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domingo, 24 de diciembre de 2017

Santa Paula Isabel Cerioli. Fundadora las Hermanas de la Sagrada Familia (24 de diciembre)


Santa Paula Isabel Cerioli. Fundadora las Hermanas de la Sagrada Familia

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Santa Paula Isabel Cerioli donó toda sus riquezas a los pobres y abrió su casa para recibir a los huérfanos. Fundó el Instituto de las Hermanas de la Sagrada Familia

 
Santa Paula Isabel Cerioli fue Esposa, viuda católica italiana, religiosa y fundadora tanto del Instituto de las Hermanas de la Sagrada Familia como de la congregación de la Familia de Bérgamo.

Fiesta: 24 de diciembre

Martirologio Romano: En Comonte, cerca de Bérgamo, Santa Paula Isabel (Costanza) Cerioli, quien, habiéndose muerto prematuramente todos sus niños y luego su esposo, permaneció viuda, donó los recursos y todas sus fuerzas para participar en la educación de los hijos de los campesinos y de los huérfanos que no tenían ninguna esperanza para su futuro. Vivió en Señor las alegrías de una madre, fundó el Instituto de las Hermanas y de la Congregación de los Padres y Hermanos de la Sagrada Familia.

Biografia de Santa Paula Isabel Cerioli

Costanza Cerioli nació el 28 de enero 1816, Soncino, Italia, la última de los 16 niños que tuvo la noble familia de Francesco Cerioli y Francesca Corniani.
Ella fue una niña muy frágil, plagada por una enfermedad del corazón durante toda su vida.

El consuelo sólo en Dios

Costanza vivió en su casa hasta que ella tenía 11 años, cuando fue enviada a la escuela en Bérgamo; allí permaneció durante cinco años, sufrió terriblemente la soledad de estar lejos de casa.
Pero esta experiencia la ayudó a crecer en su dependencia de Dios, encontrando consuelo sólo en Él
A los 19 años, Costanza regresó a Soncino, donde un matrimonio planificado por sus padres le aguardaba; Gaetano Busecchi, un hombre de 59 años de edad, viudo de una condesa, estaba dispuesto a ser su marido.
Ella vio todo esto como la voluntad de Dios y aceptó esta propuesta. Se casó el 30 de abril 1835.

Vida familiar con muchas contrariedades

Su matrimonio duró 19 años y estuvo marcado por el sufrimiento en todos los sentidos: el difícil carácter de su marido y la mala salud que pesaba sobre ella. Aunado a esto, tres de los cuatro hijos que dio a luz, se murieron prematuramente; Carlos, su mayor "consuelo", vivió hasta los 16
Antes de la muerte del único hijo que le quedaba, debido a una enfermedad grave, en enero de 1854, Carlos dijo estas palabras proféticas a su madre:
"Mamá, no llores ... el Señor te dará a otros niños".
A finales de ese mismo año, el 25 de diciembre, su esposo, el Señor Gaetano, también murió.
Esto marcó un período oscuro para Costanza, causándole una profunda crisis existencial. Nunca en su vida ella se encontró tan sola y abandonada, y su vida tan aparentemente sin sentido. Fue durante este tiempo que las palabras pronunciadas por su hijo se convirtió en un eco constante en su alma, convirtiéndose en su "luz guía".
Buscó la dirección espiritual y confió sus tragedias y toda su vida en manos de Dios, preguntando constantemente por la gracia de vivir su vida con los ojos de la fe.

La maternidad espiritual

Costanza continuó sintiendo la necesidad de expresar su "maternidad" y de "donarse a sí misma" a los demás, como lo había hecho con Carlos. Ahora ella tenía 38 años de edad y, inspirada en el Evangelio, entiende que la caridad era el único camino verdaderamente significativo.
Ella por lo tanto comenzó a visitar y ayudar a los enfermos y compartir sus cosas con los pobres y los huérfanos. Bsucando siempre la mirada en esos ojos asustados de los niños huérfanos que mendigaban por las calles, encontró la inspiración de tomar decisiones más valientes.
Ella comenzó a donar toda su riqueza y sus pertenencias a los pobres y abrió su casa para recibir a los huérfanos. Su familia y los vecinos comentaban:
"Las angustias pasadas que esta mujer devota debió haberla vuelto loca ... ella no se da cuenta de lo que está haciendo".
El dinero que recibió al vender todas sus joyas lo utilizó para comprar materiales para el orfanato. Incluso antes de regalar todos sus bienes, ella había tomado la decisión más importante: dar todo su ser a Dios, haciendo un voto perpetuo de castidad el 25 de diciembre de 1856. Y con la aprobación de su confesor, hizo votos de pobreza y obediencia, el 8 de febrero de 1857.
No pasó mucho tiempo antes de que otras mujeres jóvenes deseaban unirse a Costanza y "seguir" en sus obras de caridad. El plan de Dios se desarrollaba ante sus ojos con mayor claridad; en silencio, oración y con sus recuerdos, comenzó a redactar entonces la Regla por su "trabajo".

Hermanas de la Sagrada Familia

El 8 de diciembre de 1857, Costanza, "madre de muchos huérfanos", fundó el Instituto de las Hermanas de la Sagrada Familia en Comonte, Italia. Ella tomó el nombre de "Madre Paula Isabel", y resumió el carisma de la Congregación de esta manera:
"La humildad, la sencillez, la pobreza y el amor al trabajo que se encuentra en la Sagrada Familia de Nazaret es lo que específicamente hace a la espiritualidad de este Instituto. Las hermanas que pertenecen a la misma, deben esforzarse en modelarse a sí mismas en esta vida, llena de los recuerdos, ocultamiento y el mismo espíritu del humilde trabajo que Jesús, María y José vivían en esta casa bendita".
A partir de ese día, la Madre Paula Isabel se dedicó al crecimiento y desarrollo de la comunidad religiosa. El 4 de noviembre de 1863, en Villacampagna, una rama masculina también fue fundada por ella, "los Religiosos de la Sagrada Familia"

Bajo la protección de San José

Con la Casa de Nazaret como modelo de ambas ramas, la Madre Paula confió su "trabajo" a la especial protección de San José y quiso que los huérfanos bajo su cuidado, se dieran a conocer como los "hijos e hijas de San José".
Ella era muy atenta a la educación de estos niños sin padres y al problema de la pobreza. Su espíritu maternal era ilimitado y ella entendía la importancia de la cuidadosa y correcta formación de sus hijos e hijas religiosas, para que fuesen capaces de amar y educar bien a los hijos que Dios puso bajo su cuidado, estos "queridos abandonados y perdidos".
La Madre Paula Isabel murió inesperadamente en su casa en Comonte el 24 de diciembre de 1865. Ella tenía 49 años.
Fue beatificada por el Papa Pío XII el 19 de marzo de 1950, en la Solemnidad de San José y posteriormente canonizada por el Papa San Juan Pablo II el 16 de mayo de 2004, en el VI Domingo de Pascua
 
PildorasdeFe.net | Biografía de Santos y Beatos. Con información de Vatican.va

Paula Isabel Cerioli, Santa (24 de diciembre)

Paula Isabel Cerioli, Santa
Fundadora, 24 de diciembre


Por: Cristina Huete García // Alban Butler | Fuente: hagiopedia.blogspot.com // Vida de los Santos 



Fundadora

Martirologio Romano: En Comonte, cerca de Bérgamo, en Italia, santa Paula Elisabet (Constanza) Cerioli, la cual, después de la muerte prematura de sus hijos, y habiendo enviudado, fundó el Instituto de Hermanas de la Sagrada Familia, para cuidar de la educación de niños analfabetos y huérfanos sin recursos, y conducirlos con materno gozo hacia Dios († 1865).
Fecha de beatificación: 19 de marzo de 1950 por el Papa Pío XII
Fecha de canonización: 16 de mayo de 2004 por el Papa Juan Pablo II
Breve Biografía

Costanza Onorata Cerioli nació en Soncino (Cremona), en el seno de la noble y rica familia Cerioli. Fue educada por las Hermanas de la Visitación, de Alzano. Aunque se sentía inclinada hacia la vida religiosa, aceptó la decisión de sus padres y se casó en 1835 con Gaetano Buzecchi-Tassis, que tenía 58 años y ella 19. Se fue a vivir a Comonte y aquí tuvo cuatro hijos; pero tres de estos murieron siendo niños. Esto fue para Constanza un duro golpe y llevó con paciencia la prueba y pudo comprobar que la distancia de edad con su marido era excesiva como las diferentes sensibilidades religiosas.
Su marido estaba espiritualmente alejado. Pero ella siempre fue dulce y amable con él hasta su muerte en 1854, que la dejó heredera de una gran fortuna. Dedicó todo su cariño al hijo que le había quedado, Carlo. En esta relación puso en juego toda la original riqueza de su método educativo, que le servirá más adelante como instrumento valioso para su apostolado. Pero su hijo murió a los 16 años. Entonces entró en una crisis existencial, en la que sólo la sostuvo la fuerza de la fe y la ayuda espiritual de dos obispos de Bérgamo.
Su mininsterio se debió a una frase casual del cura de la parroquia de Constanza. Desde el momento en que la escuchó, la rica viuda se llevó a vivir a su casa de Comonte, en Seriate, población de la Lombardía, a dos niños sin padres y formuló la determinación de dedicar su persona, sus medios y energías, al bienestar de los huérfanos y las huérfanas, hijos de campesinos especialmente, los que debían ser educados y adiestrados para la existencia y el trabajo en los campos.


Su primera ayudante, a la que consideró siempre como su mano derecha, era Luisa Corti. Sus consejeros y amigos fieles fueron el canónigo Valsecchi y el obispo de Bérgamo, Mons. Speranza. Por el otro lado estaban los que la consideraban "loca", como se lo dijo el obispo, a lo que ella repuso: "Es verdad que lo estoy; tengo la locura de la cruz". No pasó mucho tiempo sin que se le ofrecieran nuevas manos para ayudar en la obra y, en 1857, Constanza Cerioli hizo sus votos religiosos y tomó el nombre de Paula Isabel; a los pocos meses, el Instituto de la Sagrada Familia fue aprobado. Aumentó y prosperó con tanta rapidez que, en cinco años, se realizó la segunda parte del proyecto de la hermana Paula: una rama de hermanos de la misma congregación para que se hiciesen cargo de los huérfanos, que se estableció en Villa Campagna, cerca de Soncino, bajo la dirección de Juan Capponi, un alto empleado del hospital de Leffe.
Escribió personalmente las Constituciones de ambos Institutos que fueron aprobadas por el obispo de Bérgamo. Murió a los 47 años de una enfermedad cardiaca.