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domingo, 13 de noviembre de 2022

Un «llamado de Dios» le invitó a dejarlo todo por la Virgen de Fátima y la lleva por todo el país 12112022

 

Nicolás Verástegui trabajaba en una gran empresa de medicamentos

Un «llamado de Dios» le invitó a dejarlo todo por la Virgen de Fátima y la lleva por todo el país

La Virgen peregrina de Fátima en Perú.
Las Fuerzas Armadas de Perú rinden homenaje a la Virgen peregrina del apostolado "El Perú necesita de Fátima".

José María Carrera / Cari Filii

Un día cualquiera en el Perú de 1984, Nicolás, un niño de 10 años vio pasar a la Virgen de Fátima por las calles de su ciudad natal, Trujillo. El joven quedó admirado por la belleza de la imagen peregrina, que comenzó a cobrar relevancia en diversos puntos del país. Ocho años después, pasó por la céntrica iglesia de San Francisco, abarrotada por cientos de personas. Intrigado, preguntó qué congregaba a tantos fieles y supo que María estaba de nuevo en su ciudad. En aquel momento decidió dedicar su vida por completo a llevar la Virgen a los hogares y familias de todo el país.

En 1984, la Virgen Peregrina de Fátima comenzó su andadura en Perú y parece no tener fin. Desde entonces, ha visitado a más de 30.000 familias y 110.000 personas en cerca de 200 pueblos y ciudades de la costa, sierra y selva del Perú, habiendo participado en las visitas y recibido gracias y favores más de 400.000 personas.

Podría pensarse que esta desorbitada labor surge de una organización empresarial con cientos de voluntarios. La realidad es muy distinta. Los organizadores de El Perú necesita de Fátima son los responsables de esta labor, una campaña compuesta por tan solo once personas. Nicolás Verástegui es uno de ellos.

Verástegui ha atendido a CariFilii desde Trujillo (Perú), en plena campaña de la Virgen Peregrina. Es 3 de noviembre, ha dirigido un rosario público a las 10:00 de la mañana y se dispone a visitar a su familia acompañado de un joven sacerdote que vio nacer su vocación gracias a las imágenes de la Virgen.

La historia de Nicolás es un ejemplo de fe, confianza y devoción en la Virgen y en la Providencia.

La Virgen peregrina en un colegio.

Además de las propias casas, la Virgen Peregrina de 'El Perú necesita de Fátima' visita escuelas, centros penitenciarios o cuarteles militares. 

Trabajaba en una empresa de éxito: ahora vive "bajo la Providencia"

Como él mismo explica, antes de pertenecer a la campaña trabajaba en una gran distribuidora de medicamentos con una prometedora carrera empresarial por delante. Sin embargo, tras acudir a un retiro organizado por la campaña El Perú Necesita de Fátima fue consciente de que su misión en la vida era otra muy distinta.

"Entendí que era un llamado de Dios para dedicarme a esta labor y renuncié a la empresa aún teniendo muchas posibilidades de desarrollo. Me puse a entera disposición de la organización. Me costó aceptar pero ahora vivo bajo la Providencia", comenta.

Más de dos décadas después, continua su misión. Ha llevado a la Virgen por todos los rincones del país, desde el inmenso Amazonas hasta altitudes superiores a los 4.000 metros.

Virgen_Peregrina_en_Amazonas.

La Virgen peregrina cruzando el Amazonas para visitar los hogares más recónditos del Perú.

Su colaboración formal comenzó precisamente cuando en la Iglesia de San Francisco le dieron la oportunidad de inscribirse para recibir a la Virgen, proponiéndole además "un reto".

"El primero era reunir a 100 personas y la segunda, que todas deberían estar sentadas. Asumí el reto, tenía muchos amigos y vecinos y cada incitado tenía que llevar su silla", comenta entre risas. La realidad fue que no cabía tanta gente en su casa, y por difícil que parezca, escogió como lugar de recepción un campo de fútbol: "Mi sorpresa fue que no llegaron 100 personas… ¡Fueron más de 300!".

La misión, promover el Rosario y fortalecer la familia

Como detalla el portal de la organización Alianza de Fátima, las visitas de la Virgen consisten en peregrinaciones privadas a los hogares de Perú con el objetivo fundamental de "dar a conocer el mensaje de Fátima, promover el rezo del Santo Rosario y fortalecer la institución familiar" a lo largo y ancho del país.

Verástegui explica entre risas que en ocasiones le gustaría "tener el don de la bilocación como San Martín de Porres para poder atender todas las solicitudes". Por el momento, sus organizadores se conforman con disponer de cuatro imágenes peregrinas -réplicas de la Virgen de Fátima de 1,25 metros-, lo que en cierta manera les permite "estar en varios lugares a la vez recorriendo el Perú y visitando los hogares".

Pero ¿en qué consisten esas visitas a las que Verástegui ha entregado, literalmente, su vida? En primer lugar, llama la atención que no son visitas "a demanda". De hecho, informan que para recibir a la Virgen en los hogares es necesario haberlo solicitado previamente. Entre la fecha de la solicitud y la realización de la visita, hay un tiempo de espera que depende de la distancia a recorrer, los medios disponibles para ello y del número de familias en la lista de espera. En el caso de Lima hay un promedio de espera de uno a tres meses y las visitas son prácticamente a diario.

Una vez la imagen llega a los hogares, permanece en ellos durante una hora y media, en la que o bien unos pocos anfitriones o en ocasiones hasta cientos de personas pueden disfrutar de la presencia de la Virgen, escuchar explicaciones sobre las apariciones y el mensaje de Fátima, rezar el Santo Rosario y ser incluidos en las intenciones del mismo.

Nicolas_Verastegui.

Nicolás Verástegui es uno de los responsables de llevar a la Virgen Peregrina por todos los rincones de Perú.

¿Eres de perú y quieres que la Virgen visite tu casa? Pincha en este enlace.

Las visitas, sin embargo, no son la única ocupación de la campaña. También se celebra una Misa mensual y un Rosario los días 13 de cada mes y una religiosa carmelita ofrece sus oraciones de cada día por las intenciones de los voluntarios e inscritos, que además se encuentran entre los mil rosarios al año que llevan a cabo en la institución. También disponen de una publicación mensual, Tesoros de la Fe, así como un canal de YouTube y un boletín de WhatsApp y otras aplicaciones que llega diariamente a miles de personas.

Tras más de dos décadas al servicio de la Virgen María, Verástegui asegura que "es como si hubiese empezado ayer".

María, de la selva a la costa y de conventos a prisiones

"Es una buena señal que no sintamos el paso de los años, no lo vemos como algo pesado, al contrario, lo digo con mucha alegría", exclama. Durante más de 20 años, Verástegui ha sido testigo de multitud de conversiones, gracias y experiencias y ha recorrido un camino en el que, literalmente, les han "abierto las puertas en todos los lugares del Perú". Y no solo de los hogares: explica que también ha llevado el mensaje y las imágenes de la Virgen a conventos, hospitales, parroquias, cuarteles e incluso cárceles y centros de reclusión para jóvenes.

Virgen_peregrina_en un convento.

Nicolás Verástegui es tambien llamado 'el borriquito de la Virgen' por las religiosas, debido a su labor de trasladas a María por todo el Perú.

"Es impresionante como, cuando hacemos algo que nos gusta, el tiempo no pasa. Parece que empecé ayer y ya estoy preparando una nueva visita", explica en referencia a uno de los colegios que visitó el mes de octubre o a la actual de Trujillo.

Mientras habla con Cari Filii, Verástegui habla de visitas a escuelas, centros penitenciarios o viajes de cientos de kilómetros casi a diario como si fuesen costumbre. Como se desprende de su historia, llevar a la Virgen a cuestas no es cansado para él. De hecho es su vocación, y la vive feliz y agradecido junto con el equipo de El Perú Necesita de Fátima: "Me siento muy afortunado aunque inmerecedor de tal privilegio: ser el peregrino de Nuestra Señora, o quizás como una buena religiosa me dijo: `El borriquito´ de la Virgen".

Antes de despedirse, Verástegui rememora una de sus visitas a la selva del Perú marcada por largas caminatas bajo un sol abrasador para llevar a la Virgen a los fieles que lo solicitaron.

"Aún recuerdo las palabras de nuestro anfitrión: `Gracias por haber venido desde tan lejos. Nos han dado una inyección de fe´. Y eso es lo que pretendemos y buscamos, fortalecer los coágulos religiosos del país. Aún hay una mecha de fe que humea y hay que fortalecerla, hay que reforzar los ámbitos católicos porque eso será un avance frente a toda la orquestación anticristiana", concluye.

Artículo publicado originalmente en el portal mariano Cari Filii. 

viernes, 13 de mayo de 2022

La película «Fátima» llega a Amazon Prime: millones podrán escuchar su mensaje desde este 13 de mayo 13052022

 

El filme de Marco Pontecorvo recrea fielmente las apariciones de la Virgen

La película «Fátima» llega a Amazon Prime: millones podrán escuchar su mensaje desde este 13 de mayo

Escena de la película sobre Fátima
De izquierda a derecha en la foto, Francisco (Jorge Lamelas), Jacinta (Alejandra Howard) y Lucia (Stephanie Gil), en una escena de «Fátima».

Cari Filii

Este 13 de mayo y coincidiendo con la gran fiesta mariana llega una gran noticia para todos aquellas personas que quieran conocer mejor las apariciones de Fátima. Este viernes se estrena en Amazon Prime Vídeo Fátima, la película, la cinta dirigida por Marco Pontecorvo, y que relata fielmente la aparición de la Virgen a los tres pastorcitos e incluso el Milagro del Sol.

Amazon Prime Video es una de las mayores plataformas audiovisuales de contenido en streaming con cientos de millones de suscriptores, lo que podría llevar el mensaje de Fátima a miles de hogares, incluidos muchos no católicos.

Inspirada en los hechos ocurridos en Fátima durante la Primera Guerra Mundial, Fátima, la película está dirigida por Marco Pontecorvo (Tempo instabile con probabili schiarite), y protagonizada por Harvey Keitel (El Irlandés), Sônia Braga (Wonder), Goran Visnjic (Doctor Who), Joaquim de Almeida (Una vida a lo grande) y la española Stephanie Gil (El mejor verano de mi vida).

"La película tiene un mensaje universal de paz: la idea de que todos debemos cambiar nuestro comportamiento para terminar con la violencia y la guerra. Pero también es una historia humana acerca de una pequeña niña, la relación con su madre y cómo el cuestionamiento sobre la fe puede llevar a una fe aún mayor", explica el director de la cinta.

La cinta fue rodada en Portugal y narra la historia de Lucía y sus dos primos, Jacinta y Francisco, quienes presenciaron múltiples apariciones de la Virgen de Fátima. El día de su última visita, miles de creyentes presenciarán un milagro que será recordado hasta la actualidad.

Precisamente sobre el milagro del Sol, el director Pontecorvo aseguraba en una entrevista: “el Milagro del Sol lo presenciaron personas no creyentes y anticlericales, editores de periódicos, físicos. Hay muchos testimonios que afirman: ‘A pesar de que no creo, esto es lo que vi’. Decidí empezar por aquí. Algo, definitivamente, ocurrió. No sé cómo explicarlo, no soy físico. No sé si existe algún tipo de fenómeno en el aire que pueda hacer que el sol aparezca de modos distintos, dando vueltas y cambiando de color. Pero ese día era el 13, el día en el que se suponía iba a ocurrir un milagro. Por consiguiente, puedes no ser creyente, ¡pero hay demasiadas coincidencias!”.

“Creo que hemos conseguido algo que es creíble. Si no eres creyente, puedes pensar que es un fenómeno atmosférico que hace que el sol se mueva, gire y todo lo demás. Pero luego ves que hay demasiadas coincidencias, por lo que empiezas a creer. ¿Por qué ese día había algo frente al sol? ¿Por qué dejó de llover en ese instante? Y todo se secó rápidamente, el cabello y los vestidos de las personas presentes. Por lo tanto, sí, creo que sucedió un milagro”, añadía el director.

Del mismo modo, Pontecorvo explicaba cómo quiso reflejar a María: “era una mujer real. Quiero imaginármela así, creo que es mejor para nosotros y para los niños también. No tiene por qué estar flotando o tener un aspecto regio o espiritual. Se puede ser regio y espiritual aunque vayas descalzo”.

Por otro lado, consideraba que “también la naturaleza tiene una enorme importancia en la película. Es una protagonista más. Lucía encuentra a Dios en la belleza de la naturaleza, igual que encuentra a la Virgen María en ella. La Virgen María es, en cierto modo, parte de la naturaleza porque tiene el mismo tipo de belleza natural y sencilla”.

“La niña es capaz de disfrutar de todo ello y creo que, sobre todo en esta época nuestra, es muy importante saber disfrutar de las pequeñas cosas que Dios nos da a través de la naturaleza. Ella mira más allá, puede ir a otro nivel al que ninguno de nosotros puede llegar, pero sería importante para todos que diéramos ese paso”, agregaba.

Publicado originariamente en la web de Cari Filii

La encina de Fátima, el arma del rosario... y una bella historia del árbol con fama de sagrado

 

Gloria Riva, religiosa experta en arte, explica por qué la Virgen se apareció en ese arbusto

La encina de Fátima, el arma del rosario... y una bella historia del árbol con fama de sagrado

¿Fue casualidad que la Virgen se apareciese precisamente en lo alto del arbusto de una encina?
¿Fue casualidad que la Virgen se apareciese precisamente en lo alto del arbusto de una encina?

ReL

La Virgen de Fátima se apareció a San Francisco Marto y Santa Jacinta Marto y a Sor Lucia Dos Santos sobre una encina. ¿Por qué fue esto así? La pregunta es pertinente porque la encina es un árbol cargado de significación simbólica, tal como explica Sor Gloria Riva en un artículo publicado en Avvenire bajo el título "La encina de Fátima y el arma del Rosario" y que recoge y traduce Cari Filii News (los ladillos son de ReL):


Sor Gloria Riva tiene un blog en Avvenire donde, entre otras cosas, extrae lecciones teológicas de las grandes obras de la pintura clásica.

La Virgen María se apareció en 1917 a los pastores de Fátima sobre un Quercus ilex, comúnmente llamado encina. La simbología de este árbol hunde sus raíces en la antigüedad. Para los griegos la encina era, en general, el árbol sagrado dedicado a Júpiter. Debido a su longevidad y robustez, siempre fue considerado parábola de la eternidad.

En lo concreto, en cambio, la encina estaba asociada a la desventura: su follaje umbroso, con las frondas siempre verdes, hacía que los bosques de encinas fueran impenetrables; de ahí su reputación de planta funesta.

Bella historia sobre la Cruz
Pero no es así para la cristiandad que, al contrario, le regala a la encina un papel sin precedentes. Se narra cómo, tras la condena a muerte de Cristo, todos los árboles se negaron a ofrecer su madera para fabricar la cruz. Bajo los golpes de los leñadores y los carpinteros todas las maderas se rompían en pedazos.

La encina fue el único árbol que no se rebeló porque comprendió que Cristo, con la cruz, redimiría al mundo y salvaría a la creación de la caducidad de la muerte. No es casualidad que San Egidio, tercer compañero de San Francisco de Asís, en sus visiones en que aparecía el Salvador, éste estaba junto a una encina, símbolo del crucifijo.


San Egidio (o San Gil): en sus éxtasis veía con frecuencia a Cristo crucificado.

Se comprende mejor por qué la Virgen María se apareció a los tres pastorcillos de Fátima sobre este árbol. El anuncio de la Virgen se sitúa dentro de la gran obra de salvación que Cristo lleva a cumplimiento en la cruz, y que se debe actuar en la historia a través del cuerpo místico de la Iglesia.

Aparición cristiana... por si alguien lo duda
A pesar de la homonimia entre la Fátima portuguesa y la única hija de Mahoma, los símbolos que rodean a la Virgen durante la aparición indican claramente que es una aparición cristiana. De hecho, entre los árboles citados en el Corán no se encuentran ni la encina ni el más genérico roble, mientras que son numerosas las obras de arte que representan a la Virgen encima o junto a este árbol.


Rafael, Sagrada Familia del Roble.

Una de las más famosas es la Sagrada Familia del roble, de Rafael, en la que San José, pensativo, se apoya en las ruinas de un templo pagano (ya caído), mientras que la Virgen está sentada delante de un roble, con San Juan Bautista niño entregándole el pergamino del Ecce Agnus Dei a Cristo, indicando así, con la complicidad del roble, el destino que abrazaría el Mesías.

Un cuadro para un Rosario en expansión
Pero la imagen más sugestiva que vincula, con gran anticipación, las apariciones de Fátima al arte es la Virgen del árbol seco, obra de Petrus Christus, artista holandés del siglo XV.


Petrus Christus, Virgen del árbol seco.

Aquí María aparece sobre un árbol espinoso, el mismo sobre el que estaba el Salvador para llevarnos a la gloria, y lleva en brazos a Cristo Niño, cuyo cuerpo está cubierto con el paño blanco de la resurrección. Jesús le entrega a su Madre el fruto de su Pasión, que volverá a abrir a la humanidad el jardín donde se halla el árbol de la vida. Ese fruto que los progenitores habían robado ahora nos lo regala Cristo por la gracia.

Hay quince letras que cuelgan de las ramas secas del árbol, referencia a los 150 Ave María que formaban el Santo Rosario antes de la introducción de los Misterios Luminosos. La difusión del Rosario en Europa data de 1475, mientras que el cuadro de Petrus Christus es de 1465. Con diez años de antelación, este artista propone a los fieles ese arma de salvación que también la Virgen de Fátima, quinientos años más tarde, indicará como instrumento para vencer el drama de la descristianización del mundo contemporáneo.

Traducción de Helena Faccia Serrano.

miércoles, 13 de mayo de 2020

El santuario de Fátima, sin fieles en su gran fiesta: cómo acompañar a la Virgen este 13 de mayo 12052020

El santuario de Fátima, sin fieles en su gran fiesta: cómo acompañar a la Virgen este 13 de mayo

El santuario de Fátima estará este miércoles sin los miles de peregrinos que abarrotan el lugar cada año
El santuario de Fátima estará este miércoles sin los miles de peregrinos que abarrotan el lugar cada año
Por primera vez desde la festividad de la Virgen de Fátima se celebrará este miércoles 13 de mayo sin la presencia de peregrinos debido a la pandemia de coronavirus. Sin embargo, las autoridades religiosas animan a todos los fieles a acompañar a la Virgen a través de internet.
Aunque Portugal ha sido un ejemplo en toda Europa a la hora de controlar el coronavirus, las misas no se podrán celebrar con fieles hasta el 30 de mayo. Sin embargo, en el proceso de desconfinamiento sí que se puede ya acudir a rezar de manera individual a los templos.
Fátima, sin peregrinos en su gran fiesta
Sin embargo, ante el temor de que “un número impredecible” de católicos acudiera al santuario de Fátima este miércoles a título individual en este momento de riesgo pandémico, el cardenal Marto decidió que finalmente esta fiesta se celebrase sin público.
Tal y como recoge Cari Filii News, el obispo de Fátima afirmó haber tomado esta decisión en nombre de la prudencia para evitar el riesgo de contagios. “Según lo planeado, en conjunto con las autoridades civiles, las celebraciones del 12 y 13 de mayo de este año no pueden contar con la presencia física de los peregrinos y serán transmitidas por los medios y los medios digitales”, indicó el purpurado.
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De este modo, el coronavirus ha provocado que este aniversario de la aparición de la Virgen a los pastorcitos en Fátima deba desarrollarse de manera “atípica” aunque no por ello dejará de celebrarse.
Las celebraciones, a través de internet
Desde el Santuario de Fátima anuncian que las celebraciones comenzarán en la “capelinha” el día 12 a las 21.30 horas con el lucernario, el Rosario y la procesión de las antorchas siendo retransmitido por la propia web del santuario portugués. Allí habrá también una celebración de la Palabra después de la cual la imagen de la Virgen regresará a las Capilla de las Apariciones.
El día 13 de mayo el Rosario comenzará a las 9:00 de la mañana en el Capelinha y a las 10:00 se celebrará la Misa por la solemnidad de Nuestra Señora de Fátima, presidida por el cardenal António Marto, obispo de Leiria-Fátima. Igualmente, la ceremonia se podré seguir desde cualquier parte del mundo desde la web del santuario.
fatima-santuario
“Este es un momento doloroso: el Santuario existe para acoger a los peregrinos y no poder hacerlo es motivo de gran tristeza; pero esta decisión también es un acto de responsabilidad para con los peregrinos, defendiendo su salud y su bienestar”, ha explicado Carlos Cabecinhas, rector del Santuario de Fátima en un mensaje dirigido a todos los peregrinos.
Una peregrinación diferente
Tomar esta decisión dolorosa ahora significa tratar de crear condiciones para que podamos reanudar las peregrinaciones a este lugar lo antes posible“, subraya.
“No podemos contar con vuestra presencia física, pero nos gustaría poder contar con vosotros. Porque no es solo una peregrinación con los pies, sino también con el corazón, les sugerimos que hagan con nosotros una peregrinación a través del corazón: una peregrinación por etapas, una peregrinación en la que el camino no es físico, si no interior”, añadía el padre Carlos Cabecinhas.
 El mensaje termina con un llamamiento: “Oremos a la Señora del Inmaculado Corazón -Nuestra Señora del Rosario de Fátima- también pidiendo la intercesión de los Santos Pastorcitos, para que podamos reunirnos nuevamente, pronto, para celebrar con alegría nuestra fe y para rezar juntos, en este Santuario, por nosotros y por la humanidad entera”.

Bienaventurada Virgen María de Fátima (13 de marzo)


Bienaventurada Virgen María de Fátima

fecha: 13 de mayo
país: Portugal
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: Nuestra Señora la Bienaventurada Virgen María de Fátima, en Portugal. En la localidad de Aljustrel, la contemplación de la que, en el orden de la gracia, es nuestra Madre clementísima, suscita en muchos fieles, no obstante las adversidades, la oración por los pecadores y la profunda conversión de los corazones.

Era el año de 1916. La guerra se había extendido sobre Europa y, hacía apenas unos meses que Portugal se hallaba mezclado también en la lucha, cuando tres pequeños campesinos portugueses del interior se encontraron de pronto, en una de las colinas áridas que rodean a Fátima, con una figura resplandeciente que les dijo: «Soy el Ángel de la Paz». Durante aquel mismo año, vieron otras dos veces la misma aparición. Los exhortó a «ofrecer constantes plegarias y sacrificios». «Sobre todo, les dijo, aceptad y soportad con sumisión los sufrimientos que el Señor os envíe». Los pastores: Lucía de 9 años, Francisco de 8, y Jacinta de 6, guardaron silencio respecto a estas visiones. No sospechaban que eran como la preparación para un encuentro más importante. La presencia del ángel, aunque los llenaba de gozo, los dejaba azorados, llenos de confusión: «Me gusta mucho ver al Ángel, comentó un día Francisco, pero lo malo es que, después no podemos hacer nada. Yo no puedo ni andar, no sé lo que me sucede».
El 13 de mayo de 1917, fue distinto el estado de ánimo que les produjo la aparición de una «Señora toda de blanco, más brillante que el sol», a cuya aparición habían precedido dos relámpagos, y que resplandecía en lo alto de un arbusto de la sierra. «¿De dónde viene Vuestra Merced?», preguntó Lucía. «Vengo del cielo». Les pidió en seguida que regresaran al mismo lugar durante seis meses seguidos, los días trece.
«¿Deseáis ofreceros a Dios para soportar todo el sufrimiento que a Él plazca enviaros, como un acto de reparación por los pecados con que Él es ofendido y para pedir por la conversión de los pecadores?», inquirió la aparición posteriormente. «Sí queremos». Los niños quedaron llenos de «una paz y una alegría expansiva», cuando la Señora se alejó. «Ai, que Senhora tâo bonita» repetía Jacinta. Lucía les recomendó a sus primos que no dijeran lo que habían visto; pero Jacinta, la más alegre y comunicativa de los tres, no pudo ocultar su alegría y lo contó a su madre. Cuando los rumores llegaron a casa de Lucía, la madre y los hermanos de ésta se mostraron totalmente escépticos. Pensaron que todo era un invento de los tres niños. Para el 13 de junio de 1917, los tres niños habían comprendido rápidamente el sentido redentor del sufrimiento. La Señora les había pedido sacrificios y ellos, durante ese mes, se dedicaron a buscarlos con empeñoso entusiasmo. La comida que recibían en sus casas para llevar al campo, la entregaban a los pobres y se contentaban después con raíces y frutas silvestres. El hambre, la sed, las burlas de los que no creían en la aparición, los ofrecían, como la Señora lo había pedido, por la conversión de los pecadores. Ese 13 de junio, mientras Fátima celebraba a San Antonio, el patrono de su iglesia, unas 50 personas se reunieron alrededor de los niños en Cova da Iría a esperar la llegada de la Señora. Al mediodía, dijo Lucía con voz fuerte: «Jacinta, allá viene nuestra Señora. Ahí está la luz». A los asistentes les pareció oír «como una voz muy apagada», pero nada pudieron entender. La Señora dijo que Jacinta y Francisco irían pronto al cielo, que Lucía permanecería más tiempo aquí abajo para ayudar a establecer la devoción al Corazón de María. Como lo había hecho en la primera ocasión, al despedirse, la Señora abrió las manos, de ellas brotaron rayos de luz que rodearon a los niños. En esa luz «nos veíamos como sumergidos en Dios», escribió después Lucía.
Era el 13 de julio de 1917. Lucía estuvo a punto de no acudir a la cita. El padre Ferreira, párroco de Fátima, había aventurado la opinión de que se trataba, tal vez, de un engaño diabólico. Además, continuaba la oposición en casa de la niña. Pero, aquella mañana, sus primos lograron persuadirla y fue con ellos a la que sería una de las más largas conversaciones con la Señora. Les fue prometido que en octubre se realizaría un milagro para demostrar la verdad de las apariciones. Cuando la Señora extendió sus manos y los niños se sintieron rodeados del resplandor celestial, vieron abierta la tierra y dentro, «un mar de fuego . . . los demonios y las almas como si fueran carbones al rojo vivo...» La Señora les pidió la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón de María y la Comunión de reparación, cinco primeros sábados en otros tantos meses. Añadió: «cuando recéis el Rosario, decid después de cada misterio: ¡Oh Jesús mío, perdónanos y líbranos del fuego del infierno! Atrae todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas». Al terminar, les comunicó el secreto que llegó a ser uno de los puntos importantes de la tradición de Fátima, cuya última parte se reveló en el año 2000. La multitud que los rodeaba sólo había visto descender una especie de nubécula sobre la carrasca, el arbolillo de las apariciones, y escuchado un murmullo sordo, durante la visión.
Así llegó el 13 de agosto de 1917. La visión del infierno que les fue concedida a los niños había despertado en ellos un anhelo incontenible de oración y penitencia. El anticlerical administrador de Ourem, empeñado en combatir la fama creciente de las apariciones, les brindó una oportunidad de ofrecer padecimientos. Con engaños, los alejó de Fátima y logró impedir que asistieran a la cita del 13 de agosto. Viendo que los interrogatorios no daban resultado, los encerró en una celda común con los malhechores de la cárcel. Y, en un último esfuerzo dramático por atemorizarlos, afirmó que los haría hervir en aceite, uno por uno. Se llevaron a Jacinta, luego a Francisco y, cuando Lucía esperaba ser arrojada en un caldero, se encontró con sus primos, a quienes creía muertos. No habiendo obtenido ni una retractación, ni la confesión del secreto, el administrador acabó por soltarlos. Una muchedumbre numerosa había esperado inútilmente la aparición de aquel mes. Pero, los niños pudieron ver a la Señora, cuando se les apareció y renovó sus advertencias y peticiones.
Gran parte de la prensa de Portugal se había lanzado contra las apariciones, antes del 13 de septiembre de 1917, sin embargo, para esta ocasión se reunió una muchedumbre mucho mayor, con peregrinos venidos de todas las partes del país. Iba a ser la más breve de todas las apariciones. Apenas un momento de conversación: «...continuad rezando el Rosario...» insistió nuestra Señora. El 13 de octubre de 1917: Nuestra Señora había dicho que en ese día se llevaría a cabo un milagro para demostrar la veracidad de las apariciones y los niños así lo habían anunciado. A pesar del frío y de la lluvia, que desde la tarde anterior comenzó a caer, a través de los caminos enlodados de la sierra llegaron más y más peregrinos hasta aquel rincón casi incomunicado del resto de Portugal. Aproximadamente 70.000 personas habían venido a presenciar el milagro de Fátima.
Los familiares y vecinos de Lucía estaban atemorizados. Si el milagro no se verificaba, ¿cómo iba a reaccionar aquella multitud defraudada? Al mediodía, después de una espera tensa por parte de la multitud arrodillada bajo la lluvia, la Señora se presentó ante los niños: «Quiero decirte que construyan aquí, en mi honor, una capilla. Soy la Virgen del Rosario. Que continúen rezando el rosario todos los días...» La multitud no vio a la Señora, pero asistió a un espectáculo sobrecogedor: oyó a Lucía gritar: «mirad el sol». Las nubes se abrieron de pronto y apareció el sol como un gran disco de plata al que, aunque brillante como cualquier sol, se podía mirar directamente sin cerrar los ojos y con una satisfacción única y deliciosa. Esto sólo duró un momento. Mientras lo contemplaban, la gigantesca bola comenzó a "danzar": esta fue la palabra que todos los observadores aplicaron al fenómeno. Giró rápidamente. Se detuvo. Volvió a girar con más fuerza. Como un prisma gigantesco cubrió el cielo y la tierra con franjas de colores. «Girando locamente bajo esta apariencia, por tres veces, la ígnea esfera pareció temblar, estremecerse y después arrojarse precipitadamente en zigzag hacia la multitud». Cuando todo terminó, la muchedumbre estaba conmovida y convencida por completo de la verdad de las apariciones. Incluso periodistas no creyentes afirman haber visto el fenómeno.
Antes de que pasaran tres años, Francisco y Jacinta habían muerto ya, como se los había dicho la Señora y ellos lo habían dado a conocer, fueron beatificados por SS. Juan Pablo II el 13 de mayo del año 2000. Lucía fue religiosa de las Hermanas de Santa Dorotea desde 1925, puso por escrito el «secreto de Fátima» en 1944 y lo confió a la Santa Sede. Falleció el 13 de febrero del 2005, a los 98 años de edad. La carrasca, la humilde encina de la sierra sobre el que Nuestra Señora se mostró, ha desaparecido hacia 1930: los fieles lo cortaron, rama a rama, para llevarlas como reliquia. En su lugar, en la tierra reseca de la colina, ha brotado una basílica enorme a la «Señora Blanca» que vino a este rincón portugués a pedir oraciones y sacrificios para la conversión de los pecadores, a la Señora que insistió una y otra vez en el rezo del Rosario y pidió que consagraran a su Corazón Inmaculado a esa potencia misteriosa que en 1917 apenas surgía: Rusia.
El tema del «Secreto de Fátima» es demasiado extenso para tratarlo aquí, y no corresponde propiamente a este contexto hagiográfico. El sitio Corazones.org tiene un excelente monográfico sobre el tema, cuya lectura recomendamos a todos los que estén interesados en profundizar en ese aspecto de Fátima. El presente artículo sobre las apariciones corresponde íntegramente al del Butler, excepto las necesarias actualizaciones sobre la beatificación de los niños, la muerte de Sor Lucía, etc. No debería tener que aclararse, pero a lo mejor a alguien viene bien que lo hagamos: no hay obligación por parte de los creyentes en creer en ninguna aparición privada de la Virgen, ni de los santos, etc. ni ninguna obligación en creer en ninguna revelación privada. Quienes creemos en esta o aquella aparición lo hacemos porque nos parece convincente, y porque vemnos en ella la misma direccción del camino de la fe que lleva la fe que ya poseemos, y la revelación pública que sí estamos, como creyentes, necesitados de creer. Como dijo en su momento el actual Papa, cuando era Prefecto del Santo Oficio y el preguntaron por qué no se publicaba el «tercer secreto»: «El Santo Padre juzga que no añadiría nada a lo que un cristiano debe saber por la Revelación». Nótese lo prudente que es el lenguaje utilizado por el Martirologio, que en esta fecha, en al que ocurrieron las apariciones, el elogio no habla de ninguna aparición sino de la «contemplación de la que, en el orden de la gracia, es nuestra Madre clementísima, suscita en muchos fieles, no obstante las adversidades, la oración por los pecadores y la profunda conversión de los corazones.»
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_1598