domingo, 7 de febrero de 2016

San Lucas el Joven, eremita - Beato Ricerio, religioso (7 de febrero)

San Lucas el Joven, eremita

fecha: 7 de febrero
†: 955 - país: Grecia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En Soterión, de Fócida, san Lucas el Joven, eremita.
San Lucas el Joven, también llamado «el taumaturgo» (u obrador de milagros), era griego. Su familia era de una isla del Egeo, pero se vieron obligados a abandonarla por los ataques de los sarracenos. Con el tiempo se establecieron en Tesalia, donde fueron pequeños hacendados o campesinos con tierra propia. Su padre, Esteban, y su madre Eufrosina, tuvieron siete hijos, de los cuales él fue el tercero. Fue un muchacho piadoso y obediente. En edad temprana lo pusieron a cuidar las ovejas y cultivar los campos. Desde niño, a menudo se quedaba sin comer para alimentar al hambriento, y algunas veces se quitaba sus vestidos para dárselos a los mendigos. Cuando salía a sembrar, acostumbraba esparcir la mitad de la semilla en las tierras de los pobres. Era notorio que el Señor bendecía las cosechas de su padre con abundancia. Después de la muerte de Esteban, el muchacho dejó el trabajo en los campos y se dio por un tiempo a la contemplación. Se sentía llamado a la vida religiosa, y en una ocasión salió de Tesalia, con la intención de buscar un monasterio, pero fue capturado por soldados que le creyeron un esclavo fugitivo. Lo interrogaron, pero cuando les dijo que era siervo de Cristo y había emprendido el viaje por devoción, se negaron a creerle y lo encerraron en prisión, tratándolo muy cruelmente. Después de algún tiempo descubrieron su identidad y lo pusieron en libertad, pero al regresar a su casa fue recibido con escarnios y burlas por su fracasada fuga.
Aunque todavía deseaba consagrarse a Dios, los parientes de Lucas no querían dejarle ir, pero dos monjes, que iban camino de Roma a Tierra Santa y eran atendidos hospitalariamente por Eufrosina lograron convencerla para que dejara a su hijo viajar con ellos hasta Atenas. Allí entró a un monasterio, pero no se le permitió permanecer mucho tiempo. Un día el superior lo llamó y le dio a entender que su madre se le había aparecido en una visión, y que lo necesitaba, que lo mejor sería que fuera a su casa para ayudarla. Así pues, Lucas regresó una vez más y fue recibido con alegría y sorpresa; pero después de cuatro meses, la misma Eufrosina se convenció de que su hijo tenía una verdadera vocación a la vida religiosa y ya no se opuso más. Lucas construyó una ermita en el Monte Joahnitsa cerca de Corinto, adonde se fue a vivir; tenía entonces dieciocho años de edad. Llevaba una vida de austeridad casi increíble; pasaba las noches en oración, privándose casi por completo del sueño. Sin embargo, estaba lleno de alegría y caridad, aunque a veces tenía que luchar violentamente contra las tentaciones. Recibió tantas gracias de Dios que por su medio se obraban milagros, tanto durante su vida como después de su muerte. Es uno de los primeros santos de quienes se cuenta que se le vio elevado del piso en oración. La celda de san Lucas fue convertida en oratorio después de su muerte y la llamaron Soteno o Soterion (lugar de curación).
Véase el Acta Sanctorum, febrero, vol. II El texto griego, que se imprimió incompleto por Combefis y en Migne, P.G., vol. CXI, cc. 441-480, ha sido reeditado entero en la Analecta Bollandiana, vol. XIII, pp. 82-121. El texto completo también se encuentra en Phocica, del P. Kremos BHG, p. 70.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=490





Beato Ricerio, religioso

fecha: 7 de febrero
n.: c. 1190 - †: 1236 - país: Italia
otras formas del nombre: Rizziero
canonización: 
Conf. Culto: Gregorio XVI 14 dic 1838
hagiografía: «Franciscanos para cada día» Fr. G. Ferrini O.F.M.
En Mucia, de la región del Piceno, beato Ricerio, que fue uno de los primeros y estimados discípulos de san Francisco.
Nacido en Muccia, provincia de Macerata. Su vida está ligada en parte a la del beato Peregrino de Falerone: eran ambos de las Marcas, nobles y estudiantes en Bolonia, enviados por sus padres para llegar a ser hombres de leyes, aptos para cumplir los oficios de jueces y magistrados. Durante la permanencia en Bolonia Rizziero, en compañía de Peregrino, el 5 de agosto de 1222 asistió a la llegada de san Francisco a la ciudad, y bastaron su visita y su palabra evangélica para inducir a los dos jóvenes a seguirlo. A Peregrino, San Francisco le predijo una vida oculta y humilde, a Rizziero le señaló el oficio de servir a los hermanos, una expresión que en el lenguaje de san Francisco equivalía a regir y gobernar a los hermanos.
Un día se abatió sobre él una terrible prueba. Tomó la decisión de presentarse a San Francisco, no para comentarle su estado de ánimo, sino solamente para ver si la acogida que le reservaba era fraterna y gozosa o no: «Si Fray Francisco me muestra buena cara y me muestra familiaridad como de costumbre, creeré que Dios todavía tiene misericordia de mí; si lo contrario, será signo de que he sido abandonado de Dios». San Francisco, que en ese momento estaba enfermo en el palacio del obispo, iluminado por Dios sobre lo que estaba para suceder, envió a dos de sus compañeros, Fray León y Fray Maseo, al encuentro de Fray Rizziero, y en nombre de San Francisco oyó estas palabras: «Tú eres el más querido de los hermanos para fray Francisco»... Apenas oyó estas palabras, fue como si brillase una nueva luz en un cielo tempestuoso. San Francisco cuando lo tuvo cerca, aunque gravemente enfermo, lo abrazó tiernamente y le dijo: «Hijito mío carísimo, Fray Rizziero, entre todos los hermanos que hay en el mundo te amo de una manera singular». Le hizo la señal de la cruz en la frente y lo besó, diciéndole: «Hijito carísimo, esta tentación ha sido permitida por Dios para gran mérito y premio para ti». Rizziero se sintió libre, como quien se quita de sus espaldas un gran peso.
Los últimos años de su vida los pasó en Muccia, en el eremitorio situado en las faldas de los Apeninos, junto a la pequeña iglesia de Santiago Apóstol. Murió el 7 de febrero de 1236 y fue sepultado en esa misma iglesita. Aprobó su culto Gregorio XVI el 14 de diciembre de 1838.

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