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lunes, 9 de abril de 2018

Solemnidad de la Anunciación del Señor. La encarnación del Hijo de Dios (9 de abril)


Solemnidad de la Anunciación del Señor. La encarnación del Hijo de Dios

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La Anunciación del Señor es una de las fiestas más antiguas de la Iglesia. El Hijo de Dios, se encarnó en la Virgen María por el Espíritu Santo

 
La Anunciación del Señor inaugura el evento en el que el Hijo de Dios hecho carne para consumir su sacrificio redentor en obediencia al Padre y ser el primero de la resucitada. La Iglesia, como María, está asociado a la obediencia a Cristo, viviendo sacramentalmente en la fe el significado de la Anunciación pascual. María es la hija de Sión, que corona la larga espera, da la bienvenida a su "Fiat" y concibe por el Espíritu al Santo Salvador. En ella, la promesa dada a la Virgen Madre y al pueblo, se transforma en el nuevo Israel, la Iglesia de Cristo. Los nueve meses entre la concepción y el nacimiento del Salvador explican la fecha de hoy de la solemnidad del 25 de diciembre.

Fiesta: 25 de marzo (9 de abril)

Este año, la Solemnidad de la Anunciación del Señor se trasladó al 9 de Abril pues su fecha de celebración habitual coincidió con el Domingo de Ramos
Martirologio romano: Solemnidad de la Anunciación del Señor, cuando en la ciudad de Nazaret, el ángel del Señor hizo el anuncio a María: "He aquí, concebirás y darás a luz a un hijo, y será llamado Hijo del Altísimo", y María respondiendo dijo: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra ". Y así, logra la plenitud de los tiempos, el que era antes de los siglos, el unigénito Hijo de Dios, quien por nosotros los hombres y por nuestra salvación, se encarnó en el seno de la Virgen María por el Espíritu Santo, y se hizo hombre.

Solemnidad de la Anunciación del Señor

La Fiesta de la Anunciación del Señor, es una de las más antiguas de la Iglesia. En ella se conmemora la Encarnación del Hijo de Dios en el seno de María, nueve meses antes de su nacimiento.
El relato evangélico dice que el arcángel Gabriel se aparece a María y le anuncia que va a ser la madre del Salvador. María acepta la misión que Dios le confía respondiendo al ángel: "Hágase en mí según tu palabra".
Esta fiesta tuvo diversas denominaciones tradicionales: Anunciación de Cristo, Fiesta de la Encarnación, Inicio de la Redención, Anunciación de la Santísima Virgen María. Con esta última fue celebrada desde tiempo inmemorial hasta la reforma de 1970, en que se llama Anunciación del Señor
La solemnidad de la Anunciación del Señor nos narra el encuentro maravilloso entre Dios y el hombre, representado en María que acepta la voluntad del Señor.
El Creador, con este acto, nos invita a colaborar en la transformación de la sociedad, pues Él mismo sabe que la derrota inicial del hombre no podía ser duradera.
La fidelidad de Dios, en el momento de la anunciación del Señor,viene a transformar o reconstruir a la sociedad y lo seguirá realizando cuantas veces sea necesario mediante su amor infinito.
En el relato de los orígenes, narrado sobre todo en el libro del Génesis, la primera pareja (Adán y Eva) aunque escuchando a Dios, también escuchó con agrado al Tentador, y sin preguntas aclaratorias se dejó engañar.
Ahora, la generación de María, que corresponde al tiempo del Nuevo Testamento, escucha a Dios y, clarificando sus dudas, evita seguir los pasos de la primera generación.

Recorrido por la Anunciación

Para comprender más a fondo el maravilloso momento de la Anunciación del Señor, es necesario tener en consideración el proyecto de Dios: enviar a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a la humanidad.
Recordemos que en el Antiguo Testamento, el pueblo experimentaba lejana la presencia de Dios, por ello encontramos mediadores como Abraham, Moisés y los Profetas, quienes comunicaban al pueblo la voluntad divina.
Pero aquella presencia lejana llegará a su culmen cuando la elegida de Dios, la Virgen María, acepte ser la Madre de Aquél que llega a redimir una humanidad sedienta de amor y paz.

La Anunciación: Fiesta para la humanidad

Gracias a la respuesta positiva de María, la sociedad, en Jesucristo, conoce el plan de Dios para el hombre.
Este es un día de fiesta porque recordamos el inicio de la divinización del hombre y la humanización de Dios; es un momento privilegiado porque nos adentramos en el misterio de Dios que quiere expresarse en nuestro lenguaje haciéndose uno de tantos.

San Lucas nos narra, con un maravilloso género literario, el momento cuando María aceptó la misión que Dios le pedía: "ser la Madre del Salvador" (Lucas 1,30-38)

Respuesta de María al anuncio del Ángel.

Después de las aclaraciones oportunas de María con el Ángel aparece el "Sí (fiat)" de la Madre de Dios:
"Yo soy la esclava del Señor: que se cumpla en mí tu palabra" (Lc 1,38)
Con el sí de María se cumple aquello que el apóstol Pablo describe en la carta a los Gálatas (4, 4): Al cumplirse el tiempo, mandó Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la Ley, para redimir a los que estábamos bajo la Ley, para que recibiéramos la adopción de hijos.
Desde el momento del "Sí (fiat)" de María, su vida cotidiana cambió: abraza con plena responsabilidad la maternidad divina e inicia una nueva época en que la Iglesia y toda la humanidad se encuentra con Dios mediante la persona de Jesucristo.

A pesar de que María dio, con plena libertad, su sí total, humanamente siguió un proceso oscuro de fe, ya que muchas cosas no las comprendía, sino que las guardaba en su corazón. (Lc 2,19)
Hoy, todos debemos preguntarnos cuál es la respuesta que doy al llamado de Dios. ¿Tenemos miedo de lo que el Señor pueda pedirnos? Dejémonos sorprender por Dios, con su entrada sorpresiva en nuestra vida estaríamos afirmando como María ese "Sí" rotundo y ese "Hágase" en plan de Salvación que Jesús tiene para cada uno de nosotros.

Oración

Oh amado Señor, como María quiero estar abierto siempre a la acción del Espíritu Santo, configurarme completamente a tu amor y tu misericordia.
Soy también tu esclavo, tu siervo, atento siempre a escuchar tu Palabra y hacerla una acción de vida.
Acepto tus mandatos y tu voluntad en la mía. Dame la humildad para reconocerte siempre en la pequeñez de mis actos.
Quiero permitir que Jesús nazca en mi corazón, que lo transforme y obre según su voluntad.
Oh Señor, quiero adorarte en Espíritu y verdad, adorar tu gran misterio de encarnación y de salvación.
Tanto es tu amor que te hiciste como uno de nosotros. Debo responder a ese gran misterio con generosidad y sencillez, como lo hizo María, nuestra madre, quien supo escucharte y obedecerte desde siempre.
Por Jesucristo, Nuestro Señor.
Amén
 
PildorasdeFe.net, Celebraciones y Fiestas de la Iglesia | Con aportes de: Padre Guillermo Gándara Estrada

miércoles, 28 de marzo de 2018

La Fiesta de la Anunciación, un potente lazo de unión entre cristianos y musulmanes cuyos frutos ya son visibles 28032018

La Fiesta de la Anunciación, un potente lazo de unión entre cristianos y musulmanes cuyos frutos ya son visibles

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Un cristiano y un musulmán rezan juntos a la Virgen en el acto celebrado en Beirut por la fiesta de la Anunciación
La Virgen María tiene un papel fundamental en el complicado y muchas veces peligroso diálogo entre el cristianismo y el islam. La madre de Cristo se ha convertido en una gran mediadora entre ambas religiones y en un punto en común que ayuda a convivir juntos a los miembros de ambos credos.
Así lo han visto en Jordania, uno de los países de mayoría islámica donde los cristianos tienen una situación más estable, y lo que ya hacen en Líbano, país donde el número de cristianos y musulmanes es más o menos parecido.
La Anunciación como punto de encuentro
Pero además es la fiesta de la Anunciación la que abre este camino interreligioso. El momento en el que el arcángel Gabriel anuncia a María que concebirá a Jesús es clave para los cristianos y muy valorado por los musulmanes.
Pese a celebrarse el pasado domingo esta festividad, en Amán, capital de Jordania, es este miércoles cuando líderes cristianos y musulmanes así como las autoridades civiles rezarán juntos por la paz en nombre de la Virgen María.
Líderes cristianos de todas las denominaciones, también islámicos de distintas corrientes y hasta el presidente del Líbano honraron a María
William H. Shomali, vicario del Patriarcado latino en Amán, explica que el evento servirá para hablar “de la importancia de María en el Corán y del valor del relato de la Anunciación en el Evangelio de Lucas. Queremos mostrar los puntos en común entre cristianos y musulmanes, en lo que se refiere a ese evento de la Anunciación, en el cual los musulmanes también creen”.
En el Líbano es fiesta nacional
En el Líbano, desde hace 12 años la fiesta de la Anunciación del 25 de marzo tiene el valor de festividad nacional, como día festivo para todos los ciudadanos y como punto central del diálogo entre cristianos y musulmanes.
Este importante evento celebrado en el marco de la Anunciación, afirma el vicario, forma parte del “diálogo teológico, religioso, espiritual” entre cristianos y musulmanes, que se “agrega al diálogo existencial de cada día”.
La importancia de María también en el islam
En septiembre de 2016, el rey Abdullah II de Jordania afirmó en la Asamblea de Naciones Unidas la importancia de las figuras de Jesús y de María, que son citados en el Corán 25 y 35 veces respectivamente. María es “llamada ‘la mejor de todas las mujeres de la Creación y hay un capítulo del Corán llamado ‘Mayam’. Los khawarej (musulmanes extremistas que en la historia islámica se habían separado del Islam, ndr), esconden deliberadamente estas verdades para separar a los musulmanes de los no musulmanes. No podemos permitir que esto suceda”.
Además, el sacerdote Rifat Bader recuerda que el año 2000, el soberano de Jordania convirtió la Navidad en fiesta nacional y pide que lo sea la” fiesta de la Anunciación, para que así su significado religioso sirva como incentivo para enriquecer nuestra unidad nacional y cohesión social”.
En este acto, un coro musulmán cantó también un canto a la Virgen
En el Líbano ya han hecho esta celebración conjunta, que además se ha realizado en el palacio presidencial y con la presencia del presidente Michel Aoun, que es cristiano maronita. Sin embargo, el hecho de que la Anunciación fuera fiesta nacional fue propuesta del entonces primer ministro Saad Hariri, musulmán suní, y que de nuevo en la actualidad ocupa dicho cargo.
Una oración conjunta a la Virgen
Durante la ceremonia se leyó la historia de la Anunciación a María según el Evangelio de Lucas, y la Sura al Imran, que expresa la veneración que se tributa a María en el Corán, el Texto Sagrado del Islam.
En el encuentro tomó la palabra el historiador Hareth Boustany, que presentó la fiesta de la Anunciación como un momento de unidad nacional que reúne a las diversas comunidades de creyentes en torno a la Virgen María, en un país que quiere presentarse ante el mundo como ejemplo de tolerancia y convivencia interreligiosa. Los participantes en la reunión también recitaron una oración a la Virgen juntos, invocando su protección para el país y para el pueblo libanés.
María, Reina de las familias, ruega por nosotros