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AMERICA/ARGENTINA - Asesinan a un diácono permanente
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Lomas de Zamora (Agencia Fides) – La diócesis argentina de
Lomas de Zamora, bajo la dirección de su obispo, Mons. Jorge Rubén Lugones,
S.J. ora por el eterno descanso del diácono permanente Guillermo Luquín,
referencia pastoral en las parroquias carmelitas de Lomas y Banfield Este, en
particular a Nuestra Señora del Carmen, que ha sido asesinado en su casa.
Guillermo Luquin, nacido el 5 de agosto de 1966, fue ordenado diácono el 19 de octubre de 2002 por el entonces obispo diocesano, el obispo Agustín Radrizzani. Su trabajo ha sido muy apreciado por los fieles de la comunidad de El Carmen y El Buen Pastor (Banfield), donde en abril dirigió esa parroquia en espera del nombramiento de un nuevo párroco. Fides recibió las noticias trágicas y la apreciación del trabajo del diácono a través de las redes sociales. La prensa local, que dedica mucho espacio a las noticias de crónica policial, espera el informe de la policía que en una primera intervención solo informó que el diácono fue encontrado muerto con una herida en el cuello en su casa en el barrio de Villa Galicia. La policía informó que parece haber sido asesinado al amanecer el domingo 9 de junio. Según la información proporcionada por la diócesis, el trabajo de los diáconos permanentes, 75 en la diócesis, es muy apreciado por la ayuda que ofrecen en un territorio muy diverso en el "gran Buenos Aires". (CE) (Agencia Fides, 10/06/2019) |
(RV).- Con su cordial bienvenida a una delegación del Centro Internacional del Diaconado, en el 50 aniversario de su fundación - el Papa Francisco destacó que «su visita tiene lugar en el Año Santo de la Misericordia: contexto espiritual que quiere renovar en nosotros la conciencia de la importancia de la misericordia en nuestra vida y nuestro ministerio».
«Ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros» (Jn 13,34). Con éste que es «el mandamiento nuevo» y «última voluntad de Jesús», que el mismo Señor encomendó a los Apóstoles, el Obispo de Roma, reiteró la importancia del diaconado en el servicio a los necesitados:
«Amándose los unos a los otros, los discípulos prosiguen la misión para la cual el Hijo de Dios ha venido al mundo. Y comprenden, ayudados por el Espíritu Santo que este mandamiento implica el servicio a los hermanos y a las hermanas. Para poder cuidar de forma concreta a las personas, con sus necesidades, los Apóstoles eligen a algunos ‘diáconos’, es decir servidores.Los diáconos manifiestan de modo particular el mandamiento de Jesús: imitar a Dios en el servicio a los demás, imitar a Dios que es amor y se inclina a servirnos. El modo de actuar de Dios, su paciencia, benevolencia, compasión y disponibilidad para hacernos mejores, debe distinguir también a todos los ministros: a los Obispos como sucesores de los Apóstoles, a los sacerdotes, a sus colaboradores y – en lo concreto ‘servir las mesas’ (Hch 6,2) a los diáconos. Precisamente los diáconos son el rostro de la Iglesia en la vida cotidiana, de una comunidad que vive y camina en medio de la gente y donde no es más grande el que manda, sino el que sirve (cfr. Lc 22,26)».
Asegurándoles que los acompaña con su bendición y oración, el Papa deseó a los queridos diáconos que su peregrinación jubilar a Roma sea «una experiencia intensa de la misericordia de Dios y los ayude a crecer en su vocación de ministros de Cristo». Y que «el Señor los sostenga en su servicio y los haga alcanzar una fe cada vez más grande en su amor, para vivirlo con alegría y entrega».
(CdM – RV)