viernes, 1 de abril de 2022

Santos del día 2 de abril

 

Santos del día 2 de abril
Quarto Nonas aprilis
   San Francisco de Paula, eremita fundador (2 coms.) - Memoria litúrgica   
San Francisco de Paula, ermitaño, fundador de la Orden de los Mínimos en Calabria. Prescribió a sus discípulos que viviesen de limosnas, que no tuvieran propiedad ni tocasen nunca dinero, y que utilizasen sólo alimentos cuaresmales. Llamado a Francia, por el rey Luis XI, le asistió en el lecho de muerte, y, célebre por la austeridad de vida, murió a su vez en Plessis-les-Tours, junto a la ciudad francesa de Tours. († 1507)
En Cesarea de Palestina, san Affiano o Anfiano, mártir, que, viendo cómo en tiempo del emperador Maximino se obligaba al pueblo a sacrificar públicamente a los dioses, se acercó intrépido al prefecto Urbano y, asiéndole por el brazo, quiso impedir el rito, por lo cual, con los pies envueltos en lino empapado con aceite, le prendieron fuego y, aún vivo, fue arrojado al mar por los soldados. († c. 306)
En la misma ciudad de Cesarea de Palestina, pasión de santa Teodora, virgen, natural de Tiro, que en la misma mencionada persecución, por haber saludado a los confesores de la fe que estaban de pie ante el tribunal, rogándoles que al llegar ante el Señor se acordasen de ella, fue detenida por los soldados y llevada ante el mismo prefecto, por mandato del cual fue torturada con atroces tormentos y arrojada finalmente al mar. († c. 307)
En Como, en la región italiana de Liguria, san Abundio, obispo, que enviado a Constantinopla por san León Magno, con gran celo defendió allí la fe ortodoxa. († c. 468)
En Capua, ciudad de Campania, también en Italia, san Víctor, obispo, conspicuo por su erudición y santidad. († 554)
En Lyon, en la Galia, san Nicecio, obispo, que se distinguió por su dedicación a los pobres y su benignidad para con los sencillos, y enseñó en esta Iglesia a seguir una norma en la recitación de la salmodia. († 573)
En el monasterio de Luxeuil, en Burgundia, san Eustasio, abad, discípulo de san Columbano, que fue padre de casi seiscientos monjes. († 629)
En Chelmsford, en Inglaterra, san Juan Payne, presbítero y mártir, que en tiempo de la reina Isabel I fue ahorcado, acusado falsamente de sedición. († 1582)
En el pueblo de Tomhom, en la isla de Guam, en Oceanía, san Pedro Calungsod, catequista, y beato Diego Luis de San Vitores, presbítero de la Orden de la Compañía de Jesús, mártires, que por odio a la fe cristiana fueron cruelmente precipitados al mar por algunos apóstatas y nativos seguidores del paganismo. († 1672)
En Spoleto, ciudad de Umbría, en Italia, beato Leopoldo de Gaiche, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que estableció el santuario de Monte Luco. († 1815)
En el pueblo de Xuong Dien, en Tonkín, santo Domingo Tuoc, presbítero de la Orden de Predicadores, mártir en tiempo del emperador Minh Mang. († 1839)
En Padua, en el territorio de Venecia, en Italia, beata Isabel Vendramini, virgen, que dedicó su vida a los pobres y, tras superar muchas adversidades, fundó el Instituto de Hermanas Terciarias Franciscanas Isabelinas de Padua. († 1860)
En Vic, en la región de Cataluña, en España, san Francisco Coll, presbítero de la Orden de Predicadores, que al ser injustamente exclaustrado, prosiguió su firme vocación y anunció por toda la región el nombre del Señor Jesucristo. († 1875)
En Gyór, en Hungría, beato Guillermo Apor, obispo y mártir, que en tiempo de guerra abrió su casa a unos trescientos prófugos, y por defender a unas muchachas de manos de los soldados, la tarde del Viernes Santo de la Pasión del Señor fue herido y tres días más tarde expiró. († 1945)
En Lwiw, en Ucrania, beato Nicolás Carneckyj, obispo, que, ejerciendo como exarca apostólico de Volyn' y Pidljashja, en tiempo de persecución contra la fe siguió como pastor fiel las huellas de Cristo y, por su gracia, llegó al reino de los cielos. († 1959)
En Maracay, población de Venezuela, beata María de San José (Laura) Alvarado, virgen, que fundó la Congregación de Hermanas Agustinas Recoletas del Sagrado Corazón de Jesús, siempre solícita en su caridad a favor de las jóvenes huérfanas, de los ancianos y de los pobres abandonados. († 1967)
En Roma, en la basílica de San Pedro, san Juan Pablo II, papa, que gobernó la Iglesia por veintisiete años, llevando su presencia misionera a todos los puntos de la tierra, alimentando la doctrina con abundantes y esclarecidos documentos, y convocando a todos los hombres de nuestra época a abrir sus puertas al Redentor. († 2005)

01 de abril: Nuestra Señora de las Lágrimas de Sicilia

 

01 de abril: Nuestra Señora de las Lágrimas de Sicilia

Los días 29, 30 y31 agosto y el 01 de septiembre de 1953, un cuadrado de yeso, que representa el Corazón Inmaculado de María, colocada como cabecera de una cama de un matrimonio (sus nombres eran Angelo Iannuso y Antonina Giusto) derramaba lágrimas humanas. El fenómeno se produjo a intervalos más o menos largos, tanto dentro como fuera de la casa.

Hubieron muchas personas que la vieron con sus propios ojos y la tocaron con sus propias manos, inclusive probaron la sal de sus lágrimas.

El 01 de septiembre, una comisión de médicos y analistas, en nombre del arzobispo de Siracusa, después de la eliminación de líquido que fluía de los ojos de la imagen, sometieron a la imagen a análisis microscópico. La respuesta de la ciencia fue contundente: se trataba de "lágrimas humanas". Después de la investigación científica, la imagen dejó de llorar. Era el cuarto día.


La Técnica

Era domingo, 30 de agosto el segundo día lagrimeo .

Nicola Guarino, con su cámara documenta en 300 Rasgando los marcos.

En esas imágenes se dispara la formación, el flujo y el derretimiento de las lágrimas.



Los testigos y los conversos

Las curaciones físicas extraordinarias fueron examinadas por el Comité Médico, creado a tal efecto fueron de aproximadamente 300 (hasta mediados de noviembre 1953). En particular, la curación de Anna Vassallo (tumor) , Enza Moncada (parálisis) y Juan Tarascio (parálisis ).También hubieron sanaciones espirituales o conversiones.

Entre los investigadoresse destacaba el Dr . Michele Cassola, hombre ateo abiertamente, pero honesto y justo desde el punto de vista profesional, nunca negó la evidencia de lagrimeo. Veinte años más tarde, durante la última semana de su vida, en presencia del relicario en el que fueron selladas esas lágrimas que había controladas con su ciencia, se abrió a la fe y recibió la Eucaristía.


El pronunciamiento de los obispos de Sicilia

El episcopado de Sicilia, bajo la presidencia del cardenal Ernesto Ruffini , rápidamente emitió su juicio (13/12/1953 ) indicando el lagrimeo auténtica de María en Siracusa:

"Los obispos de Sicilia, se reunieron para la conferencia habitual en Bagheria (Palermo) , después de escuchar el extenso informe de la ECC. Mons. Ettore mo Baranzini , arzobispo de Siracusa, sobre la la imagen del Inmaculado Corazón de María, que se produjo en varias ocasiones en los días 29-30-31 de agosto y 1 de septiembre de este año , en Siracusa (via degli Orti N º 11), examinó cuidadosamente las pruebas pertinentes de los documentos originales y concluyeron unánimemente que no se puede poner en duda la realidad. Saludaron esta manifestación de la Madre Celestial que movilizó a la penitencia y la más profunda devoción al Inmaculado Corazón de María , pidiendo la pronta construcción de un santuario que perpetúan la memoria del milagro " .

Pío XII

Un año después del lagrimeo evento, el Domingo 17 de octubre 1954, el Papa Pío XII, expresó:

"No sin emoción tomó conocimiento de la declaración unánime del Episcopado de Sicilia sobre la realidad de ese evento. No hay duda de María está en el cielo eternamente feliz pero Ella no se quedó insensible, que de hecho siempre podemos apreciar su amor y su compasión por la raza humana miserable, que fue dado a la Madre, dolorosa y llorosa, cuando se detuvo al pie de Cruz. Ella todavía llora por las heridas producidas sobre el Cuerpo Místico de Jesús; llora por tantos niños escandalizados y que ofenden gravemente a la Divina Majestad" (AAS 46 ( 1954 ) 658-661 )


Juan Pablo II

El 6 de noviembre de 1994, el Papa Juan Pablo II durante su visita pastoral a la ciudad de Siracusa, en la homilía de la dedicación del Santuario de Nuestra Señora de las Lágrimas , por lo que dijo :

"Las lágrimas de María pertenecen al orden de los signos: ellos dan testimonio de la presencia de la Madre de la Iglesia y del mundo. Ella llora cuando una madre ve a sus hijos amenazados por algún mal, sea espiritual o físico. El Santuario de Nuestra Señora de las Lágrimas nace para recordar las lágrimas de la Madre Iglesia. Aquí, entre estas paredes acogedoras se puede experimentar la riqueza de la misericordia y el perdón de Dios! Aquí pueden guiarlos las lágrimas de la Madre. Son lágrimas de dolor por los que rechazan el amor de Dios por las familias rotas, por la juventud amenazada por la civilización del consumismo, por la violencia que tanta sangre sigue derrama, por la incomprensión y el odio que cavan zanjas profundas entre los individuos y los pueblos".

traducido por mallinista 
(fuente: www.madonnadellelacrime.it)

Santos del día 1 de abril

 

Santos del día 1 de abril
Kalendis aprilis
En Roma, conmemoración de los santos mártires Venancio, obispo, y compañeros de Dalmacia y de Istria, a saber, Anastasio, Mauro, Pauliniano, Telio, Asterio, Septimio, Antioquiano y Gayano, que la Iglesia se complace en honrar juntamente. († s. III/IV)
En Tesalónica, ciudad de Macedonia, santas Agape y Quionia, vírgenes y mártires, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano, por negarse a comer carne sacrificada a los ídolos, fueron entregadas al prefecto Dulcecio, quien las condenó a ser quemadas vivas. († 305)
En Palestina, santa María Egipcíaca, célebre pecadora de Alejandría, que por la intercesión de la Bienaventurada Virgen se convirtió a Dios en la Ciudad Santa, y llevó una vida penitente y solitaria a la otra orilla del Jordán. († s. V)
En Lauconne, cerca de Amiens, en la Galia, san Valerico o Valerio, presbítero, que atrajo a no pocos compañeros hacia la vida eremítica. († s. VII)
En el lugar llamado Ardpatrick, en la región de Munster, en Irlanda, san Celso, obispo de Armagh, que promovió intensamente la restauración de la Iglesia. († 1129)
En Grenoble, ciudad de Burgundia, san Hugo, obispo, que trabajó denodadamente en la reforma de las costumbres del clero y del pueblo, y, amante de la soledad, durante su episcopado ofreció a san Bruno, maestro suyo en otro tiempo, y a sus compañeros, el lugar de la Cartuja, que presidió como primer abad, rigiendo durante cuarenta años esta Iglesia con esmerado ejemplo de caridad. († 1132)
En el monasterio cisterciense de Bonnevaux, en el Delfinado, en Francia, beato Hugo, abad, cuya caridad y prudencia lograron la armonía entre el papa Alejandro III y el emperador Federico I. († 1194)
En Caithness, en Escocia, san Gilberto, obispo, que erigió la iglesia catedral en Dornoch y dispuso hospederías para los pobres, y al morir recomendó lo que él mismo había observado durante su vida, a saber, no hacer daño a ningún ser, llevar con paciencia las correcciones divinas y a nadie dar ocasión de tropiezo. († c. 1245)
En Lisboa, de Portugal, san Nuno Alvarez Pereira, que primero fue puesto al frente de la defensa del reino y más tarde recibido entre los hermanos oblatos en la Orden Carmelitana, donde llevó una vida pobre y escondida en Cristo. († 1431)
En York, en Inglaterra, beato Juan Bretton, mártir, que, siendo padre de familia, mostró una gran constancia en la fe de la Iglesia Romana durante el reinado de Isabel I y, amenazado varias veces, se mantuvo firme, por lo que al fin, bajo la falsa acusación de sedición, murió estrangulado. († 1598)
En Cracovia, Polonia, beata Sofia Czeska-Maciejowska, viuda, fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María. († 1650)
En Brescia, en la región de Lombardía, en Italia, san Luis Pavoni, presbítero, que se entregó con ánimo decidido a la formación de los jóvenes pobres y se interesó sobre todo en su educación religiosa y artesana, para lo cual fundó la Congregación de Hijos de María Inmaculada. († 1849)
En la Isla de Madeira (Portugal), beato Carlos de Austria, rey. († 1922)
En Guadalajara, México, beatos laicos José Anacleto González Flores, José Dionisio Luis Padilla Gómez, Jorge Ramón Vargas González y Ramón Vicente Vargas González, mártires. († 1927)
En el campo de concentración de Dachau, en Alemania, beato José Girotti, sacerdote profeso de la Orden de Predicadores y mártir. († 1945)
En Shkodrë, Albania, beato Marin Shkurti, presbítero de la arquidiócesis de Shkodrë-Pult y mártir. († 1969)