viernes, 30 de agosto de 2019

EL CRISTIANISMO LECCIÓN 6-1.2/12 (Curso del P. Antonio Oliver)

EL CRISTIANISMO LECCIÓN 6-1.2/12






CURSO SOBRE EL CRISTIANISMO (1983-1984)


Este curso consta de 12 lecciones. El texto completo está en esta dirección:
Todo el curso completo (Audio,Video y Textos)


EL CRISTIANISMO  Lección 6   (26/NOV./1983)

El hombre definido por su destino

Prólogo.
El hombre definido por su destino.
Los dioses como los “otros”.
Mitos de inmortalidad.
Intento de ser como los dioses.
La muerte y la inmortalidad.
Sueños, héroes y dioses.

Beato Pere Tarrés, 31 de agosto

Beate Pere Tarrés
Beate Pere Tarrés. WIKIMEDIA COMMONS

Beato Pere Tarrés, 31 de agosto

Entusiasmo, coherencia y autoridad moral
«Presbítero y médico, ejerció un indiscutible liderazgo entre los jóvenes, y en cuantas misiones le encomendaron dejando la estela de su entusiasmo, coherencia y autoridad moral. Fue un profesional que supo llegar al corazón del ser humano, valorando al enfermo en su dignidad como persona, insuflándole esperanza»
Nació el 30 de mayo de 1905 en Manresa, Barcelona, España. Tenía dos hermanas; todos fueron educados en la fe. Su padre, mecánico de profesión, se trasladaba frecuentemente a Badalona. Y allí estudió con los escolapios. Luego en Manresa se formó con los jesuitas. Simpático, abierto e inclinado a la reflexión, era un muchacho encantador que ayudaba al farmacéutico Josep Balaguer, quien lo animó a proseguir estudios. Cursó el bachillerato con beca, y comenzó la carrera de medicina en la universidad de Barcelona. En esa época, año 1922, frecuentaba el Oratorio de San Felipe Neri que se hallaba en el conocido barrio de Gracia donde vivía. Le dirigió el padre Jaume Serra hasta que estalló la Guerra Civil en 1936. Se había integrado en la Federación de Jóvenes Cristianos, cultivaba la oración, el estudio y realizaba una intensa labor apostólica, encarnada en su devoción a la Eucaristía y a la Virgen. De aquella época debió quedarle claro, como dijo, que «la actividad humana, sea cual sea, tiene que descansar sobre dos fundamentos básicos: la constancia y la perfección o mejora progresiva de aquellos actos o disciplinas que el hombre se impone». Fueron años en los que tuvo experiencia directa del dolor, con la pérdida de su padre en 1925, seguido del grave accidente que sufrió su madre, a consecuencia del cual quedó inválida. En 1927 en Monistrol de Calders, donde trabajó temporalmente, consagró su castidad a Dios. Al año siguiente se licenció en medicina con premio extraordinario. Además, tuvo la alegría de asistir a la consagración de sus hermanas en la Orden de las Concepcionistas.
Su labor como médico era realmente excepcional, cuajada de sus hondos valores cristianos. Decía: «nuestra actuación de puertas afuera tiene que ir precedida de una buena preparación de puertas adentro»Junto a su colega, el Dr. Manresa, abrió en Barcelona el Sanatorio de la «Mare de Déu de la Mercè». Veía a Cristo en cada enfermo; insuflaba a todos la confianza en Él, transmitiéndoles su alegría y esperanza con un trato piadoso, caritativo y respetuoso, que hacía extensivo también a sus familias: «para el médico, el lecho del enfermo es un altar, y el enfermo es la imagen de Jesucristo». Su entusiasmo era palpable en los corredores del hospital. Estaba convencido de que «el entusiasmo es vida, es amor, es audacia, es talento, es, en una palabra, potencia creadora. Es toda el alma la que se manifiesta abrasada de ideal bajo el dominio de la razón»El inicio de la Guerra Civil le sorprendió en Montserrat, donde se hallaba realizando los ejercicios espirituales. El monasterio se mantuvo intacto gracias a sus gestiones, de lo contrario habría sido bombardeado. Más tarde, desde su refugio en Barcelona llevaba a escondidas la comunión a los perseguidos por su fe e ideales contrarios a los sustentados por los milicianos que tenían en sus manos el poder. Él mismo logró zafarse del asedio y persecución a la que fue sometido su domicilio.
En 1938 fue movilizado como sanitario en el bando republicano y sus servicios fueron tan excepcionales que los mismos soldados reclamaron su ascenso a capitán. Mientras, se preparó para ser ordenado sacerdote. En una de las cartas que envió a su hermana Francisca ese año le decía: «Amar con locura, querida hermana, quiere decir clavar nuestras manos y nuestros pies, junto con las manos y los pies de nuestro Divino Redentor; quiere decir llegar airosos, con la frente alta y serena y con paso firme hasta el sacrificio de nuestra vida, si es voluntad de Dios, derramando nuestra sangre en defensa del Nombre Santísimo […]. Amar es sinónimo de sufrir. Cuando más aprecio hay se es más capaz de sufrir por la persona amada. El sufrimiento es la más alta expresión del amor. El sufrimiento es la gran arma de la santificación […]. El dolor es como las aguas que bajan de las cumbres, una energía latente que hace falta saber aprovechar. Ofreciéndolo constantemente a Dios, haremos bajar del cielo las gracias de la conversión del mundo […]. ¡No nos entretengamos tanto en nuestras miserias! ¡Amemos, amemos, amemos! El amor es un fuego purificador. Abandonémonos absolutamente en sus brazos santificadores». 
Finalizada la guerra, ingresó en el seminario de Barcelona. Fue ordenado en 1942 y asumió diversas misiones en la diócesis de Sesrovires. Después, cursó estudios teológicos en Salamanca, y al regresar a Barcelona siguió desempeñando una intensa labor apostólica en Sarrià. Dirigió el centro femenino de Acción Católica, estuvo al frente de obras diocesanas y benéficas, fundó la obra benéfico-asistencial de atención a los tuberculosos, etc. Las dificultades le perseguían y las afrontaba con caridad, fortaleza y prudencia. Era un líder, con autoridad moral, coherente, que se implicaba abiertamente en el ideal que profesaba: «Si las palabras no van seguidas de las obras, es como el sonido de las campanas que el viento se lleva. Si la vida, los actos de los hombres, no están de acuerdo con las ideas que profesan y propugnan, es en vano que trabajen y luchen en defensa de aquello que afirman ser sus más nobles ideales. Es hora de realidades y no de palabras vacías de sentido. Es hora de definirse. No podemos admitir las medias tintas».
En mayo de 1950 le diagnosticaron un linfosarcoma linfoblástico. En ese momento para este gran profesional, que había dicho: «el médico es como el sacerdote que ofrece el dolor a Dios», debieron tener un peso significativo estas otras palabras suyas: «amar es el gran don del hombre; ser amado es su más grande deseo y nunca un hombre lo necesita tanto como cuando está aplastado por el peso de su dolor. Aquello que no pueden sanar las medicinas ni los más enérgicos tratamientos, lo consigue una palabra amable, una suave sonrisa, un gesto afectuoso»Ofreciendo sus sufrimientos por la conversión de los sacerdotes, murió el 31 de agosto de ese año en la clínica fundada por él. Juan Pablo II lo beatificó el 5 de septiembre de 2004.

Santos José de Arimatea y Nicodemo, santos del NT (31 de agosto)


Santos José de Arimatea y Nicodemo, santos del NT

fecha: 31 de agosto
†: s. I - país: Israel
canonización: bíblico
hagiografía: Abel Della Costa
Elogio: En Jerusalén, conmemoración de los santos José de Arimatea y Nicodemo, que recogieron el cuerpo de Jesús bajo la cruz, lo envolvieron en una sábana y lo depositaron en el sepulcro. José, noble decurión y discípulo del Señor, esperaba el reino de Dios, y Nicodemo, fariseo y principal entre los judíos, que había ido de noche a ver a Jesús para interrogarle acerca de su misión, defendió luego su causa ante los sumos sacerdotes y los fariseos que buscaban la detención del Señor.
En realidad la figura de José de Arimatea sólo nos es conocida por una única referencia que está, sin embargo, presente en los cuatro evangelios, respectivamente en Mateo 27,47, Marcos 15,43, Lucas 23,50-51, y Juan 19,38. A pesar de tan escasas menciones los cuatro testigos no parecen ponerse demasiado de acuerdo en cómo describir al personaje. Veamos:
-En Marcos se dice: «vino José de Arimatea, miembro respetable del Consejo, que esperaba también el Reino de Dios, y tuvo la valentía de entrar donde Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús.»
-En Mateo se dice: «Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que se había hecho también discípulo de Jesús.»
-En Lucas, por su parte: «Había un hombre llamado José, miembro del Consejo, hombre bueno y justo, que no había asentido al consejo y proceder de los demás. Era de Arimatea, ciudad de Judea, y esperaba el Reino de Dios.»
-Y finalmente en Juan: «Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús.»
Evidentemente resultó incómodo para esta generación cristiana que elaboraba los recuerdos de la época de Jesús constatar que podía haber sido discípulo de Jesús, o al menos haber sido afín a su predicación, alguien que de una manera u otra hubiera estado en el Consejo que emitió la condena. Marcos, de redacción más antigua que los otros tres, trae lo que podríamos llamar la expresión básica, sin pretender responder a la contradicción que señalábamos. Mateo y Lucas, cada uno a su manera, añadirán a la descripción algo que permita salvar el problema, así, mientras Mateo se libera del asunto omitiendo la pertenencia de José al Consejo, Lucas aclara que aunque pertenecía no asintió. Juan por su parte no dudará en incluir a José entre el grupo que los especialistas en su Evangelio llaman los «criptocristianos», es decir cristianos que no daban el paso valiente que suponía la ruptura con el judaísmo; aunque en beneficio de José debe tenerse presente que esta situación es propia de la época de Juan y no de la época de José de Arimatea.
Una fuente apócrifa, Evangelio de Pedro 6,21-24, narra más detalladamente las acciones de José con el cuerpo de Jesús, que corresponden al ritual de enterramiento de un muerto: «Entonces, los judíos sacaron los clavos de las manos del Señor y lo depositaron en el suelo. En ese momento, tembló toda la tierra y cundió el pánico entre la gente. Pero el sol a lucir, y se comprobó que era la hora nona. Los judíos se alegraron y entregaron el cuerpo de Jesús a José para que lo enterrase, pues había sido testigo de todo lo bueno que él [Jesús] había realizado. José tomó al Señor, lo lavó, lo envolvió en unos lienzos, y lo colocó en su propio sepulcro, en el lugar llamado Jardín de José». No nos agrega demasiado a lo dicho en los Evangelios, sino sólo el rito de lavado, que, naturalmente, no habrá faltado en el sepultamiento de Jesús. El pueblo de Arimatea es de localización incierta, aunque en la actualidad tiende a identificarse con Rentis, a unos 30 Km al NE de Jerusalén. Que fuera miembro del Consejo -lo que se supone que indica el Sanedrín, aunque con ese nombre sólo se lo menciona aquí-, no indica que fuera sacerdote ni anciano. No hay más datos históricos sobre este personaje, aunque leyendas posteriores lo hacen transmisor del Santo Grial con la sangre de Jesús, ideal de la búsqueda caballeresca en el medioevo.
Junto a él, en la misma escena del sepultamiento, el evangelio de Juan nos muestra a otro personaje, que sólo conocemos por esa tradición, aunque no aparece una única vez; se trata de Nicodemo, un personaje que nos es familiar por el bellísimo relato de Juan 3, la visita nocturna que le hace a Jesús, en la que en un diálogo catequístico puesto en boca de Jesús, se le introduce -a Nicodemo y al lector- en los puntos centrales de la teología del Cuarto Evangelio. El diálogo ocurre en la noche, porque precisamente se tratará de los conocimientos que permitiran al discípulo pasar de las tinieblas de la ignorancia-noche, a la luz del día-sabiduría.
No llegamos a saber, propiamente, nada sobre Nicodemo, tan sólo que es un «magistrado judío», sin que se nos especifique más, y que debía ser de muy buena posición económica, para costear, más tarde, los ricos perfumes de la unción de Jesús. El nombre Nicodemos, aunque es griego, no era desconocido ni inusual entre los judíos de época de Jesús, y se conoce, por ejemplo, un fariseo, Naqdimon ben Gurion, anterior a los 70. Por supuesto, eso no significa que ese fariseo sea nuestro Nicodemo, sino sólo que el nombre no es completamente atípico. La existencia histórica de Nicodemo parece fuera de toda duda, pero esa existencia histórica no debe distraer del punto central, que es que Juan no lo menciona por su historicidad, sino por un papel altamente simbólico que cumple en su narración: representando a todos aquellos que, aunque formados y conscientes de la verdad de Jesús, temen dar el salto hacia la fe, porque no terminan de deponer su propia sabiduría -humana- y abrirse a la acción del Espíritu que, puesto que es viento (espíritu y viento son la misma palabra en griego), «sopla donde quiere» (Jn 3,8).
El arte los suele representar juntos, ya sea en la escena del descendimiento, en la unción o en el momento de la sepultura. Los creyentes también los recordamos unidos, pero no sólo por la acción del sepultamiento, sino también por ese carácter de «cristianos sin animarse del todo», que, como la inscripción del Martirologio piadosamente nos recuerda, también pueden llegar, por el soplo del Espíritu, a las alturas de los coros celestiales. Gran consuelo para muchos de nosotros.
Comentario Bíblico san Jerónimo, tomo III, n. correspondientes a las citas mencionadas; Brown, El Evangelio según Juan, Tomo I, comentario al cap 3; J. Fitzmyer, El evangelio según Lucas, Tomo IV, comentario al sepultamiento. Cuadro: Hans Memling: detalle del Descendimiento, con Nicodemo (izquierda), José de Arimatea (derecha), y, como se sabe por otras composiciones de Memling, Andrés (atrás). Hacia 1490, en el Groeninge Museum in Brügge, Bélgica.
Abel Della Costa
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_3122

Santos del día 31 de agosto

Santos del día 31 de agosto
Pridie Kalendas septembris
En Jerusalén, conmemoración de los santos José de Arimatea y Nicodemo, que recogieron el cuerpo de Jesús bajo la cruz, lo envolvieron en una sábana y lo depositaron en el sepulcro. José, noble decurión y discípulo del Señor, esperaba el reino de Dios, y Nicodemo, fariseo y principal entre los judíos, que había ido de noche a ver a Jesús para interrogarle acerca de su misión, defendió luego su causa ante los sumos sacerdotes y los fariseos que buscaban la detención del Señor.
En Atenas, en Grecia, san Aristides, filósofo, que, notabilísimo por su fe y por su ciencia, dedicó al emperador Adriano algunos de sus libros sobre la religión cristiana.
En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Paulino, obispo y mártir, que en tiempo de la herejía arriana fue el verdadero heraldo de la verdad, y en el Sínodo de Arlés, convocado por el emperador arriano Constancio, ni amenazas ni adulaciones pudieron llevarle a condenar a san Atanasio ni a apartarse de la recta fe, por lo que fue relegado a Frigia, en la actual Turquía, donde pasados cinco años llevó a cumplimiento su martirio en el exilio.
En Lindisfarne, en el territorio de Northumbria, san Aidano, obispo y abad, varón de suma mansedumbre, piedad y rectitud de gobierno, que desde el monasterio de Iona fue llamado por el rey Osvaldo a esta sede episcopal, donde fundó un monasterio, para atender eficazmente a la evangelización de aquel reino.
En Cardona, de Cataluña, san Ramón Nonato, que fue uno de los primeros compañeros de san Pedro Nolasco en la Orden de Nuestra Señora de la Merced, y es tradición que, por el nombre de Cristo, sufrió mucho para la redención de los cautivos.
En el desierto de Vallucola, en la Toscana, beato Andrés de Borgo Sansepolcro, presbítero de la Orden de los Siervos de María, entregado a la penitencia y a la contemplación.
En Almería, en España, beatos Edmigio (Isidoro) Primo Rodríguez, Amalio (Justo) Zariquiegui Mendoza y Valerio Bernardo (Marciarlo) Herrero Martínez, mártires, que, por ser hermanos de las Escuelas Cristianas, sufrieron la muerte durante la persecución contra la fe en tiempo de guerra.
En Barcelona, España, beato Pere Tarrés i Claret, presbítero.

10 mensajes de la Virgen de Fátima que revelan el misterio de Dios

10 mensajes de la Virgen de Fátima que revelan el misterio de Dios

virgen de fatima estatua rezando con rosario en las manos fondo verde claro

Virgen de Fátima: Oren mucho y hagan sacrificios por los pecadores. Son muchas almas que van al infierno porque no hay quien rece por ellas

 
La Virgen de Fátima, también conocida cómo Nuestra Señora del Santo Rosario, es venerada en casi todas las regiones del mundo entero. Este título que se le da a la Santísima Virgen María corresponde a las apariciones marianas reportadas en 1917 por tres niños pastores en Fátima, Portugal. Los tres niños fueron Lúcia dos Santos y sus primos Jacinta y Francisco Marto.
La historia de su aparición a los tres pequeños pastorcitos en la región de Fátima, Portugal, fue una de las más emocionantes y vistas por todo un pueblo entero, y esto hizo que su devoción se propagara muy rápidamente.
Antes de las aparciones de la Virgen en Fátima, hubo primero tres apariciones de un Ángel que se identificó como el Ángel de la Paz de Portugal, y fue el que preparó a los niños para las grandes revelaciones de Dios que la Santísima Virgen María les tenía preparada.
El 13 de Mayo de 1917, los tres niños: Lucia dos Santos, Jacinta y Francisco Marto, estaban pastoreando en las colinas, cuando sobre un pequeño roble, surge una luminosidad después de un relámpago, y una figura de una Señora vestida de blanco, más brillante que el sol, reluciendo más clara e intensa que un vaso de cristal lleno de agua cristalina, atravesado por los rayos de sol más ardientes.
Las apariciones de la Virgen de Fátima fueron 6 en total, durante 6 meses consecutivos, y tuvo lugar desde el 13 de mayo hasta el 13 de octubre de 1917

10 mensajes revelados por la Virgen de Fátima

  1. "Quieren ofrecer a Dios el soportar todos los sufrimientos que Él quisiera enviarles como reparación de los pecados con que Él es ofendido y de suplica por la conversión de los pecadores?" (13 de Mayo, 1917)
  2. "Jesús quiere servirse de ti para darme a conocer y amar. Quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien le abrazáre prometo la salvación y serán queridas sus almas por Dios como flores puestas por mi para adornar su Trono." (13 de junio de 1917)
  3. "Nunca te dejaré. Mi Inmaculado Corazón será tu refugio y el camino que te conducirá a Dios." (13 de junio de 1917)
  4. "Cuando recen el rosario, digan después de cada misterio: "Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente las mas necesitadas de tu misericordia" (13 de junio de 1917)
  5. "¡Hagan sacrificios por los pecadores y digan muchas veces, y especialmente cuando hagan un sacrificio: «Oh, Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados cometidos contra el Inmaculado Corazón de María!»" (13 de Julio de 1917)
  6. "Han visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacen lo que yo les digo se salvarán muchas almas y tendrán paz. La guerra terminará, pero si no dejan de ofender a Dios en el reinado de Pío XI comenzara otra peor". (13 de julio de 1917)
  7. "Cuando vean una noche alumbrada por una luz desconocida, sepan que es la gran señal que Dios les dará de que va a castigar al mundo por sus crímenes por medio de la guerra, del hambre, de la persecución de la Iglesia y del Santo Padre. Para impedir eso, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones de la Iglesia: los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá que sufrir mucho; varias naciones serán aniquiladas. Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará. (13 de julio de 1917)
  8. "Oren, oren mucho y hagan sacrificios por los pecadores. Son muchas almas que van al infierno porque no hay quien se sacrifique y ruegue por ellas" (19 de agosto de 1917)
  9. "Continúen rezando el santo rosario para alcanzar el fin de la guerra. En Octubre vendrá también nuestro Señor, Nuestra Señora de los Dolores y del Carmen, San José con el Niño Jesús para bendecir al mundo". (13 de Septiembre de 1917)
  10. "Quiero decirte que hagan aquí una capilla en honor mío, que soy la Señora del Rosario, que continúen rezando el Rosario todos los días. ¡No ofendan más a Nuestro Señor, que está ya muy ofendido!" (13 de octubre de 1917)
 
 
 
Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net

Santa Margarita Ward. Esposa valiente y mártir por ayudar a un Sacerdote (30 de agosto)

Santa Margarita Ward. Esposa valiente y mártir por ayudar a un Sacerdote

santa margarita ward esposa valiente martir dio su vida por salvar un sacerdote

Santa Margarita Ward fue una cristiana valiente ejecutada durante el reinado de Isabel I por ayudar a un sacerdote a escapar de prisión

 
Sainta Margarira Ward, conocida como la "perla de Tyburn", fue una esposa mártir católica inglesa que fue ejecutada durante el reinado de Isabel I por ayudar a un sacerdote a escapar de la prisión. Fue una de las tres mujeres incluidas en los 40 mártires de Inglaterra y Gales canonizados por el Papa Pablo VI en 1970

Fiesta: 30 de agosto

Martirologio romano: En Londres, Inglaterra, santa Margarita Ward, mártir. Estaba casada y durante el reinado de Isabel I fue condenada a muerte por haber ayudado a un sacerdote, siendo ahorcada en Tyburn, donde acogió el martirio de buen grado. Allí mismo, con ella consumaron su martirio los beatos mártires Ricardo Leigh, presbítero, y los laicos Eduardo Shelley y Ricardo Martín, ingleses; Juan Roche, irlandés, y Ricardo Lloyd, del país de Gales, el primero, por el hecho de ser sacerdote, y los otros, por haber acogido a sacerdotes (1588).

Biografía de Santa Margarita

Santa Margarita Ward nació en Cobgleton, Cheschire, en torno al 1550, en el seno de una distinguidísima familia inglesa; se sabe que en los últimos años vivió en casa de la noble señora Whitall, de la que era dama de compañía.
Margarita era una católica muy practicante, y supo que habían arrestado el sacerdote Guillermo Watson, que estaba encarcelado y sometido a continuos sufrimientos. Estaba en curso la persecución de la sanguinaria Isabel I Tudor contra los católicos, y la tortura era una práctica usual. Margarita decidió visitarlo repetidas veces, para ayudarlo y confortarlo.
El Padre Watson ya había estado encarcelado una primera vez, pero luego, en un momento de debilidad por las torturas sufridas, había consentido participar del culto protestante, y por ello había sido liberado.
Pero amargamente arrepentido de esta acción, se había públicamente retractado y declarado ser católico, por lo que fue nuevamente prendido y llevado a la cárcel de Bridewell
Santa Margarita desplegó su caridad, incluso hasta favorecer la fuga de Watson de la cárcel, pero una cuerda olvidada colgando de una ventana, después de la fuga del prisionero, hizo que enseguida se viera que había sido ayudado por la visitante, y por tanto ella fue arrestada y conducida ante el juez.
La dama no sólo confirmó plenamente cuanto había hecho, sino que se negó a revelar dónde estaba escondido el fugitivo, no quiso pedir el perdón a la reina Isabel, ni quiso adherir al culto protestante, condiciones que le eran impuestas para obtener la libertad.
Santa Margarita estaba convencida de no haber ofendido de ningún modo a la soberana, y consideraba cosa absolutamente contraria a su genuina fe católica el asistir a las funciones de un culto herético.
Fue condenada a muerte por alta traición: inmoló su vida por la fe católica en la que creía y que no quiso abjurar, y marchó al patíbulo en Tyburn, el 30 de agosto de 1588.
Ricardo Leigh, Eduardo Shelley, Ricardo Martin, Juan Roche y Ricardo Lloyd fueron sus compañeros de martirio. Todos ellos fueron beatificaos en 1929 por el papa Pío XI, y Margarita fue canonizada en 1970 por el papa Pablo VI, entre los 25 mártires de Inglaterra y Gales

Oración de sanación 30082019


Oración de sanación

Dios de amor, me confío hoy a tu gracia para que bendigas cada cosa que emprenda, porque sé que junto a Ti todo cobra sentido e importancia.
Ven y aleja de mí la angustia, que pueda andar sereno ante situaciones difíciles que afronto para que mi alma no quede atrapada en malos hábitos.
Si quiero mi salvación debo cuidar mi alma, estar alerta, atento y firme para no dejarme arrastrar por tentaciones deslumbrantes hacia abismos de dolor.
Son muchos las distracciones en esta vida que pueden embelesarme con su resplandor exterior, pero que por dentro son ataduras al sufrimiento.
Oh Señor, no sé el día ni la hora en que vengas por mí, pero estoy seguro de algo: Tú me amas y me das las gracias para rechazar y vencer la oscuridad
Debo mantener la llama de mi fe siempre encendida, con la oración y la comunión con tu amor, para así, cubrirme con la armadura de tu poder.
El alimento y motor de mi alma es tu Cuerpo y tu Sangre, el abono son las obras generosas y la restauración de mis fuerzas es la confesión.
Que pueda yo desde ahora llevarte en mi corazón, estar atento a tu llamado y, con gran prudencia, estar siempre listo cuando llames a mi puerta. Amén

Propósito para hoy

Invitaré a hacer una oración a algún amigo pidiendo porque sus problemas pronto se solucionen

Frase de reflexión

"El reto de los esposos cristianos: estar juntos, aprender a amarse para siempre y buscar el modo de que el amor crezca". Papa Francisco