lunes, 8 de febrero de 2016

Santa Cointa, mártir - San Jovencio de Pavia, obispo (8 de febrero)

Santa Cointa, mártir

fecha: 8 de febrero
†: c. 249 - país: Egipto
otras formas del nombre: Quinta, Cointha
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Alejandría de Egipto, conmemoración de santa Cointa o Quinta, mártir, a quien los paganos, durante la persecución llevada a cabo bajo el emperador Decio, querían obligar a adorar a los ídolos, pero ella lo rechazó firmemente y, atada de pies y manos, fue arrastrada por calles y plazas, sufriendo un horrendo suplicio.
Cointa (Coynta o Quinta), pertenece al grupo que el martirologio de Floro, uno de los martirologios históricos que sirvieron de base al Romano, menciona el 20 de febrero, con el título general de «Los Mártires de Alejandría». La fuente de información de Floro es el historiador Eusebio, pero según aquél, el escritor del «Vetus Romanum» (es decir Adón, otro de los martirologios históricos más importantes) distribuyó por su cuenta a los mártires del grupo en diversos días del año; así hemos encontrado a Metras o Metrano el 31 de enero, aquí encontramos a Coínta y mañana se evocará aApolonia o Apolina.
El Martirologio Romano cita el nombre de Coínta el día 8 de febrero siguiendo, por lo tanto, a Adón, con una noticia manifiestamente inspirada en la Historia Eclesiástica de Eusebio (VI,41), que la llama Quina, en vez de Cointa. El mismo nombre aparecerá, más o menos deformado, en otras fechas: por ejemplo, Greven, el día 15 de enero, nombra a «Toñita o Coínta, virgen y mártir de Alejandría»; en otra parte, el 21 de agosto, figura «Conta, noble en Alejandría».
El pasaje de Eusebio es un extracto de la carta que Dionisio de Alejandría dirigió a Fabio de Antioquía, narrando los combates heroicos de los mártires en aquella ciudad, durante la persecución de Decio:
«Los perseguidores -dice la carta- condujeron a una mujer cristiana, por nombre Quinta, hacia el templo de los ídolos y querían obligarla a que adorara. Pero ella les volvió la espalda como muestra de su disgusto. Entonces la ataron por los pies y la arrastraron por los empedrados de toda la ciudad. No contentos con que las piedras agudas desgarraran su cuerpo, la golpeaban con el látigo. Por último, la lapidaron en el mismo sitio donde mataron a Metrano».
La fecha de martirio asignada proviene de que este hecho se narra inmediatamente después del martirio de san Metrano, y como sucedido en el mismo tiempo; en aquél Eusebio señala que ocurrió el año anterior a que se iniciara oficialmente la persecución de Decio, es decir, antes del 250.
Eusebio, Hist. Eccl., VI,41,4. P. Allard, Hist. des perséc, vol. II, p. 251. Quentin, Les martyrol. histor. du Moyen Age, pp. 418 y 546.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedida 1329 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?ids=505





San Jovencio de Pavia, obispo

fecha: 8 de febrero
†: c. 397 - país: Italia
otras formas del nombre: Invencio, Evencio, Juvencio
canonización: pre-congregación
hagiografía: Santi e Beati

En Pavía, de la Liguria, san Jovencio o Evencio, obispo, que trabajó denodadamente en favor del Evangelio.
Desarrolló su ministerio pastoral de obispo en la ciudad de Pavía, entre el 381 y el 397, y se cuenta entre los obispos que fueron nombrados por san Ambrosio de Milán, de cuya sede metropolitana dependía la de Pavía. En el año 381 estuvo presente en el sínodo de Aquilea, y en el 390 en el de Milán; el primer nombre escrito en la carta sinodal de este último al papa Siricio es el suyo; esta carta condenaba los errores de Joviniano (muerto hacia el 412), según los cuales para la salvación serían suficientes el bautismo y la fe, no contando en absoluto el valor de las obras.
San Ambrosio cita a san Jovencio en su obra «De oficiis» como valiente protagonista de una intervención en favor de una viuda para reivindicar unos bienes que le pertenecíam. El santo murió probablemente en febrero del 397, algunos meses antes que san Ambrosio. Fue sepultado en la iglesia de los santos Nazario y Celso, que por el culto dado con el tiempo al santo fue intitulada de San Evencio.
Su cuerpo se perdió durante algunos siglos, pero gracias a la inscripción en una lápida fue encontrado nuevamente en el 1574. En 1789, a causa del derribo de la iglesia, sus reliquias fueron trasladadas a la del Gesú, dentro mismo de Pavía. El Martirologio Romano anterior lo inscribía dos veces: esta misma fecha del 8 de febrero, y el 12 de septiembre, por confusión con otro Evencio, compañero de san Siro, que a su vez se duplicaba con el primer obispo de Pavía, que celebramos el 9 de diciembre. La nueva edición del Martirologio reorganizó estas memorias.
Traducido con algunos cambios de un artículo de Antonio Borrelli.
fuente: Santi e Beati
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=506

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