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martes, 7 de junio de 2016

Irak: El patriarca Sako pide a los musulmanes un ramadán extraordinario

Irak: El patriarca Sako pide a los musulmanes un ramadán extraordinario

Solicita que la conversión que cada religión pide a sus fieles ponga fin al fanatismo y traiga la reconciliación y tolerancia. Y felicita al ejército por las victorias contra el Isis
Carta del Patriarca Sako a los musulmanes publicada en la web de los católicos caldeos
Carta Del Patriarca Sako A Los Musulmanes Publicada En La Web De Los Católicos Caldeos
(ZENIT – Roma).- El patriarca de Babilonia de los Caldeos, Louis Raphael Sako, envió una carta a los musulmanes con motivo del ramadán, mes en el que los musulmanes, por su fe y por sus creencias, practican el ayuno diario desde el alba hasta que se pone el sol.
El patriarca Sako, doctorado en Roma en el Pontificio Instituto Oriental y licenciado en Estudios Islámicos en el Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos inicia su misiva publicada en la página web del patriarcado llamando a los musulmanes “queridos hermanos y hermanas”.
Señala que en este ramadán, les expresa “nuestra solidaridad, sinceros sentimientos, respeto y oraciones desde lo profundo del corazón” al mismo tiempo que desean “que Dios mire a Irak y proteja a los iraquíes”.
El patriarca recuerda que “el mes del ramadán proporciona un tiempo privilegiado para el ayuno, la oración, arrepentimiento y cambio de mentalidad y modo de encarar las cosas (metanoia), para vivir en paz cada uno consigo mismo y con los otros”. Y que además es “una ocasión para practicar compasión y caridad”. Dado que una persona –advierte– no puede ser un verdadero creyente a menos que sea honesto, pacificador y servicial.
Así el patriarca hace una invitación: en estas difíciles y tristes circunstancias que han turbado el país, dejando cientos de asesinados y heridos; millones de personas desplazadas y enorme destrucción, les invito a hacer de este mes un “ramadán excepcional”, en lo que se refiere a:
1- Renunciar al sectarismo y fundamentalismo.
2- Construir una cultura de la reconciliación.
3- Promover y compartir los valores de la tolerancia, vecindad y amistad.
4- Aprobar una coexistencia pacífica, el diálogo y el respeto mutuo.
El patriarca pide por lo tanto que “la celebración que harán del próximo ‘Al-Fitre’ se convierta en una doble fiesta: donde se regocijen por la ocasión religiosa como por el triunfo de la reconciliación y la paz”.
Y felicita también “a las fuerzas de Irak por su victoria, con la esperanza de que todo el territorio iraquí sea liberado del Isis”.
Al concluir la misiva asegura que “rezaremos durante este mes, para que vuestro ayuno y oración ilumine” y llegue “al corazón de todos los iraquíes para el nacimiento de un nuevo Irak, en el cual todos los ciudadanos sean tratados con igualdad, protegidos en su dignidad, y que traiga seguridad y estabilidad”.

martes, 30 de junio de 2015

El desafío del Islam hoy 30062015

El desafío del Islam hoy

Entrevista con el rector del Pontificio Instituto Oriental sobre el Islam, Ramadán, religión, paz y violencia

Roma,  (ZENIT.orgSergio Mora | 1288 hits

Ha iniciado el mes del Ramadán para los musulmanes. Para entender mejor qué significa esta fiesta en el contexto musulmán y de los cristianos de oriente, hemos entrevistado al padre Samir Khalil SAMIR SJ, pro-rector y interim del Pontificio Instituto Oriental, que ha explicado a los lectores de ZENIT lo que publicamos a continuación.
                                                                                                ***
¿Qué es el Ramadán? 
-- Padre Samir: El Ramadán es un mes de ayuno y oración que los musulmanes hacen cada año, durante un mes lunar como en los calendarios antiguos. Se ayuda desde el amanecer hacia las 5 de la mañana, hasta el anochecer.
¿Es un ayuno como el de Cuaresma?
-- Padre Samir: Exactamente como los cristianos de Oriente hacen hoy el ayuno, no solamente los monjes sino también las familias. En Egipto, en la Iglesia copta, los cristianos no se llevan nada a lo boca, ni de comer ni de beber, desde la media noche hasta las dos de la tardes, y los monjes hasta el anochecer. Y después hay una cena muy ligera, y nada de carne, ni mantequilla ni queso, nada que se haya producido con animales. Para los cristianos la cuaresma son unos 47 días, porque el domingo no cuenta como ayuno.
Por tanto, ¿tiene un significado muy similar?
-- Padre Samir: Sí, es muy parecido, una penitencia que uno hace para purificarse, y normalmente la tradición espiritual musulmana invita a los fieles a utilizar la noche para meditar el Corán. En verdad pocas personas del pueblo lo hacen, solo algunos imanes sufí, que corresponden a los místicos.
Para los musulmanes y los cristianos, pero también para los judíos y otras religiones, es un tiempo para estar cada vez más cerca de los pobres y los que sufren. La diferencia con el ayuno cristiano es que en el Ramadán se come más que en cualquier otro periodo de año, y es un periodo festivo. En algún sentido se podría decir que se recupera la tarde lo que no se ha comido durante el día, también cuando va a la cama o media noche o a las dos de la mañana. Esta es la costumbre normal de los musulmanes en los países árabes que conozco.
¿Los musulmanes ven la religión como un mensaje de paz?
-- Padre Samir: En el Corán existen fragmentos que hablan de paz y otros que hablan de guerra, contra los enemigos de la fe. Contra los incrédulos, el Corán dice: apresadles y matadles dondequiera que les encontréis” (Corán 4, 89) y “apresadles y matadles donde deis con ellos” (Corán 4, 91).
Según la tradición, en la segunda parte de su vida, entre el 622 y el 632, fecha de su muerte, Mahoma emprendió unos sesenta ataques contra las caravanas, de saqueos (palabra que proviene del árabe ghazwa) por varios motivos. El Corán también dice a los musulmanes: “Tenéis en el Mensajero de Dios un modelo perfecto (uswatun hasanatun)" (33,21).
El motivo de esta violencia es vario: de un lado puede ser para garantizar la sobrevivencia, o para robar, o para comprar esclavos y esclavas, etc. En una palabra: por el botín. Por lo tanto ha sido 'revelada' a Mahoma el capítulo 8, llamado “El botín” (al-Anfâl), por el cual Dios revela a su mensajero ¡que tiene derecho al quinto de todo el botín en la primera elección! (Corano 8, 41). Los ataques pueden tener como finalidad la conversión de las tribus árabes que no creyeran en el único Dios.
Tenemos dos dos biografías musulmanas de Mahoma escritas entorno al 750: a una le llaman la Biografía del Profeta (al-Sīrah al-Nabawiyyah) de Ibn Ishaq, y a la otra El Libro de las Saqueos (Kitāb al-Maghāzī) de al-Wāqidī, en donde describe unos sesenta. No se puede decir que el islam no conosca la guerra y no invite a la guerra. Pero no se puede decir que el islam sea solamente guerra. Existe la una y la otra, según el momento de la vida de Mahoma.
Y este es uno de los grandes problemas de nuestros hermanos musulmanes. Porque es fácil para algunos decir que es islam es una religión de guerra, para convertir todo el mundo a la única y verdadera religión entre las tres reveladas (judaísmo, cristianismo e islam) y en nombre de esto hacer la guerra. Lo vemos por desgracia con el ISIS, con Boko-Haram, con Al-Qaeda, y con muchos otros. 
¿Pero qué piensa la mayoría de los musulmanes? 
-- Padre Samir: Creo que la mayoría de los musulmanes no esté de acuerdo con esta guerra. No es que excluyan cualquier guerra: algunos dirán que se puede hacer solamente una guerra defensiva. Nunca los textos proponen también guerras agresivas. De hecho el califa Abū Bakr, el primer sucesor de Mahoma, poco después de su muerte, decidió hacer las guerras que nosotros en árabe llamamos «ḥurūb ar-riddah», las guerras para traer de vuelta a quienes se habían alejado del pacto con los musulmanes en el seno del islam
Por tanto, esto crea problemas porque cada uno puede reivindicar una citación basada tanto en el Corán, como en los hechos de Mahoma, o los dichos (i Hadīth) de Mahoma.
¿Y entonces? 
-- Padre Samir. El islam necesita una reforma profunda, y esto lo dicen muchos musulmanes. Recientemente, el presidente de Egipto, Abd al-Fattah al-Sissi, en su famoso discurso del 28 de diciembre de 2014, retomado con más fuerza el 11 de enero de 2015, en el Cairo, pronunciad delante de cientos de imanes de la universidad islámica más famosa del mundo, Al-Azhar, dijo: “debemos hacer una revolución en el islam para interpretar correctamente el Corán y la tradición”.
Eso es dar el contexto histórico...
-- Padre Samir. La guerra no resolverá nada porque mañana vendrán otros a hacerla. El problema es replantearse el islam y decir: es verdad que el profeta hizo guerras, es verdad que el Corán tienen pasajes que son, no solo defensivos sino también agresivos, es verdad que el Corán invita a hacer la guerra a quien no cree en el Dios verdadero. Pero eso era en el siglo VII, en una tradición beduina, donde los ataques a las caravanas y las guerras estaban muy difundidas.
Para nosotros sirve con la Biblia...
-- Padre Samir: En el Antiguo Testamento tenemos pasajes donde Dios incita a la guerra a través de Moisés, su profeta, (Deuteronomio 20, 10-14) o el terrible pasaje de la conquista de Tierra Santa, en Josué 11, 16-20. Pero la mayoría de nuestros hermanos judíos no lo ve como ipsis litteris, y dice “esto es un hecho histórico de hace tres mil años”.
En cuanto a Cristo, no solo no ha retomado estos discursos bélicos, sino que ha mandado justo lo contrario: “Habéis oído que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo’ y odiarás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a sus enemigos, rogad por sus perseguidores; así seréis hijos del Padre que está en el cielo, porque él hace salir el sol sobre malos y buenos y hace caer la lluvia sobre justos e injustos. Si amáis solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecéis? ¿No hacen lo mismo los publicanos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos? Por lo tanto, sed perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo”. (Mateo 5, 43-48).
O: “Pero yo os digo a vosotros que me escucháis: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian. Bendecid a los que os maldicen, rogad por los que os difaman. Al que te pegue en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite el manto, no le niegues la túnica. Dale a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames. Haced por los demás lo que quieren que los hombres hagan por vosotros” (Lucas 6, 27-28). Hay decenas de otros textos que invitan no solo a la violencia, sino a destrozar la violencia aceptándola.
¿Se ven intenciones de cambio o las declaraciones contra las violencias son por la ocasión? 
-- Padre Samir: Muchos musulmanes lo ven y hacen un llamamiento a favor de este cambio profundo de la actitud. Muchos entre los intelectuales lo dicen abiertamente, pero son visto como influenciados por occidente. Yo estoy convencido que muchos musulmanes están a favor de no usar la violencia en nombre de Dios, por no se atreven a decirlo y los imanes están casi bloqueados, no osan decir un palabra valiente.
¿Y en esta situación de violencia y guerra en Oriente Medio?
-- Padre Samir: Esta guerra horrenda está fundado en el fanatismo religioso, y está sostenida y mantenida gracias a los petrodólares de Arabia a las armas de occidente. El dinero viene principalmente de Arabia Saudí y de Qatar. Las armas provienen de Europa y de Estados Unidos (y para los chiís de Irán), pasando a través de Turquía. El dinero sirve para adquirir armas y para pagar y animar a los yihadistas. A fin de cuentas, muchas naciones se aprovechan de esta guerra que está destruyendo Oriente Medios y sobre todo estas guerras están matando decenas de miles de familias.
La causa de todo esto es ideológica, una forma ideológica islámica, radical, que decreta que quien no piensa y practica un cierto tipo de islam debe ser eliminado. En árabe, se llama takfīr, es decir, declarar que el otro es kāfir, no creyente. Sobre la base de la tradición islámica (incluido el Corán), el kāfir debe ser eliminado. Este pensamiento que se remonta a hace 14 siglos se ha difundido cada vez más en ciertos ambientes en los últimos 40 -50 años (aún si se remonta a antes), tomando como modelo el pensamiento de Arabia del siglo VII.
¿Qué punto importante deberían subrayar? 
-- Padre Samir: Que los musulmanes son nuestros hermanos, como los judíos, como los ateos o no creyentes. Todos, cada ser humano es mi hermano, también si no comparto su visión. Hemos visto estos días en los periódicos que el ISIS ha atacado una mezquita del Yemen del sur, donde han muerto unas treinta personas. Se matan también entre ellos, porque consideran que quien no piensa como ellos es un no creyente y debe ser asesinado.
La única respuesta a esta ideología es la del Evangelio, la de la fraternidad universal, en términos laicos la del humanismo.
¿La oración que organizó el papa Francisco en el Vaticano tuvo repercusión?
-- Padre Samir: Tenía este fin también si se manipuló por el imán que vino de Jerusalén y que recitó un versículo coránico interpretado como un versículo agresivo, que no estaba previsto en el texto.
Mahmoud Abbas, como el presidente Shimon Peres, que estaban allí presentes, seguramente buscan la paz como tantas personas tanto en Israel como en el mundo árabe.
Es hora de salir de la idea de venganza y de guerra. La prueba está en que la guerra y la violencia no solo no resuelven los problemas, sino al contrario, crean más problemas y son la fuente de nuevas violencias. 

sábado, 20 de junio de 2015

Cristianos y musulmanes: juntos contra la violencia perpetrada en nombre de la religión 12062015

Cristianos y musulmanes: juntos contra la violencia perpetrada en nombre de la religión
Mensaje del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, a los musulmanes de todo el mundo, con ocasión del inicio del mes del Ramadán


Por: Card. Jean-Louis Tauran | Fuente: www.vatican.va



Queridos hermanos y hermanas musulmanes,

1. Me complace enviarles, en nombre de todos los católicos de todo el mundo y en el mío propio, los mejores deseos para una celebración pacífica y gozosa de 'Id al-Fitr. Ustedes realizan, durante el mes de Ramadán, muchas prácticas religiosas y sociales, como el ayuno, la oración, la limosna, la ayuda a los pobres, las visitas a los familiares ya los amigos.

Espero y rezo para que los frutos de estas buenas acciones enriquezcan su vida.

2. Para algunos de ustedes y también para las personas de otras comunidades religiosas, la alegría de la fiesta se ensombrece por el recuerdo de los seres queridos que perdieron su vida o sus bienes, o sufrieron física, mental y espiritualmente incluso, a causa de la violencia. Las comunidades étnicas y religiosas en varios países del mundo han pasado por diversos y enormes sufrimientos injustos: asesinato de algunos de sus miembros, la destrucción de sus patrimonios culturales y religiosos, la emigración forzada de sus hogares y ciudades, el abuso sexual y violación de sus mujeres, esclavitud de algunos de sus miembros, la trata de personas, el comercio de órganos, e incluso ¡la venta de cadáveres!

3. Todos somos conscientes de la gravedad de estos delitos en sí mismos. Sin embargo, lo que los hace aún más atroces es el intento de justificarlos en el nombre de la religión. Es una clara manifestación de instrumentalizar la religión para ganar poder y riqueza.

4. No hace falta decir que los que tienen la responsabilidad de la seguridad y el orden público tienen también el deber de proteger a su gente y sus propiedades de la violencia ciega de los terroristas.

Además, también existe la responsabilidad de aquellos que tienen la tarea de educar: las familias, las escuelas, los programas de estudio, los líderes religiosos, el discurso religioso, los medios de comunicación. La violencia y el terrorismo son concebidos en primer lugar en la mente de personas desviadas, y a partir de ahí aterrizan para ser perpetrados.

5. Todos los que están involucrados en la educación de los jóvenes y en los diversos espacios educativos deben enseñar el carácter sagrado de la vida y la dignidad derivada de toda persona, independientemente de su origen étnico, religión, cultura, posición social y tendencia política. No hay una vida que sea más preciada que otra por el hecho de pertenecer a una raza o una religión específica. Por lo tanto, nadie puede matar. Nadie puede matar en nombre de Dios; esto sería un doble crimen: contra Dios y contra la persona misma.

6. No puede haber ninguna ambigüedad en la educación. El futuro de una persona, comunidad y de toda la humanidad no puede construirse sobre tal ambigüedad o la verdad aparente. Cristianos y musulmanes, de acuerdo con sus respectivas tradiciones religiosas, miran a  Dios y se relacionan con Él como la Verdad. Nuestra vida y conducta como creyentes deben reflejar tal convicción.

7. De acuerdo con San Juan Pablo II, los cristianos y los musulmanes tienen "el privilegio de la oración" (Discurso a los líderes religiosos musulmanes, Kaduna, Nigeria, 14 de Febrero 1982). Nuestra oración es muy necesaria: por la justicia, por la paz y la seguridad en el mundo; por aquellos que se han desviado del verdadero camino de la vida y cometen actos de violencia en nombre de la religión, para que regresen a Dios y cambien de vida; por los pobres y los enfermos.
8. Nuestras fiestas, entre otras cosas, alimentan en nosotros la esperanza para el presente y el futuro. Es con esperanza que miramos el futuro de la humanidad, especialmente cuando hacemos nuestro mejor esfuerzo para hacer que nuestros sueños legítimos se hagan realidad.
9. Con el Papa Francisco, les deseamos que los frutos del Ramadán y la alegría de 'Id al-Fitr pueden lograr la paz y la prosperidad, de realce a su crecimiento humano y espiritual.

¡Feliz fiesta a todos!

Ciudad del Vaticano, 12 de junio de 2015
Jean-Louis Cardenal Tauran
Presidente
P. Miguel Ángel Ayuso Guixot, M.C.C.I.
Secretario
(Traducción de Catholic.net)

viernes, 19 de junio de 2015

Comienza el Ramadán, el período de penitencia para el islam 18062015

Comienza el Ramadán, el período de penitencia para el islam

Esta tradición, uno de los pilares del islam, implica la abstinencia total de comida, bebida y relaciones sexuales desde el alba hasta la puesta del sol

Madrid,  (ZENIT.orgStaff Reporter | 217 hits

El Ramadán comienza este jueves entre los musulmanes y será seguido durante este mes por más de 1,8 millones de personas que viven en España y entre los 1.200 millones de seguidores que tiene en el mundo. Esta tradición, uno de los pilares del islam, implica la abstinencia total de comida, bebida y relaciones sexuales desde el alba hasta la puesta del sol, ha informado el Dr. Sami El Mushtawi, director del Departamento Cultural del Centro Cultural Islámico de Madrid.
Por su parte, el presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE) y responsable de la Comisión Islámica de España, Riay Tatary, ha explicado que el mes de Ramadán, además de cumplir una función religiosa, tiene una sanitaria (purificar el cuerpo), mental (fortalecer la voluntad) y moral (hacer comprender lo que sufren las personas privadas de alimento) y sirve para estrechar los lazos familiares y sociales.
Así, tras las cinco oraciones, el seguidor de la fe islámica pospone todo lo que no sea absolutamente indispensable para pasar en familia el mayor número posible de horas. "Las madres se afanan en preparar lo mejor de su repertorio gastronómico, los hijos conversan con los padres a la caída del sol y los progenitores narran historias sobre sus antecesores. Es un mes en el que se refuerzan el tradicional lazo paterno filial" explica Tatary.
Además del inicio, el Ramadán tiene otras dos fechas importantes: La Noche del decreto (Lailat el Qadr) y el Aid el Fitr, que es el día en que finaliza el ayuno y que este año coincide con el 17 de julio de 2015. 
Durante la celebración del Lailat el Qadr, que tiene lugar durante los diez últimos días del mes, los musulmanes oran y leen el Corán desde el amanecer hasta el crepúsculo. Por otro lado, Aid el Fitr, la fiesta del final del Ayuno, tiene, a su vez, dos momentos cumbre: la oración de la ruptura del ayuno y la entrega de una limosna en especies, generalmente comida, a personas necesitadas (Zakat al Fitr). Ese día, los musulmanes también hacen regalos a los niños, les visten con ropa nueva y con ella acuden a la mezquita para la primera oración de la mañana. Al salir del rezo, toda la familia acude al cementerio a recordar a sus parientes fallecidos y por la tarde visitan a sus familiares y amigos.
Según la tradición, el Ramadán coincide con la fecha en la que el profeta Mahoma recibió la primera revelación del Corán, el libro sagrado de los musulmanes que, entre otras muchas cosas, establece los limites en las relaciones entre individuos y entre el individuo y la comunidad.
Los musulmanes tienen su propio calendario: el ciclo lunar, cuyos días no coinciden de año a año. El Ramadán siempre es el noveno mes del calendario lunar, comenzando con la aparición de la luna nueva y acabando con la siguiente luna nueva.