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viernes, 9 de marzo de 2018

Santo Domingo Savio, 9 de marzo

Santo Domingo Savio, 9 de marzo

No escatimó esfuerzo alguno para conquistar la santidad
Santo Domingo Savio
(Wikipedia)
«Este dechado de inocencia evangélica, que se sintió cobijado por la ternura de María, fue un insigne discípulo de Don Bosco. No escatimó esfuerzo alguno para conquistar la santidad que anhelaba antes de morir a temprana edad»
Modelo para la infancia y la adolescencia, este dechado de inocencia evangélica nació en Riva de Chieri, Italia, el 2 de abril de 1842. Al año siguiente toda la familia se trasladó a las colinas de Murialdo. El día de su primera comunión, realizada en Castelnuovo en 1849, arrodillado ante el altar se propuso: 1. Me confesaré muy a menudo y recibiré la Sagrada Comunión siempre que el confesor me lo permita. 2. Quiero santificar los días de fiesta. 3. Mis amigos serán Jesús y María. 4. Antes morir que pecar». Resumen su vida.
En 1854 conoció a Don Bosco, su guía y rector hacia el camino de la santidad. Fue con él a Turín integrándose en el Oratorio. En el dintel de la puerta de su cuarto el fundador había colgado esta consigna: «¡Denme almas, y llévense lo demás!». Después de leerlo, Domingo le dijo: «Don Bosco, aquí se trata de un negocio, la salvación de las almas. Pues bien, yo seré la tela y usted será el sastre. Haga de mí un hermoso traje para el Señor». Sabía que estaba en el lugar en el que cumpliría su más ferviente anhelo: «¡Yo quiero hacerme santo!», aunque su camino hacia los altares había comenzado ya con una presencia de Dios constante en su mente y actos cotidianos de amor.
No consentía comer sí no se rezaba antes. Era el primero en acudir a la iglesia los domingos. Y si hallaba el templo cerrado, rezaba en el umbral, hincado de rodillas al margen de las crudas inclemencias meteorológicas que pudieran darse. Disfrutaba siendo monaguillo y todos podían advertir su fervor ante al Santísimo; los gestos delataban su estado de recogimiento, con las manos juntas y los ojos clavados en el sagrario. Con espíritu de sacrificio recorría todos los días 18 km. a pie para ir a la escuela. Hasta su tío, impresionado, le preguntó: «¿No tienes miedo de ir solo?». Rotundo y cabal, respondió: «Yo no estoy solo; me acompaña el Ángel de la Guarda». Sufría con solo pensar en una eventual ofensa a Cristo, y no podía contener sus lágrimas. Buscando siempre lo más perfecto, y arrepentido de haber hecho novillos en una ocasión incitado por sus amigos, buscó la amistad de Jesús y de María.
En Turín, llevado por su gran devoción a María, junto a un grupo de compañeros fundó la Compañía de la Inmaculada y todos se comprometieron a ayudar a Don Bosco para educar a los muchachos del Oratorio. Esos chavales a quienes este fundador se dirigía, diciéndoles: «A vosotros, santos…» eran de diversa índole y procedencia: ricos y pobres, más pacíficos y extremadamente violentos. Mucho le sirvió a Domingo su arte para narrar cuentos. Don Bosco se dio cuenta de que el joven era especial. Así lo describió: «Domingo no se ha hecho notorio en los primeros tiempos del Oratorio por cosa alguna, fuera de su perfecta docilidad y de una exacta observancia de las reglas de la casa… y una exactitud en el cumplimiento de sus deberes más allá de la cual no sería fácil llegar».
Sin embargo, no era perfecto, claro está; nadie lo es. Y en su particular itinerario hacia la santidad, de la mano del fundador aprendió a templar alguna que otra salida de tono, inducido por actitudes molestas de algunos compañeros. También consiguió remontar esos picos emocionales a los que tendía llevado por su temperamento melancólico. No queriendo sucumbir ante él, porque le impedía escuchar la voz de Dios, se fue fortaleciendo siendo fiel a las pequeñas cosas de cada día como le había enseñado Don Bosco.
Fue un apóstol incansable dentro y fuera del Oratorio. El fundador reconocía que el pequeño «llevaba más almas al confesionario con sus recreos que los predicadores con sus sermones». Su bellísima voz, aplaudida por quienes la escuchaban, le creó cierto desasosiego cuando alabaron sus cualidades vocales tan excepcionales. Los parabienes desataron en él gran emoción porque había experimentado interiormente un sentimiento a favor del halago: «Mientras cantaba, sentía cierta complacencia; ahora me felicitan…; así pierdo todo el mérito».
Un día se quedó absorto ante la Eucaristía durante siete horas. Después de buscarlo afanosamente por todos los lugares, Don Bosco lo halló ante el sagrario, y Domingo le pidió perdón por haber transgredido las reglas. Le horrorizaba el pecado, sobre todo el de impureza. La Virgen le alumbró rescatándole de las malsanas curiosidades de esas edades de la adolescencia contra las que luchaba titánicamente consagrándose a la Inmaculada. Algunos años después de morir, cuando se apareció a Don Bosco en uno de sus famosos sueños, le preguntó: «Domingo, ¿qué es lo que más te consoló en el momento de tu muerte?». Y él respondió: «La asistencia de la poderosa y amable Madre del Salvador». Era firme y dulce a la par. Sentía dolorosas turbaciones y dudas de conciencia que le instaban a confesarse cada tres o cuatro días. Su ansia penitencial era insaciable porque quería unirse a los sufrimientos de Jesús en la cruz.
Juan Bosco le ayudó en esa etapa convulsa de la vida, y no tuvo problemas en encauzarlo porque en Domingo eran proverbiales su obediencia, docilidad y generosidad. En la biografía que escribió de él, el fundador expuso los matices de un camino que hicieron de este joven el santo que es. Se percibe cómo llegó a realizar este anhelo: «Yo quiero entregarme todo al Señor. Yo debo y quiero pertenecer todo al Señor». Caritativo, humilde, devoto de Jesús Sacramentado y de María, experimentaba también un gran amor por el Santo Padre. Fue agraciado con numerosos favores místicos. Era de salud delicada, y en 1857 ésta se agravó con una pulmonía. El médico aconsejó que viajara a Mondonio para reponerse. Al despedirse, intuyendo su pronta muerte se dirigió a Don Bosco y a sus compañeros diciéndoles: «Nos veremos en el paraíso». Y el 9 de marzo de ese año voló al cielo después de haber recitado las oraciones que se leían a los agonizantes, y que su padre rezaba. Sus últimas palabras fueron: «Papá, ya es hora […]. Adiós, querido papá, adiós. ¡Oh, qué hermosas cosas veo!». Pío XII lo beatificó el 5 de marzo de 1950, y también lo canonizó el 12 de junio de 1954.

viernes, 6 de mayo de 2016

Hoy la Iglesia celebra a Santo Domingo Savio, Patrono de las embarazadas (6 de mayo)

Hoy la Iglesia celebra a Santo Domingo Savio, Patrono de las embarazadas

Por Abel Camasca

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Hoy la Iglesia celebra a Santo Domingo Savio, Patrono de las embarazadas








REDACCIÓN CENTRAL, 06 May. 16 / 12:05 am (ACI).- “¡Quiero ser santo!”, solía decir Santo Domingo Savio, patrono de los niños cantores y también de las embarazadas por haber cumplido en su vida una misión de la Virgen María, mientras era guiado por San Juan Bosco.
Domingo Savio nació Italia en 1842. Desde muy pequeño deseó ser sacerdote y al conocer a Don Bosco le pide ingresar al Oratorio de San Francisco de Sales en Turín.
Allí organizó la Compañía de María Inmaculada y con sus compañeros frecuentaba los sacramentos, rezaba el Rosario, ayudaba en los quehaceres y cuidaba a los niños difíciles. Además tenía un espíritu muy alegre, le gustaba jugar y estudiar.
San Juan Bosco escribió una biografía del joven santo y lloraba cada vez que la leía. En ella contaba que varias ocasiones vio a Domingo como arrobado después de recibir la Comunión hasta que cierto día, Don Bosco lo encontró en el coro del templo.
“Voy a ver –cuenta Don Bosco– y hallo a Domingo que hablaba y luego callaba, como si diese lugar a contestación; entre otras cosas entendí claramente estas palabras: ‘Sí, Dios mío, os lo he dicho y os lo vuelvo a repetir: os amo y quiero seguir amándoos hasta la muerte. Si veis que he de ofendemos, mandadme la muerte; sí, antes morir que pecar’”.
Cuando Don Bosco le preguntó qué hacía en esos momentos, Domingo le contestó: “es que a veces me asaltan tales distracciones que me hacen perder el hilo de mi oración, y me parece ver cosas tan bellas que se me pasan las horas en un instante”.
Durante el proceso de investigación para llevar a Domingo Savio a los altares, su hermana Teresa narró que cierta vez el Santo se presentó ante Don Bosco y le pidió permiso para ir a casa. Su formador le preguntó el motivo y el joven le contestó: “mi madre está muy delicada y la Virgen la quiere curar”.
Don Bosco le preguntó de quién había recibido noticias y Domingo contestó que de nadie, pero que él lo sabía. El sacerdote, que ya conocía de sus dones, le dio dinero para el viaje.
La mamá de Domingo estaba embarazada, pero sufriendo con fuertes dolores. Cuando el muchacho llegó a verla, la abrazó fuertemente, la besó y luego obedeció a su madre, quien le había pedido que fuera con unos vecinos.
Cuando llegó el doctor vio que la señora estaba repuesta de salud y mientras los vecinos la atendían, le vieron al cuello una cinta verde que estaba unida a una seda doblada y cosida como un escapulario. La sorprendente visita de Domingo a su madre se dio el 12 de septiembre de 1856, fecha del nacimiento de su hermana Catalina.
Tiempo después Domingo le dijo a su madre que conserve y preste aquel escapulario a las mujeres que lo necesiten. Así se hizo y muchas afirmaban después haber obtenido gracias de Dios con la ayuda del escapulario de la Virgen.
Domingo Savio retornó al oratorio salesiano, pero no por mucho tiempo. Su salud se resquebrajó más y a sugerencia de los médicos tuvo que despedirse de Don Bosco y sus compañeros para volver a su casa. Antes de morir, dijo: “¡Qué cosa tan hermosa veo!”. Partió a la Casa del Padre un 9 de marzo de 1857 con catorce años edad. Su fiesta se celebra cada 6 de mayo.

lunes, 17 de agosto de 2015

Bicentenario del nacimiento de Don Bosco revivió el carisma salesiano 17082015

Bicentenario del nacimiento de Don Bosco revivió el carisma salesiano

Don Bosco, santo maestro de espiritualidad de los jóvenes en la vida cotidiana que te lleva a vivir la alegria del Evangelio - ANSA
17/08/2015 18:23
(RV).- Con el propósito de alcanzar una verdadera renovación espiritual y pastoral para hacer vivo el carisma salesiano, concluyeron el domingo 16 de agosto en la ciudad italiana de Turín, en la colina Don Bosco, las celebraciones a nivel internacional por el bicentenario del nacimiento de san Juan Bosco, padre, maestro y amigo de los jóvenes, fundador de la familia salesiana: “Santo maestro de espiritualidad de los jóvenes en la vida cotidiana que te lleva a vivir la alegría del Evangelio”, como lo define el padre Filiberto González, encargado de la comunicación social del consejo general de los Salesianos, al micrófono de Alberto Goroni.
En el Ángelus de pasado domingo 16 de agosto el Obispo de Roma saludó desde San Pedro a toda lo familia salesiana.
“Sean como Don Bosco” fue la invitación del Papa Francisco en la carta que entregó a la Familia Salesiana el 24 de junio. En ella el Santo Padre los instó a no desilucionar a los jóvenes y a escuchar sus aspiraciones. “Los jóvenes necesitan de esperanza y necesitan de Dios. Transmítanlo con su vida y su testimonio”, fue la invitación del Papa.  
El padre González nos habla sobre los frutos de la larga peregrinación por Latinoamérica de la urna con las reliquias de Don Bosco.
(RC-RV)

lunes, 10 de agosto de 2015

Fiesta en la Colina Don Bosco: “Sed Evangelio vivo en vuestras casas" 10082015

Fiesta en la Colina Don Bosco: “Sed Evangelio vivo en vuestras casas"

Don Ángel Fernández Artime, rector mayor de los salesianos, concluye el VII Congreso internacional de María Auxiliadora

Roma,  (ZENIT.orgGiorgia Innocenti | 187 hits

“El primer lugar en el que aprendemos a comunicar y a compartir en la diferencia es nuestra familia”. La Colina don Bosco fue testigo de la calurosa acogida para la última jornada del VII Congreso internacional de María Auxiliadora. En una basílica llena de personas de distintas nacionalidades, rica de colores y de banderas representando las distintas delegaciones, el rector mayor de los salesianos, don Ángel Fernández Artime, recordó algunos antídotos para hacer a las familias auténticos testimonios del Evangelio y del Amor de Cristo.
“Permitamos que las uniones familiares sean espolvoreadas con el viento del Espíritu y dejemos entrar el diálogo que en nuestras casas acabe con el cierre”, afirmó el religioso. “En familia se debería hablar la lengua de la sinceridad en cuanto que es el contexto en el que se educa en la aceptación de lo diferente se acoge la vida humana y se constata la presencia de Dios en la oración, verdadera unión de la vida familiar”.
A la Virgen Auxiliadora, guía indispensable de la familia salesiana, se le encomienda la tarea de vigilar sobre nuestras vidas. “Desde la casa de María a nuestras casas”: este es el lema escrito sobre el pase distribuido a los peregrinos para demostrar la cercanía del mundo salesiano a la juventud, con el fin de promover una renovado compromiso educativo.
Y precisamente a los jóvenes se les pide “contrastar la mentalidad narcisista y a veces inmadura de la sociedad actual”, así como se les anima en la maduración afectiva de los individuos. Como en la familia, la Iglesia reviste una importancia particular al “servicio en la sencillez y humildad” con gran atención para quien está en dificultad, subrayó don Artime.
Este es el objetivo que la familia salesiana se fuerza a llevar adelante también en nuestros días. La pastoral juvenil y la familiar deben, por tanto, continuar caminando juntas para hacer aún más actual y cada vez más vivo el primer sueño de don Bosco: transformar la Iglesia en una casa abierta a la acogida hacia todos.

viernes, 7 de agosto de 2015

Los salesianos y el “espíritu de familia” 07082015

Los salesianos y el “espíritu de familia”

Las ‘Buenas Noches’ del rector mayor, don Ángel Fernández Artime, para la apertura del VII Congreso Internacional de María Auxiliadora, este jueves en Turín

Roma,  (ZENIT.orgStaff Reporter | 352 hits

“La familia está hecha de rostros, de personas que aman, hablan, se sacrifican por los otros y defienden la vida a toda costa. Uno se hace persona estando en familia, creciendo con mamá y papá, respirando el calor de la casa, verdadero nido y cuna de la vida. Es en la familia donde recibimos el nombre y, por tanto, nuestra dignidad. La familia es el lugar de la amistad, de los afectos, el espacio de la intimidad, donde se aprende el arte del diálogo y de la comunicación interpersonal”.
Con esta bella reflexión se abrió el mensaje de “Buenas noches” del rector mayor de los salesianos de Don Bosco, don Ángel Fernández Artime, durante la fiesta de apertura del VII Congreso Internacional de María Auxiliadora, este jueves en Turín. El evento, promovido por la Asociación de María Auxiliadora (ADMA), implica a toda la Familia Salesiana y entra en el marco del año en el que se celebra el bicentenario del nacimiento de Don Bosco y en el que la Iglesia se concentra en los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización.
“En sintonía con la Iglesia --señaló don Artime-- también la Familia Salesiana reserva una atención particular a la familia, sujeto original de la educación y primer lugar de la evangelización. También Don Bosco tiene mucho que decir hoy a la familia: su historia, su sistema educativo y su espiritualidad se fundan en el espíritu de familia que en Valdocco nació y se ha desarrollado en el encomendarse a María”.
Don Bosco --recordó el rector mayor-- perdió a su padre cuando era pequeño, en casa tuvo conflictos por la hostilidad del hermanastro Antonio, sufrió el hambre y el frío; y aún así reconocía que los grandes valores los había aprendido allí: la sabiduría campesina, la sana picaresca, el sentido del trabajo, la esencialidad de las cosas, la laboriosidad del trabajar, el optimismo en todas las situaciones, la resistencia en los momentos de desdicha, la capacidad de recuperarse después de los reveses, la alegría siempre y a pesar de todo, el espíritu de solidaridad, la fe viva, la verdad y la intensidad de los afectos, el gusto por la acogida y la hospitalidad; todos los bienes que había encontrado en la familia y que le habían construido esa forma de ser, hasta ser ese Don Bosco que todos admiraban y todos buscaban”.
Tal experiencia familiar marcó el futuro del Santo hasta el punto que, cuando pensó en una institución educativa para sus jóvenes, no quiso otro nombre que no fuera el de ‘casa’ y le dio el ‘espíritu de familia’.
Y sobre sus huellas, “para nosotros, hijos de Don Bosco, la familia es una realidad constitutiva de nuestra vida y de nuestra misión”, añadió. Y recordó que “como educadores conocemos bien la importancia de crear un clima de familia para la educación de los niños y chavales, de adolescentes y jóvenes”. Con este fin “el mejor ambiente es precisamente el que se hace con el modelo base de la familia: el que reproduce ‘la experiencia de la casa’, donde los sentimientos, las actitudes, los ideales, los valores son comunicados vitalmente, a menudo con un lenguaje no verbal y sobre todo no sistemáticos, pero no menos eficaz y constante”.
Para finalizar, el padre Artime señaló que para la Familia Salesiana “vivir en familia no es sólo una simple elección pastoral estratégica, tan urgente hoy en día, sino una manera de realizar nuestro carisma y un objetivo que hay que privilegiar en nuestra misión apostólica”.
 

martes, 13 de enero de 2015

España: la Familia Salesiana celebra el Bicentenario de Don Bosco 13012015

España: la Familia Salesiana celebra el Bicentenario de Don Bosco

Este miércoles un centenar de colegios recordarán la tarea emprendida por el sacerdote turinés a favor de los jóvenes

Madrid,  (Zenit.orgRedacción | 281 hits

El 16 de agosto de 2015 se cumplirán 200 años del nacimiento de san Juan Bosco (1815-1888), sacerdote turinés fundador de los salesianos, que dio origen a la Familia Salesiana, un amplio movimiento en la Iglesia de congregaciones religiosas y grupos de seglares que, inspirados por él y con su espíritu, trabajan en la evangelización y educación de los jóvenes.
Aunque las celebraciones por el Bicentenario se iniciaron en agosto del pasado año, con la entrada del 2015 se multiplican los actos conmemorativos. En torno al 31 de enero, festividad litúrgica de san Juan Bosco, se han organizado decenas de actividades religiosas, culturales y deportivas, informó este lunes el Portal Salesiano de España.
El rector mayor de los salesianos, el español Ángel Fernández Artime, ha explicado que esta celebración “será una oportunidad para una verdadera renovación espiritual y pastoral en nuestra Familia. Una oportunidad para vivir con renovada fuerza la misión encomendada, siempre por el bien de los jóvenes de todo el mundo”.
En España, los alumnos de un centenar de colegios salesianos soltarán globos este miércoles, a las 12 horas, para recordar al “padre y maestro de la juventud”, como fue proclamado por san Juan Pablo II. “Tú has transformado la vida y los corazones de miles de personas”, leerán los jóvenes en un manifiesto que recuerda la tarea emprendida por Don Bosco y que hoy continúa toda la Familia Salesiana.
En Madrid se celebrará, del 28 al 30, un triduo de Acción de Gracias en diversas parroquias salesianas en el que participarán el cardenal Carlos Amigo, arzobispo emérito de Sevilla; monseñor Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española; y monseñor Joaquín María López de Andújar, obispo de Getafe.
El 31 de enero, el arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, presidirá la celebración de la eucaristía en la solemnidad de san Juan Bosco en la madrileña catedral de La Almudena. En muchas otras diócesis, ese mismo día, la Familia Salesiana se reunirá alrededor del obispo diocesano para recordar a Don Bosco.
El domingo 1 de febrero, el segundo canal de televisión española (TVE) retransmitirá la eucaristía desde el templo salesiano del Tibidabo, en Barcelona, dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, y que estará presidida por el cardenal Lluís Martínez Sistach.
Durante los siguientes meses y por toda la geografía española, se organizarán actos culturales y religiosos con motivo de este acontecimiento.
Presencia salesiana
En la actualidad 15.300 salesianos, presentes en 132 países, se dedican a la educación y evangelización, la promoción y la defensa de los derechos de niños, niñas y jóvenes. Además, cuentan con la colaboración de más de 100.000 seglares, entre educadores y animadores que ofrecen su apoyo y entrega a esta labor.
En España la presencia de los salesianos está organizada en dos provincias religiosas o inspectorías, circunscripciones que agrupan las comunidades salesianas y las obras que estas dirigen y animan en un determinado territorio.
La Inspectoría de María Auxiliadora, de la zona sureste junto con Baleares y Canarias, tiene su sede en Sevilla. Cuenta con 58 comunidades, en las que hay un total de 457 salesianos. La red inspectorial se compone de 61 centros escolares (29 con Formación Profesional), 58 centros juveniles, 112 plataformas sociales y 52 parroquias.
La Inspectoría de Santiago el Mayor, de la zona centro y noroeste de España, tiene su sede en Madrid. En sus 54 comunidades hay 618 salesianos. Su labor se extiende a través de 35 colegios (21 con Formación Profesional), 46 centros juveniles, 43 plataformas sociales y 47 parroquias.