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jueves, 15 de noviembre de 2018

Mons. Felipe Arizmendi: Obispos hacia el 2031+2033 14112018

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Mons. Felipe Arizmendi: Obispos hacia el 2031+2033

Oremos al Espíritu Santo, para que nos ayude a convertirnos
+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo Emérito de San Cristóbal de Las Casas
VER
Estamos reunidos los obispos mexicanos en asamblea ordinaria, para renovar los cargos en nuestra Conferencia, y para buscar los pasos de hacer operativo nuestro Proyecto Global de Pastoral (PGP), en la perspectiva de los años 2031, cuando se cumplen 500 años de las apariciones de la Virgen de Guadalupe, y 2033, a los dos mil años de la muerte redentora de nuestro Señor Jesucristo. El CELAM también está preparando un plan hacia el 2033.
Nos preocupa cómo poner en práctica el PGP, pues en varias partes expresamos nuestro compromiso de procurar una renovación personal y pastoral. Sin ésta, todo se queda en documentos que van y vienen, en palabras sin sustento.
El Papa con frecuencia ha advertido a los obispos del peligro que tenemos de dejarnos aprisionar por la mundanidad, el clericalismo, la ambición de puestos, el activismo, el no dar su lugar a la mujer y a los jóvenes. Ha lamentado que algunos hayan caído en abusos de menores, o que no hayan hecho lo debido para remediar estos delitos clericales.
Puedo afirmar que la gran mayoría de los obispos latinoamericanos viven en forma sencilla, son misioneros por consagración, son muy cercanos a las gentes, no buscan aparecer en los medios informativos y son muy apreciados por el pueblo fiel.
Entre otros muchos asuntos que tratamos en esta asamblea, resalto dos: se pide la aprobación del episcopado para el Misal en lengua tseltal, una obra monumental y fruto de muchos años. Además, la aprobación para que el actual obispo de San Cristóbal de Las Casas pueda facultar a laicas y laicos a presidir sacramentalmente los matrimonios. Este es un paso necesario para que Roma dé la autorización definitiva.
PENSAR
Expresamos en nuestro Proyecto:
“Con humildad reconocemos que en nuestro modo de ser pastores, en algunos momentos parecemos más jueces, dueños o líderes de una estructura humana, que agentes dóciles al Proyecto del Reino de Dios. Confesamos que no hemos respondido con generosidad al valor esencial de la comunión, especialmente en la colegialidad entre nosotros como Obispos. No debemos encerrarnos en nuestras jurisdicciones territoriales y olvidarnos de construir la fraternidad y la solidaridad episcopal, ya que muchas de nuestras deficiencias pastorales encuentran aquí su raíz” (67).
“Como Obispos, vemos con inquietud que nuestro Pueblo reclama un mayor acompañamiento espiritual y un especial coraje profético frente a las circunstancias actuales, basado en el testimonio humilde, la vida sencilla y la cercanía habitual al Pueblo de Dios. Como nos lo señaló el Papa Francisco, pastores que sepan reflejar la ternura de Dios, con mirada limpia, de alma transparente y mirada luminosa, que tienen en su rostro las huellas de quienes han visto al Señor, de quienes han estado con Él. Obispos que tengan una particular cercanía con los pobres, sepan escucharlos y ofrecerles el consuelo de Dios, especialmente quien ha sido víctima de la violencia en estos últimos años, que tanto dolor han provocado a nuestras familias” (68).
“Como Obispos desde aquí queremos hacer un camino sinodal, mirando lejos, ocupándonos de nuestros desafíos actuales, pidiendo para nosotros al Señor una verdadera conversión personal y pastoral, inspirados en Jesucristo nuestro Redentor y en Santa María de Guadalupe” (86).
“Creemos que la conversión pastoral en nuestra Iglesia, que debe fundamentarse en una sólida espiritualidad cristológica, eclesial y guadalupana, pasa primero por los Obispos y después por el presbiterio. Por lo que nos proponemos ser esos pastores en salida, capaces de dialogar con el mundo. Nos sentimos llamados a servir, en comunión con toda la Iglesia, principalmente en las realidades más lacerantes y acuciantes, y, sobre todo, hacer presente las exigencias del Evangelio a favor de la construcción del Reino de Dios, es decir, de una humanidad más humana, justa y solidaria. Una humanidad bajo el signo de la Redención” (146). 
“Dios nos está llamando a generar esperanza, a fortalecer y reconstruir una vida humana más plena para todos sus hijos, especialmente los descartados por estos nuevos fenómenos, una vida que refleje en cada persona a Cristo el hombre perfecto y se manifieste en condiciones dignas para cada uno.  Una tarea que exige un profundo proceso de conversión, y nosotros, los Obispos, somos los primeros que debemos dar ejemplo de ella” (164). 
“Asumir y tomar conciencia, como obispos y presbíteros, de nuestra pertenencia a una Iglesia Pueblo, manifestándolo en nuestras actitudes y formando en esta disposición espiritual a los candidatos al presbiterado” (179 d). 
ACTUAR
Oremos al Espíritu Santo, para que nos ayude a convertirnos. Y si ustedes advierten en obispos y presbíteros algo que no sea evangélico, por favor, corríjanos fraternalmente.

martes, 28 de marzo de 2017

Conferencia de Obispos de México: el silencio hace a los creyentes cómplices del aborto 28032017

Conferencia de Obispos de México: el silencio hace a los creyentes cómplices del aborto
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28 de Marzo de 2017 / 0 Comentarios
 
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Ciudad de México (Martes, 28-03-2017, Gaudium Press) La Dimensión Episcopal para la Vida de la Conferencia del Episcopado Mexicano publicó un comunicado el pasado 25 de marzo con motivo de la Fiesta de la Anunciación en la que recordó a todos los miembros de la Iglesia, desde la jerarquía, los sacerdotes y religiosos hasta los fieles laicos y los hombres y mujeres de buena voluntad el deber de defender la vida humana desde la concepción. Esta labor debe hacer parte de la reflexión del tiempo de Cuaresma, en el cual recomendó pedir a Dios perdón por las omisiones en la lucha contra el aborto.

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Los seguidores de Cristo no debemos temer cuando se trata de defender la vida pues lo defendemos a Él y a su obra", indicó el Obispo. Foto: James Hall
"Al celebrar la fiesta de la Anunciación del Señor, en la que miramos la voluntad de Dios de asumir y compartir nuestra naturaleza humana, en todo menos en el pecado", afirmó Mons. Francisco Javier Chavolla, Obispo de Toluca y responsable de la Dimensión Episcopal de Vida de la CEM, "afirmamos que desde la fecundación se inicia una nueva vida que no es la del padre ni de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí mismo y que estamos llamados a proteger, cuidar y preservar".
El prelado advirtió sobre la introducción de reformas legales y la difusión de ideologías que amenazan la familia y crean confusión en la sociedad. "Se va implantando la ideología del cuidado de los animales como una responsabilidad y el de poder dar la muerte a los hijos nonatos como un derecho", denunció. "Esto origina una confusión antihumana y criminal que va permeando a lo largo y ancho de nuestro país, de tal manera que, en la actualidad, son miles de mexicanos no-nacidos, asesinados mediante aborto".
"Como pastores, creyentes y ciudadanos, esta realidad nos desafía y ante ella tenemos una grave responsabilidad humana social que no debemos eludir sino afrontar por todos los medios", exhortó la Dimensión Episcopal, quien llamó a no temer, de la misma forma como el Arcángel pidió a la Santísima Virgen no temer ante su presencia y su enorme vocación. "Los seguidores de Cristo no debemos temer cuando se trata de defender la vida pues lo defendemos a Él y a su obra".

Finalmente, Mons. Chavolla pidió que este tema haga parte del examen de conciencia del tiempo cuaresmal. "La cuaresma es una invitación y una oportunidad de corregir nuestros errores, por consiguiente también el error de un silencio malsano que nos hace cómplices del crimen del aborto. De ahí que pedir perdón de nuestros pecados incluya el sincero arrepentimiento y dolor por el mal hecho, por la ofensa a Cristo y los males causados al hermano", indicó. "Consiguientemente todos hemos de pedir perdón a los no nacidos por el aborto porque, con nuestro silencio, hemos contribuido a su muerte".
"Que el Señor, Creador y dador de la vida, nos ayude y nos permita colaborar con Él en este el primer don que a los humanos se nos ha dado", concluyó. "Nuestra Señora de la vida ruega por nosotros".
Con información de Conferencia del Episcopado Mexicano.


Contenido publicado en es.gaudiumpress.org, en el enlace http://es.gaudiumpress.org/content/86284-Conferencia-de-Obispos-de-Mexico--el-silencio-hace-a-los-creyentes-complices-del-aborto#ixzz4cfPmLRoh
Se autoriza su publicación desde que cite la fuente. 

viernes, 6 de enero de 2017

Mensaje de la Conferencia del Episcopado Mexicano 05012017

Mensaje de la Conferencia del Episcopado Mexicano
Boletín de prensa, 5 de enero 2017

La disposición para construir la paz y el bien común entre nosotros, es la mejor forma de fortalecer nuestra unidad.


Por: + ALFONSO G. MIRANDA GUARDIOLA | Fuente: CEM 



Los saludo a todos Ustedes con la certeza de la presencia del Salvador, que está entre nosotros. Les deseo que en su persona, familia, trabajo y responsabilidades puedan crecer con la Sabiduría del Señor de la Historia, que es Verbo Eterno, Palabra que humaniza, dignifica y fecunda.
Los hemos convocado a este encuentro fraterno de inicio de año, con el fin de seguir dialogando sobre los grandes desafíos de este tiempo. Los cristianos vivimos en el Acontecimiento de Nuestro Señor Jesús, que camina en la historia con nosotros, abriéndonos siempre horizontes de verdad, justicia, caridad y paz.
Somos sensibles ante el momento actual que aqueja a nuestra sociedad. Ante ello, queremos expresar lo siguiente:

1.        Como Conferencia del Episcopado Mexicano hacemos un llamado a todos los actores de la sociedad (gobierno, empresas, sociedad civil, partidos políticos, iglesias e instituciones académicas, entre otros), a recorrer el camino de la paz, la justicia y la solidaridad, resolviendo de manera inteligente y creativa los grandes retos que se nos presentan. La disposición para construir la paz y el bien común entre nosotros, es la mejor forma de fortalecer nuestra unidad.


2.        Ante la disposición del aumento al precio de los combustibles, exhortamos a las autoridades civiles a reconsiderar seriamente -dado el contexto nacional y las variables internacionales-, esta medida que afecta a todo nuestro País, especialmente a los más pobres. Se requiere ser sensibles a las necesidades cotidianas de la gente, y ser conscientes de las consecuencias de esta medida gubernamental. Hacemos un llamado a la autoridad, especialmente al Poder Ejecutivo y Legislativo, a mirar desde abajo y no solamente desde arriba. No es correcto imponer leyes sin tomar en cuenta la realidad y el sentir que vive la gente, sobre todo los más desamparados.
3.        Exhortamos también a los ciudadanos para que su descontento manifiesto, y su malestar, comprensible, se encaucen a través de medios pacíficos, creativos y respetuosos de la ley. Nunca la violencia, el vandalismo, el saqueo o la afectación a las vías de comunicación serán el camino. Es urgente construir lazos solidarios verdaderos que promuevan el diálogo, la confianza y la certidumbre entre nosotros. Evitemos la confrontación estéril y la anarquía, pues estas conductas no resuelven los grandes problemas del País, sino que dividen aún más a la Nación.
4.        La violencia genera violencia, destrucción. No expongamos, ni atentemos contra la integridad de ninguna persona, ni la paz social. Seamos sensibles con quienes están siendo doblemente afectados: los que no pueden llegar a sus trabajos, hospitales, escuelas, o no pueden abrir sus comercios, o están siendo saqueados. Llamamos a todos los miembros de la Iglesia Católica, a solidarizarnos especialmente con los más afectados. Hacemos eco del reciente Mensaje del Papa Francisco, el pasado 1º de enero, sobre la Jornada Mundial de la Paz, que en su numeral 6, dice: “Puede suceder que las diferencias generen choques: afrontémoslas de forma constructiva y no violenta, de manera que las tensiones y los opuestos puedan alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida conservando las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna”, ya que la unidad es superior al conflicto (Cfr. Evangelii Gaudium, No. 228).
5.        Nuestros desafíos actuales, debemos verlos como una oportunidad, una ocasión, para asumir la responsabilidad que cada uno de nosotros tenemos en los espacios sociales que habitamos y compartimos, dejando atrás la indiferencia, el egoísmo y la insensibilidad de unos con otros, causa del lastre de la corrupción, la impunidad, el abuso y la avaricia. La gran historia de nuestro Pueblo nos demuestra que en los momentos duros y difíciles hemos sido capaces de trazar caminos de virtud y solidaridad. El desarrollo humano integral, para todos, es el desafío de gobernantes y gobernados.
“Señor, haznos un instrumento de tu paz”. Oremos y vivamos esta plegaria de San Francisco de Asís. Sabiendo que la paz es don de Dios y tarea de los hombres, acogido en el misterio de la vida en relación con los otros seres humanos y con la creación.
Dejémonos mirar por la ternura de Santa María de Guadalupe, Reina de la Paz, que nos reconcilia siempre sembrando esperanza, generosidad y fraternidad.

+ ALFONSO G. MIRANDA GUARDIOLA
SECRETARIO GENERAL DE LA CEM
Y VOCERO DEL EPISCOPADO MEXICANO

jueves, 13 de agosto de 2015

¡Ánimo, no tengan miedo!

¡Ánimo, no tengan miedo!
La persecución en la Iglesia ha sido siempre un momento fuerte de gracia; dicho fenómeno se ha dado en distintas etapas de la historia de la humanidad, comenzando por Jesús de Nazaret


Por: Norberto Cardenal Rivera | Fuente: Catholic.net 



¡ÁNIMO, NO TENGAN MIEDO,
NUESTRA MISIÓN ES EVANGELIZAR!

México, D. F., 8 de septiembre de 2002


CARTA PASTORAL 

1. A todos los miembros del pueblo de Dios que peregrina en la ciudad de México, y a todas las personas de buena voluntad.

INTRODUCCIÓN 
2. La Iglesia de Jesucristo enviada para anunciar el Evangelio a todos los habitantes de esta gran ciudad de México, ha participado y seguirá participando en la construcción de la sociedad a partir de la ley del amor fraterno.

3. Esta Iglesia es santa y pecadora a la vez: santa, por su fundador, que es Jesucristo, por la presencia del Espíritu Santo en la construcción de la comunidad, por los diversos medios de santificación, por el fin hacia el que se dirige, el reino de Dios Padre. Pecadora, porque todos sus miembros somos humanos, limitados, expuestos al error y al pecado.

4. Como parte de la sociedad, la Iglesia es noticia y provoca noticias, unas veces de fe y alegría, como en la última visita del Papa Juan Pablo II a la ciudad de México, para canonizar a Juan Diego Cuauhtlatoatzin y beatificar a los mártires de Cajonos, Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles. Otras veces, con dolor lo reconocemos, de escándalo.

5. Al ver los errores de los miembros de la Iglesia nos preguntamos por qué Cristo, sabiendo lo que somos, quiso invitarnos a participar en su misión de renovar desde sus cimientos la humanidad y la creación. Con humildad debemos reconocer que esta confianza no es porque la merezcamos, sino porque así ha querido amarnos. De ahí nace que todos los creyentes en Jesucristo, gracias al bautismo, formamos parte de su Iglesia y somos responsables de todo lo que ella es, cada uno de acuerdo a la función propia.

6. Desde hace tiempo, algunos medios de comunicación social han ido publicando sistemáticamente diversas noticias, expresadas en forma y tono negativos, sobre la Iglesia católica, sobre la persona y gobierno del Santo Padre, sobre los obispos y sacerdotes. Agradezco de corazón a todos los que con la verdad y caridad hacen crítica a la Iglesia ayudando así a su crecimiento y purificación, pero lo que es inaceptable es la sistemática difamación y burla de que es objeto.

7. La persecución en la Iglesia ha sido siempre un momento fuerte de gracia; dicho fenómeno se ha dado en distintas etapas de la historia de la humanidad, comenzando por Jesús de Nazaret, que estuvo en el blanco de la mirada de autoridades religiosas y grupos diversos de la sociedad judía. Sus doce apóstoles siguieron la misma suerte que el Maestro, pero llenos del Espíritu Santo dieron testimonio del Evangelio hasta el fin de sus días.

8. Buscando la voluntad de Dios, en comunión con mis Obispos Auxiliares aprovecho varios hechos que tocan a algunos de los miembros de la Iglesia y nos cuestionan a todos, para animarlos a tomar con nuevos bríos la misión evangelizadora que Cristo espera de nosotros, invitándolos a aceptar el desafío que implica dar testimonio coherente de nuestra esperanza.

9. Me sumo así a declaraciones y cartas pastorales que otros hermanos míos en el episcopado, no sólo en México, sino también en otros países han venido publicando, para orientar evangélicamente a sus fieles ante los actuales signos a través de los cuales Dios nos está hablando.

I. VER 

10. Sin detenerme en casos particulares, quiero resaltar determinados hechos que se nos "imponen" a través de algunos medios de comunicación, como queriendo a propósito mantenerlos candentes en la opinión pública. No pretendo ser exhaustivo; me limito a mencionarlos con un breve comentario.
Desprestigio de las autoridades eclesiásticas

11. El estilo de vida del sacerdote católico es blanco de ataques de diversa índole: por una parte, aparecen opiniones contrarias al celibato, información parcial y propaganda acerca de sacerdotes que han dejado el ejercicio del ministerio sacerdotal y se casan, casos de sacerdotes mujeriegos, homosexuales o pederastas. Por otra parte, se silencian noticias positivas como el aumento de vocaciones sacerdotales, el trabajo con los grupos más desfavorecidos de la sociedad, la entrega diaria y silenciosa de miles de sacerdotes en lugares conflictivos del mundo, aún a riesgo de la propia vida, el influjo benéfico del sacerdote en la vida individual, familiar y comunitaria.

12. La sociedad capitalina está compuesta por personas de diversa cultura, credo y posición social. Pero esta diversidad es contradictoria, pues caprichosamente se defienden los derechos de unos y se ataca los derechos de otros. Así por ejemplo, aparece como una sociedad muy liberal, anunciando complaciente grupos de proselitismo homosexual por calles y avenidas de la ciudad, editando libros de información para niños y niñas que poco forman la conciencia de los futuros ciudadanos, dejando impunes los cerebros que lucran con la prostitución y la pornografía infantil, ofreciendo a la mujer como gancho imprescindible en los anuncios comerciales, apoyando programas de televisión, cine y red que en nada promueven la superación y la salud mental de los individuos y de las familias. Por otro lado se escandaliza y reclama vehementemente las faltas de algunos clérigos; quizá porque se toma en cuenta la importancia del sacerdote en la conciencia social y se quiere que la hipocresía y el libertinaje ocupen su lugar.

13. Estamos ante un esfuerzo premeditado orientado a desautorizar la voz profética de los pastores de la Iglesia, que buscan educar la conciencia de los ciudadanos para que se opongan a los poderes de este mundo, condenando todo tipo de pecados personales y sociales que destruyen la convivencia civilizada: manipulación de la vida humana (aborto, anticoncepción, eutanasia, clonación), libertinaje sexual, quebrantamiento de los derechos de las personas, empobrecimiento de la belleza. bondad y verdad en la sociedad.

14. Palabras e imágenes se quedan grabadas en cualquier tipo de persona; y los medios publicitarios son expertos en ello.

15. Es de notar que desde el inicio de su pontificado, Juan Pablo II ha dado ejemplo de valentía, coherencia, honestidad y lealtad, interviniendo personalmente cuando ha sido necesario afrontar situaciones, por más difíciles y costosas que puedan resultar. Así lo ha hecho a propósito del contenido de la fe en Jesucristo, del valor de la vida y del matrimonio, de errores históricos de la Iglesia, de los sistemas que esclavizan a la persona, de las faltas de los pastores.

La homosexualidad 

16. En la primavera de este año 2002 los medios de comunicación social dieron amplia cobertura a la confesión pública de prácticas homosexuales y quebrantamiento continuado de la promesa del celibato que hizo un sacerdote en España. La noticia apareció el mismo día en los medios de comunicación internacionales y se le dio amplia difusión, por lo que no deja de causar sorpresa esta inesperada simultaneidad. De este y otros hechos singulares, se aprovechan para inducir la sospecha de la misma conducta en la mayoría del clero y para condenar a la Iglesia por defender todavía el valor evangélico del celibato, como si éste fuese la causa de conductas desviadas en el uso de la sexualidad.

17. Recordemos que para la Iglesia el celibato es un regalo que Dios da a algunas personas; que la sexualidad es un modo de ser y de relacionarse con los demás que va más allá del mero contacto genital; que todas las personas con tendencias homosexuales son dignas de respeto por ser hijos de Dios, aunque se reprueben los actos homosexuales.

Ordenación sacerdotal de mujeres 

18. No faltan grupos feministas que continuamente critican a la Iglesia católica por no aceptar la ordenación sacerdotal de las mujeres, acusándola de machista (que permite injustamente el ejercicio del sacerdocio únicamente a los varones) y discriminatoria de la mujer (pues se pretende considerar el sacerdocio como un derecho de cualquier persona).

19. Quienes promueven la ordenación sacerdotal de las mujeres desconocen o no entienden que el sacerdocio ministerial no es un derecho humano, sino un llamado expreso de Jesucristo, una institución hecha por Él para el servicio de la comunidad. También desconocen o no entienden que los grandes en la Iglesia no son los sacerdotes, sino los santos, y que el ejemplo más claro es la Virgen María, quien no fue dotada del carácter sacerdotal por Cristo que sí otorgó a sus apóstoles y, por medio de ellos, a sus sucesores y colaboradores.

El hecho Guadalupano y la canonización de Juan Diego

20. Santa María de Guadalupe y su embajador el indio Juan Diego también han sido tomados por algunos como motivo de crítica opuesta a la Iglesia católica. Contra ambos se han publicado diversos artículos y se han realizado programas de radio y televisión. Incluso se ha llegado al grado de ridiculizar la venerada imagen de la tilma con figuras que rayan en la irreverencia, por más que se las defienda como creaciones de la libre expresión.

21. La pretensión es borrar la tradición de fe viva del pueblo creyente y desconocer el valor de las múltiples investigaciones científicas e históricas que aún continúan realizándose, argumentando con supuestas pruebas apoyadas en testimonios poco serios de contadas personas, como si todos los estudiosos de la venerada imagen hubieran vivido engañados o engañando a la población.

22. Lo sucedido en la colina del Tepeyac en 1531 tiene fundamentos históricos y ha sido un elemento decisivo en el nacimiento y desarrollo del pueblo mexicano: el mestizaje, la independencia, la unidad cultural, la fe católica sólo se explican si se acepta la importancia del hecho Guadalupano a lo largo de los últimos cinco siglos de nuestra historia.

23. El Tepeyac de la Morenita y su embajador Juan Diego siguen siendo un lugar privilegiado del pueblo que peregrina para encontrarse con Jesucristo, a través del rostro materno de su Madre, la Virgen Santa María, tal como lo hacía Juan Diego.

II. JUZGAR 

24. La comunidad de los creyentes en Cristo está viviendo en carne propia la profecía de Simeón en la presentación de Jesús en el templo: "Será como un signo de contradicción" (Lc 2, 34) En efecto, la Iglesia católica predica un mensaje que resulta incómodo para personas y sectores de la sociedad actual capitalina. Nada extraño que en todos los continentes se dé esta campaña orquestada para dos finalidades: debilitar a la Iglesia, desprestigiando su mensaje y sus mensajeros, aprovechándose de todo, incluso de las debilidades individuales y señalando que así no cumple lo que enseña, y que ella y su clero no son mejores que otras instituciones humanas marcadas por la corrupción; rebajar el ideal evangélico, considerando a la Iglesia como una mera sociedad humana que debe regirse por las leyes de las estadísticas, de la democracia.

25. Pero no hay que extrañarnos ni tener miedo. Esta persecución se encuentra atestiguada en el Antiguo Testamento a propósito de los profetas que, por ser fieles a la misión que Dios les había encomendado, resultaron incómodos para autoridades y sociedad de entonces. Análoga situación viene presentada en el Nuevo Testamento: por ello Herodes mandó encarcelar y degollar a Juan el Bautista; por ello Jesús fue calumniado, acusado de borracho, comilón, amigo de mujeres de vida libertina, perseguido, juzgado injustamente, torturado y asesinado con la muerte en cruz; por ello los apóstoles y muchos de los primeros cristianos fueron perseguidos hasta morir mártires de su fidelidad a Jesucristo.

26. Ahora bien, la persecución por nuestros pecados está justificada; mientras que por causa de Jesús, se convierte en una bienaventuranza: así vemos cómo los testigos bíblicos perseguidos eran sostenidos por el mismo Espíritu Santo que les sugería lo que tenían que decir y cómo comportarse (Mc 13, 11). Los discípulos de Jesús serán sostenidos por el testimonio de su maestro: "Igual que me han perseguido a mí, los perseguirán a ustedes" (Jn 15, 20), y recordarán sus palabras de aliento para los momentos difíciles: "En el mundo encontrarán dificultades y tendrán que sufrir, pero tengan ánimo, yo he vencido al mundo" (Jn 16, 33), más aún, sabrán encontrar el sentido de la persecución por ser fieles al Señor: "Dichosos serán cuando los injurien y los persigan y digan con mentira todo género de mal contra ustedes por mi causa. Alégrense y salten de alegría, porque su recompensa será grande en el reino de los cielos" (Mt 5, 11)

27. La Iglesia está convencida de que las comunicaciones modernas, al permitir un gran influjo de información y un mayor sentido de solidaridad entre todos los miembros de la familia humana, pueden contribuir significativamente al progreso espiritual de la humanidad, y de ese modo, a la difusión del reino de Dios. Pero en esta tarea informativa y formativa de la conciencia social, debe brillar la ética sobre lo técnico, la promoción de la persona humana sobre otros intereses, lo espiritual sobre lo material.

28. Reconociendo y admirando el buen nombre y el quehacer de tantos profesionales del mundo de los medios de comunicación social deploramos que haya otros que informan o escriben notas sobre los asuntos eclesiales sin tener competencia profesional para transmitir a la sociedad una visión objetiva; carecen de una cultura eclesiástica adecuada, bien contrastada, amplia e imparcial de la vida y de la historia de la Iglesia católica, sus hombres e instituciones. Incluso, cuando eligen para sus programas o artículos a eclesiásticos o laicos que expresen supuestamente la postura o pensamiento católico, buscan a personas que en realidad no representan más que a grupos parciales y tendenciosos, y que se limitan a exponer sus opiniones personales en abierta oposición al Magisterio de la Iglesia, y que dejan mucho que desear en cuanto a objetividad y testimonio sencillo y transparente de vida evangélica.

III. ACTUAR 

29. ¿Qué hacer para que brille la luz de Cristo ante la tentación del pesimismo, el apocamiento, el desinterés o el desaliento?

30. Guiados por el Espíritu Santo tenemos que interpretar los reclamos de la sociedad actual como invitación a conocer y valorar lo positivo que tenemos en nuestra Iglesia. Ella ha participado activamente a lo largo de todos los siglos en la creación de diversas manifestaciones de la cultura, como la educación, la arquitectura, la música, la pintura, la familia, la urbanización, la atención a los más desprotegidos, la evangelización.

31. Confiados en la presencia de Jesucristo en medio de nosotros, descubramos y purifiquemos todo lo que es consecuencia de nuestros pecados; nunca es tarde para cambiar de conducta y dar testimonio alegre del Evangelio.

32. Siguiendo el ejemplo de Dios Padre providente, que hace salir su sol sobre buenos y malos y que hace caer la lluvia sobre justos y pecadores, hagamos una campaña de oración por quienes persiguen, difaman y calumnian a nuestra Iglesia y sus instituciones, a la vez que invitamos a nuestros detractores a formarse una conciencia objetiva sobre la verdad de la historia y de la vida de la Iglesia.

33. La Misión permanente en la que nuestra ciudad está comprometida nos pide que nos capacitemos como agentes de evangelización. No podemos conformarnos con la catequesis previa a la recepción de los sacramentos. Es urgente formarnos en todos los aspectos de la vida diaria, de modo que podamos hacer realidad lo que nos dice Cristo a través de su apóstol: "Estén siempre dispuestos a dar razón de su esperanza a todo el que les pida explicaciones. Háganlo, sin embrago, con dulzura y respeto" (1 Pe 3, 15).

34. El tiempo que estamos viviendo requiere el testimonio de coherencia y entrega a la causa del Evangelio, cada uno de acuerdo a la propia vocación. El bautismo que hemos recibido debe traducirse en acciones concretas diarias de hacer presentes los valores del Evangelio en medio de la sociedad. Este testimonio ha de ser de coherencia y fidelidad, alentados por la convicción de que nada podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús (Rm 8, 35-37)

35. Además del propio testimonio, es preciso sumarse a los testimonios vivos que la Iglesia nos ofrece en el gran número de sacerdotes, religiosas y religiosos que desde las parroquias trabajan a favor de las comunidades; o a la gran diversidad de mujeres y hombres que, motivados por la caridad y agrupados en movimientos y asociaciones dedican parte de su tiempo a la atención de los enfermos, ancianos, personas marginadas, a la formación de la niñez, de la juventud y de la familia; o a tantos profesionistas que con su mejor esfuerzo cooperan en el bien común.

36. Sobre todo incrementemos nuestra esperanza: "y sepan que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,20) La eficacia de todos nuestros esfuerzos está en Jesucristo. Si volvemos la mirada hacia los dos mil años de historia de la Iglesia católica, descubrimos que en ningún momento ha faltado la presencia de Cristo y la asistencia del Espíritu Santo, incluso cuando la decadencia moral y religiosa de la sociedad occidental afectó más a la Iglesia. Cristo no deja de asistirnos, aconsejarnos y guiarnos hacia el Padre del amor misericordioso. Esto debe ser motivo de paz y de alegría en medio de los sufrimientos provocados por la debilidad o traición de aquellos que un día profesaron y predicaron la fe católica.

CONCLUSIÓN 

37. Al terminar esta carta pastoral, dictada por amor a la Iglesia y el deseo de orientar a los agentes pastorales y a todos los fieles de nuestra Arquidiócesis, elevo mi acción de gracias al Señor por cada uno de ustedes, por habernos invitado a participar en la grandiosa tarea de la Evangelización.

México, D. F., 8 de septiembre de 2002, aniversario de la natividad de la Santísima Virgen María.
+ Norberto Cardenal Rivera C.
Arzobispo Primado de México
+ José de Jesús Martínez Zepeda
Obispo Auxiliar y Vicario Episcopal de la II Vícaría
+ Marcelino Hernández Rodríguez
Obispo Auxiliar y Vicario Episcopal de la VII Vicaría
+ Felipe Tejeda Garcia, M.Sp.S.
Obispo Auxiliar y Vicario Episcopal de la III Vícaría
+ Guillermo Ortiz Mondragón
Obispo Auxiliar y Vicario Episcopal de la I Vicaría
+ Luis Fletes Santana
Obispo Auxiliar y Vicario Episcopal de la IV Vícaría
+ Rogelio Esquivel Medina
Obispo Auxiliar y Vicario Episcopal de la VIII Vicaría
+ Jonás Guerrero Corona
Obispo Auxiliar y Vicario Episcopal de la VI Vícaría
+ Francisco Clavel Gil
Obispo Auxiliar y Vicario Episcopal de la V Vicaría


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