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miércoles, 19 de julio de 2017

«El ecumenismo es mariano»: el ejemplo de cómo los musulmanes peregrinan a Éfeso a ver a la «madre María» 19072017

«El ecumenismo es mariano»: el ejemplo de cómo los musulmanes peregrinan a Éfeso a ver a la «madre María»

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El arzobispo de Esmirna cuenta que la mayoría de peregrinos que acuden a la Casa de la Virgen son musulmanes
La Iglesia en Esmirna (Izmir) es pequeña, casi inexistente. Son poco más de 1.200 católicos en un territorio de varios millones de personas. En toda Turquía los cristianos son apenas 30.000 en un país de 80 millones de personas. El catolicismo es, por tanto, testimonial.
Sin embargo, su importancia simbólica es mayúscula. Esta tierra de Esmirna fue testigo del nacimiento de la Iglesia y era una de las siete que cita el Apocalipsis,a la que auguraba tribulaciones y persecución. La palabra se cumplió, los cristianos fueron perseguidos dejando mártires y santos y hoy apenas queda presencia cristiana.
Una tierra históricamente mariana
Pero en esta misma provincia de Esmirna se encuentra un lugar central del cristianismo y de la historia de la Iglesia. A apenas 80 kilómetros se encuentra Éfeso, el lugar en el que vivió la Virgen María y desde donde fue asunta al cielo, y del que Cari Filii hizo recientemente una crónica desde el terreno. Nombrada también en el Apocalipsis, allí también se celebró el concilio de Éfeso donde se le dio a María el título de Madre de Dios (Theotokos).
Esta es por tanto una tierra unida a María, aquí quiso vivir y morir. Y aunque ahora sea una región de abrumadora mayoría musulmana, la Virgen es un elemento primordial de ecumenismo y de paz entre ambas comunidades.
Conseguir que María llegue a todos
Así lo atestigua el arzobispo de Esmirna, el dominico Lorenzo Piretto. “Hay que buscar mil maneras de asegurar que la presencia de María llegue a la gente. Y el propósito de esta presencia es llevar al Señor Jesús. Veo muchos signos de esperanza, a pesar de nuestra pequeñez  y nuestra pobreza. Por la gracia de Dios lo imposible puede ser posible”, aseguraba este prelado que lleva décadas atendiendo a la pequeña comunidad católica de Turquía.
El arzobispo de Esmirna, presidiendo la Eucaristía en Éfeso
María es parte inseparable de estos católicos que perseveran pese a las dificultades, las incomprensiones y la discriminación que a veces sufren. Pero en la Virgen encuentran siempre su consuelo. Cuenta el arzobispo de Esmirna en una entrevista en la Nuova Bussola Quotidiana que los católicos turcos miran a sus hermanos de Occidente e incluso sintonizan sus canales de televisión católicos.
El amor a María de cristianos y musulmanes
“Muchas de nuestras familias rezan cada noche el Santo Rosario que se transmite desde Lourdes”, confiesa monseñor Piretto.
Durante años ha sido vicario general en Estambul y también profesor en la Facultad de Teología Islámica de la Universidad de Mármara. Allí ha mostrado a los filósofos cristianos y ha podido hablar de la Virgen María a muchos musulmanes que ahora son imanes en mezquitas de todo el país, y de los que pudo comprobar su respeto y cariño hacía la madre de Cristo.
Los musulmanes acuden a visitar la casa de Éfeso
“Los turcos llaman a María “Meryem Ana”, “madre María”. A la casa de María en Éfeso, donde la Virgen María vivió sus últimos días de su vida y se produjo la ‘dormición”, como dicen los orientales, antes de ser llevada al cielo, la gran mayoría de los peregrinos que acude se compone de  musulmanes”, agrega el arzobispo de Esmirna.
De este modo, “María es la madre de todos los hombres y el “puente” para el diálogo entre cristianos y musulmanes. Precisamente en esta línea, mi devoción más querida es la del Rosario, con la que de una manera sencilla y profunda se entra  en el corazón del Evangelio con el corazón de la madre de Jesús”.
El sueño de las siete iglesias
Preguntado cuál es su mayor esperanza, el prelado responde que “mi gran sueño es ver reavivadas las siete iglesias mencionadas por San Juan y que están todas en mi diócesis. En Esmirna, gracias a Dios, siempre se ha mantenido con vida, aunque muy reducida en número. En Éfeso (el nuevo nombre de la ciudad es ahora Selçuk) ya va tomando forma una pequeña comunidad. El siguiente sueño es tener una presencia cristiana cerca de Laodicea,  en Hierápolis (donde la tumba de Felipe) y Colosas (a cuya comunidad escribió San Pablo). Estos tres lugares se encuentran a pocos kilómetros el uno del otro. Les pido una oración, porque este sueño puede hacerse realidad”.

lunes, 27 de junio de 2016

Declaración conjunta del Papa Francisco y Karekin II (26062016)

Declaración conjunta del Papa Francisco y Karekin II

Su Santidad Francisco y Su Santidad Karekin II firman la Declaración conjunta en la Santa Etchmiadzin, República de Armenia - OSS_ROM
27/06/2016 14:22
Como cristianos impulsar ecumenismo,  paz y justicia en el mundo
 
(RV).- «Hoy, en la Santa Etchmiadzin, centro espiritual de todos los armenios, nosotros, Papa Francisco y el Catholicós de todos los Armenios Karekin II, elevamos nuestras mentes y nuestros corazones en acción de gracias al Todopoderoso por la continua y creciente cercanía en la fe y el amor entre la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica, en su testimonio común del mensaje del Evangelio de la salvación, en un mundo desgarrado por la guerra y deseoso de consuelo y esperanza. Así empieza la Declaración Conjunta que firmaron ambos, culminado el viaje apostólico del Obispo de Roma.
Entre los temas destacados: el ecumenismo de la sangre; la paz y justicia que millones de personas en el mundo; el inaceptable fundamentalismo que justifica el odio. Paz también para Nagorno-Karabaj, abrir el corazón  y solidaridad activa para con las víctimas de guerras, del terrorismo, los refugiados y sus familias.
Recordando con «inmensa tristeza», la «inmensa tragedia en Oriente Medioy en otras partes del mundo», con un gran número de víctimas inocentes, asesinadas, desplazadas o forzadas al exilio, debido a conflicto por motivos étnicos, económicos, políticos y religiosos, el documento, señala que «los mártires pertenecen a todas las Iglesias y su sufrimiento es un "ecumenismo de la sangre" que trasciende las divisiones históricas entre los cristianos, y que nos llama a promover la unidad visible de los discípulos de Cristo»
Imploran a «los responsables de las naciones que escuchen la súplica de millones de seres humanos que desean la paz y la justicia en el mundo, que exigen respeto a sus derechos dados por Dios, que tienen urgente necesidad de pan, no de armas. Por desgracia, también asistimos a una presentación de la religión y de los valores religiosos en modo fundamentalista, que se utiliza para justificar la propagación del odio, la discriminación y la violencia. La justificación de este tipo de crímenes sirviéndose de motivaciones religiosas es inaceptable, porque "Dios no es autor de confusión, sino de paz" (I Corintios 14,33)».
«Precisamente porque somos cristianos, estamos llamados a buscar y a promover caminos hacia la reconciliación y la paz; y en este sentido, manifestamos también nuestra esperanza en una solución pacífica de los problemas que afectan a Nagorno-Karabaj».
Tras señalar que «la secularización de amplios sectores de la sociedad, su alienación de lo espiritual y de lo divino, conducen inevitablemente a unavisión desacralizada y materialista del hombre y de la familia humana» el Papa Francisco y Karekin II escriben: «en este sentido, nos preocupa la crisis de la familia en muchos países. La Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica comparten la misma visión sobre la familia, fundada en el matrimonio, acto de amor gratuito y fiel entre un hombre y una mujer».
Ambos asimismo, con alegría confirman «que, a pesar de las continuas divisiones entre los cristianos, reconocemos con más claridad que lo que nos une es mucho más de lo que nos divide. Éste es el sólido fundamento sobre el que la unidad de la Iglesia de Cristo se manifestará, según las palabras del Señor, "que todos sean uno” (Jn 17,21)».
(CdM – RV)
Texto completo de la Declaración Conjunta de Su Santidad Francisco y Su Santidad Karekin II, en la Santa Etchmiadzin, República de Armenia
«Hoy, en la Santa Etchmiadzin, centro espiritual de todos los armenios, nosotros, Papa Francisco y el Catholicós de todos los Armenios Karekin II, elevamos nuestras mentes y nuestros corazones en acción de gracias al Todopoderoso por la continua y creciente cercanía en la fe y el amor entre la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica, en su testimonio común del mensaje del Evangelio de la salvación, en un mundo desgarrado por la guerra y deseoso de consuelo y esperanza. Damos gracias a la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, por permitirnos reunirnos en la tierra bíblica de Ararat, que permanece como recordatorio de que Dios será siempre nuestra protección y salvación. Nos sentimos espiritualmente gozosos al recordar como en el año 2001, con motivo del 1700 aniversario de la proclamación del cristianismo como religión de Armenia, san Juan Pablo II visitó Armenia y fue testigo de una nueva página en las relaciones cálidas y fraternales entre la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica. Estamos agradecidos por haber tenido la gracia de reunirnos en una solemne liturgia en la Basílica de San Pedro, en Roma, el 12 de abril de 2015, donde nos comprometimos en nuestra voluntad de oponernos a toda forma de discriminación y violencia, y donde conmemoramos a las víctimas que la Declaración Conjunta de Su Santidad Juan Pablo II y Su Santidad Karekin II indicó como "el exterminio de un millón y medio de cristianos armenios, en lo que se conoce generalmente como el primer genocidio del siglo XX" (27 de septiembre 2001).
Damos gracias al Señor que hoy la fe cristiana es de nuevo una realidad vibrante en Armenia, y que la Iglesia Armenia lleva a cabo su misión con un espíritu de colaboración fraterna entre las Iglesias, sosteniendo a los fieles en la construcción de un mundo de solidaridad, justicia y paz.
Con inmensa tristeza, sin embargo, somos testigos de la inmensa tragedia que se desarrolla ante nuestros ojos, en la que un sin número de personas inocentes están siendo asesinadas, desplazadas o forzadas a un exilio doloroso e incierto, a causa de los continuos conflictos por motivos étnicos, económicos, políticos y religiosos en el Medio Oriente y en otras partes del mundo. Como resultado, minorías religiosas y étnicas se han convertido en objeto de persecución y tratos crueles, hasta el punto de que sufrir por la propia creencia religiosa se ha convertido en una realidad cotidiana. Los mártires pertenecen a todas las Iglesias y su sufrimiento es un "ecumenismo de la sangre" que trasciende las divisiones históricas entre los cristianos, y que nos llama a promover la unidad visible de los discípulos de Cristo. Oramos juntos, con la intercesión de los santos apóstoles Pedro y Pablo, Tadeo y Bartolomé, por una conversión del corazón de todos los que cometen este tipo de delitos y también de aquellos que están en condiciones de detener la violencia. Imploramos a los responsables de las naciones que escuchen la súplica de millones de seres humanos que desean la paz y la justicia en el mundo, que exigen respeto a sus derechos dados por Dios, que tienen urgente necesidad de pan, no de armas. Por desgracia, también asistimos a una presentación de la religión y de los valores religiosos en modo fundamentalista, que se utiliza para justificar la propagación del odio, la discriminación y la violencia. La justificación de este tipo de crímenes sirviéndose de motivaciones religiosas es inaceptable, porque "Dios no es autor de confusión, sino de paz" (I Corintios 14,33). Por otra parte, el respeto de las diferencias religiosas es condición necesaria para la convivencia pacífica de las diferentes comunidades étnicas y religiosas. Precisamente porque somos cristianos, estamos llamados a buscar y a promover caminos hacia la reconciliación y la paz; y en este sentido, manifestamos también nuestra esperanza en una solución pacífica de los problemas que afectan a Nagorno-Karabaj.
Atentos a lo que Jesús enseñó a sus discípulos cuando dijo: "tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me acogisteis, estaba desnudo y me vestisteis, estaba enfermo y me visitasteis, en la cárcel, y vinisteis a verme" (Mateo 25, 35-36), pedimos a todos los fieles de nuestras Iglesias abrir sus corazones y sus manos a las víctimas de la guerra y del terrorismo, a los refugiados y a sus familias. Se trata del sentido mismo de nuestra humanidad, solidaridad, compasión y generosidad, que sólo puede expresarse adecuadamente a través de un compromiso práctico e inmediato de ayuda concreta. Reconocemos todo lo que ya se está haciendo, pero insistimos en que aún queda mucho más por hacer de parte de los líderes políticos y de la comunidad internacional para garantizar el derecho de todos a vivir en paz y seguridad, defender el estado de derecho, proteger a las minorías religiosas y étnicas, combatir el tráfico de personas y el contrabando.
La secularización de amplios sectores de la sociedad, su alienación de lo espiritual y de lo divino, conducen inevitablemente a una visión desacralizada y materialista del hombre y de la familia humana. En este sentido, nos preocupa la crisis de la familia en muchos países. La Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica comparten la misma visión sobre la familia, fundada en el matrimonio, acto de amor gratuito y fiel entre un hombre y una mujer.
Con alegría confirmamos que, a pesar de las continuas divisiones entre los cristianos, reconocemos con más claridad que lo que nos une es mucho más de lo que nos divide. Este es el sólido fundamento sobre el que la unidad de la Iglesia de Cristo se manifestará, según las palabras del Señor, "que todos sean uno" (Jn 17,21). Durante las últimas décadas, la relación entre la Iglesia Apostólica Armenia y la Iglesia Católica ha entrado con éxito en una nueva fase, reforzada por nuestra común oración y los esfuerzos conjuntos para enfrentar los desafíos contemporáneos. Hoy estamos convencidos de la importancia crucial de fomentar esta relación, comprometiéndonos a una colaboración más profunda y decisiva, no sólo en el ámbito de la teología, sino también en la oración y en la cooperación activa a nivel de las comunidades locales, con vistas a compartir la comunión plena y las expresiones concretas de unidad. Instamos a nuestros fieles a trabajar en armonía por la promoción de los valores cristianos en la sociedad, que contribuyen eficazmente a la construcción de una civilización de la justicia, la paz y la solidaridad humana. El camino de la reconciliación y de la fraternidad está abierto ante nosotros. Que el Espíritu Santo, que nos guía hacia la verdad plena (Juan 16,13), nos sostenga en todos los esfuerzos genuinos para construir puentes de amor y de comunión entre nosotros.
Desde la Santa Echmiadzin hacemos un llamado a todos nuestros fieles a unirse a nosotros en la oración con la plegaria de San Nerses el Compasivo: "Glorioso Señor, acepta las súplicas de tus siervos, y cumple misericordiosamente nuestras peticiones, por intercesión de la Santa Madre de Dios, de San Juan Bautista, del primer mártir San Esteban, de San Gregorio nuestro Iluminador, de los santos Apóstoles, Profetas, Teólogos, Mártires, Patriarcas, Ermitaños, Vírgenes y de todos tus Santos en el cielo y en la tierra. Y a Ti, oh Santa e Indivisible Trinidad, sea gloria y adoración por los siglos de los siglos. Amén".
Santa Echmiadzin, 26 de junio de 2016.

viernes, 24 de junio de 2016

El Papa pide en Armenia testimoniar a Cristo frente a las divisiones del mundo 24062016

El Papa pide en Armenia testimoniar a Cristo frente a las divisiones del mundo

Por Alvaro de Juana

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El Papa dirige su saludo en la Catedral. Crédito: Captura Youtube
El Papa dirige su saludo en la Catedral. Crédito: Captura Youtube








EREVÁN, 24 Jun. 16 / 07:44 am (ACI).- El primer lugar al que acudió el Papa Francisco en su viaje apostólico en Armenia fue la Catedral Armenia Apostólica de la Santa Etchmiadzin, donde habló de la fe del país y del ecumenismo y la fraternidad frente a las divisiones que se viven en el mundo actual.
“El mundo, desgraciadamente, está marcado por las divisiones y los conflictos, así como por formas graves de pobreza material y espiritual, incluida la explotación de las personas, incluso de niños y ancianos, y espera de los cristianos un testimonio de mutua estima y cooperación fraterna, que haga brillar ante toda conciencia el poder y la verdad de la resurrección de Cristo”, dijo al respecto.
“El compromiso paciente y renovado hacia la plena unidad, la intensificación de las iniciativas comunes y la colaboración entre todos los discípulos del Señor con vistas al bien común, son como luz brillante en una noche oscura, y una llamada a vivir también las diferencias en la caridad y en la mutua comprensión”, dijo en el saludo.
En opinión del Santo Padre, “el espíritu ecuménico adquiere un valor ejemplar, incluso fuera de los límites visibles de la comunidad eclesial, y representa para todos una fuerte llamada a componer las divergencias mediante el diálogo y la valorización de lo que une”.
“Esto impide también la instrumentalización y la manipulación de la fe, porque obliga a redescubrir las genuinas raíces, a comunicar, defender y propagar la verdad en el respeto de la dignidad de todo ser humano y con modos que trasparenten la presencia de ese amor y de aquella salvación, que se quiere difundir”.
“Se ofrece de este modo al mundo —que tiene necesidad urgente de ello— un convincente testimonio de que Cristo está vivo y operante, capaz de abrir siempre nuevas vías de reconciliación entre las naciones, las civilizaciones y las religiones. Se confirma y se hace creíble que Dios es amor y misericordia”, añadió.
El Papa también pidió “armonizar los conflictos que desgarran la vida civil y producen divisiones difíciles de sanar”, con la ayuda de Cristo.
El segundo asuntó que Francisco abordó fue el de la fe del pueblo armenio y dio gracias porque ha conferido al país “su identidad peculiar y la hizo mensajera de Cristo entre las naciones”.
“Cristo es vuestra gloria, vuestra luz, el sol que os ha iluminado y dado una nueva vida, que os ha acompañado y sostenido, especialmente en los momentos de mayor prueba. Me inclino ante la misericordia del Señor, que ha querido que Armenia se convirtiese en la primera nación, desde el año 301, en acoger el cristianismo como su religión, en un tiempo en el que todavía arreciaban las persecuciones en el Imperio Romano”.
Francisco subrayó que “la fe en Cristo no ha sido para Armenia como un vestido que se puede poner o quitar en función de las circunstancias o conveniencias, sino una realidad constitutiva de su propia identidad, un don de gran valor que se debe recibir con alegría, y custodiar con atención y fortaleza, a precio de la misma vida”.

martes, 20 de octubre de 2015

Tierra Santa: la juventud cristiana organiza una vigilia de oración por la paz en Jerusalén 20102015

Tierra Santa: la juventud cristiana organiza una vigilia de oración por la paz en Jerusalén

Podrán participar también los jóvenes musulmanes y judíos. Pedirán a Dios "que toque los corazones de los hombres y los libere del odio, el miedo y la sed de venganza"

Madrid,  (ZENIT.org) Redacción | 277 hits

El próximo día 24, víspera de la fiesta de Nuestra Señora de Palestina, tendrá lugar una vigilia de oración en todas las parroquias católicas de Palestina, Israel y Jordania. A las 18 horas locales, los jóvenes de Tierra Santa pedirán al Señor por el don de la paz, ante la escalada de violencia en la zona. La iniciativa ha sido promovida por la juventud cristiana de Palestina.
“Los jóvenes quieren orar por la paz en Oriente Medio”, ha asegurado el P. Bashar Fawadleh, “pero sobre todo por la paz en Jerusalén, que es nuestra ciudad, nuestra capital, Ciudad Santa de la paz y que estos días se ha convertido de nuevo en teatro de sangre, violencia, opresión y muerte”.
En declaraciones a la agencia FIDES, el capellán de la juventud cristiana de Palestina ha explicado que la vigilia está abierta a todos los jóvenes de Tierra Santa, no solo los cristianos: “Pueden venir también los jóvenes musulmanes y los hebreos, para pedir juntos a Dios, Todopoderoso y Misericordioso, que toque los corazones de los hombres y los libere del odio, el miedo y la sed de venganza”.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Cardenal Koch: 'El ecumenismo es un deber improrrogable de toda la Iglesia' 04032015

Cardenal Koch: 'El ecumenismo es un deber improrrogable de toda la Iglesia'

El presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos afirma que la 'Unitatis redintegratio' representa la Carta Magna en el presente y en el futuro

Madrid,  (Zenit.org) Redacción | 106 hits

El presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, el cardenal Kurt Koch, ha afirmado este miércoles en Valencia que “el ecumenismo es un deber improrrogable de toda la Iglesia”. 
Así, recogiendo palabras del Decreto del Concilio Vaticano II sobre el ecumenismo `Unitatis redintegratio´, del que se cumple el 50 aniversario, el purpurado suizo ha defendido que “el cuidado de restablecer la unión compete tanto a los fieles como a los pastores y le corresponde a cada uno según sus propias posibilidades, tanto en la vida cristiana de cada día como en los estudios teológicos e históricos”.
Durante una conferencia pronunciada en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer”, el cardenal Koch ha indicado también que el citado documento conciliar “representa la `Magna Charta´ de la Iglesia católica en el presente y en el futuro”. 
“Hay que constatar que, en los cincuenta años transcurridos desde la promulgación del Decreto sobre el ecumenismo, la geografía mundial de la cristiandad se ha transformado profundamente y la situación ecuménica se ha vuelto mucho más compleja y difícil”, ha asegurado el presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. 
En este sentido, ha reconocido que “el objetivo del movimiento ecuménico, es decir, el restablecimiento de la unidad de la Iglesia no se ha alcanzado y requerirá, evidentemente, mucho más tiempo de lo que se imaginaba en la época del Concilio”.
Por ello, “en la actual situación ecuménica no siempre se dan desarrollos lineales y resulta inevitable experimentar desilusiones y tendencias a la regresión”. No obstante, “nada de esto debe constituir un motivo para la resignación”, ha expresado el purpurado suizo que ha añadido que “en efecto, no hay alternativa al ecumenismo” porque “representa una tarea improrrogable que nos ha dejado el Concilio Vaticano II”.
De hecho, los pontífices durante el Concilio y después del Concilio, “desde el papa san Juan XXIII hasta el papa Francisco, han confirmado aquella decisión como principio imprescindible y la han concretado de distintas formas testimoniando así de manera ejemplar que la responsabilidad ecuménica de la Iglesia católica no es una opción arbitraria sino un deber y que no puede haber duda acerca del carácter irreversible del camino ecuménico emprendido”.
Por su parte, el cardenal Antonio Cañizares, que ha participado en el acto, ha animado a la Facultad de Teología a seguir trabajando a favor de la unidad de los cristianos “para ser fiel y responder al mandato de Jesús: que todos sean uno”, ha informado la Agencia de Noticias de la Archidiócesis de Valencia (AVAN). 
En este sentido, el purpurado valenciano ha indicado que la unidad pertenece a la “entraña misma de ser cristiano” y que es la expresión misma de Jesús, por lo que “sin esa promoción no nos podremos identificar con Él”.
Durante su estancia de tres días en la ciudad, el cardenal Kurt Koch, entre otras actividades y celebraciones, ha presidido ayer unas vísperas ecuménicas en la Basílica San Vicente Ferrer, y ha mantenido el lunes un encuentro con los miembros de la Asociación de Amistad judeo-cristiana y del Centro Ecuménico Interconfesional de Valencia.
La visita del purpurado suizo ha sido organizada por la Facultad de Teología de Valencia, el Centro Ecuménico Interconfesional de Valencia y el Centro ecuménico Padre Congar de los dominicos, con motivo del 50 aniversario de la Declaración `Unitatis redintegratio´ del Concilio Vaticano II, para la promoción de la unidad entre todos los cristianos.