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martes, 13 de agosto de 2019

San Maximiliano María Kolbe, presbítero y mártir (14 de agosto)


San Maximiliano María Kolbe, presbítero y mártir

fecha: 14 de agosto
n.: 1894 - †: 1941 - país: Polonia
otras formas del nombre: Maximiliano Kolbe
canonización: 
B: Pablo VI 17 oct 1971 - C: Juan Pablo II 10 oct 1982
hagiografía: «L`Osservatore Romano»
Elogio: Memoria de san Maximiliano María (Raimundo) Kolbe, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir, que, fundador de la Milicia de María Inmaculada, fue deportado a diversos lugares de cautiverio y finalmente, internado en el campo de exterminio de Auschwitz, cerca de Cracovia, en Polonia, donde se ofreció a los verdugos a cambio de la vida de otro cautivo, ofreciendo su ministerio como un holocausto de caridad y como modelo de fidelidad para con Dios y los hombres.

Oración: Oh Dios, que al mártir san Maximiliano María Kolbe, apóstol de la Inmaculada, le llenaste de celo por las almas y de amor al prójimo, concédenos, por su intercesión, trabajar generosamente por tu gloria en el servicio de los hombres y tener el valor de asemejarnos a tu Hijo, incluso hasta en la muerte. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén (oración litúrgica).
Raimundo Kolbe nace en Zdunska Wola, Lodz (Polonia), el 8 de enero de 1894, de Julio Kolbe y María Dabrowska.
A los 13 años entra en el seminario de los franciscanos conventuales en Leópolis. Terminado el noviciado, hace la profesión religiosa a los 17 años y adopta el nombre de fray Maximiliano María. Al año siguiente viene a Roma. Permanece en Italia 7 años, de 1912 a 1919; son los años de su maduración humana, intelectual, religiosa y espiritual, con las siguientes etapas principales: 1 de noviembre de 1914, profesión solemne; 22 de octubre de 1915, doctorado en filosofía; 16 de octubre de 1917, con seis religiosos, comienza el Movimiento de apostolado mariano Milicia de la Inmaculada; 28 de abril de 1918, ordenación sacerdotal; 22 de julio de 1919, doctorado en teología. Seguidamente vuelve a Cracovia (Polonia).
En enero de 1922 publica el primer número del Rycerz Niepokalanej (Caballero de la Inmaculada), órgano de la Milicia de la Inmaculada (M.I.): dieciséis páginas con una tirada de 5.000 ejemplares. A fin de año, es destinado al convento de Grodno.
Enero de 1923, comienza el trabajo editorial con una máquina tipográfica manual de su propiedad. Imprime de momento sólo el Rycerz Niepokalanej. Noviembre de 1924. Se imprime el primer calendario-almanaque del Rycerz Niepokalanej para el año 1925, con una tirada de 12.000 ejemplares. El 13 de junio de 1927, estudia la posibilidad de conseguir que el Príncipe Juan Ducki Lubecki le dé un terreno a 42 Km. de Varsovia para levantar un convento y un centro editorial. Al cabo de pocos meses se instala con otros veinte frailes en el nuevo centro editorial que llama Niepokalanow (Ciudad de la Inmaculada o Lugar propiedad de la Inmaculada).
A principios de 1930 se prepara a abrir una misión en Extremo Oriente, y a primeros de marzo parte con otros cuatro religiosos, y llega a Nagasaki. Al mes de su llegada sale el Rycerz Niepokalanej en lengua japonesa, con el título Mugenzai no Seibo no Kishi, y tiene una tirada de 10.000 ejemplares. Permanece en Japón hasta 1936, con varios viajes a Europa en estos seis años.
Mientras tanto en Niepokalanow prosigue su obra. Aumenta el número de religiosos de modo que, al estallar la segunda guerra mundial el 1 de septiembre de 1939, los frailes son 700 y hay otros 200 preparándose a profesar. Continúa imprimiéndose en Niepokalanow mensualmente el Rycerz Niepokalanej, con este progreso: en 1930, 343.000 ejemplares; en 1935, 717.000; en 1938, un millón de ejemplares.
En 1933 nace la revista infantil El pequeño Caballero de la Inmaculada y luego El Caballerito, el Miles Inmaculatae en latín para el clero de todo el mundo, el Boletín misionero, y el Eco de Niepokalanow.
Pero lo más extraordinario fue la publicación en 1935 de un diario titulado Mali Dziennik (El pequeño periódico), que al comienzo de la guerra tiene una tirada de 180.000 ejemplares los días corrientes, y 250.000 los domingos, con siete redacciones periféricas en Varsovia, Poznan, Lodz, Gdinia, Vilna, Grodno y Cracovia, y gran número de corresponsales locales; sale diariamente en doce ediciones. Cuando a causa de su poco costo, que los otros periódicos consideraban de «competencia desleal», se prohíbe su venta en los kioscos, el P. Kolbe organiza una cadena de kioscos propios y recluta gran número de vendedores voluntarios.
Con la segunda guerra mundial, todo se para. El 19 de septiembre es arrestado el P. Maximiliano Kolbe por las tropas alemanas, junto con otros 37 franciscanos, y se les interna en un campo de concentración. El 8 de diciembre siguiente los frailes quedan en libertad. El P. Kolbe pide permiso reiteradamente para imprimir el Rycerz Niepokalanej; por fin lo obtiene, pero para un sólo número, el de diciembre de 1940 - enero de 1941. Sale con una tirada de 120.000 ejemplares. En el artículo editorial figura esta frase elocuente: «Nadie puede cambiar la verdad...».
El 17 de febrero de 1941, el futuro mártir es arrestado nuevamente y encerrado en la prisión de Pawiak de Varsovia. A fines de mayo se le interna en el campo de concentración de Oswiecim (Auschwitz). Y allí muere el 14 de agosto del mismo año, en las circunstancias de todos bien conocidas, sustituyendo voluntariamente a un padre de familia condenado a la muerte por hambre.
El día 10 de octubre de 1982, el Papa Juan Pablo II proclamó santo al beato Maximiliano Kolbe.
Nota: aunque la fuente es L'Osservatore Romano (edición de la semana de la canonización), nosotros lo tomamos de www.franciscanos.org, que lo reproduce de: Selecciones de Franciscanismo, vol. XI, n. 33 (1982) 377-378
fuente: «L`Osservatore Romano»
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_2855

viernes, 14 de agosto de 2015

Benedicto XVI: el amor de Jesús, el de María y el P. Kolbe 14082015

Benedicto XVI: el amor de Jesús, el de María y el P. Kolbe

San Maximiliano Kolbe apóstol de la Inmaculada - RV
14/08/2015 15:34
(RV).- El martirio de San Maximiliano María Kolbe «fue una prueba heroica de amor», destacó Benedicto XVI, evocando al mártir franciscano de Auschwitz, cuya muerte «será siempre triunfo de la fuerza de Dios y de la nobleza del hombre sobre la inmensidad del mal».
«¡Pidamos por su intercesión el don de la paz en el mundo!», exhortó el Papa Joseph Ratzinger, en su audiencia general del 13 de agosto de 2008. E invitó a contemplar con fervor el testimonio del P. Kolbe y a acoger con humildad la Palabra de Jesucristo, meditándola cada día y llevándola a la práctica con valentía y constancia. Y, con el ejemplo de este santo mariano alentó a ponernos bajo el dulce amparo de la Virgen María, rezando el Rosario y confiando siempre en su amor de Madre.
Haciendo hincapié en la fecha de la memoria litúrgica de San Maximiliano Kolbe – el 14 de agosto, que fue la de su muerte en 1941 – en la víspera de la solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, Benedicto XVI invitó asimismo a renovar «nuestra confianza en la Madre de Dios que «desde el cielo, vela con amor materno sobre nosotros en todo momento», como decimos en la oración del Avemaría, pidiéndole que ruegue por nosotros «ahora y en la hora de nuestra muerte»:
«¡Ave María!: fue la última invocación salida de los labios de san Maximiliano María Kolbe mientras ofrecía su brazo al que lo mataba con una inyección de ácido fénico. Es conmovedor constatar que acudir humilde y confiadamente a la Virgen es siempre fuente de valor y serenidad».
Los mártires testimonian la luz del amor, «única fuerza creativa» reiteró Benedicto XVI:
«Aparentemente su existencia se podría considerar una derrota, pero precisamente en su martirio resplandece el fulgor del amor que vence las tinieblas del egoísmo y del odio. A san Maximiliano Kolbe se le atribuyen las siguientes palabras que habría pronunciado en el pleno furor de la persecución nazi: "El odio no es una fuerza creativa: lo es sólo el amor".»
«Quien ora no pierde nunca la esperanza, aun cuando se llegue a encontrar en situaciones difíciles e incluso humanamente desesperadas»
Conmueve recordar también estas palabras del Papa Ratzinger, que había empezado su catequesis destacando la importancia de la oración y asegurando que había rezado por las numerosísimas personas que le escribían pidiéndoselo.
«Sé bien – afirmó – que el primer servicio que puedo hacer a la Iglesia y a la humanidad es precisamente el de la oración, porque al rezar pongo confiado en las manos del Señor el ministerio que él mismo me ha encomendado, junto con el destino de toda la comunidad eclesial y civil».
Jesús presenta como motivo y norma de nuestro amor su misma persona: «Como yo os he amado», así el amor resulta de verdad cristiano, llevando en sí la novedad del cristianismo, tanto en el sentido de que debe dirigirse a todos sin distinciones, como, especialmente, en el sentido de que debe llegar hasta sus últimas consecuencias, pues no tiene otra medida que el no tener medida, había subrayado también Benedicto XVI, reflexionando sobre la «novedad», del mandamiento nuevo de Jesús (audiencia general del 9 de agosto de 2006):
«Las palabras de Jesús "como yo os he amado" nos invitan y a la vez nos inquietan; son una meta cristológica que puede parecer inalcanzable, pero al mismo tiempo son un estímulo que no nos permite contentarnos con lo que ya hemos realizado. No nos permite contentarnos con lo que somos, sino que nos impulsa a seguir caminando hacia esa meta».
(CdM – RV)