Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia y Fe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia y Fe. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de abril de 2023

Nuestra Señora del Cosmos: el primer hombre en pasear en el espacio pintó a María en un icono único 30042023

Alexey Leónov, premiado cosmonauta soviético, también hombre de fe y pintor

Nuestra Señora del Cosmos: el primer hombre en pasear en el espacio pintó a María en un icono único

Alekséi Leónov, premiadísimo cosmonauta soviético, primer hombre en pasear en el espacio... pintor del icono de la Virgen del Cosmos
Alekséi Leónov, premiadísimo cosmonauta soviético, primer hombre en pasear en el espacio... pintor del icono de la Virgen del Cosmos

Pablo J. Ginés / CariFilii

Alekséi Arjípovich Leónov (1934-2019) ha sido el primer pintor de iconos de la Virgen en el espacio. De hecho, ha sido, directamente, el primer ser humano en dar un paseo por el espacio. Lo hizo en 1965.

Y también fue el primero en rezar a Dios, preocupado, porque no conseguía volver a su cápsula espacial, la Vosjod 2, flotando a 5 metros de su nave, atado por una correa, durante 12 minutos.

Cosmonauta creyente en la URSS antirreligiosa

En ese momento no podía contar su vida de oración en la antirreligiosa sociedad soviética. Él era cosmonauta, ingeniero, militar en la Unión Soviética, y miembro del Partido Comunista. (como todos los cosmonautas).

Pero también era creyente, cristiano ortodoxo, con poca formación religiosa, pero con la fe sencilla de su familia numerosa y pobre.

La familia Leonov en 1950, en la que creció Alekséi Leónov

A la izquierda de todo, Alekséi Leónov, con sus muchos hermanos, en 1950; sería el primer hombre en "dar un paseo" en el espacio interplanetario, fuera de una nave.

Tenía 7 hermanos. Su madre era maestra, y creyente: una vez regañó al pequeño Aleksei cuando lo encontró con un icono de la familia. Rezar era peligroso. Su padre había sido represaliado en 1936, aunque rehabilitado en 1939.

El segundo viaje al espacio de Leónov también fue histórico. Fue el comandante de la mitad soviética de la misión Apolo-Soyuz, con la Soyuz 19, en 1975 la primera misión espacial conjunta entre la URSS y EEUU. Después, fue entrenador de cosmonautas. Anciano, en 2016, inauguró en La Palma (Canarias) el paseo de las Estrellas de la Ciencia (con Stephen Hawking y Brian May, guitarrista de Queen que es además profesor de astrofísica).

En el vídeo, Leónov en su primer paseo espacial; pero no cuentan sus dificultades: el traje se hinchó, no podía volver a entrar... y rezó, y se le ocurrió una solución.

Pintor del espacio, y de la Virgen

Sin formación formal como artista, Leónov era un gran dibujante y pintor. Ya de niño pintaba murales. Había estado en Riga intentando formarse en arte, pero la ciudad era cara para él. Se pasó a la escuela de aviación. Ya astronauta, se llevó lápices y colores al espacio, donde dibujó la Tierra, los astronautas...  

Siendo cosmonauta famoso, conoció en 1965 al artista de ciencia ficción Andrei Sokolov: juntos lanzaron 7 álbumes de ilustraciones; uno hacía bocetos, el otro le daba color. Crearon juntos sellos para el Día de la Cosmonáutica en 1967 y para el 15 aniversario de la era espacial en 1972, que fueron premiados ese año en la revista "Ciencia y Tecnología Soviéticas". Es difícil para un artista tener un título más cientifista que ese. En 2004 fue nombrado miembro honorario de la Academia Rusa de las Artes.

La Soyuz con la Apollo, pintadas por Leónov en 1980

La Soyuz con la Apollo, pintadas por Leónov en 1980.

En 2013, ya anciano Leónov, un sacerdote ortodoxo, capellán de cosmonautas, le pidió hacer un icono de la Virgen en el espacio, Nuestra Señora del Cosmos. No sólo sería el primer icono de temática "espacial", sino el primer icono mariano en viajar al espacio, porque entregó una copia a amigos cosmonautas que se lo llevaron a la Estación Orbital.

En 2019, Leonov lo contaba así en Pravoslavie.ru: "Un sacerdote amigo me llamó desde Kronstadt. 'Alexey Arjípovich, ¿sabes qué? Tenemos una tarea para ti. Necesitamos un icono para el astropuerto. Construyeron una iglesia allí. Que sea de la Madre de Dios: Ella está en todas partes, tanto en la tierra como en el espacio, pero por alguna razón la muestran solo en su contexto terreno. ¿No puedes hacer que esté con el cosmos de telón de fondo? Queremos un icono así en esta iglesia".

Leónov aceptó el reto.  Además, incluyó dos naves espaciales formando una cruz, "un símbolo de paz", detalla. "Era la nave espacial Soyuz-Apolo, su vuelo, lo que detuvo la Guerra Fría", detalla. Él estuvo allí, en esa misión, en 1975.

icono_virgen_cosmos

Como modelo canónico adoptó una Virgen odiguitria ("guía, la que señala el camino"), en concreto una modalidad llamada en ruso "Si estoy con vosotros, nadie contra vosotros", que le recomendó el capellán. El rostro se lo dejó a un pintor de iconos veterano.

"Nuestro planeta azul"

Leónov prestó especial atención al planeta en su icono. Lo definía así en 2019: "Indefenso, más aún, sereno, tierno, redondo".

Leónov recordó que sus primeras palabras en el espacio fueron: "¡La Tierra es redonda!" También Yuri Gagarin, que subió antes que él (pero sin salir de su cápsula), con 27 años había dicho: "Vi lo hermoso que es nuestro planeta azul Tierra. Gente, conservemos y cuidemos la belleza de la Tierra, no la destruyamos". "¿De dónde sacó eso? Son palabras brillantes en defensa de la Tierra", explicaba el ya anciano cosmonauta, admirado del joven Gagarin. "Por eso representé a la Madre de Dios en el icono con el espacio y la Tierra de fondo. La Madre de Dios nos mira y protege la Tierra".

El padre Guennadiy Belovolov, que fue el capellán ortodoxo de cosmonautas que encargó el icono, da más detalles en su blog en LiveJournal, y cómo se lo propuso al pintor astronauta el 21 de mayo de 2013.

"Le conté la idea de pintar un icono de la Madre de Dios para los astronautas. Parecía que esperaba tal conversación y reaccionó con gran interés, afirmando de inmediato afirmativamente que definitivamente pintaría tal icono. Inmediatamente comenzó a hacer preguntas, especificando qué icono podría ser: sus dimensiones, proporciones... Le conté sobre la maravillosa imagen de la Madre de Dios "Si estoy con vosotros, nadie contra vosotros" y su sentido espiritual. Me pidió que le enviara una imagen. La imagen le gustó de inmediato», detalla.

Icono inicial llamado "Si estoy con vosotros, nadie contra vosotros".

virgen_quien_contra_vosotros
 

No podía entrar en la nave... y oró

Según el padre Guennady, Leónov le había contado que era creyente desde niño, y que de pequeño rezaba con un libro de oraciones. "Pero la verdadera oración llegó allí, sobrevolando la Tierra. Me lo contó como sacerdote", detalla.
 
"Cuando salió al espacio, ocurrió un accidente de emergencia: su traje espacial se hinchó. Estba fuera, en el espacio, y no podía entrar en la nave, el traje se había hinchado y no pasaba por la escotilla. Llegó un momento crítico, se acababa el tiempo. Desde la Tierra le mandaban mensajes: ¿por qué no regresas? Decidió no crear pánico y no contó a nadie el problema, sino que comenzó a orar mentalmente. Y luego se le ocurrió una idea. Según las instrucciones, era necesario regresar a la nave con la cabeza por adelante. Él decidió regresar con los pies por adelante, contra de todas las reglas. Y funcionó. Estaba convencido de que este pensamiento le vino de Dios: se le reveló en oración cómo actuar", detalla el capellán.

"Este incidente lo percibió como un verdadero milagro. Sólo una vez en tierra contó lo que había sucedido. Para Alexei Arkhipovich, la caminata espacial se convirtió en un encuentro con Dios. El Señor permitió una situación extraordinaria para que una persona en el espacio abierto orara, no sólo completara una tarea. Toda esta historia se percibe como un milagro, como un evento que nos abrió el Cosmos. Leonov creía en Dios desde la infancia, pero este evento lo fortaleció en la fe. Alekséi Arjípovich experimentó la ayuda de Dios en el espacio abierto. Ir al espacio se convirtió en un encuentro con Dios".

El padre Guennady, el cosmonauta Leónov y el icono de Nuestra Señora del Cosmos pintado en 2013

El padre Guennady, el cosmonauta Leónov y el icono de Nuestra Señora del Cosmos pintado  (o escrito, porque los iconos se escriben) en 2013.
 
El padre Guennady confirma que la idea de pintar la Apollo y la Soyuz acopladas, como un cruz, fue del astronauta. "Le llamé la atención sobre ello y él deliberadamente usó esta metáfora. También era importante para él que él mismo hubiera estado en esa nave en el momento del atraque [en 1975]. Por lo tanto, se retrató a sí mismo de manera invisible allí", añade.

Pintores de rostros... y una iglesia para Gagarin

El capellán comenta que Leónov no se atrevía a pintar el rostro de la Virgen y pidió que lo hiciera un pintor de iconos veterano.

"Aprecié su humildad. Después de todo, seguía un principio de la antigua tradición rusa: había pintores de iconos «lychnik» (que escribían el rostro) y «dolichnik» (que escribían todo lo demás). Aquí es apropiado recordar a Andrei Rublev y Daniel Cherny. Lo más probable es que Andrei Rublev fuera un «lichnik» que pintaba rostros, y Daniel Cherny un pintor «dolichnik», que pintaba fondos", relaciona el sacerdote.

La cara de Nuestra Señora del Cosmos la pintó Valery Shkoda, pintor de iconos y artista académico. El padre Guennady llevaba el lienzo de Moscú a San Petersburgo para que lo acabaran entre los dos. "El proceso creativo conjunto fue una verdadera alegría para mí".

Una vez acabado, el sacerdote y Leónov llegaron a la conclusión de que podía pintar copias para otros astropuertos, no sólo para el cosmódromo de Baikonur. Así, el artista astronauta pintó otras 3 o 4 copias el año siguiente. Una se envió a un lugar muy especial: el Templo de San Andrés el Primer Llamado, junto al lugar donde se estrellaron el astronauta Yuri Gagarin en 1968, junto con el instructor de vuelo Vladímir Seryoguin, en un extraño accidente cuando entrenaban con su caza Mig15.

Leónov encontró una iglesia antigua abandonada allí cerca, y se esforzó en restaurarla y pintó en ella frescos, lunas, soles y estrellas. También una copia de Nuestra Señora del Cosmos. Y a los dos fallecidos en el accidente, militares soviéticos, presentando sus obras ante Cristo.  

De rodillas ante San Andrés, el mismo Leónov, a la izquierda, y al otro lado Gagarin y Serioyin

De rodillas ante San Andrés, el mismo Leónov, a la izquierda; al otro lado, Yuri Gagarin y Vladímir Seryoguin, que fallecieron cerca en un extraño accidente.

Cúpulas de San Andrés, pintadas por el cosmonauta Alekséi Leónov, en recuerdo de Yuri Gagarin

Cúpulas de San Andrés, pintadas por el cosmonauta Alekséi Leónov, en recuerdo de Yuri Gagarin y las hazañas del hombre en el espacio.

El Sepulcro de Cristo y la Historia

Entrevistado en 2019, Leónov hablaba de su experiencia visitando Tierra Santa y el Santo Sepulcro. "El resultado de esa visita fue una cosa: entender que esto [Cristo y la Resurrección] no es una historia ficticia, que es verdad. Por desgracia, no se cuenta esto de manera inteligible, en la escuela, desde la infancia. ¿Por qué se nos ha privó de ese conocimiento? Es simplemente una estupidez de última generación", protestaba.

También criticaba a Lenin y la Revolución. "Lenin propuso: "¡Convirtamos la guerra imperialista en una guerra civil"! Matémonos unos a otros. ¡Debería habérselo pensado! ¿Para qué necesitamos una guerra civil? ¿Por qué nos matamos unos a otros? ¿Por poder? Y luego, bajo su Gobierno, ellos mismos [los bolcheviques] se dispararon unos a otros y dijeron al mismo tiempo: "El Partido es la mente, el honor y la conciencia de nuestra era". ¡Eso da miedo! Todos deberíamos saber la verdad sobre esto, para que no vuelva a suceder", explicaba el anciano astronauta y militar.

En el vídeo, una entrevista en español en 2015 con Leónov (25 minutos).

Casado durante 57 años, insistía en la importancia de la familia. "Al final, lo más importante para el ser humano es la familia. Sin familia, no hay humanidad, y ya no necesitas tierra ni nada. Que Dios nos ayude para que el ser humano sea razonable y siga su especie y permanezca en la Tierra", añadía, previniendo contra el peligro de la guerra nuclear.

Y finalizaba diciendo: "Deseo a todos que vivan según su conciencia. Una persona sin escrúpulos puede caer en cualquier parte. La conciencia es también decencia. ¡Deseo que todos vivan con buena conciencia!"

Publicado originariamente en el portal de noticias marianas Cari Filii.

domingo, 19 de julio de 2020

Torres Quevedo, el genial inventor español precursor de la informática que siempre se guió por su fe 18072020

El mando a distancia, el teleférico o los dirigibles flexibles son invención de este católico

Torres Quevedo, el genial inventor español precursor de la informática que siempre se guió por su fe

Leonardo Torres Quevedo con uno de sus exitosos diseños de dirigible flexible
Leonardo Torres Quevedo con uno de sus exitosos diseños de dirigible flexible

De arraigada fe católica, Leonardo Torres Quevedo (1852-1936) desarrolló hace 100 años el aritmómetro, el antecesor del ordenador moderno.  Hay nueve aspectos esenciales de su vida y obra, que van desde sus inventos a su fe católica, por los que conviene recordarle.
1. Pionero del campo de la robótica y la automática
Su obra titulada Ensayos sobre Automática dejaba constancia de que una nueva ciencia, la Automática, iba a revolucionar la sociedad en las siguientes décadas. En aquel trabajo describía los autómatas tal y como lo hacemos en la actualidad, con unos sentidos que hoy llamamos sensores, con unos miembros que se conocen como actuadores, con energía para ejecutar las tareas y con capacidad de discernimiento.
 Como demostración práctica del potencial de esta nueva ciencia, desarrolló el autómata ajedrecista, es decir, un robot capaz de jugar una partida de ajedrez contra una persona. La partida se disputaba, por parte del autómata, con una torre y un rey, mientras que el humano disponía de un rey. Sea cual fuera la posición de las piezas del autómata, este ganaba la partida tarde o temprano. El sistema también incluía la opción de que si la persona efectuaba un movimiento ilegal se encendía una luz roja.
torresquevedo
Leonardo Torres Quevedo fue el gran inventor de su tiempo. Este científico, que no tiene en España el reconocimiento social que se merece, patentó los teleféricos o los dirigibles flexibles, y es considerado además como el inventor del mando a distancia. Sus creaciones se consideran precursoras de la cibernética, del cálculo analógico y de la informática. Pero además, Torres Quevedo era un devoto católico, que vivió y murió amando al Señor.
Leonardo incluso se preocupó de llevar la cuenta del número de infracciones; si el humano ejecutaba tres movimientos falsos el autómata apagaba sus lámparas y colocaba sus piezas en posición de inicio. Fue la primera manifestación de inteligencia artificial en una máquina; también el antecesor de los videojuegos. Leonardo se adelantó varias décadas al futuro.
2. Diseñó el precursor del ordenador moderno
En línea con los autómatas, Leonardo desarrolló en el año 1920 su obra cumbre, el aritmómetro. Se trata de la primera calculadora digital, el antecesor del ordenador moderno. Este equipo constaba de memoria, unidad aritmética-lógica que incluía totalizador, multiplicador y comparador, y unidad de control con la que elegir el tipo de operación. Por último, una máquina de escribir hacía las veces de interfaz gráfica, ya que los datos para las operaciones se introducían mediante su teclado y los resultados se imprimían en un papel.
¿Qué tenía por dentro esta prodigiosa máquina? Pues circuitos lógicos basados en relés, es decir, elementos que combinaban la mecánica con la electricidad. Esta máquina fue la joya que coronó la carrera profesional de Leonardo.
3. Inventó el mando a distancia.
Otra de sus creaciones fue el telekino, un aparato con el que logró mover en cualquier dirección y hasta una distancia de dos kilómetros una embarcación en Bilbao, ante los atónitos ojos de una multitud de personas entre las que se encontraba el mismísimo rey de España. La prestigiosa Institution of Electrical and Electronic Engineerings (IEEE) ha reconocido que Leonardo es el inventor del mando a distancia porque, si bien existían en su época otros dispositivos para dar órdenes de forma remota, ninguno era capaz de transmitir más de un solo mandato, con lo que se conseguía un solo efecto. Leonardo podía enviar una amplia variedad de órdenes, un hito que también demostró con un triciclo que movía mediante control remoto por el frontón de Bilbao.
telekino
El telekino de Torres Quevedo abrió el camino a lo que hoy conocemos como mando a distancia
4. Revolucionó el diseño de dirigibles
Los dirigibles flexibles, tipo Zeppelin, estaban previstos de una armadura rígida de la que suspendía la barquilla y sobre la que se colocaba la cobertura para encerrar el aire. Esta armadura no permitía su plegado una vez desinflado el vehículo, lo que dificultaba la ejecución de un aterrizaje forzado en caso de romperse la cobertura. La alternativa eran los dirigibles flexibles, que se pueden plegar y transportar, pero la suspensión de la barquilla tendía a doblar el globo por el centro.
Leonardo ideó una solución intermedia que generó tal revolución tecnológica que prácticamente todos los modelos construidos a lo largo del siglo XX y XXI se basan en la patente que publicó en 1902, que posteriormente mejoró para dar lugar a una versión final. Esta consistió en suspender la barquilla con una viga interior compuesta solamente de cuerdas, con una sección triangular que determina la forma trilobulada de la envolvente cuando ésta se autorigidiza por la sobrepresión del gas en el interior.
 5. Inventó el teleférico
En 1907 Leonardo logró poner en marcha el primer teleférico de la historia en la localidad de San Sebastián, con un recorrido de 280 metros que permitía ascender el monte Ulía y que incluía un sistema de protección por el que, en caso de romperse alguno de los cables que sostenían la barca, la tensión de los restantes cables no aumentaba, evitando así el colapso del sistema. Posteriormente la empresa norteamericana Whirpool decidió contratar los servicios del ingeniero español para implantar en las cataratas del Niágara otro teleférico que todavía sigue funcionando en pleno siglo XXI, sin que haya habido un solo accidente en toda su historia.
teleferico-niagara
El conocido como Spanish Aerocar es el teleférico o aerotransbordador más antiguo en funcionamiento del mundo ubicado en las cataratas del Niágara, Ontario, que transporta pasajeros a una zona del río Niágara.
 6. Las máquinas analógicas
En 1893 publicó su Memoria sobre las Máquinas Algebraicas, en la que demostraba cómo resolver de forma mecánica ecuaciones de cualquier grado, un hecho sin precedentes. A los anteriores científicos, entre ellos el célebre Lagrange, se les había escapado la idea de que era preciso utilizar mecanismos sin fin como los discos giratorios o husillos. Estos hacían posible que las variables aumentaran o disminuyeran de forma ilimitada en ambos sentidos. Así, Leonardo consiguió incluso hacer cálculos de números complejos, resolver ecuaciones de segundo grado y también algunos tipos especiales de ecuaciones diferenciales de primer orden.
7. Destacó en el campo de las letras
Llegó a ocupar la silla de Benito Pérez Galdós en la Real Academia Española de la Lengua. Desde esta posición impulsó la compilación de un diccionario de español tecnológico, con el objetivo de unificar los términos en el campo de la ciencia en este idioma. Le motivaba su anhelo por que los pueblos de habla hispánica, a los que les une la raza y la espiritualidad, recuperaran el puesto internacional que les corresponde.
Monumento a Leonardo Torres Quevedo en Iguña - TorresQuevedo
8. Sus valores humanos
Ante los elogios de un amigo suyo por los éxitos que había cosechado, Leonardo se limitó a contestar: “Yo solo he aprendido a estudiar”. Humilde, sencillo y con una sonrisa en el rostro; así lo describen quienes le conocieron. Como anécdota, cuando le tocó presentar el autómata ajedrecista en la ciudad de Valladolid, en el púlpito dijo que lo que tenía que decir era árido y difícil y “no me perdonaría molestar a ustedes con su exposición. No obstante, quien esté verdaderamente interesado por esta máquina, puede venir esta tarde por esta misma sala y le daré cuantas explicaciones desee y solicite”.
Por otro lado, el escritor José María Cossio destaca “que participaba en las conversaciones de sus hijos y de nosotros, muchachos todos, como si le importaran verdaderamente. Jamás aludía a sus preocupaciones de inventor, ni hablaba de nada relacionado con sus inventos”. Asimismo, tenía capacidad para el disfrute de la vida. Le gustaba conversar, participar en juegos, deportes y contemplar las corridas de toros.
9. Católico hasta la médula
El auténtico motor de su vida fue su honda espiritualidad. Su hija, Valentina, le encontró una vez leyendo el catecismo con tanto interés que le dijo: “Papá, a lo mejor no comprendes del todo los misterios que la fe nos ofrece, como yo tampoco entiendo tus inventos”. Don Leonardo se quedó mirándola y respondió cariñosamente, con voz en la que vibraban la convicción y la veneración hacia las sublimes realidades con que se enfrentaba:
"¡Ay, hija, es que de Dios a mí hay una distancia infinita!"
 Valentina confesaba, años después de la muerte de su padre, que este murió como un buen cristiano, tal y como había vivido. Por ejemplo, tenía por costumbre comulgar todos los Primeros Viernes de mes, una tradición que encuentra su origen en las apariciones del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita de Alacoque. En ellas prometió una serie de gracias y bendiciones para quienes siguieran esta costumbre.
Alfonso Carrascosa, otro biógrafo suyo, también destaca la profunda fe del inventor español. Supo, a través de una entrevista a una de sus nietas, que Leonardo era “católico, apostólico y romano hasta la médula”.
Los últimos días de vida del genio coincidieron con la Guerra Civil Española. El hijo cuenta que a pesar de que caían bombas, se evacuaban barrios y los asesinatos eran frecuentes, se le administraron los sacramentos y, en varias ocasiones, repitió estas palabras: “Memento homo, quia pulvis eris et inpuvereme reverteris”. “Recuerda, hombre, que polvo eres y en polvo te convertirás”.
Es una cita bíblica que se recita muy habitualmente en la Cuaresma, tiempo especial de preparación para la vida eterna del cristiano. Por muchos logros que hubiera obtenido, Leonardo sabía bien que nada material nos vamos a llevar de este mundo para el otro. Su principal tesoro era ese corazón sencillo, en comunión con Cristo, que había pulido y trabajado a lo largo de tantos años, y por supuesto todas las amistades que había cosechado fuera y dentro del laboratorio, en especial su familia, el otro gran motor de su vida.
Ignacio Del Villar es Doctor Ingeniero de Telecomunicación y profesor en la Universidad Pública de Navarra. Es autor del libro Sacerdotes y científicos.

[1] Rodríguez Alcalde, L.: «Biografía de D. Leonardo Torres Quevedo», Institución Cultural de Cantabria, 1974.
[2] González Redondo, F. A.: “Leonardo Torres Quevedo (1852-1936). El más prodigioso inventor de su tiempo”
[3] Puig Adam, P. (1953): “Torres Quevedo.- El cálculo mecánico y la automática”. Revista de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid XLVII, 11-47.
[4] González Redondo, F. A.: “Leonardo Torres Quevedo (1852-1936): Su contribución a la historia de la aeronáutica”, Divulgamat, 2015.
[5] González de Posada, F.; González Redondo, F. A.; Gavilán Pimentel, E.; González Cascón, A.; Trujillo. D.; Del Castillo, J.: “Leonardo Torres Quevedo y la conquista del aire, Centenario de la botadura del dirigible “Torres Quevedo”, 1907 – Guadalajara 2007”, Exposiciones.
[6] Torres-Quevedo, L.: “Ensayos sobre Automática. Su definición. Extensión teórica de sus aplicaciones”, Revista de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (XII), 1914, pp. 391-419.
[7] Perez-Yuste A.: “Early Developments of Wireless Remote Control: The Telekino of Torres-Quevedo”, Proceedings of the IEEE, 96(1), 2008, pp. 186-190.
[8] Torres-Quevedo, G.: “Torres Quevedo y la Automática”, Real Academia de Ciencias Físicas y Naturales de Madrid, Tomo 45, Cuaderno 1.
[9] “Torres and His Remarkable Automatic Devices”, Scientific American, 2079, 1915, pp. 296-298.
[10] Barceló, M.: “Una historia de la informática”, Barcelona, Editorial UOC, 2008.
[11] Carrascosa, A.: “Iglesia Católica y ciencia en la España del Siglo XX”, Editorial Bendita María, 2019.

viernes, 15 de mayo de 2020

José Moscati, un médico santo y entregado, muy adecuado para épocas de confinamiento y dudas 15052020

Atendió a los pobres e incurables, gratis, en la epidemia de cólera del s.XIX y toda su vida

José Moscati, un médico santo y entregado, muy adecuado para épocas de confinamiento y dudas

El doctor José Moscati en una escena de la película de 2007 - atendía a los enfermos pobres e incurables, a menudo completamente gratis
El doctor José Moscati en una escena de la película de 2007 - atendía a los enfermos pobres e incurables, a menudo completamente gratis
El pasado 12 de abril, en plena pandemia del coronavirus, con numerosos países decretando estrictos confinamientos, muchos celebraron el día del santo médico José Moscati, que murió en 1827 con sólo 47 años y canonizado en 1987. Popularizado por la película italiana de 2007 Moscati, el Médico de los Pobres, este santo dio ejemplo de generosidad, entereza y vocación a la santidad desde su oficio de médico. En la diócesis de Palencia lo han querido recordar con este texto.
***
San José Moscati - Santos en tiempos de coronavirus
En las últimas semanas, en el contexto de la pandemia del coronavirus, los médicos y profesionales de la salud han adquirido un rol muy importante y están en el foco de atención de todo el mundo, ganándose merecidamente la admiración y el reconocimiento social.

En un contexto semejante se fraguó uno de los ejemplos de santidad laical más brillantes del pasado siglo: san José Moscati, napolitano, conocido como el “médico de los pobres”. Juan Pablo II, en la homilía de su canonización, en octubre de 1987, aseguró que “el móvil de su actividad como médico no fue, pues, solamente el deber profesional, sino la conciencia de haber sido puesto por Dios en el mundo para obrar según sus planes y para llevar, con amor, el alivio que la ciencia médica ofrece a los hombres, mitigando el dolor y haciéndoles recobrar la salud”.
san_jose_moscati_enfermos
Una escena de la película de 2007: el doctor atiende a los enfermos considerados incurables
San José Moscati nace en 1880 en Benevento, Italia, en la misma ciudad y siete años antes que el padre Pío de Pietrelcina. Ingresó en la universidad para estudiar medicina, rompiendo una larga tradición familiar de abogados y juristas. A los 22 años se graduó con las mejores calificaciones de su promoción, con una tesis sobre la urogénesis hepática.
Terminada su carrera, fue elegido para trabajar en el hospital de los incurables de Nápoles, una institución que recogía desde hacía siglos a todos aquellos pobres que estaban desahuciados y que padecían enfermedades que en ese momento no tenían cura. Desde ese momento, su prioridad se convirtió en atender personalmente y con especial dedicación a cada uno de los enfermos a él confiados.
san_jose_moscati2
Lo hizo con cuidado y reverencia, percibiendo en cada uno a un hermano que sufre, y tratando de descubrir y aliviar en ellos el rostro de Cristo que sufre, independientemente de su condición física, moral, social o familiar.
Debido a sus excelentes calificaciones y a su exquisito trato humano, recibió numerosas ofertas y promociones, tanto en el campo sanitario como académico, que rechazó decididamente.
Su intensa vida de fe le había llevado a descubrir que el plan de Dios para él era servir a los pacientes más pobres, a quienes nunca cobró dinero y siempre atendía con una sonrisa y sin darse importancia.
san_jose_moscati
José Moscati murió con 47 años, después de dedicar su vida a los enfermos
En 1906 el volcán Vesubio, situado a unos pocos kilómetros de Nápoles, entró en erupción, y a José Moscati le tocó organizar la evacuación de una filial del hospital en el que trabajaba, situado en Torre del Greco, a los pies del Vesubio. Muchos enfermos allí eran discapacitados, y el doctor Moscati no se limitó a dar órdenes y coordinar las operaciones, sino que él mismo cargó y puso a salvo a muchos enfermos. En cuanto terminaron las labores de evacuación, el techo del hospital se hundió.
Ayudó a muchos durante la epidemia de cólera que asoló Nápoles en 1911, tratando de investigar al mismo tiempo acerca del origen de la epidemia. Sus consejos y descubrimientos sobre la transmisión fueron muy útiles para limitar los daños y reducir el número de muertos.
Rehusó alistarse en el ejército y participar en la 1ª Guerra Mundial; prefirió, en cambio, organizar un hospital para los heridos, donde atendió personalmente a más de 3.000 soldados procedentes del frente de batalla.
Una de sus pasiones era enseñar a los futuros médicos: aceptó dictar lecciones en la facultad de medicina. No se conformaba con transmitir lo que ya está escrito en los libros, sino que partía de su propia experiencia con los enfermos, convirtiéndose en un ejemplo de profesionalidad y también en una fuente de inspiración vocacional para sus alumnos.
La fuente secreta de esta dedicación y amor radicaba en la eucaristía diaria y la oración. Se levantaba muy temprano para asistir a misa y comulgar, después de dirigía a las colonias pobres y barriadas para visitar a algunos enfermos, y a las 8.30h iniciaba su trabajo en el hospital.
estatua_moscati
Estatua del santo médico en la iglesia de Gesù Nuovo de Nápoles

Antes de examinar a alguien o de realizar una investigación médica, se colocaba en la presencia de Dios y se encomendaba a Él. Tenía un amor especial por María y era muy devoto de una santa que había muerto unos pocos años antes, Teresita de Lisieux.
Su amor preferencial por los pobres le llevó a hacer una consagración total a Dios. Hizo un compromiso de celibato y de no casarse, para poder estar así más disponible para los enfermos y los que lo buscaban.
A muchos enfermos no cobraba por sus servicios, y a muchos otros devolvía la suma que habían pagado, aunque tuviera derecho por venir de lejos o a horas intempestivas. Aquellos que no podían costearse las medicinas, él mismo se las compraba.
Precisamente a causa de su radicalidad y fidelidad, la contradicción y la cruz no estuvieron ausentes de su vida: su aprecio por parte de los más pobres contrastaba con la envidia de algunos de sus colegas y estudiantes, y de los grupos masónicos de la ciudad de Nápoles.
Su visión de la persona y de la medicina, inspirada por la antropología cristiana, chocaba frontalmente con una visión materialista que se extendía cada vez más ampliamente en los ámbitos universitarios. Su desprecio por la fama, el éxito, el reconocimiento y el ascenso social le hicieron también objeto de burlas y desprecios.
Una selección de frases del santo, de sus cartas y escritos
Sus jornadas se prolongaban entre los muchos quehaceres, ante la cantidad de personas que atendía, pero a esto sumaba el tiempo dedicado a su estudio personal, para estar bien formado y no perder el paso de los avances médicos. Destacó como investigador y publicó numerosos de artículos científicos en revistas especializadas de la época, de Italia y del extranjero, participando así en el diálogo científico al más alto nivel, y demostrando con los hechos que no existe incompatibilidad entre ciencia y fe.
Participó en varios congresos médicos internacionales, y fue profesor libre en el Instituto de Química Fisiológica, de Química Médica, y director del Instituto de Anatomía Patológica, aunque nunca aceptó convertirse en profesor estable, para no tener que abandonar así el contacto directo con los enfermos.
La muerte le sorprendió el 12 de abril de 1927, sentado en el sofá, después de comer, a la edad de 46 años. Dicha poltrona y muchísimos de sus objetos se conservan en su parroquia, la iglesia del Gesù Nuovo, en el centro de Nápoles, regentada todavía hoy por los jesuitas, adonde acudía diariamente a misa y a rezar.
El Papa Juan Pablo II le canonizó en octubre de 1987, al término del Sínodo de los Laicos proponiendo su vida como un ejemplo luminoso de santidad laical.
Y terminamos con unas palabras de nuestro santo, habituado a tocar la carne humana doliente, a mirar cara a cara el sufrimiento, la enfermedad y la muerte: «La vida es un momento. El honor, las victorias, la riqueza y la ciencia se acaban. Los encantos de la vida pasan y solo el amor eterno permanece, la causa de todo acto de bondad. El amor nos sobrevive, porque Dios es amor».
Trailer de la película Moscati, de 2007

Día Mundial de la Enfermera: una lista de enfermeras santas, desde la Edad Media a nuestros días 12052020

Desde santa Isabel de Hungría a las enfermeras mártires del cruel siglo XX: coraje y ternura, unidos

Día Mundial de la Enfermera: una lista de enfermeras santas, desde la Edad Media a nuestros días

Una enfermera en oración... desde su origen, la fe, la ciencia y las virtudes humanas se han dado la mano en este oficio muy especial
Una enfermera en oración... desde su origen, la fe, la ciencia y las virtudes humanas se han dado la mano en este oficio muy especial
Desde 1974, se celebra el 12 de mayo como Día Internacional de la Enfermera, recordando la fecha de nacimiento de Florence Nightingale. Ella organizó a 38 mujeres en un servicio de enfermería eficaz para atender a los soldados en la Guerra de Crimea en 1854, lo que se considera el nacimiento de la enfermería moderna.
La influencia de la cultura cristiana en la enfermería es notable, y así lo reconoce el manual clásico de 500 páginas que leen los estudiantes de esta disciplina en español, Fundamentos de enfermería: Ciencia, metodología y tecnología, escrito por Eva Reyes Gómez en 1983, con una edición actualizada de 2015.
Rituales y espíritu de servicio de origen cristiano
"Se puede decir que el cristianismo dejó a la profesión la herencia del servicio, abnegación e interés para atender al necesitado y al enfermo con espíritu cristiano, así como el legado de los registros clínicos, tratamientos médicos y quirúrgicos, además del uso del uniforme, que hasta hoy usan la mayoría de las enfermeras en casi todo el mundo, incluyendo los rituales de la imposición de la cofia y el paso de la luz", leemos en el manual.
Imposición de cofia en la Universidad de Chimborazo (Ecuador)

"Las Cruzadas, a su vez, dejaron como herencia la disciplina militar, la atención al que sufre, el interés a la religión, la creación de la enfermería militar y la ceremonia de investidura", añade el libro.
"A lo largo de la historia y todavía en tiempos modernos, los valores religiosos como vocación, abnegación y devoción al deber y al trabajo duro han dominado la enfermería, desde la formación en las aulas hasta la vida laboral", explica el manual.
El precedente bíblico
En la Biblia hay palabras de elogio para los médicos en Eclesiástico 38, donde se anima al hombre prudente a rezar pero también a acudir al médico. "Da al médico, por sus servicios, los honores que merece, que también a él le creó el Señor. Pues del Altísimo viene la curación, como una dádiva que del rey se recibe. La ciencia del médico realza su cabeza, y ante los grandes es admirado. El Señor puso en la tierra medicinas, el varón prudente no las desdeña", se lee en este texto (del que carecen las Biblias protestantes).
Sin embargo, no hay menciones a mujeres sanadoras o cuidadoras, excepto las nodrizas, que en varias ocasiones huyen con los niños que cuidan para evitar que sean asesinados (así sucede con el nieto del Rey Saúl, en 2 Samuel 4:4, o con Joás, hijo de Ocozías, en 2 Crónicas 22:11).
El caso más famoso y edificante es el de las parteras judías a las que el Faraón egipcio ordenó, en su omnipotencia como encarnación del poder político y religioso, matar a los bebés israelitas, para mantener su "control de población". Pero ellas lo desobedecían y los niños seguían naciendo y viviendo. Desde entonces, estas mujeres son el modelo de defensa de la vida frente al poder en la civilización judeocristiana. 
parto_egipcio
La patrona clásica de las enfermeras es Santa Águeda, una joven torturada hasta la muerte en el año 261 por el procónsul de Sicilia, Quintianus, rabioso con ella porque rechazaba sus requerimientos sexuales. Según la Leyenda Dorada de Santiago de la Vorágine (dominico recopilador de leyendas en el siglo XIII) le torturaron cortándole los pechos.
santa_agueda_zurbaran
Santa Águeda vista por Zurbarán; es un símbolo de la mujer
que renuncia a cosas buenas, como la maternidad o la vida misma,
para servir a Dios y a los demás
En cuadros y pinturas vemos a la santa ofreciendo sus pechos a Dios en una bandeja. Eso hizo que muchas mujeres la tomaran como protectora para problemas de lactancia, y por afinidad, por todo lo relacionado con la salud femenina y el cuidado de bebés.
Mujeres santas cuidando enfermos
Las mujeres siempre han cuidado a los enfermos de su familia o vecindario. Pero la enfermería implica organizarse para cuidar también a desconocidos.
En el manual de Eva Reyes señalan algunas mujeres medievales precursoras en ese sentido.
- Santa Hildegarda de Bingen (s.XII) fue una abadesa alemana, mística, poetisa, escritora... en sus viajes o en su monasterio trata con sabios y con enfermos, escribe y prescribe tratamientos, enseña a sus religiosas a cuidar y curar.
- Santa Isabel de Hungría (s.XIII) murió con sólo 24 años, pero se la recuerda por su dedicación a los enfermos. Hija del rey Andrés II de Hungría, se casó con el noble Luis de Turingia-Hesse en un matrimonio feliz. De espiritualidad franciscana, cuidaba enfermos en persona, usaba sus bienes y los de su marido para atenderlos y abrir hospicios. En la peste de 1226 creó un hospital de 28 camas en el castillo y visitaba personalmente a los enfermos cada día. Sus 3 últimos años de vida los dedicó a sus hospitales y enfermos, mostrando gran capacidad organizativa. El Papa Gregorio IX la canonizó 4 años después de su muerte.
- Santa Catalina de Siena (s.XIV) fue famosa como mística y diplomática, intentando negociar paces entre reyes y papas. Desde los 20 años se volcó en cuidar en enfermos, especialmente leprosos, que eran considerados muy contagiosos y sufrían más ostracismo social. Murió con 33 años.
Santas del Renacimiento y el barroco
- Santa Teresa de Ávila (s.XVI), fundadora de las carmelitas descalzas, escribió bastante sobre consejos de higiene, sueño, alimentación y reglas para las enfermeras de sus conventos. En sus fundaciones ordena: "Póngase enfermera quien tenga para este oficio habilidad y caridad". "Reprueba en algunas ocasiones el uso de las sangrías porque debilitan en general, desconfía de las curanderas y recomienda a los médicos letrados, guarda recetas de jarabes y compuestos y manda a buscar a Sevilla las medicinas nuevas que llegan de las Indias", leemos en el manual de medicina de Eva Reyes.
- Santa Luisa de Marillac (s.XVII) fue la fundadora en Francia, con San Vicente de Paúl, de las Hijas de la Caridad. Empezaron visitando y cuidando enfermos en casas, pero desde 1639 pasaron a atender un hospital en Angers en condiciones de epidemia: 100 camas en seis filas. En lo peor de la epidemia, había 2 o 3 enfermos por cama. Exigían trabajar sin "sirvientas", es decir, sin asalariadas civiles ligadas al edificio, que en esa época tenían poco celo por los enfermos.
Luisa insistía en lavar a los enfermos pobres, cosa que en la época no era normal. «Os ruego que no se deje nunca de lavar los pies de los enfermos que entran, que se les lave la ropa y se los trate con gran dulzura y caridad: vuestra obligación es que tengan los remedios y el alimento a tiempo»; escribía. «No sé si tenéis la costumbre de lavar las manos de los pobres; si no lo hacéis, os ruego que os acostumbréis a ello», escribía en una época en que tanto lavado se consideraba cosa exclusiva de ricos.
El siglo XIX: guerras y pobreza
Se considera que la enfermería moderna nace en la Guerra de Crimea en 1854 con Florence Nightingale, aunque las religiosas en el siglo XIX solían recoger heridos entre las bombas o negociar intercambios de heridos y prisioneros. El siglo XIX fue también una época de creación de muchas congregaciones de cuidado de enfermos y pobres que pronto dieron el salto misionero a otros países. Ponemos algunos ejemplos españoles.
- La beata María Rafols (1781-1853) fundó en España las Hijas de la Caridad de Santa Ana, que hoy cuidan enfermos y pobres en 300 comunidades repartidas por los 5 continentes. Fue la primera mujer en pasar un examen de flebotomía en España, lo que la habilitaba legalmente a ella y a sus religiosas para realizar sangrías. Fue declarada heroína del sitio de Zaragoza por haber logrado del mariscal francés Lannes la posibilidad de atender a enfermos y heridos.
Breve vídeo sobre la Madre Rafols para adultos
Vídeo sobre la Madre Rafols en dibujos animados para niños
- Santa María Rosa Molas (Reus, 1815-Tortosa, 1876) fundó las hermanas de N.S. de la Consolación, hoy presente en 20 países. A los 26 años empezó a servir en el hospital de Reus y en la casa de la caridad. A los 29, durante el bombardeo de Reus de 1844, se postró a los pies del general Zurbano para obtener el fin de la violencia. «En el pobre y el enfermo ve al mismo Jesucristo», por eso le sirve con amor, ternura y «hasta devoción», se dijo de ella.
- La beata Ana María Janer (Cervera, 1800- Talarn, 1885) también sufrió la época de las guerras carlistas en España y disposiciones anticlericales. Empezó como hermana de la Caridad en el hospital de Cervera. En 1836 el gobierno liberal expulsó a las comunidades religiosas de las obras sociales y educativas por lo que Janer estuvo exiliada en Francia hasta 1844. En 1858, el obispo de Urgell la colocó como directora del hospital de la ciudad. Allí fundó su Instituto religioso, las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgel, que hoy actúan en 11 países.
- Santa Soledad Torres Acosta (1826-1887), madrileña, fue la fundadora de las Siervas de María, Ministras de los Enfermos, en 1851. Señalaba la imagen de Jesús yaciente como "Divino Enfermo" y decía: "Recuerden las Hermanas que los enfermos son imágenes vivas del Señor y sírvanles como al mismo Señor”. Treinta años después de su muerte, cuando en 1915, por primera vez en la historia de España, el Gobierno estableció un plan de estudios oficial para obtener el título de enfermera, 36 Siervas de María fueron las primeras enfermeras tituladas en España. Hoy tienen presencia en más de 20 países, especialmente de Hispanoamérica, aunque también en Camerún, Filipinas y Europa. Su historia ha sido popularizada por la película de 2016 Luz de Soledad.
Trailer de la película Luz de Soledad, sobre Santa Soledad Torres Acosta
- La venerable Teresa Gallifa (1850-1907) fundó en 1885 las Siervas de la Pasión para atender a embarazadas y niños pequeños, hoy con presencia en Cataluña, Valencia, Galicia, Camerún y México. De niña fue pastora de ovejas, después criada de un cura. Se casó, tuvo 5 hijos (la mayoría murió pronto), fue viuda pobre a los 32 años y comía en un asilo. Un médico la entrenó como comadrona y ella se presentó por libre a los exámenes oficiales obteniendo su título oficial de comadrona. Su objetivo era crear casas para embarazadas solas y en apuros. Formó a otras muchas siervas de la pasión en la acogida y el oficio de comadrona.
En los horrores del siglo XX
Con sus guerras mundiales y su fanatismo ideológico, el siglo XX combinó la medicina avanzada con las más crueles matanzas y genocidios. Laicas o religiosas, madres de familia o misioneras y consagradas, muchas enfermeras intentaron aliviar no solo el dolor natural sino el horror creado por los hombres. Seleccionamos algunas de diversos países.
- Las "enfermeras de Somiedo", Octavia, Olga y Pilar (41, 23 y 25 años, respectivamente) asesinadas en octubre de 1936 en la Guerra Civil Española, ya han sido reconocidas como mártires por la Iglesia y solo falta su beatificación formal. Tienen un lugar especial y triste en la historia de la enfermería: es el primer caso conocido de enfermeras de Cruz Roja asesinadas premeditadamente por un bando en liza desde la fundación en 1863 de este organismo. El estupor internacional ante este caso inédito fue grande.
enfermeras_de_somiedo
Tenían 41, 23 y 25 años y pertenecían a las Hijas de María, las Conferencias de San Vicente de Paúl y a Acción Católica. Se habían presentado como voluntarias enfermeras de Cruz Roja y al avanzar las tropas del Frente Popular sobre Somiedo, en vez de huir, decidieron quedarse para no abandonar a sus heridos, confiando en Dios y en el símbolo de Cruz Roja. Las torturaron y probablemente violaron durante una noche y después las fusiló un pelotón que incluía a 3 mujeres milicianas.
- Santa María Restituta (Helen Kafka), austriaca, fue la única monja católica ejecutada por el régimen nazi tras un juicio acusada de traición. La arrestaron el Miércoles de Ceniza de 1942 por colocar en un pabellón nuevo de su hospital austriaco los crucifijos que los nazis prohibían. Desde los 19 años cuidaba enfermos y al finalizar la primera Guerra Mundial era jefa de enfermería quirúrgica de la iglesia-hospital de Mödling, en Viena.
helen_kafka_sonrise
Santa María Restituta, monja enfermera austriaca decapitada por los nazis
Cuando se construyó una nueva ala del hospital, colgó crucifijos en todas y cada una de las nuevas habitaciones. Uno de los doctores, fanático nazi, denunció a la hermana y la Gestapo la detuvo cuando salía de la sala de operaciones. Le ofrecieron la libertad a cambio de abandonar la orden franciscana, pero ella se negó. Un año después de su detención, el Martes Santo de 1943, le cortaron la cabeza
- La beata Hanna Chrzanowska (1902–1973) era enfermera y oblata benedictina. De niña, estando enferma, apreció la delicadeza de las enfermeras. Su tía Sofía, enfermera y fundadora del hospital pediátrico de Varsovia, fue un modelo para ella. Durante la guerra de Polonia contra los bolcheviques atendió como voluntaria a los heridos. Luego, con 18 años, en 1920, empezó sus estudios de enfermería.
Fue profesora de enfermeras e higienistas en Cracovia de 1926 a 1929 y editora de la revista mensual "Polonia Enfermera" desde 1929 a 1939. Ayudó a crear la Asociación Católica de Enfermeras Polacas en 1937. Creó un sistema de visitas domiciliarias que llamó “enfermería abierta”.
enfermera_HannaChrzanowska
La beata Hanna Chrzanowska, enfermera y oblata benedictina
Los nazis detuvieron a su padre, que murió en el campo de concentración de Sachsenhausen, y los comunistas mataron a su hermano en la masacre oculta de Katyn. Ella en Varsovia organizó a las enfermeras para que atendieran a los enfermos en casas y ayudó a alimentar y emplazar a los refugiados de la guerra, incluyendo judíos. También se presentó como enlace entre el comité polaco de Cracovia para aliviar a las víctimas y las autoridades alemanas, al ser ella de ascendencia alemana por parte de madre.
Tras la guerra, fue un tiempo directora de una escuela de enfermeras psiquiátricas en Kobierzyn hasta que los comunistas la cerraron. Entonces se dedicó a atender como enfermera a los pobres de su zona parroquial. Su paisano, el cardenal de Cracovia, Karol Wojtyla, la ayudó a organizar redes de enfermeras parroquiales desde 1957 y la acompañó a visitar enfermos. Cuando ella murió, ofició su funeral, ya como Papa.
- Las beatas mártires Caridad Álvarez y Esther Paniagua era misioneras agustinas en Argelia cuando fueron asesinadas por fundamentalistas islámicos en 1994. Esther tenía 45 años, y era de León. Caridad tenía 61 años, y era de Burgos. Se trata de un martirio reciente, recogido en los noticiarios de televisión a todo color. Caridad era especialmente atenta con los ancianos a los que visitaba y escuchaba.
caridad_y_esther_argelia
Esther era a la vez alegre y tímida, que prefería los gestos y las bromas a las palabras. Como enfermera se centraba en los niños discapacitados, los ancianos y los enfermos graves de cáncer. Sabían que había violencia y amenazas contra los cristianos, pero se negaron a abandonar su servicio con los enfermos argelinos.
- La beata María Troncatti es el último ejemplo que ponemos, representando a miles y miles de misioneras enfermeras en lugares remotos y difíciles, faros de luz, ciencia y fe en los siglos XIX, XX y XXI. Era italiana y en la Primera Guerra Mundial fue enfermera de Cruz Roja. Desde 1922 fue misionera en Ecuador con las hermanas salesianas. Junto a otras dos hermanas comenzó la labor evangelizadora entre el pueblo nativo shúa, en la selva, entre fieras, enfermedades y crecidas de río.
maria_troncatti
Las poblaciones de Macas, Sevilla de Don Bosco, Sucúas, son algunos de los "milagros" del trabajo de Sor María Troncatti que todavía florecen. Allí fue enfermera, cirujana, ortopedista, dentista, anestesista y evangelizadora. Murió en un trágico accidente aéreo en Sucúa, el 25 de agosto de 1969 y fue beatificada en 2012.