jueves, 3 de julio de 2014

El diablo y su amigo y Nasruddin ha muerto (El canto del pájaro (Anthony de Mello))

EL DIABLO Y SU AMIGO
En cierta ocasión salió el diablo a pasear con un amigo. De pronto vieron ante ellos a un hombre que estaba inclinado sobre el suelo tratando de recoger algo.
 
«¿Qué busca ese hombre?», le preguntó al diablo su amigo.
«Un trozo de Verdad», respondió el diablo.
«¿Y eso no te inquieta?», volvió a preguntar el amigo.
«Ni lo más mínimo», respondió el diablo. «Le permitiré que haga de ello una creencia religiosa».
 
 
Una creencia religiosa es como un poste indicador que señala el camino hacia la Verdad. Pero las personas que se obstinan en adherirse al indicador se ven impedidas de avanzar hacia la Verdad, porque tienen la falsa sensación de que va la poseen.
 
NASRUDDIN HA MUERTO
 
 
Se hallaba en cierta ocasión Nasruddin -que tenía su día filosófico- reflexionando en alta voz: «Vida y muerte...
¿quién puede decir lo que son?». Su mujer, que estaba trabajando en la cocina le oyó y dijo:
«Los hombres sois todos iguales, absolutamente estúpidos. Todo el mundo sabe que cuando las extremidades de un hombre están rígidas y frías, ese hombre está muerto».
Nasruddin quedó impresionado por la sabiduría práctica de su mujer. Cuando, en otra ocasión, se vió sorprendido por la nieve, sintió cómo sus manos y sus pies se congelaban y se entumecían. «Sin duda estoy muerto», pensó. Pero otro pensamiento le asaltó de pronto: «¿Y qué hago yo paseando, si estoy muerto?
Debería estar tendido, como cualquier muerto respetable». Y esto fue lo que hizo.
Una hora después, unas personas que iban de viaje pasaron por allí y, al verle tendido junto al camino, se pusieron a discutir si aquel hombre estaba vivo o muerto. Nasruddin deseaba con toda su alma gritar y decirles:
«Estáis locos. ¿No veis que estoy muerto? ¿No veis que mis extremidades están frías y rígidas?». Pero se dio cuenta de que los muertos 'no deben hablar. De modo que refrenó su lengua.
Por fin, los viajeros decidieron que el hombre estaba muerto y cargaron sobre sus hombros el cadáver para llevarlo al cementerio y enterrarlo. No habían recorrido aún mucha distancia cuando llegaron a una bifurcación.
Una nueva disputa surgió entre ellos acerca de cuál sería el camino del cementerio. Nasruddin aguantó cuanto pudo, pero al fin no fue capaz de contenerse y dijo: «Perdón, caballeros, pero, el camino que lleva al cementerio
es el de la izquierda. Ya sé que se supone que los muertos no deben hablar, pero he roto la norma sólo por esta vez y les aseguro que no volveré a decir una palabra».
 
 
Cuando la realidad choca con una creencia rígidamente afirmada, la que sale perdiendo es la realidad.
 
 

Santo Tomás Apóstol y Beata María Ana Mogas Fontcuberta 03072014

jueves 03 Julio 2014

Fiesta de santo Tomás, apóstol



Santo Tomás Apóstol
Poco se recuerda de Sto. Tomás Apóstol, no obstante, gracias al cuarto Evangelio, su personalidad está más clara para nosotros que la de algunos otros de los Doce.
Su nombre aparece en todas las listas de los Sinópticos (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6, cf. Hechos 1:13), pero en San Juan desempeña un papel característico.    Primero, cuando Jesús anuncia su intención de regresar a Judea para visitar a Lázaro, Tomas, que es llamado «Didimo» (el mellizo), dice a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros a morir con Él» (Jn 11:16). De nuevo es Tomás quien,  durante el discurso antes de la Última Cena, pone una objeción: «Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» (Jn 14:5).

Pero Tomás es especialmente recordado por su incredulidad, cuando los otros Apóstoles le anuncian la Resurrección de Cristo: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré» (Jn 20:25); pero, ocho días después, hizo su acto de fe, acatando el reproche de Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído. « (Jn 20:29).

Esto agota todo nuestro conocimiento cierto con respecto al Apóstol; pero su nombre es el punto de partida de una considerable literatura apócrifa, y hay también ciertos datos históricos que sugieren que algunos de estos materiales apócrifos pueden contener gérmenes de verdad.

El documento principal acerca de él es el "Acta Thomae", conservada para nosotros, con algunas variaciones,  en griego y en siríaco, y con signos inconfundibles de su origen gnóstico. Puede ser de hecho obra del propio Bardesanes. La historia en muchos de sus detalles es absolutamente extravagante, pero es el dato más antiguo, fue fechado por Harnack (Chronologie, 2, 172) al principio del tercer siglo, en el 220 d.C.  

Si el lugar de su origen es realmente Edessa, como Harnack y otros sostienen con legítimas razones (ibid., pág. 176), esto daría una considerable probabilidad a la afirmación, explícitamente hecha en el  "Acta" (Bonet cap. 170, p.286), de que las reliquias del Apóstol Tomás, que sabemos que eran veneradas en Edessa, realmente habían venido de Oriente. La extravagancia de la leyenda puede juzgarse por el hecho de que en más de un lugar (cap. 31, pág., 148) representa a Tomás (Judas Tomás, como es nombrado aquí y en otras lugares de tradición siríaca) como el hermano gemelo de Jesús.
 
Tomás en siríaco es el equivalente al didymos en griego, y significa mellizo. Rendel Harris, que exagera mucho el culto de los Dioscuros, lo considera una transformación de un culto pagano en Edessa pero este punto es, como poco,  problemático.    La historia transcurre como sigue: Tras la separación de los Apóstoles, India fue la porción de Tomás, pero manifestó su incapacidad para ir;  tras lo cual, su Maestro Jesús se apareció de un modo sobrenatural a Abban, enviado de Gundafor, un rey hindú, y le vendió a Tomás como esclavo, para servir a Gundafor como carpintero.
Entonces Abban y Tomás navegaron hasta llegar a Andrápolis dónde desembarcaron y asistieron a la fiesta de las bodas de la hija del gobernador. Siguieron extraños sucesos y Cristo, bajo la apariencia de Tomás,  exhortó a la novia a permanecer virgen. Llegado a India Tomás emprendió la construcción de un palacio para Gundafor, pero gastó el dinero a él confiado con los pobres. Gundafor lo encarceló; pero el apóstol escapó milagrosamente y Gundafor se convirtió. Recorriendo el país para predicar, Tomás se encontró con extrañas aventuras de dragones y asnos salvajes.
Entonces llegó a la ciudad de rey Misdai (en siríaco Mazdai), dónde convirtió a Tertia, la esposa de Misdai,  y a Vazan, su hijo. Después de ello fue condenado a muerte, llevado fuera de la ciudad a una colina, y atravesado por las lanzas de cuatro soldados. Fue enterrado en la tumba de los antiguos reyes pero sus restos fueron después llevados a occidente.    Ahora bien, es ciertamente un hecho notable que, alrededor del año 46 d.C.,  gobernaba un rey sobre la zona de Asia al sur del Himalaya, representada actualmente por Afganistán, Beluchistan, el Pundjab, y Sind, que llevaba el nombre de Gondophernes o Guduphara. Lo sabemos por el descubrimiento de monedas, algunas de estilo parto con las leyendas griegas, otras hindúes con  las leyendas en un dialecto hindú en caracteres kharoshthi.

A pesar de las pequeñas variaciones la identificación del nombre con el Gundafor del "Acta Thomae"  es inequívoca y apenas se discute. Más aún, tenemos la evidencia de la inscripción Takht-i-Bahi,  que está fechada y qué los mejores especialistas aceptan para establecer que el rey Gunduphara probablemente empezó a reinar sobre el  20 d.C. y todavía estaba reinando en el 46.

Hay excelentes razones de nuevo para creer que Misdai o Mazdai bien pueden ser la transformación de un nombre hindú hecha en tierra Iraní. En este caso probablemente representaría a un cierto rey Vasudeva de Mathura, sucesor de Kanishka. No hay duda de que no se puede deducir que el narrador gnóstico que escribió el "Acta Thomae" pudiera haber adoptado algunos nombres históricos hindúes para dar verosimilitud a su obra;  pero, como el Sr. Fleet  deduce en sus severamente críticos escritos,  " los nombres puestos aquí  en relación con Sto. Tomás son característicos, no tal y como han existido en la historia y tradición hindú" (Joul. of R.Asiátic. Soc., 1905, p.235).
Por otro lado, la tradición de que Sto. Tomás predicó en "India"  se extendió ampliamente por  Oriente y Occidente y aparece en escritores como Efraim,  Siro, Ambrosio, Paulino, Jerónimo y más tarde en Gregorio de Tours y otros, es difícil todavía descubrir algún fundamento adecuado para la creencia, largamente aceptada, de que Sto. Tomás realizó sus viajes misioneros por el lejano sur de Mylapore, no lejos de Madrás, y allí sufrió el martirio.

En esta región todavía se encuentra una cruz en un bajorrelieve de granito con una inscripción en  pahlavi (persa antiguo) datada en el siglo séptimo, y la tradición de que fue allí donde Sto. Tomás entregó su vida es localmente muy fuerte. Es cierto también que en el Malabar o costa oeste del sur de la India, todavía existe un grupo de cristianos que aún usan un tipo de siríaco como lengua litúrgica. Parece difícil determinar si esta Iglesia data del tiempo de Sto. Tomás Apóstol (hubo un obispo Siro-Caldeo, Juan,  "de India y Persia" que asistió al Concilio de Nicea en el 325) o si el Evangelio fue por primera vez predicado allí en el 345 bajo la persecución persa de Shapur (o Sapor), o si lo fue por los misioneros sirios que acompañaron un cierto Tomás Cana y penetraron en la costa Malabar alrededor del año 745.

Sólo sabemos que en el siglo sexto Cosmas Indicopleustes habla de la existencia de cristianos en Male (¿Malabar?) bajo un obispo que había sido consagrado en Persia. El rey Alfredo el Grande aparece en la "Crónica" anglosajona» enviando una expedición para establecer relaciones con estos cristianos del lejano Oriente.    Por otro lado las reputadas reliquias de Sto. Tomás estaban ciertamente en Edessa en el siglo cuarto, y allí permanecieron hasta que fueron trasladadas a Chios en 1258 y a Ortona. La improbable sugerencia de que Sto. Tomás predicó en América (American Eccles ., 1899, pp.1-18) está basada en una interpretación equivocada del texto de los Hechos de los Apóstoles (1, 8;  cf. Berchet, "Fonte italiane per la storia della scoperta del Nuovo Mondo", II, 236, y I, 44).    Además del "Acta Thomae" de la que existe una redacción, diferente y notablemente más corta, en etíope y latín, tenemos un breve formulario de un,  así llamado, «Evangelio de Tomás", originalmente gnóstico, y, tal y como ahora lo conocemos, meramente una historia fantástica de la niñez de Jesús, sin ningún notablemente tinte herético.

Hay también una "Revelatio Thomae", condenada como apócrifo por el Decreto del Papa Gelasio  que se ha recuperado recientemente de diversas fuentes de modo fragmentado  (vease el texto completo en la Revista benedictina, 1911, el pp. 359-374).


Beata María Ana Mogas Fontcuberta



 María Ana comparte con otros integrantes de la vida santa haber nacido en una respetable familia, con medios económicos y perteneciente a una clase social elevada, lo que significaba contar con un horizonte halagüeño para todo lo que hubiera podido desear. Hay quienes no saben encajar los privilegios de un ambiente selecto que ofrece tantas posibilidades para la vida. Pueden constituir una atadura ¡cuántos se aferran a cualquier capricho! En cambio, para ella no lo fue en absoluto. Cuando Cristo tocó su corazón, poseía la madurez que le proporcionó la prematura pérdida de sus padres. El sufrimiento le acompañó desde los primeros años de vida.
 
Nació en Corró del Vall-Granollers, Barcelona, España, el 13 de enero de 1827. Sus padres eran creyentes. María Ana y sus tres hermanos tuvieron cercano ejemplo de cómo se materializa el amor a Dios en los gestos de piedad que de ellos aprendieron. Cuando tenía 7 años falleció su padre, y hallándose en los 14 murió su madre. Su tía y madrina, que no tenía hijos, se la llevó consigo a Barcelona. Hizo todo lo que estuvo a su alcance para que el escenario de su vida no sufriera excesiva alteración. La cuidó y la mimó como una madre, ocupándose de que recibiera una buena educación, abriéndole las puertas del privilegiado entorno social del que formaba parte. Al mismo tiempo, la beata, que se había integrado plenamente en las actividades parroquiales en Santa María del Mar, poco a poco entrañaba dentro de sí a Cristo, orientada por su director espiritual, el P. Gorgas. Pródiga en la piedad con quien lo necesitase, fue descubriendo que era llamada a una sólida donación que debía rebasar la caridad social. Cristo la quería para sí. Y a sus 21 años conoció a dos capuchinas que por razones políticas se hallaban fuera del convento. Orientaban su quehacer enseñando a los niños dirigidas por otro capuchino que se encontraba en la misma situación, el P. José Tous. En el aire flotaba el proyecto, aún sin perfilar, de poner en marcha una obra de carácter docente, y ella pareció a todos la indicada para formar parte de la misma. Mons. Casadevall, prelado de Vic, acogió la idea, y puso en sus manos la escuela de Ripoll, Gerona. María Ana tuvo que sortear distintos escollos hasta que el P. Tous la animó diciéndole: «Vete, María Ana, te llaman para fundar». No la dejó sola. Fue con ella a Ripoll, donde la aguardaban las dos religiosas, en junio de 1850. Y se incorporó llena de fe y confianza a la tarea ya iniciada.
 
Esos primeros momentos estuvieron marcados por la indiferencia y la palpable disconformidad de las autoridades locales. Se desentendieron de ellas vulnerando la responsabilidad contraída, y ello hizo que todas pasaran por ciertas penalidades; no tenían medios ni para costearse el alimento y tuvieron que recurrir a la limosna. María Ana echaba mano de su fe, suplicando: «Afianzad, Señor, y asegurad los pasos que he comenzado a dar en el camino de vuestro servicio de tal forma que ninguna cosa de este mundo sea capaz de dar mis pies atrás». El P. Tous y el párroco de Ripoll vieron conveniente que una de ellas se pusiera al frente del quehacer interno y externo. Era el paso para ir consolidando formalmente lo que vivían, dotándolo de un espíritu fraterno. María Ana fue elegida para encabezar la comunidad, aunque tuvo noticia de ello al momento de profesar; tanta madurez, capacidad y virtud habían visto en la beata como para poner sobre sus hombros esa carga siendo todavía una novicia. La Virgen alumbraba la naciente fundación de claro matiz franciscano. En 1853 María Ana obtuvo el título de magisterio exigido para dirigir la escuela, y durante un tiempo se mantuvo al frente de lamisma, cosechando grandes frutos apostólicos. Hasta que la misteriosa providencia la condujo a la localidad madrileña de Ciempozuelos, de acuerdo con el P. Tous, para hacerse cargo de una labor impulsada por el obispo dimisionario, Mons. Serra y una persona integrante de la nobleza. Se trataba de ayudar a mujeres que habían caído en las redes de la prostitución. Llegó junto a cinco religiosas en 1865. Pero ella sentía que estaba desviándose del camino, que ese no era el carisma con el que había nacido la fundación; además, el resto de las religiosas habían quedado lejos. La dificultad de dilucidar qué decisión debía tomar, cuál podría ser la voluntad divina…, sentimientos, entre otros, que exponía al P. Tous, le causaban gran aflicción.
 
Ante la opción de asumir la dirección de una nueva escuela, eligió esta vía, lo comunicó al director espiritual y salieron de Ciempozuelos; fue asesorada por san Antonio María Claret. Pero ya se habían escindido las religiosas que quedaron en Ripoll respecto a las de Madrid, lo cual añadió mayores dosis de sufrimiento a la fundadora. Ella, que solía pedir con insistencia: «Dadme, Dios mío, un corazón puro, acompañado de recta intención», luchó indeciblemente para evitar la ruptura, pero no pudo lograrlo. Del tronco común quedaron dos ramas: en Barcelona, las Franciscanas Capuchinas de la Divina Pastora, y en Madrid, las Franciscanas de la Divina Pastora, sin compartir las constituciones fechadas en 1872 con la aprobación de los respectivos ordinarios del lugar. Este hecho supuso para María Ana un antes y un después en su vida; incluso quedó afectada su salud. En 1878 sufrió un ataque de apoplejía. Y siguió encarnando su lema: «Amor y sacrificio», perdonando, tratando con exquisita caridad a todos, unida al Sagrado Corazón de Jesús y a María, hecha oblación, en religioso silencio. En 1884 humildemente escribía: «Les pido por amor de nuestro Señor Jesucristo que me digan en qué las he ofendido: yo estoy pronta a ponerme en camino para postrarme a los pies de todas...». El excelso legado que dejó a sus hijas fue: «Amaos como yo os he amado, y sufríos como yo os he sufrido. Caridad, caridad verdadera. Amor y sacrificio».Falleció en Madrid el 3 de julio de 1886. Juan Pablo II la beatificó el 6 de octubre de 1996.


miércoles, 2 de julio de 2014

«SI BUSCARE AGRADAR A LOS HOMBRES, NO SERÍA SIERVO DE CRISTO» (san Agustín)

Reflexión Espiritual

De los sermones de san Agustín, obispo
«SI BUSCARE AGRADAR A LOS HOMBRES, NO SERÍA SIERVO DE CRISTO»

Si de algo podemos preciarnos es del testimonio de nuestra conciencia. Hay hombres que juzgan temerariamente, que son detractores, chismosos, murmuradores, que se empeñan en sospechar lo que no ven, que se empeñan incluso en pregonar lo que ni sospechan; contra esos tales, ¿Qué recurso queda sino el testimonio de nuestra conciencia? Y ni aun en aquellos a los que buscamos agradar, hermanos, buscamos nuestra propia gloria, o al menos no debemos buscarla, sino más bien su salvación, de modo que, siguiendo nuestro ejemplo, si es que nos comportamos rectamente, no se desvíen. Que sean imitadores nuestros, si nosotros lo somos de Cristo; y, si nosotros no somos imitadores de Cristo, que tomen al mismo Cristo por modelo. [...]

Procuremos, pues, hermanos, no sólo vivir rectamente, sino también obrar con rectitud delante de los hombres, y no sólo preocuparnos de tener la conciencia tranquila, sino también, en cuanto lo permita nuestra debilidad y la vigilancia de nuestra fragilidad humana, procuremos no hacer nada que pueda hacer sospechar mal a nuestro hermano más débil, no sea que, comiendo hierba limpia y bebiendo un agua pura, pisoteemos los pastos de Dios, y las ovejas más débiles tengan que comer una hierba pisoteada y beber un agua enturbiada.

ASIA/VIETNAM - “La familia cristiana, cuna de las vocaciones al sacerdocio” para la iglesia vietnamita 03072014

ASIA/VIETNAM - “La familia cristiana, cuna de las vocaciones al sacerdocio” para la iglesia vietnamita

Ciudad del Vaticano – Una pastoral familiar atenta, la oración y la calidad de la fe en las familias, son el secreto para mantener vivas las vocaciones al sacerdocio en Vietnam: “Si una familia es santa, es posible que allí surjan vocaciones”, dice a Fides el Arzobispo de Thành-Phô Hô Chí Minh, Hôchiminh Ville , Su Exc. Mons. Paul Bui Van Doc, que el 29 de junio ha recibido el Palio del Papa Francisco en San Pedro, junto con otros 23 arzobispos.
El Arzobispo que también es Presidente de la Conferencia episcopal de Vietnam, dice a Fides: “Estoy muy feliz de haber recibido el palio del Papa Francisco. “Ha sido un momento muy importante y muy emocionante. El Papa Francisco es muy querido por los católicos en Vietnam y apreciado incluso por los no cristianos. En Vietnam, su predicación llega gracias a los medios de comunicación y las redes sociales. Incluso la prensa controlada por el régimen comunista habla bien de él. Gusta su sonrisa, su manera de actuar y de hablar, su predilección por los pobres. Esperamos que este aprecio puede tener una influencia positiva en las relaciones entre Vietnam y la Santa Sede y pueda alcanzar pronto el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas y oficiales”. Una prioridad para la iglesia local es la formación de sacerdotes y seminaristas que siguen siendo un número significativo: “Tenemos en nuestro seminario mayor interdiocesano de Thành-Phô Hô Chí Minh a unos 250 seminaristas mayores. Las vocaciones están floreciendo. En todo el país hay 8 seminarios mayores con más de 3.000 candidatos, entre diocesanos y religiosos. Sin embargo, la formación de los jóvenes es ahora más difícil por la influencia de una cultura de la secularización, del materialismo práctico, de una mentalidad individualista que es más insidiosa que el ateísmo de estado”. En la raíz de la floración de vocaciones, dice Mons. Paul, está “la vida de las familias cristianas, que todavía tiene una buena calidad de fe y testimonio. Por ello la pastoral familiar es muy importante: la familia es la cuna de las vocaciones, si hay familias santas, tendremos más sacerdotes. A nivel diocesano, pero también de la Conferencia Episcopal, ponemos gran énfasis en la pastoral familiar”.
Entre las nuevas urgencias pastorales de la iglesia local hoy está el apostolado hacia los migrantes internos, dado el desplazamiento masivo de personas del campo a las grandes ciudades. “En una ciudad de 7 millones de habitantes como Hô Chí Minh Ville, han llegado otros dos millones, de los cuales 200 mil católicos que necesitan de todo. Gracias a Caritas, tratamos de coordinar todos los componentes de la Iglesia local, como las congregaciones religiosas, parroquias, movimientos laicales, para ayudar a estos hermanos y hermanas. La Iglesia en Vietnam - concluye el Arzobispo - sigue demostrando una gran atención hacia los pobres y marginados, como testimonio del amor de Cristo y como un signo de cuidado del bien común de la sociedad”

Reflexión sobre la exhortación apostólica Evangelii Gaudium (Capítulo cuarto: La dimensión social de la evangelización) (199-201)


 
199. Nuestro compromiso no consiste exclusivamente en acciones o en programas de promoción y asistencia; lo que el Espíritu moviliza no es un desborde activista, sino ante todo una atención puesta en el otro «considerándolo como uno consigo».[166] Esta atención amante es el inicio de una verdadera preocupación por su persona, a partir de la cual deseo buscar efectivamente su bien. Esto implica valorar al pobre en su bondad propia, con su forma de ser, con su cultura, con su modo de vivir la fe. El verdadero amor siempre es contemplativo, nos permite servir al otro no por necesidad o por vanidad, sino porque él es bello, más allá de su apariencia: «Del amor por el cual a uno le es grata la otra persona depende que le dé algo gratis».[167] El pobre, cuando es amado, «es estimado como de alto valor»,[168] y esto diferencia la auténtica opción por los pobres de cualquier ideología, de cualquier intento de utilizar a los pobres al servicio de intereses personales o políticos. Sólo desde esta cercanía real y cordial podemos acompañarlos adecuadamente en su camino de liberación. Únicamente esto hará posible que «los pobres, en cada comunidad cristiana, se sientan como en su casa. ¿No sería este estilo la más grande y eficaz presentación de la Buena Nueva del Reino?».[169] Sin la opción preferencial por los más pobres, «el anuncio del Evangelio, aun siendo la primera caridad, corre el riesgo de ser incomprendido o de ahogarse en el mar de palabras al que la actual sociedad de la comunicación nos somete cada día».[170]

200. Puesto que esta Exhortación se dirige a los miembros de la Iglesia católica quiero expresar con dolor que la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual. La inmensa mayoría de los pobres tiene una especial apertura a la fe; necesitan a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de los Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe. La opción preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una atención religiosa privilegiada y prioritaria.

201. Nadie debería decir que se mantiene lejos de los pobres porque sus opciones de vida implican prestar más atención a otros asuntos. Ésta es una excusa frecuente en ambientes académicos, empresariales o profesionales, e incluso eclesiales. Si bien puede decirse en general que la vocación y la misión propia de los fieles laicos es la transformación de las distintas realidades terrenas para que toda actividad humana sea transformada por el Evangelio,[171]nadie puede sentirse exceptuado de la preocupación por los pobres y por la justicia social: «La conversión espiritual, la intensidad del amor a Dios y al prójimo, el celo por la justicia y la paz, el sentido evangélico de los pobres y de la pobreza, son requeridos a todos».[172] Temo que también estas palabras sólo sean objeto de algunos comentarios sin una verdadera incidencia práctica. No obstante, confío en la apertura y las buenas disposiciones de los cristianos, y os pido que busquéis comunitariamente nuevos caminos para acoger esta renovada propuesta.
 
Reflexión
 
199. Nuestro compromiso no consiste exclusivamente en acciones o en programas de promoción y asistencia; lo que el Espíritu moviliza no es un desborde activista, sino ante todo una atención puesta en el otro «considerándolo como uno consigo».[166] Esta atención amante es el inicio de una verdadera preocupación por su persona, a partir de la cual deseo buscar efectivamente su bien. Esto implica valorar al pobre en su bondad propia, con su forma de ser, con su cultura, con su modo de vivir la fe. El verdadero amor siempre es contemplativo, nos permite servir al otro no por necesidad o por vanidad, sino porque él es bello, más allá de su apariencia: «Del amor por el cual a uno le es grata la otra persona depende que le dé algo gratis».[167] El pobre, cuando es amado, «es estimado como de alto valor»,[168] y esto diferencia la auténtica opción por los pobres de cualquier ideología, de cualquier intento de utilizar a los pobres al servicio de intereses personales o políticos. Sólo desde esta cercanía real y cordial podemos acompañarlos adecuadamente en su camino de liberación. Únicamente esto hará posible que «los pobres, en cada comunidad cristiana, se sientan como en su casa. ¿No sería este estilo la más grande y eficaz presentación de la Buena Nueva del Reino?».[169] Sin la opción preferencial por los más pobres, «el anuncio del Evangelio, aun siendo la primera caridad, corre el riesgo de ser incomprendido o de ahogarse en el mar de palabras al que la actual sociedad de la comunicación nos somete cada día».[170]
200. Puesto que esta Exhortación se dirige a los miembros de la Iglesia católica quiero expresar con dolor que la peor discriminación que sufren los pobres es la falta de atención espiritual. La inmensa mayoría de los pobres tiene una especial apertura a la fe; necesitan a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de los Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe. La opción preferencial por los pobres debe traducirse principalmente en una atención religiosa privilegiada y prioritaria.
201. Nadie debería decir que se mantiene lejos de los pobres porque sus opciones de vida implican prestar más atención a otros asuntos. Ésta es una excusa frecuente en ambientes académicos, empresariales o profesionales, e incluso eclesiales. Si bien puede decirse en general que la vocación y la misión propia de los fieles laicos es la transformación de las distintas realidades terrenas para que toda actividad humana sea transformada por el Evangelio,[171]nadie puede sentirse exceptuado de la preocupación por los pobres y por la justicia social: «La conversión espiritual, la intensidad del amor a Dios y al prójimo, el celo por la justicia y la paz, el sentido evangélico de los pobres y de la pobreza, son requeridos a todos».[172] Temo que también estas palabras sólo sean objeto de algunos comentarios sin una verdadera incidencia práctica. No obstante, confío en la apertura y las buenas disposiciones de los cristianos, y os pido que busquéis comunitariamente nuevos caminos para acoger esta renovada propuesta.
 
 

Preocupación del episcopado español ante la nueva ley de educación 03072014

Preocupación del episcopado español ante la nueva ley de educación




(RV).- (audio) RealAudioMP3 Existe gran preocupación entre los obispos españoles por la nueva Ley de Educación porque cada vez se da menos espacio a la religión en las escuelas en este país. La alarma la lanzó el episcopado al final de la Comisión Permanente, que se reunió en los últimos días en Madrid. En una declaración emitida al final de la sesión y de la que informa una nota L'Osservatore Romano, se pone de relieve este desasosiego por cómo el Gobierno central y las comunidades autónomas, están materializando el desarrollo reglamentario de la nueva ley de educación, que tiene "abierta la puerta al fracaso" tanto en el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones, como en los acuerdos iglesia-Estado respecto a la enseñanza de la religión.

La referencia, aclaró a los periodistas el secretario general y portavoz de los obispos españoles, el reverendo José María Gil Tamayo, es la reforma de la educación pública, conocida como "ley Wert" del ministro que la promovió, ya que, según él, se traducirá en "menos religión aún en las escuelas". La reforma Wert "no respeta el derecho de los padres a educar a sus hijos" y "si no será corregida", los obispos pedirán al gobierno que establezca "con un decreto el horario mínimo de la educación religiosa", ha asegurado el sacerdote.

Según Gil Tamayo, con la nueva ley la hora de religión se ha reducido a la mitad y está "a merced de las decisiones o políticas de los centros educativos", a diferencia de la ley de educación vigente aprobada por el gobierno anterior. En algunas comunidades autónomas, según el portavoz del episcopado, la enseñanza de la religión en la escuela primaria es de "sólo 45 minutos a la semana", que "son un tiempo totalmente insuficiente para impartir una mínima educación de calidad" y que comporta la reducción del 50% del tiempo hasta ahora reservado a la materia.

Los obispos españoles en su declaración recuerdan que el problema no afecta solo a la Iglesia Católica, sino a todas las confesiones religiosas. No se trata de "reivindicaciones por parte de la Iglesia catolica", sino sobre todo de "garantizar el derecho constitucional" a la libertad de enseñanza. Los obispos agregan que "esta situación de grave discriminación" probablemente se traducirá también en "nuevos despidos" para los profesores de religión, que ampliarán el ya gran ejército de los desempleados en España. La legislación, dicen los obispos, por lo tanto entra en conflicto con el sentir de la mayoría de los españoles, ya que dos de cada tres alumnos eligen "libre y voluntariamente" la clase de religión como un paso clave en su vida educativa.

ER - RV

Actividad del Consejo de Cardenales: la voz al padre Lombardi 03072014

Actividad del Consejo de Cardenales: la voz al padre Lombardi




(RV).- Al final de la mañana del miércoles el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el p. Federico Lombardi, informó a los periodistas acreditados sobre los trabajos del Consejo de los Cardenales que realiza en estos días (1-4 julio) su quinta Reunión con el Papa Francisco:

“Como estaba programado, el Consejo de Cardenales se ha reunido desde la mañana del martes, 1 de julio, en la Casa de Santa Marta. El Papa ha participado en todas las reuniones, incluida la de hoy, miércoles, ya que durante el mes de julio está suspendida la audiencia general. A las mismas asiste también el cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin, ya que el Santo Padre ha decidido que este purpurado participe en ellas a pleno título como los otros miembros del Consejo, que en este momento cuenta entonces con nueve componentes. El martes y el miércoles por la mañana se abordaron tres temas principales: La presentación de cuestiones relativas a la gobernación, por parte del cardenal Giuseppe Bertello, y la presentación de temas concernientes a la Secretaría de Estado a cargo del cardenal Pietro Parolin. Se ha analizado detalladamente la cuestión de la nueva forma del Instituto para las Obras de Religión (IOR). Por cuanto respecta a este tema, también han participado en las reuniones, en dos momentos diversos, los cardenales miembros de la Comisión cardenalicia de Vigilancia presentes en Roma (Santos Abril y Castelló, Thomas Collins, Jean-Louis Tauran, así como Pietro Parolin)”.

A propósito de las noticias y las preguntas que han aparecido en la prensa en estos últimos días, el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha declarado lo siguiente:

“El IOR se encuentra en un momento de transición y de desarrollo natural y sereno. La contribución de su presidente, Ernst von Freyberg, sigue siendo profundamente apreciada y valorada. Son posibles e incluso verosímiles posteriores aclaraciones, que tendrían lugar la próxima semana, luego de la reunión del Consejo de Economía, que se celebrará el sábado”.

A continuación el p. Lombardi ha expuesto brevemente la agenda de la próxima reunión del Consejo de Economía, que se ocupará de los Estatutos, del programa de trabajo para el futuro, y que será informado de los acontecimientos relacionados con el IOR y - por parte de la Prefectura para los Asuntos Económicos - de los presupuestos del 2013 y del 2014. El Director de la Oficina de Prensa ha anunciado que en la próxima semana es previsible una conferencia de prensa sobre diversos temas, entre los cuales el IOR., que conciernen el ámbito de las competencias del Consejo de Cardenales y de la Secretaría de Economía.

El Consejo prosigue sus reuniones reanudando el estudio y el desarrollo sistemático de los argumentos ya abordados en la primera ronda de estudio y reflexión sobre los diferentes organismos de la Curia Romana. (RC-RV)