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viernes, 19 de octubre de 2018

El Papa, a Jon Sobrino: "Gracias por tu testimonio" 17102018

FRANCISCO ABRAZA AL TEÓLOGO DE LA LIBERACIÓN EN EL AULA PABLO VI

El Papa, a Jon Sobrino: "Gracias por tu testimonio"

"Al ver a Sobrino, a Francisco se le iluminó la cara, se acercó y le dio un abrazo efusivo y cariñoso", cuenta Javier Sánchez
José Manuel Vidal, 17 de octubre de 2018 a las 15:14


(José M. Vidal, e.e. Roma).- La canonización de Romero sirvió a Jon Sobrino, uno de los más importantes teólogos de la Liberación, para encontrarse con el Papa Francisco y mantener con él un breve diálogo, que tiene mucho de rehabilitación del otrora 'perseguido' jesuita vasco naturalizado salvadoreño.
El encuentro entre el Papa y el teólogo se produjo en el aula Pablo VI, a donde acudió Francisco, para saludar a los más de 6.000 salvadoreños allí congregados, para asistir a la misa de acción de gracias por la canonización de San Oscar Arnulfo Romero.
El Papa entró en el aula, después de la misa, presidida por el cardenal Rosa Chávez y concelebrada, en señal de comunión, por todos los obispos de El Salvador y por el cardenal hondureño, Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga.
se desató el delirio entre la gente, que se agolpaba en el estrecho pasillo por el que iba pasando Francisco, saludando, bendiciendo y parándose aquí y allá. Entre la gente y, precisamente, al lado de Jon Sobrino y otro compañero jesuita salvadoreño estaba Javier Sánchez, capellán de la cárcel de Nalvalcarnero, amigo personal del teólogo y entusiasta partidario de monseñor Romero y de "su Tierra Santa salvadoreña".
Todavía emocionado, el capellán cuenta el encuentro entre Francisco y Sobrino.
"Cuando pasó a nuestro altura y ya iba a volverse para el otro lado del pasillo, el jesuita salvadoreño le dijo al Papa:
-Santidad, está aquí Jon Sobrino.
a Francisco se le iluminó la cara, sonrío abiertamente, se acercó y le dio al teólogo jesuita un abrazo efusivo y cariñoso"

El cura Javier Sánchez, en Roma

Éste fue el pequeño diálogo entre ambos:
-Ah, Jon
-Le he dejado el último libro que he publicado y que se llama 'Conversaciones'. Imagino que se lo darán.
-Gracias, Jon, por el libro, pero sobre todo por tu testimonio.
Y otras manos le tiraban al Papa de la sotana y Francisco se fue, no sin antes dedicar otra sonrisa sincera y agradecida al teólogo que salvó su vida, cuando los escuadrones de la muerte mataron a Ignacio Ellacuría y sus compañeros jesuitas, porque no se encontraba en casa en esos momentos.
Y Javier, el capellán de la prisión de Nalvalcarnero, analiza el encuentro que le tocó vivir de cerca: "Me pareció un momento precioso. Me llamó la atención sobre todo la expresión del Papa y cómo, al oír el nombre de Sobrino, se le cambió la cara. Como si agradeciese el que estuviese allí y pudiese saludarlo y darle las gracias por su vida, por sus libros y por su testimonio. Una especie de rehabilitación en toda regla".
Y eso que, como después confesaría a RD, Sobrino no era partidario de que la Iglesia hiciese santo a su amigo monseñor Romero. Primero, porque ya era, desde hace mucho tiempo, San Romero de América. Y, segundo, para que no se le domestique ni se le instrumentalice. Pero, al final, allí estaba, alegrándose con la alegría de su pueblo salvadoreño, que, como en tiempos de Romero, sigue estando 'crucificado'.

martes, 2 de octubre de 2018

Ivone Gebara: "La Iglesia va a perder a las mujeres que piensan" 01102018

LA TEÓLOGA BRASILEÑA SOSTIENE QUE "LO QUE MOLESTA A LA IGLESIA NO ES LO FEMENINO, ES EL FEMINISMO"

Ivone Gebara: "La Iglesia va a perder a las mujeres que piensan"

"Jesús tenía que aprender, ser contestado, responder, equivocarse", asegura desde Comillas
Jesús Bastante, 01 de octubre de 2018 a las 20:24


La teóloga brasileña sostiene que "lo que molesta a la Iglesia no es lo femenino, es el feminismo"
Jesús Bastante).- "Decir que la Virgen María es más importante que los apóstoles, sólo sirve para que todo siga igual. Eso no viene del Evangelio". La teóloga brasileña Ivone Gebara es una de las máximas representantes de la teología feminista en el mundo.
Desde Comillas, donde esta tarde ha participado en unas conversaciones organizadas por la Asociación de Teólogas Españolas, Gebara critica a la "Iglesia patriarcal" que, asegura, corre el riesgo de "perder a las mujeres que piensan". Hablamos con ella en exclusiva.

En tu ponencia, hablas de alteridad, diferencia e igualdad. ¿Qué quieres decir con todo eso?
Son conceptos muy conectados con el feminismo, y por eso algunas filósofas feministas han trabajado, y yo también, estos conceptos, que no nacieron con el feminismo, sino de otras reflexiones filosóficas, como las del filósofo judío francés Lèvinas, que habló mucho del otro, de quién es el otro. Mi aportación es levantar una sospecha de que las reflexiones sobre la alteridad han colocado a la mujer como 'la otra'. Y cuando se habla de diferencia, se hace dentro de un contexto, donde la universalidad masculina es bastante fuerte.

¿Vivimos una ética machista?
No necesariamente machista. Quiero decir que no siempre están conectados con una ética, sino también con una manera de reducir al otro, de no tener en cuenta la diferencia. Estos conceptos pasan a ser teóricos, casi vacíos en la práctica. La igualdad, la alteridad, la diferencia... están relacionadas con algo. Igual a qué, diferente de qué. En este sentido quiero hablar de algo que está conectado con la vida de las mujeres, que es la belleza. Se fabrica una sola belleza, que en realidad son los productos que se venden. Las mismas marcas producidas para diferente marca...
Esta es una tela de araña en la que caemos todas, porque esa belleza es algo exterior, y es muy sacrificada. Tenemos que sacrificarnos mucho para tener el peso ideal, la piel sin arrugas... miles de esclavitudes. Finalmente, hablo del cuerpo femenino desde el Cristianismo. Y es interesante que el Cristianismo, y cuando hablo del Cristianismo hablo de la teología, no del tiempo de Jesús, el ideal de la belleza femenina es un ideal 'espiritual', pero es la belleza del servicio. La mujer que es buena es la que sirve, la que es una buenísima madre... Por ejemplo, todas estas mujeres que salen a la calle para hablar de los derechos de las mujeres, traicionan el ideal de la mujer como madre, cuidadora, sometida, ama de casa, limpiadora de la Iglesia, servidora de los curas. Son las mujeres que les cocinan, limpian los seminarios....
¿La Iglesia no da cuenta de que el día que las mujeres digan 'Ya basta' a ser siervas, esclavas... y no otras cosas dentro de esa Iglesia, la Iglesia puede quedarse vacía?
Es que hasta ahora ellos ven este proyecto de mujeres muy lejano, sobre todo en América Latina. Se dan cuenta, pero hacen como si el problema no existiera. Yo conozco a unos curas que pagan un sueldo mísero y, al mismo tiempo, hablan de justicia social. Estas contradicciones existen, porque existe la pobreza, que viven las mujeres. Pobreza material, en primer lugar, pero también hay una 'compensación', porque a veces el cura es buen tipo, educado, no es como el borracho del marido. Está el consuelo...
Sí, pero la mujer no cambia su rol, sigue estando sometida...
Pero el sometimiento es distinto. El cura no la pega, el cura le agradece, le dice que va a rezar por ella. Hay una idea del cura como representante de Jesús. Esta simbología, en cierta manera, atrasa el proceso.
Eso, aquí, se llama 'micromachismos', sin darte cuenta...
... estás fomentando la injusticia. Y el día en que el cura se da cuenta, las relaciones van a cambiar. Pero son más relaciones de amistad.

¿Cuándo la Iglesia reconocerá a las mujeres, también, como discípulas de Jesús?
Lo primero que hay que decir es que si decimos 'discípulas', ya establecemos una jerarquía. Yo prefiero hablar de 'Movimiento Jesús'. En este movimiento, Jesús no siempre tenía la última palabra. Las teologías masculinas han subrayado una sabiduría infusa en Jesús, como si no necesitara aprender nada de nadie, hasta el punto de decir que María fue la primera discípula de su hijo. Eso no puede sostenerse. Jesús tenía que aprender, ser contestado, responder, equivocarse. Creo que tenemos una idea muy romántica de Jesús de Nazaret, y al hablar de movimiento estamos bajando a la realidad de la vida. En el mundo judío, las mujeres tienen un rol importantísimo, como madres, educadoras, que son escuchadas. El mundo patriarcal, el Cristianismo de a partir del siglo II y III va a conectarse con la idea de poder del Imperio Romano, y allí las cosas empiezan a cambiar. La autoridad pública de la mujer se pierde totalmente.
La Iglesia, ¿es machista?
Yo prefiero no usar la palabra machismo, porque esa palabra tienen una connotación de subjetividad y emocionalidad muy negativa. No todos los hombres son machistas, ni todos los obispos son machistas, por eso yo prefiero hablar de un fundamento patriarcal. Aquí quien manda es el varón porque es el representante de Jesús, y yo no lo soy. Entonces, yo podría tener más razón que tú, pero la última palabra es tuya. El mundo patriarcal no solo subsiste en la Iglesia.

¿Es evangélico que sólo los hombres puedan ser sacerdotes, que las mujeres no tengan un papel sacramental en la Iglesia?
Esto no viene del Evangelio. Los sacerdotes quieren ver a los 12 apóstoles, varones, como una elección de Jesús. Yo no veo eso. La hermenéutica bíblica feminista ve otras cosas, pero desgraciadamente no nos leen, no nos escuchan y nos echan afuera de las instituciones de formación. Las pocas teólogas que enseñan en facultades de Teología tienen que ajustarse a las normas.
Conversatorio con Ivone Gebara: Montse Escribano, socia de la Asiciación, Raquel Lobato @HOAC_es , Marisa Vidal de Exeria , pensar sobre lo que nos está pasando...


¿Cómo interpretas que el Papa haya incluido tres mujeres en la Comision teológica internacional, o haya abierto una comisión para el diaconado femenino?
Yo soy muy crítica. No soy la única que piensa así. Primero, ¿quién ha elegido a estas teólogas como representantes? Pueden ser representantes de lo femenino, pero no del feminismo católico. Porque lo que molesta a la Iglesia no es lo femenino, es el feminismo. Porque femenino es decir, como dice el Papa, la Virgen María es más importante que los apóstoles, ese es un discurso romántico y que sirve para que todo siga igual.
El Papa pone tres mujeres, entre ellas hay una monja, dos teólogas alemanas. ¿Por qué no preguntó a las diferentes organizaciones de teólogas, por ejemplo, la ATE de España, qué nombres indicarían?

¿Crees que es más tema de cuota, y no de convencimiento?
Claro, y luego te ponen dos cardenales viejos que no tienen nada que ver. Dicen que están estudiando, pero no van a llegar a ninguna conclusión. Ya de antemano, él ya ha dicho no a la ordenación presbiteral. Ahora abre una pequeña brecha para la diaconal, pero no hay que tener mucha esperanza.

¿Qué tenemos que hacer los católicos feministas, hombres o mujeres, que entendamos que la Iglesia debe ser un lugar donde la igualdad se practique?
Creo que los varones hablan muy poco de esto. Pueden hacerlo en círculos cerrados, pero no hablan en los congresos, no escriben al Papa. Están satisfechos, aunque se podría hacer diferente. No hay voces masculinas. Están los dominicos, jesuitas, que hablan de respeto a las mujeres, contra la violencia, hay textos muy bonitos sobre esto. Pero entre esto y decir 'Hay que cambiar la teología', hasta el momento en que hablemos de los apóstoles, de Dios Padre Todopoderoso, de los sacramentos solamente conectados con la figura masculina de Jesús... entonces no hay cambios. Y si hay cambios, estoy segura que no será ahora, pero hay que empezar a cambiar.

¿Por dónde deberíamos empezar?
Cada comunidad, en cada grupo, en cada país, tiene que empezar desde su propia realidad. Yo invitaría a las mujeres que se reúnan, que estudien, por su parte, y a los varones que reflexionen por su lado.

¿Qué futuro le espera a la Iglesia si no rompe con el paradigma de varones con poder y mujeres servidoras?

No sé hablar del futuro, pero el presente lo que pasa es que muchas mujeres se salen de la Iglesia. La Iglesia ya perdió a lo sobreros, ya perdió al campesinado, y va a perder a las mujeres que piensan. Las mujeres que piensan y las líderes de movimientos populares. La Iglesia católica ya no les dice casi nada. En el mundo indígena, esta manera de la Iglesia con el feminismo comunitario, no les dice nada. Sí que van a quedar algunas, pero van a perder a muchas.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Mary E. Hunt: "Todos los curas son cómplices de la crisis de abusos. Necesitamos un nuevo modelo de Iglesia" 16092018

LA TEÓLOGA PIDE "DESHACERNOS DE LOS OBISPOS, DEL CLERO Y TENER UNA IGLESIA DIRIGIDA POR LAICOS"

Mary E. Hunt: "Todos los curas son cómplices de la crisis de abusos. Necesitamos un nuevo modelo de Iglesia"

"No creo que dentro de un año nadie extrañe a un obispo, y no creo que la mayoría de las parroquias extrañaran a un sacerdote"
Cameron Doody, 16 de septiembre de 2018 a las 08:13




(Cameron Doody).- Puede que la referente estadounidense de la teología feminista Mary E. Hunt no crea en la Iglesia institucional de abusos y encubrimientos, pero eso no quiere decir que no crea en Dios. Simplemente reconoce, con una lucidez poco habitual, que "estamos madurando en la posmodernidad hacia un tipo diferente de fe". Por eso -porque es fiel no solo al ejemplo evangélico de Jesucristo sino también a las personas- implora que, desde la jerarquía, se deje florecer a este nuevo modelo de catolicismo que ya ha empezado a brotar.
Sus impresiones, primero, sobre elCongreso de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII que acaba de finalizar.
Lo consideré muy interesante y coherente con el tipo de temas que el grupo ha venido tratando hasta aquí. Estuve aquí en el '92, y por entonces también trabajamos en lo divino y este tipo de cosas. Creo que se puede ver el desarrollo, el pensamiento de las personas y las expectativas de las personas sobre lo que la religión puede proporcionar, viniendo de la tradición católica: las limitaciones de esa tradición y lo que podemos hacer creativamente para desarrollar otras opciones. Creo que todo esto fue evidente este fin de semana.
Creo que fue muy importante tener la presentación sobre la perspectiva sufí, que fue muy importante tener una persona más joven para la última ponencia... y que fue muy importante tratar tanto el contenido del misticismo como lo que podría significar para las personas. Hubo un hilo conductor, habitual en este grupo, de compromiso serio con la justicia social y también con la espiritualidad.
Yo probablemente nunca había enfocado en estos términos el misticismo o la contemplación o la meditación, se llame cómo se quiera llamar nuestra dimensión espiritual. Pensé que fue muy útil: lo encontré personalmente muy útil y conocí a mucha gente interesante. Las presentaciones me parecieron muy estimulantes.
Mary E. Hunt, con la teóloga Rachel Bundang

¿Qué exactamente abordó usted en su presentación?
Le di un título bastante curioso: "El poder del silencio y el trabajo por la justicia". Cosas que normalmente no se yuxtaponen: o estás comprometido con la espiritualidad o estás haciendo el trabajo de la justicia. Pero mi punto de vista, mi experiencia y mi práctica son que tienen que ser ambos, al mismo tiempo, y traté de explicar, dada la triste situación del catolicismo institucional -y, viniendo de los Estados Unidos, la triste situación de nuestro gobierno- que muchas personas están muy descorazonadas, y es un momento difícil para no tener los recursos habituales a los que la gente suele recurrir en su espiritualidad.
Pero, ¿qué vamos a crear que sea nuevo? También con la Iglesia Católica en los Estados Unidos en ruinas, muchos católicos están buscando algo más, y creo que usando algunas de las raíces de nuestra tradición -Hildegarda de Bingen o Nancy Sylvester, por ejemplo (del Institute for Communal Contemplation and Dialogue)- podemos traer la práctica contemplativa al trabajo de justicia social, e incluir la justicia social en la práctica de la contemplación.
Es contemplación comunitaria: no es simplemente lo que uno hace mirándose al ombligo, sino lo que uno hace acompañado por otras personas tanto físicamente como no físicamente, y traté de describir algunas de las formas en las que eso ocurre.
Volviendo a la idea de la "Iglesia en ruinas". La crisis del abusos sexuales: ¿cómo llegamos aquí y cómo podemos salir de ella?
No tengo una forma mágica para que podamos salir de eso, pero entiendo cómo llegamos aquí. Creo que hay dos factores principales.
El primero, la duplicidad estudiada que ha sido rampante en la Iglesia Católica. Estoy hablando de la Iglesia en los Estados Unidos y la Iglesia Romana: no quiero decir nada sobre la Iglesia española, aunque considero que hay similitudes en esa situación.
La duplicidad ha crecido en torno a una falsa antropología, que es que de alguna manera hay una diferenciación, una diferenciación degradante, entre las personas.
Una vez que se comienza con una estructura con una división de clérigos-laicos, en la que los clérigos tienen todo el poder y los laicos tienen toda la responsabilidad de hacerla funcionar, y una vez que decidas que solo los hombres pueden ser parte del clero, que los homosexuales no pueden formar parte del clero... Lo que Rosemary Radford Ruether llamó "dualismos jerárquicos". Que a Dios está por encima del mundo. Que las personas están por encima de los animales. Hombres sobre mujeres. Los blancos sobre las personas de color. Personas heterosexuales sobre personas homosexuales ... Una vez que estableces ese hábito de pensar, arrasa.
Elisabeth Schüssler Fiorenza le dio un nombre: "kiriarcado". Cuando tomas estructuras de racismo, sexismo, xenofobia, disparidades económicas, etc, las pones todo junto y se entrelazan -de modo  que una mujer pobre, negra y lesbiana se encuentre en una situación mucho peor que un hombre blanco heterosexual - una vez que se estructura eso, hay muy pocas salidas.
La relación entre ese "señorismo" y la crisis de abusos sexuales es doble: la ignorancia colosal y culpable de la mayoría de los clérigos sobre la sexualidad en general y los tipos de prohibiciones en la Iglesia. No a la anticoncepción, a la masturbación, a otras formas de sexualidad, a que los sacerdotes practiquen el sexo debido al voto de celibato... Se escenifica eso y los involucrados tendrán que buscar una salida, que en este caso ha sido sexo con niños. Pero es un vertiente solo.
Lo que estamos viendo ahora es el abuso de poder por parte de clérigos con quienes están a su cargo. Seminaristas y otros sacerdotes, como en el caso de Theodore McCarrick. Qué irónico y triste que lo peor que le pueda pasar a este es que se le "reduzca" al estado laical, al igual que el resto de nosotros.
Lo que salió del caso McCarrick fue que no solo estaba acostándose habitualmente con seminaristas, y que el trabajo y el futuro de estos seminaristas dependía de su cumplimiento, sino que todos lo sabían. ¿Cómo podía suceder que este tipo cometiera abusos y que, encima, se llegara a compensaciones extrajudiciales con algunas víctimas?
¿Por qué cree usted?
Es esa duplicidad de la Iglesia. Que la institución protege a los suyos y miente al respecto: hay una falta de transparencia. Y luego están los casos de pedofilia de McCarrick... Alguien tenía que saber algo.
Hay historias sobre McCarrick en Nueva York... Salía a cenar con hombres, los llevaba a un hospital católico donde tenía un piso...
O la casa de mar.
La casa de mar era otro lugar ... ¿pero un hospital? Es extraordinario. Mucha gente debe haberlo ayudado a hacerlo, y mientras tanto él está subiendo puestos para convertirse no solo en arzobispo, sino en cardenal, y encima en Washington DC.
Se hizo muy cercano a los ricos y famosos y a la gente en política, y recaudó mucho dinero. Pero ahora, Viganò, el exnuncio papal, ha escrito su alegato... Es una situación complicada, porque hay factores en ambos lados: derecha e izquierda, pro-papa Francisco y anti-papa Francisco ... Pero Francisco debe haber sabido algo... Está mintiendo o es estúpido, esas son las únicas dos opciones. Y ahora con la nueva carta de Sandri... parece que todos mienten.
Lo que recojo de esto son dos cosas: una, que aparentemente todo esto es "aquí no pasa nada", todo normal. Si quieres subir de rango, lo haces acostándote con gente. Y dos, que este es un desastre que ha dejado a muchas personas -buenas personas, laicos- con enormes dificultades. Dificultades que se pueden achacar a personas concretas que no hicieron su trabajo correctamente, y que serían despedidos si se tratara de una organización secular. Despedidos y reemplazados, pero no con más obispos que fueron criados en el mismo sistema...
Considero cómplice a cada sacerdote: saben cómo funciona el sistema. Todos son espectadores cómplices en el mejor de los casos. ¡Necesitamos un nuevo sistema! Para deshacernos de los obispos, del clero y tener una Iglesia dirigida por laicos, donde las personas que tengan competencias en áreas particulares formen comités en cada región o diócesis. No creo que dentro de un año nadie extrañe a un obispo, y no creo que la mayoría de las parroquias extrañaran a un sacerdote.
Acabamos de salir de la liturgia final del Congreso, a cargo de la comunidad LGBTIQ ... Muy, muy bien hecha, y el papel del sacerdote ordenado fue mínimo en el mejor de los casos. Toda la comunidad participó, y nadie echaba de menos a alguien que usaba túnicas similares a las de Halloween. Creo que estamos madurando en la posmodernidad hacia un tipo diferente de fe.
Hunt eleva el pan en la eucaristía final del Congreso de la Juan XXIII

Pero, ¿por qué hay católicos que siguen resistiéndose a este nuevo modelo de Iglesia?
Creo que hay muchas personas que no piensan en estas cosas para ganarse la vida, como usted y yo, y lo toman como algo que aprendieron cuando eran niños, y para ellos la religión es lo que aprendieron en el colegio. Mucha gente lo deja allí. Y creo que muchas personas simplemente no tienen modelos...
Mi experiencia ha sido, especialmente a la luz de este escándalo -un escándalo de proporciones que no hemos visto antes- que aún no sabemos cuánto costará.
El informe de Filadelfia, un informe de trescientos sacerdotes abusadores y más de mil víctimas -y hecho por el Estado, y no por la Iglesia- dejó en claro que ni siquiera han salido la mitad de los crímenes. Y ahora tenemos 49 estados más que deben hacer sus informes.
Nueva York acaba de citar a todas las diócesis allí, y no creo que ninguna de ellas pueda resistir más. Es la ley que viene a por ellos. Es triste ver que una institución religiosa tenga que ser modificada por el sistema legal, pero vivimos en una sociedad donde la seguridad de los niños o de los trabajadores son ahora valores comunes. Así que mi sensación es que, aunque hay algunos que se resisten -como el Opus Dei y los grupos de extrema derecha que están instrumentalizando esto para sus propósitos, diciendo, por ejemplo, que los homosexuales tienen la culpa, lo cual no es cierto- muchas personas que están en contacto con los valores posmodernos están buscando algo más. Creo que la resistencia se erosionará, especialmente a medida que el panorama financiero se aclare.
No hay dinero en la Iglesia Católica de los Estados Unidos para pagar estos casos de abusos. Verdaderamente, cada diócesis deberá estar en bancarrota. No solo moralmente, sino también financialmente. Y la Iglesia es un negocio, al fin y al cabo. Cuando las personas se den cuenta de que cuando ponen dinero en el cepillo, un porcentaje de eso va a la diócesis, y eso es lo que paga los abogados, y las indemnizaciones a las víctimas... No querrán pagar los honorarios de esos abogados, y no querrán pagar para encubrir. Las personas no son estúpidas: están contentas de compartir, pero no quieren que se aprovechen de ellas.
Votarán con sus carteras.
Eso es.
Y esta Iglesia del futuro... ¿Será ecuménica? Interreligiosa?
Yo esperaría que sí.
Yo pertenezco a un grupo de mujeres-iglesia: "Iglesia de mujeres" (Women Church) es el nombre que se le da a los grupos feministas que se han estado reuniendo durante los últimos treinta años. Entendimos que la palabra ekklesia tiene que ver con la asamblea regular de ciudadanos masculinos libres, y dado que no éramos ciudadanos masculinos libres, solo cuando pones la palabra "mujer" junto a la de "Iglesia" puedes realmente tener algo inclusivo. Es una ironía.
Hemos tenido casas-iglesias pequeñas durante los últimos treinta años, y hay muchas comunidades eucarísticas intencionales ... Nuestro grupo de Mujeres-Iglesia tiene mujeres judías, ministras protestantes ... Comenzó como un grupo de monjas. Entonces creo que habrá muchas configuraciones nuevas y muchas nuevas formas de adoración.
En WATER, por ejemplo, donde yo trabajo - la Alianza de Mujeres para la Teología, la Ética y el Ritual - cuando tenemos rituales o meditaciones, no hay verificación de identificación en la puerta. Simplemente vienes. Así que esto ya está pasando, pero que la Iglesia Católica Romana como la conocemos vaya a transformarse en esto, nadie puede saberlo, y de todos modos probablemente no en mi vida. Pero la tendencia más general es en esta dirección.
Hunt, con compañeras de la WATER

Y su opinión acerca del Papa Francisco. ¿Ha traído aire fresco a la Iglesia? ¿O es más de lo mismo?
Bueno ... Recientemente hice una presentación sobre el Papa Francisco desde la perspectiva feminista, en Brasil, en la conferencia de UNISINOS. Y yo era una voz minoritaria: la gente de la conferencia apoyó mucho al Papa, estando allí algunos de sus biógrafos y demás. Pero hice un caso muy fuerte, creo, por que al Papa Francisco se le deba considerar un regalo envenenado, en el mejor de los casos.
Creo que entró en una situación en la que el listón era muy, muy bajo, después de 37 años de Juan Pablo II y Ratzinger... Las personas progresistas, en particular, estaban tan desilusionadas que a Francisco se le veía como algo maravilloso.
Resulta que yo viví en Argentina durante dos años, viviendo y enseñando, en Buenos Aires, durante el tiempo en que él era el superior de la comunidad jesuita. Nunca me encontré con él, y tuvimos un grupo interreligioso, protestantes, judíos y católicos, que se reunieron regularmente para reflexionar sobre la Guerra Sucia: cómo apoyar a los jóvenes, especialmente, que eran parte de la resistencia a la Guerra Sucia... Pero yo nunca vi a un jesuita.
También le seguía [a Bergoglio] en Argentina con la cuestión del matrimonio entre personas del mismo sexo, y al final llegó a un equilibrio jesuítico al decir que tal vez estaría bien tener alianzas domésticas. Bueno, no, Bergoglio: queríamos el matrimonio. Y [Bergoglio] ha sido terrible con respecto a los problemas de las mujeres en todos los ámbitos; hace bromas sobre las suegras, y es en gran medida un producto de su entorno.
Su única fuente feminista es su abuelita Rosita, su abuela Rosa, que ha estado muerta desde hace mucho tiempo. Simplemente no tiene idea de cómo es la mitad de la Iglesia, o tal vez un poco más de la mitad.
Así que he estado decepcionada y frustrada con él desde esa perspectiva. Dicho esto, creo que su trabajo sobre el medio ambiente, sobre la lucha contra la pobreza, la pena de muerte...  en esas cosas estoy completamente de acuerdo con él. Pero en lo que respecta a las cuestiones de las mujeres, en particular - no solo la cuestión de la ordenación, sino también el control de la natalidad y el aborto - sobre cuestiones queer en general... Creo que su declaración "¿Quién soy yo para juzgar?" fue lamentable. A pesar de que la gente hizo lo imposible para elogiarlo.
"Quien soy yo para juzgar...?" Bueno, déjame decirte: tú eres el Papa, eres un católico, eres una persona, eres un pastor ... Tu trabajo es juzgar: juzgar dónde está el amor. Así que estaba muy desilusionada con esa afirmación, a pesar de que la mayoría de la gente la veía como una apertura muy importante. Como persona, como católica, como feminista, como mujer, como lesbiana, no quiero la pregunta. Quiero la afirmación. No porque seamos nosotras -tengo una pareja y una hija- sino porque es el amor.
La otra cosa es que hacer esa declaración como jesuita es bastante hipócrita, porque en mi experiencia la Compañía es mayoritariamente gay. Por lo tanto, [Francisco] tiene muchos hermanos gay. Así que al menos podría ser honesto y decir: "Aquí tenemos un problema con la sexualidad, y tenemos que salir de eso".
No es mi problema, y ​​no voy a arreglarlo para ellos ... y de hecho soy muy escéptica de que las mujeres lleguen y sean ordenadas: no quiero ordenar a nadie. Soy muy escéptica de recurrir a personas que no han creado el problema. He visto que esto ya ha pasado: por ejemplo, en una universidad católica, con una presidenta y abogada, intentando arreglar el caso McCarrick. Es una pesadilla que sean estas mujeres las que la tienen que arreglar.
No tengo una solución, y no estoy buscando una solución, más allá de la de amor y cuidado hacia las víctimas y los sobrevivientes [de abusos]. Cualquier cosa que podamos hacer en su nombre es una solución, pero las preguntas institucionales ... los hombres están solos, a menos que vayan a abrir esto a nuevos modelos serios de comunidades dirigidas por laicos, no simplemente abiertas a ellos.
Se acabó el tiempo para ellos.