Los ataques contra los cristianos se han multiplicado en los últimos meses en Burkina Faso
De nuevo los católicos de Burkina Faso han sido víctimas de un ataque terrorista por parte de fundamentalistas islámicos. En este caso cuatro cristianos fueron asesinados la pasada semana por hombres armados todavía no identificados en la localidad de Bani, situada a 10 kilómetros de Bourzanga, en el norte del país.
Según informa el padre Victor Ouedraogo, director del Centro Diocesano de Comunicación, los terroristas eligieron a los que portaran algún símbolo o tuvieran nombre cristiano para después asesinarlos.
Identificaron a los cristianos y los mataron
El ataque tuvo lugar en la noche del jueves y, tal y como recoge Europa Press, entre los fallecidos hay dos hermanos. Los terroristas llegaron a esta población cuando caía la noche y los vecinos estaban charlando fuera de sus casas.
A continuación, estos hombres armados procedieron a identificar a los vecinos para comprobar si llevaban signos cristianos como cruces o medallas, o si tenían nombres cristianos. Los cuatro asesinados, según las fuentes locales, llevaban un crucifijo al cuello. Además de asesinarlos quemaron la tienda de una de estas víctimas.
Un día después los terroristas se presentaron en una localidad vecina para amenazar a la población advirtiéndoles que no quieren la presencia de las fuerzas de seguridad ni de funcionarios del Gobierno y les exigieron a que se convirtieran “a riesgo de ser ejecutados la próxima vez”.
"Ataques selectivos contra cristianos"
El Centro Diocesano de Comunicación recuerda que con este atentado son ya 12 los cristianos asesinados en los dos últimos meses a manos de terroristas. Según Ouedraogo, la actuación de los asesinos “ilustra que se trata de ataques selectivos contra cristianos”.
“Ante los ataques cada vez más frecuentes y las amenazas crecientes, muchos cristianos han comenzado a abandonar sus localidades para acudir al centro de las parroquias”, recuerda”.
Yihadistas en Burkina Faso matan a 4 católicos tras una procesión, destruyen su imagen de la Virgen
Autoridades políticas y religiosas en el funeral de los mártires de Dablo, que fueron asesinados por yihadistas el domingo 12 de mayo cuando estaban en misa
Después del ataque durante la misa del domingo en Dablo, Burkina Faso, en que decenas de yihadistas mataron al párroco y a cinco feligreses a sangre fría (ReL lo explicó aquí), el país del Sahel sufrió otro atentado anticatólico al día siguiente, el lunes 13 de mayo.
Cuatro fieles católicos que llevaban una estatua de la Virgen de regreso a la iglesia después de participar en una procesión mariana fueron asesinados en Singa, en el municipio de Zimtenga (a 25 km de Kongoussi), en la región norte central del país.
Habían participado con sus familias en una procesión de su aldea a la de Kayon. Les interceptó un grupo de terroristas yihadistas, que dejó marchar a los menores de edad y a las mujeres pero mataron a sangre fría a 4 varones adultos. Después destruyeron la estatua.
El padre Laurent Gansonré, responsable de la parroquia de Bam, de la que depende Zimtenga, explicó en la prensa local que los supervivientes "están conmocionados y aquí tenemos miedo. Hay temor para reunirse a alabar a Dios y expresar nuestra fe".
Funerales por los mártires de Dablo
Mientras se producía este ataque, los católicos y otros burkineses de distintas religiones condenaban y lamentaban el atentado del domingo y celebraban funerales.
Funerales por los mártires católicos de Dablo, con presencia de autoridades de las distintas religiones
El lunes, bajo un sol abrasador, el sacerdote Siméon Yampa y los otros cinco fieles asesinados fueron enterrados en el cementerio de Dablo. El obispo de Kaya, Theophile Nare, pidió a la población calma para no reaccionar contra otras comunidades, ya que este es el objetivo buscado por los atacantes: dividir a los burkineses.
También Séraphin François Rouamba, Arzobispo de Koupéla y Presidente de la Conferencia Episcopal de Burkina Faso-Níger, hizo un llamado por la paz y la convivencia pacífica.
Al funeral en Dablo asistieron católicos, protestantes, musulmanes y representantes de las religiones tradicionales, así como líderes políticos.
El doctor Bachir Ismaël Ouedraogo, Ministro de Energía, también asistió el lunes al entierro. Escribió en Facebook con tono emocionado: "Pude ver a musulmanes, protestantes y católicos, de la mano, acompañar al sacerdote y sus 5 fieles a su último hogar. No podrán dividirnos. Triunfaremos sobre este dolor, saldremos de la oscuridad, fuertes y erguidos como un solo hombre. Saludo a los Servicios de Defensa que están haciendo un gran trabajo en este momento y le pedimos a Dios que los proteja. Padre Simeón, mi querido hermanito, vete en paz. Que la tierra libre y unida de Sanmatenga te sea leve. Desde el cielo, ruega por nosotros, pobres pecadores. La victoria nos es prometida por el Misericordioso. El Señor vela por las hijas e hijos de Burkina Faso".
"Hemos de permanecer unidos"
El jefe de Estado, Roch Marc Christian Kaboré, acudió este martes a la asamblea internacional de obispos católicos de África Occidental, reunidos en Ouagadougou, la capital del país.
"Estos terroristas han reorganizado su forma de operar", dijo el presidente. "Primero buscaban crear conflictos intercomunitarios. Ahora, conflictos interreligiosos. Esto nos desafía a todos, independientemente de nuestra religión, independientemente de nuestra etnia. Burkina Faso siempre ha sido conocido como un país de tolerancia".
La Federación de Asociaciones Islámicas de Burkina Faso ha condena los asesinatos de los fieles católicos de Dablo y ha llamado a todos los burkineses, sin distinción de religión, a la unión contra el terrorismo, recordando que los terroristas en el pasado atacaron también a algunos imanes del norte del país.
Cuando una horda toma una iglesia llena
Simeon Sawadogo, Ministro de Administración Territorial, explicó a la prensa que el ataque a la iglesia, con docenas de yihadistas dentro del templo, era difícil de contrarrestar: "Se pueden imaginar 40 asaltantes que asaltan a la iglesia. Dentro, ¿qué intervención puedes hacer? El problema no es intervenir sino las vidas de las personas que están en él. Era difícil realizar una intervención que no pusiera en peligro la vida de los asistentes a la misa".
También él ha pedido calma y unidad. "Tenemos que mantenernos fuertes. El pueblo debe permanecer unido. Hablé con el pastor, hablé con los obispos, hablé con los musulmanes. Todos son unánimes en condenar los actos viles de estas personas".
Burkina Faso: un cristianismo en gran expansión
Burkina Faso es un país plural en lo religioso, con aproximadamente un 60% de musulmanes, un 10% de católicos, un 10% de protestantes y un 20% siguen religiones tradicionales africanas. La Iglesia Católica en Burkina Fasocontabiliza unos 3,7 millones de fieles, organizados en 15 diócesis.
La capital es un ejemplo del crecimiento de la Iglesia Católica: en 1990 contaba con 240.000 católicos, el 16% de los habitantes del territorio diocesano. En 2016 ya eran 900.000 los católicos, un 33% de la población de la zona.
Una oleada de asesinatos y secuestros
A fines de abril, seis cristianos protestantes (incluyendo su pastor) fueron asesinados por yihadistas en su iglesia en Silgadji, en la provincia de Soum. La matanza en la parroquia de Dablo de este domingo era el primer atentado contra fieles dentro de una iglesia católica en la historia moderna del país.
Pero ha habido atentados contra religiosos en otros contextos, A mediados de marzo, el padre Joel Yougbaré, sacerdote de Djibo, fue secuestrado por individuos armados. El 15 de febrero, el padre César Fernández, misionero salesiano español, fue asesinado en un ataque armado contra los yihadistas en Nohao, en el centro-este de Burkina Faso.
Funerales en Burkina Faso del misionero andaluz Antonio César Fernández; los restos fueron luego enviados a España
En mayo de 2018, el catequista Mathieu Sawadogo y su esposa fueron secuestrados en Arbinda y liberados el 14 de septiembre. Antes de ellos, Pierre Boena, pastor de la iglesia protestante de Belhouro, también había sido secuestrado y liberado en junio de 2018.
El número de ataques de terroristas islámicos en Burkina Faso ha crecido enormemente en últimos años: hay ataques de Al Qaeda, de Estado Islámico y del grupo local Ansarul Islam. El yihadismo llegó a Burkina Faso contagiado de Mali, a partir de 2015. Los primeros ataques los realizaba el grupo Ansarul Islam, liderado por Malam Ibrahim Dicko, un predicador islamista radical. Realizaron 12 ataques en 2016, 33 en 2017 y 158 en 2018. Desde 2015, al menos 350 personas han muerto por violencia yihadista en este país.
Solo entre el 31 de marzo y el 2 de abril, al menos 62 personas perdieron la vida cerca de Arbinda, en el norte del país, en un ataque yihadista.
Desde el 2014, Francia ha desplegado 4.500 soldados en la zona de Sahel, en el marco de la operación anti-yihadista Barkhane -en colaboración con los países del G5 del Sahel (Burkina Faso, Chad, Malí, Mauritania y Níger).
(ZENIT – 13 mayo 2019).- Continúan los ataques contra los cristianos en África occidental. Ayer, 13 de mayo de 2019, murieron cuatro personas después de una procesión en Burkina Faso y un sacerdote fue herido en Níger, según informa la agencia Fides.
Burkina Faso
Tras participar en una procesión de la Virgen, 4 fieles fueron asesinados en Singa, dentro del municipio de Zimtenga, en la región norte central del país. Se trata de la misma región en la que el pasado domingo, 12 de mayo, murieron en otro asalto el sacerdote Simeón Yamapa y 5 feligreses, mientras se celebraba la misa en Dablo.
Obispo de Kaya
Ante estos últimos ataques en dicho país, Monseñor Théophile Nare, Obispo de Kaya (Burkina Faso), ha mantenido una conversación telefónica con Ayuda a la Iglesia Necesitada. En ella denuncia una escalada de ataques anticristianos en la zona norte del país que comenzó el 17 de marzo.
El prelado ha añadido que, aunque se desconoce quiénes son exactamente los responsables de los atentados, sí que se puede determinar que están relacionados con la religión: “En Dablo, como en otros ataques, les dijeron a las víctimas que los mataron porque no practicaban la ‘religión verdadera’ o el Islam. Y luego dispararon al tabernáculo”. La comunidad cristiana es notablemente inferior a la musulmana en Burkina Faso.
Después del ataque del domingo, Monseñor Nare se trasladó a Dablo para encontrarse con la comunidad agredida y transmitirles el mensaje del Papa Francisco, que ora por las víctimas y sus familias. Por último, alentó a sus fieles a no perder la confianza ni el ánimo: “Debemos continuar orando porque el camino en Burkina hoy no es solo una guerra contra los cristianos, sino una guerra declarada contra Jesucristo”.
Níger
Ayer, dos personas irrumpieron en la parroquia de Dolbell, pertenenciente a la diócesis de Niamey, en el área de Songhay-Zerma, y el sacerdote de la misma resultó herido en una mano y en una pierna.
Fuentes de la agencia Fides declaran que “Durante mucho tiempo ha habido rumores de posibles ataques contra la parroquia y los sacerdotes. Este último hecho solo confirma el deterioro de la situación de seguridad en la zona fronteriza con Burkina Faso. Las fuerzas de seguridad parecen poco preparadas para esta nueva forma de terrorismo”.
En este mismo día también se produjeron ataques en la prisión de alta seguridad de Koutoukalé, donde mataron a un suboficial y se llevaron un vehículo militar; otros asaltantes, por su parte, desvalijaron un almacén que contenía material para comunicaciones en Mangaizé.
En Níger, además, no se tienen noticias del misionero SMA Pier Luigi Maccalli, secuestrado en la noche del 17 al 18 de septiembre de 2018.
El sacerdote asesinado, Simeon Yampa, con una camisa con la imagen del beato mártir Carlos de Foucault, explorador y ermitaño
A las 9 de la mañana de este domingo 12 de mayo, 20 yihadistas llegaron en motocicleta al pueblo de Dablo, en el norte de Burkina Faso, amenazando a la población y preguntando por el sacerdote. "¿Dónde está vuestro cura? No puede escapar, hay que matarlo", decían.
Se trataba del padre Siméon Yampa, de 34 años, nativo del país. Era además el encargado del diálogo interreligioso en la diócesis, en un país plural en lo religioso: un 60% de musulmanes, un 10% de católicos, un 10% de protestantes y un 20% siguen religiones tradicionales africanas.
Como el padre Yampa estaba celebrando misa, los terroristas rodearon la parroquia católica dedicada al Beato Isidoro Bakanja (un mártir congoleño) y entraron en el templo.
Según las primeras informaciones, el sacerdote intentó huir saliendo del templo, pero le mataron una vez fuera. Después, los agresores volvieron a entrar en la iglesia, obligaron a los fieles a tirarse al suelo, escogieron a cinco y los fusilaron a sangre fría.
Los terroristas, dijo el alcalde de Dablo, Ousmane Zongo, "prendieron fuego a la iglesia, quemaron tiendas y un bar, y luego atacaron una clínica y la incendiaron también. La ciudad entró en pánico y la gente se atrincheró en sus casas mientras las actividades comerciales cerraban sus puertas. Desde la ciudad de Barsalogho, a 45 kilómetros de distancia, llegaron militares que rastrearon la ciudad el resto del día.
La parroquia de Dablo después de la destrucción causada por los yihadistas
Dolor del Papa Francisco
El director interino de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Alessandro Gisotti, dio a conocer en un tweet que "El Santo Padre se enteró con dolor de la noticia del ataque a la iglesia de Dablo, en Burkina Faso. Reza por las víctimas, por sus familias y por toda la comunidad cristiana del país”.
En Burkina Faso, el obispo de la diócesis de Kaya, Théophile Nare, declaró en una nota: "El pueblo cristiano de Kaya anuncia con dolor la muerte del padre Yampa y de cinco fieles. El funeral de estos mártires de la fe se llevará a cabo el lunes 13 de mayo a las 11 am (hora local)".
Una masacre similar hace dos semanas, contra protestantes
Hace dos semanas, el 29 de abril, se produjo en Burkina Faso otro ataque similar en la ciudad de Djibo, en este caso contra una iglesia protestante. Un grupo similar de terroristas mató al pastor protestante y cinco fieles después del servicio, luego prendió fuego a la iglesia y robó a otros cristianos. Antes de matar a los cristianos, les ofrecieron la oportunidad de convertirse pero todos se negaron.
Sucedió dos días después de que las fuerzas especiales francesas, de nuevo en el norte del país, liberaran a cuatro rehenes secuestrados el 1° de mayo en Benín. Una redada en la que dos oficiales franceses fueron asesinados.
Pero los católicos de Djibo no se han librado de la violencia: su párroco, el sacerdote Joel Yougbaré, fue secuestrado el 17 de marzo y nadie sabe dónde está ni si todavía está vivo.
La yihad y su violencia llegó en 2015
El número de ataques de terroristas islámicos en Burkina Faso ha crecido enormemente en últimos años: hay ataques de Al Qaeda, de Estado Islámico y del grupo local Ansarul Islam. El yihadismo llegó a Burkina Faso contagiado de Mali, a partir de 2015. Los primeros ataques los realizaba el grupo Ansarul Islam, liderado por Malam Ibrahim Dicko, un predicador islamista radical. Realizaron 12 ataques en 2016, 33 en 2017 y 158 en 2018. Desde 2015, al menos 350 personas han muerto por violencia yihadista en este país.
Solo entre el 31 de marzo y el 2 de abril, al menos 62 personas perdieron la vida cerca de Arbinda, en el norte del país, en un ataque yihadista.
Desde el 2014, Francia ha desplegado 4.500 soldados en la zona de Sahel, en el marco de la operación anti-yihadista Barkhane -en colaboración con los países del G5 del Sahel (Burkina Faso, Chad, Malí, Mauritania y Níger).
El padre Antonio jugando con un grupo de niños en la misión
El pasado viernes moría asesinado en Burkina Faso el sacerdote misionero salesiano Antonio César Fernández, cordobés de 72 años, víctima de un ataque de yihadistas. El propio ministro de Exteriores de España, Josep Borrell, en una rueda de prensa informaba que “han sido ocho terroristas que habían atacado un puesto aduanero. El religioso ha tenido la desgracia de pasar por ahí en ese momento. También han matado a su chófer”.
Esta versión, que fue la que trascendió de manera generalizada, asegura que el religioso murió el viernes a las 15.00 cuando un grupo de yihadistas en motocicleta atacó con armas de fuego un puesto aduanero, matando al misionero y a cinco funcionarios locales.
Una muerte diferente
Sin embargo, según se van clarificando los hechos queda claro que la muerte del misionero no fue tan fortuita como parecía indicar el ministro sino que fue ejecutado a quemarropa por el hecho de ser misionero, por lo que entonces entraría en el terreno del martirio.
Según la nota de los propios salesianos “los atacantes detuvieron el vehículo en el que viajaba el salesiano español con otros dos salesianos togoleses. Durante una media hora registraron el vehículo, y después se llevaron a Antonio César hacia el bosque, donde fue asesinado”.
Esta nueva versión cambia completamente las cosas. En estos momentos, según informa El Confidencial, la Fiscalía de la Audiencia Nacional investiga la muerte de este misionero y ha abierto diligencias tras recibir un oficio de la Comisaría General de Información en el que se da cuenta de lo sucedido”.
Separado y ejecutado
El atestado policial afirma que el religioso español "fue detectado por los terroristas, separado del resto de misioneros con los que viajaba y ejecutado mediante disparos de arma de fuego".
La Agreduría de Interior de España en la zona ha informado de que el misionero regresaba en automóvil a su comunidad en Uagadudú tras participar en una reunión de la Inspectoría Salesiana de Africa Occidental Francófona (AFO) en Lomé (Togo) cuando coincidió con la facción armada. Otros religiosos que viajaban con él han sobrevivido. El atentado acabó con la vida del chófer del vehículo y varios funcionarios burkineses.
Un misionero veterano
Antonio César Fernández Fernández, nacido en Pozoblanco (Córdoba) en 1946, tenía pues 72 años y había sido misionero en diversos países de África desde 1982, siendo fundador en dicho año de la presencia salesiana en Togo, su primer destino. Trabajó como maestro de novicios y ejerció, entre otras funciones, como delegado del África Occidental Francófona en el Capítulo General de la orden en 2002. Llevaba 55 años como salesiano y 46 como sacerdote.
Este ataque se enmarca dentro de la ola de violencia que asola Burkina Faso desde 2015, en un contexto que ha vivido un recrudecimiento de la amenaza terrorista en las últimas semanas tras la celebración de la V Conferencia de Jefes de Estado del G5 del Sahel, en la que este país asumió la presidencia rotatoria.
Según ha informado la Inspectoría Salesiana María Auxiliadora, el misionero salesiano español Antonio César Fernández Fernández fue asesinado a las 15.00 horas de este viernes al recibir tres disparos durante un ataque yihadista perpetrado a cuarenta kilómetros de la frontera sur de Burkina Faso.
El salesiano regresaba a su comunidad en Uagadugú junto a otros dos religiosos que pudieron sobrevivir al asalto, tras celebrar en Lomé (Togo), la primera sesión del Capítulo Inspectorial de la Inspectoría Salesiana de África Occidental Francófona (AFO).
Yihadistas con armas de fuego en motocicletas
Murió por heridas de bala en un tiroteo durante un ataque yihadista este viernes 15 de febrero en Burkina Faso, en la localidad de Nohao, en la provincia de Boulgou, a 40 kilómetros de la frontera sur del país con Ghana.
A primera hora de la tarde del viernes, un grupo de yihadistas en motocicleta atacó con armas de fuego un puesto aduanero, matando al misionero y a cinco funcionarios locales de aduanas.
Un misionero veterano
Antonio César Fernández Fernández, nacido en Pozoblanco (Córdoba) en 1946, tenía pues 72 años y había sido misionero en diversos países de África desde 1982, siendo fundador en dicho año de la presencia salesiana en Togo, su primer destino. Trabajó como maestro de novicios y ejerció, entre otras funciones, como delegado del África Occidental Francófona en el Capítulo General de la orden en 2002. Llevaba 55 años como salesiano y 46 como sacerdote.
Este ataque se enmarca dentro de la ola de violencia que asola Burkina Faso desde 2015, en un contexto que ha vivido un recrudecimiento de la amenaza terrorista en las últimas semanas tras la celebración de la V Conferencia de Jefes de Estado del G5 del Sahel, en la que este país asumió la presidencia rotatoria.
"Que María Auxiliadora, a la que tanto amó, lo acoja con el cariño de Buena Madre del cielo", concluye el comunicado.
Reconocimiento del presidente Pedro Sánchez, luto en Pozoblanco
En España ha habido reacciones de tristeza y reconocimiento de su labor. El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, a través de Twitter expresó a "la familia y compañeros del misionero" su cariño, además de expresar su "absoluta repulsa a este atentado".
El alcalde de su población natal, Pozoblanco (Córdoba), Santiago Cabello, ha decretado dos días de luto oficial. Ha lamentado la muerte de "este pozoalbense ejemplar, cuyo testimonio de vida no muere con él sino que queda con nosotros para siempre" y ha trasladado sus condolencias a los familiares, a la comunidad salesiana y amigos del fallecido, a los que muestra "todo su apoyo y afecto en un momento tan doloroso". El Consistorio ha decidido que las banderas del municipio ondearán a media asta, al mismo tiempo que se suspende la agenda oficial que había prevista.
En este vídeo, el salesiano cordobés hablaba de lo que le llevaba a África
La violencia en Burkina Faso
Burkina Faso, desde 2015, sufre actos de violencia yihadista que se han recrudecido en las últimas semanas, tras la V Conferencia de jefes de Estado del G5 del Sahel, cuya presidencia rotatoria asumió la presidencia rotatoria. El pasado 4 de febrero, al menos 14 civiles perdieron la vida en otro ataque yihadista, y dos días antes, cuatro empleados de la Cruz Roja burkinesa desaparecieron en un aparente secuestro en el norte del país. Burkina Faso es uno de los cinco países que componen el G5 del Sahel, junto a Mali, Mauritania, Níger y Chad, grupo que combate el terrorismo yihadista en la región.