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miércoles, 26 de junio de 2019

Monseñor Felipe Arizmendi: “¿El celibato en riesgo?” 26062019

Encuentro indígena con el Papa en Puerto Maldonado, Perú © Vatican Media
Encuentro Indígena Con El Papa En Puerto Maldonado, Perú © Vatican Media

Monseñor Felipe Arizmendi: “¿El celibato en riesgo?”

En la Región Panamazónica
+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo Emérito de San Cristóbal de Las Casas

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Del 6 al 27 de octubre próximo, en Roma se llevará a cabo una asamblea especial del Sínodo de los Obispos sobre la Amazonía: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral. Esta institución eclesial se reúne para aconsejar al Papa sobre determinados asuntos que requieren un esclarecimiento particular; en este caso, sobre la situación y la pastoral de esa región sudamericana. Se ha publicado el Instrumentum laboris, que es como el cuaderno de trabajo que guiará las discusiones de la asamblea.
Participarán los obispos de las diócesis que limitan con el río Amazonas, de Brasil, Suriname, Guayana, Guayana Francesa, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, más sacerdotes, religiosas y laicos involucrados en el tema. En el No. 129 de dicho documento, se dice: “Afirmando que el celibato es un don para la Iglesia, se pide que, para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable, con la finalidad de asegurar los Sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana”.
¿Esto significa que va a cambiar la disciplina secular de la Iglesia latina de que todos los sacerdotes se deben comprometer a vivir célibes? De ninguna manera. Ante todo, es una propuesta, que se discutirá en octubre; sin embargo, conociendo la mentalidad de varios que participarán y teniendo en cuenta la realidad de esa región, donde las distancias son enormes, las vías de comunicación muy limitadas, las comunidades muy aisladas y casi no hay sacerdotes, es casi seguro que la aprobarán. En caso de que así fuera, el Papa puede aceptarla o rechazarla. Pienso que el Papa, habiendo escuchado los argumentos en pro y en contra, probablemente accederá a esta petición. Sería una excepción a la norma universal, sólo para esa región amazónica.
Pero alguien podrá pensar que, abriendo este camino, con el tiempo se cambiará la ley sobre el celibato. No es así. Desde hace siglos, hay sacerdotes casados en la Iglesia Ortodoxa, tan católicos como nosotros. El Papa Benedicto XVI admitió en la Iglesia Católica a sacerdotes anglicanos que están casados y así continúan. Ha habido sacerdotes que fueron casados, pero enviudaron. En mi diócesis anterior, un sacerdote que era religioso y había dejado el ministerio para casarse, con los debidos permisos, tiene familia, enviudó, y fue readmitido al ministerio, que ejerce hasta la fecha. En Brasil, hace casi 30 años, San Juan Pablo II dio permiso para que dos hombres casados fueran ordenados, comprometiéndose a no cohabitar con su esposa. Y con estos casos, no ha cambiado la ley celibataria. Son, pues, excepciones. En la región amazónica, hay una necesidad apremiante de que las comunidades tengan la celebración de la Misa y el alimento eucarístico, y no pueden disfrutar de este sacramento porque no hay sacerdotes cercanos. En la Iglesia tiene más importancia la Eucaristía que el celibato. Sin Eucaristía, no hay vida eterna, ni comunidad; sin celibato, puede haber Eucaristía.
En mi diócesis anterior, cuando llegué, había la inquietud de ordenar sacerdotes casados, porque algunas zonas, sobre todo de la selva, tenían problemas semejantes. Yo nunca estuve de acuerdo, porque las condiciones iban cambiando mucho: se abrían carreteras y escuelas por todas partes, llegaba la luz eléctrica casi a todos lados, los jóvenes salían a estudiar en universidades; ya no había tanto aislamiento. Cierto que faltaban sacerdotes, pues sólo había 66, para más de dos millones de habitantes, y la gran mayoría eran de otras partes; ninguno era indígena.
Gracias a Dios y al trabajo vocacional, aumentaron las vocaciones. Hay 107 sacerdotes, cada año más chiapanecos, entre ellos 15 indígenas. En el Seminario había sólo 20 alumnos; hoy hay 63, más de la mitad indígenas. Los diáconos permanentes nunca me pidieron esa ordenación. Sin embargo, las condiciones de la región amazónica son muy diferentes; por ello, es posible que se les conceda esa excepción, que sería sólo para ellos.
PENSAR
Los ignorantes en la materia inventan razones económicas y políticas para que la Iglesia haya exigido el celibato presbiteral. Nada de eso. La razón principal es que Jesucristo, el sumo y eterno sacerdote, decidió ser célibe, y el sacerdote es sacramento de Cristo. Por ello, lo más conveniente es que sea célibe; aunque no es absolutamente indispensable, como dice el Concilio Vaticano II: el celibato “no se exige por la naturaleza misma del sacerdocio, está, sin embargo, en múltiple armonía con el sacerdocio” (PO 16).
¿Por qué es más conveniente el celibato? Para consagrarse “de nueva y excelente manera a Cristo”; para unirse “más fácilmente a El con corazón indiviso”(PO 16; cf 1 Cor 7,32-34). Para entregarse “más libremente, en El y por El, al servicio de Dios y de los hombres”; para servir “más expeditamente a su Reino y a la obra de la regeneración sobrenatural”; para hacerse “más apto para recibir más dilatada paternidad en Cristo”(PO 16). Para evocar “aquel misterioso connubio, por el que la Iglesia tiene por único esposo a Cristo” (PO 16, cf LG 42 y 44; PC 12). Para convertirse “en signo vivo de aquel mundo futuro, que se hace ya presente por la fe y la caridad, y en el que los hijos de la resurrección no tomarán ni las mujeres maridos ni los hombres mujeres” (PO 16; cf Lc 20,35-36).
Sin embargo, “el celibato no es para todos. Requiere una especial llamada del Señor y no deja de ser para toda la vida un riesgo y un peligro, si se extinguiese la llamada de la paternidad pastoral universal y la exclusiva dedicación a Cristo”(OECS 32).
Yo estoy feliz de haber decidido ser célibe. No me lo impusieron, ni me obligaron. Fue decisión mía, que sostengo hasta la fecha, pues me ha permitido ser una persona fecunda y plenamente realizada. Es la misma experiencia de la inmensa mayoría de los clérigos.
ACTUAR
Pidamos al Espíritu Santo que ayude a los sacerdotes a ser fieles a su opción celibataria. Y si se concede la excepción de que en la región amazónica haya sacerdotes casados, no nos escandalicemos, ni pensemos que se va a acabar este tesoro de la Iglesia.

sábado, 18 de mayo de 2019

'Novias' de curas denuncian que también ellas se sienten abusadas 17052019


El otro escándalo sexual en la Iglesia: los curas que no reconocen sus obligaciones parentales'Novias' de curas denuncian que también ellas se sienten abusadas



El celibato, a debate
El celibato, a debate

El 'Washington Post' indaga en el drama de las mujeres que se han visto obligadas a esconder sus relaciones con sacerdotes y criar a sus hijos sin ningún apoyo de la Iglesia

Las cifras son llamativas: hay estudios que apuntan a que solo el 40% de los presbíteros practica el celibato, y que puede haber más de 60.000 niños de curas en todo el mundo

Gracias sobre todo a la valentía de las víctimas, por fin se ha empezado a hablar en condiciones de los abusos sexuales de menores en la Iglesia. Pero ahora la jerarquía tiene una conversación pendiente con otro grupo de personas vulnerables que también ha sufrido la violencia sexual, emocional y espiritual de los curas: las mujeres adultas que han tenido hijos con sacerdotes sin que estos han reconocido sus responsabilidades ni hacia ellas ni hacia sus vástagos.
"Aquella situación era definitivamente abusiva, sin ninguna duda", ha contado al Washington Post Pam Bond, de 63 años, quien dio a luz en 1986 al hijo de un cura franciscano al que había acudido para apoyo y para intentar rescatar a su matrimonio. "Yo asumo la responsabilidad para mis propios errores", reconoce Bond, quien actualmente reside en la ciudad de San Luis y admite que "yo debería haber sido lo suficientemente fuerte como para no ponerme en aquella situación". Bond, sin embargo, considera ahora que la relación de cinco años que mantuvo con el cura no fue consensual debido al diferencial de poder entre ellos.
Celibato
Celibato

¿Solo el 40% de los curas practica el celibato?

Como Bond hay en los Estados Unidos y en el todo el mundo miles de mujeres adultas que se hallan en la misma situación de haber vivido una relación sexual fallida y abusiva con un hombre consagrado, si bien es cierto que es difícil determinar exactamente cuántas son. En 1990 Richard Sipe, pionero en materia de la pederastia en la Iglesia, estimó que solo el 40% de los sacerdotes practica el celibato en un momento determinadoVincent Doyle, irlandés e hijo de cura que lleva la web 'Coping Internacional' para otra gente en su misma situación, afirma que alrededor de 65.000 personas en todo el mundo consultan su página.
Sean cuántas sean, lo importante es que estas mujeres que se sienten usadas por curas estén empezando a levantar la voz. Sobre todo porque, aunque la misma transparencia y rendición de cuentas que se están implementando en casos de abusos a menores están empezando a hacerse sentir también en casos de potenciales abusos a mujeres vulnerables- aún hay curas que intentan mantener sus "novias" y sus hijos en secreto.
Oscurantismo y celibato clerical
Oscurantismo y celibato clerical

Hijo de un cura: "Yo era un cáncer que había que tratar"

Theresa Engelhardt, de 62 años, denuncia que ha estado inmersa en una batalla de tres décadas con la diócesis de Allentown, Pensilvania, y ahora con el Vaticano para que la Iglesia laicice al cura con el que tiene un hijo pero que se niega a asumir la plenitud de sus responsabilidades parentales. Engelhardt lamenta que el sacerdote, quien ha dejado el ministerio público y ahora está casado con otra mujer, le presionara para que abortara y cuando se negó a interrumpir el embarazo, no quería ni ver a su hijo.
"Una de las grandes cosas que he tenido que trabajar en mi tratamiento es mi razonamiento que si yo no hubiera nacido, mi madre no hubiera entrado en esa batalla con la Iglesia y mi padre hubiera podido seguir como cura", cuenta el hijo de Engelhardt, John Dreisbach, quien a sus 28 años ha sufrido toda una vida de depresiones.
Crecer con un cura como padre que no le quería reconocer -por no decir en la sombra de una Iglesia que no obligó al sacerdote a hacer lo correcto- "me hizo sentir... que no le importo para nada" a la Iglesia, lamenta John. "Yo era un cáncer que había que tratar".

Una fina línea roja

¿Hay entonces alguna situación en la que sí estaría moralmente bien que un cura se enamorara de un adulto?Cait Finnegan Grenier, defensora durante muchos años de las mujeres que mantienen relaciones con sacerdotes, piensa que sí, y que todo depende de cómo empieza la relación. Un enamoramiento que comienza en una situación marcada por un diferencial de poder -como una relación pastoral- sería explotador, mientras que una relación nacida de la amistad no lo sería, considera Finnegan, mujer de un cura, ahora fallecido, que buscó y recibió la reducción al estado laical al darse cuenta los dos que estaban enamorados.
Es una línea muy fina que John Dreisbach piensa que la Iglesia puede hacer más para definir o incluso borrar, si decidiera aceptar que los curas tengan hijos. "Ya se les llama 'padre'", recuerda de los curas. "No les cuesta mucho añadir uno más a la grey".
El celibato, a debate
El celibato, a debate

viernes, 15 de marzo de 2019

Los obispos alemanes anuncian un debate interno sobre el celibato en la Iglesia 14032019

Marx: "La iglesia necesita un avance sinodal"Los obispos alemanes anuncian un debate interno sobre el celibato en la Iglesia


Plenaria de los obispos alemanes


El cardenal agregó que es "importante" asumir la necesidad de reformas en tres ámbitos, como son "el uso del poder", "el futuro de la forma de vida sacerdotal" y la "evolución de la moral sexual en la iglesia"

La Conferencia Episcopal Alemana anunció este jueves la apertura de un diálogo interno sobre el celibato, el abuso de poder y la moral sexual en la iglesia católica a raíz del sínodo sobre la pederastia recientemente celebrado en el Vaticano.
Éste es el principal resultado de un encuentro de cuatro días que han celebrado los obispos alemanes en Lingen (noroeste), en el que se ha analizado el reciente sínodo vaticano convocado por el papa Francisco, explicó el presidente de la Conferencia Episcopal, Reinhardt Marx.
"Tenemos viento a favor, pero tenemos que hacer nuestra tarea ahora en Alemania", dijo Marx, quien consideró que la iglesia "necesita un avance sinodal" y que "la dirección" actual impulsada en el reciente encuentro en el Vaticano "es la correcta".

Poder y moral sexual

Marx agregó que es "importante" asumir la necesidad de reformas en tres ámbitos, como son "el uso del poder", "el futuro de la forma de vida sacerdotal" y la "evolución de la moral sexual en la iglesia".
Sobre el celibato, consciente de las sensibilidades que esta cuestión despierta entre la jerarquía eclesiástica, afirmó que "se debe permitir (plantear) la cuestión".
"Valoramos el celibato como expresión de la unión religiosa con Dios. Descubriremos hasta qué punto debe ser símbolo de sacerdocio en nuestra iglesia"
Marx prometió a los afectados por los escándalos de pederastia dedicar "todos sus esfuerzos" a poner en marcha las reformas necesarias para que abusos como los que se han dado en el pasado no se vuelvan a repetir: "estamos en camino y no voy a abandonar".
Asimismo, aseguró comprender a los creyentes, que se encuentran muy afectados por las revelaciones de los escándalos de abusos a menores en el seno de la iglesia y les pidió fuerza de ánimo.

martes, 29 de enero de 2019

El Papa, sobre cambiar el celibato: «Yo no lo haré, no quiero ponerme ante Dios con esta decisión» 28012019

En la rueda de prensa en el avión de vuelta a Roma habló también de Venezuela, abusos...

El Papa, sobre cambiar el celibato: «Yo no lo haré, no quiero ponerme ante Dios con esta decisión»

El Papa, acompañado del director interino de la Oficina de Prensa Alessandro Gisotti, respondió las preguntas de los periodistas en el avión
El Papa, acompañado del director interino de la Oficina de Prensa Alessandro Gisotti, respondió las preguntas de los periodistas en el avión
El Papa Francisco clausuró este domingo la Jornada Mundial de la Juventud de Panamá, que en la misa central llegó a reunir a más de 700.000 personas. Una vez de camino de vuelta a Roma, donde ya aterrizó, atendió a los medios en el avión en las ya tradicionales ruedas de prensa que tantos titulares han dejado estos años.
Cuatro fueron los asuntos principales que centraron las preguntas más allá de la propia JMJ: Venezuela, la crisis de los abusos por parte de integrantes del clero, el celibato obligatorio y el aborto.
"El problema de la violencia me aterra"
Con respecto a la situación que vive Venezuela en este momento, con el reconocimiento de decenas de países de Juan Guaidó como presidente interino en sustitución de un Maduro que se resiste a abandonar el poder, el Papa aseguró que apoya “en este momento a todo el pueblo venezolano porque es un pueblo que está sufriendo. Incluso los que están de una parte y de otra. Todo el pueblo sufre. Y si yo entrara a decir ‘háganle caso a estos países, háganle caso a estos otros que dicen esto’, me metería en un rol que no conozco. Sería una imprudencia pastoral de mi parte y haría daño”.
Francisco confesó en la rueda de prensa que sufre “por lo que está pasando en Venezuela en este momento. Y por eso deseo que se pongan de acuerdo, no sé, tampoco decir ponerse de acuerdo está bien. Una solución justa y pacífica. ¿Qué es lo que me asusta? El derramamiento de sangre. Y ahí también pido grandeza para ayudar a los que puedan ayudar a resolver el problema”.
“El problema de la violencia a mí me aterra”, recalcó el Papa, que recordó lo ocurrido recientemente en Colombia en la escuela de cadetes. “No es la solución la sangre. Por eso tengo que ser… no me gusta la palabra, ‘equilibrado’. Tengo que ser pastor, de todos. Y si necesitan ayuda, de común acuerdo, la pidan”, agregó.
"Concienciar", gran objetivo de la crisis sobre abusos
Francisco también respondió a la crisis de los abusos en la Iglesia y de la cumbre que se celebrará en febrero con los presidentes y representantes de todas las conferencias episcopales del mundo.
En su opinión, “sentimos la responsabilidad de dar una catequesis sobre este problema a las conferencias episcopales, y por eso se llama a los presidentes. Una catequesis que en primer lugar se tome conciencia del drama. ¿Qué es un niño abusado? Yo recibo con regularidad a gente abusada. Recuerdo a uno, de 40 años, que no podía rezar. Es terrible el sufrimiento. Primero, que sean conscientes de esto”.
En segundo lugar, el Papa quiso explicar que también se tratarán qué procedimientos se deben desarrollar en estos casos. “Pero antes del qué se debe hacer –agregó el Papa- “es lo que he dicho antes, ser conscientes. Allí se hará una oración, habrá algún testimonio para ayudar a tomar conciencia, y luego alguna liturgia penitencial para pedir perdón por toda la Iglesia”.
También quiso “desinflar las expectativas” generadas con esta cumbre, porque según dijo el “problema de los abusos continuará. Es un problema humano. Humano en todos lados. Leí estadísticas el otro día, de aquellas estadísticas que dicen que el 50% es denunciado, el 20% escuchado y disminuye. Y terminaba así: el 5% es condenado. Es terrible”.
El celibato, "un don para la Iglesia"
La cuestión del celibato fue una de las cuestiones más tratada en la rueda de prensa después de que una periodista de Paris Match realizara al Papa varias cuestiones sobre este asunto. Francisco recordó hablando sobre el celibato en el rito latino de una frase de San Pablo VI: “Prefiero dar la vida antes de cambiar la ley del celibato”. Según el Papa “es una frase valiente y lo dijo en una época más difícil que esta. En el 68, 70”.
papa1
El Pontífice dejó claro que “personalmente, pienso que el celibato es un don para la Iglesia”. Además, insistió en que “no estoy de acuerdo con permitir el celibato opcional. No”.
Sin embargo, indicó que “solamente quedaría alguna posibilidad en los puestos lejanísimos, pienso en las islas del Pacífico, pero algo es pesar cuando hay una necesidad pastoral, ahí el pastor debe pensar en los fieles”. Para ello el Papa citó un libro del padre Lobinger (Fritz Lobinger, obispo emérito de Aliwal, Sudáfrica).
Un debate que se podría abrir por aquí
Pero aseguró que todo lo que cita aquel obispo es una discusión de teólogos. “Mi decisión es el celibato. El celibato opcional antes del diaconado, no. Cuestión mía, personal. Yo no lo haré. Esto queda claro. Soy cerrado, quizás. No me quiero poner frente a Dios con esta decisión”.
Insistido por este asunto, el Papa afirmó:
“En tantos lugares dice Lobinger, ¿quien hace la Eucaristía? Esas comunidades, los organizadores de la comunidad son diáconos, religiosas o laicos. ¿Se podría ordenar a un anciano casado? Es la tesis de él ¿Se podría ordenar a un anciano casado? Pero que solo ejercite el munis (misión) santificante: es decir, que celebre la Misa, que administre el Sacramento de la Reconciliación y dé la Unción de los Enfermos.
»La ordenación sacerdotal da tres formas de tareas: el regendi, lo que manda el pastor, el docendi, lo que enseña; y el santificante, todo esto viene con el orden. Pero el Obispo da la licencia solo para santificante. Esta es la tesis. El libro es interesante.
»Quizá esto puede ayudar a pensar el problema. Yo creo que el problema tiene que ser abierto en este sentido. Donde hay problema pastoral por la falta de sacerdote, no digo que se deba hacer, porque no he reflexionado, no he rezado lo suficiente sobre esto, pero los teólogos deben estudiar. Por ejemplo, el P. Lobinger, él es un fidei donum en Sudáfrica. Uso este ejemplo para significar los puntos donde se debe hacer.
»Hablaba con un oficial de la Secretaría de Estado, un obispo que tuvo que trabajar en un país comunista al inicio de la revolución, cuando vieron cómo venía la revolución, en los años 50 más o menos: los obispos ordenaron a escondidas campesinos. Buenos, religiosos. Después, pasada la crisis, 30 años después, la cosa se resolvió, y él me decía la emoción que tuvo cuando en una concelebración veía a estos hermanos campesinos con las manos de campesinos revestirse con el alba para concelebrar con los obispos. En la historia de la Iglesia, esto se dio. Es algo para pensar y para rezar”.
El "terrible drama" del aborto
Por último, el Papa habló del aborto y qué papel tiene la misericordia aquí. Para el Papa, “el mensaje de la misericordia es para todos, también para la persona humana en gestación”, pero igualmente “después de haber hecho este fracaso”.
Francisco recalcó que es “una misericordia difícil porque el problema no está en dar el perdón, el problema está en acompañar a una mujer que ha tomado conciencia de haber abortado. Son dramas terribles”, e insistió en que “para entenderlo bien hace falta estar en un confesionario. Es terrible”.
El Papa quiso acabar la rueda de prensa acordándose de los panameños. “Sentí un sentimiento nuevo, yo conozco América Latina, pero no Panamá. Y me vino esta palabra: Panamá es una nación noble. Yo encontré nobleza. Esto quiero decir. Y otra cosa que dije volviendo de Colombia, hablando de Cartagena y otras ciudades. Una cosa que en Europa no vemos. Cuál es el orgullo de los panameños: alzar a los hijos y dicen esta es mi victoria, mi futuro, mi orgullo. Este en el invierno demográfico que estamos viviendo en Europa, en Italia, bajo cero, nos debe hacer pensar. ¿Cuál es mi orgullo? ¿El turismo, la villa, el cachorro, o alzar un hijo?”.

martes, 8 de enero de 2019

"El celibato no es la causa de la crisis de abusos sexuales en la Iglesia; lo es el sacerdocio" 06012019

EL ESCRITOR ESTADOUNIDENSE GARY WILLS PIDE ABOLIR AL CLERO PARA ATAJAR LA PEDERASTIA

"El celibato no es la causa de la crisis de abusos sexuales en la Iglesia; lo es el sacerdocio"

"Pedro se apañó sin sacerdotes. También lo hizo Pablo. Y todos los primeros cristianos"
Cameron Doody, 06 de enero de 2019 a las 15:36




(Cameron Doody).- El celibato obligatorio sacerdotal no es la causa de la "depravación" de abusos que ha azotado a la Iglesia desde Australia hasta Alemania. Lo es el sacerdocio en sí. Esta es la tesis de Gary Wills, periodista y escritor estadounidense especializado en la política, la historia y la religión, quien sostiene que "el sacerdocio en sí es una afrenta al Evangelio".
"No hay sacerdotes en los Evangelios, con excepción de los sacerdotes judíos, algunos de los cuales conspiraron contra Jesús", ha escrito Wills en una polémica tribuna en el Boston Globe. A Jesucristo "solo se le llama sacerdote en la tardía y sospechosa Carta a los Hebreos", ha recordado el escritor, "donde se le hace sacerdote en la línea de un mítico no judío, Melquisedec - y aún así es el único y último sacerdote" de la tradición cristiana, ya que "Pedro y Pablo nunca se llaman sacerdote a ellos mismos ni a ningún otro cristiano". "Más allá de la Carta a los Hebreos, los únicos títulos del Nuevo Testamento para el servicio a la comunidad son episkopos (supervisor), presbyter (presbítero), apostolos (emisario) y diakonos (siervo), nunca sacerdote (hiereus)", ha recordado Wills.
La mutación hacia ver a los curas como casta aparte en el cristianismo se dio, según Wills, en la Edad Media, cuando el sacerdocio empezó a "subordinar toda actividad cristiana a la superintendencia sacerdotal", tal como se ve en el desarrollo de los siete sacramentos, los cuales marcan ritos de paso claves en la vida de los fieles. "No es de extrañar que los líderes de la Iglesia intentaran desesperadamente proteger este gobierno imperial sobre la totalidad de la vida católica, procurando acallar o borrar cualquier revelación denigrante respecto a la depradación sacerdotal", ha observado Wills a este respeto.
Toda esta exégesis de la historia del cristianismo lleva al historiador y periodista a preguntarse por qué los católicos de hoy día "creen que no pueden adorar de verdad a Dios sin sacerdotes". "Los católicos están tan convencidos que solo un sacerdote puede realizar el milagro de la transubstanciación" -la transformación del pan y vino de la eucaristía en el cuerpo y sangre de Cristo- que creen "que si ningún cura se aparece en la misa, no hay nada que los creyentes puedan hacer sino volverse a casa", ha lamentado Wills. "Que no hay ningún milagro sin el mago", ha ironizado. "Pero ¿por qué no? Pedro se apañó sin sacerdotes. También lo hizo Pablo. Y todos los primeros cristianos".
Para salir al paso de la acusación de que su planteamiento le convierte en protestante, Wills, católico de convicción, responde: "Es verdad. No soy mejor que un protestante. Todos los cristianos somos hermanos y hermanas, se presenten los sacerdotes en sus reuniones o no".
Todo esto lleva a Wills a huir de la idea de que "si solo el escándalo de abusos llegara a su fin, todo estaría bien con el sacerdocio - o de que algunas reformas, tales como eliminar la norma del celibato u ordenar a mujeres, harían que el sacerdocio funcionara de nuevo". "No creo que deba funcionar de nuevo", ha afirmado el escritor: la tentación de proteger el aura de la casta consagrada es demasiado grande.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Curas casados alemanes piden a sus obispos que busquen la abolición del celibato obligatorio 09112018

"EL TIEMPO APREMIA. SERÍA UN PRIMER PASO DE UN CAMBIO HACIA UNA IGLESIA DE VERDAD INCULTURADA"

Curas casados alemanes piden a sus obispos que busquen la abolición del celibato obligatorio

"Sexo y placer no se oponen al servicio sacerdotal, al contrario, son parte de una espiritualidad plena"
Asociación Alemana de Curas Casados, 09 de noviembre de 2018 a las 08:42



El celibato, a debate
Hemos aprendido... que una vida sexual activa para todos es una necesidad existencial
(Asociación Alemana de Curas Casados).- Hace más de 40 años, la asociación alemana de curas católicos y sus mujeres (Vereinigung katholischer Priester und ihrer Frauen, VkPF) tiene como objetivo luchar contra la ley del celibato impuesta a los diáconos no casados, a los sacerdotes y a los obispos, con el deseo de abolirla.
Hacemos esto, porque hemos aprendido de nuestra propia experiencia y del diálogo con muchos afectados por esa ley, de toda orientación sexual, que una vida sexual activa para todos es una necesidad existencial.
Sexo y placer no se oponen al servicio sacerdotal, al contrario, son parte de una espiritualidad plena, servicial y creativa, porque contribuyen al desarrollo de la capacidad de amar.
Uno de los grandes maestros espirituales de nuestro tiempo dijo una vez: "Nadie puede ser santo, sin que tenga una conciencia plena de su propia sexualidad" (P. Johannes Kopp, uno de los fundadores del movimiento Zen en Alemania). Es decir, en lenguaje teológico: la gracia, y también la gracia del sacramento del orden, solamente puede ser efectiva, cuando el ser humano y el sacerdote acepta plenamente la sexualidad que Dios le ha dado.
El informe sobre el abuso pedófilo en la Iglesia católica alemana presentado por los obispos alemanes presenta una conclusión absolutamente clara: que el abuso sexual dentro de la Iglesia es consecuencia de una sexualidad inmadura y de estructuras jerárquicas-clericales de poder.
Solamente queremos dedicarnos aquí a la primera causa, puesto que las estructuras de poder tocan la cuestión de una reforma constitucional de la Iglesia católica. Esta cuestión es todavía mas fundamental, también en lo que respecta a temas dogmáticos y jurídicos.
El problema existente de una sexualidad inmadura entre seminaristas y sacerdotes deja claro que el celibato es el punto culminante de la hostilidad hacia la sexualidad de la Iglesia católica y de una moral sexual alejada de la realidad, y por eso extremadamente imprudente. Si la prudencia es la percepción indiferente y la evaluación objetiva de la realidad (José Pieper), entonces a la moral sexual de la Iglesia le hacen falta ambas cosas. En lugar de eso están operando mecanismos de represión y negación, cuyo resultado diabólico es el abuso sexual monstruoso de menores y personas vulnerables.
Hablando de percepción indiferente y evaluación objetiva pretendemos tomar en serio los resultados de las ciencias, de la psicología y de la sociología con respecto a la realidad de la sexualidad humana. ¿Cuándo ha tomado en serio la doctrina de la Iglesia una sola vez los fundamentos de la sexualidad humana, como por ejemplo se manifestaron en el informe Kinsey?
La insistencia casi fundamentalista del magisterio en las doctrinas tradicionales, que se mantiene lejos de las ciencias modernas, parece en la actualidad nada menos que grotesca. De esta manera se constituyen facilmente alianzas terribles como aquella entre el Papa Juan Pablo II y el fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, con el que el Papa celebró oficialmente su sexagésimo aniversario sacerdota,l a pesar del conocimiento que tenía la Curia romana de los abusos a niños y mujeres que Maciel había cometido. Esa conducta de la curia también es evidente en el caso del cardenal McCarrick. En este contexto la canonización del Papa Juan Pablo II parece la coronación de toda esa obra maléfica.
Nosotros mismos, sacerdotes casados y nuestras mujeres, somos víctimas de esa postura infame de la jerarquía católica y en especial de la curia romana, aún más intensificada en el pontificado de Juan Pablo II. Los miembros mas viejos de nuestra asociación todavía experimentaron discriminación e insultos, porque no querían mantener en secreto su amor y comenzaron oficialmente una vida de pareja y familia.
Difamando, nos llamaron los "caidos", mientras la jerarquía católica daba cobertura a miles de casos de abuso sexual y de relaciones secretas, heterosexuales o homosexuales. Como "proscritos", muchos de los nuestros fueron abandonados en una desesperanza existencial que causó daños morales, psicológicos y existenciales sin recuperación.
Muchos tuvieron que esperar años antes de recibir la dispensa del celibato, impidiéndose de esta manera su vuelta a cualquier servicio eclesial. Hace poco tiempo, el jefe del departamento de personal de una diócesis del Sur de Alemania dijo a un sacerdote que quería casarse: "¡Las panaderías buscan ayudantes!".  A pesar de que el cura se había formado y trabajado 25 años dando clase, se le ha negado cualquier posibilidad de trabajar como profesor de religión. Ni siquiera le han apoyado para que pudiese enseñar en una escuela pública. ¡Qué manera de despreciar el ser humano! ¿Cómo cuadran los jerarcas católicos su comportamiento con Jesús y su evangelio?
La defensa soberbia de la ley del celibato y de una moral sexual rígida deriva en nada menos que una realidad clerical marcada por la hipocresía. Es nuestra firme opinión que la abolición inmediata de la ley del celibato o un paso concreto en esta dirección en las diócesis alemanes sería un primer paso hacia la aceptación de la realidad humana. El Papa Francisco ha pedido a los obispos usar más su propia autoridad como seguidores de los apóstoles.
Por eso, cada obispo en particular debe solicitar al Papa la abolición de la ley del celibato para su diócesis o, si fuera posible, toda la Conferencia Episcopal Alemana.
El tiempo apremia. Sería un primer paso de un cambio hacia una Iglesia de verdad inculturada en la cultura occidental de este milenio.

sábado, 9 de enero de 2016

Cardenal Parolin: 'El celibato no es la causa de los escándalos del clero' 09012016

Cardinal Pietro Parolin during the Synod of family, October 2015

En una entrevista concedida a Radio Vaticano, el secretario de Estado repasa algunos acontecimientos de su vida y habla sobre sus desafíos junto al papa Francisco

 Redacción |   |  ZENIT.org |  Papa y Santa Sede |  Ciudad del Vaticano |  1315
El cardenal Pietro Parolin ha hecho este sábado un repaso por algunos acontecimientos de su vida y ha hablado de las reformas que está realizando el papa Francisco. Además, se ha pronunciado sobre la vocación de los sacerdotes y ha dicho que “el celibato es un gran don que el Señor ha hecho a la Iglesia, por el que hay que estar profundamente agradecidos, y ciertamente no es, como tal, la causa de los escándalos que involucran a los sacerdotes”.
En una entrevista concedida a Radio Vaticano, el cardenal secretario de Estado ha manifestado que la misión del sacerdote es “llevar a Dios a la gente y llevar a la gente a Dios”. “Y no a un Dios cualquiera, sino al Dios de Jesucristo, al Dios del Evangelio”, ha añadido.
Se trata de “una misión que no cambia por las mutaciones de las situaciones o de las contingencias históricas; una misión que hoy es tanto o más impulsada cuanto más parece oscurecerse el horizonte de la fe y nuestro mundo parece estar más secularizado”, ha asegurado.
“El sacerdote debe ser un hombre de Dios, un signo creíble, y cuanto más posible sea, luminoso de su presencia de amor y de salvación en el mundo, un puente que permita y favorezca el encuentro con Aquél que solo es capaz de dar sentido y significado a la vida, de responder a los interrogantes más profundos, de enseñar a amar y a ‘gastarse’ por todos, y, especialmente, por los más pobres y abandonados”, ha destacado.
El purpurado italiano también ha recordado que el Pontífice se refiere a menudo a lo necesario que es acudir a las periferias geográficas y existenciales. El Santo Padre “no hace otra cosa que recordarnos, simplemente, que el sacerdote, como Cristo, en la persona que actúa, es enviado a evangelizar a los pobres”, ha enfatizado.
Por eso, ha considerado que la formación en los seminarios debe prestar atención a esta dimensión y tiene que ser capaz de “preparar a los futuros sacerdotes a evangelizar a los pobres y dejarse evangelizar por los pobres”.
Preguntado por su actual tarea en la Santa Sede, ha reconocido que “la misión del secretario de Estado resuena para mí como una llamada particular y urgente a ser un testigo creíble y a ponerme en actitud de constante y sincera conversión”.
“Querría ser capaz, tomando como ejemplo al Papa, de mostrar siempre, también en las cuestiones más burocráticas, el rostro acogedor y misericordioso de la Iglesia jerárquica”, ha indicado. 
Por otra parte, ha reiterado que Francisco habla a menudo de la dimensión misionera de la Iglesia y de la necesidad de reformar las estructuras “para tener la transparencia de Jesús”.
Finalmente, el cardenal Parolin ha relatado cómo descubrió su vocación y ha explicado que “no hubo una señal particular”. “La mía es la historia de un chico al que el Señor ha llamado en las circunstancias comunes y corrientes de la vida y que ha tenido la gracia de encontrar a quien, alrededor suyo, ha sabido ayudarlo a cultivar la semilla de la vocación y a hacerla fructificar”, ha concluido.