Mostrando entradas con la etiqueta Aborto: testimonios y casos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aborto: testimonios y casos. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de agosto de 2017

La usaron como caso emblema pro-aborto, pero ella dice hoy: «Me daña más el aborto que la violación» 02082017


Inicio / Vida y familia
Violada a los 13 años, el lobby abortista se aprovechó

La usaron como caso emblema pro-aborto, pero ella dice hoy: «Me daña más el aborto que la violación»

La usaron como caso emblema pro-aborto, pero ella dice hoy: «Me daña más el aborto que la violación»
A la protagonista del famoso Caso C en Irlanda la condujeron a abortar al extranjero... hoy siempre piensa en esa niña

Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Goglle+ Añadir a Linkedin
2 agosto 2017
TAGS ABORTO
En 1997 una chica irlandesa de 13 años, violada y embarazada, llegó a Inglaterra para abortar. La acompañaban una trabajadora social y su madre adoptiva. Pero ella casi no sabía nada, ni del embarazo, ni de lo que era un aborto... De hecho, sus padres biológicos en Irlanda habían intentado evitar que las autoridades irlandesas la llevasen a Iglaterra a abortar, pero las autoridades insistieron: era un caso emblemático y se trataba de abrir un agujero en la Constitución provida irlandesa que no permitía casi ningún aborto, ni por violación.

El agujero era el "riesgo de suicidio". Algún psicólogo dijo que el aborto era "necesario" para evitar el suicidio de la chica. Y el Tribunal Supremo irlandés lo permitió porque ya lo había permitido así en un caso anterior.

Es la historia del llamado "Caso C" o "C Case".  Los abortistas irlandeses e internacionales lo han usado muchas veces para presionar a favor del aborto a niñas o mujeres violadas.

Pero esa adolescente de 13 años que abortó en Inglaterra creció y en 2013 contaba en el The Independent de Irlanda que se arrepentía del aborto, que abortó presionada por los mayores, sin saber lo que hacía y que cada día se arrepiente, que piensa cada día en la niña a la que no dejaron nacer, que la imagina como una niña rubia, que la imagina al ver a sus hermanos, los hijos que tiene ahora.

En este testimonio explicaba que la violación la dañó, pero el aborto la ha dañado mucho más, y la daña cada día.

Publicamos a continuación la traducción al español de este testimonio, recogido en The Independent de Irlanda y traducido por Salvar El 1 , la web de historias y testimonios que demuestran que algo horrible, como la violación, no justifica el aborto, y que donde se apuesta por la vida hay superación, esperanza y sanación.

La mamá del Caso C: "Cada día me duele mi bebé perdido"
Un oscuro día de diciembre de 1997, Mary (no es su verdadero nombre) voló a Inglaterra con una trabajadora social y su madre adoptiva.
 
Mary (nombre ficticio) y la periodista que la entrevistó
 
A sus 13 años, sentía náuseas cuando encendió su reproductor de CD y trató de dormir. Y empezó a sonar una canción que se quedó grabada en sus tímpanos y que la recordaría el resto de su vida.

Casi 16 años más tarde, Mary recordó el momento vivamente en su estancia en un hotel de Dublín tarareando las palabras de la canción en un susurro conmovedor.

-’Yo me voy en un avión a reacción..., no sé cuándo regresaré’. Nunca olvidará esas líneas, pero una parte de ella nunca volvió después de eso. No sabía que al día siguiente su vida iba a cambiar para siempre.

Hoy [año 2013], Mary es madre de dos hijos y tiene 29 años, pero hace 16 años fue la viajera adolescente de la controvertida ‘C Case’, que fue llevada por la Junta de Salud al Reino Unido para abortar después de ser brutalmente violada.

Fue autorizado por el Tribunal Superior en virtud de la sentencia anterior del caso ‘X-Case’ ya que el tribunal dictaminó que era posible que Mary se suicidara.

El aborto provocó una espiral de depresión y caos en su vida.
 
 
Pero hoy ha cambiado su vida y ella es una mujer joven, brillante y hermosa de pelo negro reluciente y muy elegante que vive con su novio y sus dos hijos.

Mientras toma un cappuccino y cuenta lo feliz que es ahora en su vida, visualiza en su móvil las fotos de su niño y niña y su rostro se ilumina. Navidad, cumpleaños, reuniones familiares... Pero siempre en el fondo de su mente echa de menos a  alguien.

Ahora Mary está esperando respuestas del Estado. Ella ha contratado un equipo legal y  espera acceder a sus expedientes médicos.

En los días posteriores a la violación, unos trabajadores sociales fueron a la casa de Mary en el norte de Dublín y se la llevaron. Creía que volvería a estar en casa en 24 horas pero fue llevada a Mullingar y la dejaron al cuidado de una familia de acogida. Lentamente, los días se convirtieron en semanas y las semanas en meses. En poco tiempo, se dio cuenta de que nadie volvía  a llevarla a casa.

Por aquel entonces, ella empezó a padecer  fuertes dolores y vómitos frecuentes. No tenía ni idea de lo que le pasaba hasta que un día su madre adoptiva la llevó al médico de cabecera local donde se hicieron una prueba de embarazo.

A la mañana siguiente, le dijeron que estaba embarazada. “Estaba desconcertada. Le dije:'¿Qué es estar embarazada?'", recuerda. "Ellos dijeron: “Tendrás un bebé”. "No entendí cómo podría ser. Unas semanas más tarde, vinieron y me llevaron en un avión a Londres.

"Al día siguiente, me llevaron a un gran edificio. Todo lo que recuerdo es que yacía en una camilla gritando de dolor”.

"Ellos me dieron una inyección, y cuando desperté, el dolor había desaparecido y finalmente me dijeron que el bebé estaba muerto".

En los días previos al aborto, sus padres habían emprendido una acción legal contra el Estado en un intento por evitar que se llevaran a su hija a Inglaterra. Un psiquiatra de la Eastern Health Board insistió en que Mary se suicidaría si no abortaba. La pareja, sin embargo, fracasó en su acción y el aborto se realizó.

Hoy, Mary ha empezado sus propias investigaciones legales para averiguar por qué el aborto la dejó tan dañada.

"Yo no había recibido instrucción  sobre  estas cosas. Tenía 13 años y era la mayor de 12 hermanos. Apenas iba a la escuela porque tenía que estar en casa para cuidar a los niños, cocinar y limpiar.

"En la cultura actual, el suicidio y el aborto están completamente asumidos pero en aquel momento ni siquiera se hablaba de ellos”.

"Cuando me llevaron yo era una persona muy tímida. La mayor parte del tiempo, estaba totalmente drogada en una habitación
 .
"Recuerdo que venían con una bandeja de plata y una jeringa y me inyectaban Largactil. También me la ofrecían en un líquido pegajoso color marrón o en forma de tableta. Yo decía que no a ambos. Entonces cuatro o cinco empleados entraron, me sostuvieron y me pusieron una inyección en la nalga. Eso fue horrible porque me trajo recuerdos de la violación. Al final, terminé tomando las tabletas porque no quería que nadie más me sujetara así”.
 
“Aún sueño con la pequeña niña con cabello rubio corriendo alrededor del campo y pidiéndome que juegue con ella. Ella es mi hija abortada. La llamé Shannon y conseguí su certificado de muerte. Fue mi manera de demostrar que existió”.
 
 
Al cumplir 18 años, en 2002, Mary empaquetó sus cosas en su hogar de acogida temporal y lo abandonó para ser libre. Llamó a un taxi y ese fue el inicio de su largo camino  de sanación.
 
“Mi historia, ‘La chica del Caso-C’, es mencionada una y otra vez en la radio y la TV todo el tiempo como si yo fuera un reclamo para el aborto. La niña del anterior ‘Caso-X’ nunca  llegó a abortar así que, al final, no sabemos cómo éste le hubiese afectado, pero para mí, fue mucho más duro lidiar con el aborto que con la violación”.
 
“En realidad te golpea verdaderamente una vez que eres madre. Nunca olvidas a tu bebé perdido y se encuentra en tu mente cada día. Cualquier mujer que haya tenido un aborto y luego sea madre lo entenderá.
 
“No deseaba convertirme en madre a los 13 años pero me doy cuenta ahora de que el bebé no merecía morir. Me hubiera encantado darla en adopción a alguien que verdaderamente deseara tener hijos y pudiera criarla. Ella sería una adolescente ahora y tendría amigos. Incluso aunque no fuera a mí a quien llamara ‘mami’”.
 
Artículo traducido de The Independent, 5- V- 2013 (aquí)

lunes, 25 de enero de 2016

Venían gemelas en riesgo: se negaron a abortar, pero la noticia no es ésa sino el vídeo intrauterino 25012016



Inicio / Vida y familia
Impresionante visión quirúrgica a las 18 semanas de embarazo

Venían gemelas en riesgo: se negaron a abortar, pero la noticia no es ésa sino el vídeo intrauterino

Venían gemelas en riesgo: se negaron a abortar, pero la noticia no es ésa sino el vídeo intrauterino
Las dos pequeñas nacieron sanas y siguen sanas, y ahora su historia prenatal se ha convertido en viral gracias al espectacular vídeo de la operación que las salvó.

Añadir a Facebook Añadir a Twitter Añadir a Goglle+ Añadir a Linkedin
25 enero 2016
Sharon y su esposo estaban entusiasmados esperando dos gemelas, pero a las 17 semanas de gestación recibieron la noticia que ningún padre quiere oír. "Descubrimos que tenían transfusión intergemelar. Hicimos una ecografía amplia y fue lo que encontramos, y era muy serio", refiere Sharon.

Riesgo grave para ambos fetos
El síndrome de transfusión intergemelar o feto-fetal es una enfermedad de la placenta que puede presentarse en embarazos de gemelos idénticos (monocoriales), que comparten la placenta. "Es una enfermedad muy peligrosa en la que, básicamente, la placenta funciona mal, de modo que un bebé ´dona´ sus nutrientes y su sangre al otro bebé por medio de la placenta compartida, de modo que uno de los bebés se vuelve anémico y padece malnutrición, y el corazón del otro trabaja en exceso para manejarse con una sangre extra", explica Sharon: "Mis dos niñas estaban en peligro de muerte".

La transfusión intergemelar puede suceder en cualquier momento del embarazo, pero los casos que tienen lugar antes de las 26 semanas -como era el caso de Sharon y sus niñas- se consideran crónicos y con mayor riesgo de complicaciones, entre ellas la muerte, porque están sujetos durante un mayor periodo de tiempo a los efectos de la transfusión intergemelar. Sin tratamiento, lo más probable es que los gemelos no sobrevivan. A Sharon le dijeron que también podrían vivir, pero que nacerían con discapacidades.

Cuatro opciones, dos inaceptables
Los médicos les dijeron a Sharon y a su marido que tenían cuatro opciones. Una era drenar el líquido amniótico para reducirlo, pero no era una opción viable por el riesgo de un parto prematuro. La segunda opción era abortar a la gemela donante para darle una oportunidad a la otra. La tercera opción era abortar a las dos gemelas. La última opción era intentar una cirugía láser intrauterina sobre las gemelas.


La cirugía intrauterina permite actuar sobre la placenta con gran precisión, y apreciar la perfecta conformación del cuerpo: estos son los pies de 18 semanas de una de las hijas de Sharon.

La pareja sabía que el aborto no era la respuesta y eligieron la cirugía láser, que ofrecía un60% de posibilidades de éxito de salvar a las dos gemelas. "Lo teníamos claro", dice Sharon: "Queríamos a nuestras hijas".

La cirugía consiste en utilizar un láser sobre los vasos sanguíneos localizados en la superficie de la placenta que une a los dos niños. El láser consigue que la placenta compartida trabaje como dos placentas, permitiendo al donante recibir nutrientes y crecer.

Horas de incertidumbre
Las niñas tenían ya 18 semanas, y la operación duró tres horas. Había que anestesiar y abrir parcialmente el vientre de Sharon e introducir una cámara. Ella estuvo despierta y pudo seguir parte de la cirugía con unas gafas especiales con pantalla. Sharon pudo contemplar cómo anestesiaban a sus niñas. Los bebés se durmieron enseguida. Sharon también, como consecuencia de la medicación.

"Tras la cirugía, el doctor se mostró realmente confiado en que había ido bien", dice Sharon: "No dijo ´puede ser´. Dijo que ellas estaban genial".

Pero incluso con esa confirmación, la pareja estaba nerviosa. No pudieron estar seguros de que la operación había sido un éxito hasta la mañana siguiente. Sharon tuvo que guardar cama estricta en su habitación y no se le podía hacer la ecografía que les diría lo que tan desesperadamente querían saber.

"A la mañana siguiente me llevaron a hacer una ecografía para asegurarse de que las bebitas estaban aún vivas y comprobar si la bebé donante tenía la vesícula visible, lo que significaría que la cirugía había sido un éxito y que ella estaba recibiendo nutrientes en su cuerpo", dice Sharon.

Afortunadamente, la cirugía había sido un éxito. Las dos niñas estaban vivas, y por fin la bebé donante estaba recibiendo los nutrientes necesarios.

Final feliz
"¡Estaba tan aliviada y feliz de ver latir ese corazoncito en la pantalla! Creo no recordar nada más después de eso", comenta Sharon: "En ese momento estuve segura de que todo iría bien".

Los médicos continuaron controlando minuciosamente a Sharon y a las gemelas, preocupados por el posible parto prematuro. Con cada meta que se alcanzaba (22 semanas, 27 semanas y luego 30), resultaba más claro que las gemelas llegarían a término. Nacieron por cesárea a las 37 semanas.



La bebé receptora estaba completamente sana, con algunos problemas menores de respiración. Pesó más de 2,2 kilos. La bebé donante pesó menos de 1,8 kilos y era más pequeña de lo que todos habían pensado. Comía bien y continuó padeciendo un pulso anormal mientras estuvo en la UCI neonatal. Permaneció allí tres semanas, hasta que le dieron el alta. Desde entonces su salud ha sido perfecta.

Una ayuda para quienes estén pensando abortar
Las niñas tienen ahora cuatro años y crecen bien. Sus padres acaban de compartir su historia junto con unos minutos del vídeo de la cirugía, con la esperanza de que sirva para mostrar a los demás lo preciosa que es la vida incluso antes del nacimiento.


Esta escena jamás habría sido posible si Sharon y su esposo hubiesen elegido las dos opciones que incluían el aborto.

"Me costó compartir las imágenes, es algo muy personal para mí", comenta Sharon: "Fueron momentos muy duros en nuestra vida, pero pensé que en ellas se puede ver claramente que son pequeños seres humanos perfectamente formados. Tienen naricitas, manitas, piececitos. Nos pareció que si una mamá que esté considerando abortar las ve y comprende que realmente lo que lleva dentro de sí es un milagro, podría cambiar de opinión y decidir quedarse el bebé o al menos dejarlo vivir".

Sharon quiere mostrar a otros padres, en particular a quienes se enfrentan a un diagnóstico similar para su o sus hijos no nacidos, que siempre hay esperanza, y que los padres deben hacer siempre todo lo que puedan para salvar a sus hijos: "Los niños pueden llegar al otro lado sanos y llenos de vida, y [los padres] deben hacer cuanto esté en su mano por salvarlos".

Publicado en Life Action News.
Traducción de Carmelo López-Arias.

sábado, 5 de diciembre de 2015

México: Mil voluntarios rezaron 40 días ante clínicas de aborto y esto fue lo que lograron

México: Mil voluntarios rezaron 40 días ante clínicas de aborto y esto fue lo que lograron
Ciudadanos mexicanos se unen para rezar en contra del aborto , logrando salvar vidas de bebes


Fuente: www.aciprensa.com 




Unos mil voluntarios rezaron durante 960 horas (40 días) en las afueras de varias clínicas de aborto en México y con su esfuerzo lograron salvarles la vida a 20 bebés que de otro modo hubieran muerto abortados en esos recintos.
Lourdes Varela, directora en México de la campaña “40 días por la vida”, dijo a Desde la Fe que estos bebés se unen a los 658 que han salvado en las más de 500 ciudades de los 30 países del mundo donde se realiza esta iniciativa.
Varela aseguró que mientras los voluntarios rezaban las mujeres que iban a las clínicas “se acercaban, agradecían nuestra presencia, nos contaban su historia y decidían tener a su bebé”.
Aunque “en esta ocasión nos pusieron rejas para que las pacientes no tuvieran contacto con los voluntarios”, Varela dijo que “damos gracias a Dios por las mamás y papás que dijeron sí a la vida. Ninguno de ellos está solo, cada voluntario los acompaña con su oración”.
Los voluntarios rezaron desde el 23 de septiembre hasta el 1 de noviembre en las afueras de las clínicas de la institución abortista Marie Stopes, ubicadas en las delegaciones Cuauhtémoc, Coyoacán e Iztapalapa.


“De manera satisfactoria, pero conscientes de que la lucha debe continuar, los voluntarios de ‘40 Días por la Vida’ concluyeron una campaña de aproximadamente 960 horas de oración y ayuno para rogar por el fin del aborto”, explicó.
Varela explicó que rezaron ante las clínicas del aborto de Marie Stopes, que tiene su sede en Estados Unidos, porque esta institución es de las principales promotoras de esta práctica anti-vida que es presentada como una opción más “de salud sexual y reproductiva”.
“Con nuestra presencia en las inmediaciones de las clínicas ofrecíamos –a las mujeres que tenían en mente practicarse un aborto– distintas opciones de vida, apoyo espiritual, orientación y toda la información necesaria para que no tomar ese camino”, relató.
Uno de los casos en los que salvaron a un bebé, recuerda, fue el de un joven que esperaba a su novia en las afueras de la clínica. Luego de charlar con un voluntario entró al lugar y rescató a la madre de su hijo para poder tenerlo. Hoy ese niño vive, contó.
Voluntarios y coordinadores de “40 Días por la Vida” ya están planificando la próxima campaña prevista para la Cuaresma de 2016.
Varela dijo finalmente que con la oración “se nutren diariamente los esfuerzos de los organizadores y nos  permite seguir adelante en nuestra misión de erradicar el crimen del aborto”.