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domingo, 14 de marzo de 2021

Santa Matilde de Sajonia, viuda

 

Santa Matilde de Sajonia, viuda

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fecha: 14 de marzo
n.: c. 895 - †: 968 - país: Alemania
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

Elogio: En Quedlinburg, en Sajonia, santa Matilde, esposa fidelísima del rey Enrique I, la cual, conspicua por la humildad y la paciencia, se dedicó a aliviar a los pobres y a fundar hospitales y monasterios.

refieren a este santo: San Bruno de Colonia




Matilde era descendiente del célebre Widukind, capitán de los sajones en su larga lucha contra Carlomagno, como hija de Dietrich, conde de Westfalia, y de Reinhild, vástago de la real casa de Dinamarca. Cuando la niña nació, en el año 895, fue confiada al cuidado de su abuela paterna, la abadesa del convento de Erfurt. Allí, sin apartarse mucho de su hogar, Matilde se educó y creció hasta convertirse en una jovencita que sobrepasaba a sus compañeras en belleza, piedad y ciencia, según se dice. A su debido tiempo se casó con Enrique, hijo del duque Otto de Sajonia, a quien llamaban «el cazador». El matrimonio fue excepcionalmente feliz y Matilde ejerció sobre su esposo una moderada, pero edificante influencia. Precisamente después del nacimiento de su primogénito, Otto, a los tres años de casados, Enrique sucedió a su padre en el ducado. Más o menos a principios del año 919, el rey Conrado murió sin dejar descendencia y el duque fue elevado al trono de Alemania. No cabe duda de que su experiencia de soldado valiente y hábil le resultó muy útil, puesto que su vida fue una lucha constante en la que triunfó muchas veces de manera notable.

El mismo Enrique y sus súbditos atribuyeron sus éxitos, tanto a las oraciones de la reina, como a sus propios esfuerzos. Esta seguía viviendo en la humildad que la había distinguido de niña; en el palacio real llevaba la existencia de una religiosa. A sus cortesanos y a sus servidores, más les parecía una madre amorosa que su reina y señora; ninguno de los que acudieron a ella en demanda de ayuda quedó defraudado. Su esposo rara vez le pedía cuentas de sus limosnas o se mostraba irritado por sus prácticas piadosas, con la absoluta certeza de su bondad y confiando en ella plenamente. Después de veintitrés años de matrimonio, el rey Enrique murió de apoplejía, en 936. Cuando le avisaron que su esposo había muerto, la reina estaba en la iglesia y ahí se quedó, volcando su alma al pie del altar en una ferviente oración por él. En seguida pidió a un sacerdote que ofreciera el santo sacrificio de la misa por el eterno descanso del rey y, quitándose las joyas que llevaba, las dejó sobre el altar como prenda de que renunciaba, desde ese momento, a las pompas del mundo.

Habían tenido cinco hijos: Otto, más tarde emperador; Enrique el Pendenciero; san Bruno, posteriormente arzobispo de Colonia; Gerberga que se casó con Luis IV, rey de Francia y Hedwig, la madre de Hugo Capeto. A pesar de que el rey había manifestado su deseo de que su hijo mayor, Otto, le sucediera en el trono, Matilde favoreció a su hijo Enrique y persuadió a algunos nobles para que votaran por él; no obstante, Otto, resultó electo y coronado. Enrique no aceptó de buena gana renunciar a sus pretensiones y promovió una rebelión contra su hermano, pero fue derrotado y solicitó la paz. Otto lo perdonó y, por la intercesión de Matilde, le nombró duque de Baviera. La reina llevó desde entonces una vida de completo auto-sacrificio; sus joyas habían sido vendidas para ayudar a los pobres y era tan pródiga en sus dádivas, que dio motivo a críticas y censuras. Su hijo Otto la acusó de haber ocultado un tesoro y de malgastar los ingresos de la corona; le exigió que rindiera cuentas de todo cuanto había gastado y envió espías a vigilar sus movimientos y registrar sus donativos. Su sufrimiento más amargo fue descubrir que Enrique, su favorito, instigaba y ayudaba a su hermano en contra de ella. Lo sobrellevó todo con paciencia inquebrantable, haciendo notar, con un toque de patético humor, que por lo menos la consolaba ver que sus hijos estaban unidos, aunque sólo fuera para perseguirla. «Gustosamente soportaré todo lo que puedan hacerme, siempre que lo hagan sin pecar, si es que con ello se conservan unidos», se afirma que solía decir.

Para darles gusto, Matilde renunció a su herencia en favor de sus hijos y se retiró a la residencia campestre donde había nacido. Pero poco tiempo después de su partida, el duque Enrique cayó enfermo y comenzaron a llover los desastres sobre el Estado. El sentimiento general era que tales desgracias se debían al trato que los príncipes habían dado a su madre; Edith, la esposa de Otto, lo convenció para que fuera a solicitar su perdón y le devolviera todo lo que le habían quitado. Sin que se lo pidieran, Matilde los perdonó y volvió a la corte, donde reanudó sus obras de misericordia. Pero no obstante que Enrique había cesado de importunarla, su conducta continúo causándole gran aflicción. Nuevamente se volvió contra Otto y, posteriormente castigó una insurrección de sus propios súbditos en Baviera, con increíble crueldad; ni aun los obispos escaparon a su cólera. En 955, cuando Matilde lo vio por última vez, le profetizó su próxima muerte y lo instó a arrepentirse, antes de que fuera demasiado tarde. En efecto, al poco tiempo, murió Enrique y la noticia causó un dolor muy profundo en la reina que, roto el último vínculo que la ataba al mundo, se entregó por completo a sus obras piadosas. Emprendió la construcción de un convento en Nordhausen; hizo otras fundaciones en Quedlinburg, en Engern y también en Poehlen, donde estableció un monasterio para hombres. Es evidente que Otto jamás volvió a resentirse porque su madre gastara los ingresos en obras religiosas, pues cuando él fue a Roma para ser coronado emperador, dejó el reino a cargo de Matilde.

La última vez que Matilde tomó parte en una reunión familiar fue en Colonia, en la Pascua de 965, cuando estuvieron con ella el emperador Otto «el Magno», sus otros hijos y nietos. Después de esta reaparición, prácticamente se retiró del mundo, pasando su tiempo en una u otra de sus fundaciones, especialmente en Nordhausen. Cuando se disponía a tratar ciertos asuntos urgentes que la reclamaban en Quedlinburg, se agravó una fiebre que había venido sufriendo por algún tiempo y comprendió que pronto iba a llegar su último momento. Envió a buscar a Richburga, la doncella que la había ayudado en sus caridades y que era abadesa en Nordhausen. Según la tradición, la reina procedió a hacer una escritura de donación para todo lo que hubiera en su habitación, hasta que no quedó nada más que el lienzo de su sudario. «Den eso al obispo Guillermo de Mainz -que era su nieto-, él lo necesitará primero que yo». En efecto, el obispo murió repentinamente, doce días antes de que ocurriera el deceso de su abuela, acaecido el 14 de marzo de 968. El cuerpo de Matilde fue sepultado junto con el de su esposo, en Quedlinburg, donde se la venera como santa desde el momento de su muerte.

El MGH, contiene el mejor texto de las dos biografías antiguas de Santa Matilde, la primera en Scriptores, vol. X, pp. 575-582; la más reciente en Scriptores, vol. IV, pp. 283-302. Pueden obtenerse mayores informaciones de otros historiadores y cronistas modernos. Véase también el Acta Sanctorum, marzo, vol. II; Die hl. Mathilde, de L. Clarus; Die Heiligenleben im 10 Jahrhundert, de L. Zopf; y Ste. Mathilde, de L. E. Hallberg.

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_881

viernes, 24 de abril de 2020

Santa María de Santa Eufrasia Pelletier, virgen y fundadora (24 de abril)


Santa María de Santa Eufrasia Pelletier, virgen y fundadora

fecha: 24 de abril
n.: 1796 - †: 1868 - país: Francia
canonización: 
B: Pío XI 30 abr 1933 - C: Pío XII 2 may 1940
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: En Angers, en Francia, santa María de Santa Eufrasia (Rosa Virginia) Pelletier, virgen, que para acoger piadosamente a las mujeres de vida descarriada, que ella denominaba «Magdalenas», fundó el Instituto de Hermanas del Buen Pastor.

Santa Rosa Virginia Pelletier nació en 1796, en la isla de Noirmoutier, frente a la costa de Bretaña, donde sus padres se habían refugiado cuando el levantamiento de La Vendée. En la escuela de Tours, Rosa oyó hablar del convento del Refugio, perteneciente a una congregación que san Juan Eudes habían fundado en 1641, para rescatar a las mujeres caídas y defender a las que se hallaban en peligro. La congregación se llamaba «Instituto de Nuestra Señora de la Caridad del Refugio» y tenía una casa en Tours. Rosa entró en el noviciado en 1814 y, unos once años más tarde, cuando tenía sólo veintinueve años, fue elegida superiora. De Angers le pidieron una nueva fundación, y la santa fue a esa ciudad a tomar posesión de una casa de refugio que existía desde hacía varios años y se llamaba «El Buen Pastor». El éxito que consiguió ahí fue tan maravilloso, que las gentes se opusieron a dejarla volver a su comunidad de Tours. Finalmente, al cabo de largas negociaciones, la madre Pelletier fue nombrada superiora de la nueva fundación.
Comprendiendo que inevitablemente surgirían dificultades si cada casa dependía de un obispo diferente y tenía su propio noviciado, como sucedía en el Instituto de Nuestra Señora de la Caridad, la madre Santa Eufrasia (como la llamaban las gentes) decidió centralizar la organización, fundar un noviciado único y hacer que se nombrara a una superiora general con poder de trasladar a las religiosas de una casa a otra, según las necesidades. A pesar de la oposición y del temor natural que le producía el ejecutar un cambio tan radical, la madre Pelletier defendió con firmeza ese medio de promover la causa por la que todas las religiosas trabajaban.
Sin perder un ápice de su humildad y de su respeto por la autoridad, la joven superiora (de la que una de sus admiradoras dijo que «tenía madera para gobernar un reino»), consiguió, con la ayuda de la providencia, fundar en Angers el nuevo Instituto del Buen Pastor. En 1835, llegó la aprobación pontificia. Los progresos de la congregación fueron muy rápidos y, las nuevas fundaciones hacían un bien inmenso en dondequiera. Cuando Santa Eufrasia murió, en 1868, la congregación contaba con 2760 religiosas y era ya conocida en todo el mundo. En sus múltiples pruebas y dificultades, que incluyeron acusaciones de espíritu de innovación, ambición personal y deseo de autoridad, Santa Eufrasia dio pruebas de fortaleza heroica y absoluta confianza en Dios. «Como he dado a luz a mis hijas en la cruz -dijo en cierta ocasión-, las quiero más que a mí misma. Mi amor tiene sus raíces en Dios y en el conocimiento de mi propia miseria, pues comprendo que a la edad en que hacen la profesión, yo no hubiese sido capaz de soportar tantas privaciones y un trabajo tan duro». Santa Eufrasia fue canonizada en 1940.
En francés existen dos biografías muy completas, ambas en dos volúmenes: la de Mons. Pasquier (1894) y la del canónigo Portáis (1895). G. Bernoville, que publicó la vida de la santa en 1946, aprovechó los documentos inéditos de las actas de beatificación. Más breves son las biografías escritas por E. Georges (1942) y H. Joly (1933, en la colección Les Saints). Una religiosa de la congregación publicó en 1933 una biografía en inglés. Redemption (1940), de G. F. Powers, es un buen relato de tipo popular. La biografía de A. M. Clarke se basa en las obras de Pasquier y Portáis.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_1359

jueves, 9 de abril de 2020

Santa María de Cleofás, viuda.(09042020)

Santa María de Cleofás, viuda.

Santa María de Cleofás.
Santa María de Cleofás.

De Cleofás, de Alfeo, o de Santiago, pero sobre todo de Cristo.

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Santa María de Cleofás, pariente de Cristo. 9 de abril, 11 (en Reims) y 25 de mayo (en Arlés).
Sobre María, la de Cleofás, el Evangelio nos da algunas pistas. Según Mateo 27, 56 y Marcos 15, 40, es "madre de Santiago y de José". La relación de esta María con la Santísima Virgen María tiene varias versiones. Es llamada "hermana", pero ya sabemos lo ambiguo que es en los Evangelios esta expresión, tanto que los mismos hijos de María y Alfeo son llamados hermanos de Jesús.
Una versión nos da la leyenda occidental de la "Santa Parentela", una leyenda tardía, datada en el siglo XII y ampliada y extendida en el XIV gracias a Santa Coleta de Corbie (6 de marzo). En esta corriente, María de Cleofás no solo sería medio hermana carnal de María, hija de Santa Ana (26 de julio) en su segundo matrimonio con San Cleofás (25 de septiembre y 30 de octubre), sino que además, al ser mujer de San Alfeo (24 de abril), que era hermano de San José, el círculo se cierra, siendo Cristo Jesús y los hijos de María y Alfeo (Judas, Simón, Santiago el Menor y José), primos hermanos. Lo mismo pasará con Santa María Salomé (9 de abril, 25 de mayo y 22 de octubre), hija de Santa Ana y su tercer marido, San Solas. Los hijos de la Salomé, Juan Evangelista y Santiago el Mayor serán primos de Cristo, llamándose "hermanos". Sin embargo, la "Historia de José el Carpintero", una obra árabe del siglo IV, Judas, Justo, Santiago el menor y Simón son hijos de San José en su primer matrimonio, siendo medio hermanos de Cristo. Otros relatos de la infancia de Cristo, como el "Evangelio de Tomás" siguen esta versión, y no aparecen como hijos de esta María de Cleofás, hermana de la Santísima Virgen. Sin embargo, esto contradice el Evangelio, que, como dije, dice expresamente que ella es madre de Santiago y José, hermanos del Señor.

Unas Actas ficticias, del siglo XIII, dice que, siendo viudas, María la de Cleofás y María Salomé acompañaron a la Virgen María desde la muerte de San José, por lo que sus hijos se criaron todos juntos. Se mencionan elementos reales del Evangelio, como que le acompañaron junto a la Cruz y fueron, como familiares que eran, a la sepultura el domingo de Pascua, sabiendo de primera mano la resurrección de Nuestro Señor. Y se mencionan elementos legendarios, como que al enterarse Salomé del martirio infructuoso de su hijo San Juan Evangelista (ante Portam Latinam), se fueron ambas a Roma, donde conocieron al papa San Clemente (23 de noviembre). Luego se retiraron a Veroli, cerca de Fronsinone, donde fallecieron dedicadas a la oración y el apostolado. En 1209 un joven habría tenido la “revelación" de la presencia del cuerpo de Santa María de Cleofás en una cueva de las cercanías. Fueron en procesión desde el monasterio de Casamare el abad y sus monjes y hallaron los huesos bajo una roca en la que estaba grabado "María, la Madre de Santiago está aquí". Otra versión dice que el mismo Santiago el Menor (3 de mayo) se habría aparecido al obispo de Veroli para indicarle el sitio del enterramiento. Y una tercera versión dice que fueron trasladados a Veroli por un cruzado en 1220. Probablemente esta última sea la más certera en cuanto a la presencia de las reliquias, pero tampoco asevera que sean auténticas.
Sin embargo, diversos sitios se dicen en posesión de las reliquias de María de Cleofás, en Italia, Turquía, Alemania, Portugal, España o Francia. De hecho, la tradición provenzal nunca mencionan esa estancia en Veroli, sino que hace a las Marías en la Provenza junto a Santa María Magdalena, donde habrían sido sepultadas. La versión española la hace pasar por España, Portugal, Inglaterra, junto a Santiago, para ir a parar luego a Veroli, pero este es un añadido aún más tardío, del siglo XVII. En Venecia se venera una cabeza de nuestra María de Cleofás, supuestamente llevado allí desde Constantinopla, donde ciertamente, también se venera un cuerpo desde el siglo VI.

Los ortodoxos la veneran especialmente el Tercer Domingo de Pascua, llamado "de las Miróforas", en el que hacen mención especial de las santas mujeres anunciadoras del Resucitado.

Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 9 de abril además se celebra a
Santa Waltrudis de Mons, abadesa.
Beata Margarita Rutan, virgen y mártir.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Santa Marie-Alphonsine Danil Ghattas, virgen y fundadora (25 de marzo)


Santa Marie-Alphonsine Danil Ghattas, virgen y fundadora

fecha: 25 de marzo
n.: 1843 - †: 1927 - país: Israel
otras formas del nombre: Maryam Sultanah Gattas
canonización: B: Benedicto XVI 22 nov 2009 - C: Francisco 17 may 2015
hagiografía: Abel Della Costa
Elogio: En Jerusalén, Isarel, santa Marie-Alphonsine Danil Ghattas, virgen, cofundadora de las Hermanas del Santo Rosario de Jerusalén de los Latinos.

El 15 de octubre de 1994, el papa Juan Pablo II proclamó las virtudes heroicas de Marie-Alphonsine, y el 22 de noviembre de 2009 fue beatificada en Nazaret: «El mérito le viene -dijo el Santo Padre- de haber fundado una congregación formada exclusivamente por mujeres del lugar, con el objetivo de la educación religiosa, la superación del analfabetismo y elevar la condición de las mujeres de ese tiempo en la tierra donde el mismo Jesús exaltó su dignidad.»
Sultanah María Ghattas nació en Jerusalén el 4 de octubre de 1843. Bautizada el 19 de noviembre de 1843, recibe el sacramento de la Confirmación de manos del primer Patriarca latino de Jerusalén, Giuseppe Valerga, después de la restauración del patriarcado, el 18 de julio de 1852. 
A la edad de 14 años, ingresa en la Congregación de San José de la Aparición como postulante y el 30 de junio de 1860 recibe el hábito como religiosa de dicha congregación, dos años más tarde, en 1862, pronuncia sus votos. En Belén, donde fue enviada, le confian la enseñanza del catecismo a las chicas jóvenes. Funda por otro lado hermandades y asociaciones para promover la devoción a Nuestra Señora a través de la oración del Rosario. 
Durante su vida, la hermana Marie-Alphonsine recibió la gracia de que la Virgen se le apareciera varias ocasiones, en las que le reveló su deseo de que fundase una congregación del rosario. El 25 de julio de 1885, se envío a la madre Marie-Alphonsine y a  otra hermana a Iafa de Galilea. Allí, sobrevino un día un milagro: una joven de nombre Nathira cayó en un profundo depósito lleno de agua. Lo único que pudo hacer la madre Marie-Alphonsine fue a tirar al pozo su gran rosario, invocar la ayuda de la santísima Virgen y entrar en la iglesia con otras niñas a rezar el rosario. Nathira salió sana y salva, y contó que vio una gran luz y una escala en forma de rosario para ayudarla a salir del pozo.
La hermana Marie-Alphonsine atravesó momentos muy difíciles antes de conseguir en Roma, el 12 de octubre de 1880, la dispensa de su voto de obediencia a las superioras de San José y la autorización para ingresar en la nueva Congregación del Santo Rosario. Finalmente el 6 de octubre de 1883, la hermana Marie-Alphonsine recibe el hábito de la Congregación del Rosario de las manos de Mons. Pascal Appodia, Vicario patriarcal; y el 7 de marzo de 1885, con las ocho primeras hermanas, es admitida para hacer su profesión y pronunciar sus votos en el curso de una ceremonia presidida por el Patriarca Vincent Bracco. 
La santa murió el 25 de marzo de 1927. En la misa de beatificación el patriarca Twal dijo que la madre Marie-Alphonsine «es una imagen preciosa, árabe y de Jerusalén, una ilustración espléndida del Evangelio de Cristo». La Congregación del Rosario, reconoció el patriarca, «fue, es y será el brazo derecho del patriarcado latino en las escuelas, parroquias e instituciones. Juntos, generación tras generación, los sacerdotes del patriarcado latino y las religiosas del Rosario han testimoniado y testimonian el Evangelio en la diócesis y en otros países árabes.» Fue canonizada por Francisco el 17 de mayo de 2015, y sobre ella dijo: «Sor María Alfonsina Danil ha entendido qué cosa significa irradiar el amor de Dios en el apostolado, convirtiéndose en testimonio de mansedumbre y unidad. Ella nos ofrece un claro ejemplo de cuán importante sea hacernos responsables los unos de los otros, de vivir uno al servicio del otro.»
Redactado a partir de informaciones del VIS, del Patriarcado Latino de Jerusalén y del blog "Amigos de la Misericordia", que tiene una sintética y parece que documentada biografía, aunque lamentablemente sin mención de fuentes.

Abel Della Costa
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ingreso o última modificación relevante: 18-5-2015
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Beata María Rosa Flesch, virgen y fundadora (25 de marzo)


Beata María Rosa Flesch, virgen y fundadora

fecha: 25 de marzo
n.: 1826 - †: 1906 - país: Alemania
canonización: 
B: Benedicto XVI 4 may 2008
hagiografía: Vaticano
Elogio: En Niederwenigern, Alemania, beata María Rosa Flesch, virgen y fundadora de la Congregación de Hermanas Franciscanas de la BVM de los Ángeles.

Nació el 24 de febrero de 1826 en Shönstat, localidad situada cerca de Vallander, a orillas del río Rhin, donde sus padres, Jorge Flesch e Inés Breitbach, vivían de la modesta producción de un molino. En el bautismo recibió el nombre de Margarita. El nacimiento de sus dos hermanas, Mariana y Cristina, obligó al padre a buscar un trabajo de molinero más rentable, que encontró en Urbach, en las proximidades de Unkel. Fue el primer traslado de una serie que llevaría a la familia Flesch a establecerse definitivamente en el hermoso valle del torrente Focken, en Niederbraitbach, para administrar un molino. En 1832 una grave pérdida afectó a toda la familia: la muerte prematura de la madre.
Jorge Flesch, no pudiendo educar solo a sus tres hijas pequeñas, se casó por segunda vez con Helena Richarz, una viuda con un hijo nacido de su matrimonio precedente. El carácter duro y difícil de Helena se convirtió muy pronto en causa de sufrimiento para las tres pequeñas. De la nueva unión nacieron otros dos hijos. Margarita, la primogénita, se puso a disposición de la familia con un sentido de responsabilidad superior a su edad, encontrando sólo en el padre algo de apoyo y consuelo.
Mientras tanto, el don de la fe iba arraigándose cada vez más en su alma, hasta el punto de que sostenía con alegría las primeras pruebas difíciles de la vida. Frecuentaba de buen grado la parroquia y se recogía largamente en oración. Un día, cuando aún tenía siete años, notó por primera vez en la iglesia un cuadro que representaba los estigmas de san Francisco. Ese episodio de la Verna se grabó vivamente en el alma de Margarita, que desde entonces comenzó a cultivar una devoción sincera y confiada al Poverello de Asís. A la edad de 14 años, Margarita fue admitida a la primera comunión. Fue un día de gracia particular. Pasó toda la tarde ante el sagrario, gustando la intimidad con el Señor. Desde entonces, participó todos los días en la santa misa y recibió la sagrada Comunión.
El 2 de abril de 1845 murió su padre, dejando en la miseria a sus seis hijos y a su viuda. Margarita, que tenía 16 años, no se desanimó, y para ayudar a la familia trabajó como costurera, bordadora y recolectora de hierbas medicinales, mientras que la madrastra llevaba una vida poco decorosa. Mientras tanto, tuvo buenas propuestas de matrimonio, pero las rechazó todas porque comprendió que Jesús había aceptado su propósito, manifestado ya de niña, de permanecer virgen. Con los ahorros de su duro trabajo, logró comprar en 1851 el molino en el que vivía su familia ya desde hacía tiempo, en el valle de Niederbraitbach. Sus hermanos ya eran mayores e independientes. Finalmente, podía entregarse de lleno a los pobres, a los ancianos y a los huérfanos. En la solemnidad de Todos los Santos de aquel año se trasladó a una ermita anexa a la capilla de la Santa Cruz, un ambiente propicio para el recogimiento y la oración.
En 1856, el Señor le mandó a su primera compañera, Margarita Bonner, y, poco después, a la segunda, Gertrudis Beisel. Era imprescindible encontrar una casa para los huérfanos y un hospital para los enfermos. En 1861, en medio de muchas dificultades e incomprensiones, se comenzó una nueva construcción en la cumbre del monte situado detrás de la capilla de la Santa Cruz. El 13 de marzo de 1863, el obispo de Tréveris aprobó la nueva fundación y admitió a la beata y a sus compañeras a la toma del hábito religioso. Margarita tomó el nombre de sor María Rosa. Bajo su guía iluminada, la nueva familia religiosa recibió desde el primer momento un gran impulso, con la apertura de nuevas casas filiales a orillas del Rhin, en la región de Eifel, en Westfalia. En 1869, el obispo de Tréveris aprobó la Regla y las Constituciones del nuevo Instituto de las Religiosas Franciscanas de Santa María de los Ángeles, así llamadas en honor de la Porciúncula de Asís.
La generosidad y la abnegación de las religiosas se mostraron sobre todo en la dolorosa circunstancia de la guerra franco-prusiana, en 1870. Más de cincuenta religiosas, es decir, casi la mitad de los miembros del Instituto, con la fundadora a la cabeza, se prodigaron en la asistencia a los heridos y moribundos, poniendo en peligro su vida. En efecto, doce de ellas murieron mientras realizaban esa obra caritativa. Al final de la guerra, muchas religiosas fueron condecoradas por su valor civil. La madre María Rosa, que había ido hasta el frente de batalla y había sido herida en el hombro por una bala, recibió una de las condecoraciones más elevadas: la "Verdienstkreuz".
Sin embargo, el Señor quiso probar a la madre María Rosa con la cruz y la humillación: en el capítulo general de 1878, la sierva de Dios entregó su mandato a la superiora general; en su lugar eligieron a sor Agata Simons, secretaria general. La nueva superiora general persiguió sin motivo a la beata y dispuso su traslado a la casa más lejana, en Niederwenigern, donde le asignaron una celda sin ventanas y la trataron como la última de las convertidas. Sor María Rosa aceptó la humillación con plena obediencia y perfecta sumisión, perdonando repetida y explícitamente a quienes le causaban esa pena. La beata soportó estas humillaciones durante veintiocho años. Con su comportamiento humilde y heroico, fue la luz del Instituto. Murió el 25 de marzo de 1906, después de recibir con gran devoción los santos sacramentos. Fue beatificada bajo el pontificado de SS Benedicto XVI, en la catedral de Tréveris, el 4 de mayo de 2008.
fuente: Vaticano
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martes, 24 de marzo de 2020

Beata María Serafina del Sagrado Corazón, virgen y fundadora (24 de marzo)


Beata María Serafina del Sagrado Corazón, virgen y fundadora

fecha: 24 de marzo
n.: 1849 - †: 1911 - país: Italia
otras formas del nombre: Clotilde Micheli
canonización: 
B: Benedicto XVI 28 may 2011
hagiografía: Abel Della Costa
Elogio: En Faicchio, de Benevento, Italia, beata María Serafina del Sagrado Corazón, en el siglo Clotilde Micheli, virgen, fundadora del Instituto de las Hermanas de la Caridad de los Ángeles.
María Serafina del Sagrado Corazón de Jesús, en el siglo Clotilde Micheli, nació en Imér (Trento - perteneciente en aquel momento al Imperio Austro-Húngaro) el 11 de septiembre de 1849, hija de Domingo y de Ana María Orsingher. Los padres, profundamente cristianos, y la educaron en una vida de fe y de caridad respecto de los más pobres y necesitados. Tal como se usaba en aquel entonces recibió los tres años la confirmación y a los 10 la primera comunión.
A los 18 años, el 2 agosto 1867, mientras se encontraba en oración en la iglesia de Imèr, siente que la Virgen le manifiesta la voluntad de Dios respecto de la fundación de un instituto dedicado a la adoración de la Santísima Trinidad, a través de la eucaristía, como los ángeles, en el servicio al prójimo. Ese mismo año Clotilde viaja a Venecia, para pedir consejo espiritual a Mons. Domenico Agostino, futuro patriarca de la ciudad lacustre, y después a Padua, donde permanece por nueve años siguiendo la guía espiritual de Mons. Angelo Piacentini, profesor del seminario local, en busca de discernir mejor la llamada recibida.
En 1878 estuvo a punto de ser desposada sin su consentimiento en un matrimonio concertado, pero en cuanto lo supo viajó a Alemania, a Epfendorf en Baden-Württemberg, adonde sus padres se habían trasladado por trabajo. El matrimonio no se realiza, pero permanecerá en Alemania siete años trabajando como enfermera en el hospital de las Hermanas Elizabetinas, y destacando por su caridad y la delicadeza con la que atendía a los enfermos. Después de la muerte de su madre en 1882, y de su padre en 1885, decide dejar definitivamente Alemania y retomar a su ciudad natal. Después de varias peregrinaciones en busca de medios para realizar los planes de Dios, y luego de haber superado con gran coraje muchas dificultades e incomprensiones, Clotilde acepta viajar a Caserta, por invitación del padre Francesco Fusco da Trani, a quien había conocido en su peregrinación a Asís.
El 28 junio 1891, con el permiso de Mons. Enrico dè Rossi, obispo de Caserta, nace el Instituto "Hermanas de los ángeles, adoratrices de la Santísima Trinidad", y Clotilde toma el nombre de Hna. María Serafina del Sagrado Corazón, nombre que le había indicado la Virgen allá en 1867. De 1893 a 1911 es todo un florecer de actividades apostólicas que ven la apertura de 15 casas que Madre Serafina llama "casas de misión", para conjugar el espíritu de sacrificio y de dedicación total a la Iglesia y a los hermanos. El corazón del Instituto es la comunidad de Faicchio, donde desde 1899 se establece el núcleo de hermanas de la que llegará a ser la casa madre. La beata Serafina, después de haber consumido sus fuerzas al servicio de los pobres y humildes, y después de haber dado un sólido fundamento al Instituto, murió el 24 marzo de 1911 en Faicchio, en fama de santidad. Fue beatificada el 28 mayo de 2011.
Sintetizado y traducido para ETF de un artículo de Antonio Borrelli.
Abel Della Costa
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Beata María Karlowska, virgen y fundadora (24 de marzo)


Beata María Karlowska, virgen y fundadora

fecha: 24 de marzo
n.: 1865 - †: 1935 - país: Polonia
canonización: 
B: Juan Pablo II 6 jun 1997
hagiografía: Abel Della Costa
Elogio: En la localidad de Pniewite, junto a Gdansk, en Polonia, beata María Karlowska, virgen, que instituyó la Congregación de Hermanas del Divino Pastor de la Providencia Divina, cuya finalidad era que recuperasen la dignidad de hijas de Dios las jóvenes y mujeres pobres caídas en la corrupción de costumbres.
[...]En los territorios ocupados por Prusia, una mujer, María Karlowska, desempeñaba una actividad de auténtica samaritana entre las mujeres que sufrían una gran miseria material y moral. Su santo celo atrajo en seguida a un grupo de discípulas de Cristo, con quienes fundó la congregación de las religiosas Pastorcitas de la Divina Providencia. Estableció para ella y para sus religiosas la siguiente finalidad: «Debemos anunciar el Corazón de Jesús, es decir, vivir de él y en él y para él, de modo que lleguemos a ser semejantes a él y que él sea más visible en nuestra vida que nosotras mismas». Su entrega al Sagrado Corazón del Salvador dio como fruto un gran amor a los hombres. Sentía una insaciable hambre de amor. Según la beata María Karlowska, un amor de este tipo nunca dirá basta, nunca se detendrá en el camino. Era precisamente esto lo que le sucedía, porque estaba impulsada por la corriente del amor del divino Paráclito. Gracias a ese amor, devolvió a muchas almas la luz de Cristo y les ayudó a recuperar la dignidad perdida. (de la homilía de SS Juan Pablo II en la ceremonia de beatificación, en Zakopane, Polonia, el viernes 6 de junio de 1997)
María Karlowska había nacido en 1865 en una familia muy religiosa y también muy numerosa (ella era la undécima hija). A los 17 años quedó huérfana de ambos padres, y va a Berlín a realizar un curso de costura, para empeñarse luego en el negocio de costura de una de sus hermanas.
Aunque no tenía aun resuelto ingresar como religiosa, a esa edad comienza a servir a los enfermos y pobres, y hace un primer voto informal de castidad. Es diez años más tarde, a los 27 años, que tiene un encuentro decisivo para su vida: conoce a una prostituta, y con ello se enfrenta a la degradación de estas jóvenes que caían en ello por la pobreza y la falta de medios y oportunidades. Todas sus energías estarán a partir de allí dedicadas a esta cuestión.
Abre una casa de acogida, y se le unen algunas compañeras en esta tarea de ir al rescate de la oveja perdida, de donde sale el nombre de la Congregación: «Pastorcitas de la Divina Providencia». Se calcula que fueron unas cinco mil mujeres las que fueron a lo largo del tiempo acogidas por Madre María Karlowska, y recibieron en la casa no sólo acogida, sino un oficio, y ayuda para formar una familia. Muchas llegaron luego a ser madres, otras permanecieron como religiosas de la misma congregación.
Madre Karlowska murió en 1935, a los 70 años de edad, pero su obra continuó y continúa trabajando. Fue beatificada en 1997 por el papa Juan Pablo II.
Datos tomados de un articulo de un artículo de Gianpiero Pettiti en Santi e Beati; la homilía de Juan Pablo II puede leerse completa aquí.
Abel Della Costa
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ingreso o última modificación relevante: 23-3-2013
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