viernes, 3 de junio de 2022

Día 4 del mes del Sagrado Corazón de Jesús: El Amor de Dios

 Mes del Sagrado Corazón de Jesús:

Día 4: El Amor de Dios

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La devoción al Sagrado Corazón es una maravillosa expresión histórica de la piedad de la Iglesia por Cristo, su Esposa y Señor.


El mes de junio está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. Aunque la devoción fue muy popular durante la Edad Media, es importante, para todos los católicos, especialmente para esta era que estamos viviendo, recurrir a la misericordia y amor de Jesús y reparar el pecado.
El Directorio de la Piedad Popular explica:
"La devoción al Sagrado Corazón es una maravillosa expresión histórica de la piedad de la Iglesia por Cristo, su Esposa y Señor: exige una actitud fundamental de conversión y reparación, de amor y gratitud, de compromiso apostólico y de dedicación a Cristo ya su obra salvadora .
Por estas razones, se recomienda la devoción y su renovación alentada por la Santa Sede y por los Obispos.
Tal renovación toca las expresiones lingüísticas e iconográficas de la devoción; En la conciencia de sus orígenes bíblicos y su conexión con los grandes misterios de la fe; Al afirmar la primacía del amor de Dios y del prójimo como contenido esencial de la devoción misma". (# 172)
¡Adora al Sagrado Corazón de Jesús!

1. Confía en el Sagrado Corazón de Jesús.

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.
Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.
Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.
Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.
Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor.
Amén

2. Oración inicial.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.
Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.
Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.
Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.
Amén.

3. Día 4: El amor de Dios.

Jesús te ama... y te da su Corazón, símbolo de amor. Sobre este corazón se enciende una llama que quiere extenderse e inflamar todos los corazones. ¡Jesús te ama!.
He venido, dice Jesús, a traer el fuego del amor sobre la tierra y ¿qué puedo desear sino que ese fuego se encienda?
Mírate a ti mismo. ¿Cómo correspondes al amor de Jesús? ¿Lo amas con todo tu corazón, con todas las fuerzas?
A la mañana, cuando te despiertas, ¿tienes un pensamiento para Jesús? ¿Le rezas durante el día alguna jaculatoria?

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final.

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.
Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.
Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.
Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.
Quiero sabe inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.
Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.
Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.
Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.
El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:
"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

04 de junio: Nuestra Señora de la Colina, Lombardía

 

04 de junio: Nuestra Señora de la Colina, Lombardía

El santuario del Cerro Sagrado en Varese, en Lombardía (Italia), se dice que su origen está en una capilla construida allí para conmemorar la aparición de la Virgen María a San Ambrosio de Milán durante la tarde del siglo IV.

San Ambrosio, obispo y uno de los primeros Padres de la Iglesia, fue uno de los que luchó heroicamente contra la herejía Ayrian para una buena parte de su vida. La herejía del arrianismo toma su nombre de un hereje llamado Arrio, que enseñó falsamente que el Hijo de Dios era una mera criatura, creada por Dios y distinto del Padre. Esta noción es refutada cuando se lee el Evangelio de San Juan, el que, al dar inicio a su evangelio deja en claro :

"En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin ella no se hizo nada de lo que ha sido hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no prevalecieron contra ella".

Aquella herejía generó gran discordia en el cristianismo. Arrio fue condenado en el Concilio de Nicea , y de nuevo en el Primer Concilio de Constantinopla .

San Ambrosio fue también un gran defensor de María, la Madre de Dios. Se cree que la Santísima Virgen se apareció a San Ambrosio durante la época del conflicto Ayrian, y que el santo construyó la primera capilla, la Virgen del Cerro, en ese lugar, a petición de la Madre de Dios, sino también en acción de gracias por sus victorias, mientras que teológicamente refutar las proposiciones heréticas del arrianismo.

El santuario creció en popularidad, especialmente después de que se estableció un convento de monjas agustinas en el siglo XV. El santuario principal es la iglesia de la Inmaculada Concepción, con capillas de los misterios del rosario.

En la antigüedad la colina había sido dedicada por los paganos a la diosa de la victoria ; pero la Virgen , como es su costumbre, pidió que en ese lugar se convierta en un santuario en honor a su Divino Hijo y ella misma. Ahora se sabe que el Sacro Monte di Varese, Nuestra Señora de la colina o el Sacro Monte de Varese, y hay un total de catorce pequeñas capillas situadas allí que se construyeron entre los años 1604 y 1623. Es un popular lugar de peregrinación incluso en nuestros días.

traducido por mallinista 
(fuente: www.roman-catholic-saints.com)

Santos del día 4 de junio

 

Santos del día 4 de junio
Pridie Nonas iunii
En Sabaria, lugar de Panonia, pasión de san Quirino, pasión de san Quirino, obispo de Siscia y mártir, que bajo el emperador Galerio, por la fe en Cristo, fue arrojado a un río con una rueda de molino atada al cuello. († 308)
En Constantinopla, san Metrófano, obispo de Bizancio, que consagró al Señor la Nueva Roma. († 325)
En Milevi, en Numidia, conmemoración de san Optato, obispo, que en sus escritos trató sobre la universalidad de la Iglesia, la necesidad de la íntima unidad de los cristianos y los errores de los donatistas. († s. IV)
En Cornualles, san Petroco de Gales, abad. († 594)
En Servigliano, del Piceno, en Italia, san Gualtero, abad del monasterio de este lugar. († 1250)
En la isla de Cerdeña, santos Nicolás y Trano, eremitas. († s. XII)
En Sassari, también en Cerdeña, beato Pacífico Ramati, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que predicó en defensa de los cristianos y murió en el Señor. († 1482)
En Agnone, del Abruzo, san Francisco Caracciolo, presbítero, fundador de la Orden de Clérigos Regulares Menores, que amó de modo admirable a Dios y al prójimo. († 1608)
En Lecce, de la Apulia, san Felipe Smaldone, presbítero, que se dedicó a atender a los sordos y ciegos indigentes, y para instruirlos humana y cristianamente fundó el Instituto de Hermanas Salesianas de los Sagrados Corazones. († 1923)
Cerca de Munich, de Baviera, en Alemania, beatos Antonio Zawistowski, presbítero, y Estanislao Starowieyski, mártires, los cuales, detenidos en el campo de concentración de Dachau durante la guerra, murieron por Cristo después de atroces torturas. († 1942)
En Mortara, de Pavia, en Italia, beato Francisco Pianzola, presbítero, fundador de la Congregación de las Hermanas Misioneras de la Inmaculada Reina de la Paz. († 1943)
Cerca de Xe Ixoq Bitz, Diócesis de Quiché, Guatemala, beatos José María Gran Cirera, presbítero de la Congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones, y Domingo del Barrio, laico casado y sacristán de la parroquia, mártires, asesinados por odio a la Iglesia y su labor por la justicia y la dignidad humana. († 1980)

Por qué en Filipinas no se habla español

 

Por qué en Filipinas no se habla español

Por qué en Filipinas no se habla español
No es Berlín, no es Nagasaki, es Manila tras el bombardeo yankee

por En cuerpo y alma

 

 

            Seguro que se lo ha preguntado Vd. en alguna ocasión. Y la respuesta, si se conoce un poco la historia de la evangelización y colonización españolas en América, y sobre todo, la del proceso de emancipación de los virreinatos americanos frente a la Corona, no es tan difícil de encontrar.

             Contrariamente a lo que se suele pensar –y como tuvimos ocasión de ver ya, cuando leíamos las consecuencias que una derrota de Blas de Lezo habría tenido para América, pinche aquí si desea conocerlascuando España abandona el escenario continental americano, apenas un 20% de los indígenas hispanos es capaz de hablar español. Los españoles no impondrán la lengua española en el Nuevo Mundo. El mismísimo Felipe II había respondido a quienes le preguntaban sobre el tema “no es conveniente que a los indígenas se les obligue a hablar el español”.

             La labor española en América más bien consistirá en promover las grandes lenguas americanas (náhuatl, quechua, aymara, guaraní, etc.) para su utilización como lenguas francas en un gigantesco territorio en el que había más de dos mil idiomas diferentes, hasta el punto de que, primero, todos los misioneros tenían la obligación de conocer la correspondiente al lugar en el que misionaban; segundo, los frailes españoles escribieron hasta seiscientas gramáticas de las lenguas locales; y tercero, en las muchas universidades fundadas por los españoles en América, -casi treinta-, había una cátedra de la lengua local mayoritaria en el lugar.

             Y es que para sorpresa de todos, la labor de universalización del español en América no había sido una labor de la Corona Española, sino que lo será, después de la emancipación, de los gobiernos que la sustituirán en las decenas de repúblicas que reemplazan a los cuatro virreinatos.

             Y bien, todo esto dicho, ¿por qué no pasó lo mismo en Filipinas? Por la muy sencilla razón de que al gobierno en el archipiélago de la Corona española no seguirá en él un gobierno criollo, -o por lo menos mestizo-, filipino, sino directamente yankee.

             Y es que, contrariamente a lo que se suele creer –cuántas son las veces en que la historia es distinta de “lo que se suele creer”Estados Unidos no colaboró a la independencia de Filipinas frente a España, sino que simple y llanamente, arrebató las islas a ésta para establecer en ellas una colonia yankee, como así será durante casi medio siglo, desde que en 1898 las conquista –sí, la conquista, que al final los yankees tienen bastante menos aversión a la "conquista" de lo que nos suelen decir- hasta que en 1946, al terminar la Segunda Guerra Mundial, les concede, por fin, la independencia. Aunque sólo sea porque, a cambio de concedérsela ellos al archipiélago, le imponen a ingleses y franceses que hagan lo propio con todo su fabuloso imperio, sobre todo el inglés, como medio para poder abrir todos los mercados coloniales a los productos de la nueva economía hegemónica del planeta, la norteamericana.

             Pues bien, en lo acontecido en ese medio siglo en que Estados Unidos se convierte en la potencia colonial que somete a Filipinas debemos encontrar la clave de la desaparición del español en las islas, en lugar de verse alzado a la condición de lengua franca y oficial como había ocurrido en el resto de los antiguos territorios americanos de la Corona española. Los gobernantes yankees no se van a dedicar a otra cosa que a erradicar del archipiélago todo resto de lo que había sido la presencia española en él, y notablemente la lengua. También el patrimonio cultural, completamente destruido por el General McArthur, al final de la Segunda Guerra Mundial, en sus atroces bombardeos sobre Manila, en los que además de la aniquilación de todo el legado arquitectónico español, se produce la muerte de cien mil personas… ¡¡¡tantas como en Nagasaki, el triple que en todos los bombardeos nazis sobre Londres!!!

             Menos suerte tendrán los yankees con la religión, que no podrán erradicar -tal era la profundidad e intensidad de la evangelización española de América, por la que ahora tantos van pidiendo excusas y perdón-, como sí habían hecho, en cambio, en los estados occidentales de Norteamérica, cuando los conquistan –sí, ha oído Vd. bien, “los conquistan”, en este caso, a Méjico-. O antes, sus antecesores británicos en Jamaica, Trinidad y Tobago, y tantas pequeñas islas del Caribe. Pero no gracias a un proceso de conversión religiosa del catolicismo al protestantismo, no, sino, según el caso, mediante el exterminio y la expulsión -exterminio en el caso de los indígenas, expulsión en el de los españoles-, de las poblaciones católicas preexistentes.

             Que de no haber conquistado los yankees Filipinas, y de haber accedido ésta directamente a su independencia de España en 1898, la lengua franca del archipiélago en el que se hablan ciento setenta lenguas autóctonas habría sido el español no cabe dudar, y ello por tres razones por lo menos.

             Primero, por la experiencia de lo acontecido en América, donde, como hemos dicho, son los gobiernos criollos y mestizos republicanos que sustituyen a las autoridades virreinales los que universalizan el uso del español, algo que, en justicia, debemos agradecerles.

             Segundo, la buena disposición que en ese sentido tenían los filipinos que se levantan contra la madre patria, de lo que es buena prueba que la primera Constitución que llegan a elaborar antes de que Estados Unidos se haga con el control total y definitivo del archipiélago después de arrebatárselo a España, esté escrita, precisamente, en español.

             Y tercero, la realidad fáctica de un archipiélago en el que se hablan hasta 170 lenguas diferentes, absolutamente necesitado de una lengua franca, papel que al final terminará desempeñando el inglés, pero que habría desarrollado, sin duda alguna, el español, de no haber sido por la labor colonizadora de los que decían venir a liberar las islas de la colonización.

             Argumentos como éste y otros no menos novedosos, puede encontrar Vd. en mi último libro “Historia desconocida del Descubrimiento de América. En busca de la Nueva Ruta de la Seda”.

 

            Que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos.

 

            ©L.A.

            Si deseaponerse en contacto con el autor, puedehacerlo en encuerpoyalma@movistar.esEn Twitter  @LuisAntequeraB

Andrés de Urdaneta, el fraile español que descubrió el Tornaviaje

 

Andrés de Urdaneta, el fraile español que descubrió el Tornaviaje

Andrés de Urdaneta, el fraile español que descubrió el Tornaviaje

por En cuerpo y alma

 

 

            Se cumple hoy un glorioso aniversario, el 454 de la muerte de uno de los más grandes navegantes de la Historia, como no, un español; como no, prácticamente desconocido para la mayoría de sus compatriotas.

            Andrés de Urdaneta y Cerain nace hacia 1508 en Ordicia, llamada entonces Villafranca, hijo de Juan Ochoa de Urdaneta, alcalde de la ciudad, y de Gracia de Cerain, pariente, por cierto, del gran explorador Miguel López de Legazpi, con quien, ya lo veremos, tantas cosas compartirá nuestro protagonista de hoy.

             El niño Andrés recibirá esmerados estudios, aunque se desconoce dónde los realiza. Destaca en matemáticas y en filosofía, y a lo largo de su vida, revelará poseer el don de lenguas, dominando, además del latín aprendido en sus estudios infantiles, varias lenguas asiáticas.

            En 1525, con apenas diecisiete jóvenes años, forma parte de la expedición de García Jofre de Loaísa a las Molucas por la ruta del Pacífico, la primera acometida desde el viaje circunvalador del que estamos cumpliendo por estas fechas su V Centenario, una expedición en la que también va el gran Juan Sebastián Elcano, el gran protagonista de dicha circunvalación. Es objetivo de la misma hacer cargamento de especias, el comercio más lucrativo de la época, con rentabilidades del 2000%, en unas islas cuya jurisdicción, portuguesa o española, es en ese momento todavía, objeto de debate (pinche aquí para conocer mejor ese debate).

            Tras permanecer varios años en las islas, y bien después de que Carlos V se las venda definitivamente  a Portugal mediante el Tratado de Zaragoza de 1529 que le reporta pingües beneficios, nada menos que 350.000 escudos oro que le paga el rey portugués, en 1536 nuestro marinero emprende viaje de regreso a la Península, donde además de entregar al César Carlos una memoria sobre las islas, se ha convertido, a la chita callando, en un nuevo circunvalador del mundo, uno de los cuarenta primeros, después de los diecisiete que lo hacen con Elcano; de los que luego volverán desde Cabo Verde, donde habían quedado presos de los portugueses; y de los que a continuación lo hacen desde las propias Molucas, presos también de los portugueses, todos ellos apresados con ocasión de la expedición circunvaladora de Elcano. De Molucas trae don Andrés una hija de cinco años, que cabe imaginar con marcados y hermosos rasgos malayos, una expresión más de ese generoso mestizaje que van dejando aquellos españoles por todo el mundo, hija que entrega a su hermano en adopción y a la que deja en España.

            Desde España pasará Urdaneta a Méjico, donde escribe un relato sobre variados temas como la navegación por el Caribe, la formación de los ciclones tropicales, la reproducción de las tortugas marinas, o la curación de las fiebres tropicales. Y en 1552, a la edad de 45 años, ingresa en un convento de la orden de San Agustín, pero no abandona su actividad náutica, participando en la expedición a Pensacola, en los actuales Estados Unidos.

            En 1564, el virrey de Nueva España, Luis de Velasco, promueve una expedición marítima a las Filipinas, con una doble intención: establecer en ellas una base en el Pacífico, y hacer un nuevo intento de descubrir la ruta para volver desde Asia a América, en la que ya habían fracasado, por lo menos, cinco expediciones, todas ellas españolas.

            Debidamente autorizada por el rey Felipe II, estima el virrey que, a pesar de su condición de fraile, no hay nadie tan adecuado para la organización de la expedición como Urdaneta, que es, de hecho, quien elige como jefe de la misma a su pariente, Miguel López de Legazpi, que no es precisamente un niño, pues tiene para entonces, como Urdaneta, pasados los sesenta.

            El 21 de noviembre, con Urdaneta a bordo pues, zarpa la flota de Acapulco. La ida a Filipinas se desarrolla en dos meses. Durante la feliz expedición, nuestro fraile navegante dará pruebas sobradas de la precisión de sus cálculos y de su conocimiento del Pacífico, siendo además después, tanto por su sentido de la diplomacia como por su conocimiento de las lenguas malayas, decisivo en las negociaciones con los aborígenes en una conquista que va a ser bastante pacífica.

           Tras permanecer cuatro meses en el archipiélago, inicia el nuevo intento, que hace el sexto, de concluir el “tornaviaje”, es decir, el viaje de regreso a América navegando hacia el este, un viaje estratégicamente importantísimo, pues debería permitir el comercio español con el oriente asiático sin tener que atravesar las aguas controladas por los portugueses en las Molucas, India y África.

            La expedición se inicia en San Miguel, en Filipinas, el 1 de junio de 1565, al mando del propio Urdaneta, quien pone rumbo nordeste, aprovechando el monzón del suroeste, buscando la corriente del Kuro-Shivo, o Corriente Negra, que debería impulsarlo hasta Acapulco. Y así será: el 18 de septiembre, sólo dos meses y medio después, avista la isla californiana de Santa Rosa: acaba de culminar la primera travesía del Pacífico de poniente a levante. Siempre quedará por dilucidar en qué momento y cómo da con la clave para completar una singladura en la que tantos habían fracasado. Tal vez algún informante local al que hubiera tenido acceso gracias a sus dotes lingüísticas y diplomáticas, tal vez una simple intuición de la condición elíptica de los vientos en el Pacífico, que si de América traían por el sur, a América deberían devolver por el norte…

 

De Wikipedia

 

             Costeando la costa americana, arriba a Acapulco el 8 de octubre, tras haber recorrido casi ocho mil millas náuticas (más de catorce mil kilómetros) en ciento treinta días. Durante los siguientes doscientos cincuenta años, las naves españolas, y entre ellas el famoso Galeón de Manila, herramienta fundamental de la Primera Globalización que acaba de posibilitar España gracias a Andrés de Urdaneta, emplearán esta ruta, que, aun hoy, es una de las principales utilizadas por la navegación mundial.

            Junto a la faceta exploradora de Urdaneta, se ha de destacar una segunda, la evangelizadora. Lo cierto es que, gracias a la labor de Urdaneta y los otros cuatro frailes agustinos que le acompañan en la expedición de Legazpi, comienza la evangelización de Filipinas, único país de toda Asia mayoritariamente católico, y al día de hoy, el mayor vivero católico del mundo, con sus 110 millones de habitantes, cien de los cuales católicos. Las instrucciones de Urdaneta incluyen la evangelización de las islas en el idioma nativo, hecho que puede parecer novedoso, pero que no es sino expresión del mismo que viene rigiendo en toda la evangelización americana desde sus inicios (pinche aquí si quiere conocer mejor el tema).

            Y junto a estas dos facetas, todavía una tercera, la del cosmógrafo y el literato, pues Urdaneta deja escrita relación de todo cuanto realiza en varias obras. Así la “Relación sumaria del viaje y sucesos del comendador Loaisa desde 24 de julio de 1525”, completada con otra que entrega un año después a Carlos V. También, en 1561, el “Derrotero de la navegación que había de hacer desde el puerto de Acapulco para las islas de poniente el armada que S. M. mandó aprestar para su descubrimiento en las costas del mar del Sur de Nueva-España”. Y todo un informe sobre el archipiélago filipino para dirimir la jurisdicción castellana sobre las islas.

            Andrés de Urdaneta morirá en la Ciudad de México, el 3 de junio, es decir, tal día como hoy, del año 1568, con apenas sesenta años de edad. Una estatua, acompañado de Legazpi, su pariente y gran compañero de fatigas, perpetúa su memoria en Manila. Quiera Dios que por mucho tiempo.

            Argumentos como éste y otros no menos novedosos, puede encontrar Vd. en mi último libro “Historia desconocida del Descubrimiento de América. En busca de la Nueva Ruta de la Seda”.

 

            Que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos.

 

            ©L.A.

            Si desea ponerse en contacto con el autor, puede hacerlo en encuerpoyalma@movistar.es.

 

Día 3 del mes del Sagrado Corazón de Jesús: La corona de espinas

 Mes del Sagrado Corazón de Jesús: 

Día 3: La corona de espinas

sagrado corazon de jesus dia  la corona de espinas

El Sagrado Corazón de Jesús es un corazón radiante de fe y esperanza que es capaz de calmar las más temibles tempestades en la vida

La Iglesia Católica, gobernada y dirigida por el Espíritu Santo, ha aprobado y recomendado la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.
En nuestra época, en la que habita mucha indiferencia religiosa, con una caridad un poco apagada, Jesús muestra al mundo Su Sagrado Corazón como el símbolo del amor infinito de Dios, símbolo de Su generoso amor sacrificado por los hombres.
Jesús muestra Su Divino Corazón como un horno cuyos ardientes rayos de amor son capaces de reanimar la fe y reavivar el amor en los corazones fríos e ingratos.
¿Por qué el Sagrado Corazón de Jesús? Porque en todas las lenguas, en todas las edades, el corazón es considerado como el símbolo natural del amor y el afecto. ¿Qué símbolo más natural y expresivo hay, pues, del amor excesivo de Jesús que Su Sagrado Corazón?
El objeto de la devoción al Sagrado Corazón es el Corazón mismo real, físico de Jesús, su Corazón de carne, vivo y amoroso.
Un Corazón que arde en deseo de amarnos y consolarnos, un corazón compasivo y misericordioso dispuesto siempre a acoger a todo pecador que quiera dejar atrás su vida pecaminosa.
El Sagrado Corazón de Jesús es un corazón radiante de fe y esperanza que es capaz de calmar las más temibles tempestades
¡Ama al Sagrado Corazón de Jesús!

1. Confía en el Sagrado Corazón de Jesús.

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.
Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.
Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.
Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.
Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor.
Amén

2. Oración inicial.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.
Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.
Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.
Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.
Amén.

3. Día 3: La corona de espinas.

Si observas al Sagrado Corazón de Jesús, pruebas un sentimiento de pena. Es coronado de espinas, mana sangre, es traspasado su Corazón. Es el símbolo de la vida de Jesús.
Nacido en medio de sufrimientos, abraza al dolor, abraza una cruz, la lleva al Calvario, muere crucificado.
Jesús valora el dolor y crea una escuela:
"El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga". (Mateo 16,24)
Es una frase un poco amarga, un poco triste, pero es así. El dolor cristiano está para purificar, para santificar las almas.
La cruz que Él te da es aquella que es buena para ti. Trata de tener devoción a tu cruz; ámala, como la amaron los Santos, como la amó Jesús

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final.

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.
Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.
Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.
Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.
Quiero sabe inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.
Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.
Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.
Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.
El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:
"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí"

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

03 de junio: Nuestra Señora de Sasopoli

 

03 de junio: Nuestra Señora de Sasopoli

El santuario dedicado a la Virgen, bajo el título de Nuestra Señora de Sasopoli, se encuentra a unos 1.700 metros sobre el nivel del mar en una de las colinas de la gama del Monte Giovi, a doce millas al noroeste de Florencia, Italia.

Un pequeño santuario se encontraba en una colina y que contenía una pastilla que representa a la Santísima Virgen y el Niño. Dado que la placa es, según expertos, una obra de la escuela de Giotto, que debe haber sido hecho en algún momento entre 1300 y 1490. Giotto murió en el año 1336.

Muchas personas vienen a rezar al santuario y entre ellos había dos jóvenes pastoras de la familia Ricovera. El 2 de julio de 1490, las dos chicas estaban rezando en la capilla, imploraban a la Virgen que le devuelva la salud a su padre que estaba gravemente enfermo. Repentinamente, oyeron un sonido y mirando a su alrededor, vieron sentada sobre una piedra a una dama encantadora con un niño en sus brazos. Antes de que se recuperaran de la sorpresa, la Señora les dijo que no tuvieran miedo y que no se preocuparan, que Ella era la persona a quien ellos habían estado orando fervientemente, y que deseaba tener una iglesia construida en ese lugar en su honor. La Señora les pidió que fueran a traer a su padre, ya que deseaba hablar con él.

Las niñas dijeron a la Señora que su padre no podía venir porque estaba muy enfermo y que ni siquiera podía levantarse de su cama. Pero Ella les aseguró que ahora estaba bien de nuevo y que debían ir a buscarlo. Obedeciendo, las chicas corrieron a su casa y encontraron a su padre recuperado completamente. Volvieron con él al santuario y la Señora seguía sentada en la piedra. Ella le dijo al padre de las muchachas de su deseo de que se construyera una iglesia en ese lugar. El hombre y sus hijas difundieron la historia de su recuperación milagrosa y de cómo se les había aparecido la Virgen, pero muy pocos de ellos creyeron y nada se hizo sobre la iglesia.

Luego el 15 de agosto, festividad de la Asunción, cuando un buen número donde se reunieron en el santuario, la Virgen se apareció por tercera vez . Ella les dijo que estaba descontenta por el retraso y exigió nuevamente construir su iglesia.

Todos creyeron y comenzaron a trabajar. Sin embargo, desde el suelo alrededor de la piedra en la que había aparecido parecía demasiado empinada para tratar de poner un edificio allí, comenzaron a sentar las bases en un lugar unos pocos cientos de metros de distancia. Pero cuando los albañiles llegaron por el trabajo a la mañana siguiente, se encontraron con las paredes que habían establecido el día anterior fueron demolidas y las piedras esparcidas alrededor. Después de esto sucedió varias veces, decidieron que la Virgen no quería que la iglesia construida allí, pero con el paso en el lugar donde estaba la piedra. Así que ellos se inclinaron ante lo inevitable y con gran trabajo, se niveló el suelo alrededor de la piedra, y allí erigieron la iglesia en honor de Nuestra Señora de Sasopoli.

Dado que la Virgen se había aparecido en la piedra y, por otra parte, insistió en que la iglesia se erigiera en ese mismo lugar, era natural que la iglesia y la imagen se llama Madonna del Sasso o Nuestra Señora de Sasopoli, Nuestra Señora de la Piedra.

traducido por mallinista 
(fuente: www.roman-catholic-saints.com)