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lunes, 14 de enero de 2019

Obispos de Chile comparten un diálogo “preciso y lúcido” con el Papa 14012019

El Papa conversa con los obispos chilenos, 14 enero 2019 © Vatican Media
El Papa Conversa Con Los Obispos Chilenos, 14 Enero 2019 © Vatican Media

Obispos de Chile comparten un diálogo “preciso y lúcido” con el Papa

Comité Permanente de la Conferencia Episcopal
Card. Ricardo Ezzati Andrello, Arzobispo de Santiago © Vatican Media
(ZENIT – 14 enero 2019).- Los obispos del Comité Permanente del Episcopado Chileno se reunieron con el Papa Francisco esta mañana, 14 de enero de 2019, en audiencia privada, en la biblioteca del Palacio apostólico Vaticano.
“Fue un diálogo muy fraterno, muy fecundo y muy interesante”, señaló el secretario general de la Conferencia Episcopal, obispo Fernando Ramos. La audiencia fue solicitada por la Conferencia Episcopal de Chile (CECh). Posteriormente, el almuerzo tuvo lugar en la Casa Santa Marta.
Comité Permanente del Episcopado Chileno
Los obispos que han participado en la visita son: Mons. Santiago Jaime Silva Retamales, Ordinario Militar de Chile, Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Mons. René Osvaldo Rebolledo Salinas, arzobispo de La Serena, Vicepresidente de la CECh; el cardenal Ricardo Ezzati Andrello, arzobispo de Santiago de Chile; Mons. Juan Ignacio González Errázuriz, obispo de San Bernardo; y Mons. Luis Fernando Ramos Pérez, obispo titular de Tetci, Administrador Apostólico “sede vacante et ad nutum Sanctae Sedis” de Rancagua, y Secretario General de la CECh.
Antes de ingresar al encuentro, el obispo Fernando Ramos expresó a un grupo de periodistas que “siempre es un motivo de satisfacción podernos encontrar con el sucesor de Pedro y manifestarle nuestra cooperación y ánimo de comunión con él”.
Mons. Fernando Ramos reiteró que el objetivo del encuentro fue compartir al Papa cuál ha sido la evolución de la situación que vive la Iglesia en Chile desde su visita hasta la actualidad, así como las perspectivas a futuro.
Camino que sigue la Iglesia chilena
Mons. Santiago Jaime Silva Retamales © Vatican Media
La reunión se inició a las 11 horas de Roma y concluyó al mediodía. El Papa, interesado por seguir profundizando en los temas del encuentro, invitó a almorzar a los obispos chilenos, por lo que el diálogo continuó posteriormente durante el almuerzo, desde las 13 hasta las 15 horas en la casa Santa Marta.
Explicó el obispo Ramos: “Hicimos un repaso, junto con el Papa, de los acontecimientos de importancia en la Iglesia chilena del último año. Fue un diálogo bastante preciso y lúcido, con aportes del Papa muy importantes. Después le expusimos el camino que estamos siguiendo para este año y el próximo de discernimiento eclesial, para concluir el año 2020 con una asamblea eclesial. El Papa nos hizo varias sugerencias bastante interesantes que notan una preocupación y un cariño muy grande por la Iglesia chilena”.
Añadió el obispo Ramos que el Papa Francisco recordó con mucho cariño su experiencia de noviciado en Chile los años Sesenta y cómo eso lo había ayudado muchísimo para su ministerio, primero como padre jesuita y luego como Papa.

sábado, 19 de mayo de 2018

Todos los obispos de Chile presentan al Papa Francisco su renuncia por los escándalos de abusos 18052018

Todos los obispos de Chile presentan al Papa Francisco su renuncia por los escándalos de abusos

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18 mayo 2018
Todos los obispos de Chile presentan al Papa Francisco su renuncia por los escándalos de abusos
Los obispos chilenos con el Papa, durante la última visita Ad Limina
Los obispos de Chile han realizado este viernes una declaración, publicada en la web de la Conferencia Episcopal del país andino, en la que anuncian que tras haberse reunido tres días con el Papa Francisco en Roma (del 14 al 17 de mayo), todos han presentado por escrito su renuncia al Pontífice "para que libremente decida con respecto a cada uno de nosotros".

Francisco había llamado a la Santa Sede al colegio episcopal chileno para solucionar la grave crisis en la que se encuentra la Iglesia en aquel país, debido a la polémica según la cual algunos de los obispos habrían tenido conocimiento de abusos por parte de un conocido sacerdote, Fernando Karadima, y no habrían hecho nada al respecto.

El caso Barros
La polémica se desató con el nombramiento de Juan Barros como obispo de Osorno, que provocó un rechazo casi mayoritario entre el clero y los fieles de la diócesis, por ser éste uno de los discípulos de Karadima. Francisco defendió este nombramiento en todo momento, afirmando que había investigado el caso Barros y que no había encontrado nada que le hiciera cambiar de parecer.

Sin embargo, el escándalo estalló del todo durante la reciente visita del Santo Padre a Chile, donde a preguntas de un periodista llegó a llamar calumniadores a los que realizaban las acusaciones sobre Barros. El cardenal O´Malley llegó a criticar las palabras de Francisco, y el Papa pidió perdón durante el vuelo de vuelta a Roma por sus palabras.

Nueva investigación encargada por el Papa
Una vez en el Vaticano ordenó una nueva investigación, encabezada por el arzobispo Scicluna
, que arrojó nuevos datos desconocidos para el Pontífice, por lo que ordenó llamar a todos los obispos chilenos. De lo poco que se ha conocido estos días de la reunión con los obispos chilenos se pudo saber que podría haber cambios en el episcopado.

Y ahora con esta declaración los obispos evidencian la grave crisis que se ha desatado con el caso Osorno. En ella, los prelados agradecen al Papa su "corrección fraterna" y piden "perdón por el dolor causado a las víctimas, al Papa, al Pueblo de Dios y al país por nuestros graves errores y omisiones".

"Imploramos su perdón"
"Una vez más imploramos su perdón y su ayuda para seguir avanzando en el camino de la curación y cicatrización de las heridas", agregan.

Pero lo más sorprendente ha sido el anuncio que han realizado: "Todos los obispos presentes en Roma, por escrito, hemos puesto nuestros cargos en las manos del Santo Padre para que libremente decida con respecto a cada uno de nosotros". Ahora será el turno del Papa, si decide o no aceptar sus renuncias, o si acepta sólo las de los obispos que, a su juicio, han actuado mal o hicieron omisión de sus funciones.

Declaración íntegra de los obispos de Chile
Después de tres días de encuentros con el Santo Padre, y de muchas horas dedicadas a la meditación y a la oración, siguiendo sus indicaciones, los Obispos de Chile deseamos comunicar lo siguiente:

En primer lugar, agradecemos al Papa Francisco por su escucha de padre y su corrección fraterna. Pero especialmente, queremos pedir perdón por el dolor causado a las víctimas, al Papa, al Pueblo de Dios y al país por nuestros graves errores y omisiones.

Gracias también a Mons. Scicluna y al Rev. Jordi Bertomeu por su dedicación pastoral y personal, así como por el esfuerzo invertido en las últimas semanas para intentar sanar las heridas de la sociedad y de la Iglesia de nuestro país.

Gracias a las víctimas, por su perseverancia y su valentía, a pesar de las enormes dificultades personales, espirituales, sociales y familiares que han debido afrontar, tantas veces en medio de la incomprensión y los ataques de la propia comunidad eclesial. Una vez más imploramos su perdón y su ayuda para seguir avanzando en el camino de la curación y cicatrización de las heridas.

En segundo lugar, queremos anunciar que todos los obispos presentes en Roma, por escrito, hemos puesto nuestros cargos en las manos del Santo Padre para que libremente decida con respecto a cada uno de nosotros.

Nos ponemos en camino, sabiendo que estos días de honesto diálogo han sido un hito dentro de un proceso de cambio profundo, conducido por el Papa Francisco. En comunión con él, queremos restablecer la justicia y contribuir a la reparación del daño causado, para reimpulsar la misión profética de la Iglesia en Chile, cuyo centro siempre debió estar en Cristo.

Queremos que el rostro del Señor vuelva a resplandecer en nuestra Iglesia y a ello nos comprometemos. Con humildad y esperanza les pedimos a todos que nos ayuden a recorrer este camino.

Siguiendo la recomendación del Santo Padre imploramos a Dios que en estas difíciles y esperanzadoras horas, nuestra Iglesia sea protegida por el Señor y la Virgen del Carmen.

Duras críticas del Papa a los obispos chilenos: no pueden eludirse, dice, con «chivos expiatorios» 18052018

Duras críticas del Papa a los obispos chilenos: no pueden eludirse, dice, con «chivos expiatorios»

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19 mayo 2018
Duras críticas del Papa a los obispos chilenos: no pueden eludirse, dice, con «chivos expiatorios»
El Papa describió como habituales infracciones muy graves del procedimiento canónico.
En las últimas horas se ha conocido el texto que Francisco entregó a los obispos chilenos este martes, al término de su primera sesión con ellos para examinar los casos de abusos. El encuentro, de dos días y con cuatro reuniones, ha tenido como consecuencia este viernes la renuncia de los 34 prelados a sus sedes, cuya confirmación queda ahora en manos de la Santa Sede.

De diversas formas, el documento denuncia que los problemas son globales y por tanto no se solucionan concentrándolos en algunas personas, sino cambiando colectivamente las formas de actuación.

“Los problemas que hoy se viven dentro de la comunidad eclesial no se solucionan solamente abordando los casos concretos y reduciéndolos a remoción de personas; esto –y lo digo claramente– hay que hacerlo", dice el Papa en el documento de diez páginas, a modo de anticipo de lo que iba a suceder, "pero no es suficiente, hay que ir más allá. Sería irresponsable de nuestra parte no ahondar en buscar las raíces y las estructuras que permitieron que estos acontecimientos concretos se sucedieran y perpetuasen”.

Tres situaciones
Las palabras del Papa se fundamentan, según recoge Aciprensa, en el informe Misión especial elaborado por el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, enviado especial del Papa para auditar la situación de la Iglesia chilena respecto al encubrimiento de casos de abusos. Del informe se desprenden "tres situaciones" que denuncia Francisco.

-“La investigación demuestra que existen graves defectos” en el modo de actuar ante las denuncias de abusos. No pocos fueron "calificados muy superficialmente como inverosímiles” y otros fueron “investigados solo a destiempo o incluso nunca investigados”, ocasionando escándalo en los denunciantes y en quienes conocían los hechos.

-Se detectaron “graves problemas” en la etapa de formación de muchos que después serían abusadores, con graves acusaciones “contra algunos obispos o superiores que habrían confiado dichas instituciones educativas (seminarios y noviciados) a sacerdotes sospechosos de homosexualidad activa”.

-Hubo “presiones” contra quienes “debían llevar adelante la instrucción de los procesos penales o incluso la destrucción de documentos comprometedores por parte de encargados de archivos eclesiásticos”. Esto evidencia “una absoluta falta de respeto por el procedimiento canónico y, más aún, unas prácticas reprobables que deberán ser evitadas en el futuro”. “En el informe de la Misión especial", añade el Papa, "mis enviados han podido confirmar que algunos religiosos expulsados de su orden a causa de la inmoralidad de su conducta y tras haberse minimizado la absoluta gravedad de sus hechos delictivos atribuyéndolos a simple debilidad o falta moral, habrían sido acogidos en otras diócesis e incluso, en modo más que imprudente, se les habrían confiado cargos diocesanos o parroquiales que implican un contacto cotidiano y directo con menores de edad”, criticó el Papa.

Ensimismamiento y pérdida del centro: Cristo
A Francisco le "duele constatar" que la Iglesia chilena haya pedido la fuerza de “inspiración profética” que pone a Cristo como centro, para dar lugar “a lo que podríamos denominar una transformación en su centro”: "Dejó de mirar y señalar al Señor para mirarse y ocuparse de sí misma. Concentró en sí la atención y perdió la memoria de su origen y misión. Se ensimismó de tal forma que las consecuencias de todo este proceso tuvieron un precio muy elevado: su pecado se volvió el centro de atención”.

En efecto, "la dolorosa y vergonzosa constatación de abusos sexuales a menores, de abusos de poder y de conciencia por parte de ministros de la Iglesia, así como la forma en que estas situaciones han sido abordadas, deja en evidencia este ‘cambio de centro eclesial’”. Como remedio, los obispos deben evitar caer en "la tentación" de salvar su reputación y, al contrario, confesar comunitariamente la debilidad para así “encontrar juntos respuesta humildes, concretas y en comunión con todo el Pueblo de Dios”.

Respuesta colectiva
A modo de explicación de lo que luego ha sido la renuncia conjunta de todos los obispos, el Papa afirma que "la gravedad de los sucesos no nos permite volvernos expertos cazadores de ‘chivos expiatorios’. Todo esto nos exige seriedad y co-responsabilidad para asumir los problemas como síntomas de un todo eclesial que somos invitados a analizar y también nos pide buscar todas las mediaciones necesarias para que nunca más vuelvan a perpetuarse... Sólo podemos lograrlo si lo asumimos como un problema de todos y no como el problema que viven algunos”.

Se trata de pasar de “ser una Iglesia centrada en sí, abatida y desolada por sus pecados, a una Iglesia servidora de tantos abatidos que conviven a nuestro lado”, capaz de poner en el centro “el servicio a su Señor en el hambriento, en el preso, en el sediento, en el desalojado, en el desnudo, enfermo, en el abusado”.