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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Papa Francisco: Los grandes núcleos urbanos, necesitan sentir la cercanía y la misericordia de Dios 26112014

Papa Francisco: Los grandes núcleos urbanos, necesitan sentir la cercanía y la misericordia de Dios


El Papa Francisco durante la conferencia de prensa concedida en el vuelo de regreso de Estrasburgo - AP

26/11/2014 10:45


(RV).- El 24 de noviembre, en la ciudad española de Barcelona, dio inicio la segunda y última fase del Congreso Internacional de Pastoral de las Grandes Ciudades. Después del primer encuentro realizado del 20 al 22 de mayo pasado, con la participación de expertos en sociología, pastoral y teología; esta nueva fase tiene como protagonistas a un grupo de cardenales y arzobispos provenientes de las grandes ciudades de los cinco continentes. La conclusión del evento tendrá como escenario la Basílica de la Sagrada Familia, para luego el jueves 27 de noviembre participar en la Audiencia privada con el Papa Francisco, en el Vaticano. En este marco, el Pontífice envió un mensaje al Cardenal Lluis Martinez Sistach, Arzobispo de Barcelona.


Mensaje del Papa Francisco al Arzobispo de Barcelona, Cardenal Lluis Martinez Sistach


Querido Hermano,
Te saludo con afecto en estos momentos en que se dan los últimos pasos del Congreso Internacional de Pastoral de las Grandes Ciudades, celebrado en Barcelona. Y saludo también a los organizadores y participantes en sus distintas fases. Me alegro por los esfuerzos realizados, y aliento a todos a seguir  reflexionando, de manera creativa, sobre el modo de afrontar la tarea  evangelizadora en los grandes núcleos urbanos, cada vez en mayor  expansión, y en los que todos necesitan sentir la cercanía y la misericordia de  Dios, que nunca los abandona. Él siempre sabe hacerse encontrar, toma la  iniciativa para ofrecer el sentido de la vida verdadera a quienes están solos,  desorientados o doloridos por las heridas provocadas a menudo por una  sociedad frenética e insolidaria.


La Iglesia tiene la misión de hacer llegar la Buena Noticia de  Jesucristo y su amor salvador a los diferentes ambientes, sin temer al  pluralismo y sin caer en discriminación alguna. No considera una pérdida salir a las periferias, o cambiar los esquemas acostumbrados, sí es preciso. Como a una madre, lo que le interesa es el bien de sus hijos, sin escatimar esfuerzos y sacrificios: que no les falte la luz del Evangelio para llevar una vida fecunda de esperanza, de alegría y de paz; que no les falte acogida para sentirse integrados en una comunidad, sea en circunstancias de disgregación como de frío anonimato; que crezca en ellos el espíritu de auténtica solidaridad con todos, especialmente con los más necesitados.
Pido al Señor que los trabajos de ese Congreso iluminen la acción pastoral en el momento actual, y les bendigo de corazón a los congresistas y a cuantos participan en el solemne acto que, con esta ocasión, tiene lugar en el emblemático templo de la Sagrada Familia, en Barcelona.


Te ruego que reces y hagas rezar por mí y por los frutos de mi  servicio a la Iglesia.


Que Jesús te bendiga y la Virgen santa te cuide.
Fraternalmente,
Francisco

domingo, 23 de noviembre de 2014

Pésame del Papa por la muerte del Card. Angelini 23112014

Pésame del Papa por la muerte del Card. Angelini


Card. Fiorenzo Angelini - ANSA

23/11/2014 01:58

(RV).- Pensando con afecto en el querido y estimado Cardenal Fiorenzo Angelini, Pastor que ejerció su «largo e intenso ministerio en la edificación de la Iglesia en Roma, en Italia y en el mundo, primero en el ámbito de la Acción Católica, luego con encomiable ardor apostólico en los hospitales y en las estructuras sanitarias romanas, y en fin como Presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios», el Papa Francisco expresó su profundo pésame, en un telegrama enviado a un sobrino del purpurado.
El Cardenal Angelini falleció en Roma en la madrugada del sábado 22 de noviembre, a la edad de 98 años. Y el lunes 24, el Santo Padre presidirá el rito de la última Commendatio y de la Valedictio de este purpurado italiano, al final de la Liturgia exequial, que celebrará en la Basílica de San Pedro. el Decano del Colegio Cardenalicio, Card. Angelo Sodano. La celebración será en el Altar de la Cátedra, a las tres de la tarde.
(CdM – RV)


Papa: Cristo Rey Pastor lleno de amor, verdad, vida, justicia y paz 23112014

Papa: Cristo Rey Pastor lleno de amor, verdad, vida, justicia y paz


Los seis nuevos santos canonizados por el Papa Francisco en la solemnidad de Cristo Rey - ANSA

23/11/2014 10:33




(RV).- El reino de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo, es reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz», de «cercanía y ternura», reiteró el Papa Francisco en esta solemnidad. En su homilía, en la celebración de la Eucaristía con el rito de canonización de seis nuevos santos de la Iglesia universal, el Sucesor de Pedro hizo hincapié en que las Lecturas nos muestran cómo Jesús ha realizado su reino; cómo lo realiza en el devenir de la historia y qué cosa nos pide a nosotros hoy. Una vez más de miles de peregrinos de tantas partes del mundo, acudieron en esta mañana romana a la Plaza de San Pedro, engalanada con las imágenes de los nuevos santos.
Ante todo, Jesús ha realizado su reino con ternura y cercanía. Es un Pastor lleno de amor para su rebaño. Lo apacienta y cuida, busca a la oveja perdida, cura a la herida y enferma, recordó el Papa y señaló que cuantos en la Iglesia están llamados a ser pastores, no se pueden alejar de este modelo, si no se quieren volver mercenarios. «En este contexto, el Pueblo de Dios tiene un olfato infalible para reconocer a los buenos pastores y distinguirlos de los mercenarios».
«Jesús no es un rey a la manera de este mundo: para Él reinar no es mandar, sino obedecer al Padre, entregarse a Él para que se cumpla su diseño de amor y de salvación», destacó luego el Santo Padre, reflexionando sobre cómo después de su Resurrección, es decir de su victoria, Jesús lleva adelante su reino.
Reflexionando con el Evangelio sobre lo que Jesús nos pide hoy, el Obispo de Roma subrayó que la salvación comienza con la imitación de las obras de misericordia con la cuales Él ha realizado el Reino. Haciéndonos concretamente prójimo de los hermanos que piden pan, vestido, acogida, solidaridad. Y si verdaderamente amamos a ese hermano sentiremos el impulso de compartir con él lo más precioso que tenemos, «es decir al mismo Jesús y su Evangelio».
El Papa destacó que la Iglesia presenta a los nuevos santos que canonizó en esta solemnidad de Cristo Rey como modelos, que mediante las obras de una generosa entrega a Dios y a los hermanos, han sido servidores del reino de Dios y han llegado a ser sus herederos. Con su amor a Dios y al prójimo, sirvieron a los últimos, a los necesitados, a los enfermos, a los ancianos, a los peregrinos. Sigamos sus huellas – invitó el Santo Padre - invocando la guía de la Madre de Dios, Reina de todos los Santos
Los seis nuevos santos canonizados por el Papa Francisco son: Giovanni Antonio Farina, Obispo de Vicenza, Fundador de las Religiosas Maestras de Santa Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones; Kuriakose Elías Chavara de la Sagrada Familia, sacerdote, Fundador de la Congregación de los Carmelitas de María Inmaculada; Ludovico de Casoria, sacerdote profeso de la Orden de los Frailes Menores, Fundador de la Congregación de las Religiosas Franciscanas Elisabetianas; Nicola de Longobardi, oblato profeso de la Orden de los Mínimos; Eufrasia Eluvathingal del Sagrado Corazón, de la Congregación de las Religiosas de la Madre del Carmelo y Amato Ronconi, de la Tercera Orden de San Francisco, Fundador del Hospital de los Pobres Peregrinos en Saludecio, ahora “Casa para ancianos Obra Pía del Beato Amato Ronconi”.
(CdM – RV)


Homilía completa del Papa Francisco en la crónica en directo



La liturgia hoy nos invita a fijar la mirada en Jesús como Rey del Universo. La bella oración del Prefacio nos recuerda que su reino es «reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz». Las lecturas que hemos escuchado nos muestran como Jesús ha realizado su reino; como lo realiza en el devenir de la historia; y que nos pide a nosotros.
Sobre todo, como Jesús ha realizado el reino: lo ha hecho con la cercanía y ternura hacia nosotros. Él es el Pastor, del cual nos ha hablado el profeta Ezequiel en la primera lectura (cfr. 34,11-12.15-17). Todo este pasaje esta tejido por verbos que indican la atención y el amor del Pastor a su rebaño: buscar, vigilar, reunir, llevar al pasto, hacer reposar, buscar la oveja perdida, encontrar la que se había perdido, vendar las heridas, sanar a la enferma, cuidarlas, pastorear. Todas estas actitudes se han hecho realidad en Jesucristo: Él es verdaderamente el “gran Pastor de las ovejas y guardián de nuestras almas” (cfr. Eb 13,20; 1Pt 2,25).
Y cuantos en la Iglesia estamos llamados a ser pastores, no podemos  separarnos de este modelo, si no queremos convertirnos en mercenarios. Al respecto, el pueblo de Dios posee un olfato infalible en reconocer los buenos pastores y distinguirlos de los mercenarios.
Después de su victoria, es decir después de su Resurrección, ¿cómo Jesús lleva adelante su reino? El apóstol Pablo, en la primera Carta a los Corintios, dice: «Es necesario que Él reine hasta que no haya puesto a todos sus enemigos bajo sus pies» (15,25). Es el Padre que poco a poco ha puesto todo bajo el Hijo, y al mismo tiempo el Hijo pone todo bajo el Padre, y al final también Él mismo. Jesús no es un rey a la manera de este mundo: para Él reinar no es mandar, sino obedecer al Padre, entregarse a Él, para que se cumpla su diseño de amor y de salvación. De este modo existe plena reciprocidad entre el Padre y el Hijo. Por lo tanto el tiempo del reino de Cristo es el largo tiempo de la sumisión de todo al Hijo y de la entrega de todo al Padre. «El último enemigo en ser vencido será la muerte» (1 Cor 15,26). Y al final, cuando todo será puesto bajo la majestad de Jesús, y todo, también Jesús mismo, será puesto bajo el Padre, Dios será todo en todos (cfr. 1 Cor 15, 28).
El Evangelio nos dice que cosa nos pide el reino de Jesús a nosotros: nos recuerda que la cercanía y la ternura son la regla de vida también para nosotros, y sobre esto seremos juzgados. Este será el protocolo de nuestro juicio. Es la gran parábola del juicio final de Mateo 25. El Rey dice: «Vengan, benditos de mi Padre, tomen en posesión el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo, porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, era forastero y me acogiste, estaba desnudo y me vestiste, enfermo y me visitaste, en la cárcel y viniste a verme» (25,34-36). Los justos le preguntaran: ¿Cuándo hicimos todo esto? Y Él responderá: «En verdad les digo: que cuanto hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron» (Mt 25,40).
La salvación no comienza en la confesión de la soberanía de Cristo, sino en la imitación de las obras de misericordia mediante las cuales Él ha realizado el Reino. Quien las cumple demuestra de haber acogido la realiza de Jesús, porque ha hecho espacio en su corazón a la caridad de Dios. Al atardecer de la vida seremos juzgados sobre el amor, sobre la projimidad y sobre la ternura hacia los hermanos. De esto dependerá nuestro ingreso o no en el reino de Dios, nuestra ubicación de una o de otra parte. Jesús, con su victoria, nos ha abierto su reino, pero está en cada uno de nosotros entrar o no, ya a partir de esta vida – el Reino inicia ahora – haciéndonos  concretamente prójimo al hermano que pide pan, vestido, acogida, solidaridad, catequesis. Y si verdaderamente amamos a este hermano o aquella hermana, seremos impulsados a compartir con él o con ella lo más precioso que tenemos, es decir ¡Jesús mismo y su Evangelio!
Hoy la Iglesia nos pone delante como modelos los nuevos Santos que, mediante las obras de generosa dedicación a Dios y a los hermanos, han servido, cada uno en su propio ámbito, el reino de Dios y se han convertido en herederos. Cada uno de ellos ha respondido con extraordinaria creatividad al mandamiento del amor a Dios y al prójimo. Se han dedicado sin reparo al servicio de los últimos, asistiendo a los indigentes, a los enfermos, a los ancianos, a los peregrinos. Su predilección por los pequeños y por los pobres era el reflejo y la medida del amor incondicional a Dios. De hecho, han buscado y descubierto la caridad en la relación fuerte y personal con Dios, de la cual surge el verdadero amor por el prójimo. Por eso, en la hora del juicio, han escuchado esta dulce invitación: «Vengan, benditos de mi Padre, tomen en posesión el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo» (Mt 25,34).
Con el rito de canonización, una vez más hemos confesado el misterio del reino de Dios y honorado a Cristo Rey, Pastor lleno de amor por su grey. Que los nuevos Santos, con su ejemplo y su intercesión, hagan crecer en nosotros la alegría de caminar en la vía del Evangelio, la decisión de asumirlo como la brújula de nuestra vida. Sigamos sus huellas, imitemos su fe y su caridad, para que también nuestra esperanza se llene de inmortalidad. No nos dejemos distraer por otros intereses terrenos y pasajeros. Y nos guie en el camino hacia el reino de los Cielos la Madre, Reina de todos los Santos.

(Traducción del italiano, Renato Martinez - Radio Vaticano)