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domingo, 13 de octubre de 2019

Santa Giuseppina Vannini: Una dedicación continua y silenciosa a los enfermos 13102019



Santa Giuseppina Vannini © Vatican News

Giuseppina Vannini: Una dedicación continua y silenciosa a los enfermos

Fundadora de las Hijas de San Camilo

Nació en Roma; y se llamaba Judith Adelaida Vannini, y pronto quedó huerfana de padre y madre. Judit ingresó en el orfanato de las Hijas de la Caridad. Obtuvo el título de maestra de asilo y el trato que tuvo, siendo todavía joven, con las Hijas de la Caridad, la inclinó hacia la vida religiosa, e inició el noviciado en el convento de Siena de las Hijas de la Caridad en 1884, pero no pudo continuarlo por falta de salud. Probó nuevamente pero tuvo que salir en 1888 por no conseguir adaptarse a sus exigencias.
Pero su vocación se concretó en el encuentro que tuvo con el beato padre Luis Tezza en Roma en 1891 con quien se entrevista por primera vez, para pedirle consejo espiritual acerca de su vocación. Hacía poco que el padre Tezza había recibido el encargo de refundar las terciarias camilianas, y lo propone a Judit. Ella le responde que, aunque no se siente capaz, confía en Dios.
En el carácter de Judit era el indicado para una fundadora: mujer de oración y sacrificio, segura de sí misma y de su vocación. Solicitadas las pertinentes autorizaciones del superior de los Camilianos, Judit, con dos compañeras, formaron el núcleo de la nueva fundación de la Congregación de Hijas de San Camilo, para servir a los enfermos. El 2 de febrero de 1892, celebración de la conversión de san Camilo, en la sala-santuario donde murió el santo, nació la nueva familia camiliana con la imposición del escapulario, y ya en marzo Judit, que tomó el nombre de Giuseppina, recibió el hábito religioso y fue nombrada superiora. Cofundadora de la Congregación  de las Hijas de San Camilo dedicadas a la atención de los enfermos (1892).
Las Reglas son redactadas por el padre Luis Tezza, y la finalidad es la “asistencia a los enfermos, incluso en sus domicilios”. El instituto, en medio de una gran pobreza, crece inmediatamente, a fin de ese mismo año son ya 14 las religiosas, el año siguiente fundan fuera de Roma, en Cremona, y continúa el crecimiento. Sin embargo el primer gran escollo viene de parte del papa León XIII, que había decidido no aceptar más fundaciones en Roma, y niega dos veces la autorización al P. Tezza. La congregación parece que queda obligada a dejar Roma; sin embargo, convertida en Pía Asociación, pueden permanecer.
Una nueva prueba vendrá de la mano de calumnias que se alzan hacia la relación entre el P. Tezza y las religiosas, especialmente con la beata Josefina. Sin ninguna investigación, el cardenal protector de la Pía Asociación quita al P. Tezza el permiso de confesar a las hermanas, y le prohibe todo contacto con ellas.
Con gran fortaleza espiritual, la fundadora prosigue adelante con la obra, e incluso crece en esos años ampliándose por toda Italia y Argentina. El 21 de junio 1909, después de tantas resistencias, obtiene por fin el Decreto de erección del Instituto en Congregación Religiosa bajo el nombre de “Hijas de San Camilo”. La vida de Josefina no está marcada por ningún hecho extraordinario. Fue, más bien, una dedicación continua, silenciosa y personal a la congregación. Murió en Roma y fue beatificada, también en Roma, el 19 de octubre de 1994 por san Juan Pablo II.

jueves, 26 de septiembre de 2019

Beato Luis Tezza, presbítero y fundador (26 de septiembre)


Beato Luis Tezza, presbítero y fundador

fecha: 26 de septiembre
n.: 1841 - †: 1923 - país: Perú
canonización: 
B: Juan Pablo II 4 nov 2001
hagiografía: Vaticano
Elogio: En la población de Los Reyes, en el Perú, beato Luis Tezza, presbítero de la Orden de Ministros de los Enfermos, que, para servir a Dios dedicándose a los enfermos, fundó la Congregación de Hijas de San Camilo, a la que encaminó para llevar a cabo muchas obras de caridad.
refieren a este santo: Beata Josefina Vannini

El Padre Luis Tezza nace en Conegliano (Treviso) el 1 de Noviembre de 1841, siendo sus padres el médico Augusto y Catalina Nedwiedt. Hijo único, huérfano de padre a la edad de nueve años, va a vivir, junto con su madre, a Padua, donde continúa sus estudios. A la edad de 15 años entra en la Orden de los religiosos «Camilos» (Ministros de los Enfermos de San Camilo de Lellis). La madre, después de haberlo confiado al noviciado de los camilos de Verona, convencida de la perseverancia del hijo, entra en el monasterio de la Visitación de Padua, dejando fama de mujer y religiosa excepcional.
Ordenado sacerdote, se le confía la dirección de los religiosos jóvenes. Después de cuatro años se le presenta la posibilidad de ir a las misiones africanas, que le atraían intensamente desde hacía tiempo, pero renuncia a ello por obediencia. En vez de ello es trasladado a Roma como vicemaestro de novicios. En 1871 el Padre Luis es enviado a Francia como maestro de novicios de la nueva provincia religiosa, de la cual llegará a ser el primer superior provincial. Con su celo y su empeño logra establecer la vida común dentro la comunidad y, hacia fuera, el específico ministerio camiliano: la asistencia corporal y espiritual de los enfermos. Después de la supresión de las órdenes religiosas, en 1880, es expulsado de Francia como extranjero, pero retorna clandestinamente después de algunos meses, logrando reunir a los religiosos entonces dispersos. De esa manera, la joven provincia pudo no sólo resistir la represión sino también poner las bases para su ulterior desarrollo.
Elegido procurador y vicario general, retorna a Roma, donde, en 1891, tiene un encuentro providencial: conoce a la beata Josefina Vannini. Propone a esta joven un proyecto que lleva en su corazón desde hace algún tiempo: constituir un grupo de mujeres consagrado a Dios en el servicio a los enfermos según el espíritu y el carisma de san Camilo de Lellis. Nace así el 2 de febrero de 1892 la Congregación de las Hijas de San Camilo que, dentro del carisma camiliano, pone en evidencia características típicamente femeninas como la ternura, la acogida, la capacidad de escucha y la intuición. Cualidades de sensibilidad y de corazón que san Camilo quería para sus religiosos en la asistencia a los enfermos. Aprobado en 1931 por la Santa Sede, el Instituto ha tenido una rápida y constante expansión.
Parecía ahora que la actividad del padre Luis hubiese llegado a su fin*. Sin embargo, le esperaban otros trabajos. A la edad de 59 años es enviado a Perú como visitador para reformar la comunidad camiliana de Lima, que había estado separada durante más de un siglo de la casa central de Roma y corría peligro de ser cerrada. Debía ser una breve estancia, pero su presencia en esta cuidad fue tenida como indispensable por el Arzobispo y por el Delegado Apostólico, Monseñor Pedro Gasparri, que lo definía como un «hombre inspirado por Dios y providencial para Lima». Él acepta la voluntad de Dios y se entrega confiadamente a la Providencia. Así estará 23 años en Lima, hasta su muerte.
Durante estos años derrama en su entorno tesoros de caridad y de amor de Dios, a través de un intenso apostolado. Además de trabajar por el restablecimiento de la disciplina regular en su comunidad, se dedica a la asistencia de los enfermos particularmente pobres, tanto en las casas privadas y en los hospitales como en las cárceles. Es confesor y director espiritual del seminario de la arquidiócesis y de diversas congregaciones religiosas; es buscado como consejero por la Nunciatura apostólica y la diócesis. Ayuda con éxito a otra fundadora, la sierva de Dios Teresa Candamo, que tenía dificultades con su Institución recién fundada. Tanto su trabajo discreto, inteligente y lleno de amor, como su carácter firme y dulce, contribuyeron a darlo a conocer como «el santo de Lima». Aquí fue donde murió el padre Luis Tezza el 26 de septiembre de 1923. Una persona anónima escribió en el cemento de la parte posterior de su piedra sepulcral las «el apóstol de Lima». Sus restos mortales reposan en la casa general de las Hijas de San Camilo de Vía Anagnina e Grottaferrata (Roma) al lado de la cofundadora, la beata Josefina Vannini. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 4 de noviembre de 2001.
*Lamentablemente este escrito silencia el motivo por el que el P. Tezza fue enviado a Lima: bajo una grave acusación de relaciones no aceptables con als Hermanas de San Camilo, y en especial con su fundadora, la beata Vannini, sin envestigación por parte del Cardenal protector de la Congregación, que admitió los rumores como ciertos, y con una ejemplar aceptación del P. Tezza de las medidas que, injustamente, se tomaron contra él. Ver este escrito acerca de la beata (en italiano). Nota de ETF.
fuente: Vaticano
accedida 1964 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_3504

sábado, 23 de febrero de 2019

Beata Josefina Vannini, virgen y fundadora (23 de febrero)


Beata Josefina Vannini, virgen y fundadora

fecha: 23 de febrero
n.: 1859 - †: 1911 - país: Italia
canonización: 
B: Juan Pablo II 16 oct 1994
hagiografía: Abel Della Costa
Elogio: En Roma, beata Josefina (Judit Adaleide) Vannini, virgen, que fundó la Congregación de Hijas de San Camilo, para servir a los enfermos.

Nació en Roma el 7 de julio de 1859, hija de Ángel Vannini y Annunziata Papi; es la intermedia entre tres hermanos. A los 4 años pierde a su padre, y tres años más tarde, a su madre. Los tres hermanos son separados y cada es recibido en distintos sitios. Judit ingresa al orfanato de las Hijas de la Caridad.
Obtiene el título de maestra de asilo, y a los 21 años intenta entrar al noviciado de las Hijas de la Caridad en Siena, pero al poco tiempo debe abandonar por motivos de salud. Al año siguiente vuelve a intentarlo, pero luego es definitivamente rechazada de la Congregación por no conseguir adaptarse a sus exigencias.
Siente en profundidad el llamado a la vida religiosa, pero no encunetra un Instituto que la atraiga. A los 32 años participa de unos ejercicios espirituales en la casa de las Hermanas de Nuestra Señora del Cenáculo de Roma, y conoce allí al padre Luis Tezza, con quien se entrevista por primera vez el 17 de diciembre de 1891, para pedirle consejo espiritual acerca de su vocación. Hacía poco que el padre Tezza había recibido el encargo de refundar las terciarias camilianas, y lo propone a Judit. Ella le responde que, aunque no se siente capaz, confía en Dios.
En el carácter de Judit estaba lo necesario para una fundadora: mujer de oración y sacrificio, segura de sí misma y de su vocación. Solicitadas las pertinentes autorizacioens del superior de los Camilianos, Judit, con dos compañeras, forman el núcleo de la nueva fundación de la Congregación de Hijas de San Camilo, para servir a los enfermos. El 2 de febrero de 1892, celebración de la conversión de san Camilo, en la sala-santuario donde murió el santo, nace la nueva familia camiliana con la imposición del escapulario, y ya en marzo Judit, que toma el nombre de Josefina, recibe el hábito religioso y es nombrada superiora.
Las Reglas son redactadas por el Padre Luis Tezza, y la finalidad es la "asistencia a los enfermos, incluso en sus domicilios". El instituto, en medio de una gran pobreza, crece inmediatamente, a fin de ese mismo año son ya 14 las religiosas, el año siguiente fundan fuera de Roma, en Cremona, y continúa el crecimiento. Sin embargo el primer gran escollo viene de parte del papa León XIII, que había decidido no aceptar más fundaciones en Roma, y niega dos veces la autorización al P. Tezza. La congregación parece que queda obligada a dejar Roma; sin embargo, convertida en Pía Asociación, pueden permanecer.
Una nueva prueba vendrá de la mano de calumnias que se alzan hacia la relación entre el P. Tezza y las religiosas, especialmente con la beata Josefina. Sin ninguna investigación, el cardenal protector de la Pía Asociación quita al P. Tezza el permiso de confesar a las hermanas, y le prohibe todo contacto con ellas.
Con gran fortaleza espiritual, la fundadora prosigue adelante con la obra, e incluso crece en esos años ampliándose por toda Italia y Argentina. El 21 de junio 1909, después de tantas resistencias, obtiene por fin el Decreto de erección del Instituto en Congregación Religiosa bajo el nombre de "Hijas de San Camilo". Muere en Roma el 23 de febrero de 1911, y es beatificada, también en Roma, el 19 de octubre de 1994 por SS. Juan Pablo II.
Biografía elaborada con datos de la Congregación y del artículo correspondiente de Santi e beati.

Abel Della Costa
accedida 2097 veces
ingreso o última modificación relevante: 22-2-2013
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_668

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Beato Luis Tezza, presbítero y fundador (26 de septiembre)


Beato Luis Tezza, presbítero y fundador

fecha: 26 de septiembre
n.: 1841 - †: 1923 - país: Perú
canonización: 
B: Juan Pablo II 4 nov 2001
hagiografía: Vaticano
Elogio: En la población de Los Reyes, en el Perú, beato Luis Tezza, presbítero de la Orden de Ministros de los Enfermos, que, para servir a Dios dedicándose a los enfermos, fundó la Congregación de Hijas de San Camilo, a la que encaminó para llevar a cabo muchas obras de caridad.
El Padre Luis Tezza nace en Conegliano (Treviso) el 1 de Noviembre de 1841, siendo sus padres el médico Augusto y Catalina Nedwiedt. Hijo único, huérfano de padre a la edad de nueve años, va a vivir, junto con su madre, a Padua, donde continúa sus estudios. A la edad de 15 años entra en la Orden de los religiosos «Camilos» (Ministros de los Enfermos de San Camilo de Lellis). La madre, después de haberlo confiado al noviciado de los camilos de Verona, convencida de la perseverancia del hijo, entra en el monasterio de la Visitación de Padua, dejando fama de mujer y religiosa excepcional.
Ordenado sacerdote, se le confía la dirección de los religiosos jóvenes. Después de cuatro años se le presenta la posibilidad de ir a las misiones africanas, que le atraían intensamente desde hacía tiempo, pero renuncia a ello por obediencia. En vez de ello es trasladado a Roma como vicemaestro de novicios. En 1871 el Padre Luis es enviado a Francia como maestro de novicios de la nueva provincia religiosa, de la cual llegará a ser el primer superior provincial. Con su celo y su empeño logra establecer la vida común dentro la comunidad y, hacia fuera, el específico ministerio camiliano: la asistencia corporal y espiritual de los enfermos. Después de la supresión de las órdenes religiosas, en 1880, es expulsado de Francia como extranjero, pero retorna clandestinamente después de algunos meses, logrando reunir a los religiosos entonces dispersos. De esa manera, la joven provincia pudo no sólo resistir la represión sino también poner las bases para su ulterior desarrollo.
Elegido procurador y vicario general, retorna a Roma, donde, en 1891, tiene un encuentro providencial: conoce a la beata Josefina Vannini. Propone a esta joven un proyecto que lleva en su corazón desde hace algún tiempo: constituir un grupo de mujeres consagrado a Dios en el servicio a los enfermos según el espíritu y el carisma de san Camilo de Lellis. Nace así el 2 de febrero de 1892 la Congregación de las Hijas de San Camilo que, dentro del carisma camiliano, pone en evidencia características típicamente femeninas como la ternura, la acogida, la capacidad de escucha y la intuición. Cualidades de sensibilidad y de corazón que san Camilo quería para sus religiosos en la asistencia a los enfermos. Aprobado en 1931 por la Santa Sede, el Instituto ha tenido una rápida y constante expansión.
Parecía ahora que la actividad del padre Luis hubiese llegado a su fin*. Sin embargo, le esperaban otros trabajos. A la edad de 59 años es enviado a Perú como visitador para reformar la comunidad camiliana de Lima, que había estado separada durante más de un siglo de la casa central de Roma y corría peligro de ser cerrada. Debía ser una breve estancia, pero su presencia en esta cuidad fue tenida como indispensable por el Arzobispo y por el Delegado Apostólico, Monseñor Pedro Gasparri, que lo definía como un «hombre inspirado por Dios y providencial para Lima». Él acepta la voluntad de Dios y se entrega confiadamente a la Providencia. Así estará 23 años en Lima, hasta su muerte.
Durante estos años derrama en su entorno tesoros de caridad y de amor de Dios, a través de un intenso apostolado. Además de trabajar por el restablecimiento de la disciplina regular en su comunidad, se dedica a la asistencia de los enfermos particularmente pobres, tanto en las casas privadas y en los hospitales como en las cárceles. Es confesor y director espiritual del seminario de la arquidiócesis y de diversas congregaciones religiosas; es buscado como consejero por la Nunciatura apostólica y la diócesis. Ayuda con éxito a otra fundadora, la sierva de Dios Teresa Candamo, que tenía dificultades con su Institución recién fundada. Tanto su trabajo discreto, inteligente y lleno de amor, como su carácter firme y dulce, contribuyeron a darlo a conocer como «el santo de Lima». Aquí fue donde murió el padre Luis Tezza el 26 de septiembre de 1923. Una persona anónima escribió en el cemento de la parte posterior de su piedra sepulcral las «el apóstol de Lima». Sus restos mortales reposan en la casa general de las Hijas de San Camilo de Vía Anagnina e Grottaferrata (Roma) al lado de la cofundadora, la beata Josefina Vannini. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 4 de noviembre de 2001.
*Lamentablemente este escrito silencia el motivo por el que el P. Tezza fue enviado a Lima: bajo una grave acusación de relaciones no aceptables con als Hermanas de San Camilo, y en especial con su fundadora, la beata Vannini, sin envestigación por parte del Cardenal protector de la Congregación, que admitió los rumores como ciertos, y con una ejemplar aceptación del P. Tezza de las medidas que, injustamente, se tomaron contra él. Ver este escrito acerca de la beata (en italiano). Nota de ETF.
fuente: Vaticano
accedida 1610 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_3504

viernes, 23 de febrero de 2018

Beata Josefina Vannini, virgen y fundadora (23 de febrero)

Beata Josefina Vannini, virgen y fundadora

fecha: 23 de febrero
n.: 1859 - †: 1911 - país: Italia
canonización: 
B: Juan Pablo II 16 oct 1994
hagiografía: Abel Della Costa
Elogio: En Roma, beata Josefina (Judit Adaleide) Vannini, virgen, que fundó la Congregación de Hijas de San Camilo, para servir a los enfermos.
Nació en Roma el 7 de julio de 1859, hija de Ángel Vannini y Annunziata Papi; es la intermedia entre tres hermanos. A los 4 años pierde a su padre, y tres años más tarde, a su madre. Los tres hermanos son separados y cada es recibido en distintos sitios. Judit ingresa al orfanato de las Hijas de la Caridad.
Obtiene el título de maestra de asilo, y a los 21 años intenta entrar al noviciado de las Hijas de la Caridad en Siena, pero al poco tiempo debe abandonar por motivos de salud. Al año siguiente vuelve a intentarlo, pero luego es definitivamente rechazada de la Congregación por no conseguir adaptarse a sus exigencias.
Siente en profundidad el llamado a la vida religiosa, pero no encunetra un Instituto que la atraiga. A los 32 años participa de unos ejercicios espirituales en la casa de las Hermanas de Nuestra Señora del Cenáculo de Roma, y conoce allí al padre Luis Tezza, con quien se entrevista por primera vez el 17 de diciembre de 1891, para pedirle consejo espiritual acerca de su vocación. Hacía poco que el padre Tezza había recibido el encargo de refundar las terciarias camilianas, y lo propone a Judit. Ella le responde que, aunque no se siente capaz, confía en Dios.
En el carácter de Judit estaba lo necesario para una fundadora: mujer de oración y sacrificio, segura de sí misma y de su vocación. Solicitadas las pertinentes autorizacioens del superior de los Camilianos, Judit, con dos compañeras, forman el núcleo de la nueva fundación de la Congregación de Hijas de San Camilo, para servir a los enfermos. El 2 de febrero de 1892, celebración de la conversión de san Camilo, en la sala-santuario donde murió el santo, nace la nueva familia camiliana con la imposición del escapulario, y ya en marzo Judit, que toma el nombre de Josefina, recibe el hábito religioso y es nombrada superiora.
Las Reglas son redactadas por el Padre Luis Tezza, y la finalidad es la "asistencia a los enfermos, incluso en sus domicilios". El instituto, en medio de una gran pobreza, crece inmediatamente, a fin de ese mismo año son ya 14 las religiosas, el año siguiente fundan fuera de Roma, en Cremona, y continúa el crecimiento. Sin embargo el primer gran escollo viene de parte del papa León XIII, que había decidido no aceptar más fundaciones en Roma, y niega dos veces la autorización al P. Tezza. La congregación parece que queda obligada a dejar Roma; sin embargo, convertida en Pía Asociación, pueden permanecer.
Una nueva prueba vendrá de la mano de calumnias que se alzan hacia la relación entre el P. Tezza y las religiosas, especialmente con la beata Josefina. Sin ninguna investigación, el cardenal protector de la Pía Asociación quita al P. Tezza el permiso de confesar a las hermanas, y le prohibe todo contacto con ellas.
Con gran fortaleza espiritual, la fundadora prosigue adelante con la obra, e incluso crece en esos años ampliándose por toda Italia y Argentina. El 21 de junio 1909, después de tantas resistencias, obtiene por fin el Decreto de erección del Instituto en Congregación Religiosa bajo el nombre de "Hijas de San Camilo". Muere en Roma el 23 de febrero de 1911, y es beatificada, también en Roma, el 19 de octubre de 1994 por SS. Juan Pablo II.
Biografía elaborada con datos de la Congregación y del artículo correspondiente de Santi e beati.

Abel Della Costa
accedida 1599 veces
ingreso o última modificación relevante: 22-2-2013

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_668