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sábado, 26 de mayo de 2018

Belleza del matrimonio: Hombre y mujer, imagen y semejanza de Dios 25052018



El Papa celebra la Misa en la Casa de Santa Marta © Vatican media

Belleza del matrimonio: Hombre y mujer, imagen y semejanza de Dios

Reflexión del Papa en Santa Marta
(ZENIT – 25 mayo 2018).- Francisco ha recordado que el hombre y la mujer han sido creados “a imagen y semejanza de Dios” y el mismo matrimonio se convierte así en su imagen. Por esta razón –ha dicho Papa– es tan bello: “El matrimonio es una predicación silenciosa para todos los demás, una predicación de todos los días”.
Francisco ha reflexionado sobre la belleza del matrimonio en la Misa matutina, celebrada en Santa Marta, el viernes, 25 de mayo de 2018, en la que han participado 7 parejas que festejan algunas el 50° otras y el 25° aniversario de matrimonio.
“¡Miren que el amor es posible!’. Y el amor es capaz de hacer vivir enamorados durante toda una vida: en la alegría y en el dolor, con el problema de los hijos y el problema propio… pero ir siempre adelante. En la salud y en la enfermedad, ir siempre adelante. Ésta es la belleza”, ha aclarado el Pontífice.
“Es verdad que hay dificultades -ha continuado– hay problemas con los hijos o en la misma pareja, discusiones, peleas… pero lo importante es que la carne permanezca una y se superan, se superan, se superan. Y éste no es sólo un sacramento para ellos, sino también para la Iglesia, como si fuera un sacramento que che llama la atención.
Una predicación silenciosa 
El hombre y la mujer han sido creados a imagen y semejanza de Dios y el mismo matrimonio se convierte así en su imagen. Por esta razón, dijo el Papa, es tan bello: “El matrimonio es una predicación silenciosa para todos los demás, una predicación de todos los días”.
La pregunta que le plantean a Jesús los fariseos se refiere al matrimonio: “Quieren saber si es lícito o no a un marido repudiar a su propia esposa. Pero –ha dicho Francisco– el Señor va más allá, y llega hasta la Creación, y habla del matrimonio como algo de lo más bello que Dios ha creado en aquellos siete días”.
“Desde el inicio de la creación, Dios los hizo macho y hembra. Por esta razón el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y los dos se convertirán en una carne sola”, ha explicado Francisco.
Una carne que no se puede dividir
“Es fuerte lo que dice el Señor”, comentó el Papa. Habla de “una carne” que no se puede dividir. Jesús “deja el problema de la separación y va a la belleza de la pareja”.
Y el Papa recomienda: “Nosotros no debemos detenernos, como estos Doctores, en ‘se puede’, o ‘no se puede’ dividir un matrimonio. A veces está la desgracia de que el matrimonio no funciona y es mejor separarse para evitar una guerra mundial –ha dicho– pero ésta es una desgracia. Vayamos a ver lo positivo”.

viernes, 25 de mayo de 2018

Santa Marta: Para ser libre de cara a las riquezas 24052018

Santa Marta @ Osservatore Romano

Santa Marta: Para ser libre de cara a las riquezas

Tomar distancia y orar al Señor
(ZENIT – 24 mayo 2018).- “Para ser libre de cara a las riquezas, es necesario distanciarse y orar al Señor”, dijo el Papa Francisco en la misa de la mañana en este 24 de mayo de 2018, en la capilla de la Casa Santa Marta. “Si el Señor te ha dado riquezas, es para dárselas a los otros, para hacer en su nombre tanto bien por los demás”, agregó.
En su homilía informada por Vatican News en italiano, el Papa se refirió a la primera lectura donde Santiago amonesta a los ricos “con fuerza” sin “medias palabras”: “¡Ay de los ricos!”. Si hoy existiera tal predicación, los periódicos del día siguiente dirían: “¡Este sacerdote es comunista!”, añadió.
“Pero la pobreza está en el centro del Evangelio”, dijo el Papa: la predicación sobre la pobreza está en el centro de la predicación de Jesús: “Bienaventurados los pobres” es la primera de las Bienaventuranzas, es la carta de identidad con el que Jesús se presenta … Pero nosotros siempre tenemos esta debilidad para suprimir esta predicación sobre la pobreza creyendo que se trata de algo social, de política. ¡No! Es el Evangelio puro”.
¿Por qué San Santiago hace una predicación “tan dura?”  Porque las riquezas son “una idolatría”, una “seducción”, ha respondido el Papa Francisco: “no podemos servir a dos señores: o sirves a Dios o sirves a las riquezas” porque “te agarran y no te sueltan”.
La riqueza los convierte en “esclavos”, van en contra del “primer mandamiento”, amar a Dios y “el segundo mandamiento”, amar al prójimo “porque destruyen las relaciones armoniosas entre los hombres”, “arruinan la vida” “arruinan el alma”. Las riquezas “nos hacen egoístas”.
Y el Papa reprende: Incluso aquí, en Italia, para salvar los grandes capitales, se deja a la gente sin trabajo. Va contra el segundo mandamiento y quién hace esto: “¡Ay de ti!”. Yo no, Jesús. Ay de ustedes que explotáis a la gente, que explotáis el trabajo, que pagáis en negro, que no pagáis la contribución para las jubilaciones, que no dais vacaciones – dijo el Papa Francisco – ¡Ay de ti! Hacer “descuentos”, hacer estafas sobre aquello que se debe pagar, sobre el salario, es un pecado, es pecado…. “No, padre, voy a misa todos los domingos y voy a esta asociación católica y soy muy católico y hago la novena por eso…”. ¿Pero luego no pagas? Esta injusticia es un pecado mortal. No estás en la gracia de Dios. No lo digo yo, lo dice Jesús, lo dice el Apóstol Santiago. Es por eso que las riquezas te alejan del segundo mandamiento, del amor al prójimo.
En conclusión, el Papa Francisco invitó a “rezar un poco más y hacer un poco más de penitencia”: “No eres libre frente a las riquezas. Para ser libre frente a las riquezas, debe tomar distancia y orar al Señor. Si el Señor te ha dado riquezas, es para dárselas a los otros, para hacer en su nombre tanto bien para los otros. Pero las riquezas tienen esta capacidad de seducirnos y caemos en esta seducción, somos esclavos de las riquezas”.
© Traducción ZENIT, Raquel Anillo

miércoles, 23 de mayo de 2018

Ciclo catequesis sobre la Confirmación (Audiencia general, 23 de mayo de 2018) – Texto completo


Audiencia general, 23 mayo 2018 © Vatican Media

Audiencia general, 23 de mayo de 2018 – Texto completo

Nuevo ciclo sobre la Confirmación
(ZENIT – 23 mayo 2018).- “Si en el Bautismo es el Espíritu Santo quien nos sumerge en Cristo, en la Confirmación es Cristo quien nos llena de su Espíritu” –ha expresado el Papa– consagrándonos como “testigos suyos”.
Francisco ha iniciado en la audiencia general, este miércoles, 23 de mayo de 2018, un nuevo ciclo de catequesis sobre la Confirmación, ante miles de peregrinos procedentes de todo el mundo, congregados en la Plaza de San Pedro.
El Papa se ha centrado en el testimonio cristiano; Fragmento bíblico: Evangelio de  sanLucas 4,17-18), ha señalado la Oficina de Prensa del Vaticano.
Tras resumir su discurso en diversas lenguas, el Santo Padre ha saludado en particular a los grupos de fieles presentes procedentes de todo el mundo. Después ha lanzado un llamamiento invitando a la oración por los católicos de China. La audiencia general ha terminado con el canto del Pater Noster y la  bendición apostólica.
Sigue el texto de la catequesis completa del Papa Francisco, pronunciada en italiano en la audiencia general:
***
Catequesis del Papa Francisco
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Después de la catequesis sobre el Bautismo, estos días que siguen a la solemnidad de Pentecostés nos invitan a reflexionar sobre el testimonio que el Espíritu suscita en los bautizados, poniendo sus vidas en movimiento, abriéndolas al bien de los demás. Jesús confió a sus discípulos una gran misión: “Vosotros sois la sal de la tierra, vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 13-16). Estas son imágenes que nos hacen pensar en nuestro comportamiento, porque tanto la falta de sal como su exceso vuelven poco apetecible la comida, así como la ausencia y el exceso de luz nos impiden ver. El que puede hacernos realmente sal que da sabor y conserva de la corrupción y luz que ilumina el mundo es solo el Espíritu de Cristo. Y este es el don que recibimos en el Sacramento de la Confirmación o Crismación, sobre el que deseo detenerme y reflexionar con vosotros. Se llama “Confirmación” porque confirma el Bautismo y refuerza su gracia (véase Catecismo de la Iglesia Católica, 1289); así como “Crismación“, porque recibimos el Espíritu a través de la unción con el “crisma” –aceite mezclado con fragancias consagrado por el obispo – un término que se refiere a “Cristo”, el ungido del Espíritu Santo.
Renacer a la vida divina en el Bautismo es el primer paso. Por lo tanto es necesario que nos comportemos como hijos de Dios, es decir, que nos conformemos al Cristo que obra en la santa Iglesia, dejándonos involucrar en su misión en el mundo. Esto es lo que otorga la unción del Espíritu Santo: “ Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro” (véase Secuencia de Pentecostés). Sin la fuerza del Espíritu Santo no podemos hacer nada: el Espíritu es el que nos da fuerzas para ir adelante. Como toda la vida de Jesús estuvo animada por el Espíritu, así también la vida de la Iglesia y de cada uno de sus miembros está bajo la guía del mismo Espíritu.
Concebido por la Virgen por obra el Espíritu Santo, Jesús emprende su misión después de que, salido del agua del Jordán, es consagrado por el Espíritu que desciende y permanece sobre Él (cf Mc 1,10; Jn 1:32). Él lo declara explícitamente en la sinagoga de Nazaret. ¡Es hermoso como se presenta Jesús, cual es el carnet de identidad de Jesús en la sinagoga de Nazaret! Escuchemos como hace: “El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva”(Lc4, 18). Jesús se presenta en la sinagoga de su pueblo como el Ungido, El que ha sido ungido por el Espíritu.
Jesús está lleno del Espíritu Santo y es la fuente del Espíritu prometido por el Padre (Jn 15, 26; Lc 24, 39; Hch 1, 8, 2.33). En realidad, en la noche de Pascua el Resucitado sopló sobre los discípulos y les dijo: “Recibid el Espíritu Santo” (Jn 20,22); y en el día de Pentecostés, la fuerza del Espíritu desciende sobre los Apóstoles de forma extraordinaria (véase Hechos 2: 1-4), como sabemos.
El “Respiro” de Cristo resucitado llena los pulmones de la Iglesia de vida y, en efecto, las bocas de los discípulos, “llenos del Espíritu Santo”, se abren para proclamar a todos las grandes obras de Dios (véase Hechos 2: 1-11).
Pentecostés – que celebramos el domingo pasado- es para la Iglesia  lo que para Cristo fue  la unción del Espíritu recibida en el Jordán; es decir, Pentecostés es  el impulso misionero a consumir la vida por la santificación de los hombres, para gloria de Dios. Si en todo sacramento obra el Espíritu, de manera especial es en la Confirmación en el cual “los fieles reciben como don el Espíritu Santo ” (Pablo VI, Const. ap., Divinae consortium naturae). Y en el momento de efectuar la unción, el obispo dice estas palabras: “Recibe al Espíritu Santo que te ha sido dado en don”: es el gran don de Dios, el Espíritu Santo. Y todos nosotros llevamos al Espíritu dentro. El Espíritu está en nuestro corazón, en nuestra alma. Y el Espíritu nos guía en la vida para que nos convirtamos en sal justa y luz justa para los hombres.
Si en el bautismo es el Espíritu Santo quien nos sumerge en Cristo, en la Confirmación es Cristo quien nos llena de su Espíritu, consagrándonos como testigos suyos, partícipes del mismo principio de vida y de misión, según el diseño del Padre celestial. El testimonio que dan los confirmados manifiesta la recepción del Espíritu Santo y la docilidad a su inspiración creativa. Yo me pregunto: ¿Cómo vemos que hemos recibido el Don del Espíritu? Si realizamos las obras del Espíritu, si pronunciamos palabras enseñadas por el Espíritu (véase 1 Cor 2:13). El testimonio cristiano consiste en hacer solo y todo lo que el Espíritu de Cristo nos pide, otorgándonos la fuerza  para hacerlo.
© Librería Editorial Vaticano

“La Iglesia es femenina: Es Esposa y Madre” predica el Papa en Santa Marta 23052018


Misa en Santa Marta en la fiesta de la Virgen María, Madre de la Iglesia © Vatican Media

“La Iglesia es femenina: Es Esposa y Madre” predica el Papa en Santa Marta

Misa matutina en la fiesta de la Virgen
(ZENIT – 21 mayo 2018).- “La primera virtud de una mamá es la ternura” recordó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina celebrada en la capilla de la Casa de Santa Marta, en la primera memoria de la Bienaventurada ‘Virgen María, Madre de la Iglesia’.
En su reflexión, el Santo Padre ha afirmado que “la Iglesia es femenina”, “es madre” y cuando falta este rasgo que la identifica se convierte “en una asociación de beneficencia o en un equipo de fútbol” –indica ‘Vatican News’–.
En cambio, cuando “es una Iglesia masculina”, se convierte, tristemente, “en una Iglesia de solterones”, “incapaces de amor, incapaces de fecundidad”, ha advertido el Pontífice.
El pasado 3 de marzo, la Santa Sede publicó el Decreto “Ecclesia Mater” de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en que el que se institucionalizó la fiesta de la Virgen María, Madre de la Iglesia.
“Lo importante es que la Iglesia sea mujer –ha predicado el Papa– que tenga esta actitud de esposa y de madre. Cuando olvidamos esto, es una Iglesia masculina, sin esta dimensión, y tristemente se convierte en una Iglesia de solterones, que viven en este aislamiento, incapaces de amor, incapaces de fecundidad. Sin la mujer la Iglesia no  va adelante, porque ella es mujer. Y esta actitud de mujer le viene de María, porque Jesús así lo ha querido”.
Camino de la ternura
En este sentido, Francisco ha explicado que la Iglesia es “femenina”, porque es ‘iglesia, ‘esposa’: es femenina. Y es madre, da a la luz. Esposa y madre. Y los Padres van más allá y dicen: ‘También tu alma es esposa de Cristo y madre’. Y en esta actitud que viene de María, que es Madre de la Iglesia; de esta actitud podemos comprender esta dimensión femenina de la Iglesia que cuando falta, hace que la Iglesia pierda su verdadera identidad y se convierta en una asociación de beneficencia o en un equipo de fútbol, o en cualquier cosa, pero no en la Iglesia”.
“Una Iglesia que es madre va por el camino de la ternura. Conoce el lenguaje de tanta sabiduría de las caricias, del silencio, de la mirada que sabe de compasión, que sabe de silencio –ha matizado el pontífice– Y, asimismo, un alma, una persona que vive esta pertenencia a la Iglesia, sabiendo que también es madre debe ir por el mismo camino: una persona dócil, tierna, sonriente y llena de amor”.

Encuentro Mundial Familias: El Papa concede Indulgencias a los asistentes 22052018

Encuentro Mundial Familias: El Papa concede Indulgencias a los asistentes

Decreto promulgado por la Penitenciaría Apostólica
(ZENIT – 22 mayo 2018).- El Papa Francisco concede el don de las Indulgencias a los fieles en ocasión del IX Encuentro Mundial de las Familias, a celebrarse en Dublín, Irlanda, del 21 al 26 de agosto 2018, anuncia ‘Vatican News’ en español.
La Penitenciaría Apostólica lo ha dado a conocer a través de un Decreto publicado ayer en la memoria litúrgica de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia.
El Santo Padre garantiza este don “a los fieles que, con el ánimo alejado de cualquier pecado participarán devotamente en alguna función durante el mencionado IX Encuentro Mundial de las Familias, además de su solemne conclusión”.
En el documento se cita que las Indulgencias son concedidas por el Santo Padre “para que los fieles se preparen espiritualmente a participar en el mejor de los modos” en el Encuentro Mundial de las Familias y “verdaderamente arrepentidos y estimulados por la caridad, se dediquen a la santificación de la familia, siguiendo el ejemplo de la Santa Familia de Jesús, María y José”.
El Papa Francisco participará en el Encuentro Mundial de las Familias, anunció el Santo Padre el pasado 21 de marzo de 2018, en la audiencia general.
El Papa Francisco asistirá al Festival de las Familias Croke Park el sábado 25 de agosto en y celebrará una Misa al aire libre en Phoenix Park el domingo 26 de agosto, informan los organizadores.
Cómo ganar la Indulgencia
La Indulgencia plenaria –se especifica en el Decreto– es concedida con las habituales condiciones (confesión sacramental, comunión eucarística y oraciones según las intenciones del Santo Padre).
Quienes estén imposibilitados en participar en el evento, “podrán conseguir la Indulgencia plenaria a las mismas condiciones, si unidos espiritualmente a los fieles presentes en Dublín, recitarán en familia el Padrenuestro, el Credo y otras devotas oraciones para invocar, de la Divina Misericordia, las finalidades arriba indicadas, particularmente cuando las palabras del Pontífice serán transmitidas por televisión o por radio”, dicta el Decreto.
Indulgencia parcial
Del mismo modo, el medio informativo del Vaticano informa de que “se concede la Indulgencia parcial a los fieles cada vez que, con el corazón contrito, en el tiempo indicado rezarán por el bien de las familias”, según este documento.

“No es pecado criticar al Papa aquí” dijo Francisco a los obispos italianos 22052018

El Papa habló a los obispos italianos © Vatican Media

“No es pecado criticar al Papa aquí” dijo Francisco a los obispos italianos

En la 71ª Asamblea General – Discurso del Papa
(ZENIT – 22 mayo 2018).- En su discurso, Francisco animó a los obispos italianos a que le dirigieran “preguntas, ansiedades y críticas”, advirtiendo de que “no es pecado criticar al Papa aquí”, refiriéndose a la asamblea.
El Papa inauguró ayer, 21 de mayo de 2018, la primera jornada de la 71ª Asamblea General de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), que tienen lugar en el Vaticano a partir de hoy hasta el 24 de mayo y cuyo tema es “Qué presencia eclesial en el contexto comunicativo actual”.
“Os doy las gracias por este encuentro, que me gustaría que fuera un tiempo de diálogo y reflexión”, –aclaró el Obispo de Roma–.
Coincidiendo con la primera fiesta de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, el Papa compartió con los prelados 3 preocupaciones, que quiso anunciarles no para “apalearos” –dijo Francisco–, sino “para decir que me preocupan estas cosas”.
Así, el Sumo Pontífice indicó que su preocupaciones son: la falta de vocaciones, la pobreza evangélica y la transparencia de los obispos, y la reducción y agrupamiento de las diócesis.
A continuación, ofrecemos el discurso que el Pontífice ofreció después de la oración inicial y el saludo a la Asamblea.
***
Discurso del Papa Francisco
Queridos hermanos, ¡buenas tardes!
Bienvenidos al Vaticano. Pero creo que esta sala [la del Sínodo] está en el Vaticano solo cuando está el Papa, porque está en territorio italiano. También el Aula Pablo VI … Dicen que es así, ¿no es verdad?
Muchas gracias por vuestra presencia para inaugurar esta jornada de María Madre de la Iglesia. Decimos de todo corazón, todos juntos: “Monstra te esse matrem“. Siempre: “Monstra te esse matrem“. Es la oración: “Haznos sentir que eres la madre”, que no estamos solos, que nos acompañas como madre. Es la maternidad de la Iglesia, de la Santa Madre Iglesia Jerárquica, que está reunida aquí … Pero que sea  madre. “Santa Madre Iglesia Jerárquica “, así le gustaba decir a San Ignacio [de Loyola]. Que María, nuestra Madre, nos ayude para que la Iglesia sea madre. Y, siguiendo la inspiración de los padres, que nuestra alma también sea madre. Las tres mujeres: María, la Iglesia y nuestra alma. Las tres madres. Que la Iglesia sea Madre, que nuestra alma sea Madre.
Os doy las gracias por este encuentro, que me gustaría que fuera un tiempo de diálogo y reflexión. Pensé, después de agradeceros todo el trabajo que hacéis,- ¡es bastante! -, compartir con vosotros tres preocupaciones mías, pero no para “apalearos”, no, sino para decir que me preocupan estas cosas, y veréis… Y para daros la palabra para que me dirijáis todas las preguntas, las ansiedades, las críticas – ¡no es pecado criticar al Papa aquí!- No es un pecado, se puede hacer, y las inspiraciones que lleváis en el corazón.
Lo primero que me preocupa es la crisis de las vocaciones. ¡Es nuestra paternidad la que está en juego! De esta preocupación, efectivamente, de esta hemorragia de vocaciones, hablé durante la Plenaria de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, explicando que es el fruto envenenado de la cultura de lo provisional, del relativismo y de la dictadura del dinero, que aleja a los jóvenes de la vida consagrada; acompañada, sin duda, por la trágica disminución de los nacimientos, este “invierno demográfico”, así como de los escándalos y del testimonio tibio. ¿Cuántos seminarios, iglesias y monasterios y conventos se cerrarán en los próximos años debido a la falta de vocaciones? Dios sabe. Es triste ver esta tierra, que ha sido durante muchos siglos fértil y generosa para dar misioneros, monjas, sacerdotes llenos de celo apostólico, junto con el viejo continente entrar en una esterilidad vocacional sin buscar remedios efectivos. ¡Yo creo que se buscan, pero no logramos encontrarlos!
Propongo una más concreta – porque debemos comenzar con cosas prácticas, las que están en nuestras manos -, propongo un intercambio fidei donum más concreto y generoso entre las diócesis italianas, que sin duda enriquecerá a todas las diócesis, las que dan y las que reciben, fortaleciendo el sensus ecclesiae y el sensus fidei en los corazones del clero y de los fieles. Ya veréis, si podéis … Hacer un intercambio de [sacerdotes] fidei donum de una diócesis a otra. Pienso en algunas diócesis de Piamonte: hay una gran aridez … Y pienso en Puglia, donde hay una superabundancia … Pensad, una bella creatividad: un sistema fidei donum dentro de Italia. Alguien sonríe … Pero veamos si sois capaces de hacerlo.
Segunda preocupación: pobreza evangélica y transparencia. Para mí, siempre, -porque lo aprendí como jesuita en la constitución-, la pobreza es “madre” y es “muro” de la vida apostólica. Es madre porque la hace nacer  y muro porque la protege. Sin pobreza no hay celo apostólico, no hay vida de servicio a los demás … Es una preocupación que se refiere al dinero y a la transparencia. En realidad, el  que cree no puede hablar de pobreza y vivir como un faraón. A veces se ven estas cosas … Es un contra- testimonio hablar de pobreza y llevar una vida de lujo; y es muy escandaloso tratar el dinero sin transparencia o administrar los bienes de la Iglesia como si fueran bienes personales. Conocéis los escándalos financieros que han tenido lugar en algunas diócesis … Por favor, me duele mucho escuchar que un eclesiástico se ha hecho manipular poniéndose en situaciones que exceden sus capacidades o lo que es peor, administrando de forma deshonesta “las monedas de la viuda”. Tenemos el deber de administrar con reglas ejemplares, claras y comunes, de las que un día daremos cuenta al dueño del viñedo. Pienso en uno de vosotros, por ejemplo, -lo conozco muy bien-, que nunca, nunca invita a cenar o a almorzar con el dinero de la diócesis: paga de su bolsillo, de lo contrario, no invita. Pequeños gestos, como un propósito hecho en los ejercicios espirituales. Tenemos el deber de administrar con reglas ejemplares, claras y comunes, de las que un día daremos cuenta al dueño del viñedo.. Soy consciente, -quiero decirlo-  y estoy agradecido de que en la CEI se haya logrado mucho en los últimos años, sobre todo, en el camino de la pobreza y de la transparencia. Un buen trabajo de transparencia. Pero hay que hacer todavía algo más sobre algunas cosas, pero luego hablaré de eso.
Y la tercera preocupación es la reducción y la unificación de las diócesis. No es fácil, porque, especialmente en este momento … El año pasado estábamos a punto de unificar una, pero los de allí vinieron y dijeron: “La diócesis es pequeña … Padre, ¿por qué hace esto? La universidad se ha ido; han cerrado una escuela; ya no hay alcalde, hay un delegado; y ahora también vosotros … “. Y uno siente este dolor y dice: “Que el obispo se quede, porque sufren”. Pero creo que hay diócesis que pueden unificarse. Ya planteé esta cuestión el 23 de mayo de 2013, o sea la reducción de las diócesis italianas. Se trata, ciertamente, de una necesidad pastoral, estudiada y examinada varias veces, -ya lo sabéis-  incluso antes del Concordato de 1929. De hecho, Pablo VI en  1964, interviniendo el 14 de abril en la Asamblea de Obispos, habló de “un número excesivo de diócesis”; y más tarde, el 23 de junio, 1966, planteó de nuevo el tema en su encuentro con la Asamblea de la CEI diciendo: “Por lo tanto será necesario ajustar los límites de algunas diócesis, pero más que nada habrá que proceder a la fusión de algunas diócesis, de modo que la circunscripción resultante tenga una extensión territorial, una consistencia demográfica, una dotación de clero y de obras adecuadas para sostener  una organización diocesana verdaderamente funcional y desarrollar una actividad pastoral eficaz y unitaria “. Hasta aquí Pablo VI. También la Congregación para los Obispos en 2016 – pero yo hablé en 2013- pidió a las conferencias episcopales regionales que enviasen sus pareceres a la Secretaría General de la CEI acerca de un proyecto de reorganización de las diócesis.Así que estamos hablando de un tema pasado y actual, que se ha arrastrado demasiado tiempo, y creo que haya llegado la hora de concluir pronto. Es fácil hacerlo, es fácil… Tal vez haya un caso o dos que no se puedan hacer ahora por lo que dije antes, -porque es una tierra abandonada-, pero se puede hacer algo.
Estas son las tres preocupaciones mías que quería compartir con vosotros como puntos de reflexión. Ahora os dejo la palabra y os agradezco la parresía. Muchas gracias.
© Librería Editorial Vaticano

sábado, 19 de mayo de 2018

Duras críticas del Papa a los obispos chilenos: no pueden eludirse, dice, con «chivos expiatorios» 18052018

Duras críticas del Papa a los obispos chilenos: no pueden eludirse, dice, con «chivos expiatorios»

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19 mayo 2018
Duras críticas del Papa a los obispos chilenos: no pueden eludirse, dice, con «chivos expiatorios»
El Papa describió como habituales infracciones muy graves del procedimiento canónico.
En las últimas horas se ha conocido el texto que Francisco entregó a los obispos chilenos este martes, al término de su primera sesión con ellos para examinar los casos de abusos. El encuentro, de dos días y con cuatro reuniones, ha tenido como consecuencia este viernes la renuncia de los 34 prelados a sus sedes, cuya confirmación queda ahora en manos de la Santa Sede.

De diversas formas, el documento denuncia que los problemas son globales y por tanto no se solucionan concentrándolos en algunas personas, sino cambiando colectivamente las formas de actuación.

“Los problemas que hoy se viven dentro de la comunidad eclesial no se solucionan solamente abordando los casos concretos y reduciéndolos a remoción de personas; esto –y lo digo claramente– hay que hacerlo", dice el Papa en el documento de diez páginas, a modo de anticipo de lo que iba a suceder, "pero no es suficiente, hay que ir más allá. Sería irresponsable de nuestra parte no ahondar en buscar las raíces y las estructuras que permitieron que estos acontecimientos concretos se sucedieran y perpetuasen”.

Tres situaciones
Las palabras del Papa se fundamentan, según recoge Aciprensa, en el informe Misión especial elaborado por el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, enviado especial del Papa para auditar la situación de la Iglesia chilena respecto al encubrimiento de casos de abusos. Del informe se desprenden "tres situaciones" que denuncia Francisco.

-“La investigación demuestra que existen graves defectos” en el modo de actuar ante las denuncias de abusos. No pocos fueron "calificados muy superficialmente como inverosímiles” y otros fueron “investigados solo a destiempo o incluso nunca investigados”, ocasionando escándalo en los denunciantes y en quienes conocían los hechos.

-Se detectaron “graves problemas” en la etapa de formación de muchos que después serían abusadores, con graves acusaciones “contra algunos obispos o superiores que habrían confiado dichas instituciones educativas (seminarios y noviciados) a sacerdotes sospechosos de homosexualidad activa”.

-Hubo “presiones” contra quienes “debían llevar adelante la instrucción de los procesos penales o incluso la destrucción de documentos comprometedores por parte de encargados de archivos eclesiásticos”. Esto evidencia “una absoluta falta de respeto por el procedimiento canónico y, más aún, unas prácticas reprobables que deberán ser evitadas en el futuro”. “En el informe de la Misión especial", añade el Papa, "mis enviados han podido confirmar que algunos religiosos expulsados de su orden a causa de la inmoralidad de su conducta y tras haberse minimizado la absoluta gravedad de sus hechos delictivos atribuyéndolos a simple debilidad o falta moral, habrían sido acogidos en otras diócesis e incluso, en modo más que imprudente, se les habrían confiado cargos diocesanos o parroquiales que implican un contacto cotidiano y directo con menores de edad”, criticó el Papa.

Ensimismamiento y pérdida del centro: Cristo
A Francisco le "duele constatar" que la Iglesia chilena haya pedido la fuerza de “inspiración profética” que pone a Cristo como centro, para dar lugar “a lo que podríamos denominar una transformación en su centro”: "Dejó de mirar y señalar al Señor para mirarse y ocuparse de sí misma. Concentró en sí la atención y perdió la memoria de su origen y misión. Se ensimismó de tal forma que las consecuencias de todo este proceso tuvieron un precio muy elevado: su pecado se volvió el centro de atención”.

En efecto, "la dolorosa y vergonzosa constatación de abusos sexuales a menores, de abusos de poder y de conciencia por parte de ministros de la Iglesia, así como la forma en que estas situaciones han sido abordadas, deja en evidencia este ‘cambio de centro eclesial’”. Como remedio, los obispos deben evitar caer en "la tentación" de salvar su reputación y, al contrario, confesar comunitariamente la debilidad para así “encontrar juntos respuesta humildes, concretas y en comunión con todo el Pueblo de Dios”.

Respuesta colectiva
A modo de explicación de lo que luego ha sido la renuncia conjunta de todos los obispos, el Papa afirma que "la gravedad de los sucesos no nos permite volvernos expertos cazadores de ‘chivos expiatorios’. Todo esto nos exige seriedad y co-responsabilidad para asumir los problemas como síntomas de un todo eclesial que somos invitados a analizar y también nos pide buscar todas las mediaciones necesarias para que nunca más vuelvan a perpetuarse... Sólo podemos lograrlo si lo asumimos como un problema de todos y no como el problema que viven algunos”.

Se trata de pasar de “ser una Iglesia centrada en sí, abatida y desolada por sus pecados, a una Iglesia servidora de tantos abatidos que conviven a nuestro lado”, capaz de poner en el centro “el servicio a su Señor en el hambriento, en el preso, en el sediento, en el desalojado, en el desnudo, enfermo, en el abusado”.

Santa Marta: “El amor ante todo” aconseja Francisco a los pastores 18052018

Capilla de Santa Marta © Vatican Media

Santa Marta: “El amor ante todo” aconseja Francisco a los pastores

 “Amar, pastorear y prepararse para la cruz”
(ZENIT – 18 mayo 2018).- “Amar, pastorear y prepararse para la cruz” pero, sobre todo, no caer en la tentación de “meter la nariz en la vida de los demás”, son comportamientos concretos que el Papa ha traducido del “sígueme” que Jesús dirige a sus discípulos.
Así, el Francisco ha comentado en la Eucaristía celebrada esta mañana en Santa Marta el Evangelio propuesto por la liturgia del día, que corresponde a Juan y está dedicado al último diálogo entre el Señor y Pedro.
El Pontífice recordó las tres indicaciones que el Señor da a Pedro: “Ámame, pastorea y prepárate”. Ante todo el amor, la gramática esencial para ser verdaderos discípulos del Hijo de Dios; y después el pastorear, el ocuparse, porque la verdadera identidad del pastor es pastorear, “la identidad de un obispo, de un sacerdote, es ser pastor”.
Prepárate a la cruz
“Prepárate a las pruebas –ha exhortado el Pontífice– prepárate a dejar todo para que venga otro y haga cosas diversas. Prepárate a este anonadamiento en la vida. Y te llevarán por el camino de las humillaciones, quizá por el camino del martirio. Y aquellos que cuando tú eras pastor te elogiaban y hablaban bien de ti, ahora hablarán mal porque el otro que viene parece más bueno. Prepárate. Prepárate a la cruz cuando te llevarán adonde tú no quieras. Ámame, pastorea y prepárate. Ésta es la hoja de ruta de un pastor, la brújula”.
Asimismo, el Santo Padre ha advertido a los pastores: “Ponte en tu lugar, no vayas a meter la nariz en la vida de los demás. El pastor ama, pastorea, se prepara a la cruz, al despojo y no mete la nariz en la vida de los demás, no pierde tiempo en acuerdos, en los acuerdos eclesiásticos. Ama, pastorea y se prepara. Y no cae en la tentación”.

jueves, 17 de mayo de 2018

Santa Marta: El Papa invita a caminar hacia la “verdadera unidad” 17052018

Misa en la capilla de Santa Marta© Vatican Media

Santa Marta: El Papa invita a caminar hacia la “verdadera unidad”

Francisco advierte contra la “cháchara”
(ZENIT – 17 mayo 2018).- El Papa expresó en su homilía –informa ‘Vatican News’ en español– que hay dos caminos: el de la verdadera unidad al que quiere conducirnos Jesús, y el de la falsa unidad, en el que se habla mal del prójimo, se condena y se divide.
En esta línea, Francisco ha invitado en la Misa celebrada esta mañana en la capilla de Santa Marta, a trabajar por la unidad verdadera y advirtió que en la falsa unidad se critica, se condena y, al final, se divide.
En este sentido, el Pontífice subrayó que “cuando nosotros, en la vida, en la Iglesia o en la sociedad civil, trabajamos por la unidad” estamos en el camino que Jesús ha trazado.
La reflexión del Santo Padre –indica ‘Vatican News’– giró en torno a estos dos tipos de unidad, a estos dos caminos, inspirándose en la Palabra propuesta por la Liturgia del día que se refiere, precisamente, a la unidad verdadera de la que habla Jesús en el Evangelio (Jn 17, 20-26), esa que Él tiene con el Padre y a la que quiere llevarnos también a nosotros. Se trata de “una unidad de salvación”, “que hace a la Iglesia”, una unidad que va hacia la eternidad.
Asimismo, el Papa ha advertido de la “unidad falsa”, como esa de los acusadores de San Pablo en la Primera Lectura del día (Hch 22, 30; 23, 6-11). Inicialmente se presentan como un bloque único para acusarlo. Pero Pablo que era “despabilado”, es decir, que tenía una sabiduría humana y también la sabiduría del Espíritu Santo, echa “la piedra de la división” diciendo que ha sido “llamado a juicio a causa de la esperanza en la resurrección de los muertos”, ha expresado el Pontífice.
Unidad con Jesús
El Papa ha dicho en la homilía: “La cháchara” es lo que han usado con Jesús: para desacreditarlo y una vez desacreditado, matarlo:
“Pensemos en la gran vocación a la que estamos llamados: la unidad con Jesús, el Padre. Y por este camino debemos ir, hombres y mujeres que se unen y que siempre tratan de ir adelante por el camino de la unidad. Y no las unidades ficticias, que no tienen sustancia, y que sólo sirven para dar un paso más y condenar a la gente, y llevar adelante intereses que no son los nuestros: intereses del príncipe de este mundo, que es la destrucción. Que el Señor nos dé la gracia de caminar siempre por el camino de la verdadera unidad”.

Última catequesis sobre el Bautismo 16 de mayo de 2018 – Texto completo



Audiencia general, 16 mayo 2018 © Vatican Media

Audiencia general, 16 de mayo de 2018 – Texto completo

Última catequesis sobre el Bautismo
(ZENIT – 16 mayo 2018).- La audiencia general de esta mañana ha tenido lugar a las 9:25 horas en la Plaza de San Pedro donde el Santo Padre Francisco ha encontrado grupos de peregrinos y fieles de Italia y de todo el mundo.
El Santo Padre, ha dedicado la catequesis al Bautismo: “Revestíos de Cristo” (Fragmento bíblico: Carta de San Pablo a los Gálatas 3,26-27), última reflexión sobre el sacramento.
Tras resumir su discurso en diversas lenguas, el Santo Padre ha saludado en particular a los grupos de fieles presentes procedentes de todo el mundo. Después ha lanzado un llamamiento por la preocupante situación en Oriente Medio. La audiencia general ha terminado con el canto del Pater Noster y la  bendición apostólica.
Catequesis del Papa Francisco
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Hoy concluimos el ciclo de catequesis sobre el Bautismo. Los efectos espirituales de este sacramento, invisibles para los ojos pero que operan en el corazón de quien se ha convertido en una nueva criatura, se hacen explícitos mediante la entrega de la prenda blanca y la vela encendida.
Después del lavacro de regeneración, capaz de recrear al hombre según Dios en la verdadera santidad (cf. Ef 4,24), pareció  natural, desde los primeros siglos, revestir a los nuevos bautizados con una prenda nueva, blanca, a semejanza del esplendor de la vida conseguida en Cristo y en el Espíritu Santo. La vestimenta blanca expresa simbólicamente lo que ha sucedido en el sacramento, y  anuncia, al mismo tiempo, la condición de los transfigurados en la gloria divina
San Pablo recuerda el significado de revestirse de Cristo, cuando explica cuáles son las virtudes que deben cultivar los bautizados: “Elegidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de bondad, humildad, mansedumbre y paciencia, soportándoos unos a otros y perdonándoos mutuamente al otro… Y por encima de todo esto revestíos de caridad, que es el vínculo de la perfección”. (Col 3: 12-14).
La entrega ritual de la llama tomada del cirio pascual también recuerda el efecto del Bautismo: “Recibid la luz de Cristo”, dice el sacerdote. Estas palabras recuerdan que nosotros no somos la luz, sino que la luz es Jesucristo (Jn 1, 9, 12, 46), quien, resucitado de entre los muertos, ha vencido las tinieblas del mal. ¡Nosotros estamos llamados a recibir su esplendor! Al igual que la llama del cirio pascual ilumina cada vela, el amor del Señor resucitado inflama los corazones de los bautizados, llenándolos de luz y calor. Y por eso desde los primeros siglos el sacramento del bautismo también se llama “iluminación” y al  bautizado se le llamaba “el iluminado”.
Esta es ciertamente la vocación cristiana: “Caminar siempre como hijos de la luz, perseverando en la fe” (cf. Rito de la iniciación cristiana de adultos, n.° 226, Jn 12, 36). Si se trata de niños, es deber de los padres, junto con los padrinos y madrinas preocuparse por alimentar la llama de la gracia bautismal en sus pequeños, ayudándolos a perseverar en la fe (cf. Rito del bautismo de los niños, n. 73). “La educación en la fe, que en justicia se les debe a los niños, tiende a llevarles gradualmente a comprender y asimilar el plan de Dios en Cristo, para que finalmente ellos mismos puedan libremente ratificar la fe en que han sido bautizados”. (ibid., Introducción, 3).
La presencia viva de Cristo, que debemos  proteger, defender y dilatar en nosotros, es la lámpara que ilumina nuestros pasos,  luz que orienta nuestras decisiones, llama que calienta los corazones para  ir al encuentro del Señor, haciéndonos capaces de ayudar a los que hacen el camino con nosotros, hasta la comunión inseparable con Él. Ese día, dice también el Apocalipsis, “Noche ya no habrá; no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque el Señor Dios los alumbrará y reinarán por los siglos de los siglos” (véase 22: 5).
La celebración del bautismo termina con la oración del Padre Nuestro, propia de la comunidad de los hijos de Dios. En efecto, los niños renacidos en el bautismo reciben la plenitud del don del Espíritu en la confirmación y participan en la eucaristía, aprendiendo lo que significa dirigirse a Dios llamándolo “Padre”.
Al final de estas catequesis sobre el Bautismo, repito a cada uno de vosotros la invitación que expresé en la exhortación apostólica Gaudete et Exsultate: “Deja que la gracia de tu Bautismo fructifique en un camino de santidad. Deja que todo esté abierto a Dios y para ello opta por él, elige a Dios una y otra vez. No te desalientes, porque tienes la fuerza del Espíritu Santo para que sea posible, y la santidad, en el fondo, es el fruto del Espíritu Santo en tu vida (cf. Ga 5,22-23)”.

martes, 15 de mayo de 2018

Círculo de S. Pedro: Un apostolado que corresponde “a la llamada a la santidad” 12052018

Círculo de S. Pedro: Un apostolado que corresponde “a la llamada a la santidad”

Discurso del Papa Francisco (Texto completo)
(ZENIT – 15 mayo 2018).- El Papa Francisco recibió en audiencia a los miembros del Círculo de San Pedro el pasado sábado, 12 de mayo de 2018, a las 11:50 horas, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico.
El Círculo de San Pedro, fundado en Roma en 1869 fue fruto del entusiasmo de los jóvenes de la alta burguesía y de las familias nobles romanas, que querían demostrar al mundo la fidelidad al Pontífice y defenderlo de los ataques anticlericales en aquel difícil momento de la historia del Papado.
Su actividad, organizada en varias Comisiones, se dirige a todos los sectores de la pobreza humana, intentando responder al reclamo de los necesitados, describen en su página web.
Actualmente esta Comisión distribuye unas 50.000 comidas al año en los tres comedores situados en varias zonas de la Ciudad. Con ocasión del Gran Jubileo del 2000, el Santo Padre quiso honrar al Círculo confiándole el encargo de distribuir, cerca de las cuatro Basílicas Patriarcales romanas, 500 comidas gratuitas cada día a los peregrinos pobres que llegaban a Roma para el Año Santo.
La Comisión “Asilos Nocturnos”, con 50 camas, concede a quien no lo tiene una cama y un asilo digno durante la noche.
A continuación ofrecemos el discurso que el Papa les dirigió durante el encuentro:
Discurso del Papa Francisco
¡Queridos socios del Círculo San Pedro!
Os saludo cordialmente y agradezco a vuestro presidente general, el duque Leopoldo Torlonia, sus palabras. Dirijo a cada uno mi agradecimiento por el servicio cotidiano a las personas más desfavorecidas de la ciudad. El Círculo de San Pedro desde muchos años es una hermosa realidad de asistencia y de ayuda para los pobres: un sarmiento de la rica y fecunda “vid” de la caridad, expresión de la “viña” eclesiástica de Roma. Vosotros os esforzáis por ser el rostro de una Iglesia que se extiende hacia los confines, que nunca se detiene, sino que camina para ir hacia los hermanos y hermanas que tienen hambre y sed de escucha, de intercambio, de proximidad, de solidaridad. ¡Os exhorto a seguir este camino!
En vuestra actividad, no os avergoncéis de la carne herida del hermano;  al contrario, en cada persona necesitada y que sufre descubrid el rostro de Cristo. Sed misioneros valientes de la caridad cristiana y no os canséis de atestiguar la misericordia y la bondad de Dios, volviéndoos instrumentos de consuelo para muchas personas frágiles y desesperadas.
Tenéis frente a vosotros el ejemplo de muchos santos de la caridad, ya beatificados o canonizados, pero dejaos animar también “por los signos de santidad que el Señor nos presenta a través de los más humildes miembros de ese pueblo que participa también de la función profética de Cristo, difundiendo su testimonio vivo sobre todo con la vida de fe y caridad” (Exhort.ap. Gaudete et exsultate, 8). Vuestro apostolado constituye una ocasión y un instrumento para corresponder a la llamada a la santidad que el Señor hace a cada uno de nosotros. A través de las obras de caridad, permitís  que la gracia recibida en el Bautismo fructifique  en un camino de santidad, que es el fruto de la acción del Espíritu Santo en nuestra vida.
Os doy también las gracias por el Óbolo de San Pedro, que recogéis en todas las iglesias como signo de vuestra participación a la solicitud del Obispo de Roma por las pobrezas de esta ciudad. Que vuestra apreciada actividad caritativa esté siempre sostenida por la oración y por la referencia constante a la Palabra de Dios, luz que ilumina nuestro camino. Os encomiendo al igual que a vuestros familiares y vuestra misión a la protección de la Virgen Santa, la Salus Populi Romani, y a la intercesión de San Pedro y de San Pablo. Os pido que sigáis sosteniendo mi ministerio también con la oración y os bendigo de todo corazón.
Gracias.
© Librería Editorial Vaticano

Santa Marta: “Nuestra vocación es vivir siendo amigos del Señor” 14052018

Misa en Santa Marta, 14 mayo 2018 © Vatican Media

Santa Marta: “Nuestra vocación es vivir siendo amigos del Señor”

El Papa ha recordado que “Él es siempre fiel”
(ZENIT – 14 mayo 2018).- “Nosotros hemos recibido este don como destino, la amistad del Señor. Ésta es nuestra vocación: vivir siendo amigos del Señor, amigos del Señor”.
El Papa Francisco ha utilizado estas palabras en su homilía de la Misa matutina celebrada en Santa Marta, este segundo lunes de mayo, día 14.
“Nuestro destino es ser amigos tuyos. Es un don que el Señor conserva siempre y Él es fiel a este don”, ha explicado el Santo Padre, quien ha reflexionado a partir de la Liturgia del día, en que aparece varias veces la palabra “suerte”.
“Él es fiel a la amistad”
Pero, muchas veces nosotros no somos fieles al Señor –ha matizado Francisco– y nos alejamos “con nuestros pecados, con nuestros caprichos”, pero “Él es fiel a la amistad”. Por lo tanto, Jesús, tal como lo recuerda el Evangelio del día (Jn 15,9-17), ya no nos llama “siervos” sino “amigos” y conserva esta palabra hasta el fin, porque es fiel. Incluso con Judas: la última palabra que le dirige, antes de la traición, es “amigo”. No le dice “vete”:
“Jesús es nuestro amigo –ha continuado el Papa–. Y Judas, como dice aquí, ha ido por su suerte nueva, por su destino que él ha elegido libremente, se ha alejado de Jesús. Y la apostasía es esto: alejarse de Jesús. Un amigo que se convierte en enemigo o un amigo que se vuelve indiferente o un amigo que llega a ser traidor”.
Nuestro destino
El Papa también ha hablado en su homilía de “apertura” y “destino”: “Todos nosotros, los cristianos, hemos recibido este don: la apertura, el acceso al corazón de Jesús, a la amistad de Jesús. Hemos recibido en suerte el don de tu amistad. Nuestro destino es ser amigos tuyos”.
Se trata –ha dicho el Pontífice– de una amistad que “hemos recibido en suerte, es decir, como destino”, como lo habían recibido Judas y Matías:
“Pensemos en esto, Él no reniega este don, no nos reniega, nos espera hasta el final. Y cuando nosotros, por nuestra debilidad, nos alejamos de Él, Él espera, Él espera, Él sigue diciendo: “Amigo, te espero. Amigo ¿qué quieres? Amigo, ¿por qué con un beso me traicionas?”. Él es fiel en la amistad y nosotros debemos pedirle esta gracia de permanecer en su amor, permanecer en su amistad, esa amistad que nosotros hemos recibido como don, en suerte, de Él”.