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miércoles, 15 de mayo de 2019

Presuntos militantes de Boko Haram atacan una aldea de Camerún (Alertas de Oración) 15052019


Presuntos militantes de Boko Haram atacan una aldea de Camerún



Presuntos militantes del grupo extremista musulmán Boko Haram atacaron la aldea de Gossi en la región extremo norte de Camerún el pasado sábado 11 de mayo por la noche. Afortunadamente no se perdió ninguna vida, pero los atacantes lograron causar grandes daños a propiedades de una mayoría cristiana desmoralizada por los continuos ataques.
Los atacantes irrumpieron en la aldea enfrentándose primero a los militares que se encontraban allí. “Después de eso, descendieron sobre la población y empezaron a disparar al azar. La gente comenzó a correr en busca de refugios, momento que los atacantes aprovecharon para prender fuego a los establos y los graneros de los aldeanos” nos cuenta un testigo que permanece en el anonimato por cuestiones de seguridad.
Sobre las 3 de la mañana se recibió apoyo militar desde la región de Mokolo y los atacantes fueron obligados a retirarse, sin embargo, el daño ya estaba hecho 60 casas (mayormente de cristianos) fueron quemadas y saqueadas junto a 11 tiendas y al menos dos motocicletas robadas. Dos iglesias cristianas fueron también dañadas en el asalto.
Un líder de una de las iglesias locales comentaba lo siguiente tras el ataque:
"Estoy feliz y agradecido a Dios porque no se perdió ninguna vida humana. Sin embargo, muchos creyentes me llamaron para decirme que sus casas habían sido quemadas. Intentaron forzar la entrada a la iglesia y saquearon mucha comida almacenada en los graneros. Los fieles están desmoralizados y muchos han pensado en irse. Durante los últimos seis años, la situación ha sido muy dura para ellos y muchos incluso le han pedido al oficial de división que les muestre un pedazo de tierra en algún lugar donde puedan asentarse hasta que todo esto haya pasado. Se les animó a quedarse y se les dijo que se reforzaría la seguridad. Ellos están cansados. Nosotros estamos cansados."
Otro líder también dijo:
"La gente aguanta, pero no es fácil para ellos. Los atacantes saquearon muchas propiedades. Incluso regresaron esta mañana temprano y dispararon. Y antes de retirarse, amenazaron con regresar. Ante esta situación, muchos pierden la Fe
¡Por favor ora por nosotros! Necesitamos la ayuda de sus oraciones".

TEMAS DE ORACIÓN

  • Demos gracias a Dios porque ninguna vida se perdió en el ataque.
  • Oremos para que los habitantes de esta región sigan resistiendo con Fe y confiando en que están en las manos de Dios, a pesar de los continuos ataques.
  • Oremos para que el Señor anime y fortalezca a la gente.

sábado, 20 de abril de 2019

Huyó de Boko Haram, 90 días en la selva: conoció a la cristiana Leah Sharibu, de fe «indestructible» 17042019

Escaparon 8 madres con sus hijos, solo ella y el suyo sobrevivieron

Huyó de Boko Haram, 90 días en la selva: conoció a la cristiana Leah Sharibu, de fe «indestructible»

El 14 de abril de 2014, Boko Haram secuestró a 276 niñas de una escuela secundaria en Chibok (Borno, Nigeria). La protagonista de esta historia, Ruth, compartió cautiverio y esclavitud sexual con ellas.
El 14 de abril de 2014, Boko Haram secuestró a 276 niñas de una escuela secundaria en Chibok (Borno, Nigeria). La protagonista de esta historia, Ruth, compartió cautiverio y esclavitud sexual con ellas.
Tras cinco años en manos de Boko Haram, Ruth consiguió huir, sobreviviendo a 90 días de infierno en la selva junto a su hijo de 3 años, tenido como esclava sexual de un terrorista. Lo cuenta Caterina Giojelli en Tempi:
Sobrevivió noventa días vagando por la selva de la muerte, alimentándose con hojas y agua. Ha visto morir de penuria a ocho jóvenes madres y a sus hijos, que huyeron con ella aquella oscura noche de principios de octubre. Escaparon hacia la jungla, escapaban de Boko Haram; en la memoria, las compañeras que quedaron prisioneras en el campo, como la indomable Leah Sharibu, en sus brazos los hijos que han tenido de los terroristas que las han violado y convertido en esposas esclavas. La encontraron los soldados el pasado enero, aferrada a su hijo de tres años, a los pies de una montaña rocosa en el estado de Gombe, mas o menos a sesenta kilómetros del sitio donde durante cinco años vivió como esposa y prisionera de Boko Haram. Esta es la increíble historia de Ruth, publicada por The Punch, el periódico de mayor importancia de Nigeria.
Imagen pixelada de Ruth, publicada por el diario nigeriano que la ha entrevistado.
La pesadilla de las bombas
Ruth no es su verdadero nombre, y encontrarla no fue fácil para los periodistas. El día en el que había sido fijada la entrevista, dos mujeres jóvenes armadas de artefactos explosivos atacaron a la comunidad de fieles de Shuwa, reunida para la misa dominical en la iglesia católica de San Pío. Afortunadamente, no murió nadie: la parroquia de la diócesis de Maiduguri, situada en la frontera de Borno con el estado de Adamawa, cuenta con unos diez mil fieles. Podría haber sido una masacre, pero las bombas explotaron a pocos metros de la verja de la iglesia y las kamikazes heridas fueron arrestadas. Durante el alboroto Ruth embaló su ropa e intentó escapar, convencida de que su captores la habían encontrado. Llevó tiempo explicarle que Boko Haram no había vuelto a por ella y convencerla de que hablase, asegurándole el anonimato.
La conquista de Mubi, la captura de Ruth
"Nací en Shuwa, iba a la Demonstration Primary School y a la escuela secundaria gubernamental. Pero al no tener dinero tuve que abandonar los estudios y acabé vendiendo vestidos usados en el mercado de Mubi". Ruth cuenta que tenía sólo 20 años el día en que Boko Haram atacó la ciudad y los helicópteros se alzaron en el cielo dejando caer una lluvia de bombas: ocho huyeron hacia las montañas en el desesperado intento de alcanzar la frontera con Camerún. Pero la fuga fue detenida por los combatientes. "Había un chica cristiana con nosotros. Le dijeron que se quitase la falda porque era demasiado corta, pero ella se negó. Y la mataron". Ruth permaneció apartada durante tres días en uno de los barracones militares ocupados por los terroristas para después ser transportada en un camión a la selva de Sambisa. Una vez llegados a Gwazza, mezclaron a los prisioneros de Mubi con las chicas de Chibok, obligadas a seguir a los insurgentes a cualquier parte, consideradas mercancía preciosa para negociar con el gobierno nigeriano. Una vez en la selva "nos dijeron que los cristianos son nuestros enemigos, los musulmanes nuestros hermanos y hermanas y Abubakar Shekau (líder de la secta Boko Haram) nuestro padre. Nos convirtieron al islam. Empezaron a enseñarnos la doctrina coránica dos veces por semana".
La hermana degollada, los sacos de arroz y el Corán
Ruth no tenía a nadie. Sus padres habían muerto muchos años antes de que fuera capturada y su hermana Ngozi había sido brutalmente degollada durante los raids en Mubi: estaba embarazada, se negó a abjurar de la fe cristiana y por ello fue asesinada y sus dos hijos llevados a la selva. Esto es lo que sabía Ruth de Boko Haram el día en que empezaron sus cinco años de cautiverio en la que era una ex base militar del gobierno nigeriano. Aprendió rápidamente a sustituir los vestidos usados por sacos de arroz y a alimentarse a base de fruta y pepinillos. Nunca vio a Shekau: el líder del campamento, Amir, decía que estaba en Arabia Saudita.
Abubakar Shekau, líder del grupo terrorista islámico Boko Haram, es conocido por sus amenazantes vídeos de propaganda.
"Cada vez que los soldados se iban a la guerra, nos pedían rezar con el Corán por su victoria. Cada vez que regresaban, nos decían que algunos habían muerto y que se encontraban con Alá en el paraíso". Ruth pronto empezó a pensar en el modo de escapar, "pero después di a luz a un hijo".
El parto de Adamu Mohamed
El hombre se había fijado en ella desde el día de su captura. Obligaron a Ruth a casarse con él durante una ceremonia improvisada en el campo, en el que casaron a siete prisioneras con siete terroristas. "No nos violaron, no está consentido mirar a una chica que no es la propia mujer. Hubieran matado a cualquiera a quien considerasen culpable de violación. Ni siquiera viví con el hombre con quien me casaron. La práctica era que los hombres vendrían a visitarnos y luego se irían.
Cuando di a luz, usé un trozo de chapa ondulada de hierro para cortar el cordón umbilical. No había matrona. Adamu Mohamed nació en mi celda".
La noche de la fuga
En el campo no habían sólo hombres negros, también había hombres blancos. A los enfermos, cuenta Ruth, los visitaba regularmente un médico; los niños eran adiestrados en el uso de las armas, a veces les tocaba también a las mujeres, a las que emborrachaban antes de cumplir una misión suicida. A tres chicas "infieles" les ataron bombas alrededor del cuerpo, se las llevaron y nadie supo nada más de ellas.
La oportunidad de escapar se presentó una noche a inicios de octubre, cuando el niño de Ruth tenía ya 3 años. Otras ocho chicas de Chibok habían decidido unirse a la fuga, cada una con un hijo en brazos al que tenían que alimentar. "Habían más de cien soldados de guardia. Pero la noche nos protegió, conseguimos saltar más allá del recinto y adentrarnos en la selva". Y aquí empieza la segunda parte de la historia de Ruth.
El viaje a través de la selva de la muerte
"No había comida, los niños empezaron a morir uno tras de otro. Pronto también las madres más débiles empezaron a caer en la selva. Dos meses después de la fuga seis chicas habían muerto, cuatro en un solo día. Quedábamos yo, mi hijo y otra chica cuyo hijo había muerto".
Ruth vagó durante otro mes, pensando en los cuerpos de las madres y de los hijos que habían quedado como comida para las fieras; comía hojas y bebía agua de los torrentes, "no encontramos a nadie durante todo el viaje. Por la noche oíamos el rugido de las bestias feroces, pero nunca nos atacaron".
El viaje terminó en enero de este año, los soldados las encontraron envueltas en sacos de arroz y las llevaron enseguida al hospital de la base militar más cercana. La compañera de viaje de Ruth murió justo después.
Ruth descubre que para todos estaba muerta
Una mañana, Ruth salió del cuartel, quería comprar ropa para ella y para su hijo con el dinero que le habían dado los soldados. Pero nada más pasar la verja se encontró frente a un pariente que trabajaba en los Federal Road Safety Corps: el hombre no creía lo que veía, le contó que según la familia había muerto muchos años atrás durante el cautiverio de Mubi y que habían celebrado un funeral en su honor.
"Me llevó junto a su mujer y me dio su móvil. En cuanto volví al cuartel informé a los soldados de que había encontrado a mis familiares. Me llevaron a mi casa en Shuwa. Mi tía me acogió en su casa. Estaba feliz, me sentía viva de nuevo".
«Leah está viva y reza cada día»
Cuando le contaron lo que había pasado en esos años le enseñaron la foto de Leah Sharibu, Ruth reconoció enseguida a la chica que la había ayudado durante el cautiverio. "Es Leah. Se ha negado a convertirse al islam. Un pequeño muro separaba nuestras celdas, pero pudimos hablar. Instaba a rezar y nos guiaba en la oración. Nos dijo que había sido raptada junto a otras en Dapchi, en el estado de Yobe. Después de haber dado a luz estaba fatal. Un día Leah me dijo que Dios podía curarme, me puso una mano en el vientre y rezó por mí. Lo suele hacer, reza cada día, dice que hay un Dios que vela por nosotros".
Leah Sharibu, de 15 años, fue secuestrada en febrero de 2018 junto con un grupo de niñas. Todas fueron liberadas al cabo de un mes, salvo ella, que se niega a convertirse al islam. Ruth coincidió con ella durante su cautiverio.
Ruth cuenta que en el campo consideraban a Leah una infiel, no podía comer, cocinar con las demás, no iba a las clases de ley coránica, pero como otras chicas de Dapchi, "era útil" a Boko Haram para pedir rescates e intercambiar prisioneros. Por esto no había sido maltratada ni la habían obligado a casarse con un combatiente. "Estoy segura de que sigue viva; lo estaba cuando huí. Tiene una fe indestructible y un carácter fuerte y reza siempre por todos nosotros".
El valor de Ruth
La historia de Ruth fue inmediatamente considerada verdadera por el jefe del distrito de la ciudad de Duhu, Mustapha Sanusi, llamado Jarma Mubi, que se ocupa de organizar las repatriaciones y la reintegración en la comunidad de los supervivientes y los arrepentidos de Boko Haram.
También su hermana había sido raptada por los terroristas: Ruth no solo la encontró, dando descripciones y detalles inequívocos para identificarla, sino que también contó su historia. La de una chica que como muchas otras se vio obligada a convertirse, embarazada del segundo hijo de un terrorista. Es impensable para las fuerzas nigerianas, explica Mubi, atacar en la selva, donde viven más o menos doscientas comunidades y miles de ciudadanos bajo el control de Boko Haram. Sambisa se ha convertido en un inmenso mercado de la droga. De vez en cuando, la selva expulsa a algún deshecho humano, toxicodependiente o desesperado. A veces a chicas como Ruth, con un hijo de tres años y un valor más grande que el terror.
Traducción de Elena Faccia Serrano.

miércoles, 3 de abril de 2019

Orando por las chicas secuestradas por Boko Haram (Alertas de Oración) 03042019

ALERTAS DE ORACIÓN

Orando por las chicas secuestradas por Boko Haram

El 14 de Abril se cumplirán 5 años de la terrible tragedia que asoló Chibok, una aldea de Nigeria. Militantes del grupo terrorista Boko Haram, aprovecharon la oscuridad de la noche para secuestrar a 230 niñas de la escuela secundaria local, la cual, quemaron a su paso.
Tras 5 años del horrible crimen que conmocionó la aldea de Chibok y el mundo, algunas de las chicas han huido o han sido liberadas. Sin embargo, aún quedan unas 120 retenidas por el grupo extremista islámico. Según el presidente de la asociación de padres de Chibok, Yakubu Nkeki Maina:
“Aún quedan 112 chicas cristianas esperando a ser liberadas. No sabemos su situación, ni cuántas de ellas siguen con vida”.
Esto ha hecho que las familias de las chicas que aún siguen retenidas no hayan tenido descanso durante estos 5 años, viviendo en una intranquilidad constante y sufriendo por sus hijas y por la falta de información con respecto a su situación.
Yana Gana, está entre estos padres. Su hija Riftaku no se encontraba entre las chicas huidas o liberadas, algo que pesa en el corazón de Yana, cuya información más reciente son solo rumores y especulaciones sobre cuántas chicas  siguen vivas aún después de tanto tiempo. Desde las últimas liberaciones en Enero del 2018 las familias no tienen ninguna información reciente a la que aferrarse.
“Está siendo muy duro, aunque han pasado casi 5 años desde su desaparición, el dolor que siento es como el de una herida reciente” nos cuenta la madre.
La pérdida de una hija es algo que afecta una familia hasta lo mas profundo, sobre todo cuando la situación no te permite pasar página ni encontrar consuelo. Es una  carga terrible y muy pesada, casi imposible de llevar. Yana nos cuenta como se ha vivido la situación en su casa:
“Cuando Riftaku fue secuestrada, las risas cesaron en mi casa. Todo el mundo estaba lleno de dolor, especialmente yo, porque yo la di a luz. Tristemente la hermana menor inmediata de Rifkatu ha sufrido mucho más que yo, ha quedado completamente traumatizada. Eran inseparables. Llevaban la misma ropa, los mismos zapatos e incluso se ataban los pañuelos de la cabeza de la misma manera. Nunca he visto a nadie que se amara tanto como ellas. Cuando Rifkatu fue secuestrada, sentí una pena inmensa por su hermana menor. Sus tías me dijeron que el trauma sería demasiado para ella, y que podríamos perderla. Así que la enviamos a la escuela en Yola".
La pérdida de Riftaku y de las demás chicas no es únicamente de sus familias, sino de toda la comunidad. La pérdida de Riftaku ha afectado a su entorno, en el que ha dejado un vacío que no podrá llenarse a menos que vuelva.
Desde el incidente, Puertas Abiertas a través de sus colaboradores locales ha asistido a la gente de Chibok con alimentos y suministros médicos. Además, ha proporcionado apoyo psicológico y espiritual a las familias de las chicas secuestradas.

TEMAS DE ORACIÓN

  • Demos gracias al Señor por preservar la fe de las niñas de Chibok y sus familias.
  • Sigamos orando por la liberación de las niñas que permanecen en cautiverio. Oremos para que el Señor cumpla sus propósitos en sus vidas y se glorifique a sí mismo en sus circunstancias.
  • Oremos por la insistencia por parte del gobierno para mantener las negociaciones para la liberación de los cautivos restantes.
  • Oremos por las niñas de Chibok liberadas mientras vuelven a retomar sus vidas. Oremos para que experimenten la sanidad, el consuelo y el aliento del Señor.
  • Oremos por los miles de personas sin nombre que permanecen en cautiverio en Boko Haram. Oremos para que el Señor traiga libertad a todos ellos. Hasta que lo haga, oremos para que pueda sostenerlos y estar trabajando en sus vidas.

sábado, 22 de septiembre de 2018

Boko Haram secuestró a un grupo de niñas: liberó a todas menos a Leah, que no renegó de Cristo 21092018

Boko Haram secuestró a un grupo de niñas: liberó a todas menos a Leah, que no renegó de Cristo

Leah Sharibu tiene tan sólo 15 años
Leah Sharibu tiene tan sólo 15 años
Leah Sharibu, una joven nigeriana de 15 años, fue secuestrada junto a otras jóvenes por los islamistas de Boko Haram el pasado mes de febrero. Un mes después fueron liberadas todas menos ella. Sigue prisionera porque se negó a renegar de la fe cristiana.
Por ello, los obispos de Nigeria han hecho un llamamiento público en la Asamblea Plenaria.  “Pedimos que el gobierno federal garantice la liberación incondicional de Leah Sharibu. Ella todavía está prisionera porque se negó a abjurar de la fe cristiana”, afirman los obispos.
Por otro lado, agregan, “también exigimos que el gobierno federal garantice una liberación segura de las niñas secuestradas en Chibok que aún siguen prisioneras y de todas las demás personas detenidas contra su voluntad. Instamos a sus familias a permanecer firmes en la oración y a no perder la esperanza, asegurándoles nuestras oraciones”.
Indefensos nigerianos "son brutalmente masacrados"
Ante una situación de cada vez mayor persecución, los obispos nigerianos denuncian que “observamos con gran consternación que la violencia que hemos denunciado en pasado continúa sin cesar”.
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Esta es una de las imagenes difundidas por Boko Haram de Leah
Tal y como recoge la agencia Fides, en el documento afirman sentir gran tristeza “por el modo en que los indefensos nigerianos son brutalmente masacrados, debido a diferencias religiosas y políticas, disputas territoriales y otras razones”.
“Notamos que el gobierno suele ser lento en responder a la violencia y, a menudo, permite que muchos de los perpetradores de estos crímenes atroces queden impunes, creando así una cultura de la impunidad”, escriben los obispos expresando su “más alta condena por estos crímenes” y pidiendo “al gobierno que defienda la vida y la propiedad de cada ciudadano nigeriano”. Además, también defienden la causa “de miles de compatriotas desplazados para que se les ayude a regresar a sus hogares y se les devuelvan sus tierras lo antes posible”.
El comunicado también pide “a todos los niveles del gobierno que respeten los derechos de los ciudadanos y de los grupos a practicar su propia religión sin impedimentos”. “En este espíritu, los gobiernos deberían permitir que los grupos religiosos compren terrenos para la construcción de lugares de culto, escuelas, hospitales y centros de asistencia social cuando les surge la necesidad. Al mismo tiempo, instamos a todos a evitar actos de fanatismo religioso y en lugar de esto a promover la coexistencia pacífica y la armonía. La religión es una cuestión de convicción, no de coacción”.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Desplazados por Boko Haram, forzados a regresar



Desplazados por Boko Haram, forzados a regresar
El Gobierno afirma que sus hogares ya son seguros. Los desplazados, entre ellos muchos cristianos, lo niegan.

Miles de desplazados internos del noreste de Nigeria, muchos de ellos cristianos que han huido de la persecución de Boko Haram, se enfrentan a la presión del Gobierno, que afirma que sus zonas de procedencia son seguras y que deben volver, según ha informado Reuters. Pero la situación de violencia está lejos de haberse detenido. El pasado 30 de agosto, decenas de soldados nigerianos murieron cuando los grupos armados irrumpieron en su base de la aldea de Zari, en el estado de Borno, cerca de la frontera con Níger. Es el cuarto ataque mortal contra puestos militares en el noreste de Nigeria desde julio.
Aun así, ya en junio, unos 2.000 desplazados internos que vivían en el campamento de Bakasi en Maiduguri, capital del estado de Borno, recibieron instrucciones de regresar a sus hogares. La decisión ha suscitado preocupación y críticas entre los cooperantes humanitarios y los diplomáticos occidentales, que señalan que el programa está orientado hacia las elecciones nigerianas con el objetivo de que el mayor número posible de personas vuelva a votar en las rondas primarias que comenzaron en agosto.
"Las autoridades quieren demostrar que están ganando la guerra, aunque a nivel local, donde la mayoría de la población vive en zonas remotas, la situación no es lo suficientemente segura. En algunas partes de Michika, Madagali y Gwoza, todavía hay focos de rebeldes que se mueven en pequeñas cantidades, entre 15 y 20 insurgentes armados, pero lo suficientemente grandes como para saquear una aldea de 500 habitantes", declaró Maurice Kwairanga, responsable del campo de desplazados de la iglesia de Santa Teresa, en la ciudad de Yola, a World Watch Monitor.
El propio Kwairanga se ha opuesto a los intentos del Gobierno de reubicar a los desplazados del campamento de Santa Teresa: "Les dijimos que dejaran a estas personas en paz, no hay necesidad de forzarlas si no quieren volver".
Algunos afectados señalan que varios desplazados regresaron a sus comunidades a lo largo de la frontera con Camerún solo para ser asesinados. Algunos lograron escapar y volver al campamento de Santa Teresa. Otros han sido desplazados dos o tres veces, mientras que miles de personas siguen atrapadas en las comunidades de los alrededores de Yola.
Otros desplazados internos, enviados por la fuerza a sus hogares, viven ahora en campamentos alrededor de la ciudad de Gwoza. Algunos han declarado que los grupos armados se esconden en el bosque o en las montañas y vienen de la noche a la mañana para atacar, matar y secuestrar a mujeres jóvenes sin que haya presencia del ejército o de la policía en esos lugares.
Oremos por esta situación:
  • Oremos a Dios para que el Gobierno escuche a los desplazados y les atienda sin pensar en sus intereses electorales
  • Oremos por las decenas de miles de cristianos desplazados por la violencia de Boko Haram y de los ganaderos Fulani en Nigeria. Oremos para que Dios les supla de todas sus necesidades físicas, emocionales y, por supuesto, espirituales.
  • Oremos para la iglesia en el norte de Nigeria sepa responder con amor y sabiduría a la violencia que vive su país. Oremos por líderes como Maurice Kwairanga, para que el Espíritu Santo le guíe en sus decisiones y acciones.

ADEMÁS...

Oremos por el nuevo año escolar en Siria. Las escuelas primarias abren la primera semana de septiembre, mientras que las universidades generalmente entre finales de septiembre y mediados de octubre. 

Damos gracias a Dios por todos los niños y jóvenes que pueden recibir educación en el país y continuemos orando por los niños y niñas que aún se encuentran en situación de desplazamiento o refugiados en países vecinos, muchos de los cuales aún no tienen acceso a educación. 

Muchas escuelas están dañadas o incluso destruidas por la guerra. Oremos para que la reconstrucción de las escuelas, y en especial de las escuelas cristianas destruidas, sea una prioridad para el país y para quienes trabajan por reconstruir los destrozos de la guerra.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Juan José Aguirre: "Los que han hecho surgir a Boko Haram y al ISIS, están entrando en el corazón de África" 05032018


1.500 MUSULMANES SIGUEN, DIEZ MESES DESPUÉS, REFUGIADOS EN EL SEMINARIO MENOR DE BANGASSOU

Juan José Aguirre: "Los que han hecho surgir a Boko Haram y al ISIS, están entrando en el corazón de África"

"Corremos el riesgo de una epidemia de cólera. La ONU no quiere hacer nada, el presidente tampoco"
Jesús Bastante, 05 de marzo de 2018 a las 08:18
  
Juan José Aguirre, obispo de Bangassou
Pedimos al Papa que rece con nosotros, y que nombre a la asociación de Bangassou en el Angelus, para que la ONU se decida a intervenir
(Jesús Bastante).- Nunca pierde la paz, ni la sonrisa. Aunque a veces tenga que ver cómo un joven 'anti-balaka' (milicianos anti-islámicos) le llamara traidor y le pusiera un fusil en la cabeza. Aunque haya tenido que salir de Bangassou porque "las cosas se habían puesto callientes, y los cascos azules me dijeron que era mejor que me diera una vuelta". El cordobés Juanjo Aguirre, obispo de Bangassou, sigue adelante, denunciando la situación de violencia en Centroáfrica, de consecuencias impredecibles.
Tanto Juanjo como Jesús, su obispo auxiliar, pasaron este fin de semana por Madrid, de vuelta de Roma, donde "hemos visitado algunos dicasterios y organismos" de ayuda a la misión. No han podido ver al Papa, "pero sí hemos conseguido enviarle una carta que le será entregada en mano", y en la que los religiosos españoles relatan a Francisco la situación que se vive en Bangassou, con la esperanza de que "hable de Bangassou en el Angelus y nos ponga en el mapa".
Y, ¿cuál es esa situación? "El 13 de mayo se cumplirá un año desde que 1.500 musulmanes se alojan en nuestro seminario menor. Es el único campo de refugiados musulmanes en Bangassou". La acogida, en mitad de una persecución islamófoba, no cuenta con el apoyo de nadie "Hemos intentado hablar con la ONU, con los estados vecinos, con el presidente de la República.... Todos movían la cabeza y no hacían nada".
La situación "es muy tensa". "El seminario es una ruina. Han cogido mesas, pupitres, todo, para hacer fuego. Hemos propuesto llevar el campo a otro lado, donde puedan tener agua y construir una mezquita, pero nada", asegura el obispo de Bangassou, quien denuncia que "hay una orden directa" del presidente para que nada se mueva.
Mientras tanto, la diócesis está arrasada. "Es como si hubiera pasado Atila. La casa de los espiritanos, saqueada, como las de los cooperantes y alrededores". Por las noches, un centenar de jóvenes radicales salen del campo, "con la complicidad de los casos azules -encargados de la vigilancia-, y ya nos han destrozado la catedral. A mi vicario no lo mataron porque el último machetazo no llegó a la aorta...". También se han producido violaciones y saqueos, aunque "nada se denuncia. Los casos azules miran para otro lado, si no hacen otra cosa".
"Estamos explicándole al Papa lo que está pasando para que lo conozca. En otros sitios, los obispos se encuentran con miles de desplazados no musulmanes. Somos los únicos que tenemos desplazados musulmanes", explica, acosados por "jóvenes anti-balaka, no musulmanes, que quieren atacar el campo".
Las instituciones, con la ONU y el Gobierno a la cabeza, se marcharon. Apenas les dan agua y alimentos, "que tenemos que recoger y repartir nosotros. Y lo hacemos con gusto, porque no queremos que sufran, y porque sabemos que los radicales son muy poquitos", añade Juanjo Aguirre.
La situación, a corto plazo, "no tiene solución". "Apelamos al diálogo, porque hay un sentimiento anti-islámico brutal, los anti-balaka quieren la revancha", sostiene. A largo plazo, es aún peor: "Estamos viendo llegar a líderes del movimento wahabita. Los que han hecho crecer a Boko Haram y al Isis, están entrando en el corazón de África. Los que han abandonado Racca están llegando a Centroáfrica". Vienen de Darfur y quieren entrar en Congo, "que es donde tienen todos los minerales". Porque "esto no es una lucha religiosa, sino de hacerse con el cobre, el manganeso y el coltán".
"Pedimos al Papa -apunta Aguirre- que rece con nosotros, y que nombre a la asociación de Bangassou en el Angelus, para que la ONU se decida a intervenir, a hacerles un campamento en sitio más tranquilo". Porque ahora "las letrinas están llenas, riesgo de una epidemia de cólera. La ONU no quiere hacer nada, el presidente tampoco".
Aguirre vuelve a Bangassou el 18 de marzo. "Tuve que salir de ahí por amenazas", pero ha de regresar porque, pese a todo, la vida sigue, y la esperanza, también. "Estamos intentando empezar las escuelas: ya hemos encontrado a 2.000 alumnos, musulmanes y no musulmanes. Eso va a desanimar a los padres para que se dejen de pegar y convivan. Voy a intentar ir allí en Semana Santa".
Porque, pese al sufrimiento, lo más importante es "normalizar la vida para tantos niños. Pobres, huérfanos, desnutridos, los viejitos... no los podemos abandonar", constata el obispo de Bangasou. "Queremos hacer un centro con psicólogos que puedan escuchar a los ex-niños soldados, con sangre en las manos, a las mujeres violadas, a personas con sh0ck postraumática. A ver si Caritas y AIN nos ayudan...".
De momento, este domingo, la Fundación Bangassou celebra su comida solidaria anual. Para más información, pincha aquí:

miércoles, 2 de agosto de 2017

Sangriento ataque del grupo Boko Haram en Nigeria 31072017

Sangriento ataque del grupo Boko Haram en Nigeria

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(ADI).- Al menos 69 personas murieron en un ataque de los yihadistas de Boko Haram contra un equipo de prospección petrolera en el noreste de Nigeria el martes pasado, según informaron trabajadores humanitarios en el lugar.
“Hasta ahora, el balance asciende a 69 muertos”, declaró uno de los trabajadores humanitarios que participa en las labores de búsqueda de cuerpos tras este ataque, el más sangriento en lo que va de año.
Según esta misma fuente, que habló bajo condición de anonimato, entre las víctimas mortales habría 19 soldados, 33 miembros de milicias civiles y 17 civiles.
“El último cuerpo se encontró ayer (viernes) entre las malezas en el distrito de Geidam, en el estado vecino de Yobe, a varios kilómetros del lugar de la emboscada”, contó a la prensa. “El balance de víctimas sigue subiendo”, dijo otra fuente tras el ataque perpetrado cerca de Magumeri.
Se desconocen las circunstancias exactas de la emboscada tendida por el grupo yihadista a un equipo de la Nigerian National Petroleum Company (NNPC) acompañado por geólogos de la Universidad de Maiduguri y guardias de seguridad, a su regreso de una misión de exploración. Los primeros elementos habían hecho pensar inicialmente en una tentativa de secuestro.
El Ejército no ha proporcionado ningún balance nuevo desde que el miércoles habló de 10 muertos -nueve militares y un civil- en el ataque.
Un socorrista de Magumeri, a 50 km al noroeste de Maiduguri, capital de Borno, el Estado donde se desarrollan la mayor parte de las acciones de Boko Haram y cuyos accesos están controlados por el Ejército, dijo que hasta el mismo miércoles ya se habían encontrado 47 cadáveres.
“Once de ellos fueron quemados vivos en su vehículo que cayó en una cuneta. Los enterramos allá porque no podíamos llevarlos a Maiduguri”. “Esta noche hallamos otros seis cuerpos, incluyendo el de un soldado, y puede que encontremos muchos más, porque los equipos de socorro están buscando en los alrededores”, agregó.
En el Hospital Universitario de Maiduguri (UMTH), un miembro del personal médico declaró: “En este momento tenemos 19 cadáveres de civiles. Quince de ellos eran guardias de seguridad (milicia civil) y cuatro formaban parte del personal del hospital”.
Un sindicalista que enseña en la Universidad de Maiduguri, Dani Mamman, confirmó la presencia de los cuatro cuerpos y precisó que dos de ellos eran docentes.”Seguimos sin noticias de otros miembros del personal”, lamentó.
El viernes, fuentes médicas y humanitarias dieron cuenta de unos 50 muertos. Este balance, particularmente alto, contradice las afirmaciones del Gobierno nigeriano de que Boko Haram está muy debilitado.
Los yihadistas difundieron este fin de semana un vídeo de cuatro minutos en el que se ve a tres hombres de la Universidad de Maiduguri pidiendo al Gobierno que acceda a las exigenciasde los yihadistas para su liberación. “Se trata de nuestros empleados”, confirmó el portavoz de la institución educativa, Danjuma Gambo.
“Solicito al presidente interino, Yemi Osinbajo, que nos ayude y acepte sus demandas”, declara uno de los hombres en la grabación, que asegura que se filmó el viernes.
Boko Haram lleva a cabo una sangrienta insurrección desde 2009 que ha dejado al menos 20 mil muertos y más de 2,6 millones de refugiados y desplazados.
(Fuente: Agencias)