martes, 4 de agosto de 2020

Imitación de Cristo (Consejos útiles para la vida espiritual)

PARTE PRIMERA
CONSEJOS ÚTILES PARA LA VIDA ESPIRITUAL.



Capítulo IX
OBEDECER Y DEPENDER
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1. Es muy valioso saber obedecer, depender de otra persona y no ser uno su propio juez. Más seguro es depender que dirigir. Muchos están sometidos a la obediencia, más por necesidad que por amor: ellos tienen sufrimiento y con ligereza murmuran; nunca adquirirán libertad de criterio si no se someten sólo a Dios de todo corazón. Aunque corras de un lado para el otro jamás encontrarás quietud si no es en la humilde sujeción a un orden superior. Imaginar distintos lugares y cambios de vida a muchos engañó.

2. Es cierto que cada uno, con gusto, lleva adelante sus convicciones y se inclina más a quienes siguen su sentir. Ya que Dios está entre nosotros es preciso que abandonemos nuestros particulares puntos de vista, por bien de la paz. ¿Quién sabe tanto que pueda conocer absolutamente todas las cosas?. Por lo tanto, no confíes exageradamente en tu criterio y esfuérzate por escuchar con agrado el parecer de los demás. Si es aceptable tu sentir y lo abandonas por causa de Dios, siguiendo lo que te ordenen, eso te hará a la larga mucho bien.

3. He escuchado frecuentemente que es más seguro atender y seguir un consejo que darlo. Puedes juzgar como bueno el sentir de alguno pero es señal de excesiva suficiencia y terquedad estar en desacuerdo con los demás cuando tienen la razón.


Capítulo X
CUIDADO CON LAS CONVERSACIONES
 INTRANSCENDENTES.


1. Cuídate cuanto puedas de alborotos y bullicio. Mucho estorba ocuparse de diversas gestiones incluso si se realizan con sana intención. Rápidamente nos mancha la vanidad y nos aprisiona. Preferiría muchas veces haber callado y no encontrarme entre la gente. Pero ¿Por qué motivo con tanto placer hablamos y entre nosotros la pasamos charlando si rara vez, sin herir nuestra conciencia, volvemos al silencio? Será que hablamos con tantas ganas porque buscamos consuelo en los demás y a nuestro corazón, fatigado por tantas preocupaciones queremos aliviar. Y muy gustosamente buscamos hablar y compartir de lo que amamos o deseamos o de lo que nos contradice. Pero ¡qué lástima! Vacía e inútilmente. Estos consuelos externos afectan no poco a los interiores y divinos.

2. Por eso debemos estar vigilantes y orando no se nos pase el tiempo sin fruto. Si es justo y conviene hablar debe decirse lo que edifique. La mala costumbre y el descuido del propio progreso contribuyen al descontrol de nuestra lengua. Ayuda  muchísimo al desarrollo interior la devota conversación sobre asuntos espirituales, principalmente cuando varias personas que tienen similares intereses y ánimo se juntan en Dios.

Santos del día 3 de agosto

Santos del día 3 de agosto
Tertio Nonas augusti
En Nápoles, de la Campania, san Asprenato, primer obispo de esta población.
En Autun, en la Galia Lugdunense, san Eufronio, obispo, que edificó una basílica en honor del mártir san Simforiano y adornó con mayor decoro el sepulcro de san Martín de Tours.
En el monte Másico, de la Campania, san Martín, que, llevando vida solitaria, permaneció muchísimos años retirado en una angosta cueva.
En Anagni, en el Lacio, san Pedro, obispo, que brilló en primer lugar por la observancia monástica y después por el celo pastoral, llevando a término la construcción de la iglesia catedral.
En Lucera, en la Apulia, beato Agustín Kazotic, obispo, de la orden de Predicadores, que en un principio estuvo al frente de la Iglesia de Zagreb y, posteriormente, por la hostilidad del rey de Dalmacia, asumió la sede de Lucera, donde desarrolló una gran obra de ayuda en favor de los pobres y los necesitados.
En Alicante, en España, beato Salvador Ferrandis Seguí, presbítero y mártir, que en la persecución contra la fe derramó su sangre por Cristo y alcanzó, así, la palma de la gloria.
En el pueblo de Samalús, cerca de Barcelona, también en España, beatos mártires Alfonso López López, presbítero, y Miguel Remón Salvador, ambos religiosos de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, que en la misma persecución recibieron la corona del martirio por dar testimonio de Cristo.
En Barcelona, nuevamente en España, beato Francisco Bandrés Sánchez, presbítero de la Sociedad Salesiana y mártir, que, en tiempo de la misma persecución, confirmó con su sangre su fidelidad al Señor.

sábado, 1 de agosto de 2020

Domingo 18º del TO. Ciclo A (02.08.2020): Mateo 14,13-21 Milagros, no. ¡Procesos! y Domingo 36º de ‘Los Hechos de los Apóstoles’ (02.08.2020): Hch 20,17-38 “Ellos sí escucharán” (Hechos 28,28-29)

Primer domingo del mes de agosto del año 2020. Decimoctavo domingo del Tiempo ordinario y de la lectura del Evangelista Mateo. Hemos llegado ya hasta el capítulo decimocuarto. Invito a que se lea completo el comentario que hago a esta elección de los responsables de la liturgia. Ellos serán conscientes de qué seleccionan que se lea y que no se lea. Todo me parece muy arbitrario... Y peligroso. E intencionado.

Se desea que nos leamos el llamado milagro de 'la multiplicación de los panes'. Y de entrada debo decir que Lucas y Juan sólo nos han contado una multiplicación. En cambio Marcos y Mateo, nos han dejado constatadas dos multiplicaciones de pan por obra y gracia del decir y hacer de Jesús de Nazaret. 

En alguna ocasión he pensado y he escrito que si en vez de dos multiplicaciones Jesús hubiera hecho multiplicaciones de pan diariamente en vez de un milagro estaríamos hablando ahora de 'un negocio' y, tal vez, 'con ánimo de lucro'. 

Multiplicar pan día a día como si fuera una eucaristía de la santa misa podría arreglar el problema del hambre y más en estos tiempos de la pandemia y situación de pobreza y miseria en la que estamos sumidos unos más que otros, pero todos con la nefasta y pendiente espada de Damocles sobre nuestras cabezas.

Imagino que los predicadores de esta palabra de 'la multiplicación de los panes' pondrán en relación directa este 'milagro de Jesús' con la Eucaristía. Y seguramente que tendrán sus razones, pero en los relatos evangélicos esta multiplicación de panes tiene que ver con la manera de pensar, creer y vivir de quienes se creen seguidores de la religión judía o seguidores de la manera de pensar, creer y vivir del judío Jesús de Nazaret. 

Por estas otras razones me resulta muy inquietante leer las palabras que Mateo pone en boca de su Jesús: 'Dadles vosotros de comer'. Y comprendo que este 'vosotros' no es sólo el número de los Doce, sino la presencia y la tarea de todos cuantos se fían de aquel laico y judío de Galilea llamado Jesús. 

Ni la multiplicación del pan en los Evangelios ni la eucaristía o santa misa en la tradición eclesiástica deben considerarse como un negocio. Y menos con el desmedido deseo del lucro. Es fácil proclamarlo, pero muy tentador olvidarlo. 

Y de la otra lectura y comentario invito a quedarse con una palabra. El nombre de una ciudad llamada MILETO. Ahí cuenta Lucas un acontecimiento que tal vez solo existió en su 'magín teológico', pero se dicen, aluden o despiertan tantas reflexiones... Mileto, una ciudad todavía hoy visitable. Mileto, que rima con Éfeso. Mileto... como si ahí Pablo sintiera sus experiencias profundas de considerarse 'fundador'. Mucho cuidado con la lectura y con sus interpretaciones... 


Domingo 18º del TO. Ciclo A (02.08.2020): Mateo 14,13-21
Milagros, no. ¡Procesos! Lo medito y escribo CONTIGO,

Es inevitable. Me tengo que preguntar por el delito que ha cometido el relato de Mt 14,1-12 para que nunca lo escuche el pueblo que participa domingo tras domingo en la celebración de la mesa de la palabra y del pan. Me gustaría estar equivocado y que alguien me lo dijera. Pero no deseo dejarme en el tintero que el hecho de la muerte de Juan el Bautista nos informa de la vida y destino de un judío disidente de la autoridad tanto de la Religión como de la Política.

En cambio se nos propone leer la continuación del relato en Mateo 14,13-21, la primera multiplicación de los panes que realiza este Jesús del que nos informa este Evangelista. El hecho, ya sea real, simbólico, imaginado o atribuido, sólo nos lo han contado este Evangelista Mateo y su fuente inspiradora que ha sido el Evangelio de Marcos. Ambos Evangelistas nos cuentan que Jesús de Nazaret realizó dos multiplicaciones del pan para los hambrientos de la región de Galilea. Los Evangelistas Lucas y Juan sólo nos cuentan una sola multiplicación.

No sé si estos datos tienen poca o mucha importancia. Como lector que soy lo comparto con quienes lo lean y que cada cual opine como mejor le parezca. Y añado este otro dato, por si nos ayuda en algo a la comprensión del texto para este domingo primero de agosto y para el siguiente. El dato que evoco no es otro que los relatos del libro del Éxodo donde se le cuenta al ‘buen judío’ la experiencia de su primera pascua: Una comida de familia y el paso del mar.

¿Pretendió el Evangelista Mateo evocar estos acontecimientos de la liberación pascual cuando nos cuenta, primero, la primera multiplicación de los panes (Mt 14,13-21) para presentar a su Jesús como sanador del hambre del pueblo y, a continuación, el paso por el mar tempestuoso de la Galilea (Mt 14,22-36) para presentar a su Jesús como sanador de toda otra enfermedad? Nadie me podrá impedir el contemplar a mi manera el tejido del texto del Evangelista.

El nuevo Moisés que es este Jesús del narrador Mateo se hace pan y salud. “Sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos”, escribe este escriba desde el inicio de este relato (Mt 14,14). Nada leemos de tablas de leyes de dioses ni de ritos de ofrendas de sacerdotes.

Ante el hambre y la enfermedad lo primero es el pan y la salud. Toda liberación de cuanto nos deshumaniza a los humanos se sentirá comprometidamente iluminada al  escuchar, en plena celebración litúrgica de la Palabra o en el rincón de la meditación crítica la Voz que Mateo coloca en este judío laico de Galilea: “Dadles vosotros de comer” (Mt 14,16). Y así se hizo allí.

“Comieron todos. Se saciaron. Y recogieron lo sobrante en doce canastos llenos” (Mt 14,20). Invito ahora y aquí a releer al propio Mateo en 16,5-12. Si no se hace este ejercicio no sucederá nada. Quien lo haga tendrá una clave nueva para entender de qué otro pan se trata. Creo que entonces se podrá aceptar son sentido común que en la realidad de la naturaleza no se suelen dar lo que solemos llamar ‘milagros’, sino más bien y siempre lo que entendemos como ‘procesos’. Por fin, el breve apunte de Mt 14,21 nunca dejaremos de leerlo, y tampoco debemos dejar de interpretarlo. Según los aires de las ideologías que respiramos, pocos estarán de acuerdo con la irrelevancia de las mujeres y de los niños. Jesús tampoco lo estuvo.
Carmelo Bueno Heras
       
Domingo 36º de ‘Los Hechos de los Apóstoles’ (02.08.2020): Hch 20,17-38
“Ellos sí escucharán” (Hechos 28,28-29)

No llevo cuenta de las veces que he tenido que consultar el mapa para tratar de imaginarme el lugar por donde pasa o reside este Saulo/Pablo de las neuronas de su narrador Lucas. Sin esta obligada consulta a la geografía se pierden posibilidades de comprensión del relato. Confieso esto porque, como ya se nos adelantó en páginas anteriores, el misionero de Tarso parece que hizo de Éfeso uno de los lugares emblemáticos de su tarea. ¿Pablo o Lucas? Tanto da. Los dos.

“Desde Mileto, mandó [Pablo] llamar a los presbíteros de la iglesia de Éfeso. Cuando se presentaron les dijo:” (Hch 20,17). El narrador Lucas nos deja escrito, ¿¡textualmente!?, las palabras de su Pablo/Saulo a los responsables de la eclesía-iglesia-comunidad cristiana de Éfeso. Me sorprende inmensamente que a este Pablo no se le dejara hablar en Éfeso y ahora Lucas le ponga en su boca un discurso tan intencionadamente interesado (Hch 20,18-35).

Nada se nos cuenta de la vida cotidiana de la comunidad cristiana que desarrolla su día a día en esta ciudad del Asia Menor llamada Mileto en la que aún hoy se pueden admirar los restos de un excelente y grandioso teatro romano. Tanto a Lucas como a su Pablo sólo parece importarles ‘la carta del pastor’ destinada a las autoridades eclesiales de Éfeso. Explícitamente se nos escribe que “cuando terminó de hablar, se pusieron todos de rodillas y Pablo rezó... Y le acompañaron hasta el barco” (Hch 20,36-38).

Casi con total certeza se puede afirmar que Lucas puso en boca de su Pablo/Saulo estas palabras que conviene leer más de una vez para ir dejando que los mensajes del Evangelio de Jesús vayan iluminando estas orientaciones en las que se atisba la siembra del proceso institucionalizador de la que acabará llamándose ‘Iglesia de Jesús’, luego cristiana y católica.

Parece todo muy normal desde el comienzo, pero al detenerse y contemplar críticamente lo leído se cae en la cuenta de que Pablo y su tarea no debieran ser el centro de aquella Buena  Noticia que fue el hombre de la Galilea, Jesús de Nazaret. Este Pablo no deja de insistir en convertirse a Dios, creer en el Señor Jesús y sentirse animados por el Espíritu Santo (Hch 20,18-28). Pero, ¿quién era el Dios de Pablo?, ¿quién era su Señor Jesús? y ¿quién su Espíritu Santo?

Pablo sigue hablando sólo de él y de su experiencia a los animadores de la comunidad de Éfeso (Hch 20,29-35) y hasta se atreve a recordar unas palabras del Jesús de Nazaret al que nunca vio ni oyó (Hch 20,35) y que no encontraremos en ninguno de los cuatro Evangelios. ¿Se tratará de una fina ironía de Lucas para con su Pablo? Las tres primeras bienaventuranzas de su Jesús ¿no expresan todo lo contrario (Lc 6,20-21)? ¿Hay más felicidad en dar que en recibir?      

Con seguridad, Lucas escribe esta crónica de los hechos cuando ya Pablo ha muerto y se contempla su tarea desde el horizonte del paso del tiempo. Esta forma de expresarse el Evangelista deja en mi experiencia de lector la impresión de que este Pablo, con esta ¿su carta apostólica a los animadores de la comunidad’?, es el fundador de la iglesia de Éfeso y de todas las que hasta ahora fueron iniciándose tanto en Asia Menor como en Europa. Según los cuatro Evangelios, parece cierto que Jesús no fue el fundador de ninguna iglesia. ¿Lo fue ‘este’ Pablo?  
Carmelo Bueno Heras 

Imitación de Cristo (Consejos útiles para la vida espiritual)

PARTE PRIMERA
CONSEJOS ÚTILES PARA LA VIDA ESPIRITUAL.



Capítulo VII
HUIR DE LA
 ESPERANZA INFUNDADA Y LA SOBERBIA.


1. Está vacío el que pone su confianza en las personas o las cosas creadas. No te avergüences de servir a los demás por amor a Jesús y aparecer ante ellos como pobre. No te sostengas en ti mismo sino pon en Dios tu esperanza. Haz lo que esté de tu parte y une tu buena voluntad a la de Dios. No confíes tanto en tu ciencia o en la astucia de algún otro sino más bien en la gracia de Dios que ayuda a los humildes y desecha a los presumidos.

2. No te engrías por tus posesiones o amistades poderosas confía sólo en Dios que todo lo otorga y desea darse Él mismo a nosotros. No te coloques sobre los demás por tu prestancia o belleza física que una pequeña enfermedad puede destruir y sepultar. No te contentes tanto de tu propia habilidad e ingenio no vaya a ser que descontentes a Dios verdadero dueño de todo lo que posees.

3. No pienses que eres mejor que otros, no vayas a aparecer peor ante Dios, que conoce muy bien cómo es cada uno. No te ensoberbezcas por tus buenas acciones, ya que el criterio de Dios es distinto del nuestro y a veces lo que está bien a los demás no le parece suficiente a Él. Si tienes algo bueno cree que es mejor lo ajeno, conservándote así humilde. No te hace ningún daño colocarte al último en cambio puede ser muy dañino ponerse por delante de uno solo. Con el humilde está la paz, en el autosuficiente hay celos e indignación con frecuencia.


Capítulo VIII
CUIDAR LA INTIMIDAD
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1. "No le abras tu corazón a cualquiera" (Eclo 8, 22), sino comunícate con los sabios y respetuosos de Dios. Con los inexpertos y extraños procura estar poco, con los ricos no seas adulón ni goces presentándote con los magnates; con los piadosos y equilibrados procura conversar y trata con ellos de lo que contribuya a tu edificación. No tengas intimidad con mujeres desconocidas pero ruega a Dios que las haga buenas. Vive íntimamente con Dios y sus amigos y evita las novedades.

2. A todos hay que querer pero no es conveniente intimar con todos. A veces admiramos a quienes no conocemos pero el contacto con ellos hace que brillen menos. Pensamos agradar a las personas con nuestra conversación y empezamos enseguida a molestarlas cuando descubren en nosotros tantos defectos.

Santos del día 2 de agosto

Santos del día 2 de agosto
Quarto Nonas augusti
   San Eusebio de Vercelli, obispo y confesor (3 coms.) - Memoria litúrgica   
No se celebra hoy, porque hay una celebración de mayor rango (XVIII Domingo del Tiempo Ordinario, solemnidad)
San Eusebio, primer obispo de Vercelli, en la Liguria, que consolidó la Iglesia en toda la región subalpina, y que por defender la fe del Concilio de Nicea fue desterrado por el emperador Constancio, primero a Escitópolis y, posteriormente, a Capadocia y la Tebaida. Vuelto a su sede después de ocho años de exilio, se esforzó con empeño y valentía para restablecer la fe contra la herejía arriana.
No se celebra hoy, porque hay una celebración de mayor rango (XVIII Domingo del Tiempo Ordinario, solemnidad)
San Pedro Julián Eymard, presbítero, el cual fue primeramente sacerdote diocesano y después miembro de la Compañía de María. Adorador eximio del misterio eucarístico, instituyó dos nuevas congregaciones, una de clérigos y otra de mujeres, para fomentar y difundir la piedad hacia el Santísimo Sacramento. Murió en la aldea de La Mure, cerca de Grenoble, en Francia, donde había nacido.
En África Proconsular, conmemoración de san Rutilio, mártir, que durante largo tiempo escapó de la persecución huyendo de un lugar a otro y, a veces, salvándose del peligro con soborno, pero, arrestado finalmente de improviso y presentado al prefecto, recibió la corona de un glorioso martirio al ser torturado con grandes suplicios y arrojado, finalmente, al fuego.
En Roma, en el cementerio de Calixto, san Esteban I, papa, el cual, para afirmar claramente que la unión bautismal de los cristianos con Cristo se cumplía una sola vez, prohibió que los herejes que quisieran volver a la plena comunión con la Iglesia fueran de nuevo bautizados.
En la región cercana a la actual ciudad de Burgos, en Hispania, santa Centolla, mártir.
En Padua, en la región de Venecia, san Máximo, obispo, considerado sucesor de san Prosdócimo.
En Marsella, en la Provenza, de la Galia, san Sereno, obispo, que acogió con hospitalidad a san Agustín y a sus compañeros enviados por el papa san Gregorio Magno a evangelizar Inglaterra y, mientras se dirigía a Roma, descansó piadosamente en el Señor en Biandrate, cerca de Vercelli.
En Carnuto (hoy Chartres), en Neustria, san Betario, obispo.
En Palencia, en la región hispánica de Castilla, muerte de san Pedro, obispo de Osma, que, primero monje y después archidiácono de la Iglesia de Toledo, finalmente fue elevado a la sede de Osma, recién liberada de la dominación mahometana, la cual reorganizó con vivo celo pastoral.
En Caleruega, población igualmente de Castilla, conmemoración de la beata Juana de Aza, madre de santo Domingo, que, llena de fe, hizo grandes obras de misericordia en favor de los pobres y necesitados.
En Barbastro, también en España, beatos Felipe de Jesús Munárriz Azcona, Juan Díaz Nosti y Leoncio Pérez Ramos, presbíteros y mártires, todos ellos Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de la Bienaventurada Virgen María, que, precediendo a otros muchos compañeros, en el furor de la persecución contra la Iglesia fueron fusilados a las puertas del cementerio por milicianos.
En la misma ciudad de Barbastro, beato Ceferino Jiménez Malla, el «Pelé», mártir de raza gitana, dedicado a promover la paz y la concordia entre su pueblo y los vecinos, el cual, en la mencionada persecución, al salir en defensa de un sacerdote que era arrastrado por las calles por los milicianos, fue detenido y, llevado al cementerio, consumó su peregrinación por la tierra al ser fusilado, mientras sostenía la corona del Rosario en sus manos.
En la aldea de Híjar, cerca de Teruel, en España, beato Francisco Calvo Burillo, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que padeció el martirio en la misma persecución contra la fe.
En Madrid, de nuevo en España, beato Francisco Tomás Serer, presbítero de los Terciarios Capuchinos de Nuestra Señora de los Dolores y mártir, que en la citada persecución mereció derramar su sangre por Cristo.
En Nápoles, Justino María Russolillo, presbítero y fundador de la Sociedad de las Divinas Vocaciones (Vocacionistas).

Imitación de Cristo (Consejos útiles para la vida espiritual)

PARTE PRIMERA
CONSEJOS ÚTILES PARA LA VIDA ESPIRITUAL.



Capítulo IV
ACTUAR CON PRUDENCIA
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1. No debe aceptarse fácilmente cualquier palabra o incitación sino cautelosamente pero con amplitud de ánimo debe ponderarse todo según Dios. ¡Qué pena!. Con frecuencia creemos con mayor facilidad los malos que los buenos comentarios sobre las personas. ¡Tan enfermos estamos! Pero las personas prudentes no creen así nomás lo que vienen a chismearles porque conocen las dificultades humanas causa de maldades y de expresiones tan negativas.

2. Es señal de gran sabiduría no decidir precipitadamente ni ser porfiado en el propio punto de vista. No hay que tomar en cuenta, pues, cualquier cosa que se diga ni repetir después a otros, con ligereza, lo que antes oímos o creímos. Déjate aconsejar por personas sabias y conscientes y desea más bien ser instruido por otro mejor en vez de seguir tus propias invenciones. La vida honesta hace sabio al ser humano según el espíritu de Dios y lo transforma en experto en variedad de cosas. Mientras más humilde y fiel a Dios sea alguien será más sabio y constructor de la paz.


Capítulo V
LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS
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En las Sagradas Escrituras debe buscarse la verdad, no el estilo literario. Conviene que todas las Sagradas Escrituras se lean con el mismo espíritu con que fueron hechas. En los libros Sagrados debe buscarse más la utilidad que la delicadeza de las frases. Con el mismo gusto debemos leer los textos devotos y simples que los difíciles y profundos. No te fijes en el nivel de los autores, ya sea que escriban sencillamente o con gran despliegue de recursos, más bien que te impulse a leer el amor a la pura verdad. No te preguntes quién lo dijo sino más bien atiende a lo que ha dicho. Los seres humanos pasan pero la verdad del Señor permanece para siempre (Sal 117, 2). Sin hacer distinciones entre unas personas y otras el Señor nos habla de diversas maneras. Nuestra curiosidad nos dificulta con frecuencia la lectura de las Escrituras cuando queremos racionalizar y discutir lo que deberíamos aceptar simplemente. Si quieres de verdad calmar tu sed lee con humildad, sencillez y confianza sin pretender que te reconozcan como erudito. Pregunta con agrado y acepta en silencio las enseñanzas de los santos. No te cansen las explicaciones de los mayores porque no las dicen sin motivo.


Capítulo VI
DESEOS DESORDENADOS
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1. Cuando las personas sienten deseos desordenados de inmediato se inquietan. Los poderosos y los avaros nunca descansan; los sencillos y humildes de espíritu se sienten en paz aunque estén rodeados de una multitud. Quien no tiene control sobre sí mismo pronto es tentado y vencido por cosas pequeñas y despreciables. Como enfermo del espíritu, quien se deja dominar por sus instintos y vive sólo para satisfacer sus caprichos, con dificultad puede abstenerse de los deseos, cuando se abstiene se pone triste y se indigna si alguien lo contradice.

2. Pero si consigue lo que desea el sentimiento de culpa le hiere y esa amargura no le sirve de mucho para encontrar la tranquilidad que buscaba. Resistiendo a las malas inclinaciones se adquiere la auténtica paz, no sometiéndose a ellas. No existe paz en el corazón de las personas que no tienen dominio de sí mismas ni en las dedicadas exclusivamente a las actividades externas sino en las entusiastas y espirituales.

20 de julio: Nuestra Señora de Zocueca

20 de julio: Nuestra Señora de Zocueca

En la imagen de la Virgen de Zocueca, en el borde interior de la sandalia izquierda, existe la inscripción «Noirntoiai» (según Rus de la Puerta en 1634) o «Norntoniaiti» (según Marín Acuña en 1923) que parece ser son caracteres ibéricos con grafía latina. Sin embargo, la tradición popular lo traduce con el lema «Nunca os abandonaré». Esta inscripción hace suponer que la imagen databa de tiempos visigodos o romanos, aunque su factura más se asemeja al estilo gótico, según recientes estudios. El 5 de Agosto de 1954, y costeada por suscripción popular, se bendice la actual Imagen, notable obra del imaginero José María Alcacer, que logró plasmar una perfecta y fiel copia de la Imagen primitiva, que ardió en los tiempos de la Guerra Civil, sirviendo como leña para que unos milicianos hicieran una paella en el atrio de la Iglesia de la Encarnación (donde todavía se puede ver el lugar donde tuvo lugar la profanación). La talla es de pequeño tamaño, alrededor de 50 cm., y presenta la típica curvatura gótica, proveniente de las estatuas de marfil tan en boga en el periodo del arte gótico. Está catalogada como una de las Vírgenes Negras Europeas.


Cultos

NOVENA

Antes de la Romería se celebra una novena en honor de la Virgen de Zocueca.

PROCESIÓN DEL 20 DE JULIO

Esta fiesta tiene también una marcada dimensión religiosa al ser considerada la intercesión de la Virgen de Zocueca como decisiva en la victoria de las tropas españolas auxiliadas por el pueblo de Bailén. Hasta tal punto es así que Nuestra Señora de Zocueca fue nombrada en 1925, reinando Alfonso XIII, «Capitana Generala», luciendo en su pecho la banda y Gran Cruz de San Fernando que con motivo de tal gesta le fue concedida al general Castaños, a la vez que se tiene presente a los del bando derrotado con un sentido de amistad y hermandad entre naciones de un mismo enlomo cultural y económico. La autoridad local representada por el Alcalde, aprovecha la ocasión que le brinda las «Fiestas» para invitar a embajadores y representantes de otros países que tuvieron cierto protagonismo en la Batalla con el deseo de una sincera amistad y disfrutar de estas tiestas. Para conmemorar esto la Virgen sale en procesión en la tarde del 20 de julio.

FERIA EN HONOR A LA VIRGEN DE ZOCUECA

Esta tradición proviene del año 1681, con motivo del cólera que asoló al país y para que les librara de esta, los vecinos hicieron rogativas a la Virgen de Zocueca con el consiguiente voto solemne que consistía en una fiesta local y ayuno la víspera. Dicho voto fue realizado de rodillas y poniendo las manos sobre los Evangelios, empezando por el cabildo (corporación de alcalde y concejales), y a continuación los demás vecinos. El ayuno terminaría a las cinco de la tarde y a continuación se sacaría la imagen en procesión. En la actualidad la imagen de la Virgen sale en procesión en la tarde del día cinco de agosto sobre su paso de plata realizado por los Talleres Angulo de Lucena (Córdoba) acompañada de su Archicofradía.

ROMERÍA A ZOCUECA

En la que los bailenenses acompañan a su Patrona hasta su Santuario en la aldea de Zocueca (Nuevas Poblaciones del Rumblar). Se establece aquí una de las particularidades de esta ROMERÍA es que se celebra fuera del término municipal de Bailen, concretamente en el de Guarromán, lo que lleva consigo que al llegar el cortejo al lugar denominado «El Ventorrillo», el alcalde de Guarromán haga entrega al de Bailen de la vara de mando municipal como señal de buena hermandad entre ambos pueblos. Durante el tiempo que dure la romería el alcalde de Bailen, de forma simbólica, lo será también de Zocueca.

El origen de la romería data de finales del s. XIX cuando los hortelanos de San Vicente en acción de gracias por haber visto salvadas sus huertas de una plaga de langostas, procesionaron a la Patrona desde la Iglesia de la Encamación en Bailen hasta su Santuario en Zocueca, distantes siete kilómetros entre si. Último Domingo de Septiembre.


Ajuar

Cuenta la Virgen con un amplio ajuar formado por cinco ricos bordados entre los que destaca el manto rojo, regalo de Isabel II, y el blanco, regalo del Duque de Bailén, ambos de terciopelo bordados en oro de realce.

(fuente: www.rafaes.com)