domingo, 7 de febrero de 2016

San Lorenzo de Siponte, obispo - San Ricardo, laico (7 de febrero)

San Lorenzo de Siponte, obispo

fecha: 7 de febrero
†: c. 545 - país: Italia
canonización: culto local
hagiografía: Santi e Beati
En Siponte, de la Apulia, san Lorenzo, obispo.
La figura del santo obispo de Siponto, ha dado origen a dos versiones de su «Vita», que con el tiempo se fueron entremezclando, creando un poco de confusión, sobre todo en relación a sus primeros tiempos. Las dos fueron redactadas algunos siglos después de la muerte del santo, pero la escrita en la segunda mitad del siglo IX parece ser la más ajustada a la verdad. En todo caso las dos coinciden en que Lorenzo era originario del Oriente, de Constantinopla.
La sede de Siponto (que en la actualidad se llama Manfredonia, desde 1256, en honor del Rey Manfredo) quedó a finales del siglo V, luego de la muerte de su obispo Félix, vacante por un año, a causa de las luchas políticas. Pero vuelta la paz, los sipontinos enviaron una delegación a Constantinopla para pedir un sucesor. Esto debió haber ocurrido en los últimos años del siglo, pero cuando Siponte estaba aun bajo la órbita de Bizancio, ya que precisamente desde el siglo V hasta el VIII la zona estuvo más bien bajo dominio romano.
El emperador de Oriente, Zenón, vivo aun en el 491, designó a su pariente Lorenzo, el cual aceptó y partió llevando consigo las reliquias de san Esteban y de santa Ágata. En este punto las noticias divergen, y una dice que él fue consagrado obispo en Constantinopla, mientras que la otra afirma que fue primero a Roma para ser consagrado por el papa Gelasio I (492-496).
Hecho obispo de Siponto, ciudad estratégica por su posición sobre el Adriático, el nombre de Lorenzo, además de sus méritos como pastor de almas, quedó unido a un hecho importante en la tradición religiosa durante siglos: la aparición del Arcángel Miguel sobre el monte Gargano.
Era cerca del año 490 y un propietario del lugar, de nombre Elvio Emanuel, había perdido el más bello toro de su ganadería, después de una larga búsqueda lo encontró escondido dentro de una caverna inaccesible. Visto que no podía hacerlo salir, decidió matarlo, y tomó una flecha de su aljaba, pero la flecha, inexplicablemente, en vez de darle al toro le dio al tirador. Confundido, fue a contarle el suceso al obispo; el obispo prescribió tres días de oración y ayuno, y al tercer día el arcángel san Miguel se le manifestó al obispo para indicarle que se consagrara esa gruta al culto cristiano. Pero Lorenzo dudó en darle crédito al pedido de san Miguel, porque en la montaña donde se encontraba estaba aun muy vivo el culto pagano.
Después de dos años Siponto fue asediada por el bárbaro Odoacro; las fuerzas cristianas estaban ya cercadas, pero san Lorenzo consigió del rey una tregua de tres días, que los pobladores y el obispo emplearon más en oración y penitencia que en rearmarse para una batalla que consideraban perdida de antemano. En esa situación vuelve a aparecerse el Arcángel al obispo para decirle que le podría haber ayudado si ellos hubieran decidido atacar al enemigo. Inflamados de esa confianza, los sipontinos se defendieron de los sitiadores, y en medio de la batalla una súbita tempestad puso a los bárbaros a la fuga. La ciudad se salvó y el obispo con el pueblo subieron al monete a agradecer al arcángel san Miguel, pero aun así el obispo no quiso entrar a la gruta.
Esta misma vacilación lo llevó al año siguiente a consultar al papa Gelasio qué debía hacer, y el papa le ordenó ocupar aquella gruta y juntarse con el obispo de Puglia para consagrarla, después de tres días de ayuno. Pero el Arcángel se le volvió a manifestar al indeciso obispo indicándole que no era necesario consagrar la gruta porque ya había sido consagrada con su presencia, y que podía entrar y celebrar misa allí.
Dice la leyenda que cuando el obispo entró encontró un altar cubierto de pan, con una cruz de cristal. Hizo luego construir una iglesia a la puerta de la gruta, que dedicó a San Miguel el 29 de septiembre del 493. Hasta el año 1960 se celebraba litúrgicamente en el calendario romano la aparición del Arcángel en el Monte Gargano, fiesta que fue suprimida por SS. Juan XXIII (aunque su eliminación venía ya recomendada por el papa Benedicto XIV, hacia el 1750). El santuario fue famoso durante siglos en todo el Occidente, y algunas advocación de San Miguel del Monte tienen su probable origen en esta leyenda.
San Lorenzo hizo construir también otras iglesias, una de ellas en honor de san Juan Bautista. Predijo las inminentes incursiones de los godos; en encontró con el rey Totila, de quien obtuvo que Siponto fuera resguardada de la destrucción. Estuvo en contacto fraterno con el obispo de Puglia san Sabino, y murió en Siponto el 7 de febrero del 545.
Traducido, pero con algunas variaciones, en particular en el relato de la leyenda miguelina -de la que hay muchísimas versiones-, a partir de un artículo de Antonio Borrelli.
fuente: Santi e Beati
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=488





San Ricardo, laico

fecha: 7 de febrero
†: c. 720 - país: Italia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En Luca, de la Toscana, san Ricardo, padre de los santos Willibaldo y Waldburgis, el cual, peregrinando junto con sus hijos desde Inglaterra a Roma, falleció durante el viaje.
En la primavera del año 720 un pequeño grupo de personas salió del Hamble para ir en peregrinación a Roma y Tierra Santa. Era una familia de Wessex, compuesta del padre, cuyo nombre no se menciona, y sus hijos Wilibaldo y Winebaldo. Hicieron la travesía por el Sena, desembocaron en Rouen visitaron varios santuarios franceses y salieron para Roma. Pero en Lucca el padre murió y fue sepultado en la iglesia de san Frediano. Se registraron milagros en su tumba, donde están todavía sus reliquias y donde se observa su fiesta con devoción.
Su hijo Wilibaldo se unió más tarde a san Bonifacio y llegó a ser el primer obispo de Eichstätt en Baviera. Los detalles anteriores los debemos a un documento llamado el «Hodoeporicon», escrito por una de sus parientes, monja de Heidenheim, quien anotó los recuerdos que tenía sobre la vida del santo, tal como él se las relató de palabra. Dicho documento es la fuente de todo lo que sabemos del padre de san Wilibaldo y san Winebaldo y su hermana santa Walburga: pero esto no era suficiente para los fieles de Lucca y de Eichstátt, que tanto veneraban al santo varón. Entonces le inventaron un nombre «Ricardo», una vida y una posición: «rey de los ingleses». En realidad en Inglaterra no hubo ningún rey Ricardo antes de Corazón de León, y nada se sabe de la condición del padre de Wilibaldo, excepto que tenía buena posición social, pues podía costear viajes de larga duración. Sin embargo, en el Martirologio Romano antiguo se inscribía como «sanctus Richardus rex Anglorum», aunque en el actual se ha retirado esa caracterización de «rey de los ingleses», que sólo permanece en la iconografía del santo. Lo poco que sabemos acerca de él queda compensado por los amplios informes dignos de confianza sobre sus hijos.
Véase el Acta Sanctorum, febrero, vol. II y, especialmente, Analecta Bollandlana, vol. XLIX (1931), PP- 353-397, donde el P.M. Coens utiliza un oficio de Eichstátt de San Ricardo y una "vita" inédita para arrojar alguna luz sobre la evolución de su leyenda en Eichstátt en el siglo diez y el comienzo de su culto en Lucca en el siglo doce. En vista de este artículo, The Family of St. Richard the Saxon (1844), de T. Meyrick, y la segunda edición de las Lives of the English Saints por Newman, requiere muchas correcciones.
La imagen muestra a Rcardo (caracterizado como rey), y a sus tres hijos, abadesa, obispo y abad (de izquierda a derecha), en la capilla de San Ricardo en Miesberg de Pfaffenhofen en Baviera.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=489

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