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martes, 22 de enero de 2019

Homilía en la Misa de Apertura de la JMJ Panamá 2019 celebrada por Mons. José Domingo Ulloa

Homilía en la Misa de Apertura de la JMJ Panamá 2019 celebrada por Mons. José Domingo Ulloa




El Arzobispo de Panamá, Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, preside la Misa de apertura de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Panamá 2019 que se inaugura este martes 22 y que concluirá el próximo domingo 27 de enero.
Ante miles de jóvenes reunidos en el Campo Santa María la Antigua, el Prelado pronunció la siguiente homilía:
Permítanme en primer lugar saludar a los que son los protagonistas de este evento. Queridos peregrinos que han venido de más de 140 países y juntos soñar que un mundo y una Iglesia nueva es posible.
Gracias queridos jóvenes porque ustedes en frente de todas las dificultades han sabido saltar los escollos y se han querido reunir en este pequeño pueblo, en esta pequeña iglesia, que podemos decir desde hoy se convierte en la capital de la juventud.
Hablar de jóvenes es hablar de esperanza porque solo el cambio en el mundo, solo el cambio en la Iglesia vendrá de la mano de ustedes, queridos jóvenes.
Queridos jóvenes:
Nuestro gozo es inmenso ante la presencia de todos ustedes. PANAMÁ hoy los recibe con el corazón y los brazos abiertos. Gracias por aceptar el llamado de encontrarnos en este pequeño país, en el que la fe llegó de la mano de la Virgen María, bajo la advocación de Santa María la Antigua. Un país que ha hecho su mejor esfuerzo para que cada uno de ustedes tengan un encuentro con Jesucristo: Camino, Verdad y Vida.
SOMOS LA PRIMERA DIÓCESIS EN TIERRA FIRME, y desde aquí un 9 de septiembre de 1513 se irradió el evangelio al resto del continente americano, siempre bajo el amparo de María, la Madre. Ella siempre nos ha acompañado, por eso no es extraño que ese encuentro con Jesucristo en esta Jornada Mundial de la Juventud, sea María quien nos ha animado y nos seguirá animando para la celebración de este evento histórico, que viviremos todos unidos: los jóvenes cronológicos y los que contamos con más de 60 años porque nos sentimos jóvenes. Solo dejamos de ser jóvenes cuando dejamos de soñar.
Damos gracias a Dios, por ser la sede de la primera Jornada Mundial de la juventud donde María -“la estrella de la evangelización”- ha sido propuesta por el Papa Francisco a ustedes como modelo de valentía y coraje. Ella, la joven, estuvo disponible para cumplir con el proyecto de Dios, para el que le había elegido y cuya respuesta es el lema de esta Jornada Mundial de la Juventud: “He aquí la sierva del Señor, hágase en mí según tu palabra”.
Hoy podemos decir todo nosotros: GRACIAS PAPA FRANCISCO, por confiar y darnos la oportunidad de hacer una Jornada para la juventud de las periferias existenciales y geográficas. Anhelamos que sea un bálsamo para la difícil situación con la que conviven sin esperanzas mucha de nuestra juventud, especialmente la juventud indígena y afrodescendiente, la juventud que migra por la casi nula respuesta de sus países de origen, que los lanzan a cifrar sus esperanzas en otros países, exponiéndolos al narcotráfico, la trata humana, la delincuencia y tantos otros males sociales.
Para la Iglesia, como para otras comunidades de fe en nuestro país, pero particularmente en comunión del Secretariado del Episcopado de América Central, que comprenden todos los obispos de Centroamérica, ustedes son muy importantes. Por ustedes toda una maquinaria humana se organizó para hacer posible que puedan tener las condiciones mínimas necesarias para que vivan su peregrinación en este pequeño istmo.
Ustedes queridos peregrinos de distintos países de nuestro planeta tierra, encontrarán en Panamá un pedacito del mundo entero. Nuestra historia de servicio, de ser punto de encuentro, de unidad en la diversidad, sin distinción de credo, raza, edad, sexo, nos convierten en una nación bendecida.
Gracias a vuestra presencia este país es desde ahora junto a ustedes la capital de la juventud del mundo, en el que con el cálido calor humano, y también del clima para esta época, crean las condiciones propicias para que puedan convivir entre sus pares compartiendo sueños, esperanzas y proyectos, que por la fuerza del Espíritu Santo, los comprometan a hacer la revolución del amor, que no será fácil, pero tampoco imposible si la confianza, como María, la colocamos en Dios.
¿Qué país encontrarán los peregrinos?
Una muestra de lo que vivirán los peregrinos en esta semana lo han tenido quienes han tenido la experiencia de días en las diócesis tanto en Panamá como en Costa Rica. Nuestro pueblo está preparado para recibirlos, para compartir sus tradiciones, la riqueza multiétnica y pluricultural, pero muy especialmente este istmo centroamericano está para compartir la alegría de la fe en un Dios, que está actuando entre nosotros, en nuestra historia personal y comunitaria.
En las parroquias y en los hogares de acogida se ha tenido la preparación necesaria para dar lo mejor de lo nuestro, el cariño, la cercanía, la fraternidad, el adoptarlos como verdadera familia, la familia de Dios.
Disponibilidad a la escucha de Dios
En estos días, queridos jóvenes de la JMJ, ustedes tendrán la oportunidad de estar en las catequesis con obispos de distintos países; contarán con una formación interesante; el Parque del Perdón, con estos lugares para la confesión; reconciliarse con Dios; el Festival de la Juventud en el que la variedad del talento de los distintos países ofrecen unas posibilidades para alimentar el espíritu. Y sobre todo, hemos venido para encontrarnos con Jesús, Jesús Eucaristía, alimento espiritual para desde ahí enfrentar los desafíos de la vida.
Queridos jóvenes, este encuentro de ustedes jóvenes con Jesucristo debe llevarlos a la confrontación consigo mismos y con el adoctrinamiento del sistema de anti valores que impera sustentado en la búsqueda de una falsa felicidad, que es tan fugaz que los lleva a experimentar desesperadamente con tantas cosas que les dañan la mente y el espíritu y que al final no lograr llenar el vacío existencial.
Jóvenes: El llamado sigue vigente, perenne, intenso, pleno de una ternura que solo sabe comunicar Jesús. Quizá como Iglesia no hemos podido transmitirles esto con la claridad suficiente, porque a veces, queridos jóvenes, los adultos no pensamos como ustedes, pensamos que los jóvenes no quieren escuchar, que son sordos y están vacíos. Sin embargo la realidad es otra. Les hace falta orientación, acompañamiento, y pero sobre todo que los puedan escuchar.
Sabemos que ustedes no se dejan impresionar fácilmente. Gracias queridos jóvenes porque con ustedes no funcionan las frases hechas, los discursos teatrales o los slogans diseñados para afiebrar sus emociones. Sabemos que al igual que en los tiempos de Jesús, ustedes queridos jóvenes buscan testigos, referentes llenos de contenido y experiencia; con un camino recorrido a pie, adultos con kilometraje, y no un Dios aprendido e intelectualizado; ustedes buscan de quien les muestre con su vida a Dios, y no quien les hable de Él.
Jóvenes verdaderos protagonistas de la JMJ
Queridos jóvenes, ustedes son y no me canso de repetirlo, los protagonistas de esta Jornada Mundial. En la Iglesia estamos en espera de esta primavera juvenil. Confiamos en ustedes, esperamos mucho de ustedes, porque estamos plenamente convencidos, que los verdaderos protagonistas para los cambios y las transformaciones que requiere la humanidad y la Iglesia están en sus manos, en sus capacidades y en su visión de un mundo mejor.
Para asumir este gran desafío deben prepararse en conciencia, conociendo su historia personal, familiar, social y cultural, pero sobre todo su historia de fe. Solo así, de la mano de los abuelos y los mayores, podrán transformar con la alegría del evangelio aquellas situaciones de injusticia y de inequidad, que hieren a la sociedad.
En los ojos de María, cada joven puede redescubrir la belleza del discernimiento; en su corazón puede experimentar la ternura de la intimidad y la valentía del testimonio y de la misión.
Por ello, esta JMJ se le ha confiado a María. Confiar en María no es solo pedirle que nos ayude o pedirle su intercesión en todo; es también actuar como Ella. Imitemos su disponibilidad a servir, como lo hizo con su prima Isabel. ¿Estemos dispuestos a que una espada nos atraviese el corazón como le pasó a María, al vivir la pasión de su Hijo y esperar pacientemente su gozosa Resurrección?
En la Iglesia, durante la preparación de la Jornada, hemos visto y descubierto jóvenes capaces de darse en la entrega por los demás. Han ido emergiendo los talentos y liderazgos juveniles que han sostenido la organización de esta Jornada, han dado a tiempo y destiempo. Esta es una valiosa muestra que sí, ustedes los jóvenes, pueden asumir proyectos impensables.
Visibles juventud indígenas y afrodescendientes
Una maravillosa experiencia también se ha tenido con los jóvenes indígenas y afrodescendientes. Han tenido sus encuentros previos a la Jornada Mundial, para abordar sus realidades específicas.
Esto marca un hito en las Jornadas y la Jornada Mundial de la Juventud en esta región no podía ser sin visibilizar su situación, porque representan un significativo número de la población del continente, que vive en situación de exclusión y discriminación, que los ubica en la marginalidad y la pobreza.
En el Foro de los afrodescendientes, líderes juveniles de diversas religiones e ideologías han mostrado su capacidad de generar juntos respuestas a su situación de discriminación y exclusión demandando políticas públicas en el marco de la justicia, la educación, el trabajo, y la reivindicación de la mujer desde su cultura y la etnicidad, no solo en los espacios sociales sino también en lo religiosos.
Los jóvenes indígenas realizaron su Encuentro Mundial, donde también enfocaron en la memoria viva de sus pueblos, en la lucha por mantener armonía con la Madre Tierra desde la riqueza de sus culturas a la luz de Laudato Si’. La importancia de su participación activa en la construcción de un mundo posible. Y para la juventud indígena ha sido muy alentador el mensaje del Papa Francisco.
Una herramienta de formación: DOCAT
En el acompañamiento de la formación de nuestra juventud, estamos proponiéndoles el aprendizaje de la Doctrina Social de la Iglesia, a través de una herramienta tecnológica, que fortalecerá el liderazgo juvenil.
Este es el sueño del Papa Francisco que también queremos sea asumido por ustedes jóvenes peregrinos, especialmente en la región centroamericana, porque una manera de enfrentar las adversidades desde la fe, es conociendo el pensamiento social de la Iglesia, para hacer realidad la revolución del amor y de la justicia.
El regalo del Papa a los jóvenes centroamericanos es el DOCAT Libro y DOCAT App que será entregado durante la Jornada Mundial y es una oportunidad para que puedan asumir responsablemente su protagonismo.
Santos para transformar la realidad
En la exhortación apostólica sobre “El llamado a la santidad en el mundo actual”, el Papa Francisco destaca que la santidad tiene sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros, el Señor nos eligió «para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor» (Ef 1,4)”.
Y ser santo no es tener rostros, como dice el Papa Francisco, de estampitas que compramos por ahí. No, queridos hermanos y queridos jóvenes. Todos podemos ser santos: Aun cuando podamos pensar que nuestra existencia no tiene un gran valor por los pecados cometidos.
El Papa nos dice que para ser santo hay que ir contracorriente; hay que saber llorar, es salir de la lógica “del pare de sufrir”, que nos hace gastar “muchas energías para escapar de las circunstancias donde se hace presente el sufrimiento". El ser santo nos hace salir de la corrupción espiritual y material, de todo aquello que nos causa mal y ofende a Dios.
Un santo defiende a los indefensos: al no nacido, pero también al nacido en miseria; defiende a los migrantes, busca la justicia; ora, vive y ama a la comunidad; es alegre y tiene sentido del humor; lucha siempre, sale de la mediocridad, vive la misericordia de Dios y la comparte con el prójimo.
Ser santo, queridos jóvenes, no es un mito, es una realidad. Y para eso hemos peregrinado, para ser santos. El testimonio de vida de santos y santas de la JMJ son una prueba de ello: San Martín de Porres, Santa Rosa de Lima, San Juan Diego, San José Sánchez del Río, San Juan Bosco, Beata Sor María Romero Meneses, Juan Pablo II y sobre todo San Óscar Arnulfo Romero. Todos ellos nos muestran que es posible la vida de santidad, en todas las culturas y etnias, sin diferencia de sexo, ni de edad. La entrega generosa de sus vidas por Dios y el prójimo les hizo llegar a la santidad.
No tengamos miedo queridos jóvenes, tengamos el coraje de ser santos en el mundo de hoy, con esto no renuncian a su juventud o su alegría; todo lo contrario, mostrarán, como lo están haciendo durante este tiempo, al mundo que es posible ser santo y ser feliz con tan poco, porque Jesucristo, la razón de nuestra felicidad, ya nos ganó la vida eterna, con su Resurrección.
Queridos jóvenes que se han preparado para la Jornada Mundial de la Juventud, los invito para que estén dispuestos a vivir desde este momento con la humildad y disponibilidad de creyentes esta histórica experiencia en este istmo panameño, donde hace más de 500 años llegó la fe. Esperamos que hoy podamos decir al concluir la JMJ que hemos enviado al mundo esos nuevos discípulos de Jesucristo para irradiar en toda la tierra la alegría del evangelio. El evangelio de la misericordia y el amor de Dios.
Durante estos días la ciudad Panamá será una gran “Casa de oración y de promoción cristiana”. La palabra de Dios resonará en todos los momentos y por todas las esquinas de Panamá.
Todo está preparado para vivir la fiesta del amor de Dios en medio de nosotros. Pero no olviden que quien nos va a llevar de su mano será María, y el papa Francisco como vicario de Jesucristo, nos afianzará y confirmará en la fe.
Nuevamente queridos jóvenes, bienvenidos a este país y como dice el Papa Francisco, sigan armando lío y sigan poniendo nerviosos a cada uno de nosotros los adultos.

De Buenos Aires con Juan Pablo II a Panamá con Francisco: la historia de la Jornada Mundial de la Juventud 22012019

PANAMÁ REVELA EL TOP 10 DE LOS PAÍSES CON MÁS PEREGRINOS Y VOLUNTARIOS YA EN EL PAÍS

De Buenos Aires con Juan Pablo II a Panamá con Francisco: la historia de la Jornada Mundial de la Juventudreligión

Los orígenes del macroencuentro se remontan al Encuentro Internacional de Jóvenes con Pablo VI en 1975




RD/Vatican News).- "Queridos jóvenes, al término del Año Santo les encomiendo el mismo signo de este Año Jubilar: ¡la Cruz de Cristo! Llévenla por el mundo, como símbolo del amor del Señor Jesús por la humanidad para anunciar a todos que sólo en Cristo muerto y resucitado hay salvación y redención".
Juan Pablo II entrega la cruz a los jóvenes
Son las palabras que el Papa Juan Pablo II pronunció el 22 de abril de 1984 desde el atrio de la Basílica de San Pedro, tras de haber cerrado la Puerta Santa que había abierto para el Jubileo de la Redención. Esta gran cruz de madera, de 3,8 metros de altura, colocada cerca del altar mayor, se encontraba a su izquierda, y después de haber sido el faro de la fe durante todo el año era entregada a los peregrinos del mundo. De este modo se convertiría en "anuncio" y "encuentro", llegando a ser la "Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud". La "Cruz del Año Santo" fue trasladada al Centro San Lorenzo - el lugar para la juventud que fundó el mismo Santo Padre - donde se encuentra habitualmente cuando no está en peregrinación por el mundo. Alemania fue el primer país a la que se la llevó.
Trescientos mil jóvenes con el Papa Wojtyła
En una verdadera fiesta de la fe, el 31 de marzo de 1985 - era el Domingo de Ramos de aquel año - trescientos mil jóvenes de los cinco continentes abarrotan la Plaza de San Pedro con la "Cruz del Año Santo". Habían venido para el gran encuentro de los jóvenes con ocasión del Año Internacional de la Juventud proclamado por la ONU. Y Juan Pablo II estaba visiblemente sorprendido.
Institución de la Jornada Mundial de la Juventud
En diciembre del mismo año, durante el intercambio de saludos navideños a la Curia Romana, el Papa Wojtyła decía: "Tengo aún ante los ojos las imágenes del encuentro de aquella asamblea de jóvenes de todas las razas y procedencias". Y reafirma que no se trata de una "masa anónima" o de "un número", sino "presencia viva y personal" que "había participado con alegría abrumadora y compuesta, en un acto comunitario de amor y de fe a Cristo Señor". E instituye la Jornada Mundial de la Juventud: "El Señor ha bendecido aquel encuentro de modo extraordinario - decía - tanto es así que, para los años que vendrán, ha sido instituida la Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará el Domingo de Ramos, con la válida colaboración del Consejo para los Laicos".
De este modo nacen las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebran cada año en el ámbito diocesano y cada dos o tres años en diversas partes del mundo, en el contexto de los Encuentros Mundiales de los jóvenes con el Papa.
Antecedentes históricos de la JMJ
Durante el Pontificado de Pablo VI
Los antecedentes históricos de esta iniciativa se remontan a 1975, con elEncuentro Internacional de Jóvenes que había tenido lugar en Roma durante la Semana Santa de al Jubileo o Año Santo, siendo Papa Pablo VI, y como clausura de la I Marcha Internacional de la Reconciliación Cristiana, que había recorrido el camino de San Francisco, desde Asís hasta Roma, y en la que habían participado jóvenes de numerosos países.
Durante el Pontificado de Juan Pablo II
Durante el Jubileo de 1983-1984, el Año Santo de la Redención en que con diversas celebraciones también dedicadas a la juventud se recordaban los 1.950 años de la muerte de Jesucristo, la más importante fue la Vigilia del Domingo de Ramos de 1984 en Roma. Trescientos mil jóvenes procedentes de todo el mundo, que fueron albergados por unas seis mil familias romanas, participaron entonces en el Jubileo Internacional de la Juventud, ante la presencia de muchos obispos. También estuvieron presentes el Hermano Roger Schutz, fundador y prior de la Comunidad ecuménica de Taizé y la Madre Teresa de Calcuta.
Tras este evento el Papa Juan Pablo II instituyó oficialmente la Jornada Mundial de la Juventud. El Cardenal argentino Eduardo Pironio, en su calidad de Presidente del entonces Pontificio Consejo para los Laicos, pocos días antes del Domingo de Ramos de 1984, habría realizado la propuesta de instituir esta Jornada, por lo que algunos lo considera su cofundador. Y el Domingo de Ramos de 1986 tuvo lugar en Roma la primera Jornada Mundial de la Juventud, la primera de una serie que contribuyó a atribuir a Karol Wojtyła el apodo de "el Papa de los jóvenes".
El organismo encargado de la organización y de la coordinación de estas nuevas Jornadas Mundiales de la Juventud fue precisamente el Consejo para los Laicos, cuya "Sección Joven" fue instituida en 1985. Y su Presidente se convirtió entonces en responsable de esas jornadas, razón por la cual acompañó a Juan Pablo II, no sólo en las ediciones organizadas en la diócesis de Roma, sino en las celebradas en Buenos Aires, Santiago de Compostela, Częstochowa, Denver y Manila.
Los jóvenes que acudían a estos importantes encuentros eran cada vez más. Después de la JMJ celebrada en Santiago de Compostela, España, en 1989, esta Jornada Mundial fue ampliada con tres días de catequesis antes de la celebración final.
En Częstochowa, Polonia, en 1991, se celebró el primer encuentro del Papa con millares de jóvenes en un país de Europa del Este, mientras la novedad de la celebrada en Denver, en los Estados Unidos de América, en 1993, fue el establecimiento de la celebración del Vía Crucis.
La JMJ celebrada en Asia, en Manila, capital de Filipinas, en 1995, fue increíblemente multitudinaria con datos oficiales que refieren la participación de no menos de cinco millones de personas.​
La siguiente, celebrada en París, Francia, en 1997, con una participación de un millón doscientos mil jóvenes, fue causa de diversos comentarios "de comparación" con la cifra de asistencia a la anterior. En esta edición se introdujo la iniciativa de anteponer al evento un encuentro de los jóvenes de todo el mundo en las diócesis francesas como momento de fiesta, oración y estudio.
Tres años después, en Roma, en pleno Jubileo del Año 2000, dos millones de jóvenes invadieron la Ciudad Eterna, para participar en la JMJ que concluyó con la Vigilia en la explanada de Tor Vergata y la Misa de la mañana siguiente. A pesar de los inconvenientes provocados en un día de gran calor y con una afluencia mayor de la prevista, la organización eficiente y la compostura de los jóvenes fue ejemplar.
Sus participantes, a quienes Juan Pablo II llamó "Centinelas del mañana", entonces fueron invitados a no resignarse a la injusticia del mundo, a defender la paz, a mantener el mundo siempre habitable y a ofrecer su propio "sí" a Cristo como centro del propio ideal y realización de la felicidad. En aquella ocasión, además, Juan Pablo II les comunicaba a todos que el próximo encuentro tendría lugar en Toronto, Canadá, dos años más tarde.
De los últimos dos pontificados, cómo no recordar el éxito que representó la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, con Benedicto XVI y la de Río de Janeiro con su multitudinaria participación de jóvenes, en su mayoría latinoamericanos, con el Papa Francisco, y que permitió al mundo conocer con sus gestos y frases espontáneas al nuevo Sucesor de Pedro a pocos meses de su elección.
Calendario de las Jornadas Mundiales de la Juventud
Durante el pontificado de Juan Pablo II
• 23 de marzo de 1986 - I JMJ - Diocesana
• 11-12 de abril de 1987 - II JMJ - Buenos Aires, Argentina
• 27 de marzo de 1988 - III JMJ - Diocesana
• 15-20 de agosto de 1989 - IV JMJ - Santiago de Compostela, España
• 8 de abril de 1990 - V JMJ - Diocesana
• 10-15 de agosto de 1991 - VI JMJ - Częstochowa, Polonia
• 12 de abril de 1992 - VII JMJ - Diocesana
• 10-15 de agosto de 1993 - VIII JMJ - Denver, EEUU
• 27 de marzo de 1994 - IX JMJ - Diocesana
• 10-15 de enero de 1995 - X JMJ - Manila, Filipinas
• 31 de marzo de 1996 - XI JMJ - Diocesana
• 19-24 de agosto de 1997 - XII JMJ - París, Francia
• 5 de abril de abril de 1998 - XIII JMJ - Diocesana
• 28 de marzo de 1999 - XIV JMJ - Diocesana
• 15-20 de agosto de 2000 - XV JMJ - Roma
• 8 de abril de 2001 - XVI JMJ - Diocesana
• 23-28 de julio de 2002 - JMJ - Toronto, Canadá
• 13 de abril de 2003 - XVIII JMJ - Diocesana
• 4 de abril de 2004 - XIX JMJ - Diocesana
Durante el pontificado de Benedicto XVI
• 16-21 de agosto de 2005 - XX JMJ - Colonia, Alemania
• 9 de abril de 2006 - JMJ - Diocesana
• 1° de abril de 2007 - XXII JMJ - Diocesana
• 15-20 de julio de 2008 - XXIII JMJ - Sídney, Australia
• 5 de abril de 2009 - XXIV JMJ - Diocesana
• 28 de marzo de 2010 - JMJ - Diocesana
• 16-21 de agosto de 2011 - JMJ - Madrid, España
• 1° de abril de 2012 - XXVII JMJ - Diocesana
Durante el pontificado de Francisco
• 22-29 de julio de 2013 - XXVIII JMJ - Río de Janeiro, Brasil
• 13 de abril de 2014 - XXIX JMJ - Diocesana
• 29 de marzo de 2015 - XXX JMJ - Diocesana
• 26-31 de julio de 2016 - XXXI JMJ - Cracovia, Polonia
• 9 de abril de 2017 - XXXII JMJ - Diocesana
• 25 de marzo de 2018 - XXXIII JMJ - Diocesana
• 22-27 de enero de 2019 - XXXIV JMJ - Panamá
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JMJ Panamá: Top 10 de los países con más peregrinos y voluntarios
Mientras tanto, las autoridades panameñas y el Comité Organizador Local (COL) de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Panamá 2019, dieron a conocer este domingo 20 de enero, en una conferencia de prensa conjunta que, desde el pasado 9 de enero, han entrado a Panamá 27.037 personas entre peregrinos y voluntarios. Entre los países con más entrada destacan Colombia, Polonia, Brasil, Argentina, Estados Unidos, México, El Salvador y Guatemala. Asimismo, el COL informó que, durante la Pre Jornada los eventos se efectuaron en completo orden y se estimó la participación de 14.292 peregrinos en las diferentes diócesis.
Primeros frutos de la JMJ
Por su parte, Mons. José Domingo Ulloa Mendieta, Arzobispo de Panamá, expresó que éste es un balance muy positivo. "Esta es la primera evaluación de los frutos que está dando la Jornada a nivel pastoral y de animación, y también he podido tener contacto con los que son protagonistas de este evento, que son los peregrinos - señaló Mons. Ulloa en la página web de la JMJ Panamá 2019 - y por ser un país pequeño, ha existido la oportunidad que el peregrino no se sienta de manera anónima, sino que ha sido un contacto muy personal en cada una de las comunidades en donde ellos están viviendo esta gran experiencia de la JMJ".
Asimismo, Víctor Chang, Secretario Ejecutivo del Comité Organizador Local, aprovechó la oportunidad para invitar a todos los panameños, peregrinos y extranjeros que se encuentran en Panamá a la Misa de bienvenida que será el martes 22 de enero y luego de la celebración, a disfrutar del concierto por la paz.
Top 10 de peregrinos y voluntarios
"Llevamos aproximadamente 12 mil extranjeros entrando a Panamá de distintas partes del mundo. Actualmente la cifra exacta la manejamos con métodos de seguridad, por ahora podemos indicar solo un top 10, pero los detalles por lista de los peregrinos de más de 88 países que han entrado, según las estadísticas de Migración que tenemos, debemos manejarla con reserva", lo señaló el Licenciado Javier Espinoza, del Servicio Nacional de Migración (SNM) de Panamá y enlace en la Fuerza de tarea Conjunta para la JMJ.
Los peregrinos de países como Colombia, Polonia, Argentina, Estados Unidos, México, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Guatemala hasta ahora están en el top 10. También han entrado africanos, españoles y alemanes.
"Los peregrinos más numerosos - resaltó Javier Espinoza - son los de Polonia. Han llegado en vuelo chárter y cada chárter trae 305 pasajeros". Además el representante del SNM dijo que, los peregrinos estarán llagando a Panamá aproximadamente hasta el 26 de enero, ya que algunos vienen exclusivamente para la Misa conclusiva del domingo 27 de enero.