El Papa Francisco en el papamóvil en la Misa de esta mañana en Holguín. Foto: Alan Holdren / ACI Prensa
LA HABANA, 21 Sep. 15 / 10:35 pm (ACI).- El Director de la Sala de Prensa de laSanta Sede, P. Federico Lombardi, afirmó este lunes que el Papa Francisco “ha hecho realmente un gran servicio a la Iglesia en Cuba”, contribuyendo a vitalizarla de cara al futuro.
Durante la conferencia de prensa realizada en Santiago de Cuba, el vocero vaticano destacó los muchos elementos fundamentales que tiene esta visita, no solo las celebraciones religiosas, sino también los encuentros con los obispos, con los sacerdotes y religiosos, el encuentro de mañana con las familias, y la centralidad de la devoción mariana que existe en el pueblo cubano.
En ese sentido, dijo que se vive la “experiencia de una Iglesia muy fuerte en todos sus diferentes aspectos”, y de hecho “que el Papa ha verdaderamente contribuido a la vitalidad, a la esperanza de la Iglesia en Cuba y su futuro”, y su aporte dentro de la sociedad cubana.
“El servicio por los frágiles, los pobres, es verdaderamente central en todos los discursos del Papa y pienso que la conciencia de la Iglesia por servir es importante no solo para la Iglesia, sino para el futuro de la nación cubana”, afirmó.
Asimismo, el P. Lombardi reflexionó sobre la contribución de Francisco en el acercamiento de Cuba y Estados Unidos. Dijo que es “un signo de esperanza del bien que pueda pasar con la reconciliación entre los pueblos”.
La decisión del Santo Padre de viajar a los dos países, prosiguió, “es un signo muy fuerte por impulsar este proceso, que el Papa siempre define como un proceso que tiene que continuar, que tiene pasos sucesivos” y que debe seguir con la contribución de todos en sus diferentes responsabilidades.
Durante la conferencia de prensa, el vocero vaticano también hizo un recuento de lo realizado por el Pontífice en horas de la mañana en Holguín y en la tarde en Santiago de Cuba, y dio algunos detalles de lo que serán las actividades religiosas de mañana martes, último día de la visita apostólica para luego partir hacia Estados Unidos.
El P. Lombardi explicó la historia del Cristo de San Jerónimo de Las Tunas, que estuvo presente durante la Misa en Holguín. Destacó que la autora reunió los materiales con aportaciones de las personas y que antes de cerrar el tallado, pidió a la población que escribiera en pequeños papeles mensajes y oraciones al Señor, los cuales fueron depositados dentro de la escultura de madera.
Asimismo, indicó que con el material que le quedó, hizo una cruz más pequeña que se encuentra en el Santuario de la Virgen de la Caridad de El Cobre, donde Francisco celebrará mañana una Misa.
Además, dijo que las quince pinturas regaladas al Papa con imágenes de la Virgen de Cobre –acompañadas por poemas cubanos dedicados a María– muestran cuán importante es esta devoción mariana para los cubanos.
Sobre el encuentro con los obispos, indicó que este duró entre 45 minutos y una hora. Fue una reunión informal, sin discurso, donde el Papa marca una conversación “para que los obispos tengan plena libertad de expresión sobre los problemas que desean”.
Asimismo, anunció que mañana empieza un año jubilar por los cien años de la declaración de la Virgen del Cobre como Patrona de Cuba.
Con respecto a la Misa de mañana, recordó que será la primera vez que un Pontífice celebre la Eucaristía en el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre y destacó la presencia de los miembros de las pequeñas comunidades que conforman las Casas Misión; una iniciativa impulsada por la Iglesia en Cuba en la cual son los mismos fieles quienes ofrecen sus casas en aquellos lugares que carecen de templos. En toda la isla hay un total de 2.300 de estas casas.
Finalmente, señaló que en la Catedral de Santiago de Cuba habrá un encuentro con las familias, que será un signo de la unión de las familias de las dos orillas, de las que permanecen en la isla y las que partieron al exilio. “La temática de la familia es importante para el Papa”, sobre todo de cara al encuentro en Filadelfia (Estados Unidos), señaló.
Con Francisco en nuestra tierra, creamos en el camino del amor. Cardenal cubano Ortega y Alamino a los micrófonos de Radio Vaticano
Jesuita Guillermo Ortiz entrevistando al cardenal Ortega - RV
18/09/2015 19:57
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(RV).- La "salida misionera" de Francisco está por alcanzar otro de sus destinos. El Papa llega en pocas horas a Cuba. Allí, esperando al Santo Padre, nuestro enviado especial, el jesuita Guillermo Ortiz encontró al Cardenal Arzobispo de la Habana, Jaime Lucas Ortega y Alamino, con quien mantuvo una larga y cordial conversación en la que se traza un recorrido a través de la historia del querido pueblo cubano y de la evolución de sus riqueza espiritual, heredada de los misioneros y tantas veces puesta a prueba con las dificultades económicas, políticas y sociales. La cultura del encuentro y del diálogo también es puesta de relieve en este diálogo, recordando que es precisamente esto lo que permitirá "abrir las puertas de Cuba al mundo".
R.V: Para Radio Vaticana desde Cuba , con motivo de la visita de Papa Francisco a Cuba y Estados Unidos; estamos aquí con el Cardenal Ortega, Arzobispo de La Habana. Monseñor, muchísimas gracias por estar con nosotros, la Audiencia de lengua española de Radio Vaticana.
C: Con mucho gusto, en esta ocasión, con el corazón siempre emocionado por la cercanía de la visita del Papa Francisco, a Cuba, que todos esperamos con mucha alegría con gran afecto.
R.V: Monseñor, la imagen que yo tengo de usted es de cuando se publicó la foto de ese texto que usted le pidió a Bergoglio cuando él hizo su exposición ahí en las congregaciones, antes del cónclave y que usted quería conservar hacerlo conocer y difundir. Monseñor, vengo a Cuba pasando por El Salvador donde hice el camino de moseñor Romero y por Santo Domingo donde todo empezó, donde está la Cruz de la Catedral Primada de América, símbolo de estos quinientos años de la evangelización y además dice arriba de esta imagen de la virgen que hay en la entrada, Nuestra Señora de la Antigua: “ Nuevo Mundo halló Colón”. Por quel entonces, mucha gente vino a este nuevo mundo buscando riquezas y este pueblo latinoamericano que en este momento podemos decir que está muy agobiado por la pobreza y por la miseria; sigue teniendo una riqueza extraordinaria que ofrecer al mundo, que es la riqueza de la Fe. En este marco de la riqueza de la Fe ha exportado a un Papa, tenemos a un Papa latinoamericano que hoy nos ofrece descubrir un nuevo mundo de relaciones entre los pueblos, entre nosotros; tratarnos mejor entre nosotros y siempre en ese marco de la riqueza de la Fe que también tiene Cuba para ofrecer . ¿Qué nos puede decir al respecto de la Fe de los cubanos?
C: Quizás el pueblo cubano no tiene la alta práctica religiosa de otros pueblos latinoamericanos. Pienso por ejemplo, en México, en Colombia, incluso en países como Brasil ; pero la fe ha estado aquí siempre presente desde el inicio de toda esta gesta colonizadora, porque fue al mis tiempo evangelizadora. Hay en nuestra tradición cubana una presencia inicial de la Iglesia católica, incluso con misioneros laicos en los primeros momentos, en los que todavía era una isla de tránsito porque Cuba también tuvo esta condición ; ya que hubo una duda increíble pero cierta de Cristóbal Colón, de que había llegado a un continente por el largo de la Isla hizo un recorrido y resultó que no era el continente. Cuba se vuelve entonces, en un lugar de tránsito y eso hizo que el país tuviera un lentísimo crecimiento incluso poblacional , eran pocos los que quedaban, la mayoría seguía de paso. También la evangelización estuvo marcada por este “ pasar”. Los misioneros hacían estancias pero pasaban por Cuba para ir a los virreinatos de México y del Perú, etc. Por otro lado, la riqueza en oro y en minerales presentes en Latinoamérica, hizo que la vista se fijara en aquellos lugares y que Cuba siempre continuara siendo más bien, un lugar de acogida de adaptación de muchos, incluso de misioneros católicos y de tránsito. Pero esto le dio a Cuba una cualidad muy especial: está entre el continente del Norte y Del Sur; debido a su posición marítima estratégica La Habana se convirtió en centro de fabricación de embarcaciones convirtiéndose en un lugar donde se cruzaban las culturas . Todo esto le da una característica especial a la Isla de Cuba , de forma que si bien no tenía en un principio los privilegios de los lugares que tenían oro, plata y recursos minerales, tuvo la oportunidad de ser un lugar de encuentro; en el cual todo se podía organizar para llevarse, traerse o distribuirse a la metrópoli . Aquí se crea entonces, desde el inicio una riqueza cultural que hará que crezca el valor de Cuba, que la Corona española la llame “la Perla” y luche tanto por no perderla. Toda América se independizó en el siglo XIX y Cuba permanecía siempre como “la Perla” de la Corona. Los cubanos tuvieron que luchar muy fuerte para independizarse de aquella realidad, que en su momento había constituido un ente formador para la Isla, pero que con el paso del tiempo, no compartía la misma identidad. Esta es nuestra Historia y esto ha marcado a nuestra Isla hasta el día de hoy.
R.V: Qué importante es Señor Cardenal, esta cultura del encuentro, esta historia de la Isla en este momento en que Papa Francisco insiste tanto con la cultura del encuentro, del diálogo el encontrarse entre las personas con Cristo; esta experiencia de Jesús y esta experiencia de Fe, vivida a través del encuentro con el hermano, con el prójimo y entre los pueblos. Así como se descubrió un nuevo mundo, tal y como está escrito en la Catedral de Santo Domingo; Francisco nos invita ahora a descubrir un nuevo mundo de relaciones humanas entre los pueblos, diverso y distinto a partir de la Fe .
C-: Creo que el Papa Francisco ha llevado a feliz término, en el caso de Cuba, el llamado que hizo el Papa Juan Pablo II al partir de aquí, de La Habana. Después de su visita, que yo considero impactante , extraordinaria para Cuba; ya disminuido con sus fuerzas físicas pero con una presencia espiritual moral estremecedora; el Papa vino acá y en el aeropuerto dijo una frase que ha trascendido la historia y cuyo eco hoy continúa sintiéndose con fuerza: “Que Cuba se habrá al mundo y que el mundo se habrá a Cuba”.
Era como un resumen de todo lo que dije antes, de esta isla que tiende a ser cerrada por el mar que la rodea, como es lógico, pero al mismo tiempo; la hace un sitio de encuentro, como usted ha dicho. Era un llamado a que aquella vocación geográfica e histórica de Cuba se realizara hoy en este mundo nuestro, también en lo social, en lo económico y en lo político. También otros países del mundo estaban viviendo cambios. Los países del Este Europeo, antiguos países comunistas también estaban cambiando. Había una nueva realidad, Europa se configuraba de nuevo y en ese momento Cuba había quedado cortada de aquellos países con los cuales tenía relación comercial, financiero y cultural; y que incluso habían enriquecido el pensar y el sentir de muchas personas. Había entonces un especie de aislamiento mayor debido al bloqueo norteamericano desde el punto de vista comercial.
Entonces viene el Papa Juan Pablo II con esa vocación de encuentro y hace aquel llamamiento. Realmente el llamamiento lo hizo hace casi 18 años y sin embargo en la historia se ido “como verificando” y continúa verificándose cada día. A partir del 17 de diciembre de 2014, cuando los dos presidentes de Estado Unidos y de Cuba, anuncian una nueva relación que será un camino difícil pero que tendrá su inicio con relaciones diplomáticas y embajadores en ambos países, lo cual es un cambio impactante; cuando llega ese momento se abre una etapa nueva en esto. Una hermana religiosa que trabaja conmigo, me comentó aquella mañana: “Se está cumpliendo la profecía de Juan Pablo II. Debe estar él desde el cielo mirándonos hoy, porque Cuba se está abriendo al mundo de una manera especial” . Y era cierto. Digamos que ella había hecho un comentario (no el más periodístico pero sí el más exacto, quizás) de todo lo que estaba sucediendo.
Y claro, ahora el Papa Francisco viene en esta coyuntura. Fue mencionado por ambos presidentes en aquel memorable momento histórico, no sólo importante para Cuba sino para todo el mundo: precisamente por esa vocación de influjo y receptividad que tiene todo lugar de encuentro político y social, como lo ha sido siempre Cuba. Esto influyó en todo el mundo entero. Ahora el papa viene y visitará ambos países. Es como si fuera un decir “ustedes han mencionado cuánto he estado yo presente en los inicios de este acercamiento, y ahora yo voy a confirmarlos en este andar para que continúe”.
R.V: Señor Cardenal, pienso que ésto de lo que estamos hablando, este acompañamiento y presencia de los Papas tiene mucho que ver con una opción de la Iglesia por el diálogo, por buscar la reconciliación. Ya un antecesor suyo, el cardenal Manuel Arteaga en el tiempo de la República, dijo:” He proclamado que nuestro triunfo no puede ser otro que captarnos el amor de nuestros contrarios a fuerza de amarlos y he rehusado tenazmente a confiar en otra victoria que no sea la victoria de la cruz. Ni venceremos por la política ni por la guerra, sino por el amor”. Qué importante es desde el punto de vista de la fe la opción que propone la Iglesia.
C: Claro. En la época en la que el cardenal Arteaga fue nombrado cardenal, había muy pocos cardenales en América Latina. Era uno de los tres cardenales que había en este continente. Y vuelve de nuevo la vocación de Cuba de estar presentada en la realidad de aquel momento, de tener un papel a pesar de su insularidad, de su pequeñez geográfica pero teniendo un “influjo continental”. Ha sido así siempre. Qué diríamos ante San Juan XXIII, un hombre que lanza al mundo un llamado de paz profundada en esta misma, digamos filosofía que usted acaba de expresar del Cardenal Arteaga, quien hablaba así en épocas de Pío XXII. SanJuan XXIII expresa esta nueva realidad del mundo en la “Pacem in Terris” y pone también a la Iglesia frente a todos los que no son Iglesia, a todos los que el cardenal Arteaga llamó contrarios , ajenos o distantes de nosotros y los pone en un diálogo. Los invita a un diálogo y para ésto convoca a un Concilio, un concilio transformador . Estas serán las huellas que luego seguirá Pablo VI que están expresadas en una frase emblemática e iluminadora :“ Diálogo es el nuevo nombre del amor”, y el amor es lo esencial del cristianismo, por lo tanto estamos en ese sendero y por ahí también marchaba la Iglesia cubana en los momentos difíciles de sus relaciones con el Gobierno en Cuba, en los años 60 , en los 70. La Iglesia en Cuba anduvo siempre en ese camino, y no en otro. Volviendo al Papa Juan Pablo II, él fue un hombre de diálogo que vivió esta experiencia en su propio país al intentar fomentar esta cultura del encuentro. Muchos no lo entendieron, otros lo ignoraron, otros no comprendieron cuando él dio esos pasos que eran prácticamente avanzados dentro de su contexto sociopolítico de Polonia, pero él siendo un hombre de diálogo; quiso siempre llevar ese diálogo con todos los países del mundo, en todos sus viajes . Después Hemos visto también al Papa Benedicto con su capacidad de intelectualizar, de dejar “joyas de pensamiento en la Iglesia” que serán perennes; hace la teología y la proyección futura de esa nueva realidad de la Iglesia de manera increíble . En conversaciones con él, tengo el testimonio de su apertura de su capacidad para comprender el mundo actual, no solamente en el aspecto intelectual y filosófico ; sino en el aspecto realmente humano de lo que está pasando en la realidad. Ahora ha venido un Papa Latinoamericano, que ha pasado todo lo anterior, al lenguaje a los gestos y a las actitudes que el mundo de hoy espera, comprende, valora y necesita. Creo que la frase tan antigua y repetida de que “Dios le da al mundo en cada momento el Papa que necesita”, se verifica.
R.V: Siguiendo con este tema de la historia de la Iglesia cubana hay un documento muy lindo, el mensaje de la Conferencia de los Obispos católicos de Cuba de 1993, “ El amor todo lo espera”, donde continúan los obispos con esta historia en la opción por el diálogo: “Las dificultades de Cuba debemos resolverlas juntos todos los cubanos, esto se debe hacer mediante el diálogo, se trata de buscar la verdad con un corazón dispuesto a la comprensión y al dialogo”.
C-: Siempre ha sido nuestra manera de poner en práctica algo que es adquirido en nuestro pensar y sentir, como obispos a través de todo este camino.
R.V:- “En los logros y fracasos, en lo bueno y en lo malo. Los Obispos no reclaman ninguna ventaja, ningún privilegio ninguna concesión especial para la Iglesia, simplemente proponen que es posible un diálogo franco amistoso libre en el que cada uno exprese su sentir verbal y cordialmente”. Pienso que esta voz de los Obispos es muy importante para llegar a este momento en la historia de Cuba, tanto desde el punto de vista de la fe como del punto de vista de la relación entre los pueblos. Tiene que ver con la libertad que ganó la Iglesia cuando lo perdió todo. Entonces, este no tener poder de la Iglesia, le da esta libertad para poder plantear, precisamente desde esta libertad. Qué importante esta fuerza que viene de la libertad de haber perdido todo y tener solamente a Cristo y proponer a Jesús.
C-: Es una fuerza y también un límite. Porque a veces los que queremos comunicar y queremos sembrar no encuentra los medios, sobre todo en otros momentos más recientes de nuestra historia. Al quedar sin medios queda muy desprovista lo que pudiera ser la iglesia en su realidad profunda de querer comunicar transmitir, mostrar este camino, hacerlo visible sensible. Esto quizás ha sido lo más difícil y lo que se ha tratado de superar con el tiempo, tratando de que la Iglesia sea considerada con “menos sospechas” porque hay condicionamientos históricos que hacen que algunos se queden en esos obstáculos y tropiecen con ellos. No encontramos medios para esclarecernos, para demostrar que eso no es “el todo”, que es “un algo”, una realidad que fue errónea y puede haber habido mementos de equivocación de dificultad, pero que ahí no está el espíritu, ahí no está la línea a seguir; ahí no está el corazón de la iglesia de cuba , sino que está en lo expresado por el cardenal Arteaga, por los Papas y por los Obispos de Cuba en su momento. Ésto va siendo cada vez más natural en nuestra historia actual. Que esta visita del Papa sea más conocida y preparada con mayor facilidad y posibilidades nuevas, con una comprensión mucho mayor de lo que es la figura y el papel de la presencia del Santo Padre, en Cuba y en estos momentos. Cuando yo oía y veía el mensaje del Papa en la televisión cubana en el día de ayer, hablándonos de Jesús ; de la cercanía de Cristo a nosotros, de que aunque muchas veces nos parece que no nos acompaña, está cerca de nosotros; veía esta realidad del anuncio de Cristo en el Pontífice. Pensaba cuánto camino se ha recorrido de tal modo, que el Vicario de Cristo es escuchado y visto por millones de cubanos y está anunciándoles simplemente que Jesús los ama y que cuando nos equivocamos, Jesús nos perdona, que él viene como mensajero de la misericordia y que “no solamente esperen ustedes recibir misericordia sino aprendan a ser misericordiosos”, a respetarse y amarse los unos a los otros, a ser servidores, uno de los otros. Papa Francisco ha dicho una frase muy feliz: “ Yo agradezco el testimonio que dan ustedes como pueblo, de ayudarse los unos a los otros, porque realmente así ha sido nuestro pueblo en etapas difíciles por la economía, las restricciones económicas que todos conocen, por la limitación de Cuba con el comercio con otros países, y situaciones internas de carencia. Y es verdad que el pueblo cubano se ha ayudado, en todas sus necesidades ha sido solidario. Y oír que el Papa nos agradecía ésto con esa humildad al mismo tiempo que nos invitaba a ser misericordiosos comprensivos , capaces de reconciliación y de amor; oír que nos dice “esto es el cristianismo”, esta es la fe y esto es lo que tiene que presentar siempre la Iglesia desterrando todo otro sentimiento o motivación en su actuación que no sea esto. Porque aun cuando dialoga lo que quiere hacer es poner en práctica el amor que Jesucristo nos ha dejado.
R.V: Cardenal yo le iba a pedir un pequeño mensaje para todo el pueblo de lengua española especialmente toda Latinoamérica recordando el mensaje ultimo del Papa Francisco , es un pedido para todos nosotros no solamente para los cubanos. Esta visita del Papa puede repercutir en tantas situaciones, entre las familias y los países; esta invitación a “descubrir este nuevo mundo de la misericordia”, del perdón, del encuentro , de nuevas relaciones que pueden darnos oportunidades extraordinarias realmente con la fuerza y la ayuda de Jesús. Desde Cuba con la visita de Papa Francisco dos palabras para todos los oyentes que seguirán esta visita de Papa Francisco a Cuba, del Arzobispo de La Habana.
C:El amor de Dios a los hombres que se manifestó en Jesucristo tiene que manifestarse hoy en nosotros para todo, y el Papa en cada visita papal y cada visita apostólica; no nos viene a “confirmar en una fe para que creamos en Dios”, sino para que “creamos en el camino del amor” y para que pongamos en práctica el amor en este andar de la Iglesia; en estos momentos, tomando como siempre toda la tradición de nuestra Iglesia de Cuba para convencer a todos de que Cristo está entre nosotros, de que el señor vive y de que esta es la única realidad que el mundo espera y necesita: conocer a Dios, que es amor y que el amor está presente en aquellos que siguen a Jesús.
"Los cubanos necesitamos experimentar la misericordia, el perdón, la reconciliación"
Entrevista a Mons. Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba y presidente de la COCC, con motivo de la próxima visita del papa Francisco a la Isla
El arzobispo de Santiago de Cuba y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC), Mons. Dionisio García Ibáñez, concedió una extensa entrevista al portal iglesiacubana.net en la que evalúa la importancia de la próxima visita del papa Francisco a la Isla.
Las declaraciones del prelado constituyen una oportunidad única para conocer la visión de la Iglesia local sobre este viaje histórico.
En algo más de 15 años Cuba dará la bienvenida a un tercer pontífice, lo que a decir de Mons. García Ibáñez “es una dicha y un compromiso”.
El esperado viaje papal se produce tras el acuerdo con EEUU para el desbloqueo de las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana.
En este sentido, el arzobispo de Santiago de Cuba destaca que “todo lo que se haga para unir, viene de Dios; todo lo que se haga para unir teniendo a la persona humana en el centro; porque el trabajo de cualquier gobierno tiene que ser el bien de la persona humana. Y este ha sido un paso muy importante para los dos países, para los dos pueblos”. “El hecho de que se haya escogido considerar este viaje como un solo viaje Cuba-Estados Unidos, es muy significativo. Es un paso adelante”, añade.
“¿Qué mañana mismo van a sortearse todas las dificultades? No podemos ser tan ingenuos, pero sí creemos que debe seguirse con el mismo espíritu y dar los pasos para que se pueda realizar. Y esto debe ser un aliciente, para que los cubanos independientemente de nuestra manera de pensar nos pongamos de acuerdo en las cosas fundamentales para el futuro del país”, indica el presidente de la COCC en sus declaraciones.
San Juan Pablo II viajó a Cuba como “Mensajero de la Verdad y la Esperanza”, Benedicto XVI visitó la Isla como “Peregrino de la Caridad” y el papa Francisco lo hará como “Misionero de la Misericordia” en un momento crucial para la reconciliación nacional. Por eso, el arzobispo de Santiago asegura que el Santo Padre “nos va a pedir que todos procuremos construir una patria mejor”.
A continuación, reproducimos la entrevista íntegra.
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Por María C. López Campistrous
El papa Francisco vendrá a Cuba, fue la noticia que circuló en el mundo a finales del mes de abril. Sin lugar a dudas el anuncio causó asombro, diecisiete años y tres visitas de Papas a Cuba y muchos se cuestionaban por qué una iglesia tan pequeña recibía esta gracia… ¿Cómo lo interpretaría usted? -- Mons. Dionisio García Ibáñez:Como un don de Dios. Es una gracia que tres papas hayan venido a ejercer su ministerio en Cuba, y a dejarnos su Magisterio, además un compromiso grande, como la paz que es a la vez don y tarea.
San Juan Pablo II vino como “Mensajero de la Verdad y la Esperanza”, la verdad sobre Jesucristo y la esperanza en Él que nunca cae, que no defrauda como dice nuestra Carta Pastoral.
Benedicto XVI vino como “Peregrino de la Caridad” en un momento muy singular y especial para nuestra Iglesia y nuestra Patria, conmemorábamos los cuatrocientos años del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad.
El papa Francisco vendrá como “Misionero de la Misericordia”. Dios es Amor, es Misericordia. Él viene a comunicarnos la verdad sobre Dios, sobre el hombre, sobre la Iglesia que, a su vez, tiene la misión de transmitir la verdad sobre Jesucristo que es el que da sentido a la vida del hombre; sentido de la vida que para los cristianos está informada por el amor. Nosotros no entendemos la vida como un mero producto de la naturaleza, sino que el amor está ahí, desde el comienzo; no son leyes las físicas y químicas, es el amor lo que va haciendo que el hombre se vaya desarrollando, vaya alcanzando la plenitud que es precisamente la vida en el amor.
Insisto, es una dicha y un compromiso. Apenas dos años después de haber estado en la preparación y acogida de Benedicto XVI, comenzábamos a preparar la visita de Francisco; y esto ayuda mucho a la Iglesia. Cuando la comunidad se mete de lleno en la convocatoria, cuando se prepara espiritualmente, se fortalece, crece.
Poco más de tres meses antes, se había producido el anuncio oficial del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, anuncio hecho de manera simultánea por los dos presidentes y ambos, en sus discursos, agradecieron de manera particular al papa Francisco por su apoyo e intervención. En ese contexto, se comunica la visita de Su Santidad a Cuba como primera etapa de un solo viaje que incluiría Cuba y Estados Unidos… Para muchos esta visita representa también el confirmar el paso dado por los dos gobiernos, cómo lo ve usted. -- Mons. Dionisio García Ibáñez: Realmente me gusta este inicio de relaciones. Estábamos separados hace 55 años, los gobiernos de Cuba y Estados Unidos no habían tenido encuentros oficiales de este tipo, sino solo aquellos circunscritos a determinados temas o asuntos. Con la participación del Papa Francisco, de la Iglesia en este caso, se apoya este importante paso, encuentro.
Creo que todo lo que se haga para unir, viene de Dios; todo lo que se haga para unir teniendo a la persona humana en el centro; porque el trabajo de cualquier gobierno tiene que ser el bien de la persona humana. Y este ha sido un paso muy importante para los dos países, para los dos pueblos.
Para el pueblo cubano muy importante, pues en los Estados Unidos reside un número significativo de cubanos, y esto va a contribuir a facilitar el encuentro entre familias que están divididas por el tiempo, por la distancia, tal vez divididas por opiniones políticas contrarias o, sin el tal vez, por visiones diferentes de cómo organizar la sociedad.
Y el hecho de que se haya escogido considerar este viaje como un solo viaje Cuba-Estados Unidos, es muy significativo. Es un paso adelante. ¿Qué mañana mismo van a sortearse todas las dificultades? No podemos ser tan ingenuos, pero sí creemos que debe seguirse con el mismo espíritu y dar los pasos para que se pueda realizar. Y esto debe ser un aliciente, para que los cubanos independientemente de nuestra manera de pensar nos pongamos de acuerdo en las cosas fundamentales para el futuro del país.
Por eso es sin lugar a dudas una visita significativa. El último encuentro que el Papa tiene en Cuba será con las familias, y de aquí parte precisamente a los Estados Unidos donde participará en el Encuentro Mundial de Familias que se celebrará en Filadelfia. La familia es tema constante en cualquier país o realidad humana, próximo está el Sínodo de las Familias que comenzará en octubre… la preocupación por las familias no es solo un problema cubano, sino de la Iglesia y del mundo entero; una realidad que nos está diciendo que debemos actuar para que la familia se fortalezca, primera célula de al sociedad donde el hombre nace y se forma para crecer en humanidad.
Son dos temas importantes: las nuevas relaciones entre Cuba y Estados Unidos que la iglesia ha animado, en la persona del papa Francisco particularmente y la familia, tema igualmente importante para el futuro de Cuba, los Estados Unidos, de toda la humanidad.
Para la arquidiócesis de Santiago de Cuba será gracia doble, pues en las tres oportunidades, la ciudad de Santiago de Cuba y El Cobre en las dos últimas ha sido sede (o lo será) de las celebraciones. Aparentemente puede parecer que no está sucediendo nada, pues no hay preparativos “externos”. ¿No sucede nada? -- Mons. Dionisio García Ibáñez: Creo que sucede mucho pero en otros aspectos. En las visitas anteriores, el tener celebraciones en la plaza pública trajo aparejado mucho movimiento externo, había que construir el altar. Con Juan Pablo II era la novedad, primer Papa que pisaba la tierra cubana, era otro momento el de hace 17 años atrás, el entusiasmo y la expectativa de cómo vamos a recibirle, qué nos va a decir el Papa, cómo será acogido por la gente… eran toda una serie de incógnitas que la vivía tanto la Iglesia como el pueblo. No hubo mucha propaganda previa a la visita. Pero tuvimos mucho más tiempo para prepararla, todo el trabajo se realizó en la comunidad, y esto hizo que la preparación se notara más.
La visita del papa Benedicto XVI, que la deseábamos todos y que pudo concretarse, tuvo un preámbulo muy especial con el recorrido de la Virgen Peregrina. El pueblo entero había gozado de la presencia de la imagen de la Virgen de la Caridad desde Punta de Maisí hasta el Cabo de San Antonio, momentos conmovedores que sirvieron para preparar la visita. Él vino como Peregrino de la Caridad, fue hasta El Cobre y allí rezo ante la imagen de la Virgen. Al igual que con la visita de Juan Pablo II, la Virgen se había traído desde El Cobre hasta la Plaza Antonio Maceo pues allí se celebró la Misa, pero después él fue hasta el Santuario como Peregrino. Como hacen todos los cubanos, el papa Benedicto encendió un cirio y le regaló una rosa (le llaman la rosa de oro que se conserva a los pies de la imagen en el Santuario del Cobre). Estos momentos fueron de profundo significado y vivencia de fe.
Fue muy corta la preparación.
Ahora hemos tenido un poquito más de tiempo para prepararnos, casi un mes más. ¿Cuál es la diferencia en esta ocasión? En nuestra Arquidiócesis no vamos a celebrar la misa en una Plaza, toda la preparación se encamina a comunicarle al pueblo quién es el Papa y por qué viene a Cuba.
Pero tendremos dos momentos importantes de la visita. La misa en el Santuario de la Virgen de la Caridad en El Cobre, que será la primera vez que un Papa celebra allí la Eucaristía, y la mayor parte de los que allí estarán presentes exceptuando la delegación oficial, los invitados, sacerdotes y obispos que vienen de otros lugares, la prensa… serán los representantes de las pequeñas comunidades que no tienen templo, surgidas de la evangelización y la misión de la propia Iglesia local y que son muchas en todas las diócesis cubanas, yo diría que es una nueva manera de ser Iglesia en Cuba hoy; se celebra la fe en las casas y la comunidad crece alrededor de las piedras vivas que son sus miembros, los bautizados.
La Iglesia cubana ha percibido cómo debe ser el futuro evangelizador, que pasa a través de los misioneros, de los pequeños grupos y comunidades, de las casas de oración.
Por eso queríamos que representantes de estas pequeñas comunidades y de los misioneros que las han animado en toda Cuba sean los que estén presentes en El Cobre. La selección ha sido difícil, porque son muchas las personas que desearían y deberían estar… y el espacio es reducido.
Pero creo que tendrá un significado muy especial para todos celebrar esta misa en el Santuario del Cobre, “La casa de todos los cubanos”, presidida por el Santo Padre, allí podrá encontrarse con esta nueva realidad de la Iglesia Cubana.
En El Cobre estarán presentes un grupo de niños enfermos de cáncer y sus familiares, que son acompañados por personas de la parroquia del Cobre y del Arzobispado, para que se sientan queridos y acompañados ese es el servicio que hace la Iglesia, además de la atención médica que reciben en los hospitales. El Papa se va a reunir con ellos allí, y también con dos misioneras que han evangelizado por años en silla de ruedas; estará un diácono que precisamente regresando de la misión recibió una pedrada y quedó casi paralítico, un cristiano ejemplar que continua atendiendo a los presos, él no puede diaconar por las dificultades locomotoras que tiene… En Cuba, Francisco no va a visitar ningún hospital, ninguna prisión pero sí tendrá este encuentro cercano con el mundo del sufrimiento y el dolor que es una realidad humana que nadie puede ignorar, quisimos que fuera allí, en el Santuario, en la casa de la Madre, en la casa de la Caridad, y por tanto ese servicio que él tanto destaca lo podrá realizar allí.
Mons. Dionisio, estadísticamente, ¿el número de personas que celebra su fe en estas nuevas comunidades es alto? -- Mons. Dionisio García Ibáñez:En estos momentos este número es casi igual que el de las personas que celebran su fe en las comunidades digamos, tradicionales, históricas o ya constituidas. Por eso es que es tan importante. Con menos recursos humanos y materiales los misioneros están llegando a lugares donde antes nunca habíamos estado de manera sistemática.
Este fue uno de los retos o prioridades del ENEC (Encuentro Nacional Eclesial Cubano); que la Iglesia fuera misionera, que saliera de los templos y fuera allí donde no había templos, donde no había presencia de Iglesia. Y este es el fruto de esos 25 años de labor misionera, de esas comunidades han surgido nuevas parroquias que a su vez se han convertido en nuevas parroquias misioneras.
Qué nos pudiera decir del segundo momento en la Catedral de Santiago de Cuba, del encuentro con las familias… -- Mons. Dionisio García Ibáñez: Las dos celebraciones en nuestra diócesis son de corto tiempo pero tienen un peso muy grande.
Para nosotros, los cubanos, en cualquier encuesta que se haga, decimos que la familia es la estructura social que más apreciamos. Cuando se pregunta, ¿De qué institución recibes mayor ayuda, apoyo y afecto?... de mi familia; ¿Cuál es la estructura social que tú más defenderías? la familia… y a la vez que se dice eso, cuando se pregunta, ¿Dime cuál es tu mayor preocupación, que pueden ser tantas? Responden mayoritariamente: la familia. El cubano quiere que su familia esté unida, quiere conservar la familia.
Lamentablemente sabemos que en la familia cubana el número de divorcios es grande, que muchos niños nacen fuera del matrimonio o en uniones muy volátiles. Sin embargo, en la familia extendida los lazos familiares no se rompen y por lo tanto las palabras del Santo Padre animando la unidad familiar, que el matrimonio no es algo que se hace a la ligera sino que es algo fundamental a la propia vida de la persona porque Dios nos hizo así, hombre y mujer para que nos uniéramos y nos multiplicáramos y pobláramos la tierra.
Es por esto que deseamos tener este encuentro con las familias.
Dos momentos claves y claros: las pequeñas comunidades, que son el futuro de la iglesia, la evangelización, la misión… y consolidar la familia.
Hablemos un poco de aspectos prácticos de esta visita. En la diócesis poco ha habido que hacer pues ya casi todo estaba ya desde la anterior visita. La casa donde pernoctó Benedicto XVI es ya conocida por muchos como “la casa del Papa”… ¿Vivirá allí también el papa Francisco? -- Mons. Dionisio García Ibáñez: El Papa va a vivir en el antiguo Seminario San Basilio Magno, el actual está en la ciudad de Santiago de Cuba. Hace cuatro años se estaba construyendo allí una pequeña casa para los sacerdotes mayores que se retiraban… estábamos en ese proceso cuando se anuncia sorpresivamente que el papa Benedicto XVI viene a Cuba pues quiere peregrinar ante la Virgen de la Caridad del Cobre por los 400 años de su hallazgo. Había que buscar un lugar donde él pudiera dormir. Entonces lo único que podíamos ofrecer era esta casa que estábamos construyendo.
Haciendo un esfuerzo grandísimo, en tres meses se logró terminar. Así, la casa para recibir a los sacerdotes mayores, el primero que la utilizó fue el Papa Benedicto. Allí tenía su cuarto con una pequeña oficinita al lado, que después se convirtió en otro cuarto. ¡Quién nos iba a decir entonces, que tres años después otro Papa utilizaría nuevamente la casa!
Nosotros decíamos, no es la casa del Papa, es la casa para los sacerdotes mayores, pero después de aquella visita, y ahora que vendrá el papa Francisco y vivirá en la misma casa; quién podrá quitarle el nombre de la “Casa del Papa”.
En estos tres años muchas cosas también han cambiado en las condiciones materiales de la Casa de Retiro y Convivencias de El Cobre. -- Mons. Dionisio García Ibáñez: Sí, en este tiempo se construyó “la Casa de los jóvenes” con cuartos con literas y con una buena capacidad; se rehabilitaron, además, unas decenas de habitaciones para las personas y grupos que desean hacer retiros, convivencias, encuentros.
Es un lugar muy agradable, ha quedado con condiciones modestas pero agradables y todos se van contentos por como son recibidos y atendidos. El Cobre tiene, sin lugar a dudas, algo especial y la Casa de Retiro transmite ese ambiente, permite que se viva en ese clima de tranquilidad, de sosiego, de paz, de la cercanía del Santuario y de la Virgen.
El papa Francisco se va a sentir muy bien, pues es un lugar acogedor, sencillo y familiar. Será acogido con mucho cariño como, honestamente, se recibe a todos los que allí van. Las mismas personas que sirven y trabajan allí, las mismas cocineras serán las estarán allí para recibir al Papa. No se ha buscado a nadie más.
Y en el Santuario… -- Mons. Dionisio García Ibáñez: El Santuario de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre se había reparado ya para el Año Jubilar del 2012, y solo ha habido que retocarlo un poco y prepararlo para esta celebración con el Papa. Habrá una delegación oficial, habrá un gran número de concelebrantes, y no es un Santuario tan grande, tiene una capacidad para unas 1100 personas. Nos estamos preparando pero, gracias a Dios, todo marcha bien y en tiempo.
El otro lugar en nuestra diócesis que acogerá al papa Francisco es la Catedral, la SBMI Catedral de Santiago de Cuba, y todos estamos a la expectativa pues hace casi tres años comenzó su proceso de restauración capital. -- Mons. Dionisio García Ibáñez: Efectivamente, hubiéramos querido que estuviera terminada para el pasado 25 de julio día de Santiago Apóstol, en que la ciudad cumplía los 500 años de fundada, pero no pudo ser. Diversos inconvenientes y demoras no lo hicieron posible, cuando se inicia una obra de restauración se sabe cuándo comienza pero no cuando termina, pues en el transcurso de la obra van surgiendo nuevos trabajos con los que no se contaban.
Ahora para el Papa, no puedo decir que estará terminada al ciento por ciento, pero sí acercándose. Luce muy hermosa y el Santo Padre la “inaugurará”, en cierta forma pues ya está consagrada hace casi doscientos años, pero será la primera celebración grande, ¡y qué celebración!, después de la renovación capital que ha tenido la Catedral pues han sido objeto de intervención su techo; la cúpula mayor se bajó hasta el suelo y se restauró utilizando los mismos materiales, se revistió de cobre pues estamos en una zona sísmica y el cobre es un material que soporta las sacudidas… todo el templo ha sido restaurado.
El pueblo santiaguero está contento con esta restauración. La Catedral ha adquirido una nueva dignidad en el anillo más céntrico de la ciudad de Santiago de Cuba. Los colores exteriores se le han dado respetando el color original; por dentro se hizo más clara… en general todos los santiagueros estamos orgullosos de la Catedral.
Así que el Papa verá una Catedral casi “nueva”, y allí tendrá ese encuentro entrañable con las familias.
¿Qué espera Usted como Presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, como Arzobispo de Santiago de Cuba, como cristiano y cubano después de la visita del papa Francisco? -- Mons. Dionisio García Ibáñez: Primero, no hemos querido ver esta visita como un evento. Una visita apostólica del Santo Padre a una iglesia particular siempre deja mucho: su magisterio, el encuentro con las personas, la participación de los fieles y pueblo, en tantos contactos que se hacen y que después perduran en el tiempo… pero no queríamos verla como un evento que pasó, que tardamos cuatro meses en prepararla vino el Papa y después qué. No, queremos que esta visita del papa Francisco se inserte en nuestra pastoral.
Uno de los puntos claves de nuestra pastoral es la misión y las comunidades, y esta visita ya nos está ayudando a realizar estos dos aspectos. Los otros son: la familia y la formación. Con la preparación de hecho ya se están realizando.
No podemos trabajar como Iglesia por eventos, que suceden, crean expectativa, y pasan. Hay que trabajarlo como un proceso, como hicimos con el Año Jubilar Mariano, que tuvo tres años de preparación, que animó y consolidó mucho a las comunidades cristianas que se volcaron en él.
¿Qué espero? Espero que la visita del Papa nos sirva para continuar nuestra labor evangelizadora y misionera, el sujeto que realiza la misión es la iglesia, la comunidad cristiana. Cuando una comunidad toma conciencia de su misión evangelizadora podemos decir que es ya una comunidad consolidada. Lo constatamos con las experiencias anteriores de las visitas de Juan Pablo II y Benedicto XVI, y con la experiencia del Año Jubilar.
El papa Francisco llegará a nuestra tierra como Misionero de la Misericordia, nuestro pueblo, todos, necesitamos experimentar la Misericordia de Dios; tenemos muchas heridas que sanar en todos los ámbitos de la vida, personales, sociales, familiares… muchas familias divididas por tantas cosas, las separaciones, unos fuera del país otros dentro, la separaciones por diferentes maneras de pensar… los cubanos necesitamos experimentar la misericordia, el perdón, la reconciliación. Él nos hablará de la Misericordia del Padre que entrega a su hijo para salvarnos, y nos va a pedir que todos procuremos construir una patria mejor.
Una patria que esté sustentada en la justicia, la fraternidad entre cubanos, basada en la participación de todos, una patria común en la que nadie se sienta excluido. Y para eso es necesario tener un corazón misericordioso, hace falta estar abierto al perdón y a la disponibilidad de diálogo, que tengamos en cuenta siempre a los que menos tienen a los más vulnerables de nuestra sociedad.
Seguro que esta invitación formará parte de su mensaje, Dios derrama su Misericordia sobre nuestro pueblo y nos hace responsables para que seamos misericordiosos con los demás. Precisamente una de las acciones pastorales que hemos realizado es invitar a vivir una pequeña frase que se comparte cada día, una frase que nos recuerda un pequeño gesto de misericordia que podemos hacer durante el día….
Es pensar de manera utópica que las leyes o el cumplimiento de las leyes pueden crear una sociedad perfecta, no, porque a veces las leyes son ambivalentes, lo que cuenta es el corazón. Con leyes solamente no se resuelven los problemas, hace falta que el espíritu de la ley, que es o debe ser, buscar el bien de cada hombre sea lo que prevalezca. Eso es lo que espero que el Papa nos traiga, que todo lo que hagamos esté impregnado por la Misericordia de Dios y por nuestra acción misericordiosa.