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domingo, 13 de marzo de 2022

Domingo 2º de Cuaresma C (13.03.2022): Lucas 9,28-36. (Aprender a ser pequeño) y Semana 16ª: 13.03.2022. Cita de: Manuel Olasagasti Gaztelumendi, Otras noticias de Dios (CINCO MINUTOS con la otra Biblioteca de la BIBLIA entre las manos)

 

El poder te hace Dios

Acabo de escribir el titular que en su día me sorprendió entre líneas, como amapola perdida en medio de un trigal ya espigado. Me he atrevido a escribir tal titular sin ningún otro contexto que ser cabecera de estas líneas de presentación de unos comentarios del Evangelio. Mis ojos tropezaron con esta escandalosa verdad en la semana cuyo miércoles fue de 'ceniza' y su domingo el primero de la Cuaresma donde se proclama y se escucha la solemnidad de la tentación del poder. El poder te hace Dios es el mejor resumen que jamás hubíera imaginado en mis pensamientos como semilla explicativa de esta experiencia evangélica de las llamadas 'tentaciones de Jesús en el desierto'. El poder te hace Dios es la afirmación que escribe un columnista llamado A.P-R. en su 'Patente de corso' del XL.Semanal del día 27 de febrero de 2022 en su página 6.

El sustantivo 'poder' está invitado a esta fiesta sin ningún otro calificativo ni determinativo que el silencio. El poder, mondo y lirondo. Todo poder, desde el absoluto hasta el compartido. Todo poder te hace Dios. Sin embargo con Jesús de Nazaret, según los relatos del Evangelio, se acaba uno empapando de una experiencia diametralmente opuesta: con él se aprende a ser pequeño. 

El sustantivo 'Dios' también está mondo y lirondo en esta expresión. Dios, sea uno o muchos, omnipotente o cercano, juez o padre, misericordioso o vampiro, holgazán o creador... El poder te hace Dios. Esta es la transfiguración, me digo.

Junto a esta expresión tan acertada quiero colocar otra, tan igual de acertada y tan significativa que no se podrá olvidar fácilmente. Me hizo caer en la cuenta de esta nueva expresión un buen amigo con quien hemos compartido la lectura de un mismo libro. Curiosamente, uno de los libros de esta biblioteca bíblica que estamos formando semana tras semana. "La finalidad del cristianismo no es divinizarnos, sino hacernos cada día más entrañablemente humanos. Esto impresiona a mucha gente. Y es lo que ahora más necesitamos" (José María Castillo, en la página 181 de sus Memorias, editadas en DDB).

Hasta aquí. No es muy larga esta presentación, pero entiendo que su contenido es inmenso. Ojalá tenga el tiempo suficiente cada día de la semana para volver a pasear mis ojos por las sendas de estas líneas. Muchas gracias por compartir tantos paseos.

A continuación se encuentran los comentarios del Evangelio.

Y se les puede encontrar también en el archivo adjunto. Carmelo Bueno Heras

 

Domingo 2º de Cuaresma C (13.03.2022): Lucas 9,28-36. Así lo comento y comparto CONTIGO: Aprender a ser pequeño.

“Sucedió que unos ocho días después de estas palabras, Jesús tomó consigo a Pedro, Juan y Santiago, y subió al monte a orar” (Lucas 9,28). Acabo de escribir y acabas, mi Leyente, de leer el texto completo del versículo vigésimo octavo del capítulo noveno del Evangelio de Lucas. En cita de números y en cita de letras acabamos de constatar el comienzo del mensaje del Evangelio del domingo segundo de la Cuaresma de este año 2022. He transcrito en negrita las palabras con las que se inicia el citado versículo. Justamente estas palabras no se nos leerán jamás en este domingo al pueblo de/en la celebración eucarística.

Tendrá cada uno que agenciarse una biblia para saber qué palabras pronunció aquel judío de la Galilea llamado Jesús de Nazaret antes de adentrarse en la narración de la famosa secuencia llamada ‘La transfiguración’. Por cierto, y sin ánimo de entrar en asuntos de arte o de cultura, dejé escrita la calificación de ‘famosa secuencia’ porque se podrá constatar que todo buen pintor o escultor de asuntos de la religión no se olvidó de plasmar a su modo y manera esta secuencia.

Y digo también otro dato no menos importante y que siempre recuerdo: Sólo los tres Evangelios sinópticos nos dan cuenta de este hecho en la vida de su Jesús de Nazaret. El cuarto Evangelista pasó de largo sobre esta tradición. Si se dispone de tiempo, recomiendo la lectura de Marcos 9,2-10 y de Mateo 17,1-9. Sólo así se podrá certificar que las diferencias entre los tres narradores me invitan a imaginar que esta transfiguración no fue tal como se nos está contando.

Desde hace unas décadas me sigo diciendo que a aquel judío y laico Jesús de Nazaret le seguimos transfigurando cada uno a nuestra ‘imagen y semejanza’. Es muy sencillo calificar a nuestro Jesús como ‘MESÍAS’. Ya lo hicieron los propios narradores de los Evangelios.

¿Acaso aquel Jesús no fue MESÍAS? Mesías como lo fue el rey divinizado David, no; Mesías como lo esperaban las gentes del pueblo en los tiempos del sabio y profeta Daniel, no; Mesías como rey, como autoridad política y único poder con proyectos y promesas de liberación, tampoco; Mesías como deseaban tanto Pedro como el conjunto de los DOCE (Lucas 9,18-21), ni hablar. El mesianismo que Jesús desea es este otro que se diseña, se propone y se ofrece a todos cuantos lo deseen encarnar como se nos dice en el texto de Lucas 9,46-50.

Aprender constantemente a ser pequeño. Este es el mesianismo escandalosamente humano que se nos propone desde el sentido común de aquel Jesús que ilumina a quienes le contemplan con sus mismas pretensiones: servir a quien se encuentra más abajo, iluminar a quien ha sido enceguecido o fortalecer a quien fue paralizado por el miedo, el hambre o la esclavitud de la ignorancia y la mentira. Aquel mesianismo de Jesús no fue otra cosa que humanizar.

Durante esta semana segunda de la Cuaresma me recomiendo repasar el tejido de Lc 9,18-50, que nunca se nos lee y donde contemplo el final de la tarea de Jesús en Galilea comenzada un sábado en la sinagoga de Nazaret (Lc 4,12ss): Aprender a ser pequeño. Carmelo Bueno Heras.


CINCO MINUTOS con la otra Biblioteca de la BIBLIA entre las manos

Tú y yo, entre otras muchas actividades, solemos también leer. En ocasiones, quedamos sorprendidos por lo que leemos. Es más, y nos ocurre a veces, llegamos a pensar que lo que leemos nos hubiera gustado haberlo escrito nosotros mismos. Por esta sola razón, me he decidido a compartir CONTIGO, semana a semana, durante este año eclesiástico, 52 libros. Creo que, en la inmensa BIBLIA de todos los textos, como en el cuerpo de toda persona, ¡todo está relacionado!

 Ahora, Semana 16ª: 13.03.2022. Cita de: Manuel Olasagasti Gaztelumendi, Otras noticias de Dios, Utriusque Vasconiae, Donostia,2008, 236 páginas.

 

EPÍLOGO (breve entrevista ficción)

P. ¿Ha logrado usted articular eso que echaba de menos en las obras teológicas que pasaban por sus manos?

R. A medias. Es difícil expresarse. Pero lo deseado era encontrar escrito algo en sintonía con estos apuntes.

P. Entonces, ¿releerá asiduamente en sus ratos perdidos lo que va a publicar, no sé si en impresión privada por falta de editor?

R. Desde luego. El escritor tiende a distanciarse de lo que publicó. Queda insatisfecho y se resiste a volver sobre algo que ya no es suyo. Pero si deja redactado, siquiera torpemente, lo que no encontraba en papeles ajenos, volverá a la lectura de lo propio. Eso espero que me suceda. A intervalos, en la soledad de mi cuarto/cueva o paseando por espacios abiertos -hacia algún punto lejano, mejor si es ermita solitaria, solo o en compañía- haré un alto en el trabajo de traducción o en el camino, para repasar, impreso y objetivado, este florilegio de buenas noticias sobre Dios. Si, además, los contados ejemplares del libro llegan a manos de personas que al final se alegren de haberlo leído, me sentiré colmado.

P. Y ahora, ¿regreso a la soledad de la traducción? ¿’De sus traducciones viene / a sus traducciones va / porque para andar consigo / le bastan sus traducciones’?

R. Básicamente sí; pero no ando solo, vivo muy bien acompañado.

P. Permítame ser más explícito con esto que usted mismo ha llamado esporádicamente panfleto. A fin de cuentas, resulta que las ‘otras noticias’ que usted promete quedan en nada. El Dios infinitamente bueno es el lugar más común del mundo. Se ha predicado en todos los tonos, en todos los tiempos y latitudes. Usted ha querido descubrir mediterráneos. Le diré más: esa figura de Dios que usted preconiza se llama buenismo.

R. A eso no tengo otra respuesta que la del prólogo, Relea, por favor.

P. Nos ha dicho que la religión está ahí para regalarnos los oídos con mensajes de Dios dulces y amorosos. Música celestial.

R. Exactamente, pero en sentido puro, no sarcástico.

P. Permíteme añadir que el conjunto me parece un recetario de bien vivir y morir, donde bien = lo menos molesto, lo más cómodo posible.

R. Es un ensayo de acercamiento a la verdad religiosa. Si de ello resultase un vademécum de bien vivir y morir, mejor que mejor. Sólo me resta insistir en lo lamentable del lenguaje negativo que cultivan las religiones [...] Invitemos a los creadores a buscar un léxico positivo para expresar lo que es vivir confiadamente en la intemperie de Dios, en su ocultación [...] Páginas 235-236.

domingo, 28 de febrero de 2021

Domingo 2º de Cuaresma Ciclo B (28.02.2021): Marcos 9,2-10. ¿Quién es Jesús de Nazaret? y CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos. Domingo 14º: 28.02.2021.PEDRO, EL PIEDRA, EN EL EVANGELIO DE MARCOS

 

Volar es vivir

Estamos llegando al último domingo del mes de febrero. La progresiva presencia de la primavera por estas tierras en las que habito enjaeza el aire de suave calor, de nuevos colores y de los primeros olores de la vida que despierta y lo desborda todo. Estamos en el espacio de las tierras del norte y en el tiempo que va dejando atrás el invierno. En el otro hemisferio las cosas del tiempo y del espacio tienen otras relatividades y referencias, lo sabemos.

 

Y, también porque lo sabemos, en el norte y en el sur de los hemisferios nos iguala la misma lucha contra el virus de la corona. Seguimos en pandemia. Después de un año la pandemia sigue con nosotros. El virus nos sigue exigiendo distancia y quietud. Podemos decir que ya tenemos la experiencia de compartir la habitabilidad de la casa de este mundo con un virus aún extraño por sus desconocidas potencialidades mutantes.

 

Se nos está 'transfigurando' la realidad mundial. Hay muchas gentes que piensan y así lo dicen. Asusta un poco todo cuanto se nos cuenta o adelanta. Estamos en tiempo de cambio de paradigma. No sé muy bien hasta dónde alcanzan estas expresiones. Tal vez, el mundo de ayer ya no volverá a ser así, ni mundialmente, ni localmente. El cambio está llegando y parece que se va a quedar. Nada de cuanto ha sido volverá a ser de la misma manera. Asusta un poco pensar esta nueva realidad. Uno siente miedo ante lo nuevo. A más de uno le pueden temblar los pies por experimentar que hay vientos desconocidos que erosionan a velocidad de vértigo el suelo que pisan nuestros pies. 

 

Se nos está transfigurando la realidad. Y en estas situaciones contextuales conviene no olvidar un par de referencias. Y esto me lo digo a mí mismo. Una, no deseo olvidar que 'la realidad es como es y que no se debe pretender cambiarla, sino conocerla' (Flaubert, dixit). Y no deseo, en segundo lugar, olvidar la encuesta de aquel periodista que se aventuró a preguntar a la última grulla de una bandada de emigrantes que por qué razón volaban y hacia dónde iban. Y aquella grulla le respondió que ella no sabía nada. Que ella tan sólo seguía la estela de todas las que la precedían... Y aquel periodista inquieto siguió aventurándose y se situó al lado de la grulla delantera en donde se iniciaba la V de toda la bandada. Pensó con serenidad que ella sabría la razón de su viaje y hacia dónde se dirigían. Y se sorprendió el buen informador cuando la grulla le dijo no saber ni la razón ni el destino. Ella iba delante porque las demás le empujaban. 

 

Con esto, al miedo de lo nuevo se añade el vértigo. 

Si ni se saben las razones del vuelo ni su destino, al menos podremos aspirar a la convicción de compartir una buena experiencia de volar. 

De esta misma manera, tal vez la experiencia de la transfiguración no sea otra cosa que constatar día tras día que 'Volar es Vivir".

 

A continuación se encuentra el comentario del relato de una transfiguración muy significativa contada en el primer Evangelio. Y junto a ello, la página de los 'Cinco minutos de la Biblia'.

    

Domingo 2º de Cuaresma Ciclo B (28.02.2021): Marcos 9,2-10.

¿Quién es Jesús de Nazaret? Nos lo preguntamos y lo escribo CONTIGO,

 

En el segundo domingo de la Cuaresma eclesiástica se nos leerá al pueblo el relato de la ‘Transfiguración de Jesús’ según nos la dejó escrita el Evangelio de Marcos, porque también Mateo y Lucas escribieron de ella. Cada cual a su modo. Tres versiones de un mismo asunto.

 

Sólo por mera curiosidad recordaré que este relato de la Transfiguración ya lo comenté un dos de julio del año 2017 y un veinticinco de febrero del año 2018. Cada vez que uno vuelve a su lectura, el relato vuelve a despertarse de manera distinta en los adentros de la meditación. Así actúa la fuerza iluminadora de la Palabra.

 

El domingo pasado nos dejamos ‘tocar’ por el mensaje de la Tentación de Jesús  que tuvo lugar antes de que este hombre comenzara su evangelización por sus tierras de Galilea. Y ahora contemplamos la Transfiguración que parece tener lugar en la primera etapa del Camino de subida desde Galilea a Jerusalén.

 

Si el lector y los oyentes de este relato no recordamos bien  todo cuanto dijo e hizo Jesús en Galilea (Mc 1,14 hasta 8,26) y todo cuanto ya ha dejado contado en la primera etapa del Camino hacia Jerusalén (8,27 hasta el 9,1), ¿cómo seremos capaces de situar en su verdadero contexto el relato de la Transfiguración?

 

Consulté mi ‘Biblia de Jerusalén’ y se pueden consultar todas las que uno desee y en todas ellas se podrá leer el comienzo del relato que dice así: “Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, Santiago y Juan y los lleva... a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos” (Mc 9,2).

 

Sugiero que, si se participa en la celebración de la eucaristía, se esté muy atento a la lectura del Evangelio que la realizará el celebrante, aunque ya haya permitido Francisco papa que cualquier laica o laico, mujer u hombre, pueda leer el Evangelio. Estoy seguro de que en ninguna de las celebraciones se proclamarán estas primeras palabras del relato: “Seis días después”. Tal vez no estaría correcto decir: ‘En aquel tiempo, seis días después’. Ignoro cuál es la razón por la que la expresión ‘Seis días después’ no se leerá. Quiero sólo constatar el dato.

 

Después de haberme leído Marcos 8,27 hasta 9,1 comprendo que estos ‘seis días después’ se refieren al tiempo transcurrido entre las durísimas palabras que este Evangelista puso en boca de su Jesús de Nazaret y el dato de su ‘transfiguración’ ante Pedro, Santiago y Juan.  Y estas durísimas palabras de Jesús fueron desencadenadas por la respuesta a la pregunta: “¿Quién decís vosotros que soy yo?”.

 

Este Jesús del Evangelista Marcos (y de los otros dos sinópticos) prohibió tajantemente a Pedro y a sus seguidoras y seguidores  proclamar que él, Jesús de Nazaret, era el Mesías-Cristo (8,30). Y les dejó bien claro, y sobre todo a Pedro, que hablar de él como Mesías y Cristo era satánico (8,31-33). Él era un hombre como cualquier otro hombre. Una persona como cualquiera otra persona. Él era como uno de ellos y de ellas. Ni Moisés -el heredero de la Ley de Yavé Dios-, ni Elías -el todopoder de Yavé- imaginaron jamás la plena humanidad de un mesías. Carmelo B. H.

CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos.

Domingo 14º: 28.02.2021. Después de comentar los cuatro Evangelios y Hechos ¡completos!...

PEDRO, EL PIEDRA, EN EL EVANGELIO DE MARCOS

De entrada digo que lo que aquí se escriba no quiere ir contra nada ni contra nadie. Sólo se desea decir algunas sugerencias que, por otra parte, son afirmaciones comunes en buena parte de los estudiosos-lectores del evangelio de Marcos.

La persona de Pedro aparece en Marcos desde el comienzo (1,16) como un seguidor de Jesús con la misión de pescar hombres (expresión harto rara entre nosotros si se lee literalmente). Más tarde (1,29.36-37) aparece en su casa con Jesús y después va en su busca, como buen experto en relaciones, para decirle que "todos te buscan", que todos quieren saludarle como el "nuevo líder" que ha despertado las esperanzas nacionalistas de la Galilea.

En el corazón del Evangelio de Marcos (8,27-30) Pedro es presentado como "confesor de la corriente mesiánica de Jesús", de la corriente de la que él era partidario y convencido defensor: un mesianismo davídico-político-nacionalista-radical: ¡Tú eres el Mesías! Jesús se apresura a "catequizarlo": Cállate, tú eres un Satanás, tienes en tu cabeza sólo proyectos humanos (8,30.33). Poco después en la Transfigura­ción (9,2ss), Pedro -y los Truenos- sigue con su proyecto humano en la cabeza: ¡Qué bien se está aquí! Tenemos una Ley (organización), un profeta (purificador de toda idolatría) y un nuevo David (nacional-judaísmo)... Pedro sigue sin comprender el proyecto de Jesús y el proyecto del Dios de Jesús, mejor, lo comprende a su manera. Por esto, Jesús le impone silencio (9,9), su cabezonería no puede comprender el proyecto de Jesús y por ello debe guardar silencio, no puede "predicar".

Un paso más, en el contexto de la Pasión, Jesús es apresado por sus enfrentamien­tos con el Templo, la Ley, el sábado... (blasfemias religiosas para el judaísmo). En cambio, Pedro (14,26ss. 66ss), acusado de ser "seguidor de Jesús" se reconoce desconocedor radical de Jesús (y era verdad que no lo conocía). Pedro seguía siendo duro de mollera y lo del Reino de Dios que anunciaba Jesús le sonaba siempre en clave de Mesías davídico y, desde luego, Jesús no lo había logrado establecer en Israel. ¿Se estaba desenganchando Pedro del proyecto de Jesús? Jesús muere por ser fiel a su proyecto, que es el de Dios. Pedro vive, salva su pellejo, pero llora amargamente.

Por fin, Pedro aparece al final del evangelio (16,7). El joven de blanco dice a las mujeres: "...id a decir a sus discípulos y a Pedro que irá delante de vosotros a Galilea. Allí le veréis, como os dijo". Al parecer, la muerte de Jesús no fue el final. Sigue vivo. Tal vez, el llorar de Pedro tampoco sea lo último. ¿Por qué habrá singularizado aquí el evangelista a Pedro? ¿Seguía aún en sus trece el piedra, cabezadura? ¿Seguía esperando aún la llegada de "su Mesías-nacionalista"? Tal vez, Pedro volvió, haciendo caso a las mujeres, a Galilea y comenzó a recordar su misión: pescador de hombres, salvador de hombres, dador de vida a las personas, sobre todo a los leprosos, a los paralíticos, a los ciegos, a los sordos, a los infestados de pasión nacionalista, a los corrompidos por la religiosidad del judaísmo... y ahí, en su misión, descubrió que Jesús no podía morir y que estaba vivo... ¿No le ocurrió a Pablo algo semejante? ¿No era perseguidor de hombres? ¿No era un fanático y cabezadura que pasó a ser "salvador de hombres"? Pablo también era ‘un piedra’. Carmelo Bueno Heras. Educar hoy 31 (enero-febrero.1992)

domingo, 21 de febrero de 2021

Domingo 1º de Cuaresma Ciclo B (21.02.2021): Marcos 1,12-15. La tentación es tocar poder y CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos. Domingo 13º: 21.02.2021.

 

La Cuaresma del PROGRESO

Creo que nadie podrá negar que este año fue muy especial la celebración de los carnavales. Estas celebraciones tan llenas de color y de calor anuncian, sin quizá ellas pretenderlo, la llegada de la Cuaresma de la tradición religiosa católica. Tradición cuaresmal que se inicia en la mitad de una semana, el Miércoles llamado de Ceniza. El paso del Carnaval a la Ceniza, se lo mire como se lo mire, no es posible realizarlo con normalidad. ¡Es tanta la distancia!

Desde el próximo miércoles 17 de febrero, hasta el domingo 28 de marzo habrán transcurrido cuarenta días. Fin de la Cuaresma e inicio de la semana por excelencia, la santa. Trato sólo de recordar estas cosas que todos sabemos bien porque desde niños nos las ha ido enseñando la luna con sus fases. Precisamente el día 28 de marzo tendremos la primera luna llena de la primavera. De norte a sur y de oeste a este el sol y la luna despertaron siempre la atracción de los seres humanos desde que comenzaron como cazadores hasta ahora mismo que nos atrevemos a hablar, como especialistas del progreso, de un mundo transhumano. ¿Qué será eso de progresar?

Creo que esta pregunta será muy oportuno hacérnosla al menos una vez cada cuatro días en este tiempo de la Cuaresma. Al menos yo me haré este ejercicio. Al menos en diez ocasiones desde ahora hasta el domingo de Ramos me volveré a preguntar ¿qué es eso de progresar?

Creo, a mi modo nada más, que el propio Jesús de Nazaret del que nos habló la Evangelista María Magdalena se hizo esta misma pregunta en los días de sus tentaciones de carnaval y de cuaresma en el desierto de los ángeles y de las bestias de la tierra.

Creo que esta misma pregunta se la hizo en muchas ocasiones un hombre de las tierras de Castilla con raíces francesas y llamado Miguel, el padre que imaginó entre los surcos de sus escritos tantas criaturas que nos hablaron del progreso como lo hacía el Isi de las 'Viejas historias de Castilla la Vieja': 'Y empecé a darme cuenta... de que... mientras el pueblo permanecía, la ciudad se desintegraba por aquello del progreso y las perspectivas de futuro'. Probablemente ahora el tal progreso sea regresar, como hacen a diario el sol y la luna, y volver a amanecer.

Y otro novelista (Ph. Claudel, Nancy, 1962) que me encandila también se pregunta en sus escritos qué es progresar. Su voz ya la hemos leído en la sembradura de estas presentaciones, pero recuerdo y cito que el Comisario del siglo XXI de su 'Archipiélago del perro' me dejó escrito: 'La gente nunca sabe realmente lo que tiene encima de la cabeza. Durante milenios colocaron a Dios... Luego, el ser humano... lo arrojó al cubo de la basura... Y se refugió en lo único que le quedaba: el progreso... Dele al hombre fuego, hierro y un martillo y en un abrir y cerrar de ojos forjará una cadena para sujetar a otro hombre... ¿Y ahora encima tenemos satélites!' (página 91).

¿Qué es progresar? La mejor respuesta la llevas en tus neuronas. No dejes de escuchar su voz. La voz de tus neuronas. Creo en ti. Quiero creer en ti. 

A continuación puedes leer los dos comentarios de la Buena Noticia del llamado Marcos y del llamado Isaías.

 

Domingo 1º de Cuaresma Ciclo B (21.02.2021): Marcos 1,12-15.

La tentación es tocar poder. Me lo digo y lo escribo CONTIGO,

 

Ya hemos llegado a la Cuaresma. Nuestra Iglesia católica se dedica desde ahora a la pastoral de su teología dogmática. Y, según mi modesta opinión, se olvida de la tarea evangelizadora. Evangelizar es compartir el enseñar y el aprender a leer y comprender el mensaje de la Biblia y, de manera muy particular, el mensaje de los cuatro Evangelios. El libro de texto de la Evangelización es la Biblia. En cambio, el libro de texto de la pastoral de la teología dogmática es el Catecismo, el de la Iglesia y de sus eclesiásticos.

 

Desde ahora, domingo a domingo, iremos a salto de mata en la lectura de los relatos evangélicos. Se nos han seleccionado dos relatos del Evangelio del Marcos y tres del Evangelio de Juan. Se le puede llamar a este recorrido de cinco semanas, el Camino de la Cuaresma Católica (CCC). Y de esta manera llegaremos al llamado domingo de Ramos y la Semana Santa.

 

El primer relato evangélico de la Cuaresma será Mc-Mg 1,12-15. Dos versículos dedicados al asunto de las llamadas ‘tentaciones de Jesús en el desierto’ (1,12-13). Y otros dos versículos dedicados a contar en síntesis qué hizo y dijo Jesús en su tarea evangelizadora (1,14-15). Dos precisas y preciosas síntesis redactadas por la mano y las neuronas de María Magdalena.

 

Marcos-Magdalena 1,12-13 nos informa de la estancia de Jesús en el desierto. Una cuarentena en la que se nos dice que estuvo acompañado por fieras y ángeles. Y se precisa en el relato que fue el Espíritu quien le colocó en un desierto así en el que fue tentado por Satanás. Estos son los curiosos cuatro elementos: Satanás y el Espíritu, las fieras y los ángeles. ¿Qué tentación o tentaciones tuvo el recién bautizado Jesús de Nazaret? ¿Una, dos, tres? Fue tentado. Es todo.

 

Quiero imaginar que los Evangelistas Mateo y Lucas leyeron este par de versículos y decidieron explicárselos a su manera y por eso nos describieron tres, ni dos ni cuatro, tentaciones que experimentó su Jesús de Nazaret. Nuestro Evangelio de Marcos-Magdalena sólo nos cuenta una tentación. Una. La tentación. El poder. La bestia que animaliza a la persona. Siempre he comprendido esta tentación deshumanizadora del poder como nos la ha dejado escrita e interpretada el libro de Daniel en sus capítulos séptimo, octavo y noveno. El poder es tentador.

 

El Jesús de Nazaret de este primer Evangelio escrito y compartido de siglo en siglo (y son ya XXI) dejó de lado en su vida todo poder y, sobre todo, el poder ser Dios. Cuando leo estos dos versículos no puedo dejar en el olvido, entre muchos textos de esta Buena Noticia, tres referencias: el ya recordado en estas páginas de comentarios, Mc 3,1-35; el revolucionario mensaje de Mc 8,27-33; y el tercero, el más radical, Mc 10,35-45. La tentación es el poder.

 

Este sorprendente Jesús del primer Evangelio (sea de Magdalena-de un tal Juan Marcos del que habla Lucas en Hechos-de la anónima mujer de 14,3-9-o de...) nos deja nítidamente transparente que cualquier atisbo de poder no le pertenece. El camino escogido por este judío y laico de Galilea fue colocarse al mismo nivel del más deshumanizado para acompañarlo hasta ser persona, colocarse al mismo nivel del más abajado, orillado, marginado, empobrecido... y acompañarlo hasta ser con él persona del mismo corro y a la misma altura. Carmelo Bueno H.

CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos.

Domingo 13º: 21.02.2021. Después de comentar los cuatro Evangelios y Hechos ¡completos!...

¿YA HAS RECIBIDO "EL TIZONAZO"?

Todo lector, sorprendido por el título, antes de continuar con este ejercicio, debe leer Isaías 6,1-8. En el texto se encontrará con "el ascua encendida" que un serafín coloca con delicadeza (?) en los labios de Isaías. Imagino que el ascua y la acción debieron ser "teológico-simbólicos", porque si fueron reales e históricos mucho me temo que el profeta debe estar sintiendo todavía hoy los efectos del "tizonazo". Pero... situémonos en el texto citado y en su contexto existencial. Estamos en el año de la muerte del rey Ozías. Según las viejas crónicas, el año 740 a.C. Nuestro protagonista está en el templo de Jerusalén. Sentado como uno más de la asamblea judía. Y ahí, ve, oye, huele y medita.

¿Qué ve? Lo que hay en el templo y lo que éste es. El lugar de la presencia de Dios. Ve el "presbiterio" y los signos que hablan de esta presencia de Dios: trono, altar, imágenes de los serafines... y el manto de Dios que es todo el lugar sagrado. El esplendor es sublime. La belleza, divina. El lujo, la grandeza y el misterio de Dios.

 ¿Qué oye? El clamor de la asamblea, la alabanza proclamada al compás de la música y los instrumentos: "Santo, santo, santo..." La plegaria menudea, los salmos se suceden. El coro y la asamblea... "la tierra, señor de los ejércitos, está llena de tu gloria". El clamor es sublime y la polifonía lo manifiesta y lo revela. La emoción espiritual lo embarga todo. ¿Qué huele? Los aromas del incienso, el calor de la sangre de los sacrificios, los perfumes del ungüento, los aceites, las esencias de las ceras derretidas por el fuego. La respiración es profunda, intensa, emocionante. Todo el templo está lleno del suave y penetrante olor de la solemne y misteriosa santidad de nuestro Dios. ¿Qué medita el profeta? Yo soy un hombre de labios impuros y estoy en medio de un pueblo de labios impuros. Pero, ¿no es grandioso el lugar? ¿No es sublime la liturgia del templo? ¿No es magnífica la plegaria de alabanza del pueblo a su Dios? ¿Qué impureza mancha la solemnidad del momento sagrado? La impureza, al parecer, reside en el decir y no hacer. Habrá que leerse otros pasajes de este profeta para comprenderlo. Tal vez, los versos siguientes de este capítulo. Mejor, quizá, 1,11 y siguientes. En el lugar y tiempo sagrados se dice la plegaria, la alabanza, la súplica, la acción de gracias, la bendición... Y, luego, fuera de la sacralidad canonizada, en la vida de la familia y de la plaza y de la calle y de la ciudad y del pueblo y de la agricultura y de la pesca y del comercio y de la política y del descanso... se hace la injusticia, la deshumanización, la mentira, el robo, la opresión, la marginación, la humillación, el asesinato, el odio, el pecado... La asamblea reunida dice y no hace. Es una asamblea impura.

El contraste es tan fuerte que no es posible ser y permanecer insensible. La incoherencia es tan radical que no es posible permanecer en silencio. La interiorización que realiza el profeta le calienta el corazón y le revuelve las entrañas. ¡No es posible callarse! Es como si un tizón encendido le hubiera quemado en la boca. Lo que ve y oye dentro es tan distinto, tan contrario, tan enfrentado, tan mentiroso (es decir, tan diabólico) que no es posible callar por más tiempo: aquí estoy, mándame a mí. Es el discernimiento, la vocación y la misión del profeta todo en uno, en un tizonazo. La voz de la realidad es tan sangrante que se hace voz de Dios. El vacío del culto es tan evidente que sólo el cambio de actitudes puede llenarlo de sentido. Y esto es lo que se atreve a proclamar el profeta: el cambio, la conversión, la humanización. Hasta aquí lo de Isaías. Y, ahora... vuélvase, por favor, a "meditar" el título. Carmelo Bueno Heras, Educar hoy 48 (mayo-junio.1995).

domingo, 14 de febrero de 2021

Domingo 6º del Tiempo Ordinario B (14.02.2021): Marcos 1,40-45. ¿Leproso?, la revolución de un abrazo y CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos. Domingo 12º: 14.02.2021. .. JUAN DIEZ: PASTORES O CABREROS

 

Yayayaya llega, la primavera.

1.

Nos movemos los humanos al ritmo vital del aire ya seamos gentes del rebaño, minorías de las élites o simples números de unas estadísticas. El aire, lo diré una vez más en estas presentaciones, se nos cuela en los adentros mayoritariamente por las narices y la boca y quedamos a su merced. El aire se hace nuestro sembrador. De continuo nos deja dentro semillas de todo cuanto tiene que ver con la vida. De año en año, y nunca se olvida, este aire labrador viene hasta nosotros trayéndonos la primavera que es, música, luz, calor, color, sabor, amor y más...

 

2.

La primavera es agua y lo sabe el aire. Lo sabe y nos la trae. Llega, la deja, se va. Vuelve. Repite la melodía. Nos mira, nos limpia, nos acaricia. Se nos pone delante y nos atrae. Nos empuja cuando va detrás. Camina también a nuestro lado. Es silencio vivo, alegre y fresco. Está siempre y, a veces, también se viste de letras y se hace palabra. Una, más, un verso y hasta un infinito. La primavera del aire es un libro que tú y yo y todos llevamos dentro para leerlo y que nos lo lean siempre los otros.

 

3.

La primavera del aire nos ha crecido dentro. Y ha crecido tanto que se nos desborda ya por los cinco sentidos hasta convertirse en olas inmensas de abrazos. ¿Abrazos? Aire con aire, fuego con fuego, luz con luz, sabor con sabor, mirada con mirada, proyecto con proyecto, mar con mar, orilla con orilla, nube con nube, paso con paso, voz con voz y mano con mano. Ya llega la primavera. Nos la trae el aire y  nos la deja dentro para quedarse  hasta  enseñarnos a ser abrazos, personas, humanos. Las personas se abrazan, desaparece la lepra y llega la primavera.

 

A continuación de estas trescientas palabras (100+100+100) se encuentran los comentarios evangélicos de este domingo 14 de febrero.


 

Domingo 6º del Tiempo Ordinario B (14.02.2021): Marcos 1,40-45.

¿Leproso?, la revolución de un abrazo. Lo escribo, CONTIGO,

 

Advierto que el próximo domingo será ya el primer domingo del tiempo de la Cuaresma en este itinerario tan peculiar de nuestra iglesia católica. Y desde ese domingo y hasta finalizar el tiempo pascual y sus añadidos no se volverá a retomar la lectura del Evangelio de Marcos, en el que nos empezábamos a mover con cierta normalidad. El Evangelio, ¿no es prioritario? No.

 

Desde mediados del mes de febrero y hasta bien adentrados en el mes de junio -cuatro meses- estaremos sin leer ordenadamente nuestro Evangelio de Marcos-María Magdalena en las misas dominicales de nuestra Iglesia. De esta manera, la llamada asamblea de los creyentes católicos nunca aprenderá a leer no sólo este Evangelio, sino ningún otro Evangelio. Me atrevería a decir, precisamente en este comentario, que leer así nuestros cuatros relatos sobre Jesús de Nazaret es como tener una imagen leprosa de su persona y de su vida.

 

Ya en el tercer párrafo de este comentario indico que debemos leernos para el domingo sexto del tiempo ordinario el relato de Mc 1,40-45, la curación de un leproso. Añado que este mismo hecho llamado ‘milagroso’ también nos lo cuenta Mateo 8 y Lucas 5. Cada uno de los tres sinópticos corta o varía alguna de las referencias que nos ofrece Marcos.  ¿Curiosidades?

 

Siempre que aparecen los leprosos en los hechos que Jesús realiza en su tierra de Galilea me permito la ‘pérdida de tiempo’ de volver a leer Levítico 12 y 13. Se cuenta en estos dos capítulos todo lo que la Religión de Israel y de su Yavé Dios ordenaba sobre la realidad de la lepra, su tratamiento y la limpieza de su impureza. Y suelo añadir también la lectura de Levítico 12 y 15 para no perderme las demás impurezas tan ‘sabiamente’ documentadas y comentadas por las diversas autoridades sacerdotales en asuntos de la Ley de Moisés. ¡Tremendo!

 

El buen judío que fue Jesús de Nazaret conocía perfectamente todas estas prescripciones y ordenanzas de su Religión. Los tres Evangelistas sinópticos nos lo recuerdan: “Vete al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que prescribió Moisés...” (1,44).  Cuando Jesús dice estas palabras ya se ha impurificado por haberlo tocado previamente. Yo creo que no sólo lo tocó, sino que lo abrazó ante la vista de la propia María Magdalena y de cuantas otras personas le acompañaban, que no eran pocas. ¿No tendría que haber ido también el propio Jesús ante el sacerdote a purificarse?

 

Jesús de Nazaret desobedece explícitamente la ordenación de la Ley de Yavé Dios. El leproso aprendió pronto y desobedeció también. E hizo más: proclamó la desobediencia allá por donde iba. De esta manera, se dejaba de acudir al Templo de Jerusalén, único lugar de purificación,  para presentar los sacrificios por el pecado de ser leproso. ¿Imagino  las pérdidas económicas?

 

Confieso que nunca he visto a un leproso en mis más de sesenta y cinco años. Pero en cierta ocasión un buen amigo fallecido hace poco me dijo con inmenso cariño que lo que más desea, siempre-siempre-siempre, un leproso es que le regalen un abrazo. No hay muchos leprosos hoy, pero existen y muchos siguen experimentado el mismo rechazo social que leemos en esa Palabra del Levítico. La desobediencia de Jesús fue un milagro, como todo abrazo. Carmelo BH.

CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos.

Domingo 12º: 14.02.2021. Después de comentar los cuatro Evangelios y Hechos ¡completos!...

JUAN DIEZ: PASTORES O CABREROS

Conviene leer el texto del evangelio de Juan 10,1-21. Podrá observarse que la narración presenta a Jesús como buen pastor. Imagen de sobra conocida por los creyentes. Es más, la figura del buen pastor es la primera representación de la iconografía cristiana. En la mentalidad popular es una imagen cargada de profundo sentimiento bucólico, romántico y enternecedor... Sorprende, al leer el texto citado, la reacción final de quienes le escuchaban: "Se produjo una disensión (división) entre los dirigentes judíos. Muchos decían: está loco de atar, ¿por qué lo escucháis?". Si la imagen del buen pastor es tan romántica ¿por qué esa reacción? Imagino que esta parábola se ha contado en multitud de ocasiones en nuestras liturgias de la palabra, eucaristías... y, sobre todo, en la fiesta del cuarto domingo de Pascua. Al proclamar hoy estas palabras del evangelio ¿producen en los oyentes las mismas reacciones?

                

Ahora que comienza un nuevo curso, una nueva etapa como educadores cristianos, como evangelizadores, catequistas, animadores... "pastores de la fe", nos atrevemos a releer y actualizar la propuesta del Buen Pastor. Este "personaje", casi ya desterrado de nuestra experiencia urbana, entra siempre por la puerta, conoce a sus ovejas por su nombre, sabe los lugares de los buenos pastos, las acompaña con su "cayado" (nunca con su cetro), las recoge cada día al caer la tarde, se enfrenta con los enemigos de las ovejas, se desvive para que ellas tengan vida y la tengan en abundancia... Ah, este personaje ha elegido ser pastor, lo es por vocación, no por ganarse la vida y medrar a costa del rebaño o del amo del rebaño.

 

Los evangelios sinópticos, que también nos presentan a este pastor, añaden un dato más: si alguna de las ovejas del rebaño se pierde, el pastor va en su busca hasta que la encuentra. Y no la pregunta por sus andanzas, sus relaciones, sus decisiones equivocadas, sus aventuras de día o de noche... Sencillamente, se la echa al hombro y la lleva de nuevo al grupo y organiza una fiesta para celebrar la alegría de haber encontrado lo que estaba perdido. La imagen invertida del pastor es la del "bandido, asalariado, ladrón, salteador", cuya única función es aprovecharse del rebaño y de su prepotencia personal para vivir a costa de las ovejas. En el lenguaje popular estas actitudes son descritas con el término "cabrero".

 

El relato de Juan diez está situado en el contexto de la celebración de la fiesta judía de las Tiendas en la que se recordaba y actualizaba la esperanza de la llegada del Mesías de Dios: luz para Israel, camino de vida, agua de salvación. Por eso, en el capítulo 9º ha contado la señal de la curación del ciego de nacimiento en el templo de Jerusalén. Así, Juan presenta a Jesús como el Mesías de Dios, el buen pastor para Israel. Por eso, los "tenidos como pastores, los dirigentes judíos del templo y de la ley", han dejado de ser los "pastores del pueblo", porque su obrar es semejante al de los bandidos, asalariados y ladrones. A Israel no le queda ya más que un solo Pastor bueno: Jesús. La parábola contada ha desenmascarado las actitudes de los dirigentes y las de Jesús, ha señalado también quién es el verdadero proyecto de Dios en la realidad histórica y ha provocado las respuestas de los oyentes y de los lectores.

 

La parábola, ingenua en apariencia, se ha convertido en instrumento pedagógico para colocar a cada uno en su sitio y llamar a las cosas y a las personas por su nombre. Por fin nos preguntamos: ¿Qué y cómo son nuestros pastores? ¿Nuestras actitudes de pastor son como las de Jesús o como las de los dirigentes judíos? En la terapia de la reconciliación ¿buscamos el bien de las personas o el cumplimiento exacto de la ley? En nuestra pastoral, ¿existen las piedras de quienes nos escuchan? Carmelo Bueno Heras, Educar hoy 39 (septiembre-octubre.1993).

sábado, 6 de febrero de 2021

Domingo 5º del Tiempo Ordinario B (07.02.2021): Marcos 1,29-39. Aquel que deshumaniza es un demonioy CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos. Domingo 11º: 07.02.2021

 

En una casa, la tuya o la mía.

¡Pues hemos superado la cuesta de enero! No sé ya muy bien si con nota o agotados. Pero en el horizonte de la semana tenemos el domingo día 7 de febrero. Un mes de 28 días y cuatro semanas exactas. Nada de añadidos o restos que colean. Cuatro semanas de siete días cada una. ¿Mes perfecto? 

 

Pues de esto, ¡ni se sabe! Es cosa del tiempo, del estado de las mareas, del calentamiento de las capas tectónicas o del efecto de los plásticos en los cráteres de los volcanes... ¡El tiempo!

 

Este primer domingo de febrero nos permitirá leer un precioso texto del Evangelio de Marcos que se atrevió a escribir una mujer llamada María Magdalena a quien últimamente ha dedicado un libro la escritora zaragozana Cristina Fallarás (El Evangelio según María Magdalena). Lo leeré a ver si ella piensa como yo y me regala la coincidencia de opinar que el actualmente llamado Evangelio de Marcos fue escrito por aquella mujer tan especial y única llamada María de Magdala, la ciudad que se movía alrededor de la industria de la sal, de la pesca del Lago-Mar de Genesaret y del turismo del ir y venir del norte hasta la Jerusalén por la llamada 'Ruta de los Galileos'. 

 

Digo que en este primer domingo de febrero se nos permitirá leer la tercera acción que realiza Jesús de Nazaret en sus tierras del norte y más en concreto en el entorno de la CASA. Una casa que no era una comunidad de vecinos de una de nuestras ciudades o poblaciones de más de cinco mil habitantes. Una casa que no será una mansión como esas mansiones típicas de la colonización imperial. Una casa que nos tendremos que imaginar para comprender el relato. Y seguramente que como cada uno se imagine aquella casa del Cafarnaum de entonces así se explicará el relato que se nos va a leer.

 

Y deseo añadir otra cosa o dato de investigación. Muy seguramente Jesús de Nazaret y su padre llamado José, el peculiar carpintero de entonces y arregla de todo cuanto no funcionaba, conocían casas y casas, de tipo judío y tipo romano, mansiones o tan solo soluciones habitaciones... Ahora que se dispone de la digitalidad y se puede acceder a las técnicas de la tridimensionalidad sería bueno darse un garbeo por Séforis, la ciudad de 'Los pájaros' a tan solo cinco kilómetros de Nazaret. Ciudad con cardo y decumano, las avenidas del casco romano. José y Jesús, padre e hijo, especialistas en reparación de mosaicos, conducciones de aguas, labrado de piedras y otras mil tareas domésticas... sabían de casas como sabían del conocimiento de la palma de su mano. 

 

En este primer domingo de febrero se nos habla de la casa del señor Pedro, amigo de Jesús, esposo y tal vez padre, en la que suceden acontecimientos un tanto chocantes para las costumbres de la época. Al parecer, aquel hijo de José había aprendido demasiadas cosas poco limpias tanto de los asuntos de la religión de Roma como de las tradiciones de la religión judía.

 

¡Cuánto importa saber sobre los asuntos de las religiones para aprender a convivir las personas con sus semejantes! A ver si en los ámbitos educativos se le dedica de una vez tanto tiempo a conocer las raíces de sus terruños como a conocer también las raíces de sus dioses, tumbas y sabios... Estos saberes no se pueden ignorar, no se deben ignorar. Jamás.

 

Y basta ya. Espero no haberme orillado demasiado del sendero que nos ofrece el texto tejido por la mano narradora de la Evangelista.

A continuación se encuentran los comentarios, como hago en cada domingo.


 

Domingo 5º del Tiempo Ordinario B (07.02.2021): Marcos 1,29-39.

Aquel que deshumaniza es un demonio. Me lo escribo CONTIGO,

 

Después de haber iniciado ‘su evangelización’ el Jesús de Nazaret del Evangelio de Marcos en las orillas del MAR y de haberla continuado en el escenario de la SINAGOGA de su pueblo, la mano narradora de María Magdalena nos coloca a su Jesús en la CASA: “Cuando salió de la sinagoga... se fue a casa de... La suegra de Simón estaba en CASA con fiebre” (1,29-30). Así comienza el relato que se nos propone para la meditación de este nuevo domingo.

 

Y deseo copiar también aquí el final del relato que se nos proclamará: “Y recorrió toda la Galilea predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios” (1,39).  Recuerdo una vez más que María Magdalena recibió en la visita al sepulcro del crucificado el anuncio de volver a Galilea ‘para ver ahí al ausente del sepulcro y ya resucitado Jesús de Nazaret’ (16,1.8).

 

Por esta razón, la tarea de anunciar la buena noticia del Evangelio en el MAR, la SINOGOGA y la CASA es la tarea de VER AL RESUCITADO JESUS DE NAZARET. Aquí y de estas maneras tuvo lugar, según este Evangelio, la única Aparición de Jesús que no fue otra que su propia vida. Ya hemos comentado en los dos últimos domingos cómo Jesús aparece siendo el Evangelio vivo.

 

Nos acercamos ahora a la CASA. Se trata de la casa de Simón y de Andrés. Y lo que importa a la narradora es la persona de la suegra de Simón. ¿Y nada importa la presencia de su esposa, hija de la endemoniada? Ya comenzamos a comprender que SIMÓN, el futuro PEDRO del grupo de los DOCE, Apóstol y..., ¿futuro papa vaticano?, estaba casado y con familia; ¿por qué no? O, ¿por qué sí? Nada de esto merece la atención del Evangelista. Importa sólo la suegra. 

 

Aquella suegra estaba en cama, enferma, apartada de todo contacto humano. La fiebre era, según las normativas aprendidas de generación en generación, el castigo por el pecado o los pecados que el enfermo había cometido contra la Ley que Yavé Dios le había comunicado a Moisés y que de continuo se explicaba en la sinagoga por los sacerdotes.

 

Tocar al enfermo es contaminarse con su mismo pecado. Sin embargo, cuenta este Evangelio  que Jesús se acercó, se inclinó, tocó y levantó a la mujer. ¿Una vez? ¿Siete? ¿Doce? Y tampoco dejo de preguntarme si la fiebre de la suegra era fiebre biológica y asunto de la realidad de la carne o era fiebre teológica y asunto de las prácticas de la Religión judía. Eso lo sabía bien María Magdalena que estuvo presente en esta curación (¡mental!) y en las sucesivas (1,35-39).

 

Para esta tarea de anunciar una buena noticia frente a las notificaciones de la religión de Moisés y de su Yavé Dios había venido este Jesús de Nazaret del Evangelio de Marcos. Y esto lo ha realizado explícitamente en el contexto de toda casa de Cafarnaum (1,29-38), en el contexto de toda sinagoga de su tierra (1,21-28) y en el contexto de la orilla del mar (1,16-20).

 

Y toda esta evangelización se extenderá enseguida por toda la región de Galilea (1,39). Esta fue la misión de Jesús, no otra. Y la mano contadora de la historia resume esta tarea con dos acciones: predicar en las sinagogas  y expulsar los demonios que habitan en las personas. Y, ¿qué son los demonios, sino toda idea deshumanizadora de la mente humana? Carmelo B. H.

 

 CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos.

Domingo 11º: 07.02.2021. Después de comentar los cuatro Evangelios y Hechos ¡completos!...

UNA SUEGRA, ¿PRIMERA SEGUIDORA DE JESÚS?

Antes de "perder el tiempo" con interpretaciones y reflexiones conviene leer detenidamente Mc 1,29-31. Y ya con el evangelio abierto, echar una rápida ojeada a lo anterior, Mc 1,14-28. El Reino, anuncia Jesús, está cerca. Convertíos y creed. Luego se cuenta lo de los "hermanos pescadores". Los cuatro primeros fichajes de la futura selección de los Doce, dispuestos para el trofeo de la "pesca humana". Pero estas cuatro personas, ¿se convirtieron aquí y creyeron en la buena noticia del Reino cercano? La respuesta es no, porque no se ha producido la conversión, sino tan solo un cambio de ocupación. Veamos.

En Mc 8,27-30, Pedro y los Doce reciben la más tajante prohibición de evangelizar, de hablar de Jesús, la buena noticia. ¿Por qué? Siga el lector el texto de Marcos y encontrará la respuesta. Más adelante, Mc 10,35-45, Santiago y Juan y los otros diez, no sólo esperan acceder en un futuro próximo al poder y así comenzar a "ordenar y mandar", sino que tienen el atrevimiento de pedírselo a Jesús. Algo parecido a lo que ocurre entre nosotros cuando lo de los preparativos de la democracia: o voy en los primeros lugares de la lista electoral o no cuentes conmigo. Ante tales pretensiones, Jesús vuelve a recordar: el que quiera ser el primero, que se haga servidor y esclavo de todos. ¡Qué! ¿Estaban estos "hermanos pescadores" convertidos? ¿Eran creyentes en Jesús y en su anuncio de la cercanía del Reino? ¡Claramente, no! Probablemente, todas estas pretensiones de poder de los comienzos, una vez analizada, dialogada y discernida la situación, desaparecieron para siempre... ¡Por eso Jesús murió abandonado de todos! ¡Y sigue... la pretensión y el abandono!

Y ahora volvemos a la suegra, retomamos Mc 1,29-31. En la casa de Pedro (en la casa de estas pretensiones) hay fiebre, hay personas con fiebre altísima, hay una persona postrada a causa de esta fiebre. Pregúntese el lector ¿qué fiebre?, ¿la de los 40 grados del termómetro?, ¿la fiebre del mesianismo político-religioso?, ¿la fiebre del fanatismo intransigente? Seguramente la lectura literal de la Biblia nos empuja a pensar en el termómetro. La interpretación socio-religiosa nos invita a interpretar la fiebre de manera bien distinta.  Y, miren: Jesús dialoga con la fiebre, es decir, con la suegra postrada por la fiebre. Se acerca, la toca, la toma de la mano, la levanta... Y de esta persona enfebrecida se dice algo que en el evangelio aún no se ha dicho de nadie: se pone a servirlos.

Esta actitud de la suegra es la expresión más acabada de su conversión. Su actitud de servicio es la condición primera para ser reconocido como seguidor de Jesús. Allí donde acontece esta conversión y se encarna la actitud del servidor, allí se hace presente el Reino, allí se vive el seguimiento de Jesús. Y esto lo ha realizado por primera vez en todo el evangelio una suegra, la de Pedro (el piedra) (?).

Y para terminar, una curiosidad más: También los otros dos evangelios sinópticos (Mateo y Lucas) siguen a Marcos y sitúan a esta suegra como la primera persona que, estando enfebrecida y encamada, se levanta y se pone a servir. Posiblemente y para que todos nos sigamos interrogando, los evangelistas nos han ocultado una cosa importantísima: el nombre de la suegra. Por eso, esta ¿primera seguidora?, esta suegra "santa" se ha quedado sin peana. Carmelo Bueno Heras, Educar hoy 54 (septiembre-octubre.1996).

domingo, 31 de enero de 2021

Domingo 4º del Tiempo Ordinario B (31.01.2021): Marcos 1,21-28. La doctrina de toda sinagoga es diabólica y CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos. Domingo 10º: 31.01.2021.

 Conocer, siempre conocer.

Como cada semana escribo ahora esta presentación en Madrid, Avenida del Valle. Ya pasó la 'borrasca de nieve, Filomena' y su dama de compañía 'la gran Helada' y sin habernos hecho a la idea de lo que supusieron ambas visitas inesperadas nos ha llegado, el pasado miércoles 20 de enero, una gran explosión de gas en un inmueble que el arzobispado de Madrid posee en la calle Toledo alrededor de la parroquia de La Virgen de la Paloma. 

 

Junto a este inmueble y la iglesia de la parroquia existe una Residencia de personas mayores y un pequeño Colegio llamado La Salle-La Paloma. Lo más lamentable de esta explosión ha sido el fallecimiento de cuatro personas, dos de ellas dentro del inmueble donde sucedió la explosión y otras dos en el exterior de este inmueble en la misma calle de Toledo. 

 

Junto a toda esta realidad puntual seguimos viviendo la experiencia de la pandemia del virus de la corona que va y viene como las olas del mar o sube y baja como las mareas. Me digo una vez más que la realidad es como es y sirve de muy poco tratar de cambiarla, sin embargo hay algo que sí nos importa mucho hacer: conocer esa realidad. Tratar de conocer al virus, investigar los orígenes de las borrascas y examinar con minuciosidad obsesiva las causas de la explosión del gas. Conocer.

 

Parece ser que nada ocurre o sucede en la casa común del cosmos sin más ni más. Conocer es el camino para conocer, aunque parezca una perogrullada. Conocer la realidad y ella será nuestra mejor compañera en el camino de la vida por esta nuestra casa de la tierra.

 

Dicho esto, que tú y yo nos sabemos más que de memoria, pero que había que compartirlo, creo que se nos ilumina la comprensión de los comentarios evangélicos que nos pueden ocupar en esta semana previa al domingo 31 de enero. Y ojalá que con esta semana acabemos por superar toda cuesta de enero por más empinada que sea. 

 

Leeremos el relato que el Evangelio de Marcos-Magdalena nos cuenta sobre lo acontecido un sábado en la sinagoga de Nazaret al propio Jesús y a sus acompañantes, un buen puñado de mujeres y de hombres. Creo que cuando estos hechos tienen lugar, Jesús se encuentra en el final de la tercera década de su vida o en el comienzo de la cuarta. Con frecuencia me preguntaré, ¿qué hizo hasta entonces este judío laico y galileo? ¿A qué dedicó su tiempo desde los doce años hasta los treinta? Todo puede ser válido para la imaginación de nuestras neuronas. Y con frecuencia me digo: este hombre debió de practicar el ver, oír y callar. Y en los descansos de estas tareas: pensar, meditar, conocer.

 

Creo que llegó a tener un excelente conocimiento de las realidades que le rodearon, políticas, económicas, jurídicas, religiosas... Lo volveré a repetir: creo que se dedicó a conocer cuanto le rodeaba y hasta donde se lo permitió su incansable y sana CURIOSIDAD por CONOCER.

 

Creo también que desde ese lento, sereno y constante conocer le fueron brotando las decisiones con la naturalidad humanizadora que habían manifestado los profetas de la historia de su pueblo. Así es como decidió asistir un sábado a la sinagoga de su Nazaret y no sólo, sino bien acompañado. Y así fue como se comenzó a tejer su misión evangelizadora que poco a poco desenmascaraba, entre otras cuestiones, las mentiras o intereses del poder o poderes establecidos. Pero de esto iremos hablando en comentarios posteriores.

 

A continuación se encuentran los comentarios de los hechos en Nazaret y en Caná, ambas poblaciones de Galilea.

   

 

Domingo 4º del Tiempo Ordinario B (31.01.2021): Marcos 1,21-28.

La doctrina de toda sinagoga es diabólica. Me lo digo y lo escribo CONTIGO,

 

La mano narradora del llamado Evangelio de Marcos nos dejó dicho que lo primero que hizo su Jesús de Nazaret fue ‘pasear sus decisiones por la orilla del mar de su región de Galilea’. Y no está de más recordar que para aquellas gentes ‘el mar y el mal’ son dos maneras de hablar de la misma cuestión. ¿El Mar es el Mal? Sí y donde mejor se comprende es en el relato de Jonás.

 

El segundo escenario galileo en el que se detiene la mano narradora llamada Marcos es la sinagoga. Por esta razón, quienes habitan en ciudades en las que aún se conservan presencias de antiguas o modernas sinagogas conviene que le presten la mayor atención a las denuncias que proclama este Jesús de Nazaret en la sinagoga de su pueblo galileo: La doctrina de la sinagoga es diabólica. Esta denuncia radical y categórica ¿despertó la popularidad de Jesús? Sí.

 

Para el próximo domingo dejo anunciado ya que la mano de Marcos-María Magdalena nos situarán a su Jesús de Nazaret en el tercer escenario galileo: la casa.

 

El comentario autorizado de Marcos 1,21-28 nos daría para completar la escritura de mil páginas de un buen puñado de tesis doctorales en Estudios sobre el Nuevo Testamento. Sólo dispongo de estos cuatro párrafos en esta página para despertar al menos uno de los deseos de leer este breve relato. El asunto no es otro que la cuestión del sábado y de la sinagoga. Si se desea actualizar esta cuestión me atrevería a expresarla así: El domingo y su, llamada, misa.

 

El sábado judío era la institución por excelencia de la RELIGIÓN en la que nació, creció, vivió y murió Jesús de Nazaret. Me estoy imaginando ahora que en alguno de los sábados de sus últimos años por Galilea este Jesús con sus seguidoras y seguidores participaron en las liturgias sinagogales. Creo que ya en la misma entrada de la sinagoga tuvo problemas para conseguir que María Magdalena y otras mujeres pudieran entrar  en el recinto, aunque fuera sólo en un apartado rincón.  Estas imaginaciones mías ya las tuvo el Evangelista Lucas y sorprende lo que le sucedió a su Jesús (¡qué bien lo cuenta en 4,14-30!). Lo quisieron despeñar.

 

También Marcos nos ayuda a tener una visión muy aproximada de esta situación en la sinagoga cuando leemos su nuevo relato de Jesús y los suyos en otro sábado y en su participación en las tareas de la sinagoga. Nunca me cansaré de leerme Macos 3,1-6. Estas presencias del galileo y laico Jesús en las sinagogas del norte de su país son la anticipación de lo que llegará a suceder cuando suba con los suyos a Jerusalén y visite el Templo. Este Evangelio nos dice que esta presencia en Jerusalén ocurrió una vez y desde ese momento quedó espiado, acusado, condenado y ejecutado por blasfemo en una cruz y luego sepultado.

 

Creo que estos apuntes rápidos nos dan una muy aproximada idea de lo peligroso de la situación de acercarse un domingo y llegar a participar en la misa de la parroquia con la sana intención de saberse que somos ‘fratelli tutti’. Cuando se llega uno a tomar en serio los dichos de su boca debe saber qué peligro corre. El celebrante es uno, El Cristo. Y este divino Celebrante está sólo encarnado en uno, el ordenado en sacerdocio (Querida Amazonía 88, dixit). ¿Los demás? Ver, oír, callar y... ¡amén, así sea, con tu espíritu!??? 

Carmelo Bueno Heras.    

CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos.

Domingo 10º: 31.01.2021. Después de comentar los cuatro Evangelios y Hechos ¡completos!...

¿CONVERSION DEL AGUA EN VINO?

Se recomienda la lectura de Juan 2,1-12, aunque puede servir el recuerdo que todos tenemos de lo que se narra en este texto del cuarto evangelio: La boda en Caná de Galilea. A mí, lo primero que me sorprende es el comienzo: "Al tercer día". Las "cartas" suelen comenzar diciendo "Estimado...:". Los "cuentos" suelen comenzar diciendo "Había una vez...". Los "relatos de resurrección" suelen empezar diciendo "Al tercer día...". Así lo proclamamos explícitamente en el credo: "al tercer día resucitó". Quiero decir con esto que el relato de la boda de Caná es un relato de resurrección, aunque sea el primero que cuenta este evangelio. El final del relato (v 11) confirma lo que acabamos de decir: "...Jesús manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él". La fe de los discípulos en Jesús es una experiencia postpascual. Lo que se cuenta en la boda de Caná es la narración de una experiencia postpascual. ¿Qué experiencia?

 

La experiencia de vivir la relación hombre-Dios, a través de tantísimos rituales de purificación como prescribe la religiosidad judía, termina por provocar en las personas la convicción de estar en constante situación de impureza y de pecado. Seis tinajas de cien litros cada una había en Caná para las purificaciones de los judíos. Una ciudad pequeña como Caná necesita esta inmensa cantidad de agua para purificarse. ¿Cuántos litros se necesitaba tener en el Templo de Jerusalén para estos rituales? Se recomienda la atenta lectura del libro del Levítico para caer en la cuenta de la urgente necesidad del agua para estar "a bien con Dios" y no soportar sus iras por la impureza y el pecado. Una religiosidad así es deshumanizadora. ¿Dónde queda la ternura, la misericordia, la gratuidad y el amor de Dios?

 

Jesús rompe, olvida, critica, supera, desprecia... esta religiosidad del agua y ofrece, regala, propone, vive... una religiosidad del vino, de la fiesta, de la alegría, de la felicidad, de la humanización. Jesús propone una religiosidad, una relación hombre-Dios, de hijos-padres, de novio-novia, de esposo-esposa, de persona a persona, de amor a amor. Esta religiosidad de la superabundan­cia de felicidad ya había sido anunciada por los profetas. Lea el lector en Amós 9,13-14, en Oseas 14,6-8 y en Jeremías 31,10-12. La Ley ha quedado vacía y sin sentido. Jesús, el Dios de Jesús, nos invita a una boda, a la fiesta del amor y de la felicidad, a la relación-religión de la convivencia en fraternidad. Los seiscientos litros del mejor de los vinos son el símbolo de la nueva religiosidad cristiana.

 

Los padres de la Ley, los sumos sacerdotes-ancianos-escribas en tiempo de Jesús, se ven desautorizados en sus ministerios sacerdotales y contemplan la pérdida de autoridad del viejo sistema religioso perpetuado desde los tiempos más remotos. Los judíos no pueden aguantar la denuncia y crítica que supone el hablar y actuar de Jesús y de sus seguidores. Los mecanismos de defensa se ponen en marcha y Jesús es condenado y los suyos perseguidos. Pero ahí está la mujer, la madre de Jesús, la comunidad, para hacer que la nueva boda de la religiosidad cristiana no se quede sin el mejor de los vinos que es la felicidad, la humanización, el amor, la alegría de la salvación que es la Buena Noticia de Jesús para todos.

 Carmelo Bueno Heras. Educar hoy 34 (septiembre-octubre, 1992)

domingo, 24 de enero de 2021

Domingo 3º del Tiempo Ordinario B (24.01.2021): Marcos 1,14-20. ¿Qué es ‘ser evangelio’? y CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos. Domingo 9º: 24.01.2021.(LOS SALMOS Y LA TIJERA)

 

El domingo de la Biblia

Ha sido decisión de Francisco papa, sólo suya y de nadie más, el institucionalizar en la vida anual de la santa madre iglesia católica apostólica romana y vaticana 'El domingo de la Biblia'. Por segundo año se celebra esta fiesta que, en realidad, no se la llama así, pero que en el contenido de su mensaje se trata de esto. De la Biblia. Este papa le ha puesto un nombre intencionadamente propagandístico: 'Domingo de la Palabra de Dios'. ¿No es igual la 'Biblia' que la 'Palabra de Dios'? Parece ser que no. Esto de la  Biblia habla mucho y canta alto en favor de Lutero y su Reforma y de toda la corriente protestante generada desde aquellos años de la segunda decena del siglo XVI. Se recordará que poco después se convocó un Concilio en la Iglesia al que se le denominó Concilio de la Contrarreforma. El de Trento, el de los dogmas, el del Imperio Católico que no fue otro que el Imperio en donde no se ponía el sol. Y fruto de aquella Reforma y Contrarreforma quedó acuñado el mantra famoso de que la tradición protestante se asienta y sostiene en la Biblia mientras que la tradición católica se asienta y sostiene en el sacrificio de la santa misa. Se me acusará de ser un simplista, pero ese es el mantra permanente que aún colea.

La sagacidad del lenguaje de Francisco papa ha sido no hablar de 'Biblia', ni de Reformas, sino tan solo de Palabra de Dios y de san Jerónimo (fallecido en Belén el 30 de septiembre del año 420). 

¿Se atreve el lector a investigar un poquito? Pues pregúntese qué sucedió en las sesiones del Concilio Vaticano II cuando se habló de precisar qué se quería decir en la Iglesia al hablar de 'La Palabra de Dios'. Los enfrentamientos doctrinales fueron de tal magnitud que se llegó a la conclusión de que la expresión se mantuviera y que no se precisara con claridad su contenido. Mucha habilidad metodológica. 

Suena bien esto de 'La Palabra de Dios' al lado de 'La Palabra del Ser humano' (ser humano: mujer y hombre). ¿Acaso no saben muy bien las mentes expertas en autoridad teológica que no hay ningún Dios, tampoco Yavé, que hable al margen de las palabras de los humanos? 

Tú que me lees ahora y yo que escribo, TúyYo, somos Palabra, la Palabra. Y toda la biblioteca de la Biblia -con sus libros canónicos y deuterocanónicos, epigráficos y pseudoepigráficos, veterotestamentarios y neotestamentarios, los que están dentro de un canon o de otro canon, ya sea este canon hebreo, griego, latino, protestante, tridentino, arameo, azteca, inca, maya, tibetano, árabe, mongol... o sencillamente humano- es Palabra del Ser Humano, del Corazón humano, de la Mente Humana, de la Piel humana de Todos los humanos y de Siempre. 

Para este domingo de la Palabra de Dios o de la Biblia me permitiré una meditación contemplativa sobre 'el Hablar y el Escuchar'. Es decir, una meditación contemplativa sobre la boca, que es una; y los oídos, que son dos. Una dosis de habla por cada dos de escucha. ¿Se puede llegar así a ser sabio? Tal vez. Alguien lo entendió así al leerse muy conspicuamente 1Reyes 3,9. Basta por ahora y para esta semana.

A continuación, los comentarios correspondientes al relato del Evangelio y al relato de los Cinco Minutos.


Domingo 3º del Tiempo Ordinario B (24.01.2021): Marcos 1,14-20.

¿Qué es ‘ser evangelio’? Me lo pregunto y lo escribo CONTIGO,

 

Por segundo año celebramos en este domingo la fiesta de ‘La Palabra de Dios’. En realidad se trata de un motivo de fiesta que acontece cada domingo y hasta cada día, si alguien me apura. Pero quiso Francisco papa arraigar este domingo tercero del Tiempo Ordinario como domingo de la Palabra de Dios. No se atrevió a llamarlo ‘Domingo de la Biblia’, pero esa es la auténtica finalidad de esta celebración eclesial.

 

Sugiero para este día que no se levante muy en alto la Biblia, ni se la pasee como si fuera una diva, ni se la empape de incienso, ni... No. En este día, me lo digo en silencio, que se ponga la Biblia entre las manos y se atreva el leyente a leer. Y que se lea lo que se desee, el Libro de Nahún, por ejemplo, o el de Jonás o el comienzo del Libro de los Hechos de los Apóstoles...

 

Se nos va a proponer la lectura del relato de Marcos 1,14-20: “Jesús se fue a Galilea y proclamaba el Evangelio... A orillas del mar de Galilea vio a Simón y a su hermano Andrés... Más adelante  vio a Santiago el de Zebedeo y a su hermano Juan... Les llamó... y ellos se fueron con él”. Esto es lo primero que el (o la) Evangelista nos cuenta de su Jesús de Nazaret. Esto sería lo primero que hizo y dijo el adulto y laico Jesús.

 

Cuando se ha llegado a leer unas veinte veces este Evangelio se puede llegar a creer que este Jesús que pasea alrededor del Lago de Galilea y llama a esos cuatro hombres por su nombre no camina solo. Está ya bien acompañado. Y esta compañía acompañadora es María Magdalena y otras mujeres. Muchas. Esto lo expresa y confirma el propio texto de Marcos 15,40-47.

 

Y son estas mujeres, precisamente éstas y no otros, quienes contemplaron la muerte y la sepultura de su Jesús de Nazaret, al que acompañaron desde sus primeros días de Galilea hasta ahí. Y no le cerraron los ojos con sus dedos porque, tal vez, se lo impidieron.

 

Y fueron estas mujeres, precisamente éstas y no otros, quienes llegaron a comprender que su Jesús de Nazaret murió y no volvieron a verlo, ni tocarlo, ni olerlo. Murió y su ausencia quedó para siempre arraigada en sus adentros de personas bien conscientes. Y fue ahí, en sus entrañas de vida donde le comenzaron a entender vivo y resucitado: “¿Buscáis a Jesús de Nazaret...? Está en Galilea... allí lo veréis como os dejó dicho... Id y contádselo a sus seguidores y a Pedro...” (Marcos 16,1-8). Aquí se acaba el llamado Evangelio de Marcos. El texto que continúa (Marcos 16,9-20) fue un añadido que alguien se atrevió a colocarlo aquí.

 

Este Jesús del Evangelio de Marcos murió y no regresó jamás. No se apareció a nadie. Su única aparición fue su vida y, en especial, el tiempo de esa vida suya en Galilea, alrededor de aquel inmenso lago al que se le llamaba mar. Y en esta única aparición que fue su vida nos compartió la buena noticia de su propia persona de judío y de laico. Y, ¿en qué consiste ser buena noticia o evangelio con uno mismo y con los demás?  De esto habla todo el relato de Marcos, pero si se me deja seleccionar un texto emblemático, invito a leer Mc 3,1-35. La vida de Jesús está sintetizada aquí. Ser ‘evangelio’ como él es liberarse y liberar de una religión que deshumaniza, y es también aprender a sentarse en el mismo corro con los demás. Carmelo Bueno Heras.

CINCO MINUTOS con la Biblia entre las manos.

Domingo 9º: 24.01.2021. Después de comentar los cuatro Evangelios y Hechos ¡completos!...

 

LOS SALMOS Y LA TIJERA

De mi experiencia te diré, lector, que muchas veces al leer (proclamar) los Salmos en la "Liturgia de las Horas" me viene a la mente ese instrumento que sirve para cortar y que se llama "tijera".

Utilizar este instrumento, en este contexto, es lo que se denominaría, con cierto atrevimiento histórico-teológico-bíblico, "hacer el marcionita". Lo de Marción, condenado por hereje hacia la mitad del siglo II, venía a ser, resumiendo y en lenguaje familiar, el utilizar la tijera para todo el texto del AT y buena parte del Nuevo, por ser texto que nos habla de un Dios juez y vengativo y, por tanto, de un actuar del hombre creyente también con carácter judicial y vengativo. El Dios y mensaje de Jesús para sus seguidores en el Evangelio no tiene ese carácter judicial y vengativo. Por tanto, diría Marción, para no confundir, cortemos. ¡Va viendo el lector dónde está la herejía?

Meditando en esto, uno lee la salmodia de la Liturgia de las Horas y observa un buen número de "tijeretazos" realizados por las autoridades que organizan esta liturgia. Ergo, tales autoridades se han metido, gracias a Dios y con aplauso nuestro, a "marcionitas". Miren lo que digo con dos ejemplos, nada más:

                . Laudes del Domingo de la 1ª semana: Salmo 62,2-9. Las "tijeras autorizadas" han cortado los vv 10-12, que de haber sido respetados en la poda dirían: "Pero los que buscan mi perdición bajarán a lo profundo de la tierra, serán entregados a la espada y echados como pasto a las raposas..." (No estaría nada mal para despertarse en una mañana de domingo). Este salmo es todo un modelo de cómo "hacer de marcionita", ya que se proclama muchísimas veces a lo largo del año litúrgico.

. El salmo aquel, tan querido por la sensibilidad religiosa, "Señor, tú me sondeas y me conoces..." (138 Vg). También aquí "la afilada tijera autorizada" ha cortado los vv 19-22. Y éstas son algunas de "las ramas cortadas": "Ah, si al impío, oh Dios, mataras... con odio colmado los odio, son para mí enemigos". Este salmo está puesto para la oración de la tarde y de haberse conservado con estas "ramas cortadas" más de uno habría terminado el día bien satisfecho con esta súplica. Y, como estos dos ejemplos, busque el lector los muchos más que han realizado las "tijeras eclesiásti­cas", para bien, dicho sea a lo claro.

Lo que uno se pregunta, al proclamar estos salmos en la salmodia de la oración comunitaria, es ¿por qué la poda, con haber sido abundante, se ha quedado tan corta? ¿No habrá que seguir podando otros muchos salmos, estrofas, versos...? Ya puesto uno a marcionita, al estilo de los organizadores de la oración eclesial, tanto da podar siete como setenta y siete. Lo que importa, como criterio, es que lo que quede del árbol esté sano y pueda dar fruto. Un fruto abundante en mensaje del Dios de Jesús, que es el amor y no el odio, la misericordia y no la venganza, el perdón y no el juicio, la solidaridad y no el exclusivismo, la salvación y no la condena, el servicio al de más abajo y no la servidumbre al de arriba, la alegría y no el sufrimiento... ¡Qué! ¿Se ve cómo utilizar la tijera? ¿Se va viendo que el tal Marción tenía algo de razón? ¿Se va viendo el criterio para el uso de la tijera? De los salmos, la oración y la tijera habría mucho que hablar y que lo aquí dicho es un apunte, pero dejémoslo ya, que se han pasado los cinco minutos. Carmelo Bueno Heras. Educar hoy 35 (noviembre-diciembre 1992)