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jueves, 30 de junio de 2016

"Cristianos centinelas" ante la cultura del bienestar incapaz de mirar lo esencial: pidió el Papa en la audiencia jubilar 30062016

"Cristianos centinelas" ante la cultura del bienestar incapaz de mirar lo esencial: pidió el Papa en la audiencia jubilar

El Papa saluda a la multitud de peregrinos en la plaza de San Pedro durante la Audiencia Jubilar. - ANSA
30/06/2016 11:26
 
(RV).- “Seamos cristianos vigilantes como centinelas para que ante la pobreza causada por la cultura del bienestar la mirada de los cristianos no se debilite y se vuelva incapaz de mirar lo esencial”: lo pidió el Papa Francisco  en la última audiencia jubilar, antes de la pausa de verano, ante los numerosos fieles y peregrinos llegados para la ocasión a la plaza de San Pedro. Centrando su catequesis en las “obras de misericordia” el Obispo de Roma insistió en que “la misericordia sin obras está muerta”.
Como de costumbre el Pontífice saludó cordialmente a todos los peregrinos presentes procedentes de diversos países. Un especial saludo dirigió Francisco a los peregrinos de lengua polaca, agradeciéndoles, en primer lugar, por su acompañamiento con la oración durante su reciente viaje a Armenia. “Les ruego que continúen a rezar por mí y por los jóvenes que en Polonia y en todo el mundo cristiano se están preparando para nuestro inminente encuentro en Cracovia – les pidió. Y antes de bendecirlos de corazón les dijo: "Que esté siempre viva en sus corazones y en sus obras la memoria de que “bienaventurados son los misericordiosos”.
A los peregrinos de lengua francesa el Papa les pidió que no permitan que "la cultura del bienestar debilite nuestra sensibilidad ante los sufrimientos de los hermanos. ¡Permanezcamos siempre vigilantes para descubrir sus necesidades, generosos para socorrerlos!", exhortó Francisco.
“Que el presente Jubileo de la Misericordia sea para ustedes y para vuestras familias un tiempo de gracia y de renovación espiritual”, fue el deseo expresado por el Santo Padre hablando a los peregrinos de lengua inglesa, especialmente a aquellos llegados de Suecia, China India, Indonesia, Vietnam, Canadá y Estados Unidos.
Después la invitación del Papa a los peregrinos de lengua alemana a no olvidar, en este tiempo de vacaciones, de "cuidar las relaciones humanas y vivir la misericordia". Así, les explicó el Papa, “probamos nosotros también momentos de alivio y consuelo”.
Palabras de aliento dirigió el Pontífice a los peregrinos de lengua portuguesa, para que no se cansen de servir “jamás a todas las personas necesitadas, como verdaderos testigos de la Misericordia en el mundo”.
"Las obras de misericordia son el corazón de nuestra fe en Dios, ¡redescubrámoslas y encarnémoslas en nuestra vida!" Fue la invitación que salió de los labios del Papa Francisco para los peregrinos de lengua árabe.
Finalmente, numerosos aplausos recibieron las palabras del Papa a los peregrinos de lengua italiana. Francisco saludó, en primer lugar, a los participantes en los Capítulos Generales de los Padres Rogacionistas y de las Hijas del Divino Celo; de las Hermanas Misioneras del Apostolado Católico y de las Misioneras del Corazón Inmaculado de María. A ellos el Obispo de Roma los exhortó a “actualizar en la sociedad actual los respectivos carismas de fundación, para que los hombres y mujeres de nuestro tiempo puedan encontrar en su vida una huella concreta de la misericordia de Dios”.
El Pontífice bendijo luego la estatua de la “Virgen de la Flor" traída por los fieles de Acquapendente y saludó a las religiosas de la Unión de las Superioras Mayores de Italia, de Milán. Luego, el saludo especial a la Asociación de los Consejeros del Trabajo, que inician, en el día de hoy, su séptimo Festival del Trabajo. Para ellos fue el aliento del Santo Padre para que promuevan “la cultura del trabajo que asegura la dignidad de la persona humana y el bien común de la sociedad, a partir de su célula, la familia”. “Es precisamente la familia – enfatizó el Papa – quien sufre más las consecuencias de un mal trabajo: malo por su escasez y por su precariedad”. “Ustedes consejeros del trabajo - prosiguió el Obispo de Roma – no tienen una tarea asistencial sino promocional, para que en ámbito nacional y europeo las instituciones y los agentes económicos persigan, de modo concertado, el objetivo de la plena y digna ocupación”.
Para finalizar, el habitual saludo del Papa a los jóvenes, enfermos y recién casados a quienes recordó la celebración hoy de los primeros mártires de la Iglesia de Roma:
“Recemos, los invitó Francisco, por cuantos aún hoy pagan un caro precio por su pertenencia a la Iglesia de Cristo”.
“¡Que la fe tenga espacio y de sentido a sus vidas!” dijo el Obispo de Roma a los jóvenes.
“Ofrezcan su sufrimiento para que los alejados encuentren el amor de Cristo” dijo el Papa dirigiéndose a los enfermos.
“Sean educadores de vida y modelos de fe para sus hijos”, la invitación de Francisco a los flamantes esposos.
(MCM-RV)

El Papa saluda a los fieles en lengua española y recuerda que "no se puede dar largas a una persona con hambre" 30062016

El Papa saluda a los fieles en lengua española y recuerda que "no se puede dar largas a una persona con hambre"

El Papa saluda a los fieles en lengua española - OSS_ROM
30/06/2016 09:22
 
(RV).- “Las obras de misericordia no son teoría, son testimonio concreto”. Durante la audiencia general y como es habitual el Papa Francisco dirigió un mensaje a los fieles de lengua española, advirtiendo que ante la pobreza hay que actuar rápido, “no se puede dar largas a una persona que tiene hambre: es necesario darle de comer”.
Además habló de su viaje apostólico a Armenia que se llevó a cabo del 24 al 26 de este junio, y dio gracias a las autoridades del país por acogerle “como peregrino de fraternidad y de paz”.
Palabras del Papa en español:
Queridos hermanos y hermanas:
La misericordia no es una palabra abstracta, sino un estilo de vida. Parafraseando las palabras del apóstol Santiago podemos decir: la misericordia sin obras está muerta por dentro.
La vida diaria nos permite palpar tantas exigencias con relación a las personas más pobres y vulnerables. Encontramos situaciones dramáticas de pobreza y parece que no nos afecta; todo continúa como si eso fuera normal.
Quien ha experimentado la misericordia del Padre no puede permanecer indiferente ante las necesidades de los hermanos. Las palabras de Jesús no admiten respuestas evasivas: tenía hambre y me has dado de comer; tenía sed y me has dado beber; estaba desnudo, enfermo, en la cárcel, era prófugo y me has asistido. No se puede dar largas a una persona que tiene hambre: es necesario darle de comer. Las obras de misericordia no son teoría, son testimonio concreto.
Doy gracias al Señor por mi reciente viaje a Armenia. Agradezco al Presidente de la República, al Catholicós Karekin II, al Patriarca y a los Obispos Católicos y a todo el pueblo armenio por acogerme como peregrino de fraternidad y de paz. Si Dios quiere, dentro de tres meses, viajaré a Georgia y Azerbaiyán. He decidido visitar estos países de la región del Cáucaso para apreciar sus antiguas raíces cristianas y alentar la esperanza y los caminos de paz.
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Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, provenientes de España y Latinoamérica. Que María, Madre de Misericordia, nos ayude a dar espacio a la fantasía de la caridad para que el camino de la misericordia sea cada vez más concreto. Muchas gracias.
(MZ-RV)

sábado, 14 de mayo de 2016

"Piedad" es el grito de muchos a Jesús y Él responde con la mirada de la misericordia dijo el Papa en Catequesis jubilar 14052016

"Piedad" es el grito de muchos a Jesús y Él responde con la mirada de la misericordia dijo el Papa en Catequesis jubilar

Para Cristo, apiadarse del otro es compartir su tristeza para convertirla en júbilo y alegría, sanándolo del mal. Francisco - AP
14/05/2016 10:38
(Radio Vaticana).- La piedad verdadera es manifestación de la misericordia de Dios y uno de los siete dones del Espíritu Santo, que el Señor da a sus discípulos para que sean dóciles y sigan sus inspiraciones divinas, explicó el Papa en la Catequesis jubilar del 14 de mayo de 2016. "En los Evangelios -dijo- encontramos el grito espontáneo que muchas personas enfermas, endemoniadas, pobres o afligidas dirigían a Jesús, expresando su fe en Él, porque veían en su persona el amor salvador del mismo Dios. Jesús respondía a todos con la mirada de la misericordiosa y con el consuelo de su presencia, invitándolos a confiar en Él y en su Palabra, porque, para Cristo, apiadarse del otro es compartir su tristeza para convertirla en júbilo y alegría, sanándolo del mal". jesuita Guillermo Ortiz RV
RESUMEN EN ESPAÑOL DE LA CATEQUESIS SOBRE LA PIEDAD
VOZ PAPA en español:
  
Queridos hermanos y hermanas:
Uno de los aspectos de la misericordia consiste en apiadarse de los que sufren. La pietas es un concepto que, en el mundo greco-romano, indicaba la devoción debida a los dioses, así como el respeto de los hijos hacia sus padres. Hoy se debe estar atentos a no confundir la piedad con el pietismo, que consiste sólo en una emoción superficial, que no se preocupa del otro. Tampoco se puede confundir con la compasión hacia los animales, que exagera en el interés hacia ellos, mientras deja indiferente ante el sufrimiento del prójimo.
La piedad verdadera es manifestación de la misericordia de Dios y uno de los siete dones del Espíritu Santo, que el Señor da a sus discípulos para que sean dóciles y sigan sus inspiraciones divinas. En los Evangelios encontramos el grito espontáneo que muchas personas enfermas, endemoniadas, pobres o afligidas dirigían a Jesús, expresando su fe en Él, porque veían en su persona el amor salvador del mismo Dios. Jesús respondía a todos con la mirada de la misericordiosa y con el consuelo de su presencia, invitándolos a confiar en Él y en su Palabra, porque, para Cristo, apiadarse del otro es compartir su tristeza para convertirla en júbilo y alegría, sanándolo del mal.
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España y Latinoamérica. Que  la Virgen Santa, Madre de Piedad y Misericordia, interceda por nosotros ante el Señor Jesús, para que nos conceda apiadarnos y compadecernos amorosamente del prójimo y nos libre de la esclavitud de las cosas materiales. Muchas gracias.

Piedad, manifestación de la misericordia de Dios. Tema de la Audiencia jubilar del Papa (Texto completo) 14052016

Piedad, manifestación de la misericordia de Dios. Tema de la Audiencia jubilar del Papa

En la Audiencia jubilar del Papa se concentró en uno de los aspectos de la misericordia: que consiste en el sentir piedad o apiadarse de todos aquellos que tienen necesidad de amor. - RV
14/05/2016 10:40
(RV).- Antes de abrazar a los miles de peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro a pesar de la lluvia, Francisco pasó a saludar a los enfermos acomodados por este motivo en el aula Pablo VI. Este sábado la catequesis de la Audiencia jubilar del Papa se concentró en uno de los aspectos de la misericordia: aquel que consiste en el sentir piedad o apiadarse de todos aquellos que tienen necesidad de amor. El Obispo de Roma recordó que “la pietas es un concepto presente en el mundo greco-romano, donde sin embargo indicaba un acto de sumisión a los superiores: ante todo la devoción debida a los dioses, luego el respeto de los hijos hacia los padres, sobre todo ancianos”. “Hoy, en cambio, notó,  debemos estar atentos a no identificar la piedad con aquel pietismo, más bien difundido, que es solo una emoción superficial y que ofende la dignidad del otro”.  El Santo Padre advirtió asimismo que la piedad no debe ser confundida tampoco  con la compasión que probamos por los animales. “Ocurre, de hecho, que a veces se pruebe este sentimiento hacia los animales, y se permanezca indiferente ante el sufrimiento de los hermanos, constató Francisco, insistiendo en que la piedad es una manifestación de la misericordia de Dios. “Es uno de los siete dones del Espíritu Santo que el Señor ofrece a sus discípulos para hacerlos ‘dóciles a obedecer las inspiraciones divinas’”.
(Raúl Cabrera – Radio Vaticano)
Texto y audio completo de la catequesis del Papa Francisco
 
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
No parece tan bonito el día, pero ustedes son valientes y han venido con la lluvia, gracias. Esta audiencia se realizará en dos lugares: los enfermos están en el Aula Pablo VI, por la lluvia, están más cómodos ahí  y nos siguen a través de las pantallas; y nosotros aquí. Estamos unidos, ambos, y les hago la propuesta de saludarlos con un aplauso. No es fácil aplaudir con el paraguas en la mano, ¿eh?
Entre los tantos aspectos de la misericordia, existe uno que consiste en sentir piedad o apiadarse en relación a cuantos tienen necesidad de amor. La pietas – la piedad – es un concepto presente en el mundo greco-romano, donde indica el acto de someterse a los superiores: sobre todo la devoción debida a los dioses, también el respeto de los hijos hacia los padres, sobre todo a los ancianos. Hoy, en cambio, debemos estar atentos a no identificar la piedad con el pietismo, bastante difundido, que es solo una emoción superficial y ofende la dignidad del otro. Al mismo modo, la piedad no se debe confundir ni siquiera con la compasión que sentimos por los animales que viven con nosotros; sucede, de hecho, que a veces se siente este sentimiento hacia los animales, y se permanece indiferente ante los sufrimientos de los hermanos. Pero, cuantas veces vemos gente tan apegada a los gatos, a los perros, y después dejan sin ayuda el hambre del vecino, de la vecina… no, no ¿eh?
La piedad de la cual queremos hablar es una manifestación de la misericordia de Dios. Es uno de los siete dones del Espíritu Santo que el Señor ofrece a sus discípulos para hacerlos «dóciles para seguir los impulsos del Espíritu Santo» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1830). Tantas veces en el Evangelio se presenta el grito espontáneo que personas enfermas, endemoniadas, pobres o afligidas dirigen a Jesús: “Ten piedad” (Cfr. Mc 10,47-48; Mt 15,22; 17,15). A todos Jesús respondía con la mirada de la misericordia y el conforto de su presencia. En tales invocaciones de ayuda o pedidos de piedad, cada uno expresaba también su fe en Jesús, llamándolo “Maestro”, “Hijo de David” y “Señor”. Intuían que en Él había algo extraordinario, que les podía ayudar a salir de la condición de tristeza en la cual se encontraban. Percibían en Él el amor de Dios mismo. Y también si la gente se amontonaba, Jesús se daba cuenta de aquellas invocaciones de piedad y se apiadaba, sobre todo cuando veía personas sufrientes y heridas en su dignidad, como en el caso de la hemorroisa (Cfr. Mc 5,32). Él los llamaba a tener confianza en Él y en su Palabra (Cfr. Jn 6,48-55). Para Jesús sentir piedad equivale a compartir la tristeza de quien encuentra, pero al mismo tiempo a obrar en primera persona para transformarla en alegría.
También nosotros somos llamados a cultivar en nosotros actitudes de piedad ante tantas situaciones de la vida, quitándonos de encima la indiferencia que impide reconocer las exigencias de los hermanos que nos rodean y liberándonos de la esclavitud del bienestar material (Cfr. 1 Tim 6,3-8).
Miremos el ejemplo de la Virgen María, que cuida de cada uno de sus hijos y es para nosotros creyentes el ícono de la piedad. Dante Alighieri lo expresa en la oración a la Virgen puesta al culmen del Paraíso: «En ti misericordia, en ti bondad, en ti magnificencia, en ti se encuentra todo cuanto hay de bueno en las criaturas» (XXXIII, 19-21). Gracias.
(Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano)

    “Piedad y no pietismo” pidió el Papa en la Audiencia Jubilar 14052016

    “Piedad y no pietismo” pidió el Papa en la Audiencia Jubilar

    "Piedad y no pietismo". El Papa en la Audiencia Jubilar - ANSA
    14/05/2016 11:36
    (RV).- Cultivar en nosotros actitudes de piedad y sacudirnos esa indiferencia que nos impide reconocer las exigencias de los hermanos. Fue el llamado que partió desde la Plaza de san Pedro y para el mundo entero, la mañana del sábado 14 de mayo, durante la sexta Audiencia Jubilar del Papa del Año de la Misericordia.
     
    «Ten piedad». (cfr. Mc 10,47-48; Mt 15,22; 17,15). El grito espontáneo que las personas enfermas, endemoniadas, pobres o afligidas dirigían a Jesús, y la respuesta misericordiosa del Maestro, estuvo en el centro de la Catequesis Jubilar del Papa Francisco, para explicar y plasmar en nuestro corazón, el significado más profundo de la palabra "pietas": 
    "Queridos hermanos y hermanas: Uno de los aspectos de la misericordia consiste en apiadarse de los que sufren. La pietas es un concepto que, en el mundo greco-romano, indicaba la devoción debida a los dioses, así como el respeto de los hijos hacia sus padres. Hoy se debe estar atentos a no confundir la piedad con el pietismo, que consiste sólo en una emoción superficial, que no se preocupa del otro. Tampoco se puede confundir con la compasión hacia los animales, que exagera en el interés hacia ellos, mientras deja indiferente ante el sufrimiento del prójimo. La piedad verdadera es manifestación de la misericordia de Dios y uno de los siete dones del Espíritu Santo, que el Señor da a sus discípulos para que sean dóciles y sigan sus inspiraciones divinas". 
    «Ten piedad». A aquel grito de todos, el Señor respondía con la mirada de la misericordia y el consuelo de su presencia. A todos "llamaba a tener confianza en Él y en su palabra":  
    "En los Evangelios encontramos el grito espontáneo que muchas personas enfermas, endemoniadas, pobres o afligidas dirigían a Jesús, expresando su fe en Él, porque veían en su persona el amor salvador del mismo Dios. Jesús respondía a todos con la mirada de la misericordia y con el consuelo de su presencia, invitándolos a confiar en Él y en su Palabra, porque, para Cristo, apiadarse del otro es compartir su tristeza para convertirla en júbilo y alegría, sanándolo del mal".
    Por eso es que en su catequesis impartida en italiano, Francisco subrayó que también nosotros "estamos llamados a cultivar actitudes de piedad", sacudiéndonos de encima la indiferencia "que nos impide reconocer las exigencias de nuestros hermanos", y, para ello, el pontífice llamó a mirar el ejemplo de la Virgen María, "ícono de la piedad":
    “Que  la Virgen Santa, Madre de Piedad y Misericordia, interceda por nosotros ante el Señor Jesús, para que nos conceda apiadarnos y compadecernos amorosamente del prójimo y nos libre de la esclavitud de las cosas materiales. Muchas gracias”.
    (Griselda Mutual - Radio Vaticana)