martes, 1 de julio de 2014

“El miedo no es zonzo”, pero la confianza en Dios es nuestro refugio 01072014

“El miedo no es zonzo”, pero la confianza en Dios es nuestro refugio




DE LO QUE PASA POR EL ALMA Jesuita Guillermo Ortiz – Radio Vaticana

(RV).- (audio) RealAudioMP3 “El miedo no es zonzo” dice el dicho popular. Pero también el miedo es una herramienta del Mal, para que no hagamos lo que tenemos que hacer por miedo o hagamos lo que no debemos hacer por miedo.

Nuestro padre y pastor espiritual Francisco habló de esto cuando -el día de los patronos de Roma-, recordó que Pedro fue milagrosamente liberado de la cárcel por el ángel de Dios y entonces aquel simple pescador de Galilea, que había negado a Jesús por miedo, se dio cuenta que cuenta de que el Señor lo había liberado de las manos de Herodes, del temor y las cadenas “Sí, -dijo Francisco- el Señor nos libera de todo miedo y de todas las cadenas, de manera que podamos ser verdaderamente libres”. Y citó el salmo 33: «El Señor me libró de todos mis temores».

Entiendo que es muy bueno y siempre oportuno tomar el tema del miedo en el examen espiritual y profundizar esta pregunta: ¿tengo miedo?, ¿de que tengo miedo?
Después de preguntar ¿tenemos miedo?, ¿de qué tenemos miedo?, el Papa habló de la confianza en Dios. Dijo que: “El testimonio del apóstol Pedro nos recuerda que nuestro verdadero refugio es la confianza en Dios: ella disipa todo temor y nos hace libres de toda esclavitud y de toda tentación mundana”.

El Papa explicó que Pedro recobró su confianza cuando Jesús le dijo por tres veces: «Apacienta mis ovejas» (Jn 21,15.16.17). Y, al mismo tiempo Pedro, confesó por tres veces su amor por Jesús, reparando así su triple negación durante la pasión.
Podemos tener en nuestra vida experiencias negativas que nos llevan a estos temores y resquemores. Pero aunque sean pecados graves, no los tenemos que negar, tapar o permitir que dominen nuestra existencia. Para eso esta el poder del amor de Jesús, de su corazón herido pero vencedor del mal, porque resucitó de entre los muertos y tiene poder para sanarnos, para curarnos, hasta para resucitarnos del desanimo, hacer que se nos caigan las cadenas del miedo y de las esclavitudes en las que nos refugiamos.
Si miro a Jesús perdonando, llamando y misionando a Pedro puede que a mi se me caigan las cadenas y la puerta de un futuro mejor espiritualmente, mas sano y más fructuoso en el amor, se abran de par en par. ¿Acaso Jesús no me ofrece con la Vida plena en el encuentro con él?

El Sucesor de Pedro entró a lo hondo del alma de Pedro y dijo que Pedro todavía sentía ese resquemor de la herida por aquella decepción causada a Jesús la noche de la traición. “Ahora que él pregunta: «¿Me amas?», Pedro no confía en sí mismo y en sus propias fuerzas, sino en Jesús y en su divina misericordia: «Señor, tú conoces todo; tú sabes que te quiero» (Jn 21,17). Y aquí desaparece el miedo, la inseguridad, la pusilanimidad”.

Que les parece, amigos oyentes de Radio Vaticana, si miramos a Jesús herido pero triunfante, vencedor del mal, de la muerte, del pecado y probamos de aceptar su invitación; esa invitación que se repite en el evangelio del día del Corazón de Jesús que celebramos todo junio: “Vengan a mi todos lo que están cansados y agobiados que yo los aliviaré”. Podríamos decir: “todos los que tienen miedo…”.

Podés experimentar esto vos personalmente en el encuentro con Jesús en el examen espiritual, en la oración, en la contemplación del Evangelio de nuestro señor Jesucristo.

Pedro apóstol cambio completamente y de cobarde se hizo tan valiente en la fe, que fue capaz de dar la vida por Jesús, aquí en la actual plaza de San Pedro, donde se levanta su santuario sobre su tumba, que desde su muerte es el corazón de nuestra familia católica y el epicentro de la revolución de Francisco.

El Papa, impresionado por el execrable asesinato de 3 jóvenes israelíes, pide oraciones ante este obstáculo para la paz. Declaraciones del padre Lombardi 01072014

El Papa, impresionado por el execrable asesinato de 3 jóvenes israelíes, pide oraciones ante este obstáculo para la paz. Declaraciones del padre Lombardi




(RV).- (audio) RealAudioMP3 La aviación israelí bombardeó esta noche con gran intensidad diversas posiciones en Gaza, escasas horas después de que fueran hallados los cuerpos sin vida de los tres estudiantes judíos secuestrados el pasado 12 de junio en un cruce cercano a la ciudad de Hebrón. Al menos un palestino murió anoche por disparos del Ejército israelí, mientras se sigue buscando a los responsables de la muerte de los jóvenes israelíes.

La noticia de la muerte de tres jóvenes estudiantes ha impresionado profundamente al Papa Francisco, que aún no hace un mes convocaba, en una cumbre de oración por la paz en el Vaticano, a los presidentes de Israel y Palestina.

"Una noticia terrible y dramática, un crimen execrable e inaceptable” ha referido el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, el padre Federico Lombardi, informando que el Papa se une al dolor indecible de las familias golpeadas por esta violencia asesina. “Se trata, dijo el padre Lombardi, de un gravísimo obstáculo en el camino hacia la paz por el que debemos seguir trabajando incansablemente y rezar. La violencia llama a otros actos de violencia y alimenta el ciclo mortal de odio". El Papa - dijo el director de la Oficina de prensa vaticana-.pide a Dios que inspire a todos pensamientos de compasión y de paz”.

El suceso ha generado una escalada de violencia y una cadena de amenazas mutuas en las últimas horas que ha elevado la tensión en la zona.

Anoche los cazabombarderos israelíes atacaron una veintena de objetivos militares del grupo radical palestino "Yihad Islámica" y del movimiento islamista Hamas, al que Israel acusa del asesinato y secuestro de los tres jóvenes. Entre los lugares alcanzados, los testigos citaron presuntos arsenales del brazo armado de Hamas y terrenos desde donde se lanzan cohetes contra Israel.

Nada más conocerse la tragedia, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reunió a su gabinete de seguridad para decidir la respuesta y advirtió a Hamas que pagaría por lo sucedido. El movimiento islamista advirtió a Netanyahu de que si emprende una guerra en Gaza "abrirá
las puertas del infierno".

ER - RV

Colombia: católicos, judíos y musulmanes firman declaración por la paz 01072014

Colombia: católicos, judíos y musulmanes firman declaración por la paz




(RV).- Tres comunidades religiosas, una conjunta declaración de paz. El cardenal Rubén Salazar Gómez, preside el encuentro que se celebra este marte en Colombia entre católicos, judíos y musulmanes quienes por primera vez en la historia firman una declaración conjunta por la paz, en el Palacio Arzobispal de Bogotá.
Habrá momentos de oración, canto y entrega de placas conmemorativas y se finalizará con la firma y proclamación de la declaración interreligiosa, por parte de los representantes de las tres comunidades. En esta iniciativa, en sintonía con el evento llevado a cabo por Papa Francisco, con los presidentes de Israel y Palestina el pasado 8 de junio, participarán también el rabino Alfredo Goldschimidt, y el líder espiritual de los islamistas Ahmad Tayel. (MZ-RV)



EL CONOCIMIENTO DEL PADRE POR MEDIO DE LA SABIDUR͍A CREADORA Y HECHA CARNE (san Atanasio)

REFLEXIÓN ESPIRITUAL
 
De los sermones de san Atanasio, obispo, Contra los arrianos
EL CONOCIMIENTO DEL PADRE POR MEDIO DE LA SABIDUR͍A CREADORA Y HECHA CARNE
La Sabiduría unigénita y personal de Dios es creadora y hacedora de todas las cosas. [...] Pues, para que las cosas creadas no sólo existieran, sino que también existieran debidamente, quiso Dios acomodarse a ella por su Sabiduría, imprimiendo en todas ellas en conjunto y en cada una en particular cierta similitud e imagen de sí mismo [...]. Porque, del mismo modo que nuestra palabra es imagen de la Palabra, que es el Hijo de Dios, así también la sabiduría creada es también imagen de esta misma Palabra, que se identifica con la Sabiduría. [...]

Mas, como en la sabiduría de Dios, según antes hemos explicado, el mundo no lo conoció por el camino de la sabiduría, quiso Dios valerse de la necedad de la predicación para salvar a los creyentes. Porque Dios no quiso ya ser conocido, como en tiempos anteriores, a través de la imagen y sombra de la sabiduría existente en las cosas creadas, sino que quiso que la auténtica Sabiduría tomara carne, se hiciera hombre y padeciese la muerte de cruz, para que, en adelante, todos los creyentes pudieran salvarse por la fe en ella.

Se trata, en efecto, de la misma Sabiduría de Dios, que antes, por su imagen impresa en las cosas creadas (razón por la cual se dice de ella que es creada), se daba a conocer a sí misma y, por medio de ella, daba a conocer a su Padre. Pero, después esta misma Sabiduría, que es también la Palabra, se hizo carne, como dice san Juan, y, habiendo destruido la muerte y liberado nuestra raza, se reveló con más claridad a sí misma y, a través de sí misma, reveló al Padre.

Tomás de Aquino deja de escribir y El escozor del Derviche (El canto del pájaro (Anthony de Mello))

 
TOMÁS DE AQUINO DEJA DE ESCRIBIR


Cuentan las crónicas que Tomás de Aquino, uno de los teólogos más portentosos de la historia, hacia el final de su vida dejó de Pronto de escribir. Cuando su secretario se le quejaba de que su obra estaba sin concluir,Tomás le replicó: «Hermano Reginaldo, hace unos meses, celebrando la liturgia, experimenté algo de lo Divino.

Aquel día perdí todas las ganas que tenía de escribir. En realidad, todo lo que he escrito acerca de Dios me parece ahora como si no fuera más que paja».

¿Cómo puede ser de otra manera cuando el intelectual se hace místico?

Cuando el místico bajó de la montaña se le acercó. el ateo, el cual le dijo con aire sarcástico:
«¿Qué nos has traído del jardín de las delicias en el que has estado?».

Y el místico 'le respondió: «En realidad tuve intención de llenar mi faldón de flores para, a mi regreso, regalar algunas de ellas a mis amigos. Pero estando allí, de tal forma me embriagó la fragancia del jardín que hasta me olvidé del faldón».
 
 
Los Maestros de Zen lo expresan más concisamente: «El que sabe no habla. El que habla no sabe».
 
EL ESCOZOR DEL DERVICHE.
 
 
Estaba pacíficamente sentado un derviche a la orilla de un río cuando un transeúnte que pasó por allí, al ver la parte posterior de su cuello desnudo, no pudo resistir la tentación de darle un sonoro golpe. Y quedó encantado del sonido que su golpe había producido en el cuello del derviche, pero éste se dolía del escozor y se levantó para devolverle el golpe.

«Espera un momento», dijo el agresor. «Puedes devolverme el golpe si quieres, pero responde primero a la pregunta que quiero hacerte: ¿Qué es lo que ha producido el ruido: mi mano o tu cuello?

Y replicó el derviche: «Respóndete tú mismo. A mí, el dolor no me permite teorizar. Tú puedes hacerlo porque no sientes lo mismo que yo».
 
 
Cuando se experimenta lo divino, se reducen considerablemente las ganas de teorizar.

San Simeón el loco y Beato Antonio Rosmini Serbati 01072014

martes 01 Julio 2014

San Simeón el loco




San Simeón el Loco, anacoreta (522-c.a. 590)

San Simeón, apellidado el Loco, es uno de los santos más desconcertantes y originales que haya existido. Nació en Emesa, antigua ciudad de Siria, a las orillas del río Orontes, a principios del siglo VI.

Visitó los Santos Lugares con un amigo llamado Juan. En su viaje encontraron muchos ermitaños y decidieron imitar su vida sin tardanza. Primero estuvieron en un monasterio, cerca de Jericó. Después atravesaron el Jordán, en busca de mayor soledad, y se establecieron al oriente del Mar Muerto. Cada uno se construyó su laura o ermita, bastante distante la una de la otra, para no importunarse en sus oraciones.
Después de treinta años de vida de anacoreta, Simeón se sintió impelido a dejar aquellos parajes y volver al mundo para trabajar directamente por la salvación de las almas. Se separó de su amigo y regresó a su ciudad natal. Al pasar por Jerusalén meditó largamente ante el Santo Sepulcro sobre los peligros que podía acarrearle su nueva vida.-   Le parecía que había dominado todas las tentaciones que le habían asaltado en la vida eremítica. Sólo de una cosa dudaba: del amor propio, del orgullo.
¿En todas aquellas austeridades y rigores, no estaría de por medio la soberbia, el deseo de ser considerado como el mayor de los santos?.-   Para cortar de raíz este peligro, ideó un método original: hacerse pasar por loco. Y empezó sin demora. Entró en Emesa arrastrando de su cinturón un perro muerto que encontró en el camino.

El domingo entró en la iglesia bien provisto de nueces, y empezó a arrojarlas contra las velas, con tan buen tino que las apagó todas. Luego subió al púlpito y tiró las que le quedaban contra las mujeres. Y así otros disparates.

El Martirologio Romano dice de San Simeón: "Se hizo necio por Cristo, pero Dios reveló con milagros su alta sabiduría". San Juan Clímaco decía que el orgullo del espíritu es la bestia más feroz de los desiertos. Por eso Simeón trataba de encubrir su virtud bajo el velo de la locura.   Murió San Simeón hacia el año 590, después de realizar muchos milagros.

Su contemporáneo Evagrio, y un siglo más tarde, Leoncio, obispo de Chipre, nos han dejado muchas peripecias de su curiosa vida.   Profeta, taumaturgo, excéntrico escandaloso, payaso, comparte su vida con las prostitutas, los mendigos, los desechos de la sociedad, riéndose de todo y de todos, saboteando la lógica de los que le rodean con una rara alegría inexplicable que viene de arriba; así escarnece Simeón las seguridades de nuestra vida y se transforma en caricatura de nuestra precaria fe, tan envarada y solemne.   ¿Para qué estar tan serios, para qué tomarnos tan en serio, para qué respetar tantas normas y convenciones?

Todo es como una gigantesca broma que sólo tiene sentido si sabemos vivirla con humor, porque la voluntad de Dios y su Providencia, vista con ojos humanos, es un absurdo, y nuestras certezas, a la luz de Dios, deben de ser de una suprema comicidad.   El más sensato de los hombres, que vuelve al revés todo prejuicio, san Simeón el loco, nos valga a la hora de tomarnos a burla a nosotros mismos y a los demás, para ser fieles, para corresponder con abandono y humor a la sonrisa del Cielo.

Beato Antonio Rosmini Serbati

 


Nació en Rovereto, Italia, el 24 de marzo de 1797. Pertenecía a una noble y acomodada familia. El hecho de ser bautizado al día siguiente, en la festividad de la Anunciación, tuvo gran relieve para él: «Con el darme Dios el privilegio de nacer a la gracia en la festividad de María, mostró el querer dármela por mi Madre y Protectora. Pueda yo corresponderle y amarla, como me propongo por la eternidad». Este signo rubricó momentos específicos de su vida. En el hogar reinaba la piedad. Dios bendijo a los padres con el compromiso religioso de la primogénita, que fue canossiana, y el beato, segundo en orden de nacimiento. El último, más distante de la fe, no le faltó la comprensión de sus hermanos. Para Antonio, su tío paterno Ambrogio, un reputado arquitecto y pintor, fue un referente importante en su formación, aunque él a los 5 años sabía leer y escribir; aprendió con la Biblia, las actas de los mártires y las vidas de santos. Sus padres alentaron su afán por el estudio y la investigación, ya notorios cuando tenía 7 años. A los 15, aunando este amor a los libros con la vida espiritual, fundó la academia «Vannettiana»; en ella los niños compartían estudio, caridad y oración. A los 16 años se despertó su vocación sacerdotal, un ideal que mantuvo aunque no fue compartido por su familia inicialmente. Estudió en la universidad de Padua y allí mostró unas cualidades excepcionales para penetrar en los entresijos de la ciencia y de las humanidades. Era experto conocedor de un amplio abanico de disciplinas que incluían: filosofía, política, derecho, educación, ciencia, psicología y arte. Precisamente su vasto conocimiento le mostró con nítida claridad que ninguna de ellas constituía un peligro para la fe, sino que, más bien, eran «unas aliadas necesarias», como subrayó Juan Pablo II en 1998.
 
Fue ordenado sacerdote en 1821. Asumió su ministerio con claras y santas ideas. «El sacerdote debe ser un hombre nuevo: vivir en el cielo con el corazón y la mente, conversando siempre con Cristo; regresar del altar un santo, un apóstol, un hombre lleno de Dios. Debe avanzar en todas las virtudes, ser el primero en amar el trabajo duro, la humillación, el sufrimiento..., un modelo de perfecta obediencia, debe vivir la caridad para con el prójimo como una llama que prende fuego a todo el mundo». Oración, estudio, caridad… fue la tónica de sus jornadas. Pío VIII le animó a que se dedicara a escribir y dejase en segundo lugar la vida activa. Alessandro Manzini, escritor y poeta, entrañable amigo de Antonio, no ocultó su admiración por él. Dijo que «era una de las cinco o seis más altas inteligencias filosóficas que Dios había brindado a la Humanidad». Además, no solo tenía talento. Era un hombre prudente, íntegro, dispuesto, sobre todo, a cumplir la voluntad de Dios; daba pruebas de su vocación y vivía en comunión con la Sede Apostólica; todo ello fue resaltado por Gregorio XVI en su Carta In sublimi de 1839.
 
Impulsó la Enciclopedia cristiana, que contrapuso a la francesa, y la Sociedad de los amigos para la animación cristiana de la sociedad. Aunque estas obras no tuvieron excesiva trascendencia, de algún modo ratificaron su anhelo de poner al servicio de los demás todo lo que poseía, esperando que pudiera servirles de ayuda. Ello incluía su asistencia espiritual, la donación de los bienes materiales y su bagaje intelectual, porque, sin duda, sabía que era un fecundo instrumento apostólico. Es decir, una magnífica trilogía en la que su caridad evidenciaba destellos espirituales, materiales e intelectuales. Mantuvo una ingente correspondencia epistolar que ha sido recogida en trece volúmenes. Su actividad era admirable. No solo fundó dos institutos masculino y femenino, el de la Caridad, y el de las Hermanas de la Providencia; su intensa labor intelectual le condujo a la creación de un nuevo sistema filosófico. En 1848 desempeñó una misión diplomática para el gobierno piamontés ante la Santa Sede, pero renunció debido a su rotunda discrepancia con los intereses políticos de aquél.
 
Su creación intelectual estuvo en el punto de mira del Magisterio de la Iglesia, y ello motivó su exilio a Gaeta ese mismo año de 1848 junto a Pío IX, del que fue su consejero. En 1849 cayó en desgracia ante el pontífice y regresó al norte de Italia. Supo por el camino que dos de sus obras se habían incluido en el Índice de libros prohibidos; detrás hubo un maquiavélico entramado de rencillas. Sufrió humillaciones y persecución con el espíritu de un fiel hijo de Dios y de la Iglesia, viviendo heroicamente la caridad y la humildad. Según sus palabras: solía «mirar las cosas desde lo alto». Había sido designado cardenal, pero nunca fue consagrado como tal. El centro de su espiritualidad, de innegable influencia mariana, fue: «el Principio de disponibilidad» a la voluntad de Dios en un doble movimiento: 1) No hacer obra exterior alguna por mi cuenta, sino purificarme, orar y esperar el signo que es voluntad de Dios. 2) No rechazar nada de todo lo que la voluntad de Dios me pide a través de las circunstancias. Bíblicamente: «Dejarme llevar por el Espíritu de Dios» (Rm 8,14). El proceso sobre su obra le acompañó hasta el final. Mostró su convencimiento de que todo estaba en manos de Dios, asegurando que él se sentía «bastante inútil». Murió en Stresa el 1 de julio de 1855. En 1887 cuarenta proposiciones suyas contenidas en diversas obras publicadas e inéditas fueron condenadas con el decreto doctrinal, Post obitum, de la Sagrada Congregación del Santo Oficio. Pero su obra fue valorada en el Concilio Vaticano II y su condena se revocó en 2001. Benedicto XVI lo beatificó el 18 de noviembre de 2007.

CCEE: firme condena de las crucifixiones en Siria 30062014

CCEE: firme condena de las crucifixiones en Siria




(RV).- Informada de la crucifixión de personas en el centro de Deir Hafer (Siria) que ha precedido la proclamación del Califato islámico en los territorios sirios e iraquíes bajo el control del Estado Islámico de Irak y del Levante, la Presidencia del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) expresa su firme indignación y condena ante semejantes hechos que utilizan a la religión para justificar actos de justicia sumaria que van contra todo intento de pacificar el país, ya martirizado por años de guerra fratricida. Firman el documento los cardenales Péter Erdõ, presidente de la CCEE, y Angelo Bagnasco, vice presidente. (RC- RV)