El cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto vaticano de Doctrina de la Fe, al presentar su documento La Reina de la Paz sobre Medjugorje, no ha querido esquivar ninguna pregunta y ha respondido a una pregunta de los periodistas sobre Garabandal y El Escorial, dos presuntas apariciones marianas en España, y su encaje en las nuevas categorías de las Normas para tratar fenómenos sobrenaturales y apariciones, que se presentaron en mayo.
"Garabandal, como El Escorial, recibió un 'non constat', como se decía en otros tiempos, que hoy puede corresponder a otras determinaciones según las nuevas normas, como la de "curatur", es decir, que se prohíbe el culto público y la conexión con los mensajes, pero permite un culto privado. De hecho, es lo que ocurre en varios casos. En Garabandal pasa eso, la gente va allí, reza y luego va a misa en la parroquia. Los obispos pueden aclarar mejor la situación en cada lugar. Eso pasa en varios países", respondió el cardenal Fernández.
Así, la antigua categoría "no consta la sobrenaturalidad", se mantiene, hoy bajo la etiqueta de "curatur" (algo así como "téngase cuidado"). En la descripción de las nuevas normas, "curatur" se refiere a casos en que "existe ya una amplia difusión del fenómeno y una presencia de frutos espirituales asociados a él y que pueden verificarse" pero también "se detectan varios o significativos elementos problemáticos". La Iglesia entonces no se decide a una prohibición, pero anima a la autoridad a "no alentar este fenómeno, a buscar expresiones alternativas de devoción y, eventualmente, a reorientar su perfil espiritual y pastoral"
Es la primera vez que se sepa que el cardenal Fernández se manifiesta como prefecto sobre estos dos casos españoles.
El caso de Garabandal
En San Sebastián de Garabandal (Santander), la Virgen se habría aparecido a cuatro niñas entre 1961 y 1965, en numerosísimas ocasiones, y en algunos casos decían haber visto también al arcángel Miguel. En los años 60 se difundieron fotos de las niñas en trance y en posturas corporales extrañas que llamaron la atención de muchos.
Desde 1961 todos los obispos de Santander se han aferrado a ese "no consta la sobrenaturalidad", aunque en 1987 el entonces obispo José Antonio del Val dio permiso a que los sacerdotes pudieran hacer misa en la iglesia del pueblo para los que viajaran allí.
Las niñas de Garabandal en un éxtasis durante las supuestas apariciones de los años 60 en este pueblo cántabro:
También las supuestas apariciones de Prado Nuevo de El Escorial estarían en esa categoría. Amparo Cuevas, mujer sencilla y analfabeta, aseguró que en 1981 la Virgen de los Dolores se le apareció y le solicitó construir una capilla en ese lugar del campo. Se le apareció muchas veces, más de 300. También pidió abrir una casa de acogida para personas sin recursos. Amparo Cuevas falleció en 2012.
En 1985, el arzobispo de Madrid, Ángel Suquía, investigó el caso con un resultado de "no consta la sobrenaturalidad". Pero el fenómeno continuó atrayendo a curiosos y devotos, y muchos se volcaron en el servicio de la casa de acogida o con donaciones. En 2002, el cardenal Rouco Varela permitió construir una capilla en el lugar de las supuestas apariciones, pero sin cambiar nada más en la consideración de la Iglesia al respecto.
En 1920, con 30 años, María Josefa Menéndez, de Madrid, pero religiosa del Sagrado Corazón en Poitiers (Francia) empezó a tener visiones y a recibir mensajes de Jesucristo y de la Virgen María. Los fue poniendo por escrito.
Tres años después, moría. Ya en los años veinte se inició el proceso para beatificar a la religiosa.
En 1938, con el permiso del entonces cardenal y secretario de Estado vaticano Eugenio Pacelli (quien luego sería el Papa Pío XII) la Editorial del Apostolado de la Oración de Toulouse publicó Un Appel à l´Amour, la biografía de Josefa Menéndez que incluye sus propios registros de las visiones. Esa biografía, con las descripciones contenidas en sus visiones, fue traducida a varios idiomas y se difundió por muchos países.
Han pasado cien años desde esos mensajes. La Iglesia no se ha pronunciado oficialmente sobre su autenticidad o valor. Muchos de sus mensajes de devoción al Sagrado Corazón y de confianza en Dios se parecen a la espiritualidad de Santa Faustina Kowalska, apóstol de la Divina Misericordia, que entró en vida religiosa en Polonia tres años después de morir Josefa en Francia.
En Madrid, Josefa tuvo como director espiritual a un santo, el sacerdote jesuita José María Rubio, desde que tenía 7 años. Él, con fama de taumaturgo, moriría en 1929, seis años después que ella, y fue canonizado en 2005 por Juan Pablo II en Madrid.
San José María Rubio fue el confesor y director espiritual de Josefa mientras vivió en Madrid
Josefa nació en la capital de España en 1890, fue la mayor de 6 hijos y desde pequeña se consideraba novia de Cristo y deseaba entregarse a Él. Hizo la Primera Comunión con 11 años el 17 de marzo de 1901, y sintió que Jesús respondía a su ofrecimiento diciendo: “Sí, hija mía, deseo que seas toda mía”.
Sin embargo, su padre murió en 1910 y ello no pudo entrar en vida religiosa porque, siendo la hermana mayor, tenía que ayudar a mantener a sus hermanos pequeños.
Por fin, con 30 años, entró en Les Feuillants, un noviciado recién creado de la sociedad del Sagrado Corazón de Jesús, en Francia, en 1920 y profesó sus votos monásticos el 16 de julio de 1922. Allí experimentó sus visiones hace ahora cien años.
Sor Josefa mantiene bastantes devotos en los entornos ligados a las religiosas del Sagrado Corazón (la congregación se fundó en 1800 en Francia y hoy cuenta más de 2.000 religiosas en 41 países).
Un listado de los mensajes que anotó se pueden leer aquí en la web Corazones.org
Nosotros seleccionamos a continuación los mensajes que anotó como recibidos de la Virgen María.
17 de Mayo de 1921 La Santísima Virgen María dijo a Sor Josefa: “Este dolor que sientes es una centella del Corazón de mi Hijo. Cuando lo sientes muy fuerte, cuida de ofrecerlo con mucho amor, porque eso quiere decir que un alma hiere a Jesús en aquel momento. No tengas miedo de sufrir: es un tesoro para ti y para las almas”.
1 de Julio de 1921 La Santísima Virgen María dice a Sor Josefa: “Adora la Sangre Divina de Jesús, hija, y pide con gran fervor que se derrame sobre esta alma para que la ablande, la perdone y la purifique”.
22 de Julio de 1921 La Santísima Virgen María dice a Sor Josefa: “Has de sufrir por las almas, has de ser tentada, porque el demonio quiere, a todo trance, quebrantar tu fidelidad. Pero ten valor”. Y después: “Hija de mi Corazón, vengo a sostenerte porque soy tu Madre. No, no es inútil lo que estás sufriendo… Por este acto (tuyo) de humildad (y por tu) miedo de una tentación tan fuerte, expías el orgullo de esta (otra) pobre alma; la tentación que sufres y vences, disminuye la de aquella”.
1 de Septiembre de 1921 La Santísima Virgen María dice a Sor Josefa: “Mira hija mía, cuanto más te pida Jesús, más debes alegrarte… El que contempla un cuadro muy bien pintado, no es el pincel lo que admira, sino la mano del pintor. Así tú, Josefa, aun cuando realizaras grandes cosas, no debes atribuirte nada a ti misma, pues es Jesús quien obra en ti, y quien se sirve de ti. Da gracias sin cesar a Dios, que tan bueno ha sido contigo. Sé muy fiel, así en lo grande como en lo pequeño. No mires si te cuesta. Obedece a Jesús, obedece a las Madres [del convento], sé muy humilde y deja lo demás. Jesús se encarga de tu pequeñez, y tú sabes que yo soy tu Madre”.
20 de Octubre de 1921 La Santísima Virgen María, llena de ternura, dice a Sor Josefa sumergida en una dura lucha de varios días de tribulación: “No temas sufrir. ¡Cuántas almas se han acercado al Corazón de Jesús en estos días de tentaciones!”
16 de Julio de 1922 La Virgen María dice a Sor Josefa: “Vive en paz, hija mía, no te reserves nada para ti, ni te preocupes más que del momento presente. Jesús te lleva y guía a tus Superiores. No te apartes de sus consejos. Sé fiel y sumisa a la voluntad de mi Hijo, en los momentos más difíciles”.
30 de Julio de 1922 La Virgen María dice a Sor Josefa: “Hija mía, no te asustes de tus caídas. Todavía caerás más de una vez, pero siempre te levantará el Amor. Te sostiene un Esposo que es Dios y que te ama”.
21 de Enero de 1923 La Virgen anima a Sor Josefa: “…Esa misma miseria es la que atrae la misericordia de Jesús; en Su Corazón te ha escondido para que nada pueda dañarte. Abísmate en tu pequeñez y en tu nada, pero cree en Su amor y confía que nunca te abandonará. No tengas más ambición que la de darle muchas almas, mucha gloria y mucho amor”. Sor Josefa le pide su bendición y María traza en su frente la señal de la cruz mientras le dice: “Sí, te bendigo de todo corazón”.
15 de Marzo de 1923 La Santísima Virgen María dice a Sor Josefa: “Ofrécete a Jesús para curarle las heridas que Le causan los pecados del mundo. Ya sabes cómo goza Su Corazón cuando las almas religiosas se ofrecen a El para consolarle”. Este es el mensaje que Josefa dice que Jesús desea que lean muchos, especialmente sacerdotes y religiosas: “Sí, almas que he escogido para que seáis Mi descanso y el jardín de Mis delicias; espero de vosotras mucha mayor ternura, mucha más delicadeza, mucho más amor que de otras que no Me están tan íntimamente unidas. De vosotras espero que seáis el bálsamo que cicatrice Mis heridas, que limpiéis Mi rostro, afeado y manchado…, que Me ayudéis a dar luz a tantas almas ciegas, que en la oscuridad de la noche Me prenden y Me atan para darme muerte. No Me dejéis solo… Despertad y venid…, porque ya llegan Mis enemigos.
16 de Marzo de 1923Josefa preguntó a la Virgen cómo purificarse cada día para disminuir el paso por el Purgatorio lo más posible. María le respondió: “Cada noche antes de entregaros al descanso diréis con gran confianza al mismo tiempo con gran respeto estas palabras: `Oh, Jesús, Vos conocíais mi miseria antes de fijar en mí Vuestros ojos, y ella, lejos de hacéroslos apartar, ha hecho que me amaseis con tanta ternura y delicadeza. Os pido perdón de lo mal que he correspondido hoy a Vuestro amor, y Os suplico me perdonéis y purifiquéis mis acciones en Vuestra Sangre Divina´. `Me pesa haberos ofendido porque sois infinitamente santo. Me arrepiento con toda mi alma y prometo hacer cuanto me sea posible para no caer más en las mismas faltas”. María agregó: “Después, hija mía, os entregaréis al descanso con toda tranquilidad”.
Sor Josefa ya no recibió más mensajes de la Virgen, aunque sí de Jesús. Moriría unos meses después, el 29 de diciembre de 1923.
Documental de 2009 de KTO TV sobre Josefa Menéndez y su espiritualidad (en francés)
¿Se aparece la Virgen sobre un árbol de aguacates en Uganda? Una multitud se ha instalado en el lugar y la diócesis recoge testimonios con diligencia.
“Hemos designado un equipo en el terreno para registrar los acontecimientos, para que el obispo de la diócesis de Arua tome una decisión. Es un equipo bastante bueno, con el sacerdote coordinador pastoral James Edema, el sacerdote del departamento doctrinal de la diócesis, Felix Epima, y el deán de Maracha, Alfred Ocimati; todos han visto qué es lo que está sucediendo”. Así lo declaró el párroco de Nyadri (Maracha, Nilo Occidental, Uganda), el padre Moses Apangu, responsable de la zona donde se dan los hechos.
El escenario es Minako, una aldea en el campo, en la comunidad católica de St. Elizabeth, en la capilla Omba.
Por un lado, la señora Philister Lekuru, viuda de 42 años, que canta en el coro de la parroquia y participa en su grupo de oración carismática, se ha encerrado en un retiro de ayuno y oración asegurando que se le apareció la Virgen el sábado 2 de mayo y así se lo pidió.
Por otro lado, una multitud de miles de personas ha llegado al lugar desde el domingo 17 de mayo, al extenderse el rumor (o los testimonios) de que la Virgen se aparece en un árbol de aguacates.
En este árbol de aguacates se habría aparecido la Virgen; congrega multitudes que dañan los sembrados
Un informe del párroco enlaza ambas cosas: unos niños de la casa de la viuda, afirma, vieron a la Virgen en el árbol. La viuda no vio esta aparición, pero sí recibió una orden de la Virgen de ponerse a orar y ayunar.
Mutitudes con riesgo de coronavirus y destrozan los sembrados
La multitud ha acudido al árbol y se ha instalado en la zona. Así ha destrozado sembrados e impide las distancias y aislamiento social que piden las autoridades sanitarias contra el coronavirus (a 24 de mayo había unos 200 infectados de covid-19 en el país). La policía trata de poner orden pero se queja de que acuden muchos jóvenes gamberros que tiran piedran y molestan a los agentes. Dos agentes han resultado heridos.
El jefe de policía del distrito, Hassan Hiwumbire, declaró: “no estamos contra la fe, pero que la gente se quede rezando en casa hasta que la pandemia del Covid-19 finalice”.
Además, ha creado una zona cerrada alrededor de la casa de la señora Lekuru, impidiendo que se acerquen los curiosos. Asegura que quien se acerque, será arrestado. De hecho, durante unos días ya arrestaron a bastantes desobedientes, pero por petición de las autoridades locales y eclesiásticas el jefe Hiwumbire decidió ponerlos en libertad, aunque advierte que no será así con los que detenga en adelante.
El presidente del distrito de Maracha, el señor Lawrence Ozubia Adiga, pidió a la gente que no acampara en el lugar, con poco éxito. La policía ha cerrado carreteras y caminos, pero la gente se escabulle campo a través, agachados entre arbustos y sembrados, para acercarse al árbol de aguacates. Los campesinos locales están furiosos por los destrozos, asegura el diario ugandés Red Pepper, que cubre con atención los hechos.
El señor Adiga es el presidente del distrito e insiste en pedir a la gente que se quede en casa para evitar la difusión del coronavirus; de fondo, el árbol de aguacates de las supuestas apariciones
Por la noche, cansados los guardias, muchos devotos logran acercarse al árbol y allí rezan el rosario. La policía normalmente les deja terminar su rosario y luego los expulsa. A los que llegan más tarde, los atrapan y alejan de la zona.
Rueda de prensa del párroco y el delegado diocesano
En una rueda de prensa el pasado 16 de mayo, el párroco, Moses Apangu, y el deán de la diócesis, Alfred Ocimati, comparecieron junto a las autoridades civiles para explicar la posición de la Iglesia.
"Hemos recibido afirmaciones de aparición de la Virgen María. La aparición es algo bueno para la Iglesia. Aunque estas apariciones todavía no se han verificado, deben ser clarificadas por las autoridades eclesiales", insistió el padre Ocimati. Después recordó que "la Iglesia es la gente, no los edificios, y es importante proteger a la gente de la infección del covid-19".
Después añadió: "Podemos preguntarnos por qué María se aparece en este tiempo difícil de pandemia del covid-19. En muchas apariciones en la historia María y otros seres celestiales se aparecen para comunicar un mensaje. Según declara Philister Lekuru, la revelación que ha recibido de María es que la fe desaparece de la Tierra y la gente no reza lo suficiente".
"Así como la Iglesia querría aprovechar esta aparición para edificar a los fieles cristianos, también la Iglesia ha de considerar el bienestar de sus fieles en esta época de pandemia", añadió.
Como conclusión, en nombre de la diócesis pidió a los fieles orar mucho, pero desde las casas, ya que las multitudes no sólo contagiarían la enfermedad, sino que destruyen sembrados, necesitan alimentos, etc... "Deberían rezar y dar homenaje a la Virgen María en sus casas", dijo el responsable diocesano.
Un dossier diocesano: los niños y el árbol
La prensa ugandesa ha citado un dossier de la Iglesia que lleva el título "Registro narrativo de la supuesta aparición de la Virgen María", con los datos que los investigadores eclesiales han recogido.
Allí hay más datos que enlazan el árbol con la viuda: unos niños de su casa serían los que vieron a la Virgen en el árbol.
La señora Lukuru Felister, con su Biblia, su rosario y su camiseta de la Virgen; el párroco explica que ha estado orando y ayunando porque dice que la Virgen así se lo ha pedido antes de darle más instrucciones
"Esto sucede en la familia de una viuda llamada Lekuru Felister, que es miembro del movimiento de la Renovación Carismática Católica. Desde el entorno de esta familia, se afirma que la Bendita Virgen María se apareció primero a unos niños en las horas matinales del domingo 3 de mayo de 2020 en un árbol de aguacates", se lee en el informe.
Moses Apangu, el párroco, escribe en el informe: "Felister Lekuru, la viuda de la familia, me dijo que antes de esa aparición del domingo, a la 1 o 2 de la madrugada, intentó levantarse para su rezo del rosario, como suele hacer. Sintió algo inusual en ella. Desde esa hora empezó a recibir mensajes, supuestamente de la Bendita Virgen María, ordenándole prepararse para una tarea. La Virgen María le pidió continuar con los rezos del rosario que había preparado. Le dijo que 'la fe en Dios se desvanece y la gente no está rezando lo suficiente'".
"Después de rezar ese rosario, Lekuru dijo que no se sentía normal, como si estuviera enferma. Se quedó en casa, sin salir. Hasta el 9 de mayo permaneció sin salir, y ella no ha visto la aparición por las que las masas acuden", explica el párroco, refiriéndose a las que se reúnen junto al árbol de aguacate.
Policías y militares que ven "algo", y algunas curaciones
El padre Apangu escribe en su informe: "muchas personas testifican haber visto a la Virgen María, incluyendo algunos de los policías y militares con los que he tratado personalmente. Estando en el lugar, vi a un oficial de la LDU [militar] señalando y llamando a sus compañeros para que vinieran y vieran. Una señora musulmana también testificó esto".
"La gente también me habló de la curación milagrosa de una mujer que se cree que ha estado lisiada 15 años, caminando a casa con normalidad, tras ser golpeada por el ejército bajo el árbol de aguacates. Y un hombre ciego también ha recibido la vista. Otra cosa que declara la gente es que hombres del ejército furiosos que querían cortar el árbol de aguacates o acribillarlo a balazos se calmaron milagrosamente", añade el informe del párroco.
"Felister, la viuda, también afirma haber recibido un mensaje de la Virgen María: que acampará allí durante 15 días y le dará otros mensajes antes de partir. La Virgen María ordenó a Felister ayunar. De hecho, en los últimos 8 días Felister sobrevive sólo con agua", afirma el informe del párroco.
La diócesis se toma su tiempo para investigar
La diócesis de Arua proseguirá su investigación y ya ha anunciado que la Iglesia se toma sus tiempos para examinar los hechos. Arua no es una diócesis pequeña: su obispo desde 2010, el ugandés Sabino Ocan Odoki, tiene que pastorear a una población de casi 3 millones de habitantes, de los que un 60% son católicos. Por el momento, en su web oficial no comenta nada de las apariciones y se centra más bien en animar a todos -especialmente a los jóvenes, que en Uganda son la mayoría de la población- a respetar las normas de confinamiento y distancia social contra el coronavirus.
En 2016 se murió el obispo emérito de la diócesis de Arua, y la gente participaba en su cortejo funerario con cantos alegres, confiados en las promesas de resurrección de Cristo
29 de marzo: Aparición de la Virgen a San Bonet (Siglo VII)
San Bonitus (o San Bonet) fue, durante diez años, el obispo de Clermont en Auvergne. Era conocido por ser gran devoto de la Santísima Virgen María. Según la tradición, este obispo vio a la Santísima Virgen María, mientras él estaba orando por él mismo en la iglesia. Ese día fue interrumpido en sus plegarias cuando escuchó voces angelicales cantando en armonías celestiales. Él levantó la cabeza para ver una multitud de ángeles de entrar en la iglesia y su luz llenando todo el lugar. Con ellos estaban muchos de los santos en procesión a lo largo de detrás de los ángeles. Todos ellos fueron seguidos por la Reina del Cielo, que estaba sentado en un trono magnífico, que se celebró en alto por los serafines.
Cuando la procesión celestial paró ante el altar mayor , San Bonitus escuchar algunos de los santos piden que iba a decir misa La Santísima Virgen misma vuelta a San Bonitus y dijo: "Aquí está Bonitus , mi siervo fiel y excelente obispo. Él es digno de cumplir esta función sagrada".
Algunos de los santos benditos luego se separaron de los demás y se acercaron al santo obispo, el cual estaba conmocionado por la escena. Tomándolo de la mano, acompañaron al obispo hasta donde estaban los ángeles y lo vistieron con una casulla de maravillosa mano de obra que la Santísima Virgen le había traído. Los santos y ángeles que reciben asistencia del obispo como acólitos.
Cuando la misa terminó la Santísima Virgen, los santos y los ángeles se fueron y dejaron al obispo solo de nuevo. Dos años más tarde San Bonitus retiró y se fue a la abadía de Manlieu, donde permaneció hasta su muerte en el año 710. La casulla que fue el regalo de la Santísima Virgen se mantuvo en Clermont hasta el año 1793 , cuando fue quemado con muchas otras reliquias sagradas por las amplias sublevados mentalidad de la Revolución Francesa.
traducido por mallinista
(fuente: www.roman-catholic-saints.com)
lunes, 10 de febrero de 2020
El sacerdote Jean Claude Mbonimpa vivió el genocidio ruandés profetizado
El mensaje de Kibeho: la Virgen nos quiere en el cielo, pero debemos «poner en práctica lo que dice»
El santuario de Kibeho congrega peregrinos procedentes de África y, cada vez más, del resto del mundo.
El genocidio que vivió Ruanda en 1994 fue profetizado en las apariciones de la Virgen en Kibeho muy pocos años antes. Pero el valor de aquellos mensajes va mucho más allá y se centra, como Fátima o Lourdes, en la conversión, y sigue más vivo que nunca, según refleja el reportaje de Costanza Signorelli en Brújula Cotidiana:
“En aquellos años de horror y de sufrimiento terrible, en los que perdí mis afectos más queridos, sólo tenía un arma en mis manos: la oración a nuestra Madre de Kibeho. En muchas ocasiones, que realmente parecían ser mis últimos días en esta tierra, mi oración era sólo una: ‘¡María, madre nuestra, ayúdame!’. Puedo atestiguar que Nuestra Señora nunca dejó de ayudarme, ¡nunca! Ni siquiera cuando la esperanza parecía perdida”.
Lo cuenta para la Brújula Cotidiana el padre Jean Claude Mbonimpa, un sacerdote de Musanze, un pueblo del norte de Ruanda, donde hace veintiséis años tuvo lugar uno de los acontecimientos más aterradores de la historia del siglo XX. El notorio genocidio de 1994, desencadenado por el odio étnico entre hutus y tutsis, durante el cual alrededor de un millón de ruandeses fueron masacrados con machetes, palos clavados, hachas, cuchillos y armas de fuego.
El sacerdote, que en los últimos doce años fue rector de un gran colegio católico de su país, Notre Dame de l'Étoile, hoy se encuentra en Italia, donde ha ido a profundizar sus estudios en la Facultad Teológica del Triveneto.
Hay algo realmente sorprendente en la vida de este sacerdote. Y no es el escándalo de la espantosa violencia que conlleva su historia, sino el hecho de descubrir que realmente hay un Amor capaz de abrazar al hombre dentro del peor infierno y salvarlo. “Mi gran amor y devoción a María Madre de Dios creció más allá de toda medida durante la guerra y el genocidio en Ruanda”, reconoce.
La Madre de la historia
Si es cierto que en María cada alma y el mundo entero se entrelazan en un único plan de amor, exactamente así fue para Jean Claude.
Su historia personal, atravesada por el dolor y superada por el amor de Dios, se refleja exactamente en la de su pueblo: aquel que quiere seguir los pasos de María en el camino de la humanidad sabe, de hecho, que Ruanda es una tierra surcada y favorecida por la Virgen llena de Gracia.
“Las apariciones de Mamá en Kibeho comenzaron en 1981, y las recuerdo muy bien aunque yo era un niño y vivía al otro lado del país”. La Virgen, a la que Jean Claude llama tiernamente Mamá, se presenta en África como Nyina wa Jambo, que significa Madre de la Palabra. Los acontecimientos sobrenaturales en Ruanda duraron ocho años, desde el 28 de noviembre de 1981 hasta el 28 de noviembre de 1989, durante los cuales la Virgen dio sus mensajes a tres jóvenes: Nathalie (18), Marie Claire (21) y Alphonsine (16).
Uno de los hechos más impresionantes de este ciclo de apariciones marianas es una visión que la Virgen muestra en secuencia a las niñas el 15 de agosto de 1982. Ríos de sangre, fuego ardiente, hombres matándose entre sí y un enorme pozo donde mucha gente está a punto de caer... Las jóvenes ven todo esto mientras Nyina wa Jambo se les aparece profundamente apenada y llorando.
“En ese momento nadie podía imaginar el significado de esas imágenes. Años más tarde se descubriría que Nuestra Señora había predicho exactamente lo que sucedería doce años después con el genocidio del pueblo ruandés”. Jean Claude explica que esa profecía que se cumplió en el tiempo fue una “prueba de fuego” de la veracidad de las apariciones de Kibeho, que el 29 de junio de 2001 fueron aprobadas oficialmente por la Iglesia a través del obispo de Gikongoro, Augustin Misago.
Aunque éste es el hecho más llamativo y conocido de estas apariciones, en realidad Nuestra Señora en Kibeho ha dicho muchas más cosas: “El mensaje que Mamá ha dado en mi país no sólo se dirige a Ruanda, sino a toda la humanidad. Es un mensaje de amor para todos sus hijos que no ha terminado, sino que continúa hoy”.
En cierto sentido, se puede decir que el mensaje de Kibeho no ha terminado. Es más, es extremadamente actual para el hombre y la Iglesia de hoy. En efecto, leyendo las palabras de María en el continente africano, uno queda impresionado por la continuidad total con las profecías que ha ofrecido en Fátima y en Medjugorje: la llamada sincera e incansable a la conversión del corazón, la llegada de terribles pruebas con gravísimos peligros para las almas y la promesa de la victoria para quien decida ponerse al lado de María en el camino de Dios. Todo esto une las diversas apariciones de la Santísima Virgen.
“El mundo va muy mal”, dijo la Virgen a Nathalie, una de las videntes, el 15 de agosto de 1982, “si no hacéis nada para arrepentiros y renunciar a vuestros pecados, ¡ay de vosotros!”. Y también: “El mundo se rebela contra Dios, se cometen demasiados pecados, no hay ni amor ni paz... Si no os arrepentís y convertís vuestros corazones, caeréis todos en un abismo. Quiero liberaros del abismo para que no caigáis en él, pero lo rechazáis”. Otra de sus advertencias: “Llegará el momento en que querréis rezar, arrepentiros y obedecer, sin posibilidad de hacerlo, a menos que empecéis a hacerlo ahora, arrepintiéndoos y haciendo todo lo que espero de vosotros”.
Eso no es todo. En Kibeho, Nuestra Señora advierte sobre otro peligro muy serio: la pérdida de la fe y la apostasía, no sólo en el mundo, sino también dentro de la propia Iglesia. Y nos invita a rezar mucho por los sacerdotes, por los obispos, por los cardenales y por toda la Iglesia, para que siempre puedan proclamar el verdadero Evangelio de Dios, contra la obra destructiva de Satanás que quiere pervertirlos.
La Madre de la Esperanza
Aunque el mensaje es realmente fuerte y “políticamente incorrecto”, no debemos olvidar nunca que la Virgen de los Dolores, como se llama su Santuario en Kibeho, es también Madre de la Esperanza: “La Virgen se aparece y dice la verdad porque quiere que todos nos salvemos, ¡quiere llevarnos a todos al Cielo con Ella! Por eso todos tenemos que escucharla y poner en práctica lo que dice”. El padre Jean Claude está convencido de ello y ha experimentado el poder de la maternidad de María en su piel muchas veces, no sólo durante el genocidio, sino durante toda su vida, especialmente desde que se convirtió en un sacerdote.
“Hace unos años -dice-, en el internado católico donde yo era director, una chica comenzó a sentirse muy enferma. Estuvo enferma durante varios meses y todos estaban muy preocupados por su vida. A pesar de las muchas pruebas y tratamientos, los médicos no podían entender qué enfermedad tenía, tanto que estaban desesperados por su recuperación. El tiempo se agotaba, así que empecé a hacer una novena rogando a la Virgen que salvara a esta joven: ‘¡Madre, por favor - le rogué - haz que los médicos encuentren el problema y la cura!’ El último día de la novena, mientras recitaba el tercer misterio luminoso, recibí una llamada telefónica: los médicos habían encontrado el problema y podían comenzar el tratamiento. En muy poco tiempo la chica estaba completamente curada”.
Al final de la historia, los ojos del sacerdote brillan con emoción y alegría por el regalo de salvación concedido por Dios a esa chica. Por un momento parece posible ver en ese humilde sacerdote la mirada amorosa de María sobre sus hijos. Y entendemos que, si estamos con Ella, nada se pierde, sino que todo contribuye a la salvación que Dios ha preparado para nosotros.