ROMA, 24 Nov. 15 / 04:30 pm (ACI).- Paapa Awangale o Long Live Pope Francis (Larga vida al Papa Francisco) es una canción con la que Uganda se prepara para recibir al Papa Francisco que visitará ese país del 27 al 29 de noviembre.
La letra y la melodía fueron compuestas por el músico Silver Kyagulanyi y es interpretada por el famoso cantante ugandés Bobi Wine (Robert Kyagulanyi) en conjunto con el coro Santa Cecilia de la Catedral de Rubaga.
La melodía recuerda al reggae, con instrumentos como el órgano y percusiones, así como un acompañamiento de voces femeninas. El idioma de la canción es el luganda, lengua local, mezclado con frases en inglés.
Algunas frases de la canción son: “Papa, welcome to The Pearl of Africa” (Papa bienvenido a la Perla de África). “La dignidad de un pueblo no tiene precio y vale más que todas las cosas” y “Construimos puentes, dice el Papa Francisco”.
En la letra también se recuerda al P. Simeon Lourdel Mapeera y al hermano Delmas Amans, misioneros que evangelizaron Uganda, y a Kabaka Mutesa I, el soberano que los acogió. También habla del Santuario de Namugongo dedicado a los mártires ugandeses.
La canción fue lanzada el 18 de noviembre en las oficinas de Vision Group en Uganda. Ronald Kaggwa, jefe adjunto de TV, indicó que el mensaje de la canción es preparar espiritualmente a los cristianos y a los ugandeses para la visita del Papa Francisco.
El grupo considera que este tema puede sonar en cualquier momento del viaje debido a que “tiene un mensaje contundente”
“La visita del Papa a Uganda es una bendición para los católicos y no católicos. Mucha gente vendrá aquí y ellos deben conocer el otro lado de la Perla de África. Tenemos que mostrarle al mundo lo que tenemos”, dijo Bobi Wine a New Vision, un diario del Vision Group.
El papa Francisco aterriza este viernes en Uganda, segundo país de su gira por África. No será la primera vez que este país recibe la visita de un Pontífice. Ya Pablo VI les visitó en 1969 y san Juan Pablo II en 1993. Y ahora el Pontífice argentino se dirige a este país también como "mensajero de paz" tal y como él mismo anunció días antes de su viaje. Antonia Sánchez Morocho, misionera comboniana en este país cuenta a ZENIT la ilusión ante la llegada del Santo Padre, y analiza los desafíos sociales, políticos y de la Iglesia en Uganda. También explica el significado de los mártires ugandeses y cómo este país se recuperó y se sigue recuperando de las huellas que dejó la violencia de la guerra civil, de 1981 a 1986.
¿Cómo se está viviendo este tiempo de preparación para la llegada del Santo Padre?¿Qué esperanzas tiene el pueblo ugandés con la visita del papa Francisco? --Antonia:Lo estamos viviendo con mucha ilusión, sobre todo por la comunidad católica. Creo que la esperanza es ser confirmados en la madurez de su fe y en una pertenencia de pleno derecho a la Iglesia Católica.
¿Cuáles son los grandes desafíos de la Iglesia en este país? -- Antonia: A mi juicio, el mayor desafío es la formación del clero local. Hay sacerdotes fantásticos, totalmente dedicados a su ministerio y al servicio del pueblo, mientras que en otros casos existen ciertas carencias.
¿Y desde el punto de vista social y político? --Antonia: Este podría ser reforzar la educación de los jóvenes en algunos valores tradicionales como, la solidaridad, el bien común, la hospitalidad, etc. La globalización está “imponiendo” el individualismo y la idolatría del dinero entre otras cosas.
¿Qué labor desempeña usted en su misión en Uganda? -- Antonia: Mañana, si Dios quiere, cumplo 75 años, lo que quiere decir que estoy “re-jubilada” pero como las misioneras, y creo que las religiosas en general, no nos jubilamos nunca mientras se pueda hacer algo, pues yo desde hace unos meses estoy en nuestra casa central aquí en Uganda ayudando en la administración. Ocasionalmente sigo dando Ejercicios espirituales y algún que otro taller de formación en nuestro Centro de Espiritualidad en Namugongo que he coordinado hasta hace pocos meses.
Una de las claves del viaje papal a este país será el 50 º aniversario de la canonización de los 22 mártires ugandeses. ¿De qué forma el ejemplo de estos mártires se sigue haciendo presente en el pueblo ugandés? --Antonia: Es impresionante la devoción a los mártires no solo en Uganda sino también en otros países de África. Hay peregrinaciones constantes a lo largo del año. Para la fiesta de los mártires, el 3 de junio, la afluencia de peregrinos es masiva. Desde semanas antes hay gente durmiendo en esterillas alrededor del santuario, llueva o haga frío, ellos están ahí. Si les preguntas porque vienen tan pronto a pasar frío y dormir en el suelo, la respuesta es: “los mártires sufrieron más por su fe”.
El Santo Padre ha dicho que viaja a África como mensajero de paz, un mensaje importante y lleno de esperanza para estos países. ¿De qué forma se transmite elEvangelio de la paz y el perdón en estas poblaciones donde las consecuencias de la violencia son tan palpables? --Antonia: Creo que hay una única forma de transmitir el Evangelio de la paz y el perdón, que es la de Jesús y que Francisco pregona a los cuatro vientos. “Perdonad a los enemigos y rezad por los que os persiguen…” Un ejemplo: En mis años de actividad misionera en primera línea di clases de educación religiosa en un Instituto Femenino en Gulu, norte de Uganda. Algún tiempo después de finalizada la guerra volví a visitar esta escuela. La directora actual (una antigua alumna mía) me explicó cómo convivían las alumnas que en su mayoría habían sido raptadas por los guerrilleros y habían experimentado toda clase de abusos e incluso torturas. Me dijo que era muy difícil, las chicas se habían vuelto muy agresivas y había peleas frecuentes entre ellas. Y así habían creado “The reconciliation Room” la sala de la reconciliación. Allí las chicas encuentran siempre a alguien que las escucha y las guía en el proceso de perdonarse. Permanecen en la sala hasta que son capaces de reconciliarse, a veces pasan horas, me decía la directora, pero lo consiguen.
El papa Francisco llega hoy viernes a Uganda en donde permanecerá hasta el domingo 29. Será el segundo país de África que visita en este viaje apostólico iniciado el pasado miércoles 25 en Kenia y que concluye el lunes 30 en República Centroafricana.
El sacerdote Torquato Paolucci, misionero comboniano, italiano de Urbania, trabajó desde 1972 hasta 2010 en Uganda. Entrevistado por ZENIT, indicó algunos particulares que nos ayudarán a entender mejor el viaje del papa Francisco en este país y que compartimos con nuestros lectores.
¿Cuál es hoy el principal problema de Uganda? -- Padre Torquato: Es la lucha contra la corrupción. Este gobierno al inicio realizó muchas cosas incluso buenas, pero después pensó solamente a enriquecerse. Por lo tanto hay una clase muy rica mientras la mayoría de la gente es pobre.
¿Respecto al pasado cuál es la situación actual? -- Padre Torquato: Se ha registrado un progreso general, más calles, más libertad. Este gobierno ha hecho mucho respecto al pasado, pero el grupo dirigente es como una mafia y por lo tanto todo es manipulado. También las elecciones que se realizaron cuando estuve hace algunos años atrás. Giraba dinero, urnas llenas de votos habían desaparecido. Hay mucha corrupción. Piensan solamente en realizar negocios importantes y que no los pillen. En febrero próximo habrá elecciones políticas y muchos temen que se repita la farsa de las otras veces.
¿Cuál cree que es la salida para esta situación y cómo puede influir la visita apostólica? -- Padre Torquato: El tema principal es el de lograr más honestidad, más atención hacia los pobres y los enfermos. La gente está muy contenta de este encuentro que va a tener con el papa Francisco, que viene a celebrar los 50 años de la canonización de los mártires de Uganda.
Estos 22 mártires, ¿qué mensaje dan? -- Padre Torquato: Ellos se convirtieron al catolicismo gracias a los misioneros de África del cardenal Charles Lavigerie, los Padres Blancos. Y fueron asesinados entre 1885 y 1887, por ser cristianos. Los mártires de Uganda eran todos laicos y los laicos están muy comprometidos con asociaciones e iniciativas católicas.
¿Cuántos son los católicos en el país? -- Padre Torquato: Uno 45 por ciento de la población es católica, el 25 por ciento protestante y un 10 por ciento es musulmán, el resto son animistas y de otros credos.
¿Y el diálogo interreligioso funciona? -- Padre Torquato: En el pasado, en la relación entre católicos y protestantes hubo una gran tensión. Además porque en la política los protestantes tenían el apoyo de Inglaterra y han intentado marginar a los católicos siempre. Pero como estos últimos eran la gran mayoría, llegó un punto en el que no lograron hacerlo. Después, con el paso de los años se inició un proceso de mayor colaboración en el campo social. No tanto desde el punto de vista doctrinario, pero sí se registraron algunos encuentros. La convivencia en la mayor parte de Uganda es buena y hay colaboración, aunque en algunas zonas permanezcan las tensiones del pasado.
¿Con los musulmanes cuál es la situación? -- Padre Torquato: Ellos se encuentran principalmente en las ciudades y en el comercio. Con los musulmanes no he encontrado tensiones en los años que trabajé allí. Había una buena relación y con ellos hemos realizado juntos muchos trabajos. También hemos puesto nuestros hospitales y escuelas a su disposición. Y en algunas ocasiones he ayudado a algunos jóvenes musulmanes a ir a la escuela e incluso al colegio, porque no iban. Existía una relación discreta, hablo de hace cinco años. No sé si hoy existirán infiltraciones de los fundamentalistas.
¿Me puede contar en dos palabras el trabajo de los Combonianos en Uganda? -- Padre Torquato: Los combonianos llegaron a Uganda en 1910, y trabajaron especialmente en el norte del país, hacia la frontera con Sudán. Hacia el sur, sin embargo, con los Padres Blancos. Para llegar al corazón de la gente hemos realizado muchas obras sociales. La gran mayoría de las escuelas nacen de la obra de la Iglesia. También la sanidad deriva del trabajo de los combonianos. Todavía hoy el 65 por ciento de las estructuras médicas están a cargo de la Iglesia, gracias a voluntarios. Así, al dar testimonio con la caridad de Jesús, muchos han visto en la caridad cristiana el mensaje de esperanza y de salvación. En ese último período, cuando fueron las guerras con fondo tribal por el poder, más de 20 años de guerra, destrucción y masacres, los misioneros combonianos fueron los únicos blancos que se quedaron en el territorio, a pesar de que 13 de ellos fueron asesinados. Esto ha ayudado a la gente a creer más en Jesús. No se sintieron abandonados y nos hemos vuelto signo de esperanza para muchos. Hoy la Iglesia en Uganda tiene mucha vitalidad y vocaciones, al punto que casi todas nuestras estructuras las hemos entregado a las Iglesias locales, y por lo tanto, nos vamos retirando de este país. Un poco porque estamos más viejos y otro poco porque Uganda no necesita misioneros, porque tienen suficiente personal para hacer el trabajo de la Iglesia y para ir como misioneros en otros países. Actualmente en este país se encuentran 130 misioneros combonianos.
La caravana de la Paz recorre Kenia a puertas del viaje del Papa a África
La Caravana de la Paz viaja el 24 y el 25 de noviembre desde Mombasa (Kenia) a Nairobi. - EPA
24/11/2015 11:38
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(RV).- En el marco del viaje del Papa a África, parte la Caravana de la Paz con el fin de defender los derechos humanos, una economía de justicia, el diálogo interreligioso e intercultural y la convivencia entre los pueblos. La Caravana de la Paz viaja el 24 y el 25 de noviembre desde las ciudades keniatas de Mombasa a Nairobi, separadas por más de 480 kilómetros de distancia.
Esta iniciativa nace de la asociación italiana “Cremona for Kenya”, dedicada a los proyectos de cooperación en la construcción de escuelas en el país africano, para niños cristianos y musulmanes, con la adhesión del ayuntamiento de la ciudad de Cremona, en el norte de Italia y de asociaciones locales.
Kenia vive desde hace años una creciente tensión debido, por un lado, a superar las guerras de los países vecinos como Somalia, pero sobre todo por las crisis internas del mismo Kenia a nivel social, económico, étnico y político. Además, sufren la terrible violencia del grupo yihadista somalí Al Shabaab, quienes asesinaron a 147 personas en la universidad keniata de Garissa en abril de este año.
Después de muchos esfuerzos, la Caravana de la Paz en Kenia es una realidad. El proyecto fue aprobado oficialmente por el Arzobispo de Mombasa y el imán de la fe islámica. Y ha recibido el apoyo de cientos de organizaciones de la sociedad civil de Kenia que no se resignan al terrorismo, la violencia y la discriminación entre grupos étnicos y religiosos.
“Confirmar a nuestros hermanos en la fe, como mensajero de la paz”. Vídeo mensajes del Papa a África
“Mi visita a Kenia y Uganda es para confirmar a nuestros hermanos en la fe”. “Y voy a Centroáfrica en calidad de mensajero de la paz”, es el aliento del Obispo de Roma a pocos días de iniciar el 11° Viaje Apostólico Internacional. - ANSA
23/11/2015 18:16
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(RV).- “Anhelo llevar a África el amor y el mensaje de la paz y de la reconciliación de Cristo”, lo dijo el Papa Francisco en sus videos mensajes en vísperas de su Viaje Apostólico al Continente africano. “Mi visita a Kenia y Uganda es para confirmar a nuestros hermanos en la fe”. “Y voy a Centroáfrica en calidad de mensajero de la paz”, es el aliento del Obispo de Roma a pocos días de iniciar el 11° Viaje Apostólico Internacional de su Pontificado.
Vídeo mensaje del Papa Francisco a Kenia y Uganda
Queridos amigos,
Mientras me preparo para visitar Kenia y Uganda a fines de este mes, envío a ustedes y sus familias una palabra de saludo y de amistad. Espero el momento en el cual estaremos juntos.
Yo voy como un ministro del Evangelio, para proclamar el amor de Jesucristo y su mensaje de reconciliación, perdón y paz. Mi visita tiene como finalidad confirmar la comunidad católica en la fe a Dios y en su testimonio al Evangelio, que es signo de la dignidad de todo hombre y mujer y nos manda abrir nuestros corazones a los demás, especialmente a los pobres y a aquellos que se encuentran en la necesidad.
Al mismo tiempo, deseo encontrar a toda la gente de Kenia y Uganda y ofrecer a cada uno una palabra de aliento. Estamos viviendo un tiempo en el cual donde quiera que los fieles de toda religión y las personas de buena voluntad son llamadas a promover la comprensión y el respeto recíproco, y a sostenerse los unos a los otros como miembros de la misma familia humana. Para todos nosotros son hijos de Dios. Un momento especial de mi visita estará representado por el encuentro con los jóvenes, que son el principal recurso y nuestra más grande esperanza para el futuro de solidaridad, paz y progreso.
Sé que muchas personas trabajan duro para prepararse a mi visita y yo les agradezco. Pido a cada uno de rezar para que mi estadía en Kenia y Uganda sea fuente de esperanza y de aliento para todos. ¡Invoco sobre ustedes y sus familias la bendición del Señor para que traiga la alegría y la paz!
Vídeo mensaje del Papa Francisco a Centroáfrica
Queridos hermanos y hermanas de la República Centroafricana,
A pocos días del viaje que me llevará entre ustedes, deseo hacerles saber la alegría que me impregna y saludar desde ahora a cada uno de ustedes con el más grande afecto, indiferentemente de la etnia o del credo religioso. Es la primera vez en mi vida que visito el Continente africano, tan bello y rico por su naturaleza, pueblos y culturas; y espero realizar bellos descubrimientos y encuentros enriquecedores.
Su querido país está atravesando desde hace tanto tiempo una situación de violencia y de inseguridad de las cuales muchos entre ustedes son víctimas inocentes. El motivo de mi visita es sobre todo aquel de llevarles, en nombre de Jesús, el consuelo de la consolación y de la esperanza. Espero con todo el corazón que mi vista pueda contribuir, de un modo o de otro, a sanar sus heridas y a favorecer las condiciones para un advenir más sereno para Centroáfrica y todos sus habitantes.
El tema de este viaje es: «Pasemos a la otra orilla del lago». Es un tema que invita a sus comunidades cristianas a mirar adelante con determinación y anima a todos a renovar la propia relación con Dios y con los propios hermanos para construir un mundo más justo y más fraterno. Yo en lo especifico tendré la alegría de abrir para ustedes – con un poco de anticipación – el Año Jubilar de la Misericordia, que espero sea para cada uno una ocasión providencial de auténtico perdón, ocasión para recibir y donar, y de renovación en el amor.
Es en calidad de mensajero de paz que voy entre ustedes. Quisiera ayudar en el diálogo interreligioso para animar la pacífica convivencia en su país: sé que esto es posible, porque somos todos hermanos.
Les pido de orar por mí. Invoco la protección de la Virgen María y les digo: ¡hasta pronto!