Santos del día 8 de agosto



En Tarso, de Cilicia, martirio de san Marino, anciano de Anazarbe, que en tiempo del emperador Diocleciano y el prefecto Lysia fue decapitado, y su cuerpo, por orden de dicho prefecto, arrojado a las fieras para que lo devoraran. († c. 303-311)
En Milán, de la Liguria, san Eusebio, obispo, que trabajó intensamente por la fe verdadera y reconstruyó la iglesia catedral destruida por los hunos. († c. 462)
En Vienne, en la Galia Lugdunense, san Severo, presbítero. († c. s. V)
En Burdeos, de Aquitania, san Mummolo, abad del monasterio de Fleury. († 678)



En Londres, en Inglaterra, beato Juan Felton, mártir, que expuso públicamente la bula de excomunión emitida por el papa san Pío V contra la reina Isabel I y, por este motivo, fue despedazado cruelmente junto a la iglesia de San Pablo, mientras invocaba el nombre del Salvador, consumando así gloriosamente su martirio. († 1570)
En York, también en Inglaterra, beato Juan Fingley, presbítero y mártir, el cual, también durante el reinado de Isabel I, fue condenado a muerte por ser sacerdote y pereció ahorcado. Con él se conmemora al beato Roberto Bickendike, que en aquel mismo período, sin que se conozca el día y el año, sufrió los mismos tormentos por haberse reconciliado con la Iglesia católica. († 1586)
En la aldea de Xixiaodun, cerca de Xinhexian, en la provincia de Hebei, en China, san Pablo Ke Tingzhu, mártir, que, siendo el responsable de los cristianos de la aldea, durante la persecución desencadenada por los seguidores del movimiento Yihetuan, ofreció a los demás, al ser despedazado, un luminoso ejemplo de firmeza cristiana. († 1900)





Son sus nombres: Presentación de la Sagrada Familia (Pascalina) Gallén y Martí, María Luisa de Jesús Girón y Romera, Carmela de San Felipe Neri (Nazaria) Gómez y Lezaun, y Clementia de San Juan Bautista (Antonia) Riba y Mestres. († 1936)

En Baños de Sugrañes, Travesera Llés-Lleida, beatos Leonardo José Aragonés Mateu, en el siglo José María, y Dionisio Luis Molinos Coloma, en el siglo Mateo, de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, mártires en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En la carretera de Villar de Olalla, Cuenca, beatos Cruz Laplana y Laguna, obispo, y Fernando Español Berdié, sacerdote diocesano, mártires en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Fuente el Fresno, Ciudad Real, beato Felipe José Álvarez Pérez, en el siglo Pedro Juan, de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Madrid, beato Nicolás de la Torre Merino, salesiano de Don Bosco, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Sant Andreu de Palomar, Barcelona, beato Antero Mateo García, laico dominicano, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Vallirana, Barcelona, beatas María Rosa Adrover Martí, en el siglo Antonia, y María del Carmen Zaragoza y Zaragoza, de la Orden de Predicadores, mártires en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Madrid, beato Eladio López Ramos, en el siglo José Leoncio, de la Congregación de los Sagrados Corazones, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Martos, Jaén, beato Manuel Aranda Espejo, seminarista, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Muniesa, Teruel, beato Mariano Pina Turón, de la Orden de la Merced, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Baena, Córdoba, beata María Del Consuelo González Rodríguez, en el siglo María Josefa, religiosa, de las Hijas del Patrocinio de María, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Villafranca, Córdoba, beato Baltasar Torrero Béjar, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
