Mostrando entradas con la etiqueta oración del Papa Francisco a la Virgen Inmaculada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta oración del Papa Francisco a la Virgen Inmaculada. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de diciembre de 2018

Francisco a la Inmaculada: «Virgen María, permanece cercana a las familias del mundo» 09122018

Francisco a la Inmaculada: «Virgen María, permanece cercana a las familias del mundo»

Francisco ante la Inmaculada, en la Plaza de España
Francisco ante la Inmaculada, en la Plaza de España
El Papa Francisco, en su oración a la Virgen María en la Plaza de España, en la festividad de la Inmaculada, le pidió a la Madre de Dios que se quede cerca de las familias que hoy en Roma, en Italia, y en el mundo entero viven situaciones de indiferencia, rechazo y a veces desprecio. Le pidió que sean tutelados los derechos de las familias, según explica la web de noticias de la Santa Sede
En la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, Francisco primeramente se dirigió a la Basílica de Santa María Mayor, para rendir un homenaje a la Virgen Salus Populi Romani. Seguidamente, y como es tradición se dirigió a las cuatro de la tarde a la Plaza de España al acto de oración y homenaje a la Virgen de la Inmaculada. La Plaza de España, lugar donde se encuentra también la embajada española ante la Santa Sede, estaba abarrotada de fieles deseosos de compartir el momento de la oración del Papa y la entrega de la ofrenda floral al monumento de la Inmaculada, que reposa sobre una esbelta columna de aproximadamente 12 metros de altura.
Francisco_en_Santa_MarAa_la_Mayor
Francisco visitó primeramente la Basílica de Santa María la Mayor
Oración del Papa a Nuestra Señora Inmaculada:
“Madre Inmaculada, en el día de tu fiesta, tan querida por el pueblo cristiano,
Vengo a rendirte un homenaje en el corazón de Roma.
En mi corazón traigo a los fieles de esta Iglesia.
y todos los que viven en esta ciudad, especialmente los enfermos.
y cuántos por diferentes situaciones les cuesta salir adelante.
En primer lugar, queremos agradecerte.
Por el cuidado materno con el que nos acompañas en nuestro camino:
¡Cuántas veces oímos, con lágrimas en los ojos, a aquellos que han experimentado tu intercesión por las gracias que pides por nosotros a tu Hijo Jesús!
También pienso en una gracia ordinaria que das a las personas que viven en Roma:
La de afrontar los inconvenientes de la vida cotidiana con paciencia”.
Cada uno que ponga de su parte por una vida mejor
Ante los inconvenientes de la vida cotidiana, el Papa le pidió a la Virgen María, que nos dé fuerza para no rendirnos, más bien, de permitir que cada uno ponga de su parte para mejorar las cosas. Para que el cuidado de cada uno haga que Roma sea más bella y habitable para todos; porque el deber bien hecho de cada uno asegure los derechos de todos. En su oración el Papa pidió por “aquellos que tienen roles de mayor responsabilidad” pensando en el bien común de la ciudad, para que la Virgen les de sabiduría, previsión, espíritu de servicio y colaboración. Y le pidió por los sacerdotes, y mujeres de vida consagrada, religiosa y secular:
“Santa Virgen
Quisiera confiarte en modo particular a los sacerdotes de esta diócesis:
Los párrocos, los vice-párrocos, los sacerdotes ancianos que, con el corazón de pastores, continúan trabajando por el pueblo de Dios,
Por los tantos sacerdotes estudiantes de todo el mundo que colaboran en las parroquias.
Por todos ellos te pido la dulce alegría de evangelizar
y el don de ser padres, cercanos al pueblo, misericordiosos.
A ti, Mujer, consagrada a Dios, confío a las mujeres consagradas en la vida religiosa y en la vida secular,
que gracias a Dios en Roma hay tantas, más que en cualquier otra ciudad del mundo,
y forman un hermoso mosaico de nacionalidades y culturas.
Por ellas, te pido la alegría de ser, como Tú, esposas y madres,
Fecundas en la oración, en la caridad, en la compasión.
Oh Madre de Jesús, una última cosa te pido, en esta época de Adviento, pensando en los días en que Tú y José estaban ansiosos por el inminente nacimiento de vuestro hijo, preocupados porque estaba el censo y también porque tenían que abandonar vuestro país, Nazaret, e ir a Belén. Sabes lo que significa llevar en el seno la vida y sentir a tu alrededor la indiferencia, el rechazo, a veces el desprecio”.
Al respecto, el Pontífice le pidió a la Madre de Dios, que se quede cerca de las familias que hoy en Roma, en Italia, y en el mundo entero viven situaciones similares, para que no estén abandonadas a sí mismas, sino tutelados sus derechos, derechos humanos que van antes que cualquier, exigencia, por muy legítima que sea. Y que vele por Roma, que no falte por ningún lado dijo, el testamento de Jesús: "Amaos como yo os he amado (cf. Jn 13, 34).
Oh María Inmaculada, Amanecer de la esperanza en el horizonte de la humanidad.
Vela por esta ciudad,
En los hogares, las escuelas, las oficinas, los comercios,
en las fábricas, hospitales, cárceles;
que no falte en ninguna parte lo que Roma tiene más preciado,
y que conserva para el mundo entero, el testamento de Jesús:
Amaos como yo os he amado (cf. Jn 13, 34).
Amén”.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Homenaje a la Inmaculada en la Plaza de España 08122016

Homenaje a la Inmaculada en la Plaza de España

Una corona de rosas blancas en honor a la Inmaculada en la Plaza de España - ANSA
08/12/2016 15:02
(RV).- En la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, tras rezar el Ángelus al mediodía con miles de fieles en la Plaza de san Pedro, como es tradición, el Obispo de Roma se dirigió a la Plaza de España a las cuatro de la tarde para rendir homenaje junto con los fieles romanos y peregrinos a la Reina del Cielo. 
Con devoción filial el Papa Francisco rezó la siguiente oración:
 
Oh María, nuestra Madre Inmaculada,
en el día de tu fiesta vengo a ti,
y no vengo solo:
Traigo conmigo a todos aquellos que tu Hijo me ha confiado,
en esta ciudad de Roma y en el mundo entero,
para que tú los bendigas y los salves de los peligros.
Te traigo, Madre, a los niños,
especialmente aquellos solos, abandonados,
que por ese motivo son engañados y explotados.
Te traigo, Madre, a las familias,
que llevan adelante la vida y la sociedad
con su compromiso cotidiano y escondido;
en modo particular a las familias que tienen más dificultades
por tantos problemas internos y externos.
Te traigo, Madre, a todos los trabajadores, hombres y mujeres,
Y te encomiendo especialmente a quien, por necesidad,
se esfuerza por desempeñar un trabajo indigno
y a quien el trabajo lo ha perdido o no puede encontrarlo.
Necesitamos tu mirada inmaculada,
para recuperar la capacidad de mirar a las personas y cosas
con respeto y reconocimiento
sin intereses egoístas o hipocresías.
Necesitamos de tu corazón inmaculado,
para amar en modo gratuito
sin segundos fines, sino buscando el bien del otro,
con sencillez y sinceridad, renunciando a máscaras y maquillajes.
Necesitamos tus manos inmaculadas,
para acariciar con ternura,
para tocar la carne de Jesús
en los hermanos pobres, enfermos, despreciados,
para levantar a los que se han caído y sostener a quien vacila.
Necesitamos de tus pies inmaculados,
Para ir al encuentro de quienes no saben dar el primer paso,
para caminar por los senderos de quien se ha perdido,
para ir a encontrar a las personas solas.
Te damos gracias, oh Madre, porque mostrándote a nosotros
libre de toda mancha de pecado,
Tú nos recuerdas que ante todo está la gracia de Dios,
está el amor de Jesucristo que dio su vida por nosotros,
está la fortaleza del Espíritu Santo que hace nuevas todas las cosas.
Haz que no cedamos al desánimo,
sino que, confiando en tu ayuda constante,
trabajemos duro para renovarnos a nosotros mismos,
a esta ciudad y al mundo entero.
¡Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios!
El Santo Padre depositó a los pies de la Virgen Santísima una corona de rosas blancas y después de saludar a las autoridades y a los fieles presentes, se dirigió a la Basílica de Santa María La Mayor, para rezar ante la imagen de la Salus Populi Romani. 
(Traducción del italiano: Griselda Mutual, Radio Vaticano)

    La oración del Papa Francisco a la Inmaculada Concepción de María (8 de diciembre)

    La oración del Papa Francisco a la Inmaculada Concepción de María

     
    papa francisco oracion virgen maria inmaculada concepcion
     

    El Papa Francisco realiza también este año, el tradicional acto de veneración homenaje y oración a la Virgen Inmaculada

     
    Recorriendo idealmente la peregrinación que tantas veces cumplieron sus predecesores, el Papa Francisco realiza también el 8 de diciembre, el tradicional acto de veneración, homenaje y oración del Obispo de Roma a los pies de la imagen  de la Madre de Dios, que vela sobre la diócesis del Papa, desde lo alto de la columna de la plaza de España. La misma que el beato Pío IX, hizo colocar sobre una columna como perenne recuerdo del Dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, que había proclamado el 8 de diciembre de 1854.
    "La Inmaculada es fruto del amor de Dios que salva el mundo".... "¡Qué bella es nuestra Madre que pone su mirada de amor sobre nosotros!" destacó el Papa Francisco el 8 de diciembre de 2013.
    Alabando la belleza de la Madre de Dios y Madre nuestra invitó a todos los fieles a reconocer en María nuestro destino verdadero, nuestra vocación más profunda: ser amados, ser transformados por el amor de Dios.
    Nos preparamos a celebrar la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, con el ruego que el Papa Francisco le dirigió en su oración a la Virgen Santa:
    "Ayúdanos a escuchar la voz del Señor: el grito de los pobres, enfermos y necesitados, los ancianos y los niños, toda vida humana sea siempre amada y venerada"

    Oración del Papa Francisco a la Virgen Inmaculada

    Virgen Santa e Inmaculada, a Ti, que eres el orgullo de nuestro pueblo y el amparo maternal de nuestra ciudad, nos acogemos con confianza y amor.
    Eres toda belleza, María. En Ti no hay mancha de pecado. Renueva en nosotros el deseo de ser santos, que en nuestras palabras resplandezca la verdad, que nuestras obras sean un canto a la caridad,que en nuestro cuerpo y en nuestro corazón brillen la pureza y la castidad, que en nuestra vida se refleje el esplendor del Evangelio.
    Eres toda belleza, María. En Ti se hizo carne la Palabra de Dios.
    Ayúdanos a estar siempre atentos a la voz del Señor, que no seamos sordos al grito de los pobres, que el sufrimiento de los enfermos y de los oprimidos no nos encuentre distraídos, que la soledad de los ancianos y la indefensión de los niños no nos dejen indiferentes, que amemos y respetemos siempre la vida humana.
    Eres toda belleza, María. En Ti vemos la alegría completa de la vida dichosa con Dios.
    Haz que nunca perdamos el rumbo en este mundo, que la luz de la fe ilumine nuestra vida, que la fuerza consoladora de la esperanza dirija nuestros pasos, que el ardor entusiasta del amor inflame nuestro corazón, que nuestros ojos estén fijos en el Señor, fuente de la verdadera alegría.
    Eres toda belleza, María. Escucha nuestra oración, atiende a nuestra súplica, que el amor misericordioso de Dios en Jesús nos seduzca, que la belleza divina nos salve, a nosotros, a nuestra ciudad y al mundo entero.
    Amén.
     
    Papa Francisco. Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, Domingo 8 de diciembre de 2013 | PildorasdeFe.net, con información de Radio Vaticana