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sábado, 25 de abril de 2020

La Aparición de San Miguel Arcángel en Roma. 25042020

La Aparición de San Miguel Arcángel en Roma.

Defiéndenos en la batalla...

La Aparición de San Miguel Arcángel.
La Aparición de San Miguel Arcángel.
La Aparición de San Miguel Arcángel en Roma. 25 de abril.
San Gregorio de Tours (17 de noviembre) cuenta que en 590 una terrible peste asolaba Roma y alrededores. El nuevo papa, San Gregorio Magno (12 de marzo y 3 de septiembre, elección papal) ordenó que para implorar misericordia a Dios, todos los clérigos, religiosas y seglares de Roma elevasen súplicas incesantes al Altísimo. Así, distribuyó a los fieles según las diaconías o distritos romanos: el papa, sus presbíteros y diáconos en la iglesia de Santos Cosme y Damián, los monjes en la iglesia de Santos Gervasio y Protasio, y las monjas en la basílica de Santos Marcelino y Pedro. Los niños fueron situados en la iglesia de los santos mártires Juan y Pablo, las viudas se congregaron en la iglesia de Santa Eufemia y los casados en la basílica de San Clemente. Cada grupo estaría acompañado por los presbíteros de cada distrito, que entonarían los salmos penitenciales. Así, turnándose y sin cesar, estos grupos orarían y harían ayuno durante tres días. Al cabo, todos irían en procesión penitencial hasta la Basílica de Santa María la Mayor, para implorar el auxilio de la Madre de Dios, tan efectivo siempre. Podéis imaginaros que impresionante liturgia sería esta. Pasaron los tres días, cuando el día 25 de abril, a las tres de la tarde, cada sección salió de su recinto llorando y demandando piedad a lo alto, cuando al tomar el puente sobre el río Tíber, se vio aparecer sobre el mausoleo de Adriano al ángel Miguel, con una espada de fuego en alto. El ángel, con gesto solemne, envainó la espada, dando a entender que la plaga cesaba por la súplica confiada del pueblo.

El 29 de septiembre 610 el papa Bonifacio IV consagró definitivamente aquel sitio dedicándolo a San Miguel, llamándose desde entonces y hasta hoy "Castel Sant'Angelo". Ese día con el tiempo, sería la fiesta de San Miguel Arcángel. En el museo del Capitolio puede verse una piedra con una huella que, supuestamente, sería la del santo arcángel. Todo lo recoge, como dije, Gregorio Turolense, que dice haberlo escuchado de la misma boca de un diácono romano que estuvo allí presente en el milagro.

Otras apariciones famosas de San Miguel: en Monte Gargano (8 de mayo), en Honaz (6 de septiembre), en Colosas (19 de septiembre), en Tlaxcala, México (25 de abril), en Mont Saint-Michel, Francia (16 de octubre) y en Aralar, España.

A 25 de abril además se celebra a
San Ermin de Lobbes, ermitaño.
Santa Franca de Visalta, abadesa cisterciense.

viernes, 6 de septiembre de 2019

La Aparición de San Miguel en Honaz. (6 de septiembre)

La Aparición de San Miguel en Honaz.

Una profecía, una fuente y un ángel protector.

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Aparición de San Miguel.
Aparición de San Miguel.
La Aparición de San Miguel en Honaz. 6 de septiembre.

La leyenda cuenta que predicaban por Asia Menor San Juan Evangelista (27 de diciembre y 6 de mayo, Ante Portam Latinam) y San Felipe Apóstol (28 de febrero, 3 y 11 de mayo; 11 de octubre, Iglesias Orientales; 14, Iglesia Armenia, y 18 de noviembre, Iglesia copta), cuando llegaron a Chonae (actual Honaz, cerca de Colosas), donde hallaron gran receptividad al mensaje de Cristo, alcanzando numerosas conversiones. Por ello, antes de irse, San Juan profetizó que el lugar sería santificado por el arcángel San Miguel (29 de septiembre; 25 de abril, aparición en Roma y en Tlaxcala; 6 de septiembre, aparición en Honaz; 19 de septiembre, aparición en Colosas, 8 de mayo,"in Monte Gargano"; 16 de octubre, aparición en Mont Saint-Michel), y que surgiría una fuente de aguas curativas, por medio de la cual se mostraría la gloria y el poder de Dios.

Y no mucho tiempo tiempo después, aún en el siglo I, se verificó la profecía apostólica: brotó una fuente cerca de la población, y esa misma noche un pagano que vivía en Laodicea y tenía una hija sordomuda, soñó que San Miguel le indicaba que debía llevar a la niña y bañarla en la fuente. Y allá se fue el hombre, con gran acompañamiento de familiares y curiosos. Al llegar a la fuente, los cristianos le dijeron que debía invocar a la Santísima Trinidad y a San Miguel. Lo hizo así, a la vez que sumergía a su hija en la fuente. La niña salió del agua por su propio pie, perfectamente curada del oído y el habla. Ante tal portento se bautizó con toda su familia y construyó una iglesia en honor de Cristo y San Miguel, estableciéndose en ella San Arequipo (6 de septiembre), un presbítero ordenado por los apóstoles y que murió con 60 años dedicado a sus fieles.
Pasó el tiempo y ocurrían cada día muchas curaciones y conversiones, por lo que los paganos, envidiosos y viendo que mucho daban de lado a los ídolos, idearon desviar el gran caudal de la fuente, para que arrasara la iglesia y poner en duda el poder del dios predicado por la nueva fe cristiana. Así lo hicieron, pero ocurrió el milagro: cuando las aguas turbulentas amenazaban con inundación, se apareció con gran majestad el arcángel Miguel que, con un rayo hizo caer una roca que desvió el caudal del agua. Esta memoria de San Miguel consta en la Iglesia Griega desde el siglo VIII.

A 6 de septiembre además se celebra a San Cagnoald, obispo.