domingo, 22 de febrero de 2026

Y... ... ..., ¿de qué hablo hoy en esta presentación? - Domingo 1º de Cuaresma A (22.02.2026): Mateo 4,1-11. La tentación sucede sólo en las neuronas y “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12) CINCO MINUTOS

 Y... ... ..., ¿de qué hablo hoy en esta presentación?

¿Del poder mandar? Política. Los bloques de las derechas frente al frente de la izquierdas. No merece la pena.
¿Del poder tener? Economía. El negocio del dinero. Acumular. Rentabilidad. Invertir. ¿Merece la pena esta riqueza?
¿Del poder creer? Religiones de Religión. O Religión de Religiones. Dioses. ¿Discernir sus voluntades? ¿Propagar su ostentación?
¿Existe un cuarto, un quinto, un sexto o un séptimo poder? Por ejemplo: ¿quién se encarga de las cloacas de uno mismo, de la familia, de la institución, de los poblados, de las ciudades, de las naciones, de los mares, de los montes, de la Tierra, del Universo? ¿Las cloacas tienen poder?
En alguna ocasión tendré que hablar aquí de un poder que siempre me atrapa y me sorprende, que es el poder de las semillas, sobre todo de esas semillas que ni tan siquiera se las ve hasta que caemos en la cuenta de que existen hasta en las comisuras de las calles, los caminos, las carreteras o por las mismas paredes. 
Ni me alargo ni me acorto más de lo ya dicho ahora. Digo que 'el poder' está aquí y nos tiene a todos atrapados, tanto que nos acaba por deshumanizar...
No me hagan demasiado caso, ni me tengan en cuenta. Es como la deformación profesional. Llega la Cuaresma eclesiástica y es lo toca... ¡O no!
A continuación se pueden leer los comentarios del Evangelio para este domingo 22 de febrero.

Carmelo Bueno Heras.
 

Comentario primero:

Domingo 1º de Cuaresma A (22.02.2026): Mateo 4,1-11. La tentación sucede sólo en las neuronas. Así lo escribo CONTIGO.

Ha llegado la Cuaresma y desde este primer domingo de ella y del mes de marzo hasta las fiestas eclesiales de después de Pascua allá por el mes de junio nos podemos olvidar de leer textos seguidos en nuestro Evangelio del año que es Mateo o en cualquier otro Evangelio. Así que andaremos de texto en texto como quien salta de piedra en piedra para no mojarse y acabar en la otra orilla de no se sabe dónde. ¿Le importa el Evangelio a las autoridades de la liturgia? Me lo pregunto tantas veces...Y siempre encuentro la misma respuesta: Creo que no.

 

En el primer domingo de esta Cuaresma, como en el de todas las demás, se nos lee el relato de las tentaciones de Jesús de Nazaret. Cada uno de los cuatro Evangelistas nos las cuenta a su manera. Y es curioso que este suceso tenga lugar después de la experiencia del encuentro de Jesús con Juan en el Jordán y en el Bautismo. Sin tener presente este contexto, ¿se pueden comprender las tentaciones? Incompleta e incorrectamente, sin ninguna duda.

 

A muchas personas les importará saber en qué lugar (según el narrador Marcos) o lugares (para Mateo y Lucas) suceden las tentaciones. Según Mateo, el hecho aconteció en tres sitios distintos: el desierto, el templo de Jerusalén y el monte más alto de Israel. Si las cosas fueron así, ¿por qué ninguna agencia de turismo espiritual tiene diseñado un recorrido tan atrapador como evocativo? Parece que la tentación no es un buen producto comercial.

 

Creo que toda tentación sucede siempre en un único lugar. En los adentros de cada persona, desde que se es niño, hasta cuando se llega a la edad del mendigo, que es la última de las etapas de la vida. En los adentros es donde se decide caminar por tal o cual vereda, sendero, pista, camino, calzada, carretera, autopista de tierra, mar o aire. Estas decisiones se elaboran siempre en las neuronas de cada ser humano, aunque a veces no haya más remedio que no escoger por no haber alternativa.

 

Me atrevería a decir que ‘mis neuronas y yo’ hemos decidido que sólo se come bien cuando se comparte. Y cuando digo comer puedo decir todo lo demás. ¿Cuál es la tentación? Decidir. ¿Quién o qué es el tentador? Según Mateo, un diablo. Siempre el diablo, porque es el personaje o la realidad que se le atraviesa a uno en el camino de sus pasos. Quiero pensar que nunca es un ‘dios o su anti-dios’.

 

En su relato de las tentaciones de Jesús, el Evangelista Mateo recoge tres ‘artículos de la fe y la religión de Israel’. Son tres en concreto, pudieron haber sido otros diferentes en número y contenido. Se trata, según acierta a comprender mi contemplación crítica, de tres realidades tan humanas y universales como la economía, la religión y la política. O tal vez una sola realidad con tres cabezas. La única realidad del poderío ostentador de todo poder que se manifiesta y expresa en el poder de la política, de la religión y del dinero.

El laico de Nazaret, según nos va a ir contando su evangelista Mateo, nos dejó sus huellas sobre el camino que decidió seguir y nos lo regaló repartido en nuestras manos: Cuanto deseas que te hagan los demás, házselo a ellos. Esta es la única Ley y los Profetas (Mt 7,12).

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 01.03.2020. Y también en Madrid, 22.02.20026. 


Comentario segundo:

“Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12)

CINCO MINUTOS para compartir el comentario de la 13ª página del Evangelio de Mateo 8,1-22

El Evangelista Mateo acaba de contarnos, en el primer discurso de su Jesús, ‘lo que dijo’ como buena noticia este hombre de Nazaret de Galilea (capítulos quinto a séptimo de su Evangelio).  Todo ello sucedió “en el monte” (Mt 5,1). Ahora, como bien puntualiza el narrador: “Cuando bajó del monte le fue siguiendo gran cantidad de gente” (Mt, 8,1), comenzará a contar a sus lectores ‘lo que hizo’ aquel hombre llamado Jesús de Nazaret.

 

¿Qué es ‘lo que hizo’ Jesús?: ‘Lo que hizo’ cuando se le acercó un leproso (8,2); ‘lo que hizo’ cuando se le acercó un centurión (8,5) y ‘lo que hizo’ cuando llegó a la casa de Pedro (8,14). Se trata de los tres primeros hechos explícitos realizados por Jesús. Luego se contarán más, hasta diez. Unos los han llamado ‘milagros de Jesús’. Otros los han llamado ‘signos, señales o prodigios de Jesús’. ¿Por qué no me lees tres veces el verso 8,17, me dice Mateo susurrando? Nunca se acabarán las discusiones e interpretaciones tan dispares como se han escrito y proclamado por los comentaristas. Seguramente que todos tiene razón, al menos en una partecita. Hay personas a quienes les encanta divinizar a Jesús y no pierden la oportunidad de llenarle de capacidades como si se tratara de un dios todopoderoso. ¿Por qué no imaginarnos a un Jesús tan poderoso o tan vulnerable como tú, como el otro y el otro y yo mismo?

 

Según el Evangelista Mateo, la primera persona que se acerca a Jesús de Nazaret es un leproso (Mt 8,2-4). Sugiero leer el mensaje de Levítico 13,45-46. Si se desea ampliar información puede leerse el capítulo completo y el siguiente: “El leproso...irá gritando: impuro, impuro... Tendrá su morada fuera del campamento”. Ante la inmensa cantidad de gente que acompaña a Jesús, un leproso se le acerca y Jesús “le tendió los brazos”. Así de sencillo es el ‘milagro de la acogida, la comprensión, la escucha y el cariño. ¿Dónde habitan hoy los leprosos de entonces?

 

Según el Evangelista Mateo, la segunda persona que se acerca a Jesús de Nazaret es un centurión (Mt 8,7-13), agente de Roma con el encargo de asegurar la serenidad de las gentes y la paz en los territorios de la provincia siropalestinense. Siendo esto así, lo primero y más importante para aquel Jesús de Mateo es que ‘este centurión’ es una persona y cuantos le acompañan son también personas. Cuando leo despacio aquí este encuentro del centurión y de Jesús recuerdo el mensaje central del cercano discurso de Jesús en 7,12: “Que te suceda como has creído”.

 

Según este Evangelista Mateo, la tercera persona cercana a Jesús es una mujer, la suegra de Pedro (Mt 8,14-18). Dice el relato que esta mujer estaba enferma, como también estaban enfermas otras personas en los alrededores de la casa de Pedro. ¿Cuánto me gustaría saber de qué enfermedad se trataba? ¿Puedo pensar para mis adentros que se trataba de la enfermedad del poder? Tal enfermedad sólo se cura cuando el que manda aprende a servir y no a ser servido. Por lo que uno ve, una conversión como ésta, ¿no suele ser ‘milagrosa’? El Jesús de estos milagros que cuenta Mateo, ¿tiene una manera de ser y de obrar humana?, ¿divina?, ¿humana y poderosa?, ¿divina y encarnada? ¡Tiene tu misma y mi misma naturaleza!

Carmelo Bueno Heras, 24.02.2019. Y también en Madrid, 22.02.2026.

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