lunes, 2 de mayo de 2022
Santos del día 2 de mayo
domingo, 1 de mayo de 2022
Domingo 3º de Pascua C (01.05.2022): Juan 21,1-19 ( ¿’Pescar hombres’ será humanizar entrañablemente?) y Semana 23ª: 01.05.2022: Cita de Martín Valmaseda-Elías Alcalde, Que nos devuelvan a la señora María,
Comentarios del uno de mayo
En este primer día del mes de
mayo se nos leerá en la liturgia de los celebrantes y el pueblo el actual
capítulo final del Cuarto Evangelio. Es decir, el relato que nos cuenta las
apariciones del Jesús de Juan en la tierra de aquel Jesús de Nazaret que se llamaba
Galilea. Con este relato, el Evangelio último toma buena nota del mensaje del
primero de los cuatro Evangelios escritos que es el de María Magdalena-Marcos
cuando nos informa que 'Galilea es la tierra del encuentro de quien lo desee
con su Jesús'. Allí es donde todo lector de Marcos empieza el camino del
descubrimiento de Jesús, el que vive siempre. Ahí donde sucedió la primera y
única aparición de este hombre en nuestra casa de la Tierra. Ahí es donde se le
comienza a 'ver' de manera definitiva. Así, me lo entiendo yo, el primero de
los Evangelios y el último de estos Evangelios llamados canónicos juntos sus
brazos para coincidir en un abrazo humanamente entrañable. El mensaje de este
abrazo es sencillo: Jesús de Nazaret permanece en su propia tierra de
nacimiento y es ahí donde se le encontrará. Esta tierra es también la de María
y la de José, sus padres, de carne y hueso. Esta es la tierra de su vida en
sus, más o menos, treinta años. Pastores, pescadores, agricultores, artesanos,
comerciantes... judíos, griegos, samaritanos, romanos, hombres y mujeres del
siglo primero de la historia común del mundo. En estos hitos y sitios de la
región de los galileos se fue desliando paso a paso la vida de un hombre
que ha dejado tal huella en la historia que ésta, la historia, se organiza
desde entonces en ¡el antes de' y en 'el después de'. Y la propia persona de
Jesús de Nazaret se hace tan significativa que recorre con su presencia todos
los siglos venideros, desde entonces, de la humanidad en sus tres continentes,
primero, y en los dos restantes, después.
Conocer esta tierra,
físicamente, nunca dejará de tener importancia y sentido. Aquí se enraíza,
pues, uno de los goznes de la casa de este mundo.
Seguramente que estas
elucubraciones mentales de nuestra realidad del siglo XXI no estuvieron jamás
presentes en los escritores del relato de Marcos o del relato de Juan. Pero los
hechos, desde entonces, fueron así constatados. Entiendo que nunca se acabará
de comprender del todo la grandiosidad del relato de Juan 21 y aquel encuentro
de los siete testigos que acompañaron a su Jesús de Nazaret, según el relato
del narrador Juan, fuera el primero o el segundo o el tercero. La pesca de los
153 peces grandes siempre nos evocará una nueva interpretación de los hechos aquí
contados, acontecieran o no en la realidad o sólo en la mente de su
escritor y sus lectores.
Y a todo esto ya dicho añado
que -en la selección de los 'libros de esa bibioteca bíblica' que
sugiero semana a semana- hablaré no de un libro, ni tan siquiera librito,
porque sólo tiene 16 páginas en un 'folleto o cuadernillo' que bien podría
decirse que se trata de un artículo de revista de divulgación, no científica
(?). Pero sea como sea, 'este ente escrito' tiene una personalidad provocativa
inmensa. Ya lo anuncia su título: Que nos devuelvan a la señora María.
Porque esto es lo que fue la madre de Jesús, la señora María, mujer, esposa y
madre. Me he permitido este atrevimiento menor porque con este domingo se nos
inicia el mes de Mayo. La pastoral de la Religión Católica y la práctica de
esta fe del catecismo fue queriendo que Mayo fuera el mes de esta mujer. Y en
torno a este tiempo de mayo y de su clima y de su flora en el hemisferio de las
tierras del norte se tejió, para bien y menos bien y sin bien, la divinización
de María. Diosa. En alguno de los días de este mes conviene volver sobre
aquella intuición que muchos creyentes consideramos 'buena noticia': encarnar a
María, como tú y yo y el propio Jesús fuimos también encarnados. ¿Qué nos queda
sin el cuerpo y sin la tierra?
Ya sé que me llamarán -o
tacharán con el sambenito- materialista después de tantos siglos de ¡maldad de
la materia! Pero, la verdad es que será materia, pero será materia habitada por
el aire; viva y humana, como la de Jesús de Nazaret de Galilea,y la de María, y
la de José. Humanidad entrañable.
A continuación se encuentran
los comentarios.
Carmelo Bueno Heras
Domingo 3º de Pascua C
(01.05.2022): Juan 21,1-19
Escribo CONTIGO:
¿’Pescar hombres’ será humanizar entrañablemente?
Tercera
semana ya del Camino de la Pascua de Jesús. Lo vuelvo a decir: La Pascua de
Jesús. ¿Cómo no evocar en esta Pascua de Jesús (tercera vez que lo escribo) la
propia Pascua del pueblo de Israel y de sus prácticas religiosas? Para este
Evangelista no existe ya otra fiesta de Pascua que no sea el propio Jesús,
siempre vivo y viviente. Así nos lo leemos en su capítulo sexto de Juan.
Para este
tercer domingo se nos propone la acogida del relato contado en Juan 21,1-19.
¿Por qué no se alarga este relato con la proclamación de su continuación en
Juan 21,20-25? Si no se nos lee al pueblo en este domingo, no se nos leerá en
todo lo que aún queda por recorrer en este año del Ciclo C hasta llegar a su
final al acabarse el próximo mes de noviembre. Este es el trato delicado que
aplica la autoridad litúrgica vaticana al Evangelio. En fin, ¡otro
despropósito!
Una vez
más caigo en la cuenta de que Juan 21,1-19 es la narración de la llamada
popularmente ‘pesca milagrosa’. Este Evangelista nos la cuenta como la última,
la tercera (Jn 21,14), de las apariciones de Jesús resucitado. En cambio, el
Evangelista del Ciclo C que es Lucas nos sitúa este mismo acontecimiento en el
momento mismo de la llamada de Jesús a sus primeros seguidores (Lucas 5,1-11).
Leídos los dos relatos en paralelo se constatan las diferencias
irreconciliables de una y de otra narración. Y uno de los datos más
extrañamente escandaloso es el atrevimiento de este narrador joánico que estuvo
contando uno a uno los ciento cincuenta y tres peces ‘gordos’.
Y otro de
los datos muy sospechoso es el número de seguidores que este Evangelista nos
cita en este relato del cuarto Evangelio. Siete, no doce. Y ninguno de ellos
parece que sea el famoso discípulo amado, aunque de él hable más adelante y
curiosamente en 21,20-25. ¿Tendrá alguna explicación coherente? Seguramente,
pero se me escapa siempre como el pez entre las manos.
Ni los
Evangelista Marcos y Mateo debieron de enterarse de tal hecho en la vida y la
tarea evangelizadora de Jesús de Nazaret. Sin embargo, la acción de pescar sí
se nombra para evocar la experiencia de la llamada, el seguimiento y la misión
del judío galileo y laico Jesús. Todo esto sintetizado en dos palabras: Pescar
hombres, que es como decir liberar a las personas del mal que es
el mar. El mar simboliza el mal en la literatura y en la teología de Biblia por
ser siempre el lugar más alejado de lo alto del cielo donde habita la
divinidad.
La
experiencia de la realidad decía por aquellos tiempos y contextos que el cielo
era la casa de los dioses; la tierra, la casa de los vivos y el mar con sus
abismos, la casa de los muertos. Desde esta manera de pensar y creer, la acción
de pescar, pues, se comprende como liberar del mal y de su tiranía definitiva
que es de la muerte. Pescar hombres es, pues, humanizar.
Este
relato final del cuarto Evangelio tiene lugar en Galilea y representa la
tercera y última aparición del resucitado que viene a evocarnos a sus lectores
la vida y la historia de Jesús de Nazaret y, por ello mismo, la vida y la
historia de todas cuantas personas deseamos ser seguidores, vivientes,
resucitadas y resucitadoras como aquel Jesús.
En este
relato final Jesús con Simón Pedro y cuantos le acompañan acaban reconociéndose
y, precisamente por esto, pueden sentarse a la misma mesa o la misma altura y
participar de la misma comida: Venid y comed. Y si a alguien de los
seguidores, sea del tiempo de Jesús como Simón Pedro, o de nuestra actualidad
como tú y yo se le despierta la pretensión tentadora de acaparar el poder de
los primeros puestos que comience antes y constantemente por atreverse a
servir, cocinar, compartir, liberar y, ¡entrañablemente!, humanizar. Carmelo
Bueno Heras.
CINCO
MINUTOS con la otra Biblioteca de la BIBLIA entre las manos: Tú y yo, entre otras muchas actividades, solemos
también leer. En ocasiones, quedamos sorprendidos por lo que leemos. Es más, y
nos ocurre a veces, llegamos a pensar que lo que leemos nos hubiera gustado
haberlo escrito nosotros mismos. Por esta sola razón, me he decidido a
compartir CONTIGO, semana a semana, durante este año eclesiástico, 52 libros.
Creo que, en la inmensa BIBLIA de todos los textos, como en el cuerpo de toda
persona, ¡todo está relacionado!
Ahora,
Semana 23ª: 01.05.2022: Cita de Martín Valmaseda-Elías Alcalde, Que nos
devuelvan a la señora María, Cuadernos Alandar 8, Alandar, Septiembre 1988,
Madrid, 16 páginas.
ALLÍ NO TERMINÓ TODO
Allí empezó lo de la Señora María y nosotros. Ya lo
había dicho su cántico: ‘Me llamarán feliz todas las gentes de todos los
siglos’.
La Iglesia habla de ‘Asunción’. Dice el diccionario:
asunción, acción de asumir. Asumir, tomar para sí. La gente se la imagina -con
ayuda de Murillo- subiendo al cielo entre nubes. ¡Cuidado! Asunción no es
Ascensión.
El Señor […] Se la llevó para sí. Mucho cuidado con
eso del cielo. Lo que llamamos ‘cielo’ es otra manera de vivir, que supera
nuestra vida tan achuchada. Unos piensan que ese ‘cielo’ se encuentra solo
después de la muerte. Otros piensan que el ‘cielo’ sólo e consigue aquí en la
tierra haciendo una revolución que destruya todas las injusticias […]
El mensaje de Cristo -aunque lo olvidemos- dice que
‘las dos cosas’: que hay que luchar por un mundo justo y feliz y esperar otra
vida que supere a esta. Que una vida de amor entre todos, luchando por cambiar
las organizaciones injustas y atendiendo a los derechos de los débiles, puede
transformar la perra vida de aquí y abrirnos a otra vida después de la muerte
[…]
Cuando el hijo de la Señora María predicaba por los
caminos insistía en una sola cosa: Cambiad […] viene a vosotros el Reino de
Dios. Con el Reino de Dios pasa como con el cielo. No se trata de huir de este
mundo […]
Los cristianos hemos utilizado a veces la religión
para evadirnos de los problemas de aquí y no rebelarnos ante las injusticias,
‘porque como luego hay otra vida’… Otras veces hemos utilizado la religión como
una escalera para subir al poder… Eso no es buscar el cielo ni el Reino de
Dios. Eso ha hecho mucho daño y el daño lo ha sufrido también la Señora María.
No nos interesa una Señora María entre nubes ni con
corona de brillantes sentada en un trono. Queremos a la Señora María cerca. En
el Pozo del Tío Raimundo tienen la Virgen Gitana con su pañolón sobre los
hombros y el niño a la cadera. Está bien que cada pueblo se la imagine como las
mujeres de su tierra, como las mujeres que montan por las mañanas en el
autobús, que van a barrer suelos o a la compra, que siguen esperando, como
ella, la liberación de todos los aplastamientos.
María, Madre de la Iglesia y Hermana en la Iglesia.
María Reina…, mejor, María servidora.
Y hemos vuelto a donde habíamos empezado, a pedir que
nos devuelvan a la Señora María los que la hayan escondido detrás del poder. No
es que la hayan secuestrado, no pueden secuestrarla, sino que la han escondido.
Pero nosotros, en este papelillo, hemos dado sus señas de identidad. Si la
encontráis avisadnos. Lo celebraremos juntos.
01 de mayo: Nuestra Señora de Chapi
01 de mayo: Nuestra Señora de Chapi
… es una de las devociones más fuertes en el sur del Perú…
La devoción a la Virgen de Chapi es tan antigua como su origen, según una antigua historia fue la virgencita la que se dio el nombre de Chapi: la imagen estaba destinada a una iglesia de un pueblo cercano a Arequipa, y esta imagen era trasladada por una comitiva desde las costas hacia el lugar de destino a través de los áridos valles sureños, pues bien, en el camino la comitiva escuchó que las siguientes palabras provenían de la imagen "¡¡Chaypi, Chaypi!!", otros escucharon "¡Chajchay llallapi!" y otros "¡Chaj llallápi!", expresión que según los entendidos provienen del quechua y del aymara, lenguas que se hablan aún en el Perú, y que todas expresan más o menos lo mismo: "Aquicito nomás", "aquí, aquí", "aquí nomás" fueron entonces estas mismas personas los que dijeron que "la Virgen no sólo quiere quedarse aquí sino que se ha dado el nombre".
Ésta es la razón por la cual el Santuario erigido en honor a esta imagen ha estado en medio de los cerros desérticos de la localidad de Chapi, a 60 km de la ciudad de Arequipa; hoy, a causa del terremoto sufrido en Arequipa en el año 2001 la imagen ha sido trasladada a la ciudad.
A partir de ese momento probablemente se comenzó a conocer esta imagen con el nombre de la Virgen de Chapi. A esta imagen de Nuestra Señora el pueblo arequipeño la denomina "la mamita" de Chapi, en alusión al rol maternal de María con nosotros sus hijos.
El 2 de febrero de 1985 el Santo Padre Juan Pablo II visitó la ciudad de Arequipa para coronar la imagen de la Virgen de Chapi, como recuerdo de su paso y luego de besar al niño y a María, el Santo Padre le dejó un rosario de recuerdo.
Son muchos los milagros que se le atribuyen a "la mamita", desde diversas curaciones hasta hacer llover en tiempos de sequía.
Algunas estrofas de la canción del peregrino:
A tus pies Señora cansado llegué cercado de angustias y de penas mil. Hay dulce María de mi corazón Tú eres la esperanza de mi salvación. Sólo en tu mirada hallo dulce paz esa paz que el mundo no me puede dar.
Pocos valles como el de Chapi, situado en las estribaciones de los Andes peruanos, en el departamento de Arequipa, recibieron el gran privilegio de acoger a la Madre de Dios, a la Mamita de Chapi.
El Santuario de la Virgen de Chapi, esta en la margen derecha de la quebrada de Chapi, a una altura aproximada de 2,420 metros sobre el nivel del mar. Un lugar de difícil acceso. La ciudad de Arequipa, dista unos 60 kilómetros. Partiendo de la ciudad, se atraviesan los distritos de Paucarpata, Sabandía, Characato, hasta Yarabamba.
Quienes parten a pie siguen Pampas Nuevas, Sogay, Cuesta de hornillos, Alto Hornillos, la Pampa de Tumbambay, la Pampa del Tolar, Siete Toldos, Alto de la Escalerilla y la Escalerilla, desde donde ya se divisa el Santuario.
1 de Mayo
Miles de arequipeños, peruanos y extranjeros han visitado a la Mamita de Chapi en su Santuario cada año el 1 de mayo, para celebrar su fiesta. Sin embargo el terremoto del 23 de junio de 2001, dejó en lamentable estado al santuario que tuvo que ser derruido. Motivo por el que la Virgen se trasladó a la ciudad de Arequipa.
Sin embargo en el año 2004, ante el clamor de la población porque vuelva la Virgen a su Santuario, se inician los trabajos de reconstrucción de la antigua Capilla.
Nuevamente los devotos de la Mamita de Chapi, disponen de un centro de alabanza. La Capilla fue entregada el 8 de setiembre del 2004.
Hoy Arequipa, espera la construcción de la Nueva Casa de la Mamita de Chapi, gracias al convenio suscrito con el Gobierno Regional, el pasado ...
Santuario
El 21 de abril de 1986 a pedido del canónigo José Francisco Peña y Pbro. Nicolás Factor Herrera Herrera pidieron que la jurisdicción eclesiástica sea declarada canónicamente Santuario Arquidiocesano de Nuestra Señora de la Candelaria de Chapi por medio del Decreto N 023-C-ARZ-86. Monseñor Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio dispuso la declaración de este nuevo santuario para acrecentar en los fieles la devoción a la Virgen de Chapi, a raíz de las cuantiosas muestras de piedad de los fieles católicos.
Santos del día 1 de mayo
