Francisco: 'En Europa solo puede haber fraternidad si existe una civilización abierta a Dios'
Carta del Santo Padre al obispo de Piacenza-Bobbio, Mons. Gianni Ambrosio, con motivo del XVIII Encuentro Internacional de las Comunidades Columbanas, en el 1400 aniversario de la muerte de San Columbano
“En el corazón de Europa puede haber fraternidad entre los pueblos solo si existe una civilización abierta a Dios”, ha escrito el papa Francisco en una carta dirigida este domingo al obispo de Piacenza-Bobbio, Mons. Gianni Ambrosio, con motivo del XVIII Encuentro Internacional de las Comunidades Columbanas, en el 1400 aniversario de la muerte de San Columbano.
En la misiva, firmada por el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, el Pontífice destaca la visión que siempre ha tenido San Columbano de una Iglesia comprometida en “la tarea de todos los cristianos de colaborar para que los diferentes pueblos del continente vivan en paz y unidad”.
“Su vida de oración, de ascesis y de estudio” no lo alejaron o lo distrajeron de los “aspectos religiosos y políticos de la época, en los cuales incluso ha intervenido varias veces, con posiciones firmes, evocando la figura severa de san Juan Bautista”, recuerda el Santo Padre.
El texto, difundido hoy por la Sala de Prensa de la Santa Sede, también resalta la capacidad del abad de origen irlandés para viajar por todo el Viejo Continente evangelizando, después de haber vivido durante treinta años en un monasterio. “Se convierte en un peregrino”, explica, con el objetivo de “hacer redescubrir la luz del Evangelio en algunas regiones europeas ya descristianizadas después de las invasiones de los pueblos del noreste”.
San Columbano, asegura el Obispo de Roma, puede ser considerado uno de los “padres de Europa” y de su cristianización. “Su gran cultura, su energía espiritual y su estilo moral nos muestran claramente donde acudir para que en nuestro tiempo tal civilización puede renacer en el continente europeo”, concluye el mensaje papal.
Dolor del Papa por las consecuencias del huracán Erika en el Caribe
En un telegrama, firmado por el secretario de Estado el cardenal Pietro Parolin, el Papa Francisco asegura sus oraciones por las víctimas y quienes están trabajando en las operaciones de salvamento. - REUTERS
31/08/2015 17:02
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(RV).- El Santo Padre Francisco expresó su profundo dolor por la pérdida de vidas y por los destrozos causados por el paso del huracán Erika en el Caribe.
En un telegrama, firmado por el secretario de Estado el cardenal Pietro Parolin y dirigido al obispo de Roseau, en Dominica, Gabriel Malzaire, el Papa Francisco asegura sus oraciones por las víctimas y quienes están trabajando en las operaciones de salvamento. Así mismo el Obispo de Roma invocó esperanza y paz para las familias y quienes han sido afectados por esta catástrofe. La tormenta tropical ha provocado al menos 20 muertos por su paso por el Caribe oriental. Uno de los países más afectados fue Dominica, que declaró 9 áreas del país como zonas de desastre a causa de las torrenciales lluvias.
Texto completo del ángelus del domingo 30 de Agosto
¿Dónde está mi corazón? La observancia de la ley no es suficiente para ser buenos cristianos. Da escándalo un cristiano que va a misa pero no se comporta como tal
El santo padre Francisco desde la ventana de su estudio que da a la Plaza de San Pedro, ante miles de fieles y peregrinos allí reunidos, recordó este domingo que la práctica exterior de los mandamientos y preceptos no son suficientes si no se hacen con el corazón y si uno no se abre al encuentro con Dios y su palabra, busca la justicia y la paz, ayuda a los pobres, los débiles, y los oprimidos.
Rezó también por los inmigrantes víctimas de los recientes naufragios en el Mediterráneo y los muertos en un camión abandonado en la autopista Budapest-Viena.
Recordó también que en el Líbano acaba de ser proclamado santo el obispo siro-católico, Flaviano Miguel Melki, quien murió durante el 'genocidio asirio', defendiendo e invitando a los católicos a permanecer fieles a su fe.
A continuación el texto completo
«El evangelio de este domingo presenta una disputa entre Jesús y algunos fariseos y escribas. La discusión se refiere a la “tradición de los antepasados” (Mc 7,3) que Jesús citando al profeta Isaías define “preceptos humanos”. Y que no deben nunca tomar el “mandamiento de Dios”. Las antiguas prescripciones en cuestión incluian no solamente los preceptos de Dios revelados a Moisés, sino una serie de detalles que especificaban las indicaciones de la ley de Moisés.
Los interlocutores aplicaban tales normas de manera muy escrupulosa y las presentaban como expresión de la auténtica religiosidad. Por lo tanto reprenden a Jesús y a sus discípulos por la trasgresión de éstas, en particular las que se refieren a la purificación exterior del cuerpo.
La respuesta de Jesús tiene la fuerza de un pronunciamiento profético: “Dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres».
Son palabras que nos llenan de admiración por nuestro Maestro: sentimos que en Él está la verdad y que su sabiduría nos libera de los prejuicios.
¡Pero atención!, con estas palabras Jesús quiere ponernos en guardia, hoy, ¿no? del pensar que la observancia exterior de la ley sea suficiente para ser buenos cristianos. Como entonces para los fariseos, existe también para nosotros el peligro de considerar que estamos bien o que somos mejores de los otros por el simple hecho de observar determinadas reglas, costumbres, aunque no amemos al prójimo, seamos duros de corazón y orgullosos.
La observancia literal de los preceptos es algo estéril si no se cambia el corazón y no se traduce en actitudes concretas: abrirse al encuentro con Dios y su palabra, buscar la justicia y la paz, ayudar a los pobres, los débiles y los oprimidos.
Todos sabemos, en nuestras comunidades, en nuestras parroquias, en nuestros barrios, el mal que hace ha Iglesia y el escándalo dado por aquellas personas que se dicen muy católicas, que van con frecuencia a la Iglesia, pero que después en su vida cotidiana descuidan la familia, hablan mal de los otros, etc. Esto es lo que Jesús condena, porque esto es un anti testimonio cristiano.
Siguiendo en su exhortación, Jesús focaliza la atención en otro aspecto más profundo y afirma: “Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo vuelve impuro es aquello que sale del hombre”.
De esta manera subraya el primado de la interioridad del 'corazón': no son las cosas exteriores que nos hacen santos o no santos, sino el corazón que expresa nuestas intenciones, nuestros deseos y el deseo de hacer todo por amor de Dios.
Las actitudes exteriores son la consecuencia de lo que hemos decidido en el corazón, y no lo contrario. Con actitudes exteriores, si el corazón no cambia, no somos verdaderos cristianos. La frontera entre el bien y el mal no pasa afuera de nosotros, sino más bien dentro de nosotros, de nuestra conciencia.
Podemos preguntarnos: ¿Dónde está mi corazón? Jesús decía: tu tesoro está donde está tú corazón. ¿Cuál es mi tesoro? ¿Es Jesús y su doctrina? ¿El corazón es bueno o el tesoro es otra cosa? Por lo tanto es el corazón el que tiene que ser purificado y convertirse. Sin un corazón purificado, no se pueden tener nunca las manos verdaderamente limpias y los labios que pronuncien palabras sinceras de amor, de misericordia y de perdón.
Pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen Santa, de darnos un corazón puro, libre de toda hipocresía, este es el adjetivo que Jesús dice a los fariseos: 'hipócritas', porque dicen una cosa y hacen otra. Libres de toda hipocresía para que así seamos capaces de vivir según el espíritu de la ley y alcanzar su fin, que es el amor».
El Papa rezá el ángelus y a continuación dice:
«Ayer en Harisa, en el Líbano, fue proclamado beato el obispo siro-católico Flaviano Miguel Melki, mártir. En el contexto de una tremenda presecución contra los cristianos, él fue defensor incansable de los derechos de su pueblo, exhortándo a todos a que permanecieran firmes en la fe.
También hoy, queridos hermanos y hermanas, en Oriente Medio y en otras partes del mundo los cristianos son perseguidos. La beatificación de este obispo mártir infunda en ellos consolación, coraje y esperanza. Hay más mártires de los que hubieron en los primeros siglos.
Pero sea también un estímulo a los legisladores y governantes para que sea asegurada en todas partes la libertad religiosa; y a la comunidad internacional le pido que haga algo para que se ponga fin a las violencias y abusos.
Lamentablemente también en los días pasados, numerosos inmigrantes han perdido la vida en sus terribles viajes. Para todos estos hermanos y hermanas, rezo e invito a rezar. En particular me uno al cardenal Schönborn --que hoy está aquí presente-- y a toda la Iglesia en Austria, en la oración por las 71 víctimas entre las cuales 4 niños, encontradas en un camión en el autopista Budapest-Viena. Encomendamos cada una de ellas a la misericordia de Dios, y a Él le pedimos de ayudarnos a cooperar con eficacia para impedir estos crímenes que ofenden a toda la familia humana. Recemos en silencio por estos inmigrantes que sufren y por aquellos que han perdido la vida
(Instantes de silencio).
Saludo a los peregrinos que provienen de Italia y desde tantas partes del mundo, en particular a los scout de Lisboa, ¿Donde están? (se escuchan aplausos y gritos) y los fieles de Zara (Croacia). Saludo a los fieles de Verona y Bagnolo de Norgarole; a los jóvenes de la diócesis de Vicenza, a los de Rovato y a los de la parroquia de San Galdino en Milán; y a los niños de Salzano y de Arconate.
A todos les deseo un buen domingo. Y por favor no se olviden de rezar por mi». Y concluyó con su «¡Buon pranzo e arrivederci!».
“Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias”, el Papa en el Ángelus
“El cumplimiento literal de los preceptos es estéril si no cambia el corazón y no se traduce en actos concretos”, afirmó el Papa Francisco en sus palabras, antes del rezo del Ángelus. - ANSA
30/08/2015 11:13
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La primacía de la interioridad del corazón
(RV).- “El cumplimiento literal de los preceptos es estéril si no cambia el corazón y no se traduce en actos concretos”, afirmó el Papa Francisco en sus palabras, antes del rezo mariano, del XXII domingo del Tiempo Ordinario. Dirigiéndose a los miles de fieles y peregrinos de tantas partes del mundo, que una vez más se dieron cita en la Plaza de San Pedro, deseosos de escuchar sus palabras.
El Obispo Roma, comentando el Evangelio de San Marcos, que la liturgia presenta este último domingo de agosto, destacó «la discusión entre Jesús y algunos fariseos sobre el valor de la tradición de los ancianos. Jesús definía estas normas como preceptos de los hombres (Cfr. Mc 7,7) y que no deben ocupar jamás el lugar de los mandamientos de Dios». El Pontífice dijo, que la respuesta de Jesús a aquellos que lo cuestionaban sobre la actitud de sus discípulos de trasgredir las normas, en especial, los preceptos de la purificación exterior del cuerpo; tiene la fuerza de un pronunciamiento profético: “Porque dejando el mandamiento de Dios, ustedes se aferran a la tradición de los hombres”. Son palabras que nos llenan de admiración por nuestro Maestro, señalo el Santo Padre, porque en Él sentimos que está la verdad y que su sabiduría nos libera de los prejuicios.
En este sentido, el Sucesor de Pedro invitó a estar atentos a considerar “que el cumplimiento exterior de la ley sea suficiente para ser buenos cristianos”. Existe el peligro dijo el Papa, “de considerarnos mejores de los demás por el solo hecho de seguir las reglas, las costumbres, incluso sino amamos al prójimo, somos duros de corazón y orgullosos. El cumplimiento literal de los preceptos, añadió Francisco, es algo estéril sino cambia el corazón y no se traduce en actitudes concretas: abrirse al encuentro con Dios y a su Palabra, buscar la justicia y la paz, socorrer a los pobres, los débiles, los oprimidos”.
Prosiguiendo su exhortación, el Pontífice señaló que “Jesús focaliza la atención en un aspecto más profundo y afirma que son las cosas que salen del corazón del hombre lo que lo hace impuro”. Con esto dijo el Papa, se subraya la primacía de la interioridad, del corazón. Las actitudes exteriores son la consecuencia de cuanto hemos decidido en el corazón. La frontera entre el bien y el mal, agregó el Obispo de Roma, no pasa fuera de nosotros, sino dentro de nosotros, en nuestra conciencia. Por lo tanto, dijo el Papa, nuestro corazón debe ser purificado y convertirse. “Sin un corazón purificado, no se pueden tener manos verdaderamente limpias y labios que pronuncien palabras sinceras de amor, de misericordia, de perdón”.
Apremiante llamamiento del Papa ante la dramática situación de los migrantes
El Papa Francisco, después de rezar el Ángelus recordó la beatificación del Obispo siro-católico Flaviano Michele Melki, mártir. - RV
30/08/2015 12:30
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(RV).- El Papa Francisco, después de rezar el Ángelus del quinto domingo de agosto, con varios miles de fieles y peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro recordó que ayer en Harissa, en el Líbano, fue proclamado Beato el Obispo siro-católico Flaviano Michele Melki, mártir en el contexto de una terrible persecución contra los cristianos. Él fue defensor incansable de los derechos de su pueblo, exhortándolos a permanecer fieles en la fe. También hoy, dijo el Obispo de Roma, en Oriente Medio y en otras partes del mundo, los cristianos son perseguidos. La beatificación de este Obispo mártir infunda en ellos consolación, valentía y esperanza.
Ante la dramática situación humanitaria de los migrantes, que en “los días pasados numerosos de ellos perdieron la vida en los terribles viajes”, el Sucesor de Pedro realizó un apremiante llamamiento para “colaborar con eficacia para impedir estos crímenes, que ofenden a la entera familia humana”. Junto al Cardenal Schönborn y a toda la Iglesia en Austria, el Papa se unió en oración por las víctimas en este país, encomendándolos a la misericordia divina.
Después de rezar a la Madre de Dios, el Santo Padre saludó a los fieles que se habían dado cita en la Plaza de San Pedro con motivo del Ángelus dominical del 30 de agosto. En esta ocasión, el Pontífice, dirigiéndose a los queridos hermanos y hermanas, saludó cordialmente a todos los peregrinos, tanto a los romanos como a los procedentes de varios países, y de modo especial a los scouts de Lisboa y a los fieles de Zara (Croacia). El Obispo de Roma también saludó a los Peregrinos de Verona y Bagnolo de Nogarole; a los jóvenes de la diócesis de Vicenza, de Rovato y a los de la parroquia San Galdino en Milán, a los niños de Salzano y Arconate.
“A todos – dijo Francisco – les deseó un feliz domingo. Y por favor, ¡no se olviden de rezar por mí! ¡Buen almuerzo y hasta la vista!
El santo padre Francisco tuvo un conmovedor encuentro con el sacerdote iraquí Samir Yousif, después de la audiencia de este miércoles. Lo informa hoy el cotidiano de la Santa Sede, L'Osservatore Romano, precisando que el sacerdote caledo empeñado pastoralmente en Kurdistán se acercó al Pontífice mostrándole dos álbum de fotos que documentan la 'catástrofe apocalíptica' que está sufriendo su patria.
Párroco de Amadiyak, colindante con Turquía, el padre Samir le contó al Papa que vio “escenas de dolor y desesperación inimaginables, como a personas muertas en medio de la calle”.
En su comunidad, prosiguió el sacerdote, llegan prófugos sin vestidos ni documentos, pues están “huyendo de una muerte segura”. Así “en un momento se borran las raíces cristianas que se remontan al primer siglo cristiano, porque nosotros en esas regiones no somos ni huéspedes y ni extranjeros”, añadió.
El párroco iraquí expresó su agradecimiento a todo aquellos que están asistiendo a los prófugos en su zona, al cardenal Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, así como a Cáritas y tantos otros. En particular al Papa por sus intervenciones dirigidas a la comunidad internacional: “Su voz, esté seguro, es muy escuchada en todo el mundo árabe”, dijo.
“Cuando Francisco habla sobre la tragedia de los prófugos, los medios de comunicación le dan amplio espacio y esto nos ayuda a encontrar finalmente solidaridad y a que no se olviden de nosotros”, añadió.
El padre Samir afirmó además que “a pesar de todo” no pierde “la esperanza de un futuro de paz, reconciliación y justicia”. Preciso que entre las personas que acoge hay también musulmanes. “La locura de las milicias del Estado Islámico es solamente una violencia ciega y no es posible que puedan vencer”, dijo.
Añadió que en este momento terrible de prueba, “la Iglesia caldea hoy está viva, incluso es más fuerte y unida debido a la terrible prueba que está sufriendo”. El padre Samir espera que “un día no lejano el papa pueda venir a encontrarnos personalmente en la diócesis de Amadiyak y Zaku de los Caldeos para confirmarnos en la fe y animarnos a no tener miedo”.
El papa Francisco aprobó este sábado el decreto que reconoce el martirio del obispo siro-católico Flaviano Michele Melki, asesinado durante la persecución a la que fueron sometidas las minorías étnicas y religiosas por el Imperio Otomano hace un siglo.
La aprobación del decreto se produjo esta mañana durante un encuentro privado entre el Santo Padre y el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal Angelo Amato, informó la Sala de Prensa de la Santa Sede.
El nuevo mártir era miembro de la Fraternidad de San Efrén y obispo de Djézireh de los Sirios. Nació en 1858 en Kalaat Mata, en la actual Turquía, y fue asesinado "por odio a la fe" en Djézireh, en territorio turco, el 29 de agosto de 1915.