos encontramos a ambas trepando por la estantería para "ordenarla"; entonces, si hacemos todo eso, -a pesar de todas nuestras imperfecciones, de los malos días que podamos tener y de las ocasiones en que no podamos evitar gritar- nuestro hogar podrá ser lo más parecido a aquel hogar de Nazaret donde Nuestra Madre, la Virgen María, nos mostró la importancia de tan hermoso papel.

-
Susana Ariza, publicado originalmente en: Religión en Libertad

viernes, 9 de agosto de 2019

5 pasos para practicar el perdón con tu esposo y sanar heridas en el matrimonio

5 pasos para practicar el perdón con tu esposo y sanar heridas en el matrimonio

pareja de esposos abrazados arropados con una manta mirando montanas llanos

Retiro de perdón. Les propongo a continuación un ejercicio práctico de sanación para prepararse por el camino del perdón en el matrimonio

 
Les propongo a continuación un ejercicio práctico de sanación para prepararse por el camino del perdón en el matrimonio. Esto lo pueden hacer durante el tiempo que crean conveniente, no menos de una semana cuando lo comiencen.

En su matrimonio, como cónyuges, tienen que comprender que deben dedicarse un espacio, un tiempo para un diálogo sincero y abierto. A continuación el ejercicio del perdón que puede sanar su relación

Ejercicio de perdón y sanación en el matrimonio

1.- Trabajo individual. 

En el momento del día en que más calma tengan para cada uno de ustedes, tomen un cuaderno y un lápiz, búsquen un lugar silencioso y cómodo. Estén listos el uno para el otro.

2.- Momento de ponerse en oración. 

Serenar el corazón y pensar:

- ¿Qué cosas son las que mí cónyuge me tiene que perdonar?

- ¿En qué le he fallado o le estoy fallando?

- ¿Qué cosas soy consciente en las que necesito recibir el perdón?

Muy importante: "Es el momento en el que me pongo en el lugar de…" Hago consciencia de mis errores y defectos y son esos que molestan o dañan mi vida matrimonial y familiar.

Nota: Poner por escrito todo lo que se me viene a la mente. Todo lo que humildemente veo que necesito pedir perdón. Esto es importante hacerlo durante varios días. Apartar de tu lado esos pensamientos cuando que se cruzan por la cabeza en la que te ponen: "las ofensas recibidas".

Primero hay que reconocer los propios pecados, las deudas que tengo con mi cónyuge.

3.- Cosas que debo perdonar.

Después de varios días de hacer el ejercicio anterior, ahora es el momento de pensar y escribir, igual cómo lo hicimos anteriormente, las cosas que veo de mí cónyuge y que tengo que perdonar.

También aquí debes escribirlas con la mayor caridad y respeto posible, no condenando, sino dejando la puerta abierta para el arrepentimiento.

4.- Tomar un tiempo.

En un día establecido, deben tomarse un tiempo, que sea lo más largo posible, para poner en común todo lo que se ha rezado y escrito durante este tiempo.

Si lo hacen bien, el fruto puede ser muy grande.

5.- Acuerdo y propósito.

Se busca juntos un acuerdo para evitar en adelante aquello que hiere o molesta al cónyuge.

También es el momento en que se materializa el perdón en la renovación del amor reconociendo a Dios como su fuente. Puede surgir un propósito para que sea revisado periódicamente.

Cada matrimonio encontrará lo que mejor se adapte para su crecimiento.

Algunas pautas para saber si estamos haciendo bien el ejercicio

  • ¿Miro mis pecados antes de los de mi cónyuge?.
  • En el momento de pensar aquello que tengo que perdonar de mi cónyuge ¿lo hago con respeto y compasión?.
  • ¿No dejo de lado nada, por más doloroso que sea?.
  • Al momento de dialogar: ¿Se evitan las discusiones, se renuncia a la actitud de justificarse, se da la oportunidad al cónyuge de que explique alguna situación, y muy importante: se cree en el otro?.
  • ¿No hay apuros?, ¿ésto no se hace por compromiso o por conformar al otro?, ¿es un deseo y un encuentro buscado y querido?.
  • ¿Se crece en la convicción de que éste es el camino por el que se crece en el amor?.
 
 
Publicado originalmente en: Retiro para Matrimonios, autor: Padre Daniel Varayoud

jueves, 1 de agosto de 2019

3 palabras en el matrimonio que pueden conducir al divorcio

3 palabras en el matrimonio que pueden conducir al divorcio

matrimonio divorcio mujer manos en su cabeza preocupada pensando triste esposo alejado

El divorcio ha destrozado muchos hogares, nadie lo planea así pero ocurre. Es importante proteger tu matrimonio evitando éstas palabras

Cuando una pareja de recién casados sale de la iglesia en el día de su boda, están tan llenos de promesas y potencial, que nunca se podrían imaginar que la felicidad de ese momento puede ser destrozada por un día por el divorcio.Nadie lo planea así, y aun así, es una realidad en muchos matrimonios.

Salvaguardar tu relación del divorcio es demasiado complicado como para cubrirlo con un sencillo artículo, pero como una herramienta rápida, retirar estas tres palabras de nuestro vocabulario puede tener un impacto instantáneo en nuestra relación y puede ayudarnos a construir un matrimonio a prueba de divorcios.

Si quieres proteger tu matrimonio, estas son algunas palabras que no debemos decir (o decirlas con moderación), sin ningún orden en particular…

1. "Algún día".

Esta es la palabra FAVORITA del indeciso. Esto le permite a ella/él tocar el botón de posponer en sus sueños, responsabilidades, metas y tareas que deben ser resueltas inmediatamente.

Las parejas que dicen "algún día, haremos este viaje juntos. Algún día, después que los niños crezcan, tendremos citas de noche. Algún día, trabajaremos en nuestro matrimonio", están preparándose para el desastre del divorcio

No todo puede ser hecho hoy, pero cualquier cosa que valga la pena debe ser hecha inmediatamente o al menos poner una fecha en el calendario para un momento especifico cuando se realizará. De lo contrario "Algún día" se convierte en "nunca" y podemos pasarnos la vida poniendo en espera las cosas que más importan.

No esperes que "algún día" invertirás en tu matrimonio. Comienza ahora, o "algún día" será ya muy tarde, esto puede conducir al divorcio

2. "Lo siento, pero..."

Las personas sabias y responsables son rápidas para reconocer sus errores y ofrecer una disculpa sincera. Las personas inmaduras, cuando se ven forzadas a disculparse, siempre incluirán una excusa al final:

"Siento mucho haberte herido, PERO si tu no hubieses…"

Ellos siempre tratan de distraer la culpa hacia otros, así que nunca experimentan el poder de la gracia y la sanidad que viene de una disculpa sincera.

Cuando te equivocas, humildemente admítelo y busca el perdón de tu cónyuge. Cuando ella o el, se equivocaron, debes estar dispuesto a perdonar. No lances de regreso culpa o señales. Me encanta una frase de Ben Franklin que dice:

"Nunca arruines una disculpa con una excusa".

3.- Cualquier palabra pronunciada con un tono de voz irrespetuoso

Tus palabras importan, pero el tono de ellas importa de igual manera. Cuando tus palabras están amarradas con un tono condescendiente de irrespeto o sarcasmo, no importa cuales sean estas, todo lo que tu cónyuge escucha es la negatividad detrás de ellas.

Tienes que ponerte como misión hablar en un tono cálido, respetuoso, tierno y compasivo. Esto hará que tus palabras tengan un impacto mucho más positivo.

El tono de tus palabras dará forma al tono de tu matrimonio.

No uses jamás estas palabras continuamente en tu relación porque te conducirán al divorcio seguramente

Adaptación y traducción por Manuel Rivas, del artículo publicado en: Dave Willis´s Blog, autor: Dave Willis