sábado, 2 de mayo de 2026

En dos pasos - Catorce CURSOS GRATUITOS - Domingo 5º de Pascua. Ciclo A (03.05.2026): Juan 14,1-12. Tú y yo somos Camino, Amor, Dios... y “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12). Comentario segundo: CINCO MINUTOS.

 En dos pasos

Para el primer domingo de mayo se propone la lectura y meditación del texto del cuarto Evangelio situado en Juan 14,1-12. Según este relato, el único que nos lo cuenta, Jesús y la multitud de sus acompañantes y seguidores acaban de concluir la cena de despedida que se suele recordar en la celebración del JUEVES SANTO. Según este Evangelista, sea cierto históricamente o no, aquel Jesús de Nazaret dedicó la larguísima sobremesa de la cena a impartir un acelerado curso de teología sobre los asuntos más imprescindibles del nuevo movimiento 'religioso, político y social'. Estas orientaciones institucionales, fundacionales y formativas, según cuenta este cuarto Evangelista en la década final del siglo primero, nadie las había recordado desde aquella cena celebrada poco después del año treinta de aquel mismo siglo. 
Contemplando estas cosas, recordé que mi ilustrada Carla Buendía Hervás dejó recogido, entre sus archivos, un escrito anónimo sobre esta cuestión tan actual, ¡siempre!, como lo es la 'formación a ser posible integral' de las personas que desean pertenecer a cualquier tipo de asociación, institución, partido, movimiento, sindicato, cofradía, grupo, equipo, colectivo, congregación, etc. En este ilustrativo escrito se habla de una sugerente programación de 'Catorce Cursos gratuitos' al alcance de cualquier persona y no sólo a los candidatos más idóneos. Lo comparto en esta presentación de los comentarios del Evangelio para este día tres de mayo de 2026. 
Catorce CURSOS GRATUITOS

Después de ver que hay gente que se hace millonaria explicando en un taller:

‘cómo ser líder’...; o ‘qué hacer para auto sanarse’...; o ‘cómo aprender a mejorar tu imagen’…; o blogs sobre ‘cómo mantener un matrimonio saludable’… Quiero compartir este resumen. ¡Todo en dos pasos! Aquí van:

 

Curso 1: Para Bajar de Peso, en dos pasos:

1. Cierre la boca, y

2. Póngase a hacer ejercicios.

 

Curso 2: De Administración, en dos pasos:

1. No gaste lo que no tiene, y

2. Deje de pedir prestado.

 

Curso 3: Para Mejorar su autoestima, en dos pasos:

1. Quiérase mucho así como está, y

2. Que le importe un carajo lo que piensen los demás.

 

Curso 4: De Superación personal, en dos pasos:

1. Deje de hacerse el mártir, y

2. Póngase a trabajar.

 

Curso 5: Para Encontrar pareja, en dos pasos:

1. No hay gente hecha a la medida de sus caprichos, y

2. Por favor, piérdale el miedo a estar solo/a.

 

Curso 6: De Autosanación, en dos pasos:

1. Perdónese sus estupideces, y

2. Perdone las estupideces de los demás.

 

Curso 7: Para Hablar en público, en dos pasos:

1. No tenga miedo a decir bobadas, y

2. Si ya las dijo, no se calle... siga hablando.

 

Curso 8: De Mejoramiento de Imagen, en dos pasos:

1. Báñese, péinese, lávese los dientes, y

2. Luego cuando salga de su casa, camine siempre DERECHIIITO.

 

Curso 9: De Modales y Etiqueta, en dos pasos:

1. Salude siempre, y

2. Mastique con la boca cerrada.

 

Curso 10: De Liderazgo, en dos pasos:

1. Pida las cosas con narices y sin miedo, y

2. Dé siempre ejemplo.

 

Curso 11: De Valores, en dos pasos:

1. No joda a su prójimo, y

2. Siempre que pueda, ayúdelo.

 

Curso 12: De Autoconocimiento, en dos pasos:

1. Mírese siempre bien en el espejo, y

2. Dígase sus verdades aunque le duelan.

 

Curso 13: De Matrimonios de Éxito, en dos pasos:

1. No ponga los cuernos, y

2. Cumpla con sus obligaciones, sea feliz.

 

Y Curso 14: De Crecimiento Emocional y Espiritual, en dos pasos:

1. Deje de tenerse lástima, y

2. Deje de echarle la culpa a los demás de sus fracasos.


Y nada más. Buena semana desde hoy mismo hasta el nueve de mayo. A continuación se encuentran los dos comentarios de este primer domingo de mayo.

También se encuentran estos comentarios en el archivo adjunto.

Carmelo Bueno Heras

 

Comentario primero:

Domingo 5º de Pascua. Ciclo A (03.05.2026): Juan 14,1-12. Tú y yo somos Camino, Amor, Dios... Lo escribo CONTIGO,

Leo bien la cita del texto evangélico para este domingo quinto ya del tiempo llamado de la Pascua: Juan 14,1-12. El domingo pasado nos propusieron la lectura de Juan 10,1-10. ¿Podrán las personas de la celebración hacerse una mediana idea de quién es, qué hace o dice este Jesús de Nazaret del Evangelista Juan? ¡Qué manera tan manipuladora de leer un Evangelio!

 

Me tomo ahora la molestia de recordar dos expresiones que escribí en el comentario del domingo anterior. Este Evangelista nos escribía hace una semana que su Jesús de Nazaret les decía a las autoridades de la Religión de Israel esto: ‘Yo soy la puerta... Yo soy el Pastor’. Esto sucedía en el final de la fiesta de las Tiendas, la fiesta del Templo y de Jerusalén.

 

En este nuevo domingo, el texto que leemos en Juan nos vuelve a poner en boca de Jesús esta otra expresión que se suele citar en los escritos de espiritualidad católica venga o no a cuento de lo que se esté hablando: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14,6-7). Esto sucedía en la larga sobremesa de la fiesta de la Pascua donde se había, según este único Evangelio, lavado los pies y se acababa de proclamar el único mandamiento de la evangelización de este Jesús: “En esto conocerán todos que sois mis seguidores: si os amáis unos a otros” (Jn 13,35).

 

Parece ser que la propuesta de este Jesús, galileo y laico, no ha caído nada bien en los adentros de los comensales de la cena, ya sean hombres o mujeres. Por esta razón uno tras otro se irán atreviendo a preguntar a Jesús sus incomprensiones. El primero será Simón Pedro (Jn 13,36), luego Tomás (Jn 14,5), después Felipe (14,8), más tarde Judas (Jn 14,22). Según el relato del Evangelista, María Magdalena y las demás mujeres permanecen calladas. Escuchan.

 

Esta narración de la cena y sobrecena de la Pascua de Jesús con los suyos se asemeja a las narraciones griegas de los llamados ‘simposios’ (‘mientras comemos con’). Ningún otro Evangelista nos ha contado una última cena de Jesús con estas características. ¡Muy curioso!

 

¿Existió en la realidad del año treinta (años más o menos) de nuestra historia una cena de Jesús con los suyos como nos la ha contado el cuarto Evangelio en alguno de los años de la década final de este siglo primero? Lo más probable es que una cena así sólo existió, con todo el lujo de gestos y de palabras, en la mente creativa del Evangelista que tuvo la osadía de equiparar, igualar, identificar a su Jesús de Nazaret con el propio Yavé-Dios-YOSOY del credo y de la religión de su pueblo Israel. Este Evangelista, ¿resucitó a Jesús como su Dios? Eso parece.

 

Por si esto no fuera ya una manifiesta blasfemia para la religiosidad judía, este cuarto Evangelio lleva su atrevimiento más lejos aún y se atreve a anunciar explícitamente a sus lectores que este YO SOY que identifica a su Jesús con Yavé-Dios es también cada uno de nosotros. Tú y yo y todo ser humano es también otro ‘YO SOY camino’, otro ‘YO SOY verdad’, otro ‘YO SOY vida’..., otro ‘YO SOY Dios’. Y Juan precisa aquí que este Dios es PADRE (Jn 14,1). En mis adentros siento que lo debo escribir porque ya está dicho en este simposio de Juan, tú y yo somos el ‘YO SOY amor’ que es como decir ‘YO SOY dios’. El amor es dios. Dios es amor.

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 10.05.2020. Y también en Madrid, 03.05.2026.

 

Comentario segundo:

“Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12). 

Comentario segundo: CINCO MINUTOS para compartir el comentario de la 23ª página del Evangelio de Mateo 13,1-52.

Hablé de palindromía en mi comentario anterior. Con el texto de Mateo 13,1-52 estamos en el corazón de esta unidad literaria y teológica. El próximo comentario se centrará en la tercera parte de la palindromía sobre ‘el reino-reinado de Dios’. Sintetizo para recordar y no olvidar: La primera parte fue 12,46-50 (¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?); la segunda parte es 13,1-52 (El reino de los cielos es semejante a...); y la tercera parte será 13,53-58 (¿De dónde le viene a éste esta sabiduría?).

 

“Aquel día y a orillas del mar de Galilea que es el Lago de Genesaret, Jesús les habló en parábolas... Una vez salió un sembrador a sembrar... (13,1-3). Con esta parábola tan conocida el Evangelista Mateo pone en boca de su Jesús de Nazaret una tras otras hasta un total de siete parábolas que seguramente hablan de muchas cosas, pero que todas ellas tienen como centro eso que todos decimos y escribimos y que no acabaremos de comprender o no deseamos saber hacerlo: el reino de Dios o de los Cielos, tanto da. Esta realidad de la que se habla aquí, ¿es ‘el cielo que nos tiene prometido’ un Dios bueno-padre en la vida esa de ‘más allá’ de esta otra de ‘más acá’? No, casi con seguridad. Esta realidad de ‘el reino’ de la que se habla aquí, ¿es la iglesia que acabará instituyendo Jesús de Nazaret sobre Pedro y los Doce y asentará en el vaticano romano? No, casi con seguridad. Este reino, ¿no es el Cielo ni la Iglesia? Tal vez sea una familia: ¿Quién es mi madre y mis...?

 

¿Qué es, pues, ‘este reino’? ¿No será esa poquita cosa que es la levadura que hace fermentar una masa o una bebida para que sean sabrosas y alegren a las personas?... ¿No será esa poquita cosa que es la sal que conserva y da sabor y de la que nadie habla cuando ella está como debe de estar?... Este reino es ‘ese gusto de estar con quien se desea estar’... Es convivir tan confiadamente unos con otros que no se necesiten ni armas ni murallas, sino puertas abiertas y caminos como abrazos. Tan sencillo. Tan humano. Tan familiar... Tan humanizador...

 

Una y otra vez debo volver a Mateo 13,3-50 y releer las tareas del sembrador de la parábola primera y segunda. Y aprender a ser parábola como la mostaza, la levadura, el tesoro, el mercader de perlas y la red. Según este Evangelista, su Jesús de Nazaret evangelizaba por las tierras de su Galilea contando parábolas como las siete recogidas en este su tercer discurso: “Cuando acabó Jesús estas parábolas...” (13,53).

 

A veces se suele olvidar leer esto que cuenta al final el narrador Mateo como de pasada y sin más importancia: “Todo escriba que se ha hecho discípulo del reino es semejante al dueño de una casa que saca de sus arcones lo nuevo y lo viejo” (13,52). ¿Quién es este escriba que escogió ser discípulo del reino? ¿A quién se está refiriendo Mateo cuando habla de ‘un escriba del Reino’? Hay quien piensa que puede ser el propio Evangelista que habla de sí mismo. ¿...? Nadie podrá responder estas preguntasPero el evangelista ya nos dejó sus criterios de identificación. Para mí, ‘ese escriba del reino’ somos tú y yo siempre que asumamos el anuncio de este Jesús de Mateo: “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (7,12).

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 05.05.2019. Y también en Madrid, 03.05.2026.

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